8 ejercicios súper efectivos para la papada

La piel flácida que cuelga en el área justo debajo del mentón es la que provoca que se forme la papada. Este fenómeno está causado por diferentes factores externos y genéticos, pero es más común en personas de la tercera edad y con sobrepeso. Por buena suerte existen algunos ejercicios que puedes realizar contra ella.

El Informe21
ejercicio-para-reducir-la-papadaCausas de la papada

La exposición solar
La exposición abundante al sol causa que los tejidos de la piel se resequen y pierdan el colágeno y sus propiedades elásticas. Este envejecimiento hace más probable que la piel cuelgue de las áreas de la mandíbula donde hay más tejido.

Obesidad
La obesidad es otra causa de formación de la papada, ya que el exceso de peso facilita que se acumule la grasa debajo de la mandíbula. La piel se estira y genera el doble mentón.

Envejecimiento
La edad de una persona influye también en la aparición de la papada. Las personas mayores tienden a desarrollarla porque su piel tiene menos colágeno y es menos tersa. Los tejidos más débiles tienden a agruparse debajo de la barbilla y causar el fenómeno.

La perdida abrupta de peso
Las personas que bajan de peso de forma demasiado rápida terminan desarrollando lo que se conoce como una papada por descolgamiento. La grasa y los tejidos adiposos retroceden con la dieta y el ejercicio a gran velocidad , pero no al mismo ritmo que la piel. Esto genera exceso de tejido bajo la mandíbula.

Condiciones genéticas
Hay cierta predisposición a desarrollar la papada según la herencia genética. Esto responde a factores fisiológicos y biológicos. Por ejemplo, las personas con cuellos cortos y mandíbulas pequeñas desarrollan papada con mayor facilidad.

Cómo prevenir la papada

Para prevenir la papada hay que cuidar la piel de los daños que el tiempo y el sol pueden provocar. A continuación vamos a ver algunos hábitos sanos para evitar el desarrollo de la papada.

No exponerse de manera prolongada al sol durante los periodos más intensos de luz (desde las 9 de la mañana hasta las 3 de tarde).
Utilizar protector solar en el área del cuello.
Beber agua para mantener la piel hidratada.
Aumentar el ejercicio para quemar la grasa y reafirmar los músculos y la piel.
Realizar masajes en la zona para favorecer el desarrollo y regeneración de las células.
Utilizar cremas para mantener la piel del cuello bien hidratada.

Ejercicios para eliminar la papada

Se puede acudir a métodos invasivos, como la cirugía plástica, para retirar la piel que hay en exceso. Sin embargo, existen métodos más económicos y menos problemáticos, como realizar una rutina de ejercicios para eliminar la papada. Hay una variedad de ejercicios que, si se realizan de forma periódica, ayudan a reafirmar la piel. A continuación vemos los más recomendados.

  1. El beso
    En una silla, con los pies bien apoyados en el suelo, se estira el cuello lo más que se pueda manteniendo la cabeza hacia delante. Luego, se junta la boca hacia el frente como lanzando un beso. Se deben hacer por lo menos tres series de 10 repeticiones.
  2. El beso al cielo
    Este ejercicio es similar al anterior, pero se debe levantar la cabeza lo más que se pueda. Hay que estirar el cuello y juntar los labios como lanzando besos con la cabeza inclinada. Se recomienda realizar tres series de 10 repeticiones todos los días.
  3. El masaje del cuello
    El siguiente ejercicio hay que realizarlo al menos tres veces todos los días. Consiste en levantar la cabeza estirando el cuello y abrir un poco la boca. Luego hay que colocar la mano alrededor del cuello presionando suavemente. Por último, se pasa la mano por el cuello estirando la piel hacia abajo.
  4. El giro de cabeza
    Para empezar con este ejercicio, primero se estira el cuello hacia atrás (lo más que se pueda sin forzar) y se mantiene esta posición cinco segundos. Después hay que hacer lo mismo estirando la cabeza hacia abajo, hacia el lado izquierdo y hacia el derecho, cinco segundos por dirección. Hay que procurar no mover los hombros y mantenerlos relajados. Se recomienda realizar el ejercicio diariamente.
  5. El levantamiento de barbilla
    De nuevo se levanta la cabeza lo más que se pueda. Con la boca cerrada hay que estirar el cuello inclinando un poco la cabeza hacia atrás . De esta forma se debe intentar que la barbilla se levante y salga hacia delante. Hay que procurar hacer 10 repeticiones de este ejercicio tres veces al día.
  6. La sonrisa invertida
    Se deben ejercitar los músculos del cuello haciendo una sonrisa invertida. La forma correcta de hacerlo es creando tensión en los costados del cuello. Hay que mantener la postura durante unos segundos y luego relajarse. Se debe realizar con un máximo de 10 repeticiones tres veces al día durante toda la semana.
  7. La pelota de tenis
    Para realizar este ejercicio, primero hay que colocar una pelota de tenis en el cuello, sosteniéndola con la barbilla. Luego hay que presionar con fuerza la barbilla contra la pelota durante unos dos segundos y soltarla de forma leve sin dejarla caer. Hay que repetir el ejercicio 10 veces.
  8. Masticar chicle
    Este ejercicio es el más sencillo, pues no requiere mucho tiempo ni prestar mucha atención. Mascar chicle ayuda a que la mandíbula se mantenga fuerte. Es recomendable que el chicle sea sin azúcar.

Los ejercicios se pueden combinar y programar para crear una rutina personal a la medida de las necesidades. Es recomendable no forzar los músculos y detenerse cuando se sienta fatiga. De igual forma, es importante ser constante en la realización de los ejercicios.

Remedios alternativos contra la papada

Hay otros factores que se deben considerar para reducir la papada cuando aparezca. Entre ellos esta la forma en la que caminamos, algunos hábitos al dormir e incluso la cantidad de agua que bebemos.

A su vez, también se pueden utilizar tratamientos naturales externos con ingredientes como el jugo de manzana o limón para combatir este problema.

Mantener una postura erguida
Mantener la cabeza durante mucho tiempo en una postura inclinada hace que la piel del cuello tienda a distenderse. Hay que procurar mantenerla en posición neutral, ni hacia delante, ni hacia atrás.

De esta forma, mientras se trabaja frente al ordenador siempre se debe adoptar una postura con la nuca recta y los ojos a la altura de la pantalla

Dormir con una almohada delgada
Descansar sobre una almohada demasiado grande hace que el cuello se incline mucho hacia delante, es mejor utilizar una almohada que permita una postura más llana.

Remedios con frutas

El melón tiene propiedades que tonifican la piel. Las personas con arrugas en el cuello, los brazos y en las piernas, al igual que los que tienen papada, pueden hacer que la piel sea más tersa pasando por ella una gasa empapada en jugo de melón. Se debe hacer diariamente para ver resultados en algunas semanas.

De la misma forma, el jugo de manzana se puede utilizar para masajear las zonas de la piel que estén flácidas.

Existen otras formas de eliminar la papada con métodos no invasivos como el tratamiento con radiofrecuencia, el láser metabólico o tipolítico o la electroporación. Ahora bien, aunque estos métodos son efectivos y más rápidos que los naturales, también pueden ser dolorosos y caros.

Cuando la papada se forma por un exceso de tejido leve o moderado se puede tratar con éxito sin acudir a clínicas especializadas. Sin embargo, siempre es recomendable acudir a un médico para obtener recomendaciones.

Las chicas adolescentes se ven más gordas de que los chicos

ortorexiaUn estudio de la UPV así lo revela aunque constata que distancia empieza a reducirse. Cada vez hay más chicos que se sienten con sobrepeso.
El Correo, por Javier Guillenea

No siempre quienes se miran en un espejo encuentran el reflejo de su imagen. Hay quien descubre al otro lado a una persona que parece ser ella pero no lo es. Tiene la misma mirada y gestos, la misma boca y unas manos similares, quizá algo más gruesas. Es parecida pero es otra porque se ve gorda, aunque no sea cierto. Para ella lo real es lo que percibe.

Según una investigación sobre trastornos de conducta alimentaria realizada por la psicóloga de la UPV/EHU Lorea Kortabarria, las diferencias entre realidad y percepción son más acusadas entre las jóvenes adolescentes, que “se ven más gordas de lo que realmente son”. Por el contrario, los chicos “tienen una percepción más real de su peso”, aunque cada vez menos. Pese a que aún no existen datos que lo prueben, Kortabarria está convencida de que “la diferencia entre chicos y chicas tenderá a decrecer, ya que cada vez más chicos padecerán trastornos alimentarios por la presión publicitaria sobre la propia imagen”.

Es un convencimiento que nace de sus propias vivencias como psicóloga, que le han permitido atender a chicos extremadamente delgados que rompían a llorar en su consulta porque se veían gordos. “Los que más me han impresionado estaban en primero de Bachillerato. Uno que medía 1,88 metros y pesaba 67 kilos empezó a llorar y me preguntó si pesaba demasiado. El otro medía 1,99, su peso era de 74 kilos y le ocurría lo mismo. Los dos estaban muy delgados, lo que pasa es que la presión social hacia los chicos también es muy grande”.

La sociedad puede presionar de muy diferentes maneras. Puede hacerlo por ejemplo sobre niñas consumidoras de golosinas que, cuando su cuerpo empieza a cambiar por la edad, comienzan a escuchar preguntas del tipo ‘¿cómo puedes comer tantas golosinas y no engordar?’ “Empiezan a preocuparse y si dejan de comerlas les preguntarán por qué lo han dejado. ¿Qué hacen? Para ellas es complicado”, explica Kortabarria.

La presión también se sufre en el propio hogar. “En muchas familias hay gente que hace dieta constantemente, sobre todo las madres. Las niñas ven que en su casa hay preocupación por el cuerpo y es eso lo que aprenden. Si sus madres adelgazan, ellas hacen lo mismo y muchas veces son dietas muy poco saludables”.

Para llevar a cabo su investigación, Lorea Kortabarria repartió cuestionarios a 1.075 adolescentes y jóvenes (536 chicos y 539 chicas). Con la ayuda de numerosos centros docentes, la psicóloga midió y pesó a cada uno de los participantes.Los resultados han quedado plasmados en la tesis ‘Variables asociadas a los trastornos de conducta alimentaria’, que ha sido dirigida por Carmen Maganto y Maite Garaigordobil.

La tableta de chocolate

Los cambios corporales empiezan en las chicas hacia los catorce años y es entonces cuando su imagen comienza a distorsionarse en el espejo. Se ven más gordas y quieren adelgazar pese a que no lo necesitan: buscan entrar en el selecto grupo de la gente feliz. “La principal razón que mencionan es que están insatisfechas con sus cuerpos”, afirma Kortabarria. “Dicen que se ven mal y que así no van a lograr nada en el futuro, que no van a tener tanto prestigio ni van a ser aceptadas en la sociedad, que no van a ser felices ni lograr sus objetivos con tanta facilidad como si estuviesen delgadas”.

Los chicos se sienten más a gusto que las chicas con su cuerpo y su autoestima es mayor, pero poco a poco están cediendo a las exigencias de su entorno. “Quieren ser más altos de lo que son y tener un índice de masa corporal mayor”, indica la autora del estudio. Si antes el ideal estético para los chicos era “el de un culturista con los músculos bien marcados”, ahora esa imagen ha cambiado. Lo que se lleva entre ellos, dice Kortabarria, es “la tableta de chocolate pero que no se le marque demasiado”.

El estudio propone una serie de medidas como el desarrollo de programas de prevención y de intervención en la enseñanza, la familia y la sociedad en general. “Hay que prevenir estos trastornos en los niños desde muy pequeñitos y trabajar la alimentación desde el parvulario. En la familia –añade Kortabarria– hay que recordar que lo que se ve se aprende, no podemos pretender que nuestro hijo coma sano si nos ponemos a hacer la dieta de los sobres o las barritas y no cenamos o no desayunamos porque tenemos prisa”.

Pero de nada sirve que los padres inculquen a su hijos la idea de “que hay distintos tipos de cuerpo y todos son positivos” si cuando los adolescentes salen a la calle se encuentran inundados por mensajes que vinculan delgadez con felicidad. El mundo está lleno de cristales que nos reflejan y ojos que nos observan. Vivimos en tantos espejos y miradas que corremos el riesgo de perder nuestra propia imagen. Si no hacemos nada para remediarlo, cuando nos la devuelvan estará distorsionada. “Es un problema social”, sostiene Lorea Kortabarria.