Cristina celebra el Día de la Obesidad con 35 kilos menos

Cristina es una mujer joven, esbelta y alta -mide unos 171 cm. Tiene 34 años de edad y es madre de dos hijos. Confiesa que cuando acudió al Instituto Médico Europeo de la Obesidad el diciembre pasado, pesaba 115 kilos. Dice que siempre ha sido de estructura “gruesa” y a menudo experimentaba cambios pronunciados de peso. Tras la muerte de su madre, por ejemplo, se quedó en 58 kilos. Después del primer embarazo aumentó 23 kilos y tras dar a luz por segunda vez, ya pasaba los cien. Con la ayuda de los profesionales consiguió adelgazar 35 kilos, pesando ahora 79, pero no abandona el régimen y los ejercicios ya que se propone “llegar hasta el final” y quitarse los últimos diez kilos que le sobran.

Según las propias palabras de Cristina, ha engordado “por dejadez”. De la experiencia vivida, ella opina que “es un milagro de la ciencia” y que “sin la ayuda de los profesionales, no lo hubiera conseguido”, pero ha valido la pena comer menos cantidades y ser perseverante en el deporte, ya que se siente “más ligera y feliz”.