La obesidad, un factor de riesgo asociado a mal pronóstico en pacientes mayores de 60 años con COVID-19

Un contagiado con sobrepeso tiene más posibilidades de que la enfermedad evolucione peor, advierten los endocrinos del Hospital de Salamanca quienes calculan que ese ‘exceso’ peligroso ronda los 15 o 20 kilos

La Gaceta de Salamanca, por javier Hernández

El sobrepeso ya está identificado como uno de los factores de riesgo más determinantes frente a una infección por COVID. Se habla de obesidad, pero diversos especialistas advierten que no solo deben sentirse amenazados quienes padezcan obesidad mórbida. Bastaría con un sobrepeso de 15 kilos para que un contagio por coronavirus se vuelva mucho más peligroso.

“La obesidad se está demostrando como un factor de riesgo asociado a mal pronóstico en pacientes con infección por COVID-19, sobre todo en los mayores de 60 años”, puntualiza la endocrina del Hospital de Salamanca Maite Mories. Otros estudios realizados en Reino Unido alertan de que si las personas jóvenes –de 18 a 65 años- no suelen tener patologías graves, esos 15 o 20 kilos de más es lo que puede convertirles en pacientes de riesgo.

La especialista recalca que, de por sí, “los pacientes obesos son más vulnerables en general a procesos infecciosos y además, por analogía, con otras infecciones víricas”. Lo que complica la situación durante la pandemia es que la grasa “podría constituir un reservorio para el virus, aunque esto no esté todavía demostrado para COVID-19”. “En el tejido adiposo se encuentra de manera significativa el receptor de una enzima que es una de las puertas de entrada del virus a las células en diferentes órganos como el pulmón, y que hace vulnerable a la grasa corporal, más abundante en obesos, a la infección por el virus”.

La obesidad no tiene solución a corto plazo, por lo que la alternativa para estas personas es sobreprotegerse.

La especialista del Complejo Asistencial aclara que “la obesidad es ya un estado proinflamatorio” y eso conjuga con la evidencia de que “la inflamación es un proceso determinante de daño orgánico (pulmón, corazón, riñón) en los pacientes con COVID-19”. En esta situación el riesgo tromboembólico –se obstruye la arteria pulmonar y el oxígeno no llega a los pulmones- se dispara.

Dado que el sobrepeso va unido a tantos otros problemas de salud, a la hora de plantar cara al coronavirus las opciones de que las cosas vayan mal son mucho mayores. “La obesidad se asocia a otras patologías como la diabetes, la hipertensión o las enfermedades pulmonares crónicas que se han identificado como factores de riesgo de mal pronóstico en la evolución del COVID”.

Reducción de estómago contra la obesidad: “Son más débiles ante cualquier enfermedad”

La doctora Lourdes Hernández Cosido es especialista en Cirugía Bariátrica. Trata diariamente con personas obesas que necesitan operaciones de reducción de estómago. “Está claro que su respuesta inmunitaria es peor. Tienen muchas comorbilidades porque son hipertensos, diabéticos… Son más débiles ante cualquier otra enfermedad y su mortalidad es mucho más alta sin necesidad de que haya una pandemia”, reconoce.

El espectro del sobrepeso es amplio. “Tener 15 kilos de más es mucho en función de cuanto midas. Nosotros decimos que la obesidad es a partir de un índice de masa corporal de 30, mientras que la obesidad mórbida es a partir de 40”.

Tiene claro que el mes y medio de confinamiento ya se está traduciendo en un incremento del peso, aunque solo sea por la falta de movilidad en los hogares. Los nutricionistas calculan que ha sido tiempo suficiente para ganar “entre 3 y 5 kilos” que pueden seguir aumentando. “Nosotros hemos suspendido las cirugías bariátricas porque solo se está operando las patologías urgentes y porque se ha demostrado que una persona recién operada corre más riesgo si se contagia”, explica la doctora Cosido.