Estevia, el edulcorante que arrasa en internet

Informe del Consejo Internacional: Las búsquedas en línea han crecido más de un 200% en dos años y es una presencia habitual en las redes ligada al mundo del fitness, diabetes y obesidad. Está en boca de todos

Alimente El Confidencial, por Ángeles Gómez

El azúcar (concretamente, la sacarosa) se ha erigido en el enemigo número uno de la salud humana y los mensajes que exhortan a reducir al mínimo (mejor a 0) su consumo son cada vez más frecuentes. Los consumidores, sensibles como somos a las informaciones relacionadas con la salud y la nutrición, estamos abandonando el azúcar blanco para pasarnos al azúcar moreno, panela y otros edulcorantes, entre los que la estevia es uno de los más demandados, pero no está exenta de críticas.

Lo que es incuestionable es que existe un gran interés en torno a la estevia, como revela el rastro que deja en internet y las redes sociales. El informe Análisis de conversación y tendencias de 2019, elaborado por el Consejo Internacional de Estevia, ha detectado un aumento del 254% de las conversaciones ‘online’ en inglés relacionadas con estevia y del 200% en español. Estados Unidos es el impulsor del tráfico en inglés y España para las relaciones en lengua española.

Las conversaciones negativas sobre estevia se refieren al sabor, sobre todo en el café

En números absolutos, las menciones en lengua inglesa entre 2017-2018 fueron 258.669 (frente a los 101.697 del periodo 2013-2015) y en los países de lengua española pasaron de 38.965 a 77.535.

Para el análisis, el Consejo trabajó con las empresas de estudios profesionales y de consumo. Algunas de las tendencias detectadas son un aumento de la visión positiva en torno a la estevia (un incremento más fuerte en los usuarios de lengua española) y las conversaciones negativas se referían mayormente al sabor, sobre todo en relación con el café.

Foto: unsplash/@pajevictoria.
Foto: unsplash/@pajevictoria.

En las redes sociales, la estevia también es el edulcorante favorito, y se prodiga en Instagram y Tumblr, que han ‘robado’a Twitter el 37% de las conversaciones.

El informe reconoce que la mayoría de las consultas que se hacen sobre la estevia están relacionadas con diabetes, obesidad, fittness y salud.

¿Qué dice la ciencia?

Su indicación para dietas de pérdida de peso parece clara. Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), dice a Alimente que “en nuestro departamento de nutrición consideramos que es la mejor alternativa como edulcorante, porque se trata de un producto natural y no aporta calorías extras al alimento que estamos condimentando”. Existen otras opciones, como la sacarina, que no aportan kilocalorías, pero “son productos químicos sobre los que algunos estudios apuntan que un consumo excesivo podrían aumentar las probabilidades de desarrollar algunos tipos de cáncer”.

Otros endulzantes naturales, como el sirope de ágave o la fructosa sí añaden calorías extras al alimento. Por tanto, Bravo reitera que “como edulcorante, la estevia es el mejor por ser natural y porque no aporta calorías extras”.

Para personas diabéticas, “la estevia se considera un edulcorante apto y puede remplazar el azúcar”, señala Julio Sagredo, de la Fundación redGDPS. Sin embargo, “mantiene el deseo de alimentos dulces, con lo cual siempre es más recomendable acostumbrarse al mínimo sabor dulce o aprovechar alimentos, como la fruta, que son dulces de forma natural”.

Estas opiniones están refrendadas por la ciencia. Una investigación publicada en ‘Appetite’ da la razón a los dos expertos. Por una parte, este trabajo confirmó que cuando se reducían las calorías de la dieta utilizando estevia en lugar de sacarosa, las personas tenían la misma sensación de saciedad y no compensaban el déficit calórico comiendo más. Además, los niveles de glucosa e insulina postprandiales (después de una comida) eran inferiores al utilizar estevia.

La cara menos dulce la muestra una reciente investigación publicada en la revista ‘Nutrients’, que ha detectado que la estevia en dosis bajas altera la microbiota, y la disbiosis (que es como se conoce ese cambio que ocurre en la composición de la población bacteriana intestinal) se asocia a diferentes enfermedades, incluida la obesidad. Pero, en contra de lo que se podría esperar, no hubo aumento ni de peso ni de la obesidad.

¿Y qué pasa con el cáncer? El riesgo de que los edulcorantes puedan favorecer la aparición de determinados tipos de tumores planea en muchas conversaciones (cada vez menos, es cierto). Una revisión sobre 372 estudios recogidos en las bases de literatura científica no ha encontrado una conexión clara entre el cáncer y el consumo habitual de edulcorantes no nutritivos (de cero calorías), incluida la estevia, y defiende que es necesario hacer más investigaciones que aclaren esa relación.

¿Por qué adelgazo cuando dejo de beber alcohol?

Estos líquidos despiertan el apetito pero no son saciantes

La Vanguardia, por Alejandra Sánchez Mateos

No es ningún secreto que el alcohol es uno de los mayores enemigos de nuestra figura. Más aún en verano, con las populares cañas en terrazas o los cócteles refrescantes que pueden tirar por tierra la puesta a punto. Pero, ¿cuáles son las verdaderas razones por las que el néctar de los dioses engorda tanto?

El problema de las ‘calorías vacías’

El alcohol contiene lo que se denominan calorías vacías, aquellas que no aportan a nuestro cuerpo ningún valor. En términos nutricionales, sería mejor comerse una hamburguesa que tiene macronutrientes (como proteínas y grasas), que beberse una copa. Otro de sus inconvenientes es que pueden facilitar el aumento calórico total y reducir la combustión de grasas.

Según un estudio realizado por la Universidad de California en Berkeley y San Francisco, el cuerpo considera el alcohol como la toxina que es y el hígado lo convierte en acetato, un químico que se libera en el torrente sanguíneo. Este proceso que inhibe el sistema metabólico.

Por ello, cuando tomamos estas bebidas junto a comidas pesadas, el hígado, que desempeña un papel fundamental en la digestión de grasas, da prioridad a deshacerse del “veneno”. Lo que retrasa el proceso de quema de carbohidratos, proteínas y lípidos y favorece su almacenamiento.

 

“Desde un punto de vista bioquímico, el etanol suprime a corto plazo la oxidación de los ácidos grasos”, asegura la Dra. Teresa Lajo, endocrinóloga de la clínica de medicina integral Nuosalud y autora del blog drateresalajo.es.

Más ganas de comer y más estrógenos

Una piña colada aporta unas 450 calorías, en su mayoría azúcar. Un estudio del National Health Interview Survey, descubrió que los hombres consumen 433 calorías extras los días que beben una cantidad moderada de alcohol (una o dos unidades), mientras que las mujeres alrededor de unas 300.

Asimismo, la ciencia ha comprobado que aumenta el apetito. De acuerdo con un estudio publicado en el American Journal of Nutrition, el alcohol es uno de los mayores impulsores de la ingesta excesiva de alimentos. Los investigadores observaron que las mujeres que bebieron “una infusión alcohólica”, equivalente a dos copas, comieron un 30% más que las que recibieron una solución salina.

“Beber alcohol induce a que comamos más, posiblemente porque el bienestar producido por su ingesta multiplica el de la comida”, indica Lajo.

Además, beber reporta otro inconveniente al género masculino: disminuye su rendimiento sexual. “Acelera la conversión de la testosterona y la androstendiona (uno de sus precursores) en estrógenos, la hormona femenina. Tomado en grandes cantidades disminuiría los niveles de testosterona en varones y tendría como efecto la disminución de la libido, impotencia…”, señala la endocrinóloga.

La moderación trae algún beneficio

Pese a la larga lista de contraindicaciones, el consumo limitado de algunas bebidas puede aportar algún beneficio.

“Está demostrado que el vino tinto tiene una gran capacidad antioxidante. Por lo que un vaso de esta bebida al día en mujeres y dos en hombres puede reportar beneficios. Recomiendo, dentro de las bebidas alcohólicas, el vino tinto. Si queremos es algo más refrescante, invito a tomar un tinto de verano con casera, por ser más baja en calorías”, explica la endocrinologa.

Pese a la larga lista de contraindicaciones, el consumo limitado de algunas bebidas puede aportar algún beneficio.

“Está demostrado que el vino tinto tiene una gran capacidad antioxidante. Por lo que un vaso de esta bebida al día en mujeres y dos en hombres puede reportar beneficios. Recomiendo, dentro de las bebidas alcohólicas, el vino tinto. Si queremos es algo más refrescante, invito a tomar un tinto de verano con casera, por ser más baja en calorías”, explica la endocrinologa.