Unas navidades austeras, pero ricas en calorías

El exceso de alcohol y dulces es el principal culpable del aumento de peso que experimenta la mayoría de gente en estas fechas

Estas Navidades se pronostican más austeras por consecuencia de la crisis, pero no por ello serán menos calóricas. Para muchos españoles las fiestas ya han arrancado con el puente de la Constitución y tendrán su culminación el Día de Reyes, habiendo durado todo un mes en vez de sólo unos días. El interminable festín de comidas, cenas y brindis nos pasa factura en término de calorías, pese a la crisis y los presupuestos de bolsillo austeros. Lo resiente sobretodo nuestra salud, en kilos de peso. Según estiman los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que año tras año estudian éste fenómeno, se espera que los excesos navideños afecten en mayor parte a los hombres[1], que este año subirán entre tres y cuatro kilos de media, mientras que las mujeres aumentarán entre dos y tres kilos. El exceso de alcohol y dulces es el principal culpable de este pronóstico.

Con el fin de “amortiguar” el efecto negativo de las Navidades sobre nuestro peso los especialistas de IMEO nos proponen cuatro simples reglas a seguir.

 Regla nº1: Comidas ligeras para los días entre festivos

«Planteémonos este período como un juego de «suma y resta calorías», donde guardamos la suma para los días señalados y la resta para los días que los rodean», sugiere Rubén Bravo, supervisor del Departamento de Endocrinología y Nutrición del IMEO. Si perdemos peso en los días entre festivos, compensaremos los excesos de las comidas y cenas navideñas, sin privarnos de nada. Nuestra propuesta se centra en reducir la ingesta durante estos días intermedios a proteínas bajas en grasa como pollo, pescados, fiambres, huevos, lácteos o a frutas y verduras de bajo índice glucémico. Nos dejamos una cantidad escasa de hidrato de carbono únicamente en el desayuno que pueden ser dos biscotes de pan, un puñado de cereales o una tostada. Los caldos calientes son una alternativa más que válida para las cenas, porque nos sacian y aportan escasas calorías en el momento donde la ingesta debe ser menor. Realizando cinco comidas diarias con éstas indicaciones a los que añadimos dos litros de agua diarios, nos ayudará a sobrecompensar las “comilonas puntuales”.

Un ejemplo de menú en este sentido sería:

Desayuno:   2 biscotes de pan. 2 lonchas de pavo. Un café descafeinado.

Media mañana:   2 mandarinas.

Comida:   2 puñados de verdura. Un filete de pollo o pescado de 200grs.

Media tarde:   2 yogures desnatados 0%.

Cena: 
  1 tazón de caldo de verduras con un huevo duro picadito.

Regla nº2: “Efecto aperitivo” y raciones justas para evitar el atracón

«El principal problema de los menús navideños no se centra en el plato principal, sino más bien en los entrantes, los postres y las copas finales. No es complicado reemplazar los primeros por versiones menos calóricas sustituyendo croquetas por gambas a la plancha, o los frutos secos por verdura al horno. En cuanto a los postres y las copas, con evitar reducir el consumo será suficiente”, indica el especialista de IMEO.

Otro objetivo a plantearnos estas navidades será cocinar la cantidad justa para la cena o comida festejada. Un error común que encontramos es que casi siempre quedan sobras para los días posteriores. Si calculamos los comensales y preparamos las cantidades justas, no lo notaremos en nuestro peso, sino también en nuestro bolsillo.

“Otro error es omitir comidas en el día de los eventos, cuya única consecuencia es que lleguemos hambrientos a la comida principal, para compensar ya tenemos los días entre festivos. Si queremos llegar con poco hambre a la celebración, es conveniente realizar un tentempié ligero, ya que el cuerpo tarda unos 25 minutos en sentir saciedad. Si media hora antes picamos alimentos bajos en calorías, como un par de piezas de fruta o yogures desnatado o 150grs de fiambre de pavo, conseguiremos lo que en IMEO llamamos “el efecto aperitivo” que consiste en engañar al cuerpo para llegar apenas sin apetito a la comida copiosa”, explica Rubén Bravo.

Regla nº3: Ternera, pescado y mariscos en lugar de cordero, cerdo y croquetas

A la hora de elaborar la comida de un festivo, se pueden utilizar carnes, pescados y mariscos, eligiendo las piezas más magras y acompañarlos con vegetales. Como siempre los alimentos deben elaborarse con técnicas culinarias que impliquen poca grasa, como horneado, plancha, asado o cocido, limitando fritos, empanados y rebozados.

Por cada 200 gr. de carne de cerdo ingerimos entre 450 y 1.7000Kcal, dependiendo si es una carne magra, semigrasa o tocino. Un solomillo de 200 grs. de carne magra de ternera equivale 350Kcal, mientras que una ración (200grs) de carne de cordero semigrasa alcanza 630Kcal. Los mariscos junto con el pescado son una gran fuente de minerales, oligoelementos, vitaminas y proteínas. Su aporte de calorías es muy bajo, y sus grasas, también en baja cantidad, son poli insaturadas igual que el omega 3 y son necesarias para el organismo, ya que no las produce de manera natural. El promedio de calorías que proveen 100 gr. de mariscos es de 100 calorías.

Regla nº4: Cerveza, tinto y cava son los que menos engordan

Las personas que no quieran ver su peso alterado pasadas las navidades, deben tener especial cuidado con los brindis. Existe una regla general para reconocer las bebidas: a mayor graduación alcohólica, más calorías contienen. «Se trata de las denominadas «calorías vacías» que prácticamente no aportan nutrientes, por ello decimos que el alcohol no alimenta, pero engorda«, subraya Rubén Bravo, supervisor del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Se calcula que cada gramo de alcohol tiene 7 calorías, un valor muy próximo al de las grasas, que contienen 9 calorías por gramo, a diferencia de las proteínas y los hidratos de carbono que aportan apenas la mitad.

A continuación enumeramos una serie de bebidas alcohólicas en función de su contenido calórico[2]. Los licores dulces son los que más engordan, con 383 calorías por 100 ml. Los siguen el whisky y el ron (ambos con 244), el coñac (243) y el aguardiente (222). De todas formas, si se deciden tomar, «es mejor hacerlo con hielo, ya que así aumentamos la cantidad en el vaso, pero no el contenido calórico», aconseja Bravo.

Una copa de tinto o cava contiene 65 calorías, el rosado 74 y el vino blanco 85. La cerveza, el vino seco y la sidra son las bebidas alcohólicas que menos alcohol, carbohidratos y calorías aportan, pero su consumo recomendado se limita a los dos vasos al día para los hombres y uno para las mujeres. Un zumo recién hecho tiene unas 80 calorías, la Coca-Cola, en cambio, 110. La cerveza sin alcohol es baja en calorías (20). El té y el café no tienen aporte energético, pero son abundantes en cafeína y teína, sustancias que aceleran un 32% la velocidad en convertir el hidrato de carbono en grasa, según estudios científicos.

“Nuestra recomendación es sencilla, sustituye o disminuye las copas de bebidas espirituosas por el vino tinto, el cava o la cerveza. Si te decides por una copa añade bastante hielo y evita mezclarla con refrescos con cafeína. Y si te toca conducir, evita cualquier tipo de alcohol y céntrate en el mosto tinto o las cervezas cero”, concluye sus consejos Rubén Bravo.
 


[1] Según la oficina europea de estadísticas (Eurostad) que los coloca al séptimo lugar entre los países comunitarios, por detrás de Malta, Reino Unido, Hungría, República Checa, Grecia y Polonia. Mientras, las mujeres españolas se colocan entre los que menos problemas de obesidad tienen de la Unión Europea.

[2] Cálculos efectuados sobre cantidades de 100 ml de líquido.

Los nutricionistas aconsejan cómo evitar los excesos en Navidad

Uno de cada seis españoles comete excesos en las comidas durante las fiestas de Navidad. Esto revela una encuesta realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) en vísperas de Navidad cuyo objetivo es indagar por qué pesamos más pasadas las fiestas.

Un 20 por ciento de este colectivo son comedores compulsivos que suben entre 3 y 7 kilos en esta época sin poder perderlos a lo largo del año. Las tapas (los quesos, el jamón ibérico, las croquetas y los panes), los dulces (turrones, mazapán, pasteles) y las bebidas alcohólicas (el whisky, el ron, la cava y el vino) son entre los principales culpables de ese aumento de peso.

Por regla general los hombres pecan más en dulces y alcohól, mientras que las mujeres intentan de evitarlas a la medida de lo posible, pero a menudo olvidan hacer ejercicio entre los días que rodean las fiestas.

Para más información, escuchar los consejos de Rubén Bravo en el programa La Alpispa de Radio Canarias.

Unas Navidades sin arrepentimiento

   El secreto para disfrutar de las navidades sin que una vez terminadas nos llevemos las manos a la cabeza al ver sus efectos sobre la báscula, es intentar llevar una vida lo mas parecida al resto del año, seguir una dieta variada y equilibrada y practicar ejercicio físico con regularidad.   

   Hoy en día las personas encargadas de preparar la comida no sólo se preocupan qué receta escoger para dar este toque de sabor a la fiesta y que la convierta en una experiencia inolvidable, sino hacer también que esta comida sea sana y que no nos exceda en calorías, grasa y colesterol. En cuanto a la composición de las cenas, un error muy común es pensar que las comidas y cenas navideñas deben ser abundantes, componerse de variedad de alimentos y en cantidades exageradas. “En este caso recomendamos calcular los comensales y presentar en la mesa lo necesario para cada persona”, sugiere Ángel Nogueira, especialista en cultura alimentaria y deportiva de IMEO. Así se evita las sobras de comida y no se alargará la tentación. 

   No se deben omitir comidas el día de los eventos. Hay que recordar que los tentempiés deben ser comidas ligeras que nos ayuden a llegar con menos hambre a las comidas principales. Deben componerse de alimentos bajos en calorías, por ejemplo una pieza de fruta o un yogur desnatado, alimentos que nos aportan pocas calorías, del orden de 70 calorías, mientras que en la digestión utilizamos de media 200 calorías, de forma que lo aportado sea menor que lo necesario para su digestión.

    Se pueden utilizar carnes, pescados y mariscos, eligiendo las piezas más magras, acompañándolos con vegetales. Por cada 100 gr. de carne de cerdo ingerimos entre 275 y 850Kcal, dependiendo si es una carne magra, semigorda o tocino. Una pechuga de 100 gr. de pollo o pavo equivale a 115Kcal, la misma cantidad de carne magra de ternera a 175Kcal, mientras que una carne de cordero semigorda alcanza 315Kcal. Como siempre los alimentos deben elaborarse con técnicas culinarias que impliquen poca grasa como el horneado, plancha, asado, cocido, papillote, limitando los fritos, empanados y rebozados.

   Respecto a las bebidas, hemos de tener en cuenta que a mayor graduación alcohólica, más calorías contienen. El whisky es el trago más calórico, una copa de 100 ml equivale a 240 calorías. Lo siguen el jerez (131 por copa), el ron (125), la cerveza (95) y el vino blanco (87). Una copa de tinto contiene 75 calorías y la cava unas 69. Las cervezas, vino secos y sidra son los que menos alcohol, carbohidratos y calorías aportan, pero no hay que pasarse de dos vasos al día. Un zumo recién hecho tiene unas 80 calorías, la Coca-Cola 110. La cerveza sin alcohol es baja en calorías (48). El té y el café no tienen aporte energético. El agua es acalórica, si se toma antes o durante la comida ayuda a saciar el apetito y comer menos. No se recomienda mezclar bebidas carbonatadas o zumos de fruta con alcohol, porque se pueden duplicar las calorías.

   En cuanto al movimiento y ejercicio, es un error disminuir el ritmo de actividad, ya que durante esta época aumenta la cantidad de comidas ricas en grasas y azúcares, por ello se debe mantener la rutina de la misma manera que a lo largo del año, incluso como arma para contrarrestar los efectos de los excesos navideños.

Recetas navideñas célebres del mundo

     Tradicionalmente celebramos la Navidad en casa y en familia. En Estados Unidos celebran este día con pavo relleno en la mesa, aunque esta práctica tiene su origen en Inglaterra, donde desde hace siglos la cena consiste en pavo, ganso o pollo asado con relleno y patatas a las que añaden empanadas de carne picada. En América del Sur generalmente se decantan por el cochinillo: lechal, costillas o pata de cerdo, preparado al horno o a la barbacoa, que sin duda es el plato más calórico de Navidad. En los países mediterráneos dan preferencia al consumo de mariscos y pescado, mientras que Europa de los Veinticinco abunda de recetas tradicionales acompañadas por el espíritu nacional y un invisible copyright. En Portugal y Dinamarca, por ejemplo, celebran estas fechas con pato asado; en Italia hacen espaguetis con salsa de tomate y atún; en Polonia, carpa al horno. En Holanda triunfan los crepes con carne y “raclette”, una especie de fondue que combina queso con patatas y otros ingredientes variados. La gastronomía navideña alemana es muy variada y suele ser bastante calórica. Un plato muy popular son las salchichas con ensalada de patatas, pero también es frecuente comer el ganso con repollo. En Austria optan por la carpa asada con cerveza o el pato. Cuando se trate de un despliegue de comidas navideñas, sin duda, son los franceses que ocupan el primer lugar en recetas sofisticadas con tales platos como el foie-gras de oca o faisán y los caracoles a la francesa para tapa.

Por qué pesamos más después de Navidad

  • Según una encuesta realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, el 40 % de las personas que han subido más de 2 kilos durante las Navidades pasadas, no han podido perder este peso a lo largo del año.
  • El 80% de los encuestados señalan como causa de su actual estado “comer más de la cuenta platos que engordan”.
  • Los hombres reconocen “pecar” más en alcohol y dulces.
  • Las mujeres entre 45 y 65 años de edad abandonan la práctica de ejercicio entre los días festivos y se limitan en dar paseos con amigos o la familia.

   En vísperas de Navidad, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha hecho públicos los resultados de una significativa encuesta que de forma directa hace la pregunta más incomoda para los españoles cuando se trata de excesos y sobrealimentación: ¿Cuánto peso ganas durante las Navidades?.

   El cuestionario está compuesto por diez preguntas elaboradas por especialistas en nutrición del IMEO que giran alrededor del peso acumulado durante esta época y “el patrón” seguido: cuántos kilos se han ganado, si se han podido perder a lo largo del año, cuánto tiempo se ha tardado en conseguirlo y en qué más se “ha pecado” a la hora de comer. La encuesta también observa otras causas, como la ansiedad y el estrés, el estado emocional, el embarazo y el afán por los platos hipercalóricos, que hayan podido influenciar en el exceso de peso. 

    De todos los encuestados –un total de 56 personas entre 20 y 65 años de edad, 41 mujeres y 15 hombres– sólo un 18% manifiesta estar en su peso ideal. Un 21% reconoce tener un sobrepeso inferior a 15 kilos. No obstante, más de la mitad de los participantes (el 52%), presenta síntomas de obesidad, pesando hasta 25 kilos de más. Un porcentaje muy significativo, aunque minoritario que llega al 9% del colectivo, padece obesidad severa con más de 30 kilos por encima de su peso ideal.

    Los excesos navideños en la comida del año pasado han repercutido de la siguiente forma en los entrevistados: un 20% niega haber subido más de 1 kilo durante las festividades, el 60% reconoce un incremento entre 2 y 3 kilos, mientras que un 20% se queja de haber cogido más de 3 kilos. “Los resultados de la encuesta sólo confirman lo que ya sabemos en consulta, destaca Rubén Bravo, coordinador de la unidad de nutrición de IMEO: las personas con un mayor grado de obesidad acumulan con más facilidad un peso que les resulta muy difícil perder sin ayuda de los especialistas”. Los datos avalan este lema. La mayoría de las personas que tienen más de 20 kilos de sobrepeso han ganado entre 3 y 7 kilos durante las navidades pasadas, sin poder recuperar el peso inicial al cabo del año. “Estos suelen ser “comedores compulsivos”, saben que no deben pasarse con las cantidades y los platos hipercalóricos, pero sin embargo lo hacen con la excusa de las Navidades”, añade Rubén Bravo. Según la encuesta, un 80% de los participantes han señalado como causa de su actual estado, que comen más de la cuenta platos que engordan. A esta observación se suman más factores, como el estado emocional, el estrés y la ansiedad, entre otros. En tiempo y esfuerzo no es lo mismo perder dos o tres kilos que perder cinco o seis. “Uno de los motivos para el fracaso de las dietas es su duración, a más tiempo, más fácil es el abandono y por lógica a más peso, más tiempo durara el plan alimenticio”, recalca el experto de IMEO.

   Entre los alimentos más irresistibles se encuentran los dulces, turrones y pasteles. Llama la atención que un 80% de los hombres señalan esta tentación para el paladar como “un problema principal”, mientras las mujeres intentan reducir su consumo (un 60% de las féminas marca esta respuesta). Las tapas, el queso y el chorizo son otras de las comidas con poder seductor por parte igual para hombres y mujeres, pero esto sí, siempre se pican entre las comidas principales, según reconocen el 40%. El liderazgo en las copas lo tienen los representantes del sexo masculino que no han disminuido su interés hacia el alcohol y los brindis.

   Más factores que propicien el hecho que pesamos más en Navidad son la escasa actividad física que se ejerce durante estos días y el hecho que obviamos la cultura alimentaria a la hora de reducir los azucares y la grasa en la comida. A penas un 30% de los entrevistados mantiene su rutina habitual y practica algún deporte entre los días festivos. El 16% varía las comilonas con discotecas y baile social y la gran mayoría, más del 60%, en los que predominan las mujeres entre los 45 y 65 años de edad, vagamente señala que se limita en hacer breves paseos con la familia y los amigos para facilitar la digestión.

Los españoles engordarán una media de 3 kilos por persona estas navidades

MADRID, 15 Dic. (EUROPA PRESS) –

   Estas navidades los españoles engordarán una media de tres kilos por persona, según afirmaron  expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), quienes recomiendan compensar los excesos de estas fechas con un aumento en la actividad física y con un seguimiento nutricional correcto.

   Al cabo de cada «comilona» de Navidad o Año Nuevo, se pueden consumir de 2.000 a 3.000 Kilocalorías, el equivalente a dos días de dieta normal y que desemboca en dos kilos de más en la balanza, explicaron desde el IMEO. «Uno de los principales errores que se cometen en las navidades es la de llegar a la comida o a la cena en ayunas», subrayaron.

   «No comer nada durante el día en previsión de un exceso durante la cena, provoca que se llegue con un hambre excesiva y que el autocontrol sobre la comida sea menor. Además, mientras menos azúcar haya en sangre, más se absorben los alimentos y más engordan. Por este motivo, es mejor hacer las comidas regulares durante el día para llegar a la noche con un apetito moderado», comentó la doctora en Biología y especialista en Nutrición y Obesidad del IMEO Alicia Gordillo.

   Asimismo, «aprovechar las sobras de la comida navideña es perjudicial para la salud», según esta experta, ya que «hace que los excesos de la cena anterior se amplifiquen en los días sucesivos». «Una solución sería regalar o congelar estas sobras», apuntó. Beber en exceso y sin justificación «es otro error» propio de estas fechas, señaló Gordillo, que hace que muchas calorías «vacías» se transformen en grasa corporal.

   En este sentido, «los días que rodean cada uno de los banquetes navideños son muy importantes», dijo esta experta. «Si los días previos y posteriores de las fiestas se sigue una dieta baja en calorías, se puede perder el peso cogido con los excesos en un par de días», aseguró.

 UN MENÚ NAVIDEÑO SALUDABLE

   Algunos de los consejos que da el IMEO a la hora de elaborar el menú navideño es intentar evitar consumir pasta, arroces o legumbres «a toda costa», porque son alimentos muy energéticos que el cuerpo no tiene tiempo para metabolizar. «También es mejor no utilizar mantequillas para cocinar y sustituirlas por aceite de oliva que nos aportará ácidos grasos esenciales frente a las grasas saturadas de la mayoría de mantequillas», comentaron.

   En el aperitivo, es aconsejable sustituir patés, salsas y hojaldres por mariscos, embutidos magros o verduras. Mientras que en la comida, el pescado es una «gran alternativa» a las carnes rojas, ya que «es una proteína magra y saludable y contiene omega 3», apuntaron. Además «si se evitan los fritos, se ahorrarán muchas calorías, ya que el producto frito absorbe una elevada cantidad de grasa.

   Se pueden sustituir las patatas fritas por asadas o hervidas, y las salsas que utilizan ingredientes con alto valor calórico (como la nata, la mantequilla y el queso) se pueden evitar «para no añadir más calorías al cuerpo», explicaron los especialistas del IMEO.

    En el postre, el IMEO recomienda que «siempre se utilice mejor el chocolate negro que los clásicos dulces navideños, elaborados a base de frutos secos, azucares, grasas y harina refinada». Y después de cada comida «es bueno finalizar con una infusión de hierbas (tisanas) que ayude a hacer la digestión», argumentaron.

Estrategias anti-atracón

Comidas copiosas, bebidas con alcohol, falta de sueño… son algunos de los excesos navideños a los cuales deberás hacer frente si no quieres que hagan mella en tu salud. 
No te pierdas este decálogo de consejos para no engordar en Navidad elaborado por el Departamento de Endocrinología del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Pégalos con un imán a tu nevera y síguelos durante todas las fiestas navideñas. Notarás cómo te costará menos esfuerzo sucumbir ante tanta cantidad de comida y te costará mucho menos luchar contra los kilos de más que aparecen en tu báscula.

10 CLAVES PARA NO ENGORDAR

1. HAZ 5 COMIDAS AL DÍA. Haz pequeñas ingestas a base de ensaladas, fruta, mucha agua, claras de huevo, yogures desnatados… en los días previos a la Nochebuena, Navidad y Nochevieja para concederte un homenaje durante las comidas y cenas de las mismas.
Un consejo: Prepara las comidas cuando no tengas hambre.

2. REDUCE EL CONSUMO DE CALORÍAS. Si los días previos y posteriores a los días festivos consigues seguir una dieta baja en calorías, podrás perder esos kilos que te sobran, y recuperarte fácilmente de los excesos en los días posteriores.
¡Ojo! Es preferible adelgazar de forma moderada y continuada.

3. ¡BEBE AGUA! Intenta ingerir dos litros de agua al día, incluso en infusiones e incluye en tu dieta zumos naturales y bebidas isotónicas.

4. MODERA EL CONSUMO DE ALCOHOL. Evita las comidas excesivamente grasientas y postres ricos en azúcares y harinas refinadas.

5. TOMA FRUTA Y VERDURA ENTRE HORAS. Un zumo de tomate, una mandarina… son una buena alternativa para consumir más fruta y verdura entre horas y como tentempié energético y desintoxicante en estas navidades.

6. ¡CONTRÓLATE CON LA SAL Y LAS SALSAS! Si puedes evitar el exceso de mayonesa y otras guarniciones, mejor. Así evitarás mojar pan en ellas y disminuir el exceso de sal para evitar la retención de líquidos.

7. MASTICA DESPACIO. Disfrutar de la comida y de todo el sabor de los alimentos es fundamental. Nada mejor para una buena digestión que masticar lentamente y sin prisas.

8. COME EN PLATOS PEQUEÑOS. Procura ingerir cantidades moderadas y variadas de alimentos. Si has disfrutado con un plato, ¡siempre tendrás tiempo de repetir!
Un truco: Evita la monotonía de los menús y come a horas regulares.

9. ¡ALÉJATE DE LOS DULCES! Cuando hagas la compra, no caigas en la tentación de llenar el carrito con caprichos típicos de estas fiestas. Si no te puedes resistir, cómpralos en la víspera de la fiesta para no sucumbir a ellos antes de tiempo.

10. ¡HAZ EJERCICIO! Después de las comidas más copiosas, sal a darte un paseo de al menos 30 minutos para ayudarte a hacer la digestión a la vez que quemas calorías. ¿Te animas?

Publicado en la Revista Telva.com:
http://www.telva.com/2007/12/04/estarbienalimentacion/1196762189.html