Obesidad: Multiplica el riesgo de artrosis

Fuente: Ella hoy

La obesidad no solo es un problema de sobrepeso, sino que también puede ser un factor de riesgo de desarrollo de otras enfermedades, como es el caso de la artrosis, un trastorno de la salud que las personas obesas tienen hasta el doble de posibilidades de padecer. Y no es el único, porque también son más proclives a padecer síndrome metabólico. Prevenir es ganar en salud, máxime en el caso de la obesidad, un problema que cada vez preocupa más a los médicos.

Padecer obesidad o problemas de sobrepeso nos hace más vulnerables a determinados trastornos de salud añadidos. Así, la obesidad y la diabetes van directamente de la mano, siendo un factor de riesgo además de síndrome metabólico. Pero no es el único trastorno parejo y más común de lo que hasta se creía. Se trata de la artrosis, un problema que, según el estudio de investigación llevado a cabo por el Hospital de Sabadell y presentado en el Congreso de la Sociedad Internacional de Investigación de la Artrosis, tienen hasta el doble de probabilidades de padecer las personas con obesidad, un trastorno de la salud que, fundamentalmente por su mayor prevalencia en niños y adolescentes, cada vez preocupa más a los médicos y especialistas en nutrición, porque no hay que olvidar que la alimentación, desequilibrada e inadecuada, está detrás de la mayoría de los diagnósticos de obesidad.

El estudio se ha basado en el análisis de la relación entre el desarrollo de artrosis y los pacientes con riesgos de síndrome metabólico y riesgo cardiovascular, como puede ser la diabetes, hipertensión, altos niveles de triglicéridos, colesterol o exceso de grasa en la zona abdominal. Hay que apuntar que hasta ahora sí se había analizado la relación entre obesidad y artrosis de rodilla, por el exceso de peso o los kilos de más que deben soportar las piernas, pero no se había indagado en si la relación iba más allá, es decir, a la artrosis de las manos.

Mantener un peso ideal es ganar en salud, porque la obesidad, además de constituir un factor de riesgo de trastornos cardiovasculares, ahora también se constata que lo es de la artrosis. De hecho, la obesidad multiplica los riesgos. Un riesgo que, como añaden los autores del estudio, se puede combatir con la práctica de una actividad física moderada, como puede ser un paseo de media hora al día. Un sencillo ejercicio que ayuda a mejorar nuestro estado de salud.

La artrosis de las manos está directamente relacionada con el envejecimiento, una degeneración de los cartílagos de las articulaciones que, según los especialistas de la Sociedad Española de Reumatología (SER), aparece a partir de los 40 años, como media. Suele ser un trastorno benigno, pero sí puede provocar complicaciones y mermar la calidad de vida, ya que puede conllevar dolor, dificultades para realizar movimientos y deformación de los dedos.

El chocolate no engorda sólo si es puro y se controlan las cantidades

Fuentes: El Mundo / Enplenitud.com

Unos investigadores de la Universidad de California  observaron que las personas que más consumen chocolate tienen IMC más bajos que los menos ‘adictos’ al cacao. Este hecho se produce independientemente de la ingesta calórica al día y la práctica de ejercicio. 

El chocolate tiene asociaciones metabólicas favorables con la presión arterial, la sensibilidad a la insulina y los niveles de colesterol. Es rico en antioxidantes fitonutrientes como las catequinas lo que podría contribuir a su acción beneficiosa tanto en la sensibilidad a la insulina como en la presión sanguínea. Dado que el chocolate se consume como dulce y tiene calorías, despierta preocupación relacionada con su ingesta y el aumento de peso.  Se deberían evitar los que incluyen grasas hidrogenada en su elaboración. Lo importante es centrarse en los que estén elaborados con las únicas materias grasas procedentes de la manteca de cacao.

Como curiosidad hay que decir que existe incluso una dieta, La del chocolate que añade al menú al menos una vez al día variados postres elaborados de chocolate (aporta unas 1400 calorías al día, siendo el objetivo perder entre 1-2 kilos a la semana).

Lo que sabemos con certeza es que no engorda el chocolate puro, porque no ha sido procesado. Es cierto que algunos procesos le agregan elementos calóricos al chocolate, pero sin esos procesos las calorías del chocolate puro se convierten en materia grasa y no en energía.

El consumo diario de pequeñas cantidades de chocolate -no más de 30 gramos- tiene un efecto beneficioso para la salud, ya que este alimento tiene una gran cantidad de antioxidantes que protegen al corazón.

El chocolate genera endorfinas, que son las hormonas de la felicidad. Entonces el comerlo nos da una sensación de placer innegable. Ya que el chocolate mezcla la grasa con el azúcar, genera no solo una sensación de placer, sino que al consumirlo hay un efecto metabólico.

Las mujeres son las que más fácilmente caen entre sus redes, lo que se explica por las variaciones hormonales que experimentan, sobre todo en los períodos cercanos a la menstruación cuando necesitan elevar sus niveles de serotonina (neurotransmisor que tiene mucho que ver con el estado de ánimo). La mujer también es más depresiva, entonces tiene una mayor predilección por estos alimentos para sentirse mejor.

Otros estudios han demostrado que las personas con exceso de peso necesitan dosis más altas de este tipo de alimentos para mantener sus niveles de serotonina similares a los de las personas que tienen un peso normal.

Un chocolate que sea beneficioso para la salud tiene que tener sobre un 70% de cacao. Hay otros, en tanto, que tienen mucha cantidad de mantecas vegetales e incluso animales además de leche entera, y finalmente aportan una cantidad de grasa que no es saludable.

El chocolate que es de baja cantidad de cacao aporta solamente grasas de mala calidad y azúcares, lo que puede contribuir a elevar los niveles de colesterol, de triglicéridos y aportar una cantidad de calorías considerable que finalmente favorece el exceso de peso.

El bypass gástrico podría superar a la banda en el largo plazo, según un estudio

 lainformacion.com / Por Genevra PittmanNUEVA YORK (Reuters Health) – Entre las opciones quirúrgicas para adelgazar, el bypass gástrico produce más complicaciones inmediatas que la banda gástrica, pero tiene menos efectos adversos y repeticiones quirúrgicas en el largo plazo.

Además, en un estudio sobre más de 400 pacientes obesos de Suiza, aquellos con bypass gástrico adelgazaron más rápido y muchos lo hicieron sin recuperar el peso perdido.

«Lo ideal con estos procedimientos para adelgazar sería tener la menor cantidad de complicaciones en el largo plazo, en especial las que exigen repetir la cirugía», dijo el coautor del estudio, doctor Michel Suter, cirujano del Hospital de Chablais.

«El bypass tiene problemas, efectos adversos, y tenemos que tenerlos en cuenta», agregó. Aunque aseguró: «Si tuviera que elegir un procedimiento, recomendaría el bypass».

Aun así, un especialista ajeno al estudio explicó que, cuando aparecen, las complicaciones del bypass gástrico son más graves que las de la banda gástrica.

El equipo de Suter revisó las historias clínicas de 442 pacientes obesos operados en sus hospitales entre 1998 y el 2005.

Para la cirugía, todos debían tener un índice de masa corporal (IMC) de por lo menos 40, o 35 si tenían enfermedades asociadas con la obesidad. Eso equivale a una persona de 1,70 metros con, respectivamente, 112,5 o 98,5 kilogramos.

La mitad tenía una banda gástrica, que reduce el tamaño del estómago. A la otra mitad se le había realizado el bypass gástrico, una derivación estomacal para que la comida no recorra una porción del intestino delgado. Ambos grupos tenían en promedio la misma edad y peso iniciales.

Los médicos los controlaron por lo menos dos veces por año durante los seis años posteriores a la cirugía.

Durante el primer mes después de la intervención, las complicaciones (infecciones) fueron más comunes con el bypass que con la banda gástrica. El 17 por ciento de los pacientes con bypass tuvieron un problema posquirúrgico, comparado con el 5 por ciento del grupo con la banda gástrica.

«La operación es un poco más complicada y riesgosa», aclaró Suter.

Pero, a partir de ese momento, el grupo con el bypass adelgazó más rápido, recuperó menos peso perdido y sufrió menos complicaciones en el largo plazo, incluida la repetición de la cirugía, que los participantes con la banda gástrica.

A los seis años, sólo un 12 por ciento de los pacientes con el bypass tenía un IMC superior a 35 (es decir, obesidad mórbida), comparado con un tercio del grupo con la banda.

Y el 13 por ciento necesitó una nueva cirugía debido a una complicación del bypass, a diferencia del 27 por ciento de los pacientes tratados con la banda gástrica.

Las complicaciones más comunes de la banda gástrica fueron por la erosión de la banda y la necesidad de extraerla, la intolerancia alimentaria o el estiramiento del esófago, según detalla el equipo en Archives of Surgery.

El bypass gástrico, en cambio, provocó hernias internas, que son obstrucciones intestinales que pueden poner en riesgo la vida si no se tratan.

Para la cirujana Christine Ren-Fielding, de la Facultad de Medicina de la New York University, las complicaciones del bypass gástrico tienden a ser más graves que las de la banda, aunque destacó que la técnica y la experiencia del cirujano son fundamentales para los resultados de cualquier cirugía.

Las cirugías para adelgazar cuestan unos 20.000 dólares. La banda es más económica que el bypass porque es una operación más sencilla y la internación es más corta, pero Suter comentó que los ajustes de la banda en el tiempo pueden elevar los costos.

Cuando se trata de elegir un procedimiento, Ren-Fielding dijo: «Mi filosofía es ayudar al paciente a lograr un resultado y optimizarlo, sin importar la cirugía, porque todas las operaciones bariátricas tienen sus beneficios en el tratamiento de la obesidad».

FUENTE: Archives of Surgery, online 16 de enero del 2012 (Reuters)