Continúa la guerra al azúcar: Francia prohíbe el “rellena tu bebida gratis”

Directo al Paladar, por Liliana Fuchs

1366_2000Parece el tema de moda: consumimos un exceso de azúcar sin darnos cuenta y eso trae consigo graves riesgos sobre la salud. Pero no, por desgracia no es una moda sino la llamada de atención sobre uno de los grandes problemas de nuestra sociedad, y afortunadamente cada vez nos lo tomamos más en serio. El último ejemplo que muestra el camino a seguir nos llega desde Francia, donde ahora se prohíben las promociones de rellenar los refrescos gratis de forma ilimitada.

El gran reto de frenar el consumo de azúcar está precisamente en el que no vemos, ese que tomamos sin darnos cuenta a través de los alimentos procesados. Los refrescos y otras bebidas azucaradas son uno de los principales culpables de que se superen las cantidades recomendadas por la OMS, disparando los índices de diabetes y obesidad. Por eso cada vez más países están declarando la guerra al azúcar, con impuestos o medidas concretas como la nueva ley aprobada en Francia.

Adiós a “rellena tu vaso todas las veces que quieras”

Seguro que todos habéis visto una promoción parecida en multitud de restaurantes y locales de comida rápida. El free refill es una táctica muy atractiva de atracción de clientes, o más bien de animar a que se queden consumiendo durante más tiempo. Es muy simple: pagas una bebida y puedes rellenarla de forma ilimitada sin que te cueste ni un céntimo más. Suele ser la práctica habitual de hamburgueserías y otros sitios similares, también de franquicias de restaurantes que imitan los diners americanos o negocios muy enfocados al ocio familiar.

Pero esto solo fomenta aún más el consumo excesivo de bebidas poco recomendables por su exceso de azúcares, y tampoco las edulcoradas son precisamente saludables. En Francia han resuelto combatir estas promociones para tratar de frenar ese abuso de azúcar en la dieta, en su lucha por frenar las cifras de obesidad, diabetes y otros problemas de salud de una sociedad mal y sobrealimentada.

Concretamente, la ley ha entrado en vigor desde el pasado viernes tras aprobarse el decreto el jueves 26 de enero, poniendo así fin a la distribución ilimitada de bebidas azucaradas en cualquier local de restauración, incluyendo también al sector de los hoteles e incluso los comedores escolares. Son muchos los establecimientos en los que se instalan esas típicas barras de grifos con múltiples variedades de refrescos y zumos, incluyendo parques de atracciones y otros sitios de ocio.

El azúcar de las bebidas, un peligro oculto del que debemos ser conscientes

En su publicación de 2015, la OMS establece las siguientes recomendaciones:

  • La OMS recomienda una ingesta reducida de azúcares libres a lo largo de toda la vida)
  • Tanto en adultos como en niños, la OMS recomienda reducir la ingesta de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total
  • La OMS sugiere que se reduzca aún más la ingesta de azúcares libres a menos del 5% de la ingesta calórica total (recomendación condicional).

Y en los azúcares libres está la clave, pues incluyen, además de los presentes de forma natural, a los monosacáridos y disacáridos añadidos a cualquier alimento o bebida. Si muchos productos procesados -por no decir, la inmensa mayoría- ya llevan azúcar añadido de una forma u otra, en el caso de las bebidas las cifras se suelen disparar. Hace tiempo que mi compañero minue hizo un trabajo de investigación con una sencilla compra de supermercado, y más recientemente se han viralizado las imágenes de Sin Azúcar que muestran claramente todo ese azúcar que no vemos.

Todavía hay mucha gente que no es consciente de la cantidad de de azúcares que pueden llegar a tomar simplemente con un par de refrescos, un zumo, batido o bebida energética, por no hablar ya de los combinados. Las elaboraciones de café, supuestas aguas saludables e incluso el té frío también se incluyen dentro de las bebidas azucaradas en exceso, y los riesgos para la salud no se limitan solo a la obesidad y diabetes. Tener acceso libre e ilimitado a estas bebidas no ayuda al autocontrol, mucho menos si se trata de niños o jóvenes.

Aunque Francia no es uno de los países con mayores problemas de obesidad de la UE, sí parecen tomarse muy en serio el desarrollo de medidas para promover una vida saludable y sosteible, y controlar los abusos de la industria alimentaria. Ya se prohibieron en 2004 las máquinas expendedoras en los centros educativos y también han sido de los primeros en imponer un impuesto sobre los refrescos, así que esta nueva ley es un paso más por reducir la ingesta excesiva de azúcar. No hay que olvidar que económicamente también conviene a cada país mejorar la salud de sus habitantes, como bien saben en Reino Unido.

Está claro que las autoridades no pueden hacerlo todo por nosotros y tenemos que aprender a hacer las elecciones correctas en nuestra alimentación. Pero hay mucha gente vulnerable a la presión mediática de las grandes compañías y promociones como el rellenar gratis las bebidas solo acentúan el problema. Desde luego, hay mucho trabajo aún por hacer, pero quiero pensar que vamos en el buen camino y cada vez somos más conscientes del problema. ¿Vosotros soléis aprovechar el servicio de barra ilimitada de refrescos?

El azúcar, una droga dulce que nos amarga la vida

Existen estudios que aseguran que el azúcar blanca genera tanta adicción como el tabaco o el alcohol. Sin embargo, ¿sabemos realmente lo perjudicial que puede resultar para nuestra salud su consumo excesivo?

QUE, por Arancha Cuéllar
azucar_refrescos-queHay estudios que sitúan los efectos del consumo excesivo de azúcar blanco a la altura de drogas tan adictivas como el tabaco o el alcohol. Quizás por ello, a nuestros niños les cueste prescindir de los bollos y a los adultos abandonar la costumbre de añadir dos cucharaditas al café de la mañana. Pero, ¿realmente sabemos qué efectos puede tener el consumo de azúcar en nuestro organismo?

Con moderación, puede que no sea un problema, sin embargo, el azúcar blanco no solo está en los sobrecitos del bar, también se oculta en numerosos productos que hacen que cada día lo consumamos en exceso sin saberlo. Por ello, podemos tener problemas de sobrepeso sin saber muy bien por qué. La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de reducir a la mitad la recomendación diaria sobre el consumo de azúcar, que no debe superar el 5% de la ingesta habitual de alimentos, es decir, en un adulto, unas seis cucharadas de café al día (25 grs aproximadamente), incluyendo los alimentos que lo tengan ya incorporado.

Y es que en los supermercados existen numerosos alimentos que contienen grandes cantidades de azúcar y que probablemente ni imaginemos. Muchos de ellos tienen sabor salado y otros se esconden bajo falsas etiquetas de 0% o light, lo que conllevan a un engaño al consumidor. “Por ejemplo, yogures que se venden como 0% pero que contienen cuatro dedos de mermelada azucarada y que la gente los compra pensando que con ellos va a cuidar la línea. Aunque no tengan grasa, sí contienen mucho azúcar”, explica Rubén Bravo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Por otro lado, el azúcar refinado se esconde en conservas (por ejemplo de maíz), zumos envasados, refrescos, pan de molde, galletas, salsas como el tomate frito o el ketchup, embutidos, productos lácteos, pizzas, hamburguesas o platos precocinados.

Por supuesto, hay alimentos que no ocultan el exceso de azúcar. Es el caso de las chucherías, los chocolates y algunos cereales de desayuno: “En el caso de los cacaos, de cada 20 gramos, 14 son azúcar, y en el caso de algunos cereales azucarados para el desayuno, de cada 30 gramos, 13 son azúcar”, puntualiza este experto.

Luego están las bebidas light, que no contienen azúcar pero sí sustancias químicas endulzantes que en determinados países están prohibidas, ya que está demostrado que su consumo en exceso puede producir cáncer. Además, está comprobado que crean adicción. Tal y como explica este experto, “las personas que se habitúan a las bebidas azucaradas o endulzadas, no quieren ni probar el agua para hidratarse”.

UN PROBLEMA DE SALUD MUNDIAL

El exceso de azúcar blanco en el organismo supone una acumulación de grasas poco saludables que afectan al corazón, al sistema nervioso y al estado anímico de las personas. “Nada más ser consumida aporta vitalidad y alegría excesiva, pero, al cabo de un rato, la sensación es de tristeza absoluta. Si dejo de tomar azúcar y me siento un rato, al cabo de media hora el cuerpo ya me está pidiendo más”, matiza Bravo.

Esto es similar al efecto de euforia que provocan determinadas drogas como la cocaína. “El azúcar hace que te sientas más activo, más feliz y más calmado”, asegura. Esto es por la liberación de dopamina, betaendorfina y serotonina. Sin embargo, al cabo de un rato aparece la sensación de bajón.

Muchos deportistas que necesitan energía rápida ingieren grandes cantidades de azúcar que les permiten tener mucha vitalidad durante los siguientes 30 minutos. No obstante, se trata de una energía sin nutrientes, ni vitaminas, ni grasas beneficiosas.

Por otro lado, el azúcar blanco entra muy rápidamente en la sangre, lo que hace que se estimule la generación de insulina en el páncreas, un órgano que se vuelve menos eficiente a la hora de asimilar los alimentos, dando lugar a la diabetes de tipo 2. Esta enfermedad afecta, por cierto, al 14% de los españoles en edad adulta, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

Por último, el exceso de azúcar es el culpable de la obesidad infantil. Batidos, bollos o comida rápida están al alcance de nuestros niños casi a las puertas de los colegios. Por supuesto, su sabor les resulta agradable al paladar prefiriéndolo sobre cualquier otro tipo de alimento más nutritivo.

ALTERNATIVAS AL AZÚCAR BLANCO PARA ENDULZAR PLATOS

Pero, ¿hay alternativas al azúcar blanco? La mayoría de expertos recomiendan otras formas de endulzar las comidas diferentes al azúcar blanco, es decir, el que procede de la remolacha y ha sido sometido a un proceso de refinamiento. Este azúcar es el peor, ya que aporta energía rápida, que estimula de forma acelerada la insulina, y que no contiene ningún tipo de nutrientes. Por ello, advierten, menos dañino es el azúcar moreno (azúcar integral), que procede de la caña de azúcar y cuya caloría no es tan vacía. “Contiene nutrientes como sodio o potasio”, matiza este nutricionista.

La sacarina no es considerada la mejor alternativa para endulzar, más que nada porque es un producto 100% químico, y el exceso de químicos en el cuerpo no suele conducir a nada bueno. “Los endulzantes químicos están en el origen de muchos cánceres o pancreatitis”, advierte. Por ello, quizás lo más saludable para dar un toque dulce a los alimentos sea el extracto de estevia, una planta natural de origen latinoamericano, que no aumenta el aporte calórico ni provoca una reacción glucémica, lo que permite su uso incluso en pacientes con diabetes de tipo 2.

En definitiva, son numerosos los alimentos que ocultan las calorías vacías del azúcar blanca y que se comercializan normalmente a pesar de las recomendaciones de los expertos que instan a la industria alimentaria a reducir el 30% de su contenido para combatir la diabetes y los problemas de sobrepeso.

De hecho, hay quienes sospechan que si no se prohíbe esta sustancia es porque hay una poderosa industria farmacológica detrás a la que le interesa seguir creando medicamentos para los enfermos de diabetes de tipo 2, una de las epidemias de los países desarrollados del siglo XXI.

Quizás la mejor recomendación que se puede hacer, entonces, es leer el etiquetado nutricional de los alimentos antes de lanzarnos a introducirlos en la cesta de la compra… ya que muchos podrían sorprendernos.