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5 maneras para combatir el sobrepeso y la obesidad

diciembre 17, 2015

BBC Mundo

151216142739_alimentacion_304x171_thinkstock_nocreditUnos 130 millones de personas, casi la cuarta parte de la población de América Latina, tienen sobrepeso y obesidad, según los últimos datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

De acuerdo con el Banco Mundial, si no hacemos nada para evitarlo, en 2030 la cantidad de obesos podría ascender hasta el 30% de la población latinoamericana.

Y no se trata tan sólo de una cuestión estética: cada año mueren en el mundo al menos 2,8 millones de personas por sobrepeso y obesidad, indica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A menudo se culpan a los servicios de salud y a la industria alimentaria por no hacer lo suficiente para combatir este mal.

Sin embargo, existen una serie de consejos que tú mismo puedes poner en práctica para peder peso y mejorar tu salud y bienestar.

1. Aprende a cocinar

151216140921_cocinar_624x351_thinkstock_nocredit“Los alimentos ultraprocesados y la comida rápida representan una parte cada vez mayor de lo que las personas comen y beben en América Latina, con resultados muy negativos”, dijo en septiembre de este año Enrique Jacoby, asesor sobre Nutrición y Actividad Física de la OPS.

Costa Rica y México se encuentran, de hecho, entre los mayores consumidores de azúcar del mundo, junto con Estados Unidos, Holanda y Nueva Zelanda.

Parece una cuestión obvia, pero aprender a cocinar puede ser una manera muy eficaz de evitar el sobrepeso.

Y es que cuando cocinas eres consciente de los alimentos e ingredientes que incluyes en tu comida.

“Aprender a cocinar es lo primero que debemos tener en cuenta para combatir la obesidad y perder peso”, le contó a la BBC Tam Fry, vocero del Foro Nacional de Obesidad de Reino Unido.

Y si no puedes cocinar, al menos es importante que prestes atención a los productos que compras.

“La gente no lee las etiquetas y debería ser más consciente de lo que compra“, advierte Try, quien destaca que es importante fijarse en cosas como “la cantidad de gramos de azúcar”.

2. Utiliza platos más pequeños

151216141123_platos_624x351_thinkstock_nocreditLa gastronomía se ha convertido en una moda, así como la manera en la que “vestimos” la mesa.

A los chefs les gusta mostrar sus creaciones culinarias en grandes platos, pero investigaciones recientes dicen que comemos casi todo lo que nos servimos en el plato.

Por lo tanto, si nos servimos de más, también tenderemos a comer en exceso.

Un estudio experimental del doctor Brian Wansink de la Cornell University, EE.UU, reveló que reducir el tamaño del plato de 30 a 25 centímetros supone que consumamos un 22% menos de calorías, pues los platos más pequeños hacen que una porción normal parezca más grande.

Sin embargo, Wansink también descubrió que si utilizamos platos más pequeños -de hasta 24 centímetros-, “nos damos cuenta del autoengaño”.

Según esta investigación, utilizar un plato de unos 25 centímetros durante un año podría permitir hacernos perder hasta 8 Kilos.

3. Controla el ejercicio que practicas

151216141249_ejercicio_624x351_thinkstock_nocreditEl aumento de peso y la inactividad suelen ir de la mano.

Según los expertos, mantener un registro de tu propia actividad puede ser una buena manera de controlar cuánto ejercicio practicas.

La doctora Charlotte Jones asegura que “hacer ejercicio durante 20 minutos al día repercutirá en tu salud y te ayudará a perder peso”.

“No significa tener que ir al gimnasio o pagar por clases, simplemente caminar supone una diferencia“, le contó la especialista a la BBC.

Jones asegura que también es importante “hacerse cargo de la situación”.

“Yo hago un seguimiento de mi actividad con una aplicación en mi teléfono. Hay muchas aplicaciones gratuitas que te muestran la cantidad de los pasos que has tomado y te permiten comparar día a día lo que has hecho”, agrega.

En caso de que no puedas hacer ejercicio, el simple hecho de estar de pie también es beneficioso.

“La gente está sentada en el trabajo, después en el coche y en frente del televisor. La tasa metabólica llega al mínimo y no es natural”, explica el doctor John Buckley, de la Universidad de Chester.

“Los humanos estamos diseñados para estar de pie y en movimiento”.

4. Busca apoyo

151216141443_clase_624x351_thinkstock_nocreditTratar de perder peso puede ser una experiencia muy solitaria, lo que a menudo tiene como consecuencia la falta de motivación. Por lo tanto, el consejo es no hacerlo solo.

Rosemary Conley, quien hace dietas y ejercicio desde hace más de 30 años, asegura que “perder peso sin el apoyo de otras personas es mucho más difícil”.

“No hay una solución rápida. Lleva tiempo y es complicado, así que necesitas rodearte de gente positiva que te ayude”, sostiene.

Los centros de adelgazamiento y las clases de ejercicio son una buena manera de empezar, pero otra opción es buscar ayuda en internet.

“Los foros de internet son un lugar en el que puedes compartir tanto temores como consejos con otra gente”, cuenta Conley.

“También puedes buscar a alguien con quien caminar, si no quieres unirte a una clase. Hay mucha información ahí fuera, así que se trata de reeducarnos a nosotros mismos”.

5. No “comas por dos” durante el embarazo

151216141602_comer_624x351_thinkstock_nocredit“Es importante derribar el mito de que las mujeres deben comer por dos cuando están embarazadas”, asegura la doctora Sally Davies.

La salud de la mujer afecta al útero, lo cual puede tener consecuencias a largo plazo para la salud del niño, incluyendo el riesgo de padecer obesidad de tipo 2.

Rosie Dodds, asesora de la National Childbirth Trust (NCT) de Reino Unido, dice que las mujeres “deben adoptar un estilo de vida más saludable antes de quedarse embarazadas”.

“Averigua tu Índice de Masa Corporal (IMC) para saber lo que debes hacer antes y durante el embarazo”, explica.

“Es recomendable que aumentes la cantidad de frutas y verduras que comes y los alimentos con alto contenido en fibra, pero además tampoco debes ser demasiado indulgente”.

La presión para perder peso rápidamente después del embarazo puede conducir a expectativas poco realistas, pero los expertos recomiendan tratar de moverse más.

“Salir afuera mejora tu estado de ánimo, y obtener apoyo mutuo de otras madres es una gran ayuda”, dice Dodds.

España, a la cabeza del ranking mundial en la técnica de reducción de estómago por endoscopía con sutura Apollo

noviembre 12, 2015

IMEO presenta los resultados del primer estudio con mayor número de pacientes que han recurrido a esta técnica: el 70% equilibró su metabolismo a los seis meses de tratamiento, al año el 90% de los que tenían sobrepeso lo perdieron por completo y en los casos de obesidad se logró perder una media de 64% del peso sobrante

  • El 52,7% de la población española de 18 y más años está por encima de su peso saludable, de ellos un 16,9% tienen obesidad. El problema se da en mayor medida entre los hombres y aumenta con la edad[1].
  • El 81% de los españoles fracasa al hacer una dieta, a pesar de que el 76% reconoce no estar contento con su peso actual, según datos de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad[2].

Dia de la obesidad 2015_IMEOCon el motivo del Día Mundial contra la Obesidad que se celebra 12 de Noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) hace públicos los resultados del primer estudio con mayor número de casos de pacientes que se han sometido a una reducción de estómago por endoscopia con sutura Apollo. Los datos son concluyentes: a la medida que se reduce la carga del sobrepeso o los niveles de obesidad en la persona, mejora la efectividad del organismo para utilizar la grasa como fuente de energía y se equilibra la sensación de hambre y ansiedad hacia los alimentos. Además, al finalizar el primer año de tratamiento el 90% de los pacientes que tenían sobrepeso lo perdieron por completo, mientras que en los casos de obesidad se logró perder una media de 64% del peso sobrante.

La cirugía de la obesidad requiere de un diagnóstico exhaustivo y detallado

La cirugía de obesidad requiere de un enfoque profesional multidisciplinar con diagnósticos previos exhaustivos y detallados, control nutricional semanal y educación emocional con psicólogo, para conseguir cambios profundos en los hábitos de los pacientes. “En IMEO estudiamos y analizamos las características particulares de cada paciente, desde el perfil genético, metabólico, hormonal y psicológico hasta sus hábitos sociales o preferencias gastronómicas, todo ello es sumamente importante a la hora de diseñar un tratamiento personalizado y un balance nutricional ajustado que permita alcanzar un peso saludable y obtener resultados a largo plazo”, explica Rubén Bravo, experto universitario en nutrición y portavoz del IMEO. Un análisis enfocado en la Biotecnología Intersticicial y la Genética, no sólo permite evaluar los resultados de ADN de los pacientes, sino también ayuda comprender los mecanismos que influyen en el paciente a la hora de gestionar su forma de comer, pudiendo incidir directamente en las predisposiciones existentes a través de la modificación de los hábitos de vida.

Gracias a la alta tecnología aplicada al diagnóstico y tratamiento de la obesidad, hoy en día podemos abordar el problema utilizando las técnicas más novedosas y avanzadas, como es la cirugía endoscópica con sutura Apollo que nos permite reducir el estómago, sin cortes y sin dejar cicatrices externas, pues accedemos al estómago a través de la boca, frunciéndolo en varios pliegues con diversos puntos, para disminuir la capacidad de la cavidad gástrica que acumulará menos cantidad de comida.

En una persona obesa interfieren dos mecanismos importantes que inciden en su necesidad de comer hasta “sentirse saciado”. En primer lugar, los receptores del estómago encargados de identificar la sensación de saciedad pierden sensibilidad después de realizar durante mucho tiempo ingestas excesivas y rápidas, disfuncionándose la secreción de ghrelina. En segundo lugar, a esto sumamos el mal funcionamiento de la leptina, una hormona que manda al cerebro la señal que ya tenemos reserva de grasa suficiente y que no hace falta seguir comiendo. Si sus niveles se reducen en el organismo, aumenta la sensación de hambre y apetito, disminuye el gasto calórico y reduciendo la sensación de saciedad.

“Hay ciertos hábitos que pueden incrementar la producción de leptina en nuestro cuerpo, como el consumo de proteínas de alta calidad biológica (lácteos, carne, legumbres y nueces) que deben representar un 30% de la ingesta diaria, alimentos ricos en omega 3 y zinc o la práctica regular de ejercicio físico”, revela Bravo.

Por tanto, la sensación de hambre, la tendencia a picar entre comidas, la dificultad de utilizar la grasa como fuente de energía, son datos completamente medibles y contemplados en el actual estudio. Su registro y evolución nos proporciona información sobre el metabolismo de cada paciente y nos da las claves para plantear un tratamiento multidisciplinar adecuado, en el que interviene un amplio equipo de especialistas, entre ellos nutricionistas, endocrinos, psicólogos, fisioterapeutas, entrenadores profesionales, esteticistas, médicos internistas, cirujanos y endoscopistas.

Muestra del estudio de IMEO realizado con 244 pacientes con sobrepeso elevado y obesidad, intervenidos con cirugía endoscópica de reducción del estómago con sutura Apollo

El estudio realizado por el IMEO contempla 244 casos, 205 mujeres y 39 hombres, entre 19 y 78 años de edad. Más de la mitad tenían entre 35 y 54 años de edad en el momento en que recurrieron a esta cirugía para solucionar su problema de sobrepeso u obesidad.

De todos ellos, 146 ya han finalizado el primer año del tratamiento, 26 han concluido el noveno mes, 35 han cumplido el sexto y el resto se encuentra en fase inicial, entre el primer y el quinto mes.

Los datos analizados corresponden a dos principales grupos de pacientes, aquellos con un sobrepeso elevado y los que entran en los diferentes rangos de obesidad.

Los resultados muestran una alta eficacia en la pérdida de peso en el primer grupo. El 90% de las personas con sobrepeso (34) han alcanzado su peso saludable a los doce meses del tratamiento.

El grupo compuesto por personas obesas (210) empezó con niveles de peso muy altos, donde en algunas ocasiones sobraban hasta 90 kilos. Al finalizar el primer año de tratamiento, las personas de este grupo habían perdido de media el 64% del peso sobrante, siendo menor este índice en los casos donde el peso que se tenía que perder superaba 50 kilos.

“Hemos observado que en estos casos los primeros 10-12 kilos se pierden en los primeros dos meses, pudiendo perder en seis meses unos 20 kilos y al finalizar el año alcanzar un peso considerado saludable, o en el caso de los obesos pasan al rango de sobrepeso”, resume Bravo.

Mejora de la Tasa Metabólica

En casi todos los casos estudiados se observó una mejora de la tasa metabólica[3], es decir, la efectividad del organismo para utilizar la grasa como fuente de energía. Los índices iníciales eran realmente bajos: 112 pacientes tenían un metabolismo lento e inefectivo, 131 lo tenían equilibrado y sólo uno tenía el metabolismo activo. Uno de cada cuatro pacientes tenía una tasa metabólica mínima equivalente a 1. Finalizado el tratamiento, los parámetros mejoraron considerablemente, pasando de 4,5 de media a 7 de media a partir del sexto mes del tratamiento, alcanzando unos niveles equilibrados.

Reducción notable de la sensación de hambre

En cuanto a la leptina[4], de los 244 pacientes sólo 37 tenían los índices iníciales dentro de la normalidad, 27 estaban levemente por encima, 4 tenían los niveles por debajo de lo normal y la gran mayoría, 185 pacientes, mostraban unos niveles exageradamente altos (entre 21 y 40) desvelando una resistencia a la leptina que no incide en un menor nivel de hambre, ni mayor gasto calórico sino todo lo contrario.

El estudio realizado por el IMEO muestra la evolución en la mejora de los niveles de leptina. Mientras que en la fase inicial el promedio de los pacientes era de 27, al finalizar el primer año esta cifra disminuyo hasta 18,9, es decir, ha ido mejorando en aquellos casos que manifestaban una resistencia a la hormona, equilibrando la sensación de hambre.

[1] Según la Encuesta Europea de Salud en España 2014 realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

[2] La ‘Encuesta XLS Medical sobre los factores de éxito y fracaso en el intento de adelgazar’ fue realizada a 2.944 personas.

[3] Se mide en una escala de 0 a 15, determinando si un metabolismo es lento e inefectivo (de 0 a 5), equilibrado (de 5 a 9), activo o hiperactivo (de 9 a 15).

[4] Los parámetros considerados normales de leptina varían entre 10 y 15. De 0 a 9 es considerado por debajo y entre 16 y 20 por encima de lo normal.

Un nuevo estudio arroja esperanza a los afectados de obesidad severa

noviembre 12, 2014

La cirugía laparoscópica sumada al seguimiento multidisciplincar en un alto porcentaje de los casos ayuda a lograr un peso saludable disminuyendo la incidencia de riesgo cardiovascular, hipertensión y diabetes tipo dos

La epidemia de obesidad sigue en aumento, según las últimas estadísticasCon el motivo del Día Mundial contra la Obesidad que se celebra este miércoles, 12 de Noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad hace públicos los resultados de un esperanzador estudio para los afectados en mayor grado por la enfermedad. En señal de su apoyo, el Instituto organiza la tradicional semana dedicada a la obesidad. Durante su transcurso, del 10 al 14 de noviembre, el IMEO ofrecerá en su centro en Madrid 50 estudios gratuitos que consisten en un análisis metabólico personalizado y un estudio emocional y hormonal completo. Para evitar saturación o largas colas en las consultas, el centro pide a los interesados reservar cita en el teléfono 91 737 70 70.

La iniciativa de celebrar semana dedicada a la obesidad surge hace cinco años a raíz del preocupante aumento del número de personas que padecen esta patología y que cada año engrosan las estadísticas creando alarma social. Se estima que hoy en día en el mundo hay 1429 millones de personas con sobrepeso y 671 millones obesos que suman el 29 por ciento de la población actual; más de la mitad de ellos viven en tan sólo 10 países, entre ellos Estados Unidos, China, Brasil y México. En nuestro país los índices están muy por encima de la media europea y de cada 100 adultos 17 padecen obesidad y 37 presentan sobrepeso. El gasto destinado por la sanidad española a esta tendencia en aumento ronda los 7 por ciento, unos 5.000 millones de euros anuales del presupuesto total, difícil de sostener a largo plazo y también insuficiente para solventar el problema.

La Organización Mundial de la Salud prevé que 7 millones de personas perderán la vida a causa de enfermedades no transmisibles en 2030, debido a factores de riesgo comportamentales y físicos como el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad. Las previsiones para la próxima década no son nada favorables: se estima que dos de cada tres personas serán obesas[1].

Resultados del estudio médico con pacientes operados de Manga Gástrica

la cirugía de la obesidad reduce la incidencia de la diabetes tipo 2De cara al Día Mundial de la Obesidad, el IMEO presenta los resultados de un estudio esperanzador llevado a cabo durante los dos últimos años con 150 personas con obesidad importante que se han sometido a una operación de reducción de estómago con manga gástrica. Los datos fueron concluyentes: en el 92% de los casos fue lograda la pérdida total del sobrepeso. En el seguimiento de 24 meses que se realizó de forma quincenal se ha podido demostrar que esta técnica laparoscópica de mínima invasión tiene 0% de mortalidad, debido a los avances tecnológicos en la medicina y a las sofisticadas tecnologías que permiten profundizar en el diagnóstico de la obesidad. Además de ofrecer una solución en el tratamiento de obesidad, este tipo de cirugía también contribuye a la disminución del riesgo cardiovascular y en la incidencia de comorbilidades como la hipertensión y la diabetes tipo dos.

El estudio se basa en el seguimiento continuado de 36 hombres y 112 mujeres, entre 25 y 55 años de edad. Todos empezaron el tratamiento con un elevado peso inicial: 128 kilos de media para los varones y 103 kilos de media para las mujeres. “Los índices más altos de obesidad entre los representantes del sexo masculino se dieron alrededor de los 30 años de edad, mientras que los casos de obesidad más impactantes entre las representantes del sexo femenino se manifestaban a partir de los 37 años”, explica Rubén Bravo, portavoz del IMEO y coordinador del estudio. Esto nos hizo reflexionar sobre el origen de la obesidad en ambos sexos. En la mujer se da una relación más directa con los cambios hormonales, coincidiendo con el período de la transición a la menopausia o con un período posterior al embarazo. Hecho que explica, pero no justifica su grado de obesidad. En los hombres, sin embargo, la causa suele ser la misma de siempre: vida sedentaria y un patrón alimentario no saludable.

La reducción del estómago es la solución definitiva de la obesidad mórbida“Muchos pacientes que acaban en nuestras consultas confiesan que están hartos de la dieta del déficit calórico, se quejan que han probado varias y ninguna les ha funcionado”, explica Bravo. Esto pasaría, porque no se les enseñó a comer y cuando acudían a especialistas que no podían dedicarles más de 10 minutos por consulta, se les entregaba una hoja con una dieta estándar de 1000, 1200 o 1500 Kcal. No se tiene en cuenta si el paciente come en casa sólo o con otras personas en restaurante, si cena con amigos los fines de semana o viaja a menudo. Tales condicionantes sociales pueden sabotear la buena intención y voluntad de cualquier persona en régimen. Un buen plan nutricional debe adaptarse a las características sociales y personales del individuo. Por supuesto, se restringirán algunos alimentos, pero sin instaurar la sensación de estar a dieta todo el tiempo.

Cuando se trata de una obesidad severa y no de simple sobrepeso, no es suficiente como correctivo hacer dieta y deporte. Hay que profundizar en el diagnóstico, realizar numerosos estudios, estudiar el estado hormonal y emocional del paciente, ver si tiene ansiedad, algún trastorno de la alimentación, herencia genética o problemas con la glándula toroide.

La cirugía se utiliza como último recurso para solucionar un problema de obesidad complejo que acaba perjudicando otras funciones del organismo y amenaza con recortar la expectativa de vida hasta en 15 años. “Cuando se necesita perder entre 50 y 80 por ciento del peso corporal, no queda otra que reducir la capacidad del estómago para así evitar la ingesta de grandes cantidades de alimentos”, sostiene Bravo. Está demostrado que al intervenir en una disfunción del fundus gástrico mediante la manga gástrica, se elimina la mayor fuente de producción de grelina, la hormona responsable de la sensación de hambre, y esto permite que el paciente se sacie comiendo el 25% de lo que comía antes.

reducción de estómagoCon este tratamiento se suele perder la mayor parte del sobrepeso durante los primeros seis meses, a un ritmo estable donde la media pérdida de peso es de 7 kilos al mes, disminuyendo la cifra con 1,5Kg en cada siguiente semestre. Una vez logrado el objetivo, se continúa con dieta equilibrada y plan de entrenamiento para mantener el peso y establecer un nuevo modo de vida saludable.

En casi todos los casos estudiados se observó una mejora de la tasa metabólica[2], es decir, la efectividad del organismo para utilizar la grasa como fuente de energía. Los índices iníciales eran realmente bajos, de 1,8 de media en el caso de las mujeres y 2,1 de media en el caso de los hombres, correspondiendo a metabolismo lento e inefectivo. Finalizado el tratamiento, los parámetros mejoraron considerablemente, pasando a 7,1 de media en el caso de las mujeres, y a 7,7 de media en el caso de los hombres, alcanzando unos niveles equilibrados.

El estudio también evaluó el riesgo de enfermedad cardiovascular, hipertensión y diabetes tipo dos, medidos a través del factor de grasa visceral que nos marca un índice de intervalos desde 0 a 40, siendo a partir del factor 11 cuando comienza a dispararse el riesgo para el corazón y los peligros del síndrome metabólico. El factor medio de grasa visceral inicial en los hombres antes de someterse al tratamiento de manga gástrica era de 24,9; en las mujeres, de 12,1. Pasados los dos años de tratamiento este factor de riesgo se estabilizó en cuotas saludables, obteniendo unas medias de 7,6 en hombres y de 3,2 en mujeres.

La obesidad tiene múltiples consecuencias negativas sobre la saludSegún el equipo médico, el éxito de ésta intervención se debe a tres factores fundamentales: seguimiento multidisciplinar, reducción en la ingestas de comida y disminución en la sensación de hambre. “Para conseguir un cambio profundo en los hábitos del paciente con obesidad severa, en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad aunamos, además de la gran ayuda de la manga gástrica, los esfuerzos de un amplio equipo de especialistas, entre ellos nutricionistas, endocrinos, psicólogos, fisioterapeutas, preparadores físicos y entrenadores profesionales, esteticistas, médicos internistas, cirujanos bariátricos y plásticos”, señala Carmen Arribas, Directora Técnica y Asistencial del IMEO.

Además de favorecer la pérdida de peso, disminuir la diabetes y mejorar la hipertensión, la manga gástrica produce una serie de efectos endocrinos beneficios para la salud. Regula el metabolismo de la glucosa, la secreción de insulina y la función del páncreas. Aumenta la secreción de la hormona de crecimiento y ralentiza el vaciado gástrico. Reduce tanto el apetito, como la sensación de hambre y es un gran avance en la lucha contra la obesidad severa.

Los estudios de seguimiento se han realizado a través de ElectroImpedancia TANITA Medical Multifrecuencial, evaluando en cada paciente metabolismo basal, composición corporal total y segmental, índice de grasa visceral, tasa metabólica, equilibrio del agua y distribución corporal.

[1] Obesity: update 2012 de la OCDE.

[2] Se mide en una escala de 0 a 15, determinando si un metabolismo es lento e inefectivo (de 0 a 5), equilibrado (de 5 a 9), activo o hiperactivo (de 9 a 15).

Como ganar kilos, eso sí, todos y cada uno de ellos de puro músculo

marzo 18, 2014

El CrossFit nació oficialmente en 2001, cuando el estadounidense Greg Glassman empezó a usar la técnica para entrenar a policías en California. Posteriormente fue usado para el entrenamiento de marines, bomberos y militares norteamericanos. Hoy en día podemos decir que es el programa preferido de las estrellas de Hollywood para ganar músculo.
Hola.com
Jason Statham entrenandoAunque el crossfit lleva dando vueltas por los gimnasios de medio mundo desde hace dos décadas, lo cierto es que esta disciplina de entrenamiento deportivo no ha comenzado a ponerse de moda hasta hace muy poco, pasando de ser casi un completo desconocido a uno de los grandes favoritos por hombres y mujeres para ponerse en forma y ganar músculo.

La clave: aumentar la masa muscular y la tasa metabólica, para que el cuerpo siga quemando calorías incluso cuando está en reposo. Su planeteamiento difiere así desde la base del de los deportes aeróbicos o cardiovasculares, como correr, nadar o montar en bici. El crossfit, de hecho, no está tanto orientado a bajar de peso como a generar músculo: en la mayoría de ocasiones, el resultado es el opuesto al de una combinación de dieta y training cardiovascular -donde el objetivo es bajar de peso y reducir centímetros-, llegando a aumentar unos cuantos kilos, eso sí, todos y cada uno de ellos de puro músculo.

La moda del crossfit llegaba a la gran pantalla hace años, cuando uno de los vídeos de entrenamiento de la película ‘300‘, con Gerard Butler a la cabeza, daba la vuelta al mundo, popularizando el musculadísimo físico de los actores entre los fans del gimnasio. Otros que se han sumado a esta disciplina: los ‘cachas’ oficiales, Jason Statham o Brad Pitt -que ya lucía un musculadísimo físico en ‘Troya’ en 2004-, aunque también son sonados los casos de musculación exprés de Taylor Lautner, que multiplicaba el tamaño de sus brazos entre una entrega y otra de ‘Crepúsculo’ para dar vida a un hombre lobo, o el del nuevo Capitán América, el actor Chris Evans, que ganaba hasta quince kilos de masa mucular para interpretar al superhéroe de Marvel.

Los términos que necesitas conocer para iniciarte en el mundillo: las kettlebells (unas pesas de factura rusa en forma de bola de hierro fundido, que son clave en la mayoría de ejercicios de brazos y suelo), la calistenia, que centra su programa de movimientos en activar los diferentes grupos de músculos, las sentadillas, los balones medicinales, el sprint… Todos ellos orientados a crear un entrenamiento de alta intensidad que, además de buscar el desarrollo de la fuerza, persigue potenciar el resto de cualidades físicas del día a día, a nivel de resistencia, malas posturas o dolores musculares.

Cada sesión se puede y debe adaptar a cada persona, jugando con la intensidad y la duración, la dificultad de los ejercicios, además de la fuerza y la velocidad, tal y como explica Carlos Bernardos, director técnico de los gimnasios GO fit, uno de los que inclyen este tipo de programas en España. La frecuencia: para los principiantes, se recomienda entrenar tres días por semana, alternando día de trabajo con un día de descanso.

A la hora de crear un programa de crossfit personalizado, cada sesión se define como ‘rutina de día’, y condensa la propuesta de ejercicios y combinaciones de los mismos pensada por el entrenador para cada día de la semana. Estas rutinas pueden durar desde 4 o 5 minutos hasta 20 o 30, aunque la sesión completa, incluyendo el calentamiento, no debería sobrepasar los 45 minutos.

En una misma rutina, además, se pueden combinar ejercicios cardiovasculares (como por ejemplo, nadar, correr y remar), con ejercicios olímpicos: cargadas, envión, sentadillas, press de banca… además de ejercicios pliométricos y de gimnasia básica, como la autocarga, los saltos, la suspensión, las anillas o los lanzamientos de balón medicinal. Los tres pilares fundamentales que convierten al crossfit en un entrenamiento totalmente diferente al de otras actividades deportivas: la funcionalidad de los ejercicios, que consideran el cuerpo como un todo a fin de no ejercitar grupos musculares de forma aislada, el hecho de que se trata de un entrenamiento altamente creativo, evitando que todas las sesiones nos parezcan iguales, y la intensidad de los ejercicios, que permiten que las sesiones sean de alto nivel, acortando su duración.

Por todo esto, el crossfit produce resultados espectaculares en el físico, aunque eso sí: es importante comenzar poco a poco y aumentar gradualmente la intensidad de los entrenamientos, tanto para adaptar al cuerpo a la nueva disciplina, como para poder mantener un rendimiento constante a lo largo de los años, y evitar el efecto rebote que normalmente se produce al abandonar rutinas de ejericio de alta intensidad.

Vero: “Los dos ictus que sufrí me han hecho reaccionar contra la obesidad”

noviembre 13, 2013

Esta paciente del IMEO celebra el Día de la Obesidad con 28 kilos menos

Verónica despuésEsta joven madrileña de 31 años celebra el Día Mundial de la Obesidad con 28 kilos menos. Hace seis meses comenzó un tratamiento de Banda Gástrica en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad.
Su peso de partida fue de 104Kg, tenía un riesgo cardiovascular medio-alto y un Índice de Tasa Metabólica lento (en su caso correspondiente a 1, en una escala de 1 a 15, donde el metabolismo se considera lento de 1 a 5, normal de 5 a 9, e hiperactivo de 9 a 15). Actualmente la paciente pesa unos 76Kg, hace tres meses que salió del riesgo cardiovascular y ahora su Tasa Metabólica está normalizada en 7.

Su historia de obesidad es relativamente reciente y se remonta a los últimos tres años en los que había ganado más de 35Kg extras.
“En aquel momento hacía largas jornada laborales y turnos de noche, de modo que prácticamente me alimentaba a base de bocadillos”, recuerda Verónica, especificando que es un tipo de comida muy tentadora, rápida de preparar y fácil de llevar y conservar, tanto en ambientes de calor, como fríos. La obesidad no tardó en pasarle factura. Se unió a otros problemas de salud, como la fibromialgia y el hipotiroidismo, habiendo días en que prácticamente no se podía levantar de la cama.
Verónica antesLos dos ictus que sufrió en las Navidades pasadas colmaron el vaso. Era cuando los médicos se lo dijeron sin rodeos: si quería conservar la vida, debía perder peso lo antes posible. “Aposté por el IMEO porque tenían la fama de abordar la obesidad desde un punto de vista científico, antes de proponer una solución, buscan la causa, lo que te ha llevado a la obesidad”, dice Vero. Me hicieron una serie de pruebas a nivel físico y hormonal y después de evaluar mi estado general, optamos por la Banda Gástrica, una técnica con demostrada eficacia en el tratamiento de obesidad a largo plazo.
Durante los últimos seis meses he experimentado un cambio brutal, no sólo físico. El sobrepeso me había vuelto negativa, era imposible de tratar. Lo veía todo negro, no conseguía salir de la depresión, a menudo me encerraba en casa y todo era motivo de enfado.
Ahora, he vuelto a ser como antes de engordar, he recuperado la seguridad en mi misma, la sonrisa que no baja de mi cara y estoy más abierta al mundo. Ya no tengo problemas de fibromialgia y físicamente me definiría más bien como activa.