13 consejos para sobrevivir a los excesos navideños

El Mundo, por Galiana Legorburu y Teresa Garort

sobrepeso navidadCon las Navidades llegan los mazapanes, los turrones, las comidas familiares, las copitas… ¡y los kilos! De hecho, según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), en el 2013 los españoles aumentaron de 3 a 5 kilos de media. Ahora bien, esta situación se puede prevenir desde ya siguiendo los consejos de dos especialistas en nutrición:

  1. Compensar los excesos

La nutricionista Leticia Garnica propone equilibrar el resto de comidas. Por ejemplo, los días en los que se tenga una comida a mediodía se compense con una cena ligera, «como una fruta y un yogur desnatado». Si ocurre lo contrario, y la salida es por la noche, el plato del mediodía podría ser más diurético y ligero, compuesto por verduras como los espárragos o las espinacas acompañado por algún pescado a la plancha.

  1. Hidratarse bien

Beber como mínimo dos litros de agua al día va a ayudar a eliminar la posible retención de líquidos que aparece tras grandes comilonas, así como a reducir los efectos de la deshidratación producida por el alcohol.

  1. No abusar del alcohol

¿Por qué? Porque son calorías vacías de las que el organismo no saca ningún tipo de provecho. La recomendación de la experta, en este caso, es que por cada copa de vino se beba un vaso de agua, de esta forma, asegura, » ayudamos a eliminar más rápido el alcohol y evitamos la sensación de hinchazón al día siguiente».

  1. No saltarse ninguna comida

El hecho de privarse de alguna comida no es beneficioso a la hora de perder peso. Al contrario de lo que se suele pensar, consumir menos calorías de las que el cuerpo necesita acaba promoviendo la acumulación de grasa. Por eso, lo mejor es repartir las calorías diarias en cuatro o cinco comidas a lo largo de la jornada para evitar el hambre entre horas y los odiosos ‘picoteos’.

  1. Cuidarse tanto los días previos como los posteriores

Garnica aconseja elaborar una dieta en la que se incluyan los días en los que va a haber compromisos, para así poder preparar los platos de los días cercanos a los eventos utilizando alimentos bajos en grasa.

  1. Alimentos de temporada

Una forma de darle a los platos un toque más fresco y nutritivo sin aumentar las calorías es incorporando a las recetas los alimentos de temporada. Garnica pone especial interés en frutas como la granada (rica en antioxidantes y vitamina C), la naranja o el kiwi. Pero también en aquellas verduras típicas del invierno, como las alcachofas (diuréticas con alto contenido en minerales) o las berenjenas. Estas últimas, si se preparan rellenas al horno pueden ser quedar muy sabrosas, pero un consejo: para que su versión ligera no pierda la textura cremosa se puede sustituir la bechamel por queso ‘light’.

  1. Menús más saludables

A la hora de planificar los menús navideños, el nutricionista Luis Alberto Zamora anima a optar por platos más cercanos a una alimentación equilibrada. «Cremas y salsas de verduras, postres originales como brochetas de frutas con queso fresco, carnes y pescados al horno o ensaladas con presentaciones ‘gourmet’ pueden dar el toque distinguido a tu mesa sin necesidad de aumentar demasiado las calorías».

  1. Servirse un plato

Canapés, tapas, raciones… El ‘picoteo’ está muy presente en estas celebraciones y resulta difícil controlar cuánto se está comiendo. Una buena opción es coger un plato vacío y servirse en él lo que vas a comer durante esa comida.

  1. Masticar bien

La masticación influye en la saciedad. Por eso, para evitar comer más de la cuenta Zamora recomienda masticar entre 15 y20 veces cada bocado, así «descubrirás que no puedes comer tanto como te apetecía en un principio», asegura.

  1. Cocinar sin hambre

Preparar la comida con el estómago vacío puede derivar en ‘picotear’ a la vez que se elaboran los platos. Esto se puede evitar comiendo antes algo saciante como pan tostado integral con jamón york o pavo acompañado de una pieza de fruta.

  1. Evitar las salsas

Muchos de los platos que se sirven estos días no serían ‘enemigos’ si no fuera por las salsas y guarniciones que los acompaña. El experto recomienda evitar un exceso de calorías apostando por el sabor del alimento principal (carne o pescado) y propone dos alternativas: lubina a la sal y pollo en cama de patata y cebolla asada.

  1. Los dulces justos

Aunque vengan acompañados de un gran aporte calórico, Zamora afirma que «negarnos a comer dulces sería tan erróneo como comernos toda la bandeja». Por ello recomienda seleccionar, con moderación, los que más apetezcan y disfrutar comiéndolos.

  1. Hacer ejercicio

El experto aprovecha la ocasión para recordar que moverse es uno de las mejores opciones para huir de los kilos de más. «Desde salir a andar o correr, hasta simples actos como subir por las escaleras en vez del ascensor o sacar a pasear más a menudo al perro pueden ayudar a amortiguar los excesos de estas fechas».

Consejos para una buena ‘rentrée’ tras los excesos del verano

Conoce los ocho hábitos que te harán controlar lo que comes

CHANCE

foto Guetty imagesHelados, comidas copiosas de hotel, desajustes horarios. Sobrevivir al verano no es fácil y, por ello, con el inicio de curso son muchas las personas que deciden empezar una dieta para adelgazar los kilos ganados por los excesos del verano. Weight Watchers te da una serie de consejos para que estos buenos propósitos lleguen a buen puerto.

NO PASES HAMBRE

   Rotundamente no, no hay que pasar hambre. De hecho, las dietas muy restrictivas resultan desmotivadoras y el índice de fracaso es elevado. Lo que es necesario es que encontremos un equilibrio entre lo que ingerimos y el gasto energético que realizamos. Esto nos ayudará a cambiar hábitos como, por ejemplo, cocinar con técnicas más saludables: al vapor, al horno, planificar el menú semanal, realizar 4-5 comidas al día y comer variado. En entulínea no existen los alimentos prohibidos, sino que se aprende a realizar buenas elecciones alimentarias para no pasar hambre y adelgazar.  

OCHO HÁBITOS PARA MANTENER A LA VUELTA DE VERANO

 La clave para adelgazar está en ser conscientes de lo que comemos, gestionar nuestro entorno para poder controlar situaciones como comidas familiares o viajes, y empezar a establecer unas costumbres para que nos ayuden a adquirir buenos hábitos.  Algunos buenos hábitos que deberíamos incluir serían:

1. ANTES DE SALIR DE CASA ASEGÚRATE DE LLEVAR CONTIGO UN TENTEMPIÉ SALUDABLE

Desde entulínea, aconsejan llevar a mano un tentempié saludable, como una pieza de fruta, una barrita de cereales, un puñadito de frutos secos (tostados o al natural) para evitar así caer en las tentaciones que despierta el hambre hedonista que nos conduciría, por ejemplo, a comprar algo menos saludable, con más grasa y más calorías.

2. NO SALGAS DE CASA SIN DESAYUNAR

   Se ha demostrado que la prevalencia de sobrepeso es superior en aquellas personas que toman un desayuno escaso o lo omiten. El desayuno es la comida más importante del día,  es la primera ingesta tras 8-10 horas sin ingerir alimento, y nos debe aportar la energía necesaria para que nuestro organismo funcione con el máximo rendimiento. Además, empezar el día con un desayuno equilibrado que incluya un lácteo, un cereal y una fruta es la mejor garantía para no caer en las tentaciones. Si salimos de casa con el estómago vacío, lo más probable es que acabemos picando alimentos poco aconsejables (bollería o snacks calóricos) haciendo así malas elecciones alimentarias, otra situación que también abordan desde entulínea.

3. PLANIFICA LAS COMIDAS CON ANTELACIÓN

Planificar implica dos cosas importantes: detenernos a pensar qué vamos a comer para que nuestras comidas resulten equilibradas y, por otra parte, nos libra de improvisar. Las improvisaciones nos suelen llevar a elecciones rápidas y poco aconsejables como precocinados calóricos, por ejemplo.

4. HAZ LA COMPRA CON EL ESTÓMAGO LLENO

Está más que demostrado que comprar con el estómago vacío nos hace más vulnerables a las tentaciones que suscita en nosotros los alimentos calóricos y ricos en azúcares, grasa y sal, es decir, los alimentos que despiertan el hambre hedonista. Las empresas de alimentación lo saben, y nos lo ponen cada vez más difícil para caer en sus tentaciones alimentos con porciones más grandes, ofertas irresistibles, degustaciones culinarias. Por ello, desde entulínea aconsejan  ir a comprar sin tener hambre y, si es posible, con una lista de la compra para evitar improvisaciones.

5. SIÉNTATE A LA MESA PARA COMER

El sentarse en la mesa a comer es un buen hábito que muchos de nosotros hemos perdido. Si nos sentamos a la mesa en cualquiera de las comidas del día, estaremos dedicando la atención que necesita el hecho de comer. Es importante ser conscientes de que estamos comiendo y de qué estamos comiendo. Justamente, uno de los pilares de entulínea para controlar el hambre hedonista consiste en hacernos conscientes de lo que ingerimos para así realizar mejores elecciones alimentarias.

6. HAZ TUS COMIDAS SIN DISTRACCIONES

Es fundamental que dediquemos un tiempo suficiente a la comida. Y ello requiere que evitemos comer, por ejemplo, ante la pantalla del ordenador o de pie mientras realizamos otras tareas, por ejemplo. Comer de esta manera, hará que comamos más y, en consecuencia, no seremos realmente conscientes de qué estamos comiendo y tampoco de haber alcanzado el punto de saciedad, con lo que será más fácil que acabemos cayendo en tentaciones.

7. ESPERA SIEMPRE UNOS MINUTOS ENTRE PLATOS Y PIENSA SI TIENES MÁS HAMBRE

Antes de repetir plato, es importante que dejemos pasar un tiempo. Veinte minutos es el tiempo necesario para que nuestro estomago envíe las señales al cerebro que indica si estamos saciados o no. Si dejamos pasar unos minutos lo más probable es que se diluya este deseo de comer, que puede venir provocado por un impulso puramente por placer (hambre hedonista) como por ejemplo el tener delante la comida y recibir el impacto que despierta el impulso cerebral.

8. BEBE DE 1,5 A 2 LITROS DE LÍQUIDOS AL DÍA

El agua juega muchos papeles importantes en nuestro organismo. Es el componente principal de nuestro organismo. Mantener un buen estado de hidratación es vital y desde entulínea recomiendan beber de 1,5 a 2 litros de líquidos al día. A pesar de que el agua es el mejor recurso para saciar la sed, los zumos de frutas y verduras también son buenas elecciones.  Beber agua, además,  puede servirnos para controlar el impulso del hambre hedonista, al contribuir a sentirnos llenos.