Los genes influyen en el metabolismo

Los condicionantes genéticos individuales influyen en el metabolismo
«El individuo se adapta a la dieta y ésta modula los genes»

Existen claras evidencias de que en el origen de la obesidad influye la genética del individuo, los factores ambientales, el estilo de vida, la forma de comer o la falta de ejercicio. Ésta es una de las conclusiones sugeridas por Alicia Gordillo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

 La obesidad es el trastorno metabólico más frecuente en todos los países desarrollados y en los que aún están en vías de desarrollo. Si el límite es un 10 por ciento más que el del peso ideal obtenido con alguna de las fórmulas clásicas, el número de obesos supera el 30 por ciento de la población adulta. ¿Cómo se determina el origen de la obesidad en un individuo? «Usando criterios tan restrictivos como superar un índice de masa corporal (IMC) de 30, en España los datos recientes apuntan una frecuencia de la obesidad de aproximadamente un 12 por ciento, superando esta cifra a partir de los 40 años», ha explicado Alicia Gordillo, doctora en Ciencias Biológicas y especialista en Nutrición y Obesidad del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

«La mayoría de los esfuerzos por reducir la grasa corporal se centran en la reducción de la ingesta. Pero nuestro organismo se adapta a la restricción calórica, reduciendo el gasto energético y dificultando la pérdida de grasa corporal, como es bien conocido en los fracasos de las dietas de adelgazamiento. Existe una evidencia cada vez mayor de que el gasto energético es un importante modulador de la cantidad de tejido adiposo en cada individuo y que el organismo parece regular de modo individual la cantidad de grasa corporal almacenada».

A la pregunta de ¿cómo se pueden aplicar los últimos avances en Ciencias Biológicas en la prevención de la obesidad?, Gordillo ha señalado que «según la hipótesis del genotipo ahorrador, los mismos genes que ayudaron a nuestros ancestros a sobrevivir a hambrunas ocasionales se ven ahora confrontados por ambientes en los cuales hay abundancia de alimentos durante todo el año. Actualmente existen claras evidencias de que en el origen de la obesidad influye la genética de cada individuo y en gran medida factores ambientales, el estilo de vida, la forma de comer o la falta de ejercicio. Esto quiere decir que, aunque cada persona tiene unos condicionantes genéticos que pueden influir en el metabolismo, al final el individuo se adapta a la dieta y ésta modula los genes».

Gordillo ha enumerado los factores que pueden originar problemas de obesidad. «En la obesidad neurógena los individuos presentan alteraciones psíquicas de diversa índole y son incapaces de controlar su peso al estar afectado su sistema nervioso autónomo por un déficit de la secreción de transmisores que modulan las deposiciones de grasa de reserva. En casos de hipotiroidismo, hipogonadismo, hiperinsulinismo e hipercorticismo las glándulas del sistema endocrino presentan alteraciones que pueden determinar la aparición de obesidad».

Por otro lado, la obesidad yatrogénica está provocada por una ingesta excesiva de corticoides o antidepresivos. «Hasta ahora es poco frecuente, pero en los últimos años va en aumento debido al abuso de este tipo de medicamentos, sobre todo en personas propensas a incrementar sus niveles de grasa».

Obesidad hereditaria
Respecto a la obesidad hereditaria, Gordillo ha indicado que se ha establecido que en torno a un 30 por ciento de los casos tiene origen genético. Sin embargo, recientes investigaciones, indican que si bien muchos casos de obesidad tienen su causa en defectos genéticos, para que se manifieste dicha patología deben darse determinadas conductas, como vida sedentaria e ingesta excesiva de grasas, entre otros condicionantes. Por último, individuos predispuestos genéticamente, o por condicionamiento neural o psicológico, pueden desarrollar una obesidad de origen dietético.

Publicado en Dmedicina:
http://www.dmedicina.com/enfermedades/actualidad/el-individuo-se-adapta-a-la-dieta-y-esta-modula-los-genes

Estrategias anti-atracón

Comidas copiosas, bebidas con alcohol, falta de sueño… son algunos de los excesos navideños a los cuales deberás hacer frente si no quieres que hagan mella en tu salud. 
No te pierdas este decálogo de consejos para no engordar en Navidad elaborado por el Departamento de Endocrinología del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Pégalos con un imán a tu nevera y síguelos durante todas las fiestas navideñas. Notarás cómo te costará menos esfuerzo sucumbir ante tanta cantidad de comida y te costará mucho menos luchar contra los kilos de más que aparecen en tu báscula.

10 CLAVES PARA NO ENGORDAR

1. HAZ 5 COMIDAS AL DÍA. Haz pequeñas ingestas a base de ensaladas, fruta, mucha agua, claras de huevo, yogures desnatados… en los días previos a la Nochebuena, Navidad y Nochevieja para concederte un homenaje durante las comidas y cenas de las mismas.
Un consejo: Prepara las comidas cuando no tengas hambre.

2. REDUCE EL CONSUMO DE CALORÍAS. Si los días previos y posteriores a los días festivos consigues seguir una dieta baja en calorías, podrás perder esos kilos que te sobran, y recuperarte fácilmente de los excesos en los días posteriores.
¡Ojo! Es preferible adelgazar de forma moderada y continuada.

3. ¡BEBE AGUA! Intenta ingerir dos litros de agua al día, incluso en infusiones e incluye en tu dieta zumos naturales y bebidas isotónicas.

4. MODERA EL CONSUMO DE ALCOHOL. Evita las comidas excesivamente grasientas y postres ricos en azúcares y harinas refinadas.

5. TOMA FRUTA Y VERDURA ENTRE HORAS. Un zumo de tomate, una mandarina… son una buena alternativa para consumir más fruta y verdura entre horas y como tentempié energético y desintoxicante en estas navidades.

6. ¡CONTRÓLATE CON LA SAL Y LAS SALSAS! Si puedes evitar el exceso de mayonesa y otras guarniciones, mejor. Así evitarás mojar pan en ellas y disminuir el exceso de sal para evitar la retención de líquidos.

7. MASTICA DESPACIO. Disfrutar de la comida y de todo el sabor de los alimentos es fundamental. Nada mejor para una buena digestión que masticar lentamente y sin prisas.

8. COME EN PLATOS PEQUEÑOS. Procura ingerir cantidades moderadas y variadas de alimentos. Si has disfrutado con un plato, ¡siempre tendrás tiempo de repetir!
Un truco: Evita la monotonía de los menús y come a horas regulares.

9. ¡ALÉJATE DE LOS DULCES! Cuando hagas la compra, no caigas en la tentación de llenar el carrito con caprichos típicos de estas fiestas. Si no te puedes resistir, cómpralos en la víspera de la fiesta para no sucumbir a ellos antes de tiempo.

10. ¡HAZ EJERCICIO! Después de las comidas más copiosas, sal a darte un paseo de al menos 30 minutos para ayudarte a hacer la digestión a la vez que quemas calorías. ¿Te animas?

Publicado en la Revista Telva.com:
http://www.telva.com/2007/12/04/estarbienalimentacion/1196762189.html