España sigue entre los países de la UE con más tasas de tabaquismo y obesidad

El ‘Informe sobre el estado de la Salud de la UE 2017’ certifica que en los últimos ha descendido el consumo de tabaco pero al mismo tiempo han aumentado los índices de obesidad y sobrepeso, especialmente entre los adolescentes.

El Publico / EFE

España ha reducido en los últimos años sus tasas de tabaquismo, que han pasado del 32% en 2000 al 23% en 2014, sin embargo son cifras que continúan por encima de la media de la UE, al igual que las de obesidad y sobrepeso y en este caso no solo en adultos, también en adolescentes.

Lo pone de manifiesto el Informe sobre el estado de la Salud de la UE 2017, que se ha hecho público este jueves y que incide en la importancia de la prevención, de la atención integral, de la calidad del personal sanitario y de situar al paciente como protagonista del sistema.

Este estudio analiza la situación en materia de salud en los Estados miembros y en el caso de España subraya la eficacia de la atención sanitaria de acuerdo con las bajas tasas de mortalidad tratable, es decir, de las muertes prematuras que se pueden evitar con una asistencia sanitaria oportuna.

Asegura que los hogares españoles pagan directamente una proporción cada vez mayor de los servicios sanitarios de forma que el gasto directo como porcentaje del gasto sanitario pasó del 20% en 2009 al 24% en 2015, mayor que el 15% que la media de la UE.

El documento, elaborado con datos de la oficina europea de estadísticas Eurostat y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) fundamentalmente, recuerda que la esperanza de vida en España es la más elevada de los países de la UE (83 años frente a 80,6) y que más del 70% de la población asegura tener buena salud (la media de la UE es del 68%).

Si bien las tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares son de las más bajas de los Estados miembros, suponen la principal causa de muerte y suponen el 30% del total, seguidas del cáncer con el 27% y, en concreto, es el de pulmón el que más fallecimientos suma, “lo que refleja las consecuencias a largo plazo de las elevadas tasas de tabaquismo”.

Sobre este aspecto, apunta que alrededor del 23% de los adultos fumaba en 2014, una reducción con respecto al 32% del año 2000 pero las tasas de tabaquismo siguen entre las más altas de la UE “y suponen unas de las principales causas de muerte prematura”.

El porcentaje de hombres fumadores (26%) es mayor que el de las mujeres (19%).

También se han reducido las cifras de tabaquismo en el caso de los adolescentes de 15 años del 28 % al 9%, y se encuentran entre las más bajas de Europa.

Lo que sí se han incrementado son las tasas de obesidad y sobrepeso, especialmente entre los adolescentes, y superan las de la media de la UE.

Entre los chicos y chicas de 15 años la tasa ha pasado del 16% en 2002 al 20% en 2014 superando al 18% de la media de la UE. Las cifras son algo mayores entre los chicos (24%), que entre las chicas (15%).

En 2014, uno de cada seis adultos sufría obesidad, mientras que en 2001 era uno de cada ocho.

El informe destaca una “diferencia sustancial” en las tasas de obesidad según el nivel de educación, de forma que las personas que lo tiene más bajo tiene más del doble de probabilidades de sufrir obesidad que aquellas que lo tienen más alto.

Según el documento, la obesidad entre los adultos se debe “en parte” a los bajos niveles de actividad física, aunque entre los jóvenes el nivel es “relativamente alto” comparado con el de otros países de la UE.

Por otra parte, hace mención a los prolongados tiempos de espera para la cirugía no urgente, como la de cataratas “que están muy por encima” de países como Italia y Portugal debido a que “la demanda de este tipo de procedimientos ha aumentado más rápidamente que la oferta”.

Destaca que existen “pruebas sustanciales” del uso “excesivo” de las intervenciones quirúrgicas pero añade que o bien se debe a una “grave insuficiencia” en la prestación de servicios en regiones con las tasas más bajas en operaciones o a que hay autonomías que las hacen mientras que otras las consideran innecesarias.

Los beneficios y propiedades de la naranja

CuidatePlus, por Paula Alejo Rodríguez
Llega el mes de noviembre y las naranjas llenan los supermercados y consecuentemente nuestra cocina. Su alta concentración en calcio, fósforo y potasio, así como su elevado contenido en  beta caroteno y vitaminas del grupo B, A y C, la convierten en una opción muy saludable y eficaz contra los resfriados en esta temporada. Además, esta fruta es rica en agua y fibra alimentaria, por lo que tiene una gran eficacia saciante, y no tiene muchas calorías –solo 42 kcal por 100 gr- lo que la convierte en un buen aliado para aquellos que hacen dieta con ánimo de bajar peso.

Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), afirma que la naranja previene y contribuye a la recuperación de algunas enfermedades. Su contenido en vitaminas B y C duplica la absorción de calcio y de hierro, por lo que su consumición resulta muy beneficiosa cuando se produce un déficit de estos minerales, como en la anemia, añade. Sin embargo, debemos tener cuidado, ya que la naranja no siempre contribuye a la absorción de minerales y algunas veces actúa en detrimento. María Romero, farmacéutica del Centro de Información del Medicamento (CIM) del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla, alerta sobre la interacción del zumo de naranja con determinados medicamentos como la fexofenadina, la ivermectina o el atenolol disminuye su absorción. En estos casos, la farmacéutica del CIM recomienda “evitar su administración conjunta o separarla al menos 2 horas”.

Más beneficios

Otra de las propiedades importantes de la naranja es la numerosa presencia de flavonoides y fitoquímicos. Estos componentes ayudan a combatir el colesterol, al igual que previenen el envejecimiento y la aparición de cáncer al protegernos contra los radicales libres.  En casos de diabetes, la naranja es también un buen aliado, ya que su elevado contenido en fibra, presente en los hilos blancos de esta fruta, realentiza la absorción del azúcar y ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre.

Recientemente, han surgido algunos mitos que quieren atribuir a esta fruta más beneficios de los que posee. Uno de ellos mantiene que debido a su elevada concentración en calcio, 41 mg por 100gr, la consumición de naranja puede sustituir a los lácteos. De la misma forma, otro de estos bulos defiende que previene la caída del pelo. Ramo afirma que ambos mitos son falsos: “El beta caroteno mejora la calidad del pelo, pero no evita su caída. En cuanto a los lácteos, la naranja no puede sustituirlos, tan solo mejorar la absorción de calcio por su contenido en vitamina C”.

Por tanto, la naranja es una fruta con numerosas propiedades y beneficios para el organismo debido en parte a su contenido en vitamina C. Sin embargo, no hay que olvidar que si lo que se busca es esta vitamina, existen frutas y verduras con una concentración mayor como la mandarina, el kiwi, el pomelo, los pimientos, el brócoli, el tomate, etc.