Las 10 mejores y peores dietas para el 2014, según el ranking de IMEO

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad reúne en un ranking, por primera vez en España, las dietas más saludables y también las menos indicadas para quienes se proponen perder peso a lo largo del año 

  • La dieta mediterránea es la segunda más buscada por los españoles en Google para el año 2013[1].
  • Según el ranking anual de la revista U.S. News  sólo 7 dietas han obtenido el sello de “BEST” de entre las 32 analizadas, siendo la dieta mediterránea la única que no es estadounidense[2].

top 10 de IMEOPor primera vez en España una entidad médica dedicada al tratamiento del sobrepeso y la obesidad se compromete con una clasificación tan singular. En un ranking que va de uno a diez, en orden descendiente, IMEO apostilla las mejores y peores dietas que fluyen en la actualidad entre los asiduos a conseguir la delgadez. El Top 10 representa un  trabajo conjunto, respaldado por más de 30 expertos en obesidad y cuidado de la salud, entre ellos médicos, nutricionistas, psicólogos y cirujanos, que somete a análisis las dietas más y menos indicadas para perder peso a lo largo del año.

A nivel mundial, existen varios rankings fiables que publican de forma anual las dietas mejor y peor valoradas, como son la lista de la revista US News o el Top 5 de las peores dietas, elaborado por la Asociación Británica de Dietistas. “Son guías realizadas por profesionales y como tales merecen confianza, aunque –esto también se ha de contemplar–, reflejan y corrigen las formas de comer de una sociedad bien distinta a la nuestra”, reseña Rubén Bravo, portavoz del IMEO y también experto en nutrición. En este sentido, llama la atención que la publicación americana da preferencia a dietas autóctonas, originadas en Estados Unidos y respaldados por organismos o autores locales, mientras que el ranking británico queda muy lejos de lo que buscan los españoles a la hora de adelgazar[3]. Según el registro de Google para el año pasado, la dieta mediterránea es la segunda más buscada por los peninsulares y la única de la lista que, a nivel mundial, es señalada por los nutricionistas unánimemente como “buena para la salud”.

Por todo ello el equipo de expertos del IMEO ha decidido elaborar el presente ranking, como una especie de guía orientativa, para que sea de ayuda a las personas que se van a someter a una dieta durante este año. “Todos sabemos que lo mejor es ponerse en manos de un endocrino o nutricionista, pero la práctica nos muestra que la realidad es bien diferente y la gran mayoría de personas emprenden una dieta sin consultar al médico”, apunta Bravo, “de modo que hemos reunido las dietas que, desde nuestro punto de vista,  jamás se deben hacer y también las más adecuadas para una pérdida de peso saludable”.

“A fecha de hoy conocemos más de 150 dietas para adelgazar y hay ‘mil y una formas’ de reducir el peso, pero el fin no siempre justifica los medios y habría que pensar lo que será bueno para nuestra salud a largo plazo”, insiste el experto. Cada día por nuestras consultas pasan decenas de pacientes, tanto sobrealimentados, como malnutridos, que tienen un problema en común surgido a raíz de la alimentación. Sin embargo, cada uno de ellos cuenta con una amplia experiencia en dietas que ha emprendido por su cuenta, arrastrando, en algunos casos,  las consecuencias de una serie de efectos rebote que deterioran su salud y su metabolismo, complicando cada vez más la efectividad de los diferentes métodos de pérdida de peso.

Top 10 de IMEO de las dietas menos indicadas

Top 10 de IMEO de las peores dietas para 2014Se caracterizan por ser extremadamente agresivas. Prometen perder mucho peso en poco tiempo, hasta 15 kilos al mes o, incluso, un kilo por día. Muchas de ellas utilizan  productos o remedios milagro (lombriz, bacteria, parche de lengua), o se basan en el consumo excesivo de un producto (sirope de savia, agua marina, limón, manzana).  Además de múltiples efectos secundarios que deterioran la salud, estas dietas arrastran un importante efecto rebote y son totalmente desaconsejadas para adelgazar.

Para elaborar el ranking de las dietas menos indicadas para perder peso, en buena parte, nos hemos basado en éstas experiencias ajenas vividas de cerca, donde parece que ‘todo vale’ para desprenderse de los kilos de más en tiempo récord. Por esta razón hemos calificado como la peor dieta de todos los tiempos, si es que se le puede considerar como tal, la dieta de la solitaria que consiste en tragarse una cápsula con huevos de lombriz solitaria con el único propósito de perder peso. Este método es extremadamente peligroso y podría causar una gran cantidad de efectos secundarios indeseables como la desnutrición o incluso la muerte.

Número dos en la lista negra ocupa la dieta de E. coli que consiste en introducir al organismo una bacteria que provoca diarreas, produciendo en algunos casos deshidratación e incluso puede desencadenar un fallo renal.

El tercer y cuarto puesto en el Top 10 de las dietas milagro no aconsejables son ocupados por la dieta del parche de la lengua y la dieta de la sonda. Ambas son extremadamente agresivas y tienen un alto porcentaje de efecto rebote, ya que la primera promete perder 15 kilos en un mes y la segunda, 10 kilos en 10 días.

En el quinto y sexto lugar se sitúan la dieta del ayuno y la dieta del delfín, basada en el consumo de agua de mar. “Un ayuno prolongado reduce la velocidad del metabolismo y, si no se hace bajo control médico, puede ocasionar mareos, fatiga y debilidad muscular”, recalca Bravo. Lo que respecta el consumo de agua de mar, no es nada recomendable, ya que la sal va a ir disminuyendo el índice de líquido de nuestro organismo, pudiendo provocar una deshidratación en forma de diarrea, además de hipertensión y cálculos renales.

La dieta Flash o Express es una dieta hipocalórica de aproximadamente 800 Kcal diarias, que se centra en consumir el mínimo diario necesario para subsistir. Permite perder un buen número de kilos en muy poco tiempo y también tiene un gran efecto rebote, razón por la que ocupa el séptimo puesto en nuestro Top 10 de las dietas menos indicadas.

La dieta de sirope de savia ocupa octavo lugar en esta peculiar clasificación del IMEO, porque desatiende por completo las necesidades del organismo humano y está totalmente contraindicada para adolescentes o persona en edad de crecimiento.

Penúltima en la lista es la dieta del limón, con un gran efecto rebote. Consumir en exceso un ácido tan potente es perjudicial y obliga a nuestro organismo a utilizar sus sistemas de compensación consumiendo muchos oligoelementos. Además, esta dieta es especialmente contraindicada en personas con problemas de reflujo, acidez de estómago, ácido úrico elevado o estreñimiento.

El último lugar del Top 10 de las dietas menos indicadas de IMEO ostenta la dieta de la manzana que se ha hecho especialmente popular tras los excesos navideños por sus propiedades tanto diuréticas, como depurativas. “Es una fruta que no contiene proteínas, por lo que a la hora de perder peso sólo eliminaremos masa muscular y cuándo terminemos la dieta volveremos a recuperar el peso con gran facilidad”, advierte el experto de IMEO y añade que esta dieta es especialmente contraindicada en las mujeres en edad de menopausia.

Top 10 de IMEO de las dietas más saludables

Top 10 de IMEO de las mejores dietas para 2014Se proponen una pérdida de peso moderada, fácil de mantener en el tiempo y sin efecto rebote. Se sirven de casi todos los grupos de alimentos, aunque restringen las cantidades. Suelen especificar para quien son indicados o qué problemas vienen a tratar (mujeres en menopausia, vegetarianos, personas con hipertensión o retención de líquidos). Ayudan a reeducar los hábitos alimentarios y llevar una vida saludable.

Vivimos en un mundo donde la abundancia y variedad de comestibles ha llegado a un extremo de saturación, donde elegir el menú no es fácil. Qué comer, en qué cantidad y con qué frecuencia son preguntas que nuestros antepasados no se han tenido que hacer o, al menos, no del mismo modo que lo hacemos nosotros.

La obesidad, la anorexia o la bulimia nerviosa son trastornos de la conducta alimentaria y también un aviso que nuestra sociedad precisa un cambio de hábitos y dieta saludables. El ranking de IMEO de las dietas recomendadas está pensado expresamente para cubrir esta necesidad.

El primer lugar en la lista de las 10 mejores dietas de IMEO para el 2014 ocupa la dieta del vino y el jamón. Podemos decir que es la versión “gourmet” de la dieta mediterránea, con una selecta variedad de alimentos donde priman los productos por excelencia de España, el vino y el jamón, y como tal es una dieta rica en sabores que permite perder entre 4 y 6 kilos en un mes, sin aburrirse o sentir hambre, es la dieta para los que no les gusta hacer dieta.

Segundo lugar ocupa la dieta DASH, pensada especialmente para pacientes con hipertensión e idónea para la pérdida de peso. Limita el consumo de sal, procura una buena hidratación y ayuda a reeducar los hábitos alimentarios.

El tercer y cuarto puesto del ranking de las mejores dietas para 2014 corresponden, respectivamente, a la dieta bioproteinada y a la disociada, beneficiosas sobre todo en mujeres con menopausia. Estas dietas restringen ciertos hidratos de carbono de elevado índice glucémico y centran su consumo en la primera mitad del día, cubriendo el resto de comidas con proteína de alto valor biológico, pero sin sobrepasar la cantidad recomendada.

La dieta mediterránea ocupa quinto lugar y es ideal para mantener un estilo de vida saludable. Las raciones de frutas, verduras y proteínas animales son adecuadas. No obstante, para perder peso, necesita algunas restricciones, sobre todo en la cantidad de cereales.

En sexto lugar se sitúa la dieta depurativa, ideal para eliminar la retención de líquidos. No conviene mantenerla en el tiempo, ya que el aporte calórico es bastante restringido, pero iría bien uno o dos días a la semana intercalada con nuestra dieta de pérdida de peso.

Séptimo lugar en la clasificación ocupa la dieta de los indices glucémicos enfocada en la pérdida de masa grasa. Beneficiosa para perder peso en un plazo medio sin efecto rebote.

El octavo lugar en el ranking ocupa la dieta de la zona. Es la dieta antiinflamatoria por excelencia. Muy equilibrada en cuanto a cantidades de macronutrientes (40% de hidratos de carbono, 30% proteínas y 30% de grasas), pero bastante complicada de seguir en las comidas fuera de casa.

En penúltimo lugar se sitúa la dieta de la enzima prodigiosa, probablemente la más popular del año 2013. Se basa fundamentalmente en el consumo de frutas y verduras frescas y carne y pescado. Maligniza la leche y sus derivados, lo que puede conllevar a largo plazo déficit de calcio. Elimina completamente el alcohol y los excitantes para mejor la salud digestiva.

Última en el ranking de IMEO de dietas recomendadas para perder peso es la dieta vegetariana (ovolactovegetariana). Teniendo en cuenta los hábitos alimentarios de los vegetarianos para conseguir la pérdida de peso habría que reducir el consumo de hidratos de carbono de elevado índice glucémico y sustituirlos por verduras, reducir el consumo de quesos grasos o lácteos enteros y aumentar el consumo de proteína a través de legumbre, proteína vegetal y clara de huevo.


[2] Entre el Top 7 de Us News comparten lugar con la dieta mediterránea 6 dietas americanas, a penas conocidas en Europa, en este orden: la dieta Dash (para detener la hipertensión) y la dieta TLC (cambios terapéuticos de estilo de vida), ambas diseñadas por el Instituto de Salud Nacional estadounidense; la dieta de Clínica Mayo; la dieta de Weight Watchers; la dieta Flexitariana de D. J. Blatner, nutricionista de Chicago Cubs; y la dieta Volumétrica creada por la profesora universitaria Barbara Rolls.

[3] El Top 5 de las peores dietas de la Asociación Británica, en orden descendiente, son: método del Respiracionismo, dieta del biotipo, dieta exenta de gluten para perder peso, alcohorexia, dieta Dukan.

¿Es posible combatir la obesidad con tácticas antitabaco?

Las nuevas directrices del Foro Nacional de Obesidad, en el Reino Unido, indican que las futuras campañas contra la obesidad deberían ser “más contundentes”, similares a las que se han hecho en Estados Unidos para alertar a los fumadores sobre los efectos nocivos del tabaco.

Kate Dailey, BBC

woman_smoking_bbcEn EE.UU. se ha debatido sobre si tratar la obesidad como al tabaquismo, al tiempo que los investigadores siguen buscando la manera más eficaz de mejorar los resultados en la salud.

Como antiguo fumador, Dan Gilmore se dio cuenta del poder que tuvieron los mensajes y las fuertes imágenes de las campañas en el cambio de su comportamiento.

“En algún momento, la gente te decía: ‘¿Podrías salir a la calle a fumar?’ o ‘Tengo alergia al humo’. Comienzas a sentir la presión social”, dice Gilmore, presidente emérito del Instituto Hastings, un centro dedicado a la bioética y las políticas públicas.

Las campañas frontales y directas del pasado, dice, efectivamente convencieron a mucha gente que sus acciones molestaban a terceros y planteaban un grave peligro para ellos mismos.

Cuando se trata de la obesidad, dice, “el público no ha sido aterrorizado tan exhaustivamente”.

Pero él todavía está tratando de dar con el balance adecuado -el “estigma ligero”- para motivar a la gente sin alienarla.

Ojo con estigmatizar

Los especialistas consideran que la estigmatización es un gran riesgo cuando se trata de campañas contra la obesidad. Las investigaciones muestran que aquellas iniciativas que hacen que la gente se sienta mal consigo misma a veces tienden a ser contraproducentes.

“Las campañas que se centraron principalmente en el peso corporal o en el número de la balanza, o los ya usados y controvertidos enfoques contundentes para llamar la atención, son mensajes que tendían a culpar o estigmatizar a las personas por su peso”, dice Rebecca Puhl, directora adjunta del Centro Rudd de Política Alimentaria y Obesidad de la Universidad de Yale.

“Y no resultaron eficaces. La gente reacciona mejor a las campañas que abordan una específica actitud frente a la salud, en las que pueda participar, comprometerse, independientemente del tipo de cuerpo que tenga”.

De hecho, una exfumadora y antigua entusiasta de las dietas dice que hay ya un nivel de estigma en torno al peso.

“La gente no se burlaría abiertamente de mí por ser fumadora, pero sí lo hacen porque estoy gorda”, dice Lesley Kinzel, editora del sitio web XOJane.co.uk y autora del libro “Two Whole Cakes: How to Stop Dieting and Learn to Love Your Body” (“Dos pasteles enteros: Cómo dejar de hacer dieta y aprender a amar tu cuerpo”).

Y, sin embargo, dice, es más difícil de señalar a aquellos que sufren de enfermedades relacionadas con la obesidad que identificar a los fumadores.

“Las personas quieren asociar ciertos comportamientos con la gordura, pero en la vida real la gente gorda exhibe una amplia gama de distintos comportamientos, independientes de sus hábitos de alimentación y actividad física. Si usted es fumador es porque usted fuma cigarrillos”.

Los complejos y numerosos factores que rodean la obesidad y el hecho de que la obesidad en sí misma no es un comportamiento sino un estado del ser, hace difícil comparar las dos clases de campaña, dice Scott Kahan, director del Centro Nacional del Peso y Bienestar, en el Reino Unido.

campaña antitabaco_reutersAl mismo tiempo, dice, hay lecciones que pueden aprenderse de las campañas antitabaco.

“A veces la gente cae en la trampa de mirar hacia atrás, a los esfuerzos antitabaco y decir: ‘Lo que hicimos fue avergonzar a la gente hasta el punto de no fumar más e hicimos campañas contundentes sobre no fumar'”, dice Kahan.

“Pero eso fue el punto central de lo que hicimos con la epidemia de tabaquismo”.

Lo que demostró ser exitoso en EE.UU. fue un enfoque complejo y multifacético, dice Kahan.

“El tabaquismo fue abordado de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba”, dice.

Un punto clave fue la educación, la cual se manifestó en campañas de conocimiento público como el informe del surgeon general -la máxima autoridad oficial en materia de salud en EE.UU.- que delineaba los peligros de fumar. También hubo un aumento en las iniciativas educativas en las escuelas y lugares de trabajo.

Por otro lado, afirma Kahan, hubo cambios que crearon “un entorno donde fuese más fácil no empezar a fumar o dejar de fumar”, dice.

Esto incluyó mayores impuestos a los cigarrillos, restricciones sobre cómo estos productos pueden ser comercializados y vendidos, y la creación de más áreas libres de humo, como en restaurantes y bares.

De hecho, Kinzel dejó de fumar cuando los gastos y las molestias de fumar empezaron a acumularse. “En cierto momento se hizo demasiado inconveniente”, dice ella.

Asunto de salud, no de balanza

Mientras que EE.UU. ha visto grandes caídas en las tasas de tabaquismo, los números de la obesidad no se han reducido de forma significativa y, en muchos casos, siguen aumentando.

Eso tiene a investigadores estadounidenses centrados ya no en cambiar los números en la balanza sino en el fomento de conductas saludables.

“La apariencia exterior de la obesidad es un elemento de distracción y una cortina de humo”, dice Kahan. “Si usted toma a alguien que tiene evidente sobrepeso y lo pone a trabajar duro y a hacer lo que tiene que hacer y pierde 10% de su peso corporal, esa persona -con mayor frecuencia que las que no- verá tremendas mejoras en la salud y en sus funciones”.

“Al mismo tiempo, esa persona sigue siendo gorda. Y la seguimos señalando con el dedo para que pierda peso, y eso no es realmente necesario”.

Si bien el objetivo de las campañas contra el tabaco era que la gente dejara de fumar, las campañas dedicadas a la obesidad buscan un resultado menos tangible.

“El objetivo del tratamiento de la obesidad no es necesariamente tener un peso normal. Es más moverse en una dirección en la que la salud mejore de forma significativa”.

Para tal fin, señala Puhl, las campañas deberían centrarse en las conductas para mejorar la salud, no en las dimensiones del cuerpo.

Motivar a la gente a comer mejor y a moverse más tiene efectos beneficiosos para todos, dice, no sólo para la gente obesa.

Edulcorantes artificiales: con moderación hasta que se conozcan mejor sus efectos fisiológicos

A pesar de que todavía no se sabe a ciencia cierta (y con evidencia científica) cómo actúan los edulcorantes de origen artificial en el organismo y si acarrean riesgos o no, los expertos consultados por CF aconsejan una ingesta controlada de estas sustancias. Algunas investigaciones apuntan que las bebidas edulcoradas artificialmente podrían traer consigo riesgos antes achacados al propio azúcar, como es la obesidad. Así que, contención hasta nueva orden.

Correo Farmacéutico (número 2-9 de agosto), por Ana Callejo Mora

Para algunas personas un sobre de ázucar va acompañado de una señal de stop. En su lugar suelen elegir entre las variantes que existen en el mercado de edulcorantes artificiales (ver cuadro). Si estos productos son más sanos o no es algo que ha sido, y será, ampliamente debatido. Ahora, un artículo de opinión publicado en la edición electrónica de Trends in Endocrinology&Metabolism y firmado por Susan E. Swithers, profesora de Neurociencias del Comportamiento de la Universidad de Purdue, en Indiana (Estados Unidos), revisa -lo que la autora llama- “el lado oscuro” de los edulcorantes artificiales.

“El consumo de bebidas endulzadas con azúcar ha sido ligado a obesidad, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. Como resultado, la mayoría de estadounidenses ha pasado a consumir edulcorantes artificiales. Sin embargo, algunos estudios en humanos han mostrado que las bebidas con estos edulcorantes también se asocian a estas patologías”, destaca la  profesora de la citada universidad.

Los expertos consultados por CF afirman no tener una opinión completamente conformada al respecto, puesto que es un tema controvertido y sobre el que todavía no existe evidencia científica. Además, “el de los edulcorantes dietéticos es un asunto muy nuevo como para poder hacer una recomendación. Sí podemos decir que debemos tomarlos con moderación hasta que se conozcan mejor sus efectos fisiológicos”, comenta Marta Garaulet, catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición de la Universidad de Murcia.

“Son necesarios ensayos clínicos prospectivos bien controlados en los que se demuestre con mayor nivel de evidencia que las bebidas con edulcorantes artificiales son nocivas”, añade Dolores Corella, catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia. Es más, un artículo publicado el pasado julio en Nutrition Reviews por un grupo de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota, Estados Unidos, “concluye que no existe mayor riesgo para la salud debido al consumo de bebidas edulcoradas con edulcorantes artificiales”, dice Corella.

Otro estudio de este año, publicado en American Journal of Clinical Nutrition por la científica española Carmen Piernas junto con el profesor Barry Popkin, en la Universidad de Carolina del Norte, “ha demostrado que si se sigue una dieta para adelgazar controlada en calorías, aquellos individuos a los que se les permite ingerir bebidas edulcoradas toman menos energía en forma de postre que aquellos que sólo pueden beber agua”, resume Garaulet.

En el caso de los diabéticos y prediabéticos, el uso de edulcorantes bajos o sin calorías “puede facilitarles el control de sus niveles de glucosa y la pérdida de peso”, según plasma Craig Johnston, de la Facultad de Medicina de Baylor (Houston), en un artículo publicado en el último número de US Endocrinology.

ALTERACIÓN CEREBRAL

Volviendo al lado oscuro, “las personas que regularmente consumen edulcorantes artificiales muestran patrones de activación alterados en los centros de placer del cerebro en respuesta al sabor dulce, lo que sugiere que estos productos no satisfacen el deseo de dulces”, explica Swithers. Igualmente, apunta, “estudios en ratones y ratas han demostrado que el consumo de edulcorantes no calóricos disminuye la respuesta fisiológica al sabor dulce, provocando que los animales se atiborren de comida rica en calorías y dulce”. Dicho esto, quizás en el día a día, señala Garaulet, “en la dieta habitual, las bebidas edulcoradas no sean de utilidad, ya que a la larga sí producen una compensación de la ingesta energética”.

Rubén Bravo, director del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad  (IMEO), también da la razón a este razonamiento del artículo de opinión de Trends in Endocrinology&Metabolism. “Vivimos en una sociedad con sobresaturación gustativa alimentaria, que ha educado a nuestras papilas gustativas a que todos los alimentos posean un sabor intenso y predominante, que ha anestesiado el gusto por los matices y el sabor de un alimento natural”.

Bravo prosigue diciendo que “si nos centramos en los sabores dulces y en las bebidas edulcoradas, rápidamente me viene a la cabeza la tendencia de encontrarnos en consulta a pacientes a los que no les gusta el agua y necesitan que todas sus bebidas y comidas del día lleven uno u otro sabor. De aquí, las frecuentes dicciones hacia las bebidas de cola o similares en personas con sobrepeso u obesidad”.

El miembro del IMEO comenta que los estudios que muestran la repercusión que determinados alimentos tienen sobre las hormonas y neurotransmisores “comienza a evidenciar cómo el abuso de los edulcorantes y endulzantes de sabores intensos provocan picos de insulina y dopamina en el consumidor, sumiéndole, durante un breve periodo de tiempo, en una sensación agradable de plenitud y actividad, que se tornará en fatiga y tristeza en cuanto la insulina y dopamina caigan vertiginosamente, obligando al consumidor a buscar una nueva dosis”.

En definitiva, para Garaulet, “hay muchos factores que pueden estar influyendo en la respuesta a las bebidas edulcoradas. En la Universidad de Harvard estamos viendo que la hora a la que se consumen podría cambiar su efecto sobre nuestra fisiología”.

EN 5 IDEAS

1. SUPLANTAR EL AZÚCAR

El consumo de bebidas con azúcar se ha ligado a obesidad, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. Por ello, la mayoría de estadounidenses consume ahora edulcorantes artificiales.

2. ASUNTO AÚN MUY ‘VERDE’

El asunto de los edulcorantes dietéticos es todavía muy nuevo como para poder hacer una recomendación. Son necesarios ensayos clínicos prospectivos con más evidencia.

3. POSIBLE UTILIDAD EN DIETA

Según la Universidad de Carolina del Norte, en una dieta para adelgazar controlada en calorías los individuos que pueden ingerir bebidas edulcoradas toman menos postre.

4. RESPUESTA ALTERADA

Los que suelen tomar edulcorantes artificiales muestran patrones de activación alterados en los centros de placer del cerebro en respuesta al sabor dulce, no satisfaciendo su deseo.

5. SATURACIÓN DEL GUSTO

La sobresaturación gustativa educa a las papilas gustativas a que todos los alimentos posean un sabor intenso, lo que anestesia el gusto por el sabor de un alimento natural.

CÓMO Y CUÁNTO ENDULZAN LA VIDA LOS SUSTITUTOS DEL AZÚCAR

Tipos de edulcorantes artificiales que se utilizan en lugar de los endulzantes con azúcar.

El aspartamo es una combinación de fenilalanina y ácido aspártico, que son dos aminoácidos.
El aspartamo es 220 veces más dulce que el azúcar y pierde su dulzor cuando se expone al calor. Se ha estudiado bien y no ha mostrado ningún efecto secundario serio.

La sucralosa es 600 veces más dulce que el azúcar.  Es termoestable, lo cual significa que no se descompone al cocinarse u hornearse. Se emplea en muchos alimentos y bebidas dietéticas.
La sucralosa también se encuentra en la goma de mascar, postres de leche congelados, jugo de fruta y gelatina. También se utiliza como un edulcorante para agregar a los alimentos en la mesa.

La sacarina es de 200 a 700 veces más dulce que el azúcar.
Se emplea en muchos alimentos y bebidas dietéticas. Puede tener un sabor amargo o saborcillo metálico en algunos líquidos.
No se utiliza para cocinar ni para hornear.

La stevia, un edulcorante no calórico, se obtiene de la planta Stevia rebaudiana, que se cultiva por sus hojas dulces.
Comúnmente se conoce como hierba dulce, hierba de azúcar o simplemente estevia.
El extracto de la stevia rebaudiana está aprobado como un aditivo para alimentos y se considera un suplemento dietético.

El acesulfamo K es un edulcorante artificial.
Es termoestable y puede usarse para cocinar y hornear. También está disponible como edulcorante de mesa.
Está aprobado por la FDA y se usa junto con otros edulcorantes, tales como la sacarina, en bebidas carbonatadas y otros productos bajos en calorías.

El neotamo es un edulcorante artificial usado en muchos alimentos y bebidas dietéticas.

Los ciclamatos son 30 veces más dulces que el azúcar.
Están prohibidos en Estados Unidos debido a que en el año 1970 se demostró que causaban cáncer de vejiga en animales.

Nutricionistas alertan del riesgo del aumento de las raciones de alimentos

EFE/ El Norte de Castilla

Endocrinos y nutricionistas han alertado de que el aumento de las raciones y del contenido calórico y la falta de planificación detectada en los últimos supone un riesgo para la salud de los ciudadanos, al incrementar el índice de obesidad.

Por ello, la Sociedad Españolas para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) y la de Endocrinología y Nutrición (SEEN) han diseñado “el plato ideal” con el objetivo de disminuir la obesidad y controlar el peso de los españoles.
Con motivo de la víspera del Día Nacional de la Persona Obesa se ha presentado esta guía de alimentos en la que se establecen las comidas y las cantidades adecuadas que se deben consumir y los alimentos que sólo deben tomarse de forma excepcional.
La doctora Irene Breton, miembro de la SEEN, ha señalado que la concienciación de la sociedad es fundamental, ya que “durante los últimos años ha aumentado el tamaño de las raciones, el contenido calórico y la falta de planificación”.
“El plato ideal”, campaña que tiene el propósito de llegar a la población con imágenes sencillas, recomienda el consumo de al menos dos raciones de verduras y hortalizas al día, tres piezas de fruta, y un 25 por ciento de cereales, legumbres y hortalizas del total de los alimentos consumidos en un día.
Tanto la SEEN como SEEDO recomiendan también un consumo moderado de carne, menos de seis veces a la semana, un mínimo de cuatro comidas con pescado, dos o tres con legumbres y de cuatro a seis huevos por semana para tener una dieta equilibrada.
El vicepresidente de SEEDO, Alberto Goday, ha explicado que las raciones de carne suelen ser superiores a las que se deberían ingerir, mientras que sería deseable comer más pescado, verdura y fruta.
La doctora Bretón, miembro de la SEEN, ha explicado que aunque la sociedad española no tenga el mismo nivel adquisitivo de hace unos años “hay alternativas para comer sano y barato con alimentos como el pollo o las legumbres”
“El consumo de huevos es una buena opción, son baratos y accesibles y buenos para equilibrar dietas para personas que no tengan que controlar el colesterol”, ha señalado el vicepresidente de SEEDO, Alberto Goday.
Bretón también ha destacado que la planificación y distribuir los alimentos a lo largo del día es fundamental para hacer una buena dieta.
Respecto a la llegada de la navidad, Goday ha destacado que “se pueden hacer excepciones. Lo importante es lo que se come la mayor parte de los días del año, igual que no pasa nada por comer cinco días de más en Navidades, tampoco sirve para nada hacer diez días de dieta.”
Sin embargo, en una nota de prensa, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha explicado que a pesar de las excepciones de alimentos consumidos en Navidad para controlar el peso y el riesgo cardiovascular, se debe comer de forma adecuada los días no festivos y reducir las grasas malas, entre otras medidas. EFE

La mejor alimentación infantil para prevenir la obesidad

Durante mucho tiempo se ha debatido cuál es la mejor forma de introducir a los niños a los alimentos sólidos después de que dejan el período de amamantamiento.

BBC Salud
Los estudios hasta ahora se habían centrado en cuál es el mejor momento para dejar de amamantar y no cuál es la mejor forma de introducirlos a la alimentación.

Ahora una nueva investigación revela que lo mejor es ofrecer a los bebés una selección variada de porciones pequeñas de alimentos sólidos -como bocadillos- y dejar que ellos elijan sus favoritos.

Esta libertad de elección, afirman los investigadores de la Universidad de Nottingham, Inglaterra, no sólo tendrá un impacto positivo en la formación de hábitos sanos de nutrición, sino además protegerá al niño de una futura obesidad o sobrepeso.

Las recomendaciones de los expertos sanitarios afirman que la mejor alimentación en los primeros meses de vida es la leche materna y el consejo para las madres es que amamanten a sus bebés durante seis meses.

Pasado este período la forma tradicional de introducir a los infantes a la alimentación es darles purés o papillas variadas que la madre selecciona.

Pero el nuevo estudio, publicado en BMJ Open (Revista Médica Británica), encontró que es mejor dejar que sean los bebés los que elijan sus propios alimentos.

Esta forma de introducir la alimentación sólida puede ayudar a mantener un peso sano y proteger contra la obesidad más tarde en la vida, agregan.

Selecciones sanas

El estudio siguió a 155 niños de entre 20 meses y 6,5 años, cuyos padres completaron cuestionarios detallados sobre los hábitos alimenticios y preferencias de sus niños.

Entre los infantes, a 92 se les permitió alimentarse solos (con las manos) con bocadillos de alimentos variados y 63 fueron alimentados por sus padres con papillas a cucharadas.

Todos los niños recibieron durante el período de estudio alimentos de todos los grupos: carbohidratos, frutas y verduras, proteínas y productos integrales.

Los científicos sólo encontraron diferencias “significativas” en uno de los grupos alimenticios incluidos en el sondeo.

Los resultados mostraron que los niños que se alimentaron solos solían comer más carbohidratos que los niños alimentados con papillas.

Los carbohidratos eran los alimentos favoritos de estos niños.

Sin embargo, entre los niños alimentados con papillas, los alimentos favoritos eran los dulces.

“Se observó esta preferencia a pesar del hecho de que junto con los alimentos dulces, los niños alimentados con papillas recibieron más a menudo carbohidratos, frutas y vegetales, proteínas y alimentos integrales que los niños que se alimentaron con bocadillos” afirman los autores.

Al final del estudio se encontró que más niños alimentados con papillas tenían sobrepeso o eran obesos que los niños que comían bocadillos solos.

E incluso cuando se tomaron en cuenta factores como los socioeconómicos, o el peso al nacer y el peso de los padres, siguieron observándose los mismos resultados.

Tal como señala la doctora Ellen Townsend, quien dirigió el estudio, “nuestros resultados sugieren que los infantes que se destetan con un enfoque de alimentarse solos con sus propias elecciones aprenden a regular su consumo de alimentos en una forma que conduce a un menor IMC (índice de masa corporal) y a una preferencia por los alimentos sanos, como carbohidratos”.

“Esto tiene implicaciones en el combate del bien documentado incremento de obesidad en las sociedades contemporáneas”, agrega.