Posts Tagged ‘Instagram’

Súbelo todo a Instagram: siete consejos extraños (y efectivos) para adelgazar

enero 2, 2017

Si ya lo has intentado todo para adelgazar, y no ves resultados, siempre puedes ayudarte de esto
AS, por Elena Horillo

1483084525_179947_1483085773_noticia_normalSí, todos nos sabemos los consejos típicos para ayudar a perder peso y, pasadas las fiestas navideñas, nos los repetimos como un mantra en un intento de aminorar todos los excesos que hemos cometido mientras sonaban los acordes de cualquier villancico tradicional. Que si deporte, que si comida sana, que si beber agua y dormir bien. Lo básico. Sin embargo, es muy fácil que en este momento, contemplándonos ante el espejo y acordándonos con horror del turrón de chocolate que nos metimos sin ningún miramiento entre pecho y espalda, cualquier ayuda, por extraña que pueda parecer, nos venga bien.

Precisamente por eso, hemos recopilado siete consejos que no es que vayan a convertirte en un pibón a la altura de las mejores fotos de Instagram pero que podrán ayudarte en la ardua tarea de perder esos kilitos a los que nadie ha invitado. Desde luego, que no se diga que no lo hemos intentado.

Mira bien las etiquetas de los productos

“Ahora mismo, muchos de los etiquetajes pueden inducir a error”, afirma Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Muchos alimentos que quieren aparecer como saludables, bajos en grasa o en sal pecan de no serlo tanto como se publicitan. Por ello, mirar detenidamente las etiquetas ayuda, y mucho. Algunos expertos abogan por el llamado semáforo nutricional que asigna a cada nutriente distintos colores (rojo, naranja y verde). “Si esto se instaurara y se hiciera obligatorio, muy posiblemente la mayoría de las personas al menos leerían las etiquetas y sabrían si el alimento les conviene o no”, sentencia Bravo.

Sí, el tamaño importa

No se trata solo de usar platos pequeños sino también de cortar la comida en trozos pequeños, según un estudio de la Universidad de Arizona (EE UU). Esto ayuda a comer menos y a reducir el estómago. Es un proceso lento, de “entre tres semanas y tres meses”, asegura Bravo, pero que puede ayudarnos a que nuestro cuerpo demande menos comida. “No es solo que el estómago se habitúe, además, la segregación de la grelina, la hormona del hambre, es mucho más rápida con estómagos pequeños por lo que nos saciaremos antes”, explica. Además, el efecto visual de llenar un plato pequeño nos ayudará a no tener la sensación de estar comiendo menos.

Bebe tres vasos más de agua

Según un estudio de la Universidad de Illinois (EE UU) el agua influye en la ingesta calórica. Concluyeron que, según las valoraciones medias, cada uno de los entrevistados bebían un promedio de 4,2 vasos de agua y que un vaso adicional podría ayudar a reducir 69 calorías, dos serías 137 y bebiendo tres vasos más se podrían evitar 206 calorías. Tampoco hay que pasarse, la sobrehidratación es peligrosa, pero aumentar un poco el consumo de agua nos puede ser de ayuda.

Comparte fotos de tus comidas (aunque pierdas amigos)

Todos esos centenares de fotos de platos saludables a la par que apetitosos que pueblan Instagram tienen una buena razón de ser. “Aquí hay dos vertientes: el hacer público el hecho de que estás a dieta o cambiando hábitos o el tener un control de esas personas, ambas cosas nos van ayudar a no romper nuestro propósito y a tener una presión extra para conseguirlo”, afirma Bravo. Es posible que al empezar a hacer esto dejen de seguirte unos cuantos amigos pero será por una buena causa.

Haz ejercicio en ayunas

Esto es como lo de la tortilla de patatas con o sin cebolla. Hay tenaces partidarios y acérrimos detractores. Pero parece que empieza a haber consenso en que hacer ejercicio en ayunas —si no hay razones médicas que lo desaconsejen y con una pieza de fruta o un yogur antes si fuera necesario— quema una mayor cantidad de grasa. “Al tener los niveles de insulina muy bajitos me ayudará a usar la grasa como fuente de energía”, explica Bravo.

Probar platos nuevos

Vas a un restaurante con tus amigos y te pides lo mismo de siempre porque eso de innovar para ti es, como muchísimo, cambiar la marca de la cerveza y a veces ni eso. Sin embargo, atreverte con ese plato que te da al ojo pero no has probado nunca puede ser bueno para tu dieta. Según un artículo de la revista Flavour, los gustos inesperados en la comida —ya sean buenos o malos— hacen que comamos un 10% menos.

Picotea

Sí, llevan toda tu vida diciéndote que el picoteo es poco menos que el Satanás de las dietas pero el problema es que no lo estabas haciendo bien. “Sobre todo para aquellas personas que siempre tienen hambre, es bueno hacer dos picoteos a media mañana, otros dos a media tarde y una segunda cena”, nos cuenta Bravo aunque, claro está, la clave es qué picar. “Una pieza de fruta, jamón york, un yogur 0%, una onza de chocolate negro, un poco de pan con jamón serrano. De esta manera tenemos la sensación de estar todo el día comiendo, se acelera el metabolismo y al final en el cómputo total no son tantas calorías”, sentencia.

Pierde 80 kilos y se casa con su entrenador personal

diciembre 29, 2016

“Me fui a sentar en una silla y se rompió. Fue muy humillante y me devastó. Fue en ese momento cuando decidí que tenía que hacer algo con mi peso”

goirda-kwdc-u201923954402knh-575x323idealSara Magnusson Backström llegó a pesar 146 kilos tras dar a luz. Esta sueca de Gotemburgo se convirtió en madre a los 19 años y desde entonces no paró de comer comida rápida. En total, 20 años de excesos que la llevaron a sufrir problemas de salud por su evidente sobrepeso.

Según recoge el Daily Mail, Sara decidió cambiar de vida cuando, junto a su antigui novio, fueron a comprar muebles para el jardín. “Me fui a sentar en una silla y se rompió. Fue muy humillante y me devastó. Fue en ese momento cuando decidí que tenía que hacer algo con mi peso”, recuerda.

Entonces contrató a Fredrik Magnusson, un entrenador personal que durante diez meses la instruyó tres veces por semana. El roce hizo el cariño y entre ambos surgió el amor. Después de perder casi 80 kilos, Sara y Fredrik contrajeron matrimonio.

Hoy en día, Sara sigue ejercitándose duramente y comparte sus logros en Instagram, donde es una celebridad.

¿Son útiles las redes sociales para prevenir la obesidad?

julio 27, 2016

Un estudio concluye que, aunque no permiten una reducción sostenida de peso entre los jóvenes, sí podrían facilitar la pérdida de kilos limitados a corto plazo.

Con salud, por  Andrés Lijarcio

redes_sociales_obesidad_21072016_saludigitalLas cifras son alarmantes y en los últimos años no han hecho más que aumentar activando todas las alarmas. El sobrepeso y la obesidad son catalogadas como muchos especialistas como verdaderas epidemias del siglo XXI en países de todo el mundo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2014 había más de 1.900 millones de adultos de 18 o más años con sobrepeso, de los cuales, más de 600 millones eran obesos. En general, durante ese año alrededor del 13% de la población adulta a nivel mundial (un 11% de los hombres y un 15% de las mujeres) era obesa. En lo que respecta al sobrepeso, lo padecía el 39% de los mayores de 18 años.

En este contexto, la OMS pone de relieve que la prevalencia mundial de la obesidad se ha multiplicado por más de dos entre 1980 y 2014. Un año antes, en 2013, más de 42 millones de niños menores de cinco años de edad tenían sobrepeso. Si bien el sobrepeso y la obesidad eran considerados hace tiempo un problema propio de los países de ingresos altos, actualmente ambos trastornos aumentan considerablemente en aquellos países más humildes, sobre todo en los entornos urbanos. Por su parte, en los países en desarrollo con economías emergentes, el incremento porcentual del sobrepeso y de la obesidad en los niños han sido un 30% superior al de los países desarrollados.

Como consecuencia, estas complicaciones suponen un factor de riesgo importante de enfermedades como las cardiovasculares, principalmente cardiopatías y accidente cerebrovascular, que en 2012 fueron la causa principal de fallecimiento en el mundo; diabetes; trastornos del aparato locomotor, como osteoartritis; así como algunos cánceres entre los que destacan el de endometrio, el de mama y el de colon.

En lo que se refiere a los pacientes pediátricos, la obesidad infantil se asocia con una mayor probabilidad de obesidad, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Pero además de estos riesgos futuros, los niños obesos sufren dificultad respiratoria, un mayor riesgo de fracturas e hipertensión, y presentan marcadores tempranos de enfermedad cardiovascular, resistencia a la insulina y efectos psicológicos.

LA INFLUENCIA DE LAS REDES SOCIALES

Ante este panorama, las nuevas tecnologías en general y las redes sociales en particular influyen significativamente en la forma en la que los usuarios anuncian métodos para adelgazar o formas “eficaces” de hacer ejercicio para conseguir el peso deseado. Como en todo, la información que se puede encontrar en este tipo de plataformas es muy variada y por lo tanto no toda es fiable.

Recientemente se ha publicado un estudio sobre el uso de este tipo de herramientas, así como de aplicaciones para móviles enfocadas a la pérdida de peso en adultos jóvenes con sobrepeso y obesidad. La investigación, llevada a cabo por especialistas del The National Heart, Lung and Blood Institute del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, y publicada en la revista científica The Lancet, concluye que este tipo de tecnologías “no permiten una reducción sostenida de peso entre los adultos jóvenes, aunque podrían facilitar la pérdida de peso limitado a corto plazo”.

chica_reduccion_peso_2_21072016_saludigitalEn redes sociales como Facebook o Instagram, normalmente las que cuentan con un mayor número de usuarios jóvenes se pueden encontrar numerosas experiencias de gente que expone a través de fotografías u otro tipo de contenido la manera en la que han perdido peso. Según este estudio, este tipo de imágenes o relatos no suelen influir significativamente en el usuario que también busca una solución a determinados problemas de sobrepeso.

HISTORIAS REALES Y VIRALES

La historia de Aubrey Johansen, una chica de 25 años, se ha hecho ya viral en las redes sociales más utilizadas en todo el mundo. Con sus fotos explica cómo llegó a pesar hace un tiempo hasta 159 kilos, un hecho que puso en jaque a su salud hasta tal punto que los médicos llegaron a alertarle que, si no bajaba de peso, sólo le quedarían alrededor de 15 años de vida.

Tras someterse a una operación esta paciente llegó a perder 72 kilos, sin embargo no está contenta con el resultado. Tras la reducción de peso a través de una intervención quirúrgica, Aubrey muestra cómo ha quedado su cuerpo ahora, caracterizado sobre todo por los excesos de piel después de la reducción de grasa. Aún así, independientemente del aspecto más estético, la joven reconoce sentirse ahora más enérgica y positiva que antes.

antes_despues_21072016_saludigitalEn este tipo de redes sociales es también común encontrar casos de personas que afirman haber conseguido un cuerpo atlético en un tiempo determinado animando a los usuarios a seguir sus métodos que, a priori, usaron para conseguirlo. En estos casos, los expertos recomiendan prudencia ante la credibilidad de determinadas historias usadas a menudo por marcas comerciales concretas que buscan un fin económico y lucrativo más allá de la concienciación saludable.

APPS ÚTILES CONTRA EL SOBREPESO

A pesar de la relativa influencia que este tipo de aplicaciones puedan tener sobre alguien con intención de prevenir problemas de salud relacionados con el sobrepeso o la obesidad, los especialistas destacan que en los últimos años el auge de determinadas apps saludables es beneficioso como complemento a los hábitos de vida sana que aconsejan para perder peso o mantenerse en forma.

Precisamente en torno a este tema, la oferta disponible de apps para dispositivos móviles es amplia y en ocasiones hace complicado al usuario conocer cuáles son las mejores. El ámbito de la mHealth se configura cada vez más como una fuente de herramientas eficaces para llevar a cabo una dieta sana y equilibrada, así como en una mejor realización de ejercicio físico.