Mitos de la menopausia

El Mundo/ Yo Dona, por Pilar Arranz

14597890461377La mayoría de las mujeres siente vértigo cuando se acerca a los 50. La menopausia aparece en el horizonte y con ella llegan los temores a los efectos que la acompañan. Todas pasan por este proceso, pero muy pocas manifiestan en público sus inquietudes o comparten lo que están viviendo. El miedo a ser etiquetadas de ‘menopaúsicas’, con las connotaciones negativas del término, ha creado una gran cantidad de fantasmas alrededor de esta etapa de la vida.

¿Empeora la vida sexual?

No, si se tratan los síntomas asociados a la disminución de los estrógenos que provocan atrofia vaginal. La psicóloga y sexóloga Rosario Castaño afirma que la mayoría de sus consultas tienen que ver con «la sequedad y las infecciones vaginales, la disminución o ausencia de la líbido, la baja autoestima, los problemas de pareja o la inadaptabilidad a los cambios de imagen de este periodo». El dolor en las relaciones sexuales se previene con el uso de estrógenos si el médico lo considera recomendable y con cremas hidratantes que sirvan para lubricar la vagina. La vida sexual puede seguir siendo igual de satisfactoria y plena que antes, o incluso más, porque desaparece el temor al embarazo.

¿Se aumenta de peso?

Sí, se ganan unos cinco kilos de media. Según Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), se produce un desorden endocrino que «favorece la pérdida de masa muscular y el aumento de los adipocitos». La reducción de estrógenos ralentiza, además, el metabolismo. Evitarlo depende de hacer ejercicio físico de forma regular. También es muy importante alimentarse adecuadamente con una dieta equilibrada.

¿Condena al insomnio?

Es el principal problema. El doctor Santiago Palacios, director del Instituto que lleva su nombre y creador de la primera unidad de Menopausia en la Fundación Jiménez Díaz, afirma que se debe a la bajada de estrógenos y a que los sofocos y sudores se producen con más intensidad durante la noche. «Muchas acaban con antidepresivos, ansiolíticos o productos para conciliar el sueño, cuando lo lógico es tomar un estrógeno», afirma Palacios. «También pueden producirse dolores articulares, causados por la pérdida de colágeno en los ligamentos, y taquicardias, provocadas por los mismos sofocos», explica.

¿La terapia hormonal tiene contraindicaciones?

A veces los beneficios son mayores que las desventajas. El doctor Palacios asegura que la mala prensa de este tipo de terapias se debe al estudio ‘Women’s Health Initiative’, que se realizó en EEUU en 2002 e informó sobre sus efectos secundarios de manera catastrofista. Desde entonces han aparecido nuevos medicamentos con dosis mucho más bajas. «La terapia hormonal no es buena ni es mala, solo adecuada a unos casos. Lo normal es administrarla entre dos y cinco años», asegura Palacios, quien afirma que también se puede recurrir a tratamientos naturales, como la fitoterapia con isoflavonas de soja.

¿Reina el mal humor?

No, depende de cómo afecten los cambios hormonales Montserrat Roura, directora de la web sobre la menopausia ‘Ella y el abanico’, defiende «que no siempre se experimentan cambios de humor. Ocurre lo mismo que con la menstruación, a cada chica le influye de una manera diferente». Y afirma que la tristeza o irritabilidad puede deberse a la falta de sueño, los sofocos o los problemas no resueltos en las relaciones sexuales. «Hay que desdramatizar la pérdida de concebir para enfatizar la experiencia, madurez y estabilidad que de esta etapa».

¿Los sofocos son inevitables?

No, hay mujeres que no los sufren. La cantante y actriz Lolita Flores -una de las protagonistas de la obra teatral ‘Sofocos’- asegura que no los experimentó. En caso de tenerlos, se pueden aliviar aumentando el nivel de estrógenos.

¿Llegó la vejez?

En ningún caso. La ginecóloga Adriana Landazábal, que inauguró el ‘V Forum Mujer y menopausia’ celebrado en Madrid, empezó sus jornadas explicando que la menopausia no es el inicio de la vejez, sino meramente el fin de la función ovárica y el comienzo de un nuevo enfoque de la vida.

En el mundo, ya hay más obesos que flacos

Una investigación publicada en The Lancet analiza el avance de la obesidad en 20 millones de personas en 40 años

La Vanguardia
Que la obesidad es una problemática actual no es noticia. La novedad es que las personas que padecen obesidad ya son más que quienes tienen problemas relacionados al bajo peso, según un estudio realizado por la revista científica “The Lancet”.

En cuarenta años la cifra de personas que padecen sobrepeso se ha multiplicado por 500 al pasar de 105 millones en 1975 a 641 en la actualidad. De estas, el 58% son mujeres y el 41% restante, hombres. De hecho, en 1975 la cantidad de personas con bajo peso duplicaba a los obesos.

Número de hombres que padecen sobrepeso por regiones del mundo
La obesidad se refiere a un Índice de Masa Corporal (IMB) superior a 30 kg/m²

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Se trata, en primer lugar, de un problema social ya que el colectivo más afectado son las personas con menos recursos económicos. Las clases bienestantes suelen estar mejor informados de las posibles enfermedades que pueden derivar el problema de sobrepeso. Estas son las conclusiones del mayor estudio que se ha realizado hasta ahora sobre el índice de masa corporal (IMC) en casi 20 millones de personas de 186 países.

“El resultado principal es que el mundo está engordando, o que el mundo ha venido engordando, y sigue haciéndolo”, explica Carlos Boissonnet, cardiólogo del CEMIC y miembro del grupo CARMELA (Cardiovascular Risk factor Multiple Evaluation in LatinAmerica), que participó de la investigación con siete muestras poblacionales, correspondientes a las ciudades de Buenos Aires, Bogotá, Barquisimeto (Venezuela), Santiago de Chile, Quito, ciudad de México y Lima.

En el período considerado, la humanidad aumentó en promedio 1,5 kilos por cada década en los últimos 40 años. La obesidad incrementó en hombres más de 3 veces y en mujeres más de 2 veces. Para dar un ejemplo: un hombre de 1,70 metros de altura aumentó un promedio de 7,2 kilos, mientras que una mujer de 1,60 metros aumentó 6,1 kilos.

Mapa de la obesidad en el mundo
La obesidad se refiere a un Índice de Masa Corporal (IMB) superior a 30 kg/m²

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El aumento fue prácticamente en todos los países, con las únicas excepciones de Corea del Norte, Nauru, los países del África Subsahariana, Japón, Singapur y varios países europeos en los que no aumentó en mujeres.

En la mayoría de los países ricos (europeos, norteamericanos y asiáticos) y en Oceanía el aumento por año fue menor desde 2000 hasta el momento actual, mientras que en Latinoamérica y el Caribe, en Europa central y del este, y el este y sudeste asiático, el aumento anual fue mayor desde 2000 a esta parte.

“Antes el obeso era el rico. En los últimos años la obesidad se traslada cada vez más a los pobres, porque comen alimentos de baja calidad y no hacen actividades físicas que los favorezcan”, explica Boissonnet.

China es el país el mayor número de personas que padecen obesidad -43,2 millones de varones y 46,4 millones de mujeres-, seguido por los Estados Unidos -41,7 millones de hombres y 46,1 millones de mujeres -.

España se encuentra en el puesto número 106 respecto a la obesidad femenina y en el 35 si tenemos en cuenta esta afectación par los hombres. En ambos sexos esta variable se encuentra por encima de la media mundial.

Evolución del Índice de Masa Corporal para hombres y mujeres en España, desde 1975 hasta 2014
El área coloreada representa el 95% del intervalo de credibilidad

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Casi uno de cada tres españoles será obeso en 2025, asegura The Lancet

Se ha triplicado el número de hombres con problemas de sobrepeso y multiplicado el de mujeres en los últimos 40 años, y la cosa sólo marcha hacia peor

casi uno de cadad tres españoles serán obesos en 2025En los pasados 40 años ha habido un incremento alarmante del número de personas obesas a nivel mundial, pasando de los 105 millones en 1975 a los 641 millones en 2014 de acuerdo a un estudio publicado en ‘The Lancet’.

Los datos su cuanto menos llamativos: mientras que se ha triplicado el número de hombres obesos (de 3,2% a 10,8%), las féminas con sobrepeso grave son ahora el doble (de 6,4% a 14,9%) que hace cuatro décadas. Asimismo, la proporción de personas por debajo de su peso ha caído modestamente –tan sólo alrededor de un tercio en hombres (13,8% a 8,8%) y de mujeres (14,6% a 9,7%).

Según el estudio, hombres y mujeres aumentamos 1,5 kg cada década, y en los últimos 40 años se han triplicado las personas con problemas de peso

Por otro lado, los datos sobre la evolución del Índice de Masa Corporal de hombres y mujeres muestran que este ha pasado de 21,7kg/m² a 24,2 kg/m² en varones y de 22,1kg/m² a 24,4 kg/m² en mujeres, es decir, que la población a nivel mundial aumenta un 1,5 kg de peso cada diez años. Si la tasa de obesidad continúa aumentando a este ritmo, una quinta parte de los hombres (18%) y las mujeres (21%) serán obesos en 2025, y más del 6% de ellos y el 9% sufrirán una severa gordura (35kg/m² o superior). En España las cifras son aún peores: en 2025 uno de cada tres españoles (el 29,5% de las mujeres y el 31,6% de los hombres) será obeso.

No obstante, el peso excesivamente bajo es también un problema de salud pública grave en las regiones más pobres del mundo. Por ejemplo, en el sudeste asiático una cuarta parte de la población está por debajo de su peso, y en el centro y este de África los niveles de desnutrición superan el 12% en mujeres y el 15% en hombres.

“En los últimos 40 años, hemos pasado de un mundo en el que las personas que estaban por debajo de su peso eran el doble que las obesas a todo lo contrario”, explica el profesor Majid Ezzati autor del estudio y miembro de la Escuela de Salud Pública en el Imperial College London. Y añade que “para evitar la epidemia de obesidad severa deben implementarse nuevas políticas que ralenticen y detengan este incremento de peso, incluyendo proyectos para impulsar una alimentación más sana y la mejora de la condición física”.

La obesidad en el mundo

El estudio asegura que el país con mayores niveles de obesidad femenina en Europa será Reino Unido (38%), seguido de muy cerca por Irlanda (37%) y Malta (34%), y la misma proporción y regiones se mantienen para hombres, a excepción de Malta, que cede su lugar a Lituania como tercer país en número de varones obesos. Mientras tanto, el país anglosajón tiene el tercer con un Índice Masa Corporal más alto de Europa y sólo lo igualan Irlanda y la Federación Rusa (alrededor de 27kg/m²).

Curiosamente, las mujeres japonesas, suizas, belgas y francesas han mantenido su peso en las últimas cuatro décadas

En Estados Unidos el problema es acuciante: para 2025 alrededor del 43% de las mujeres y el 45% de los hombres norteamericanos serán obesos. También es destacable que este país tiene el mayor Índice de Masa Corporal (más de 28 kg/m²) para ambos sexos y que uno de cada cuatro norteamericanos padece una gordura severa.

Pero hay más: Polinesia y Micronesia tienen los ciudadanos con el Índice de Masa Corporal más alto, donde más del 38% de los hombres y la mitad de las mujeres son obesos.

Las regiones de extrema delgadez

Etiopía, Timor y Eritrea son los territorios con el Índice de Masa Corporal más bajo del mundo, siendo el país etíope donde viven los hombres más delgados (20,1 kg/m²) y Timor en el caso de las mujeres (20,8 kg/m²). Y a estos debe sumarse la India, donde una quinta parte de los varones y un cuarto de las féminas están por debajo de su peso.

Sin embargo, no todos son desequilibrios. Los análisis por países muestran algo curioso: las mujeres japonesas, de Singapur y de unos pocos países europeos incluyendo Bélgica, Francia y Suiza no han aumentado su peso de forma destacada en casi medio siglo. Habrá que estudiar cuál es el motivo, si se debe a una toma de conciencia de la población, al auge de políticas públicas destinadas a tal fin, o a condiciones intrínsecas de su propio territorio y biología. De cualquier forma, moderar nuestras ansias consumistas nunca nos vendrá mal.

Fuentes: Lancet / El Confidencial