El ayuno intermitente y el ‘ayuno reset’: lo mejor para adelgazar y acelerar el metabolismo

Un conocido estudio ha elegido ya los mejores regímenes para llevar a cabo este 2021

Voz Populi, por María Palmero

El 2020 fue histórico en todos los sentidos debido a la pandemia de la covid-19, pero también fue el año en el que los españoles hemos llevado una vida más sedentaria por el confinamiento y el teletrabajo. Bastante teníamos con lo nuestro como para encima andar preocupándonos por nuestro aspecto.

Sin embargo, al final la dejadez pasa factura. Muchos hemos ganado peso y ahora, con el empiece de este nuevo año –que no ha comenzado muy halagüeño, que se diga– nos hemos propuesto quitarnos de encima esos kilos que nos sobran. Por eso vamos a decirte qué dos regímenes son los mejores son los mejores según los expertos.

Como cada año, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha lanzado un ranking con las mejores dietas para perder peso sin el temido efecto rebote. El estudio de IMEO está realizado por expertos en salud: nutricionistas, bariátricos, endocrinos, cirujanos, psicólogos… y, entre todos los regímenes existentes, recomiendan el del ayuno intermitente. Dentro del ayuno intermitente hay otro tipo, llamado ayuno RESET, que nos ayudará no sólo a perder peso, sino también a mejorar nuestra calidad de vida.

Veamos en qué consiste cada uno y cuál te interesa más.

El ayuno intermitente: por qué funciona para adelgazar y qué tipos hay

En realidad no es una dieta, sino un patrón alimentario. Está muy de moda sobre todo porque tiene como abanderadas a famosas como Elsa Pataky o Jennifer Anniston.

El ayuno intermitente consiste en dividir nuestro día en dos: un espacio en el que podemos tomar alimentos y otro en el que tomaremos líquidos no calóricos (agua, té, infusiones…).

El ayuno intermitente, además, puede ser de ayuda para pacientes que padecen alguna patología como diabetes u obesidad, ya que se ha visto que puede mejorar la sensibilidad a la insulina. Además presenta todos estos beneficios: pérdida de peso, aumento de músculo y disminución de grasa y/o la reducción del riesgo coronario.

El tipo de ayuno intermitente más común es el 16/8: comes durante ocho horas y ayunas las otras 16 restantes. Así se consigue: reducir del número de calorías que ingerimos, modificar los niveles hormonales para facilitar la quema de grasa (como aumentar la liberación de noradrenalina, una hormona que facilita la pérdida de peso), disminuir el azúcar en sangre y acelerar el metabolismo del 3,6 al 14%, según varios estudios.

Romper el ayuno de forma inteligente
Romper el ayuno de forma inteligente Gtres

El ayuno RESET: lo mismo pero con otro nombre

Ahora hay otro régimen basado en el ayuno intermitente con el que se divide el día en dos. En realidad es el ayuno intermitente de toda la vida pero seguido por nutricionistas.

En uno de los espacios temporales se pueden tomar alimentos y en el otro se toman líquidos no calóricos. Hay tres modalidades: Reset 12, Reset 16 y Reset 24, todo ello dependiendo los deseos de pérdida de peso y características del paciente.

  • Reset 12: divide el espacio en dos, uno de 12 horas en el que se toman alimentos y otro de 12 horas en el que se toman líquidos no calóricos. Este ayuno es el más común y es en el que se recomienda o bien desayunar más tarde o cenar más pronto.
  • Reset 16: divide el espacio en dos, uno de 16 horas en el que se toman líquidos no calóricos, como tés, cafés, caldos…, y otro de 8 horas en el que se ingieren alimentos. Para seguir este ayuno el paciente deberá eliminar el desayuno o la cena. (Es el que te hemos contado anteriormente).
  • Reset 24: se trata de no ingerir alimentos en 24 horas. Dentro de esta fase existe lo que se ha denominado el ‘Eat Stop Eat’, que consiste en realizar uno o dos ayunos de 24h a la semana, estando separados en el tiempo al menos 24h.

¿Realmente se adelgaza dejando de comer unas horas?

Al reducir la ingesta de calorías, todos estos métodos garantizan la pérdida de peso siempre y cuando no compenses a la hora de volver a comer, te des atracones o no te alimentes de forma sana

El ayuno intermitente y el ‘reset’ están además avalados por la ciencia. Un estudio de 2014 descubrió que este patrón de alimentación puede hacernos perder de un 3 a 8% de nuestro peso en un periodo de 3 a 24 semanas. Además, otra investigación concluyó que el ayuno intermitente causa menos pérdida muscular que la producida por las dietas de restricción calórica. 

Lo cierto es que es muy sencillo de seguir una ves que te acostumbres a no desayunar o no cenar, siempre que esto no te cause ningún problema extra, como ansiedad, o que comiences a experimentar una relación no sana con la comida.

16 horas consumiendo líquidos no calóricos
16 horas consumiendo líquidos no calóricos Gtres

La dieta de Jennifer Aniston y Elsa Pataky, entre muchas otras

Jennifer Aniston tiene 50 años pero ninguno lo diría. La actriz ha revelado en alguna ocasión que su secreto para estar siempre delgada y radiante es la dieta del ayuno intermitente

«Hago ayuno intermitente, así que como nada por las mañanas. No desayuno. Noté una gran diferencia en mi peso desde que decidí no ingerir alimentos durante 16 horas seguidas«, dijo. Aniston limita su horario de comidas a ocho horas al día. Es decir, hace el 16/8 o el también llamado Reset 2.

Elsa Pataky sigue el mismo método: “Hago 16 horas de ayunoy lo hacemos todos los días. ¿Quieres antiedad? Ayuno. Dejar descansar a tu cuerpo 16 horas para que no siga oxidándose es esencial”, reveló.

Elsa Pataky
Elsa Pataky Gtres

El truco parece claro. ¿Lo vas a probar?

For this reason you should eat broccoli

World Today News

Broccoli is considered a “superfood”, since it has a high nutritional value and low calories, despite the fact that some reject it because of its strong smell, something normal in foods belonging to the cabbage family.

Rubén Bravo, dietitian expert in nutrition and gastronomy, from the European Medical Institute of Obesity, IMEO (www.imeoobesidad.com), explains that this cruciferous vegetable has a large amount of vitamins, minerals, amino acids and specific phytonutrients, highlighting vitamin A , of group B and C, and is also rich in selenium, calcium, potassium, carotenes, amino acids and fiber.

According to Bravo there is a notorious scientific evidence that allows to affirm that its consumption “helps reduce the probability of suffering colon cancer due to its high content of selenium”, although it could also be a therapeutic alternative when suffering from this cancer, since it has been demonstrated efficacy of some of its compounds in the elimination of cancer cells.

Also including broccoli on a regular basis in our diet “can help us in weight loss plans because of its high fiber and protein content, since it provides a lot of satiety and regulates blood sugar levels.”

“Broccoli also has an important antioxidant action, being an ally against premature aging, and helps prevent cardiovascular diseases such as hypertension and hypercholesterolemia”, Bravo highlights.

This vegetable contains a chemical substance that can help suppress the development of tumors, according to a team of researchers from the Harvard University School of Medicine, in the USA.

Experts at this university have linked a compound called I3C, which is found in broccoli, Brussels sprouts, and other cruciferous vegetables, with the activity of one of the body’s most powerful tumor suppressor genes.

The study says that indole-3-carbinol or I3C is involved in a complex chemical chain reaction that helps rid a tumor suppressor gene of interference so it can do its job.

This work also highlights the “chemical warfare” that takes place within the body as it fights to prevent tumors from developing, even as diseased tissues themselves struggle to grow and spread throughout the body.

The research came from the laboratory of researcher Pier Paolo Pandolfi of the Beth Israel Deaconess Medical Center, BIDMC, in Boston, Massachusetts (USA) and the Cancer Research Institute (CRI), who is exploring the anti-cancer properties of crucifers, a family of vegetables, which in addition to broccoli, include Brussels sprouts, cabbage, cauliflower and kale.

Crucifers contain chemicals called glucosinolates, responsible for the pungent aroma and bitter taste of these vegetables, which, during meal preparation and, when chewing and digesting them, break down into other compounds such as isothiocyanates, thiocyanates and indoles, according to the National Cancer Institute, of the US National Institutes of Health (NIH).

Indole-3-carbinol (an indole) and sulforaphane (an isothiocyanate) are frequently studied for their anticancer effects, and in studies with laboratory animals indoles and isothiocyanates have been found to inhibit cancer formation in various organs, among them: the bladder, breasts, colon, liver, lungs and stomach, according to the NIH.

Studies of these substances in humans have yielded more moderate results, finding some evidence that people who maintain a high consumption of cruciferous plants may have a lower risk of developing cancers of the prostate, colorectal (in women), lung and breast, according to this same source.