16 de mayo: Día Europeo de la Obesidad

En respuesta del tsunami sanitario y económico desatado por la pandemia, IMEO anuncia una subvención de 250 mil euros en tratamientos de obesidad en apoyo a las familias perjudicadas por el COVID-19

Numerosos estudios relacionan la obesidad con un peor pronóstico ante el Covid-19, debido a las complicaciones originadas por el exceso de tejido adiposo que dificulta la respiración, debilita el sistema inmune, interfiere en la absorción de medicamentos y complica la eliminación del virus.

En España una de cada dos personas tiene exceso de peso corporal: un 17,43 muestra obesidad y el 37,7 por ciento, sobrepeso.[1]

Con el motivo del Día Europeo de la Obesidad[2] que se celebra este sábado 16 de mayo y en respuesta del tsunami desatado por la pandemia del coronavirus en el ámbito de salud y económico, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) anuncia una subvención evaluada en 250 mil euros que se aplicará en distintos tratamientos de obesidad, destinada a personas afectadas por la enfermedad y la crisis del Covid-19. 

“Como profesionales de la salud, hemos estudiado la obesidad durante décadas para darle una respuesta y tratamiento adecuado y ahora notamos con cierta preocupación cómo la fusión de estas dos pandemias, del coronavirus y la obesidad, afecta las personas más predispuestas a padecerlas y su núcleo familiar”, señala el portavoz del Instituto Rubén Bravo. Al malestar generado por el exceso de peso que muchos ya tenían antes del confinamiento, se añade la desesperación y la sensación de impotencia por la forma en la que haya evolucionado la situación y que no es precisamente favorable. “Quedarse en casa durante meses con movilidad física muy reducida ha puesto contra la pared muchas personas que han tenido que lidiar con emociones de tristeza o ansiedad, que son las que alteran el funcionamiento de nuestra dopamina, serotonina y cortisol, aumentando como resultado el apetito y terminando en sumar nuevos kilos de más”, añade. 

A fecha de hoy la obesidad no es considerada un factor independiente de riesgo para contraer el coronavirus; no obstante, en muchos países ya han saltado las alarmas sobre el importante número de casos de pacientes con esta condición infectados. En un hospital francés se ha detectado que el 47,5% de los pacientes eran obesos; un informe del Reino Unido apuntaba que un 37,7% de los ingresados tenían un IMC superior al 30; y un estudio retrospectivo estadounidense suma resultados similares, con un 35,8% de pacientes del sexo masculino con obesidad. Otras publicaciones alertan que, a mayor índice de obesidad, más posibilidades hay de complicaciones y de ingreso en la UCI; y si se trata de obesidad extrema o mórbida, la complicación es equiparable que la detectada en personas mayores. “Teniendo en cuenta todo ello y que en España una de cada dos personas tiene exceso de peso, urge tomar medidas a corto plazo y concienciar a la sociedad por qué esta patología implica un mayor riesgo ante el Covid-19”, recalca Bravo.   

¿Por qué la obesidad implica un mayor riesgo ante el Covid-19? 

–  Empeora el pronóstico. La obesidad lleva asociada una inflamación crónica originada por el exceso de tejido adiposo, lo que produce una disfunción metabólica que puede conducir a aumento de la concentración plasmática de colesterol y lípidos en la sangre, resistencia a la insulina, diabetes mellitus tipo dos, hipertensión y enfermedad cardiovascular, todos ellos factores de riesgo de Covid-19, agravando los síntomas y la enfermedad en pacientes infectados.

–  Dificulta la respiración. El exceso de grasa comprime el diafragma y reduce la capacidad pulmonar, elevando la probabilidad de necesitar ventilación mecánica invasiva.

–  Debilita el sistema inmune. A nivel celular la obesidad altera la respuesta inmunológica e inflamatoria, pudiendo bloquear las defensas a la hora de combatir el virus. 

– Interfiere en la absorción de medicamentos. En pacientes obesos la proporción de tejido adiposo y masa magra no aumenta proporcionalmente y puede alterar la distribución y la absorción de los fármacos, suponiendo una dificultad añadida para calcular las dosis.

Complica la eliminación del virus. El coronavirus utiliza como puerta de entrada al organismo humano una proteína llamada ACE2, situada en la superficie de las células de las mucosas, pulmones, arterias, corazón, riñón e intestinos, que tiene la función de regular la presión sanguínea. Una vez dentro, es capaz de multiplicarse, creando hasta cien mil copias en cada célula, afectando sus funciones esenciales. La presencia de esta proteína suele ser más elevada en el tejido adiposo y esto aumenta su capacidad de “almacenar” el virus en alta proporción.  

Requisitos y condiciones de las subvenciones

Las ayudas anunciadas por el IMEO están destinadas exclusivamente a personas con grado de obesidad equivalente a un IMC igual o superior a 30 y en su mayor parte serán aplicadas en forma de descuentos importantes en la contratación de intervenciones quirúrgicas de cirugía bariátrica o endoscópica. Así mismo, prevén la asignación de veinte planes de reeducación alimentaria, sin coste para el paciente y de una duración de cuatro semanas que incluyen dos consultas de nutrición y dos enfocadas en los aspectos psicológicos de la enfermedad.

Para la asignación de las subvenciones en tratamientos quirúrgicos se tendrá en cuenta la pertenencia a la Comunidad de Madrid y regiones colindantes, el grado de obesidad, las patologías asociadas y las cargas económicas familiares.

Respecto a los planes de reeducación alimentaria, su ámbito se ampliará a nivel nacional, con la posibilidad de realizar las consultas online y se tendrá en cuenta un menor grado de obesidad (inicial o leve), las patologías asociadas y las cargas económicas familiares derivadas de la crisis del coronavirus.

Estas ayudas se pueden solicitar durante todo el mes de mayo[3] rellenando el formulario de la web o llamando al 91 737 70 70 y se dará prioridad a las solicitudes debidamente cumplimentadas por orden de llegada.


[1] Datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social basados en la Encuesta Nacional de Salud de España 2017.

[2] El Día Europeo de Obesidad se celebra el tercer sábado de mayo desde 2010 cuando fue instaurado oficialmente en la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo. 

[3] Finalizando el período de enviar las solicitudes el 31 de mayo del 2020 incluido.

El corsé de entrenamientos y otras prácticas vip muy perjudiciales para la salud

– Lo dejaron de usar nuestras tatarabuelas porque era peligroso pero ahora vuelve con fuerza
– Kim Kardashian entrena hasta cuatro horas con él para mantener sus famosas curvas
– Dietas extremas y otros tratamientos de escaso rigor científico, a debate

Divinity
corset de entrenamientoLas redes sociales se han convertido en un gran escaparate donde las celebrities nos muestran sus trucos para estar siempre bellas, aunque estos no siempre son de lo más recomendables. La última moda es el Waist Training o entrenamiento de cintura que consiste en practicar deporte con un ceñido corsé especialmente diseñado para eso. Kim Kardashian, Lindsay Lohan, Jessica Alba son algunas de las que han compartido sus experiencias pero, ¿conocen sus peligros?
La querían ya las señoras del s.XIX y parece que en el nuevo milenio seguimos con las mismas: queremos lucir una cinturita de avispa. Con el regreso de la mujer con curvas, el uso del corsé se ha vuelto a popularizar y son muchas las VIPs que lo usan en sus eventos públicos o a la hora de entrenarse.
cintura_MDSIMA20150609_0355_21Kim Kardashian es, cómo no, la gran prescriptora del Waist Training, una práctica cada más extendida en los Estados Unidos que ya ha comenzado a verse en los gimnasios españoles. La famosa socialité asegura que entre cerca de cuatro al día su cintura con unos corsés diseñados exclusivamente para ello. La lógica hace pensar que si entrenas con él puesto, la grasa de redistribuye y tu cintura se afina hasta conseguir un cuerpo de guitarra.

Jessica Alba también ha reconocido que este método de entrenamiento le ha ayudado a recuperar sus curvas tras los diferentes embarazos. Lindsay Lohan no ha traído bebés al mundo –al menos que sepamos- pero también quiere reducir el diámetro de su cintura por lo que se ha hecho con unos cuantos corsés que luce así en las redes sociales.
¿Qué pasa cuando el Waist Training se nos va de las manos? Se nos puede quedar un cuerpo un tanto extraño como el de Kelly Dee Dakay, una modelo británica de 27 años que asegura tener una cintura de 41 centímetros gracias a un corsé que lleva usando desde hace siete años.
Foto by InstagramLo cierto es que los riesgos van más allá de los estético. Ya en 1908 el médico francés Ludovic O’Followell mantenía que esta prenda oprimía las costillas inferiores, lo que dificultaba la respiración de las señoras, además de comprimir algunos órganos contra la espina dorsal o hacia la parte del abdomen lo cual, como podrán imaginar, no es lo más recomendable. Además afecta al sistema nervioso, llegando incluso a provocar un dolor crónico que tan sólo se puede tratar con analgésicos y que no tiene fácil solución.

Dietas y otros tratamientos poco saludables

Hay que tener mucho cuidado con las dietas que comparten las famosas o las que se publican que son seguidas por ellas. Normalmente, el nombre de las estrellas actúa como gancho para que pensemos que su estupenda figura se debe a seguir a pies juntillas estos tratamientos y no siempre es así.
Por ejemplo, se dice que Shailene Woodley (la protagonista de ‘Divergente’) toma arcilla como parte de su dieta para perder peso y depurar sus cuerpo. Aunque es cierto que en muchos países de África en una práctica habitual, lo cierto es que la arcilla no aporta nada bueno a nuestro cuerpo, ya que muchos minerales ya los consumimos de forma habitual a través de otros alimentos. Además puede llevar elementos como el plomo o el arsénico que pueden ser dañinos.

Gwyneth Paltrow ha sembrado la polémica en Estados Unidos tras el anuncio de su nuevo libro ‘It’s All Good’ donde la oscarizada actriz aboga por la eliminación del gluten (entre otras cosas) para sentirse sana, delgada y feliz. “El gluten es demasiado pesado para el organismo y muchos de nosotros somos poco tolerantes a él, cuando no alérgicos”. Una recomendación que ha puesto en jaque a los dietistas, que aseguran que es “absurdo que una persona sin intolerancia siga ‘la dieta del celiaco’ porque piensa que va a adelgazar o a comer mejor. Los alimentos sin gluten no son hipocalóricos, ni bajos en azúcares, ni en grasas, ni más saludables”, comenta la doctora Paula Ross.
La dieta crudivegana (o “raw food”) de Natalie Portman, Demi Moore, Beyoncé o Sting, la dieta púrpura de Mariah Carey donde todo es de dicho color, al alcalina de Victoria Beckham, la del pomelo de Kylie Minogue, Jennifer Aniston comiendo tan sólo potitos, los batidos verdes détox con las que vemos a las vips saliendo del gym… todas estas dietas tiene un denominador común: el desequilibrio (nutricional, no el psicológico de las que las practican). Son regímenes demasiado enfocados en un solo producto, que no aportan todos los nutrientes necesarios para que el cuerpo funcione de forma sana. Y luego viene el temido “rebote”.
batidos verdes gymNo todo son dietas: ¿tiene algún razonamiento científico usar semen de ballena, veneno de serpiente o baba de caracol? ¿Y los sangrados faciales a los que se somete Kim (de nuevo Kim) para regenerar la piel? Chicas, informaos bien antes de hacer cualquiera de estos tratamientos que muchos de ellos os pueden traer grandes problemas de salud.