Dieta antiedad: frutas recomendadas que ayudan a retrasar el envejecimiento y el alzhéimer

Las frutas ricas en antioxidantes reducen el riesgo de que las personas sufran de enfermedades degenerativas.

Semana

Comer bien para tener una vida saludable es una de las frases que se escuchan a menudo, pero no todas las personas tienen claro qué alimentos pueden consumir para ayudarles a lograr este objetivo.

Diversos estudios científicos han confirmado que una de las mejores fórmulas para alcanzar esta meta y retrasar el envejecimiento se basa en la alimentación, pues cuanto más sano sea lo que se consume, mejor será la salud y por tanto, el proceso de envejecimiento.

Una buena forma de retrasar ese envejecimiento celular es tomar productos que contengan antioxidantes naturales, como algunas frutas, las cuales también pueden ayudar a evitar el riesgo de padecer enfermedades degenerativas.

Según expertos, con los antioxidantes presentes en las frutas se eliminan los radicales libres del organismo, los cuales no son otra cosa que sustancias químicas que introducen oxígeno en las células, lo que provoca su oxidación y, por tanto, el envejecimiento del cuerpo.

Y si bien no hay productos milagros, lo cierto es que sí muchos de ellos son más nutritivos que otros, y algunos también tienen un efecto protector contra una variedad de enfermedades como el alzéhimer.

La uva es ideal contra el alzhéimer

Esta fruta es ideal para retrasar el avance de la enfermedad de Alzheimer, lo cual obedece a los polifenoles que contiene, ya que poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias para eliminar los radicales libres. Un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles, publicado en la revista Experimental Gerontology trató de probar las bondades de este fruto.Las uvas Isabella también se utilizan para producir vino, mermelada y arequipeLas uvas ayudar a frenar la enfermedad del alzhéimer. – Foto: Asoprouva

De acuerdo con los resultados, los pacientes que tomaron uva conservaron mejor su actividad metabólica en las regiones del cerebro más afectadas en las primeras etapas de esta enfermedad.

La naranja

Esta fruta es especial para hidratar la piel y sus células. Es excelente fuente de vitamina C, que ayuda a generar colágeno y que, a su vez, permite mantener la piel flexible. Junto con la toronja ayudan a mantener la piel más saludable.

El mango

Esta fruta tropical es rica en vitamina A, un antioxidante que repara las células de la piel. Adicionalmente, elimina el exceso de grasa y los puntos negros del rostro. Como también es fuente de vitamina C, esta fruta ayuda a la producción de proteína de colágeno, retrasando el proceso de envejecimiento de la piel.

Los aguacates

Los aguacates contienen un tipo de grasa muy saludable, la grasa monoinsaturada, que ayuda a mantener la piel hidratada. Esta grasa también puede ayudar a absorber algunas vitaminas y nutrientes que la piel necesita. Una buena opción de uso es consumir mayonesa de aguacate en reemplazo de otros productos.


Papaya

Es rica en antioxidantes, vitaminas y minerales que pueden ayudar a aumentar la elasticidad de la piel. La papaya es rica en vitaminas A, C, K, E, B, magnesio, calcio y muchas otras vitaminas y minerales saludables. La amplia gama de antioxidantes en la papaya también puede ayudar con el daño causado por los radicales libres. Además contiene un enzima llamada papaína, que proporciona beneficios adicionales contra el envejecimiento.

Las vitaminas del kiwi

Esta fruta, según los expertos, es muy sana y nunca está de más añadirla a la dieta. Sus beneficios están asociados a la presencia de vitamina C, ya que contiene más cantidad de esa vitamina que las frutas que están tradicionalmente asociadas a ella, como la naranja o el limón. También es una herramienta para regular la función cardíaca y la presión arterial.Kiwi. Instagram: @skinnystutorialEl kiwi es rico en vitaminas. Instagram: @skinnystutorial – Foto: Instagram: @skinnystutorial

Como si esto fuera poco, también contiene vitaminas C y E. Ayuda a equilibrar los niveles de minerales presentes en los alimentos debido a su alta cantidad de potasio y, a la vez, la baja presencia de sodio. Pero, sobre todo, a la hora de pensar en el proceso de envejecimiento, la vitamina E que contiene es ideal para ayudar al organismo humano a cuidar sus tejidos.

Moras, arándanos y frambuesas

Estas tres frutas comparten varias características: además de ser agradables, son ricas en vitaminas, sales minerales y fibra.

Las moras, los arándanos y las frambuesas son antiinflamatorias, gracias a sus propiedades diuréticas, y a su vez están llenas de polifenoles y otras sustancias que ayudan a luchar contra el envejecimiento celular. son indicadas en todas las dietas debido a que tienen un alto contenido de fibra, lo que proporciona una sensación de saciedad, y tienen muy pocas calorías.

La dieta del apio

Cómo depurar durante la semana y ponerse púa el sábado

HOY.es, por J. R. Alonso de la Torre

Productos necesarios para una dieta depurativaEstoy haciendo ‘la dieta de los días alternos’, que debe de ser buenísima porque me duele la cabeza todas las tardes, orino cada 30 minutos, duermo siestas de dos horas, estoy en la cama a las once de la noche y, sobre todo, no paso hambre. Además, he recuperado una costumbre de la infancia: me llevo las once al trabajo en una bolsita. ¡Y qué onces! Hoy he tomado una manzana y una nuez, aunque ayer fue mucho mejor: un kiwi y dos nueces.

La fase de la dieta en la que me encuentro es la depurativa. Parece ser que mi organismo está expulsando toxinas y líquidos a toda máquina y ese trabajo lo deja tan exhausto que me paso el día medio dormido o dormido entero. Hoy he desayunado un té sin azúcar, un vasito de kéfir y un zumo de pomelo. Para comer, caldo de apio y perejil, que parece ser que te deja el hígado y no sé cuántas cosas más en estado de revista, medio quesito blanco desnatado y un zumo de zanahoria que sabía a gloria. Ahora estoy deseando acabar este escrito para merendar. ¡Mmmmm! Otro kiwi y otra nuez. Y perdonen que no les relate la cena porque para ello tendría que levantarme del ordenador e ir a la cocina para mirarlo en la pizarrina dietética… Y ya les he dicho que tengo las fuerzas justas.

No crean que me quejo de la dieta. Al revés. Da gusto comer y descubrir sabores nuevos como el del caldo de apio, que está exquisito, lo digo en serio. O unos zumos de frutos rojos alemanes que venden en el Aldi o en el Lidl y que son mano de santo desintoxicante. Esos dos supermercados están haciendo mucho por nuestra salud a base de zumos extraños, lácteos impensables y comidas como el salvado de avena y otros salvados, que antes solo comían las vacas y ahora me como yo dos días a la semana sin que se me ponga cara de rumiante.

Sabía que debía depurarme y por eso sobrellevo el plan con entusiasmo y convicción. Está avalado por Rubén Bravo, prestigioso especialista en nutrición, tiene una página en Internet (dietadiasalternos.es) y un ebook que me he bajado al teléfono.

La verdad es que este verano ha sido tremendo y la coda llegó el fin de semana, cuando me fui a Portugal a comer para después contarlo. Sé que a los lectores de esta página les gusta que les descubran restaurantes portugueses de comidas contundentes y baratas, esas casas de comida donde la carne y el pescado llegan en fuentes inmensas, en porciones gigantes y acompañadas por montones de patatas fritas, de arroz con alubias y de ensalada. Y servidor, que procura dar gusto, se ha sacrificado la pasada semana para comer mucho y rico por menos de 15 euros e ir contándoselo de sábado en sábado. Pero en el pecado está la penitencia y ahora, ya me ven, abonado al pan de centeno (solo para desayunar), al té sin teína y al queso batido sin grasa.

Mi dieta se salva porque ofrece dos consuelos de mucho peso: puedo comer jamón ibérico, aunque solo sean dos lonchas seis veces al mes, y los fines de semana reciben el nombre de días sociales porque la dieta permite cierto despendole para no hacer el ridículo cuando sales con los amigos o meriendas con la familia.

Cuando lean mañana mi recomendación sobre un restaurante de Estremoz, donde ponen de comer tan bien y tan barato que los sábados hay que hacer cola desde las 12.30 (hora española), entenderán por qué hago dieta: la hago por ustedes, para poder dedicarme los fines de semana de dieta social a buscar casas de comida del Alentejo y de la Beira y recomendárselas el sábado siguiente. El resto de la semana, apio, salvado y kéfir. En fin, me voy a por el kiwi y a por la nuez, a seguir depurándome.

Recetas de zumo verde

Son muchas las ‘celebrities’ que en los últimos años se han apuntado a la moda de los zumos verdes… ¡y por algo será!

Que.es
zumo-verde-QueYa sabéis que en esto de adelgazar y de las dietas no hay milagros, pero lo cierto es que los zumos verdes son un complemento perfecto para nuestra alimentación cuando estamos buscando deshacernos de esos kilitos que nos sobran.
El zumo verde es una bebida ideal para consumir por las mañanas, en ayunas, ya que aportará muchos nutrientes a nuestra sangre, a la vez que la oxigena. Además cualquier receta de zumo verde te ayudará a mantenerte muy bien hidratado y te dará una buena dosis de energía para afrontar el día.
Pero no es solo que sean saludables, ya que hay zumos verdes que están realmente deliciosos  y la mayoría son muy sencillitos de hacer. Aquí os dejamos algunos ejemplos, aunque podéis experimentar con los ingredientes que más os gusten.

– Uno de los zumos verdes más comunes, y al que se suele recurrir en muchas dietas de adelgazamiento, lleva los siguientes ingredientes: un puñado de espinacas, un pepino, un kiwi, una manzana, un poquito de jugo de limón y una pizca de jengibre. Una vez que hayas reunido todos los ingredientes, bastará con que los pongas (crudos) en la licuadora. Y si quieres una opción más refrescante, puedes añadirle también unos cubitos de hielo. Fácil, ¿no?

– Ahora os proponemos otra opción muy sencillita de hacer y que, además, destaca por sus propiedades quemagrasas y por aportarnos una gran cantidad de nutrientes en apenas unos sorbos. Necesitaremos dos o tres tallos de apio, una manzana, una pera, un plátano y un poco de brócoli. Se trituran todos los ingredientes en la licuadora y luego se exprime el zumo del limón. Además, si crees que así la textura queda demasiado espesa, podrás añadirle el agua que desees.

– Otra muy buena opción es combinar nuestro zumo con un té verde que, como sabéis, tiene innumerables beneficios para nuestra salud. Lo primero que tienes que hacer es preparar una taza de té verde (mejor que no lo endulces, aunque puedes añadirle el zumo de un limón). Después tritura con la licuadora frutas como las uvas, el melón o el melocotón, y añádele el té. Esta receta no solo está deliciosa, sino que además te ayuda a eliminar toxinas y a acelerar el metabolismo. Como veis, ¡todo son ventajas!

– Una buena receta de zumo verde para los más golosos puede prepararse con leche de coco. El resto de ingredientes que necesitaremos son un buen puñado de espinacas, un plátano, y fresas y piña. Después de triturarlo todo con ayuda de la licuadora le añadimos la leche de coco y ya estaría listo. Además de muy fácil, es una opción ideal para los días que notes que tienes la tripa hinchada.