La obesidad suprime un proceso celular clave para la salud renal

Ep/ La Razón

insuficiencia renal en obesosLa obesidad suprime un importante proceso celular que previene el daño celular en el riñón, según un estudio que aparece en el próximo número de ‘Journal of American Society of Nephrology’. Los resultados sugieren que la restauración del proceso podría proteger la salud de los riñones de las personas obesas, ya que la obesidad aumenta el riesgo de desarrollar insuficiencia renal.

Kosuke Yamahara, Takashi Uzu, de la Universidad de Ciencias Médicas de Shiga, en Japón, y sus colegas sospecharon que la disminución del funcionamiento de un proceso llamado autofagia podría desempeñar un papel importante en esta cuestión. La autofagia es un sistema de degradación dentro de las células que elimina las proteínas dañadas y otros componentes celulares defectuosos y, en los individuos obesos, es común que se dé una autofagia insuficiente.

Los investigadores encontraron que en ratones de peso normal con enfermedad renal, la autofagia era activa en las células de riñón, pero que en los roedores obesos con enfermedad renal, la autofagia se suprimió y permitió que las células del riñón se dañaran. Los ratones de peso normal con enfermedad renal y autofagia defectuosa (debido a una deleción del gen) también experimentaron daño de las células renales.

Los científicos también descubrieron que un potente supresor de la autofagia (llamado mTOR ) se hiperactiva en los riñones de los ratones obesos y el tratamiento con un inhibidor de mTOR mejora la insuficiencia de autofagia. Además, se vio tanto hiperactivación de mTOR como supresión de la autofagia en las muestras de riñón de pacientes obesos con enfermedad renal. «La obesidad suprime la autofagia a través de una activación anormal de la nutrición de las señales de detección en el riñón –resumió Yamahara–. Nuestros resultados sugieren que la restauración de la acción protectora del riñón autofagia puede mejorar la salud de los riñones en los pacientes obesos».

Paris Hilton, Beyoncé y Madonna podrían padecer ortorexia

Este trastorno obsesivo, que lleva al extremo la idea de alimentación sana, lo sufren algunos famosos que siguen la dieta macrobiótica, la del jarabe de arce o la del grupo sanguíneo

ABC, 23 de febrero 2011

En las revistas, programas del corazón, páginas web de «celebrities»… en todos estos sitios se hablan de las dietas de los famosos. Además de sus prendas, peinados y maquillaje, se analizan sus kilos de más y de menos y es por esto, que muchas de las estrellas de Hollywood están tan muy pendientes de su figura.

Tanto es así, que algunas de ellas incluso pueden llegar a padecer ortorexia, que consiste en «un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes de los alimentos», según explica el nutricionista y naturópata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la ortorexia afecta en la actualidad al 28% de la población de los países occidentales y, según Bravo, su prevalencia «podría ir en aumento» en los próximos años, ya que la sociedad actual «tiende a los extremos» y las personas o se cuidan en exceso o no se cuidan «nada y tienden a la autodestrucción con la comida como ocurre con la obesidad».

La ortorexia normalmente, conduce al «aislamiento social», ya que el individuo «se agobia» si por ejemplo tiene que asistir a una comida entre amigos o una comida empresarial. Además, muchos de estos pacientes presentan déficit en su masa corporal, hipotensión y problemas cardiovasculares serios al descartar alimentos necesarios para el desarrollo del cuerpo humano.
Sanas aunque «les cueste» la salud

Una de las últimas famosas en salir a la palestra por su nueva dieta ha sido Paris Hilton, quien ha pasado de «barbie esbelta» a muñeca culturista. La rubia millonaria ingiere 3.500 calorías diarias, 1.500 más de las que debería consumir una mujer de su edad y realiza una intensa rutina de entrenamiento físico.

Al parecer, ha sido su novio norteamericano Cy Waits, culturista aficionado, quien habría influido en el cambio de alimentación de Paris, quien en la Semana de la Moda de Sao Paolo se mostró más rellenita que de costumbre.

Madonna, Carmen Lomana (quien paradójicamente anuncia hamburguesas), Julia Roberts, Gwyneth Paltrow, Elsa Pataky, Paul McCartney y Alejandro Sanz, entre otros, siguen la dieta macrobiótica.

Se trata de eliminar de la alimentación diaria productos como el azúcar blanco, el pan blanco, los embutidos, la carne, los dulces industriales, las bebidas alcohólicas y los refrescos.

La dieta del sirope de arce la siguen Beyoncé y Naomi Campbell, quienes consumen un refresco a base de agua mineral, jarabe de savia de arce, canela, zumo de limón y cayena, durante varios días en los que el resto de los alimentos están prohibidos.

Pero la palma se la lleva la dieta del grupo sanguíneo de la cantante Cheryl Cole que consiste en reconocer los alimentos que el organismo digiere mejor e idear un programa descartando el resto de nutrientes.