Los países donde hay demasiados gordos y demasiados flacos (y cuáles son los de América Latina)

Fuente: BBC, por 

La obesidad se presenta a menudo como un problema occidental y la desnutrición como algo típico de países más pobres.

Pero la realidad es mucho más compleja. Nueve de cada 10 países están atrapados en una epidemia de salud conocida como la “doble carga”: esto significa que las personas con sobrepeso y las desnutridas viven lado a lado.

La disponibilidad sin precedentes de alimentos poco saludables, los empleos de oficina y la expansión de los medios de transporte y el uso de la televisión son algunas de las causas.

A menudo esta doble carga ocurre no solo dentro de una misma comunidad, sino también dentro de una misma familia.

Incluso puede sucederle a una misma persona. A veces se puede tener sobrepeso pero carecer de nutrientes vitales.

También existe el fenómeno “grasa delgada”, cuando las personas parecen tener un peso saludable pero en realidad tienen grandes cantidades de grasa oculta.

Tasas de sobrepeso y obesidad en niños de 5 a 19 años

Niños obesos

En realidad todos los países del mundo están luchando contra problemas de nutrición de algún tipo.

El número de personas que sufren de privación crónica de alimentos alcanzó los 815 millones en 2016. Esto es un aumento del 5% en dos años.

Gran parte del aumento se produjo en África, donde el 20% de las personas están desnutridas.

Mientras tanto, las tasas de obesidad se han triplicado en los últimos 40 años.A nivel mundial, más de 600 millones de adultos son obesos, mientras que 1.900 millones tienen sobrepeso.

La tasa de personas obesas en países en desarrollo está alcanzando al mundo desarrollado.

Las tasas más altas de obesidad infantil se pueden encontrar en Micronesia, Oriente Medio y el Caribe. Y desde 2000, el número de niños obesos en África se ha duplicado.

En muchos países los niños tienen una dieta que no satisface sus necesidades.

En Sudáfrica, casi uno de cada tres niños tiene sobrepeso o es obeso, mientras que otro tercio tiene bajo peso.

En Brasil, el 36% de las niñas tienen sobrepeso o son obesas, mientras que el 16% pesa demasiado poco.

Tasa de peso insuficiente en niños de 5 a 19 años

Más dinero para gastar

Los cambios en el estilo de vida son en parte responsables de esta doble carga de obesidad y desnutrición.

Muchos países de ingresos medios y bajos, como India y Brasil, tienen una nueva clase media con más dinero.

Esto significa que muchas personas rechazan sus alimentos tradicionales y ahora ingieren una gran cantidad de productos occidentales altos en azúcares, grasas y carne.

En algunos países esto también ha ocurrido a medida que las personas se mudan del campo a la ciudad, donde hay mucha más variedad de alimentos.

Por ejemplo, un estudio de niños pequeños en China reveló que las tasas de obesidad en el campo eran del 10%, mientras que la tasa de desnutrición era del 21%. En las ciudades, el 17% de los niños eran obesos, mientras que el 14% estaban desnutridos.

Aunque las dietas de muchas personas pueden ser más altas en calorías, tiene muy pocas vitaminas y minerales.

El profesor Ranjan Yajnik, un especialista en diabetes en Pune, India, afirma que este cambio de dieta tiene un efecto importante en los niños.

“Normalmente la diabetes está considerada como una enfermedad que tienen las personas mayores y más obesas”, dice. “Pero en India lo estamos viendo en personas más jóvenes y con un índice de masa corporal más bajo“.

Según el profesor Yajnik, los indios cada vez consumen menos alimentos ricos en nutrientes y obtienen más calorías de la comida basura. “Muchas personas que parecen delgadas en realidad tienen grandes cantidades de grasa oculta”.

La grasa oculta o visceral se acumula alrededor de los órganos internos, incluyendo el hígado. Los niveles altos de grasa visceral pueden aumentar el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas, incluso si el portador no parece tener sobrepeso.

Combatiendo el hambre

Los niños son particularmente vulnerables a las dietas poco saludables, ya que necesitan vitaminas y minerales para crecer y desarrollarse con normalidad.

En algunas familias puede haber niños desnutridos y padres obesos, porque a pesar de tener la misma dieta los niños necesitan muchas más vitaminas.

Los niños desnutridos también tienen más probabilidades de tener sobrepeso cuando crezcan, ya que su metabolismo se ralentiza y su cuerpo se aferra a las reservas de grasa.

Esto significa que los países deben tener cuidado de que las políticas dirigidas a combatir el hambre no aumenten accidentalmente el problema de la sobrealimentación.

En Chile se introdujo un programa nacional en 1920 para proporcionar raciones de alimentos a mujeres embarazadas y menores de seis años.

Aunque esto mejoró el problema del hambre, a largo plazo se cree que contribuyó al rápido aumento de las tasas de obesidad infantil.

Opciones

La solución a esta doble carga es complicada.

No se trata solo de tener acceso a alimentos saludables. Y además, no hay dos personas o culturas que vean la nutrición de la misma manera.

Nuestra elección de alimentos está influenciada por muchos factores. Por ejemplo el coste, la disponibilidad local, un bien conocimiento de lo que es una alimentación saludable y la dieta de las personas que nos rodean.

Y las necesidades nutricionales de cada persona son diferentes. Esto depende en parte de su metabolismo y su estado de salud.

Pero esta doble carga de obesidad y desnutrición puede ser muy peligrosa.

Los niños que crecen desnutridos suelen sacar peor resultados en la escuela y tener peores trabajos más adelante.

Y la obesidad infantil lleva a una peor salud en la edad adulta, y aumenta el riesgo de enfermedades como el cáncer.

Progreso poco a poco

En los países en vías de desarrollo, es probable que los problemas como la diabetes y las enfermedades cardíacas se disparen a medida que aumentan las tasas de obesidad.

¿Qué se puede hacer? América del Sur, donde muchos países sufren esta doble carga, está liderando el camino.

Brasil fue el primer país en adherirse a la Década de Acción sobre Nutrición de la ONU.

Entre los compromisos están reducir el consumo de bebidas azucaradas en un 30% y aumentar el de frutas y verduras en un 18% para detener el aumento de la obesidad.

Su objetivo es lograrlo con políticas tales como microcréditos para los agricultores, reducir los impuestos sobre ciertos alimentos frescos y educar a los niños sobre la importancia de la nutrición.

México fue el primer país en implementar un ‘impuesto al azúcar’ del 10% a las bebidas endulzadas artificialmente en 2014.

Se prevé que este impuesto reducirá las tasas de obesidad en un 12,5% en 12 años.

Pero se necesita mucho más para detener esta crisis mundial de nutrición.

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Esta pieza de análisis fue encargada por la BBC a expertos que trabajan para una organización externa.

La Dra. Sophie Hawkesworth trabaja en el equipo de salud de la población en la organización benéfica de investigación biomédica Wellcome y la Dra. Lindsay Keir está en el Departamento de Ciencias Clínicas y Fisiológicas de Wellcome.

 

 

 

De acosados por obesos en el colegio a campeones de culturismo

– Jordan Saunders y Ray Bath fueron dos niños obesos y acosados en el colegio
– Ahora, la pareja, compite en campeonatos de culturismo y tienen una empresa de fitness
– “Los que nos insultaban en el colegio ahora nos piden consejo para estar en forma”

Reino_Unido-culturismo-acoso_escolar-Jordan_Saunders-Ray_BathJordan Saunders y Ray Bath son una pareja con muchas cosas en común. Ambos lucen cuerpos esculturales y han logrado ser campeones de culturismo, pero su vida no siempre fue así. En el colegio sufrieron acoso escolar y burlas por su sobrepeso. Ahora han montado su propia empresa de entrenadores personales, “los que nos insultaban ahora nos piden consejos para estar en forma”.

Según informa el diario The Mirror, Jordan Saunders tuvo que sufrir el acoso y las burlas de sus compañeros en el colegio por culpa de su sobrepeso. Con sólo once años llegó a pesar 69 kilogramos y se convirtió en el objetivo de los niños más crueles.

Decidida a cambiar su cuerpo con 15 años decidió adelgazar y cuidarse. Comenzó a hacer dieta, a ir al gimnasio, estudio educación física y después Ciencias del Deporte en la Universidad. Mientras estudiaba se puso a trabajar en un gimnasio donde conoció a Ray Bath.

Jordan y Ray se hicieron amigos y él le confesó que también había sido un niño obeso y había sufrido el acoso de sus compañeros.

Ambos comenzaron a entrenar juntos. Jordan cuenta que fue Ray el que la inició en el entrenamiento con pesas, ya que hasta ese momento ella era “la reina del cardio”. “Comenzamos a entrenar juntos todos los domingos”, cuenta, “y pronto se convirtió en una relación”.

Jordan Saunders y Ray Bath_antesAhora la pareja compite en Campeonatos de culturismo. Empezaron compitiendo en su país, Reino Unido, y en abril participaron en el campeonato del mundo celebrado en Miami.

La pareja, que tiene previsto casarse el próximo año, ha creado además un negocio de entrenadores personales, Body by JR, y han hecho del deporte su profesión.

“Todas esas personas que nos insultaron cuando éramos adolescentes”, explica Saunders, “ahora salen de la nada y nos preguntan cómo pueden ponerse en forma”.

“La obesidad debería ser un problema de los gobiernos, no de las familias”

“Para perder peso no hay receta mágica, se necesitan voluntad e información: la gente no sabe que en una lata de Coca-Cola hay diez sobres de azúcar”

Llanera, Miguel L. SERRANO – La Nueva España

-Venga, póngase de pie. Hagamos la entrevista de pie.

Tim Lobstein, foto by Nacho OrejasTim Lobstein va en serio. Se levanta de su silla y, para explicarse, señala el enorme ventanal que enseña a decenas de personas trabajando delante de sus ordenadores. “Mire, ¿ve a toda esa gente? Esos son los hábitos actuales. Sentarse y trabajar. Estamos sentados mucho tiempo. El trabajo ahora es así y favorece la vida sedentaria”. Lobstein es uno de los mayores expertos mundiales en obesidad, fenómeno que lleva estudiando 35 años. Es el coordinador del programa infantil de la Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad. Nació en Nueva York y vive en Londres pero va de una ciudad a la otra con frecuencia. La semana pasada estuvo en Llanera, invitado por la empresa Treelogic, y dedicó unos minutos a LA NUEVA ESPAÑA.

-Tome asiento.

-¿Pero me entiende lo que le quiero explicar, no?

-Perfectamente. Pero el sedentarismo no es la única causa de la obesidad

-Hay muchas otras, pero esa es la principal. Estamos más tiempo viendo la televisión, delante del ordenador y no hacemos nada para combatir eso. El nivel de sedentarismo es muy alto. Vamos a todos los sitios en coche, no caminamos. La actividad física cada vez la reducimos más, pero no el consumo de comida.

-Eso: la comida, la dieta.

-Comemos menos fruta y verduras, más carne, más quesos y cosas azucaradas. Especialmente bebidas azucaradas. Hemos cambiado los hábitos de consumo.

-¿Hay alguna receta sencilla para combatir la obesidad?

-Si la hubiera, no estaría aquí hablando con usted y tal vez sería un hombre rico (ríe). Hay mucha gente que intenta vender soluciones sencillas, dietas fáciles, relojes de pérdidas de peso, o cirugía para quitar la grasa. No hay ninguna receta mágica para perder peso.

-¿Nada de eso vale?

-La cirugía, pero para casos muy serios. Para aquellos que sea la única manera que tienen de salvar sus vidas. También es cierto que existen medicinas para otros casos. Pero para el resto de personas, cualquier receta que propongan siempre tendrá su parte mala. Lo que se tiene que hacer es no ver tanto la televisión, no estar tanto tiempo parado, mejorar los hábitos tanto en la comida como en la vida. Esa es la única manera sana de perder peso.

-Insiste en lo de la televisión.

-Es que ustedes, los periodistas, hacen cosas interesantes y están incitando a que nos quedemos delante de ella (ríe). En serio, ahora cada vez hay más canales, cada vez hay más programas para niños. Y los productores de comida utilizan la televisión para promocionarse y nos incitan a comer más. Coca-Cola, Pepsi… Se están anunciando para que consumas más y más. En una frase: la obesidad es un problema del sobreconsumo y de todas esas marcas. Eso debería combatirse.

-Pero es imposible. ¿Cómo se enfrenta uno a Coca-Cola?

-¡Con dinero! En serio, ahí está uno de los problemas. Combatir el sobreconsumo es luchar contra una gran industria. O sea, luchar contra la economía.

-¿La comida rápida es el principal enemigo?

-Son peores las bebidas azucaradas.

-¿Por qué?

-Porque es fácil beber mucha cantidad de estas bebidas sin tener conciencia de ello. Cuando comes algo muy grasiento, eres consciente de ello. Y con las bebidas azucaradas no pasa. Puedes tener más ingesta innecesaria de calorías por bebida que por comida, pero tú eso no lo sabes y no lo sientes así. En una lata de Coca-Cola hay más de diez sobres de azúcar y la gente no se entera. También es mala la comida rápida, y la bollería, y los cereales con azúcar, y las chucherías.

-De todo esto hay mucha publicidad.

-Demasiada. Y la mayoría de anuncios para niños incluyen estas cosas.

-¿Qué se puede hacer?

-En Gran Bretaña, por ejemplo, está prohibido anunciar estas cosas en los programas para niños que hay en televisión. En Dinamarca, Suecia y Noruega no hay anuncios para niños por debajo de los 12 años. Recomiendo que España haga algo como Gran Bretaña. Lo necesita para frenar la obesidad infantil, porque es uno de los peores países de Europa en este sentido.

-¿Los gobiernos deberían intervenir?

-Sí. Las medidas voluntarias no están funcionando, porque la industria promete y promete y no hace nada. La autorregulación es como pedirle al ladrón que sea el que te instale la cerradura de casa.

-¿Por qué los gobiernos no toman parte en este asunto?

-Esto es una batalla entre la protección del consumidor y la protección del consumo. La protección del consumo es buena para la economía, para el comercio, para el Gobierno. La protección del consumidor es buena para la salud y para las escuelas. Una cosa tiene más peso que la otra.

-¿Falta valentía?

-Bueno, es el resultado del capitalismo. Es la lucha entre el fuerte y el débil.

-¿Sabemos lo que comemos? ¿Las marcas dan suficiente información sobre lo que llevan sus productos?

-En el Reino Unido se ha puesto en marcha una iniciativa que es útil: es un código de colores para advertir a los ciudadanos, como si fuera un semáforo. Verde para los alimentos más saludables, amarillo para los que tienen más calorías y rojo para los hipercalóricos. Es voluntario, pero muchas marcas lo han implementado.

-¿Se ha perdido la vergüenza a ser obeso?

-Las personas, por mucho que digan lo contrario, no son felices si son obesas. Porque siempre quieres estar mejor. Lo que realmente es terrible en este fenómeno es que se produzca una batalla en el supermercado entre el padre y el niño por comprar un producto. La batalla no debe ser ahí, en el supermercado. La batalla debería ser de los gobiernos con los consumidores. La obesidad debería ser un problema de los gobiernos, no de las familias.

-¿Qué parte de responsabilidad tienen los padres en que un niño sea obeso?

-La responsabilidad, si se abre la perspectiva, es política. La situación del padre es compleja, pero debe cabrearse por cómo se están haciendo las cosas e impulsar actividades de protección al consumidor. Creo que los medios deben denunciar estas cosas también. En Europa hay sobrepeso en dos de cada tres adultos. Y un tercio llegan a ser obesos. Y la tendencia es al alza.

La leche descremada contribuiría a la obesidad

Un nuevo estudio del Hospital de Niños de Boston y de la Universidad de Harvard asegura que los lácteos bajos en grasa favorecen el aumento de peso
Semana

Durante años se creyó que al beber la leche descremada se podía obtener los beneficios de la leche entera: la vitamina D, calcio y proteínas, sin consumir la misma grasa ni las mismas calorías. Inclusive, muchos cambiaron la leche entera por la leche descremada para perder peso, pero el más reciente estudio, publicado el pasado miércoles en la revista Time y en JAMA Pediatrics, contradijo el mito urbano.

La investigación liderada por David Ludwig, del Hospital de Niños de Boston y por Walter Willett, doctor de la escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, revela que la leche descremada podría incluso engordar más que la leche entera: “pues las bebidas bajas en calorías no significarían necesariamente menor ingesta de las mismas”, advirtieron.

El estudio se realizó a través del análisis de diferentes casos de niños que consumían leche entera y descremada, con el fin de relacionar el tipo de leche con el peso. Uno de los autores del estudio, el dr. Mark Daniel DeBoer, profesor asociado de pediatría endocrinología en la Universidad de Virgina Facultad de Medicina, afirmó: “Nuestra hipótesis inicial era que los niños que bebían leche entera eran más pesados ya que consumían más grasas saturadas. Al final, nos sorprendimos cuando nos fijamos en los datos y descubrimos que dentro de todas las etnias y todos estratos socioeconómicos, era todo lo contrario: los niños que bebían leche descremada eran más pesados que los que bebían leche entera”.

Por otro lado, los investigadores coinciden en que muchas personas abusan de los alimentos bajos en grasa, ingiriéndolos como si no tuvieran calorías, entonces, comen mucho más, duplicando la cantidad de calorías de grasa y engordando rápidamente.

La investigación pone en duda también la reputación de muchas empresas, pues aseguran que muchas veces pueden aumentar los niveles de azúcar para mejorar el sabor de los productos lácteos bajos en grasa y lo más importante, que la leche descremada proporciona menos nutrientes y menos beneficios para la salud.

Casi uno de cada tres niños españoles sufre obesidad o sobrepeso

Los expertos subrayan la necesidad de inculcar hábitos saludables en los primeros años de vida

ABC, E. Armora

Aumenta la obesidad infantilCasi el 30% de los niñosespañoles de edades comprendidas entre los 3 y 12 años tiene exceso de peso -un 7,1% padece obesidad y un 21,2% sobrepeso-, una tendencia persistente que se mantiene en los últimos años y que sitúa a España entre los países europeos con peores cifras respecto a esta epidemia, que según la OMS, irá en aumento en los próximos años.

De la radiografía del último informe elaborado por la Fundación Thao, que refiere a los datos del curso académico 2011-2012 y que este lunes se ha presentado en Barcelona, uno de los datos que más preocupa a los expertos es la incidencia de la obesidad y el sobrepeso entre los más pequeños (hasta los cinco años). En la franja de 3 a 5 años, uno de cada cinco menores presenta exceso de peso (5,7% son obesos y 16,2% tienen sobrepeso), una tendencia que, según los especialistas del Programa Thao, «se ha mantenido en los últimos años».

«Nos preocupa mucho la prevalencia entre los más pequeños. Es vital hacer una actuación precoz para poder frenar la incidencia en edades posteriores», ha afirmado el presidente de La Fundación Thao, Henri García. Ha destacado también la importancia de trabajar la prevención y actuación en colaboración con los ayuntamientos y otras entidades. En este sentido, ha anunciado la alianza de la Fundación con la Cruz Roja de Cataluña. «En tiempos de crisis, en los que se pueden deteriorar los hábitos saludables, estas alianzas son vitales, ya que solo así se puede llegar a las familias más desfavorecidas», ha precisado García.

Se estanca la epidemia

Los responsables de Thao han presentado también los resultados de un informe longitudinal (de 2009 a 2012) que demuestra (en base a la evolución y seguimiento de la misma muestra poblacional) que «tras cuatro años de control sobre una muestra de casi 7.000 niños de 10 municipios el incremento del sobrepeso y la obesidad ha sido solo de algunas décimas porcentuales».

En concreto, la obesidad ha crecido un 0,1% y el sobrepeso un 0,9%. «Son datos sumamente esperanzadores porque demuestran que se ha frenado la epidemia, aunque solo refieren a una muestra de niños que han participado en el programa y no son extrapolables», ha indicado el director científico de la Fundación Thao, Rafael Casas.

La Noche Temática: “La epidemia de la obesidad”

La Noche Temática, Canal 2 de RTVE

  • En Estados Unidos la obesidad mata a 400.000 personas al año
  • Los políticos empiezan a impulsar iniciativas para ponerle freno
  • La Noche Temática aborda este sábado la lucha contra la obesidad
  • Nos sumerge también en el modus operandi del lobby azucarero

La obesidad mata a 400.000 personas al año en Estados Unidos y está a punto de convertirse en la primera causa de mortalidad del país. La Noche Temática aborda la ‘epidemia’ de obesidad en la sociedad norteamericana y la lucha por combatirla a través de dos documentales.

“Estados Unidos contra la obesidad”

En el país de la hamburguesa los niños están cada vez más gordos, los obesos mueren cada vez más jóvenes y el sobrepeso se ha convertido incluso en la primera razón de expulsión del ejército. Pero la guerra contra la obesidad ya ha comenzado. Los políticos tratan de hacer cumplir las leyes que prohíben incluir juguetes en la comida rápida para niños, o crean aceras para animar a la gente a caminar. Los campamentos de vacaciones para perder peso aumentan su popularidad entre los jóvenes obesos. Sin embargo, también están los que glorifican la obesidad, aclamando que “lo grande es bonito”.

“La obesidad mata a tantas personas como el tabaco”

Estados Unidos se ha dado cuenta de que está gravemente enfermo. La obesidad está a punto de convertirse en la primera causa de mortalidad del país, ya que hoy en día mata a tantas personas como el tabaco. Cada día 1.100 personas mueren en Estados Unidos a causa de enfermedades relacionadas con la obesidad.

Camp Shane es un campamento de vacaciones para jóvenes obesos. En el programa se incluye deporte, musculación, ocio y relax. A 1.000 dólares la semana, el régimen de Camp Shane garantiza resultados espectaculares. Más de 500 jóvenes pasan cada verano por este campamento deportivo. Janaia y Brandon asistirán durante tres semanas a este campamento.

Para Janaia Clarke, adelgazar también podría ser sinónimo de alargar su esperanza de vida. A los 15 años, esta adolescente del Bronx de Nueva York pesa 118 kilos. Tiene quince años pero ya es prediabética y es muy probable que sufra enfermedades cardiovasculares en el futuro si no pierde peso inmediatamente.

Brandon tiene 13 años y pesa 82 kilos, 32 más de lo que le correspondería por su edad. La obesidad le impide ya llevar una vida como la de los demás niños de su edad. Todos los miembros de su familia están gordos.

En San Francisco se ha creado una comunidad obesa alrededor de una sencilla idea: es posible estar gordo y ser feliz entre gordos. A los 36 años, Tigress adora sus curvas y sus michelines. Hace campaña a favor de los derechos de los obesos. Junto con un amigo fotógrafo y otras dos top models con curvas, prepara una exposición un poco provocadora.

“Hoy en día, 1 de cada 3 niños estadounidenses tiene sobrepeso”

Eric Mar, primer teniente de alcalde en San Francisco, ha declarado la guerra a la comida basura. Quiere impedir que las cadenas de comida rápida incluyan juguetes en los menús infantiles. Hoy en día, 1 de cada 3 niños estadounidenses tiene sobrepeso, y 1 de cada 5 está obeso.

“Sobredosis de azúcar”

El 80% del azúcar que consumimos está oculto en los alimentos cotidianos, como los “saludables” cereales de desayuno, yogures, refrescos o comidas preparadas. Según los expertos el consumo de azúcar se puede convertir en una adicción. Para algunos médicos, el azúcar es tan peligroso como los cigarrillos, y la causa principal de una serie de enfermedades graves, como la obesidad infantil, la diabetes, enfermedades del corazón, hipertensión y muchos cánceres comunes. Sin embargo el lobby del azúcar niega cualquier relación entre azúcar y enfermedades.

Antes se ponía azúcar en el té, en el café o en los pasteles. Pero después de la guerra la industria se dio cuenta que podía fabricar dulces para comer entre horas. Al hacer las pruebas de sabor, los fabricantes se dieron cuenta de que a la gente le gustaban las cosas dulces. Con la mezcla de materia grasa y azúcar encontraron el producto ideal. Hoy en día todo tiene azúcar. En cantidades industriales. En Francia se consume millón y medio de toneladas de azúcar al año, más de la mitad en productos procesados. Y no sólo en productos dulces. En alimentos preparados, en todo tipo de refrescos. Así es como la industria nos ha hecho adictos poco a poco.

“Se calcula que cada lata o vaso adicional de refresco que se toma al día aumenta en un 60% el riesgo de obesidad”

n 1990 Un informe encomendado por la Organización Mundial de la Salud concluye que se podía dejar de añadir azúcar a los alimentos. En el 2003 otro informe para la OMS refuerza la teoría anterior y establece una relación directa entre la obesidad y el consumo de azúcar. Según el informe, se calcula que cada lata o vaso adicional de refresco que se toma al día aumenta en un 60% el riesgo de obesidad. Estas conclusiones no sentaron nada bien a los fabricantes de refrescos. El entonces Ministro de Sanidad estadounidense fue a la OMS a decir que el informe no decía más que disparates, que ni la Coca-cola, ni los refrescos y ni el azúcar eran responsables de ningún problema relacionado con la salud.

La primera industria del mundo es la comida, el sector agroalimentario. Es un lobby ultra-poderoso. Y si te enfrentas a ellos puedes tener problemas. Sólo en Francia, la alimentación es la primera industria del país. Un peso pesado de la economía. Francia es el primer productor de azúcar en Europa. En los últimos años la industria azucarera ha estado a la ofensiva y ha minimizado los efectos del azúcar.

Serge Ahmed es un especialista en adicciones del Centro Nacional de Investigación Científica en Burdeos. Sus ratas de laboratorio no estaban destinadas a investigar sobre el azúcar. Su droga es más bien la cocaína, en forma líquida. Un día, Serge Ahmed para medir mejor la adicción les ofrece probar también agua azucarada, en principio una sustancia neutral e inofensiva. Entre la jeringuilla de cocaína líquida de la derecha y el agua azucarada de la izquierda, las ratas adictas deberían elegir la cocaína. Pero, sorpresa…aproximadamente entre el 80 y 90 por ciento de las ratas del experimento se decantaron por el agua azucarada en el lugar de la cocaína.

El azúcar es tan adictiva como la cocaína. Serge Ahmed es uno de los primeros en publicarlo. Desde entonces, otros científicos lo han confirmado. Según sus investigaciones, es como si el azúcar produjera un delicioso cosquilleo en las neuronas de la recompensa y motivación del cerebro.

Para ver el programa entero, ir en la página fuente del programa: Noche tématica de la 2, RTVE, 15 de abril 2013

Los niños que toman antibióticos tienen más riesgo de ser obesos

Un estudio relaciona el consumo de fármacos en bebés con problemas de sobrepeso posteriores

Emilio de Benito / El País

Si los ganaderos usaban antibióticos para engordar a los animales, los seres humanos no son una excepción. Un estudio hecho a 11.532 personas que nacieron en 1991 y 1992 en Avon (Reino Unido) ha demostrado que el riesgo de sobrepeso aumenta un 22% entre los niños que tomaron estos medicamentos antes de los cinco meses de edad. El trabajo lo ha publicado la revista International Journal of Obesity. El efecto engordante de estos fármacos se observa bastante pronto. Entre los 10 y 20 meses de edad ya es apreciable, pero es a los tres años y dos meses cuando alcanza su máximo.

Eso no quiere decir, lógicamente, que estos medicamentos deban rechazarse. Los antibióticos son fármacos eficaces para tratar infecciones bacterianas, y privar de ellos a los niños podría ser aún peor que tener que luchar con un sobrepeso posterior.

Aparte de constatar un hecho estadístico que habrá que seguir estudiando —el estudio no establece una relación causa-efecto—, uno de los coautores del trabajo, Leonardo Trasande, de la Universidad de Nueva York, recalca que “aunque normalmente se piensa que la obesidad es consecuencia de unos malos hábitos alimenticios y de la falta de ejercicio, cada vez hay más estudios que apuntan a que es un problema mucho más complicado”.

Por ejemplo, la semana pasada se publicó otro trabajo en el que se relacionaba el peso de los niños con el de sus madres. Aquellas que tienen sobrepeso o son obesas tienen una mayor probabilidad de tener niños con la misma condición. No se aclaraba si era porque transmiten sus malos hábitos a sus hijos o por otras causas.