Diverticulitis: ¿Qué tipo de dieta hay que realizar?

Marca CuidatePlus, por Isabel Gallardo Ponce

La diverticulitis aguda se produce por la inflamación de los divertículos localizados en el colon. Esta inflamación suele producir dolor abdominal, especialmente en el lado izquierdo del abdomen y fiebre. Además, puede llegar a originar una obstrucción del colon o su perforación.

¿Por qué se produce esta inflamación? Aunque tradicionalmente se ha achacado a la dieta, se debe a factores dietéticos, a la motilidad intestinal, a la microbiota o flora intestinal y a las alteraciones en el tejido conjuntivo. No obstante, también hay que recordar que hasta el 80% de las personas que presentan divertículos no tienen síntomas ni problemas clínicos. 

Cristina Porca, doctora en Nutrición y miembro de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), puntualiza que hay que diferenciar entre la fase aguda (en la que se produce la diverticulitis) que cursa con dolor y que tiene unas recomendaciones dietéticas específicas y la fase de mantenimiento o de prevención. 

Antonio M. Moreno García, especialista de la Sociedad Española del Aparato Digestivo (SEPD), explica a CuídatePlus, que las personas con diverticulos deben siempre realizar una dieta sana y variada, cuyo exponente principal debe ser la dieta mediterránea.

Según García, “clásicamente se ha aconsejado evitar alimentos del tipo semillas (pipas de girasol, maíz, etc.) porque se tenía la teoría de que por su tamaño podrían quedar atrapados dentro de un divertículo y causar inflamación, sangrado o perforación de los mismos. Pero en los últimos estudios, se demuestra que el consumo de estos alimentos no se relaciona con un aumento de riesgo de padecer una enfermedad diverticular ni ninguna de sus complicaciones”.

¿Qué alimentos evitar tras una diverticulitis?

La primera restricción que se realiza cuando aparece el dolor tipo cólico que produce la diverticulitis debe ser eliminar la fibra de la alimentación de forma temporal y llevar una dieta con alimentos que generen pocos residuos. Esto significa que hay que eliminar alimentos como: “cereales integrales, legumbres, hortalizas, verduras, frutas o carnes muy fibrosas. En esos momentos no hay que ingerir alimentos con semillas o panes con cereales”, dice Porca. 

Esta recomendación se debe, según explica a CuídatePlus Andrea Marqués, nutricionista experta en dietética y gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), a que “la fibra se hincha tanto en el intestino delgado como en el grueso. Si la zona de los divertículos está inflamada y se produce esa hinchazón de la fibra en la zona, eso producirá un pico de dolor y el riesgo de que el divertículo se rompa y se produzca una hemorragia”. 

También es conveniente: 

  • Cuando hay mucho dolor y en los primeros días tras el inicio de los síntomas se recomienda una dieta líquida, a base de zumos sin pulpa, de caldos, infusiones y agua. 
  • Evitar alimentos irritantes y excitantes: refrescos de cola, té, café, picante o alcohol. 
  • Eliminar las grasas trans o saturadas.
  • Comer tranquilo, con tiempo y masticar bien los alimentos.

Este tipo de alimentación es específico para la fase aguda de la diverticulitis. “Se eliminan muchos alimentos que son beneficiosos durante el brote -3 ó 4 días o una semana- hasta que los síntomas desaparecen”, siempre en función del criterio médico y de la situación individual de la persona con diverticulitis. Será el médico quien recomendará tomar un antibiótico en los casos en los que esté indicado. 

¿Qué hábitos realizar en la fase de mantenimiento o de prevención?

Una vez que los síntomas de la diverticulitis remiten hay que pasar a una fase de mantenimiento en la que deben primar los hábitos de vida saludable basados en la dieta mediterránea. Por eso se aconseja: 

  • Realizar una correcta hidratación con la ingesta de unos 2 litros y medio de agua al día, que ayude a favorecer una correcta hidratación de las heces.
  • Realizar técnicas culinarias sencillas, como la plancha, el vapor o el horno.
  • Incluir en la dieta frutas, verduras, hortalizas, legumbres y todos los alimentos con fibra restringidos en la fase de la diverticulitis aguda. 
  • Evitar las grasas trans y saturadas.
  • Evitar azúcares refinados.
  • Limitar el consumo de lácteos enteros, que pueden generar reactividad intestinal. 
  • Evitar excitantes e irritantes: “Nada de especias, ni bebidas con gas, no fumar, no beber alcohol ni destilados. Se deben evitar también los chocolates, los tés con mucha teína, como el rojo y el negro. Estos alimentos pueden generar más reactividad intestinal”, añade Marqués. 

Marqués, añade que los pacientes con divertículos deben procurar hacer de 4 a 6 comidas diarias con pequeñas cantidades. “No se debe comer sólo una vez al día ni hacerlo constantemente. Hay que dejar al intestino descansar. Se trata de no ingerir mucha cantidad en cada ingesta porque al hacerlo la digestión es más pesada en el estómago y en el intestino delgado y pasan más desechos de una sola vez al colon. En la enfermedad diverticular esto no es conveniente porque puede desencadenar un pequeño atasco en esas zonas de divertículos”. 

Porca no es partidaria de retirar alimentos con pepitas o semillas en la fase aguda siempre que los hábitos de vida saludable se cumplan. Pero hay que tener en cuenta a cada paciente, y de si es muy propenso a tener brotes de diverticulitis. “Hay que dar unas recomendaciones generales y no deberíamos tener que prohibir alimentos, pero también hay que escuchar al cuerpo. Lo más importante es diferenciar las fases. En una de mantenimiento deberíamos abrazar una dieta mediterránea para prevenir la fase aguda. Y si hay diverticulitis con dolor las recomendaciones deben cambiar totalmente”, añade Porca. 

Marqués añade que las formas que toman los divertículos, como de dedo o pequeña bolsa, en las paredes del colon hace que sea importante evitar los alimentos que contengan semillas o pepitas (pipos), muy especialmente en las personas con brotes recurrentes. “Estas pepitas pueden quedarse en la zona de los divertículos y dar lugar a la inflamación y, en algunos casos, a la infección”. Por eso Marqués aconseja evitar los siguientes alimentos o no tragar nunca las pepitas de: 

  • Kiwis.
  • Fresas.
  • Uvas.
  • Melón.
  • Sandía.
  • Tomate (es conveniente retirar las semillas y pelarlo).

Otro aspecto que debe tenerse en cuenta es que debe procurarse evitar tanto los alimentos muy fríos como muy calientes. Esta recomendación es aplicable también para todas las personas con problemas de tránsito. “pueden producir o que el tránsito intestinal avance más rápido al tomar alimentos muy calientes o al contrario”, explica Marqués.  

Porca añade también que las personas con divertículos deben prestar atención especial al control de los ritmos de evacuación y procurar “ir al baño con tiempo y de forma tranquila”. Es esencial controlar, por tanto, que no haya estreñimiento, ya que puede favorecer la inflamación de los divertículos y desembocar en una diverticulitis. 

Como en toda pauta de estilo de vida saludable no hay que olvidar realizar ejercicio físico, que, además de otras ventajas, tiene un efecto beneficioso sobre la motilidad intestinal, la vascularización y la microbiota intestinal.

Autor: noticiasdeobesidad

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