Las dietas milagro: un riesgo para todos y una amenaza mortal para los obesos

  • El doctor Carlos Ballesta alerta del riesgo para la salud de las dietas milagro que, en personas obesas mórbidas, pueden ser mortales.
  • Ballesta trató al hombre más gordo el mundo, el cual pesaba casi 600 kilos y murió por la incomparable rapidez con que perdió 200 kilos.
  • Este tipo de tratamientos milagro “puede causar auténticos desajustes en sus cuerpos llegando a provocar la muerte”.

20 minutos / EFE
Manuel Uribe, foto by EFEEl doctor Carlos Ballesta, que trató a Manuel Uribe, el hombre más gordo del mundo según el Récord Guinness y que pesaba casi 600 kilos, alerta del riesgo para la salud de las dietas milagro que, en personas con un índice de masa corporal superior a 40, es decir, obesos mórbidos, pueden ser mortales.

Los expertos del Centro Laparoscópico Doctor Ballesta, con sedes en Barcelona y Granada, se pronuncian, sobre el reciente fallecimiento de este hombre a sus 48 años, conocido en su tierra natal de México como “Meme”, y quien obtuvo otro Guinness por la incomparable rapidez con que perdió 200 kilos.

En personas obesas, señala Ballesta, este tipo de tratamientos milagro pueden causar “auténticos desbalances en sus cuerpos llegando a provocar la muerte, ya que, de por sí, sus organismos están sometidos a una grave presión debido a su exceso de peso”.

Cuando yo y mi equipo viajamos a Monterrey para ver a Manuel, nos lo encontramos postrado en una cama con más de 500 kilos. Tenía unos antecedentes de una cirugía plástica mal efectuada que le había diseccionado parte del sistema linfático provocándole abultados ademas en las piernas que le impedían moverse. Quizá cada edema pudiera alcanzar los 70 kilos“, relata.

Ello le impedía moverse y, sin embargo, se nutría con una dieta demasiado hipercalórica para sus necesidades, por lo que su cuerpo había ido cogiendo peso hasta alcanzar la media tonelada, afirma Ballesta en declaraciones.

El especialista viajó a México en varias ocasiones para tratar a “Meme” y atendió allí las peticiones del Gobierno de Nuevo León para que se pudiera intervenir al paciente con un by-pass gástrico, realizado por laparoscopia.

“Contemplamos la posibilidad de trasladarlo a Barcelona en un Jumbo adaptado a sus necesidades y poder ofrecerle cirugía de máxima seguridad en la ciudad condal. Del mismo modo, barajamos también operarlo en Monterrey para minimizar la logística, aunque suponía un riesgo añadido para nuestro equipo al no disponer de todos nuestros avances”, prosigue.

Dieta milagrosa de la Zona

Uno de los miembros del equipo del doctor Ballesta, David Espriu, encargado de la organización de la operación, recuerda que supo “por boca de Manuel que iba a someterse a la dieta de la Zona, creada por el biólogo Barry Sears”.

Ballesta encomendó a su equipo de endocrinos que estudiaran dicha dieta, que prometía una bajada de peso milagrosa, y, tras un “concienzudo” análisis, se llegó a la conclusión de que no era recomendable pues anulaba ciertos alimentos y drenaba en exceso el líquido del cuerpo del paciente.

“Personalmente hablé con Manuel y le comenté de los riesgos de seguir un método no discutido científicamente y que podía empeorar su estado; le indiqué que no podríamos operarlo si no se sometía a los preparativos necesarios. Fue la última vez que hablé con él”, lamenta Ballesta.

Manuel Uribe murió el 26 de mayo a consecuencia de una descompensación corporal que le había afectado al sistema cardiovascular así como hepático y renal.

“Extremadamente peligrosas para la salud”

La doctora María Berrio, endocrina del hospital Inmaculada de Granada, insiste en que las dietas milagro pueden ser “extremadamente peligrosas para la salud” y cita entre ellas las hipocalóricas desequilibradas, las disociativas y las que excluyen nutrientes fundamentales.

Los expertos coinciden en que en personas con simple sobrepeso una dieta no llevada por un endocrino profesional y controlada periódicamente puede resultar perjudicial para la salud. Pero en pacientes con IMC superior a 40, es decir, obesos mórbidos, este tipo de tratamientos milagro “puede causar auténticos desajustes en sus cuerpos llegando a provocar la muerte“.

Berrio recalca que la única dieta válida para no perjudicar la salud es aquella que logra ponderar los alimentos en proporciones adecuadas a la situación de cada persona para lograr un ajuste de peso constante y equilibrado.

El régimen de la mochila y la sonda, desaconsejado

  • La asociación de nutricionistas desaconseja la popular dieta por ser muy agresiva
  • La dieta es la misma que recibe un enfermo en estado de coma
  • “Es extrema pero aparentemente no dañina”, afirman expertos en EE UU

El País
la dieta de la sondaAdelgazar 10 kilos en 10 días sin probar bocado y sin tener sensación de hambre. Esto es lo que promete un nuevo tipo de dieta que se está popularizando en Estados Unidos y causa especial furor entre las novias que quieren adelgazar rápido y sin esfuerzo días antes de la boda. El régimen consiste en suministrar al paciente 800 calorías (el mínimo diario necesario para subsistir) a través de una sonda nasal. El método ha originado una gran controversia porque algunos especialistas consideran esta dieta “muy agresiva”. En España, una clínica de Barcelona ofrece el mismo tratamiento.

La técnica es la que se utiliza para alimentar a pacientes en coma, en algunos casos de anorexia o para enfermos de cáncer que reciben quimioterapia y tienen dificultades para comer. La nueva dieta es conocida por las siglas KE (Ketogenic Enteral) y la popularizó  Oliver di Pietro desde su clínica de Miami. El médico defiende que sus pacientes no pasan hambre porque el suministro de alimento es constante.

Una enfermera introduce al paciente por la nariz una sonda, de dos milímetros de grosor (la misma que utilizan para los recién nacidos), que pasa por el esófago y acaba en el estómago. Después, deberá cargar con la mochila que contiene todos los elementos nutritivos (hidratops de carbono, grasas y proteínas mezclado con agua, vitaminas, electrolitos y oligoelementos) que con la ayuda de una bomba surte al paciente de alimento las 24 horas del día.

Mientras la dieta gana adeptos, algunos especialistas lo califican de “extrema, pero aparentemente no dañina”. En EE UU, el tratamiento cuesta 1.500 dólares (1.146 euros), mientras que en la Clínica Planas de Barcelona el paciente debe pagar entre 3.000 y 5.000 euros. El centro asegura que es un método sencillo y que el cuerpo reacciona bien. Sin embargo, la Asociación Española de Dietistas Nutricionistas (AEDN) lo ha desaconsejado —puede causar fracturas óseas, gastroenteritis y otras alteraciones, asegura— y ha instado a las autoridades a proteger a la población de las consecuencias negativas de este tipo de régimen, que califican de fraudulento y de “dieta milagro”.

Las personas que han afrontado esta dieta tan radical afirman que no vieron peligrar su salud. Por la clínica catalana han pasado 91 pacientes desde hace seis meses (cuando comenzó el tratamiento). El 63% son mujeres con un 100% de éxito en la etapa inicial y sin incidencias por el momento, según la clínica.

El doctor Manuel Sánchez Sánchez, responsable de la unidad de nutrición y dietética de la clínica, atiende a un máximo de cinco pacientes por semana. Uno de ellos fue Juan Soler, alcalde de Getafe (Madrid) por el PP. Él viajó hasta Barcelona para someterse a este régimen de choque a principios del pasado enero. “Fue por indicación médica, ya que tenía unos niveles altísimos de colesterol”, admitió Soler. El alcalde adelgazó ocho kilos en 10 días.

A Soler le recomendó la clínica de Barcelona Gonzalo Lapique, empresario madrileño, amigo del regidor y uno de los primeros en someterse al régimen. “Había intentado perder peso por otras dietas pero esta es la que mejor ha funcionado”, dice el empresario, de 44 años. “No tienes sensación de hambre en ningún momento. Pero cuando llega la hora de la comida te acuerdas de comer por puro hábito”, afirma. La clínica barcelonesa, asegura Lapique, ofrece para paliarlo masajes o entrenamiento de un fisioterapeuta.

Ningún estudio ha probado la eficacia de la dieta ni su seguridad, según un informe de la asociación de nutricionistas AEDN. “Considero descabellado usar este método de adelgazamiento”, explica Nancy Babio, una de las cinco especialistas que elaboró el informe sobre la dieta Dukan y miembro de la Federación Española de Sociedades de Alimentación, Nutricionista y Dietética (FESNAD-SEEDO). Un real decreto de 2000 limita “el uso de alimentos destinados a usos médicos” para que solo se suministren a enfermos con problemas para “ingerir, digerir, absorber, metabolizar o excretar”. Este tratamiento, recuerda Babio, requiere monitorización y, en algunos casos, puede ocasionar complicaciones como obstrucción de la sonda, infecciones por la contaminación por bacterias, diarreas y deshidratación. El centro barcelonés responde que la dieta es fruto de sus cuatro décadas de experiencia y que tienen lista de espera.