El azúcar, una droga dulce que nos amarga la vida

Existen estudios que aseguran que el azúcar blanca genera tanta adicción como el tabaco o el alcohol. Sin embargo, ¿sabemos realmente lo perjudicial que puede resultar para nuestra salud su consumo excesivo?

QUE, por Arancha Cuéllar
azucar_refrescos-queHay estudios que sitúan los efectos del consumo excesivo de azúcar blanco a la altura de drogas tan adictivas como el tabaco o el alcohol. Quizás por ello, a nuestros niños les cueste prescindir de los bollos y a los adultos abandonar la costumbre de añadir dos cucharaditas al café de la mañana. Pero, ¿realmente sabemos qué efectos puede tener el consumo de azúcar en nuestro organismo?

Con moderación, puede que no sea un problema, sin embargo, el azúcar blanco no solo está en los sobrecitos del bar, también se oculta en numerosos productos que hacen que cada día lo consumamos en exceso sin saberlo. Por ello, podemos tener problemas de sobrepeso sin saber muy bien por qué. La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de reducir a la mitad la recomendación diaria sobre el consumo de azúcar, que no debe superar el 5% de la ingesta habitual de alimentos, es decir, en un adulto, unas seis cucharadas de café al día (25 grs aproximadamente), incluyendo los alimentos que lo tengan ya incorporado.

Y es que en los supermercados existen numerosos alimentos que contienen grandes cantidades de azúcar y que probablemente ni imaginemos. Muchos de ellos tienen sabor salado y otros se esconden bajo falsas etiquetas de 0% o light, lo que conllevan a un engaño al consumidor. “Por ejemplo, yogures que se venden como 0% pero que contienen cuatro dedos de mermelada azucarada y que la gente los compra pensando que con ellos va a cuidar la línea. Aunque no tengan grasa, sí contienen mucho azúcar”, explica Rubén Bravo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Por otro lado, el azúcar refinado se esconde en conservas (por ejemplo de maíz), zumos envasados, refrescos, pan de molde, galletas, salsas como el tomate frito o el ketchup, embutidos, productos lácteos, pizzas, hamburguesas o platos precocinados.

Por supuesto, hay alimentos que no ocultan el exceso de azúcar. Es el caso de las chucherías, los chocolates y algunos cereales de desayuno: “En el caso de los cacaos, de cada 20 gramos, 14 son azúcar, y en el caso de algunos cereales azucarados para el desayuno, de cada 30 gramos, 13 son azúcar”, puntualiza este experto.

Luego están las bebidas light, que no contienen azúcar pero sí sustancias químicas endulzantes que en determinados países están prohibidas, ya que está demostrado que su consumo en exceso puede producir cáncer. Además, está comprobado que crean adicción. Tal y como explica este experto, “las personas que se habitúan a las bebidas azucaradas o endulzadas, no quieren ni probar el agua para hidratarse”.

UN PROBLEMA DE SALUD MUNDIAL

El exceso de azúcar blanco en el organismo supone una acumulación de grasas poco saludables que afectan al corazón, al sistema nervioso y al estado anímico de las personas. “Nada más ser consumida aporta vitalidad y alegría excesiva, pero, al cabo de un rato, la sensación es de tristeza absoluta. Si dejo de tomar azúcar y me siento un rato, al cabo de media hora el cuerpo ya me está pidiendo más”, matiza Bravo.

Esto es similar al efecto de euforia que provocan determinadas drogas como la cocaína. “El azúcar hace que te sientas más activo, más feliz y más calmado”, asegura. Esto es por la liberación de dopamina, betaendorfina y serotonina. Sin embargo, al cabo de un rato aparece la sensación de bajón.

Muchos deportistas que necesitan energía rápida ingieren grandes cantidades de azúcar que les permiten tener mucha vitalidad durante los siguientes 30 minutos. No obstante, se trata de una energía sin nutrientes, ni vitaminas, ni grasas beneficiosas.

Por otro lado, el azúcar blanco entra muy rápidamente en la sangre, lo que hace que se estimule la generación de insulina en el páncreas, un órgano que se vuelve menos eficiente a la hora de asimilar los alimentos, dando lugar a la diabetes de tipo 2. Esta enfermedad afecta, por cierto, al 14% de los españoles en edad adulta, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

Por último, el exceso de azúcar es el culpable de la obesidad infantil. Batidos, bollos o comida rápida están al alcance de nuestros niños casi a las puertas de los colegios. Por supuesto, su sabor les resulta agradable al paladar prefiriéndolo sobre cualquier otro tipo de alimento más nutritivo.

ALTERNATIVAS AL AZÚCAR BLANCO PARA ENDULZAR PLATOS

Pero, ¿hay alternativas al azúcar blanco? La mayoría de expertos recomiendan otras formas de endulzar las comidas diferentes al azúcar blanco, es decir, el que procede de la remolacha y ha sido sometido a un proceso de refinamiento. Este azúcar es el peor, ya que aporta energía rápida, que estimula de forma acelerada la insulina, y que no contiene ningún tipo de nutrientes. Por ello, advierten, menos dañino es el azúcar moreno (azúcar integral), que procede de la caña de azúcar y cuya caloría no es tan vacía. “Contiene nutrientes como sodio o potasio”, matiza este nutricionista.

La sacarina no es considerada la mejor alternativa para endulzar, más que nada porque es un producto 100% químico, y el exceso de químicos en el cuerpo no suele conducir a nada bueno. “Los endulzantes químicos están en el origen de muchos cánceres o pancreatitis”, advierte. Por ello, quizás lo más saludable para dar un toque dulce a los alimentos sea el extracto de estevia, una planta natural de origen latinoamericano, que no aumenta el aporte calórico ni provoca una reacción glucémica, lo que permite su uso incluso en pacientes con diabetes de tipo 2.

En definitiva, son numerosos los alimentos que ocultan las calorías vacías del azúcar blanca y que se comercializan normalmente a pesar de las recomendaciones de los expertos que instan a la industria alimentaria a reducir el 30% de su contenido para combatir la diabetes y los problemas de sobrepeso.

De hecho, hay quienes sospechan que si no se prohíbe esta sustancia es porque hay una poderosa industria farmacológica detrás a la que le interesa seguir creando medicamentos para los enfermos de diabetes de tipo 2, una de las epidemias de los países desarrollados del siglo XXI.

Quizás la mejor recomendación que se puede hacer, entonces, es leer el etiquetado nutricional de los alimentos antes de lanzarnos a introducirlos en la cesta de la compra… ya que muchos podrían sorprendernos.

“La obesidad debería ser un problema de los gobiernos, no de las familias”

“Para perder peso no hay receta mágica, se necesitan voluntad e información: la gente no sabe que en una lata de Coca-Cola hay diez sobres de azúcar”

Llanera, Miguel L. SERRANO – La Nueva España

-Venga, póngase de pie. Hagamos la entrevista de pie.

Tim Lobstein, foto by Nacho OrejasTim Lobstein va en serio. Se levanta de su silla y, para explicarse, señala el enorme ventanal que enseña a decenas de personas trabajando delante de sus ordenadores. “Mire, ¿ve a toda esa gente? Esos son los hábitos actuales. Sentarse y trabajar. Estamos sentados mucho tiempo. El trabajo ahora es así y favorece la vida sedentaria”. Lobstein es uno de los mayores expertos mundiales en obesidad, fenómeno que lleva estudiando 35 años. Es el coordinador del programa infantil de la Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad. Nació en Nueva York y vive en Londres pero va de una ciudad a la otra con frecuencia. La semana pasada estuvo en Llanera, invitado por la empresa Treelogic, y dedicó unos minutos a LA NUEVA ESPAÑA.

-Tome asiento.

-¿Pero me entiende lo que le quiero explicar, no?

-Perfectamente. Pero el sedentarismo no es la única causa de la obesidad

-Hay muchas otras, pero esa es la principal. Estamos más tiempo viendo la televisión, delante del ordenador y no hacemos nada para combatir eso. El nivel de sedentarismo es muy alto. Vamos a todos los sitios en coche, no caminamos. La actividad física cada vez la reducimos más, pero no el consumo de comida.

-Eso: la comida, la dieta.

-Comemos menos fruta y verduras, más carne, más quesos y cosas azucaradas. Especialmente bebidas azucaradas. Hemos cambiado los hábitos de consumo.

-¿Hay alguna receta sencilla para combatir la obesidad?

-Si la hubiera, no estaría aquí hablando con usted y tal vez sería un hombre rico (ríe). Hay mucha gente que intenta vender soluciones sencillas, dietas fáciles, relojes de pérdidas de peso, o cirugía para quitar la grasa. No hay ninguna receta mágica para perder peso.

-¿Nada de eso vale?

-La cirugía, pero para casos muy serios. Para aquellos que sea la única manera que tienen de salvar sus vidas. También es cierto que existen medicinas para otros casos. Pero para el resto de personas, cualquier receta que propongan siempre tendrá su parte mala. Lo que se tiene que hacer es no ver tanto la televisión, no estar tanto tiempo parado, mejorar los hábitos tanto en la comida como en la vida. Esa es la única manera sana de perder peso.

-Insiste en lo de la televisión.

-Es que ustedes, los periodistas, hacen cosas interesantes y están incitando a que nos quedemos delante de ella (ríe). En serio, ahora cada vez hay más canales, cada vez hay más programas para niños. Y los productores de comida utilizan la televisión para promocionarse y nos incitan a comer más. Coca-Cola, Pepsi… Se están anunciando para que consumas más y más. En una frase: la obesidad es un problema del sobreconsumo y de todas esas marcas. Eso debería combatirse.

-Pero es imposible. ¿Cómo se enfrenta uno a Coca-Cola?

-¡Con dinero! En serio, ahí está uno de los problemas. Combatir el sobreconsumo es luchar contra una gran industria. O sea, luchar contra la economía.

-¿La comida rápida es el principal enemigo?

-Son peores las bebidas azucaradas.

-¿Por qué?

-Porque es fácil beber mucha cantidad de estas bebidas sin tener conciencia de ello. Cuando comes algo muy grasiento, eres consciente de ello. Y con las bebidas azucaradas no pasa. Puedes tener más ingesta innecesaria de calorías por bebida que por comida, pero tú eso no lo sabes y no lo sientes así. En una lata de Coca-Cola hay más de diez sobres de azúcar y la gente no se entera. También es mala la comida rápida, y la bollería, y los cereales con azúcar, y las chucherías.

-De todo esto hay mucha publicidad.

-Demasiada. Y la mayoría de anuncios para niños incluyen estas cosas.

-¿Qué se puede hacer?

-En Gran Bretaña, por ejemplo, está prohibido anunciar estas cosas en los programas para niños que hay en televisión. En Dinamarca, Suecia y Noruega no hay anuncios para niños por debajo de los 12 años. Recomiendo que España haga algo como Gran Bretaña. Lo necesita para frenar la obesidad infantil, porque es uno de los peores países de Europa en este sentido.

-¿Los gobiernos deberían intervenir?

-Sí. Las medidas voluntarias no están funcionando, porque la industria promete y promete y no hace nada. La autorregulación es como pedirle al ladrón que sea el que te instale la cerradura de casa.

-¿Por qué los gobiernos no toman parte en este asunto?

-Esto es una batalla entre la protección del consumidor y la protección del consumo. La protección del consumo es buena para la economía, para el comercio, para el Gobierno. La protección del consumidor es buena para la salud y para las escuelas. Una cosa tiene más peso que la otra.

-¿Falta valentía?

-Bueno, es el resultado del capitalismo. Es la lucha entre el fuerte y el débil.

-¿Sabemos lo que comemos? ¿Las marcas dan suficiente información sobre lo que llevan sus productos?

-En el Reino Unido se ha puesto en marcha una iniciativa que es útil: es un código de colores para advertir a los ciudadanos, como si fuera un semáforo. Verde para los alimentos más saludables, amarillo para los que tienen más calorías y rojo para los hipercalóricos. Es voluntario, pero muchas marcas lo han implementado.

-¿Se ha perdido la vergüenza a ser obeso?

-Las personas, por mucho que digan lo contrario, no son felices si son obesas. Porque siempre quieres estar mejor. Lo que realmente es terrible en este fenómeno es que se produzca una batalla en el supermercado entre el padre y el niño por comprar un producto. La batalla no debe ser ahí, en el supermercado. La batalla debería ser de los gobiernos con los consumidores. La obesidad debería ser un problema de los gobiernos, no de las familias.

-¿Qué parte de responsabilidad tienen los padres en que un niño sea obeso?

-La responsabilidad, si se abre la perspectiva, es política. La situación del padre es compleja, pero debe cabrearse por cómo se están haciendo las cosas e impulsar actividades de protección al consumidor. Creo que los medios deben denunciar estas cosas también. En Europa hay sobrepeso en dos de cada tres adultos. Y un tercio llegan a ser obesos. Y la tendencia es al alza.

Los niños que toman un desayuno saludable sacan mejores notas, tienen actitud más positiva y una mejor forma física

La fórmula del Desayuno 3S, avalada por IMEO y creada especialmente para los niños, combina los tres elementos claves de la comida sana: sostenible, saludable y social

  • El 8% de los niños españoles acuden al colegio sin haber desayunado, algo que a la larga alza las cifras de obesidad infantil. Sólo un 7,5% de los escolares toma un desayuno equilibrado compuesto por leche, fruta o zumo, e hidratos de carbono, según un estudio del Ministerio de Sanidad y Política Social de España (2006). 
  • Uno de cada tres niños españoles entre 3 y 12 años pesa más de lo que debería a su edad, según una investigación llevada a cabo con más de 26.000 menores en 29 ciudades españolas porla Fundación Thao(2011). 
  • Los niños con sobrepeso y obesidad presentan más problemas óseos y musculares, hígado graso y casos de asma, entran en la pubertad antes de sus compañeros y muestran baja autoestima, según observan del Instituto Médico Europeo dela Obesidad(2011). 

La fórmula del Desayuno 3S, avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nace como fruto de la iniciativa de varios centros comerciales en España y pretende concienciar a las familias sobre la importancia de compartir un desayuno saludable, sostenible y social. Con este fin se realizarán a lo largo del año una serie de talleres de cocina especializada en los centros comerciales Luz del Tajo de Toledo (desde el 23 al 28 de mayo), El Rosal de Ponferrada (a partir del 21 de septiembre), Valle Real de Santander (desde el 3 de octubre), y Max Center de Bilbao (a partir del 18 de octubre). En las sesiones se invitarán alumnos de diferentes colegios de la zona para poder experimentar el contacto con una cocina buena para la salud, el medio ambiente y la familia. De esta manera se busca educar desde la base en algo tan importante como la alimentación, que afecta en diferentes áreas de la vida de los más pequeños y también en su desarrollo futuro. Las fechas y el lugar de los eventos, se podría consultar en el microsite www.laformuladeldesayuno3s.com creado en apoyo de los padres. Además de una información detallada sobre los pilares del desayuno, la pirámide de los alimentos y el aporte calórico recomendado, se ha incorporado una encuesta para evaluar los hábitos de las familiar españolas. Al contestar las cinco preguntas sobre el tipo de desayuno que realizan, los usuarios recibirán una guía de consejos que les ayudará a mejorar sus hábitos.

Rubén Bravo, naturópata experto en nutrición de IMEO, ha explicado en una rueda de prensa los motivos que hayan impulsado el lanzamiento de una fórmula de desayuno que aúna las claves necesarias para ser, además de fuente de buena salud, un punto de interacción entre padres e hijos. “Los niños que toman un desayuno saludable sacan mejores notas, tienen una actitud más positiva y una mejor forma física”, ha afirmado el especialista del Instituto Médico Europeo dela Obesidad. Los estudios que avalan su postura cada vez apoyan más que las familias eduquen al niño desde pequeño en la importancia de una alimentación saludable, pero no sólo eso, hay un sinfín de factores que influyen en diferentes áreas de la vida del niño, desde la sociabilidad hasta la salud pasando por su éxito en los estudios.

Cuando los niños no desayunan bien, no tienen suficiente energía y vitalidad para afrontar el esfuerzo físico e intelectual que les exigen las actividades escolares. Además, se genera en el pequeño un estado de ansiedad que puede tornarse en agresividad cuando alcanza la adolescencia y que altera el comportamiento lineal del niño. Aquí es cuando aparecen las chucherías, que provocan en ocasiones estímulos fuertes en el niño por las subidas de azúcar y que pueden provocar en el organismo una “dependencia” de las chucherías. En el momento de desarrollo de la infancia y la adolescencia es cuando se forman las células grasas que pueden convertir a un niño gordo en un “gordo para toda la vida”.

Parte de esta iniciativa fue la celebración del primer taller infantil de cocina divertida, donde un grupo de niños y niñas, entre 7 y 12 años de edad, aprendieron a preparar delante las cámaras su propio desayuno saludable con la ayuda de los profesionales. Su primera lección fue comprender en qué consiste una comida saludable y que si la realizan de forma correcta, podrán conseguir una serie de beneficios: notas más altas, suficiente energía y fuerza para las actividades físicas y una actitud más positiva, acompañada de buen humor.

La parte sostenible del desayuno también es muy importante, ya que el consumo de productos locales de estación contribuye a disfrutar de unos alimentos más frescos, nutritivos y económicos, ayudando también a reducir las emisiones de CO2. Y no en último lugar, hay que recordar que el desayuno es un acto social, como tal ayuda a reforzar los vínculos familiares, es una clase de buena conducta y el momento para interactuar con los padres.

El desayuno de 3S asegura el rendimiento físico e intelectual de los escolares a lo largo del día

Según datos del Ministerio de Sanidad y Política Social, un 8% de los niños españoles acuden al colegio sin haber desayunado, algo que a la larga alza las cifras de obesidad infantil. Saltarse una de las tomas más importantes del día priva al escolar de la fuerza y energía tan necesarias para lograr un adecuado rendimiento físico e intelectual. En este sentido, el IMEO apuesta por la fórmula del desayuno de 3S que garantiza la sana y correcta alimentación de los menores en un entorno saludable y familiar.

El desayuno debe ser equilibrado y personalizado en cuanto a la edad del niño, su peso y la actividad física que ejerce a diario. Un niño de 3 años, por ejemplo, necesita unas 1.300 calorías diarias, y si tiene 5 años, cerca de 1.500. Podemos calcular la cantidad de calorías recomendada, partiendo de una base de 1.000 calorías y añadiendo 100 por cada año de edad del pequeño. En esta primera comida no pueden faltar lácteos, cereales, fruta o su zumo y una proteína, jamón u otro tipo de fiambre. Bien repartidas harán que el pequeño no pase hambre. El desayuno es una de las tomas del día más importante y debería cubrir, entre el 30 y el 35% de las necesidades nutritivas del escolar. El aporte energético del desayuno es de gran importancia, ya que permitirá lograr un adecuado rendimiento tanto físico como intelectual, en las tareas escolares y en el trabajo diario.