El 40% de la población infantil en España de 6 a 9 años tiene exceso de peso, según el nuevo informe de ALADINO 2019

El estudio ALADINO que sale cada cuatro años y registra los cambios en los niveles de obesidad infantil en España,  muestra  que en el año 2019 la prevalencia de sobrepeso es del 23,3% y la prevalencia de obesidad del 17,3% en los escolares de 6 a 9 años de edad. Dentro de la obesidad, un 4,2% de los casos estudiados presentan obesidad severa.

Por sexo, el porcentaje de niñas con sobrepeso es significativamente mayor que el de niños, mientras que el porcentaje de obesidad y obesidad severa es significativamente superior en niños.

Por grupos de edad, el porcentaje de niños con sobrepeso aumenta en el grupo de 9 años (respecto a los grupos de edad menores), mientras que el de obesidad aumenta en los niños con 7 años, estabilizándose a partir de esa edad. En las niñas la prevalencia de sobrepeso no cambia con la
edad, mientras que la obesidad aumenta hasta los 8 años.
La prevalencia de obesidad central es de un 22,6% en el total de la muestra, sin diferencias entre niños (22,4%) y niñas (22,9%).

Evolución de la tendencia de la prevalencia de sobrepeso y obesidad desde ALADINO 2011 a ALADINO 2019

Entre 2011 y 2019, la prevalencia de exceso de peso (sobrepeso + obesidad) ha disminuido un 3,9% y la de sobrepeso un 2,9%, en ambos casos de forma significativa. Por otro lado, la población infantil con normopeso aumenta significativamente un 3,7% y la prevalencia de obesidad en 2019 es
ligeramente inferior, siendo este descenso casi significativo.
Desagregando por sexo, solo es significativo el descenso del sobrepeso y el aumento del normopeso en niños, si bien el descenso de la obesidad en niños es casi significativo, de forma similar al total.
En el período 2015-2019 se observa una estabilización de todas las situaciones ponderales evaluadas, sin que se hayan producido cambios estadísticamente significativos entre ellos.

Hábitos alimentarios de la población infantil

  • Según las familias, el 80,6% de los escolares desayunan todos o casi todos los días algo más que un vaso de leche o un zumo.

Según los datos completados por las familias, el 80,6% de los escolares desayunan todos o casi todos los días algo más que un vaso de leche o un zumo, siendo este porcentaje mayor en escolares con normopeso.

Un 82,4% de las familias señalan que los escolares incluyen habitualmente en el desayuno leche, el 57,5% galletas, un 54,1% pan o tostadas, un 45,2% cereales de desayuno y otros cereales, y el 20,1% fruta fresca.
Hay un mayor porcentaje de niños que incluyen en sus desayunos leche (83,5%) y galletas (58,7%) en comparación con las niñas (81,3% y 56,1% respectivamente). Por el contrario, hay menos niños que incluyen fruta fresca (18,7% en niños y 21,5% en niñas). El 12,2% de los escolares incluyen habitualmente en su desayuno bollería (12,8% en niños y 11,6% en niñas).

El 68,0% de los escolares toman fruta todos o casi todos los días (al menos 4 días en semana), más frecuentemente las niñas (69,0% frente al 66,9% de niños) y los escolares con normopeso (69,5%) o sobrepeso (69,3%) que con obesidad (61,3%).

En relación con la disponibilidad de alimentos en el entorno escolar, el producto con mayor disponibilidad gratuita es el agua (77,5% de los colegios), seguido de fruta fresca (33,4%) y de verduras /hortalizas (15,7%).
El 91,5% de los colegios disponen de algún comedor, y de estos, el 49,2% de los colegios tienen un servicio de cocina propio y el 48,2% lo tienen externo.

  • Los escolares con obesidad realizan menos actividad física (actividades deportivas extraescolares y actividad física intensa más de 1 h/día), son sedentarios más frecuentemente y disponen de pantallas en su habitación con mayor frecuencia que el resto.

El 97,8% de los colegios dispone de zonas de recreo exteriores y el 77,8% dispone de gimnasio cubierto. El 77,1% de los colegios permiten que los escolares usen las zonas de recreo exteriores fuera de las horas de clase y solo el 34,2% permite a sus escolares usar el gimnasio cubierto fuera el horario escolar. El 65,0% de los colegios organizan algún tipo de deporte o actividad física al menos una vez por semana fuera del horario escolar.

Respecto a la intensidad de la actividad física, el porcentaje de niños con actividad física intensa (≥1 h/día, tanto entre semana como el fin de semana) es superior al de las niñas (75,4% vs 65,2%). Un porcentaje ligeramente superior de niñas que de niños (25,0% vs 23,0%)
pueden considerarse sedentarias (≥3 h/día, tanto entre semana como en fin de semana de lectura, hacer deberes o tiempo de pantalla).

Hábitos de sueño

  • Los escolares con sobrepeso y obesidad duermen ligeramente menos que los escolares con normopeso.

La media de tiempo de sueño declarado por los progenitores fue de 10:05 ± 0:37h en días laborables y 10:28 ± 0:54h en festivos. El tiempo de sueño de los escolares con obesidad es ligeramente menor que el de los que tienen peso normal o sobrepeso. Esta misma tendencia ya se observó
en los anteriores estudios ALADINO.

Características socioeconómicas de la familia

  • Las prevalencias de sobrepeso y obesidad son significativamente superiores en los escolares de familias con menor nivel de ingresos con respecto a las de mayor nivel.

La frecuencia de obesidad es significativamente mayor en los escolares de entornos familiares con ingresos inferiores a 18.000€/anuales respecto a los de rentas superiores al igual que en los estudios ALADINO 2011 y 2015. Respecto al sobrepeso, es superior en los de ingresos medios y bajos
respecto a los de ingresos más altos.

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La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), a través del Observatorio de la Nutrición y de Estudio de la Obesidad desarrolla la vigilancia de la obesidad infantil en España, en el marco de la Estrategia NAOS (para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030. Así, España participa en la iniciativa COSI a través del “Estudio ALADINO de ALimentación, Actividad física, Desarrollo INfantil y Obesidad” que la AESAN desarrolla periódicamente desde 2011.

El marco del actual muestreo está formado por escolares de 1º a 4º de Centros de Educación Primaria (CEP) de titularidad pública o privada de todas las Comunidades Autónomas (CCAA). Se han estudiado escolares de 276 CEP (432 contactados), con un tamaño muestral de escolares de 16.665 (Tabla 1). A la muestra de base, 11.200 escolares de 170 centros, se sumaron 5.465 escolares de 106 CEP de seis CCAA que obtuvieron una muestra ampliada para que fuera representativa para su territorio (Andalucía, Canarias, Cantabria, Murcia, País Vasco y La Rioja).

 

Volver al cole en positivo

El retorno al cole y a la rutina diaria después de la desconexión y las vacaciones veraniegas es cuestión de todos: niños y padres. Puede convertirse en un aterrizaje suave o en algo tedioso. He aquí algunos consejos lanzados por expertos para volver a las clases de forma agradable

EFE Reportajes, por Javier Tovar/ María Jesús Ribas

En la vuelta al cole de los niños, los padres deben implicarse a fondo/Foto MediQuo

Al volver al cole después de la larga pausa estival, los niños pueden presentar síntomas que van desde el cansancio, falta de atención y la apatía hasta la ansiedad o la irritabilidad, según la médica de medicina general Esther Méndez, del servicio de consulta con médicos y especialistas MediQuo.

“Una de las principales alteraciones que notan los niños es el cambio de horarios, pues en verano se han acostumbrado a retrasar la hora de ir a dormir y levantarse más tarde. El reajuste a los nuevos ritmos de vigilia y a las nuevas rutinas dura un promedio de 10 días”, según esta facultativa.

Las rutinas, límites y horarios pueden ser los grandes aliados de las familias durante la “vuelta al cole”, añade esta médica que forma parte de un servicio médico 24/7 de consulta directa con médicos y especialistas de la salud.

La doctora Méndez asegura que “aplicando en familia unos sencillos consejos, y haciendo partícipes a los hijos de estas tareas y decisiones, se conseguirá mejorar su rutina en el día a día, algo necesario para los niños en la vuelta al cole”.

1.- Cambiar las rutinas diarias con antelación

“Hay que establecer las horas de acostarse y levantarse a las que se desea llegar, empezando diez días antes de las clases y realizando cambios progresivos, cada dos días, de unos quince minutos, dependiendo de la situación de partida”, recomienda Esther Méndez.

Añade que es importante cumplir estas horas incluso el fin de semana, y remarca un consejo: evitar el uso de las pantallas digitales antes de acostarse.

2.- Preparar juntos el material escolar 

La doctora recomienda ir con los niños a buscar el material escolar y marcarlo, forrar con ellos los libros y garantizar que los tengan a su alcance para que puedan empezar a hojearlos.

Además, hay que “ayudarles a buscar una buena mochila. Lo ideal es que sea ortopédica, con tirantes acolchados, sujeciones para poder repartir el peso y que no sobrepase el 10-15 % de la altura del niño. También hay que cuidar el calzado y el uniforme o chándal escolar”.

3.- Escuchar a los hijos de forma activa 

vuelta al colegio
Escuchar a los hijos activamente, con consciencia plena, contacto visual, sonrisa ligera, una postura corporal receptiva y sin distracciones es muy recomendable/Foto cedida por IMEO (Instituto Médico Europeo de la Obesidad)

Para la médica de MediQuo es vital escuchar a los hijos activamente, con consciencia plena, contacto visual, sonrisa ligera, una postura corporal receptiva y sin distracciones.

“En la conversación, es importante atender a sus inquietudes o miedos previos a la vuelta al colegio, y es recomendable emitir palabras de refuerzo o cumplidos, y hacerles preguntas para que ellos detecten nuestro interés”, apunta.

4.- Plantear lo bueno que tiene la vuelta al cole 

“También es primordial hablarles de las cosas positivas que implica el inicio del nuevo curso, como reencontrarse con sus amigos, conocer niños, aprender nuevas cosas, hacer excursiones y, después, resumir juntos las conclusiones a las que se llega entre todos”, asegura.

5.- Consensuar la actividad extraescolar 

“Al elegir las actividades extraescolares y de las tardes que realizarán los niños es importante recordar que la más idónea para ellos es aquella que les guste y en la que se desempeñen bien. Así, potenciarán sus puntos fuertes, aumentando su seguridad”, señala.

6.- Preparar los nuevos horarios en equipo 

“Una tarea recomendable para las primeras semanas es realizar en familia un horario para cada niño que incluya: la merienda, las actividades extraescolares, los deberes, el ocio, el baño, la cena y la hora de ir a dormir”, según esta doctora.

“Es importante que los padres lo hagan conjuntamente con sus hijos y que pongan cariño al prepararlo, para que los niños tomen conciencia de la actividad que toca en cada momento y lo apliquen con más ganas”, indica, y recalca que los niños necesitan ver el horario “de una manera explícita”.

7.- Acompañarlos el primer día 

Aconseja también acudir con los hijos al colegio el primer día de clase y explicarles las actividades que harán y quien les recogerá en la salida, haciendo que el momento de la separación sea lo menos traumático posible.

“A la hora de recogerles hay que ser puntuales y hacerlo de forma alegre, prestando atención a todo lo que tengan que explicar. Hay que contarles, de forma divertida, alguna anécdota para que se animen también a contar sus experiencias”, plantea.

Por su parte, desde la Clínica Mayo (Rochester, Minnesota, EEUU) sugieren soluciones para tres aspectos que pueden experimentar los niños y suelen pasar inadvertidos para sus padres:

8.- Cultivar una imagen corporal saludable

“Muchos estudiantes sienten la presión de verse de cierta manera, ya que las imágenes de los medios, así como sus compañeros y sus padres pueden tener un impacto en la forma en que se sienten acerca de sus propios cuerpos”, explica el doctor Sandeep Kumar, especialista en pediatría y adolescencia en este centro médico.

Kumar recomienda a los padres “concentrarse en los logros de sus hijos en vez de en su apariencia, y fomentar en los niños unos hábitos alimenticios saludables, la actividad física y las amistades positivas, para ayudar a que desarrollen una imagen corporal saludable”.

9.- Etiquetar el material escolar 

“Si tenemos las pertenencias de nuestros hijos marcadas con etiquetas, será mucho más fácil recuperarlas cuando las pierdan u olviden, sobre todo los uniformes”, señala la doctora Esher Méndez.

10.- Efectuar un repaso previo 

La doctora de MediQuo también sugiere revisar con los niños las tareas o cuadernillos ‘para las vacaciones’ que tengan que entregar el primer día de colegio, y repasar juntos algunos conceptos aprendidos durante el curso previo, ya que eso puede ayudarles a empezar las clases con mayor seguridad.

11.- Fomentar la autonomía 

volver cole
Hay que fomentar en los niños hábitos alimenticios saludables, actividad física y amistades positivas/Foto cedida por IMEO

“El objetivo final de la educación de los hijos es conformar adultos independientes y responsables. Para lograrlo, los niños necesitan apoyo y aliento, pero también necesitan oportunidades de tomar sus propias decisiones y cometer sus propios errores”, señala Jennifer Wickham, consejera profesional licenciada de la Clínica Mayo.

“Los padres no deben apresurarse a resolver los problemas con que se encuentren los pequeños, ya que la mejor solución para muchos contratiempos no graves, como un desacuerdo con un amigo o una tarea inacabada, puede ser la que se les ocurra a sus hijos, que ayuda a crecer y les enseña aquello de lo que son capaces”, según Wickham.

12.- Desarrollar un plan para los conflictos 

“Los años escolares permiten a los estudiantes aprender a gestionar las relaciones fuera de su familia, lo que a veces implica que tengan que afrontar conflictos o desacuerdos con un compañero o un maestro”, señala Jessie Wolf, trabajadora social clínica con licencia en la Clínica Mayo.

Esta experta sugiere a los padres que “tengan un plan para los conflictos del ámbito educativo y dialoguen con sus hijos para ayudarles a desarrollar y procesar soluciones. Pero es clave no intervenir para resolver y proteger a sus hijos del conflicto, a menos que sea un problema serio que requiera de la participación parental”, concluye.