Los españoles engordaremos entre tres y cinco kilos estas navidades

Según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad

Teinteresa / Esto me suena RNE

  • No se es una época en la que ponerte a dieta ya que los excesos están a la orden del día.
  • La ingesta de bebidas alcohólicas tiene que realizarse forma moderada y no abusar de ellas.
Los españoles engordarán entre tres y cinco kilos estas Navidades, según datos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que recordó que saber qué comer o beber y cuándo hacerlo es clave para no entrar en el año nuevo pesando más de la cuenta.
Cena-tipica-NavidadEl portavoz del IMEO, Rubén Bravo, manifestó en un comunicado que en España la gente se sale de la rutina diaria, en lo que respecta a su comida, en Navidades y dijo que “el problema no es la celebración de los días navideños en sí, sino la tendencia de seguir comiendo igual en los días que los rodean”.Asimismo, el experto en nutrición subrayó que al repetir el mismo patrón permisivo una y otra vez, se recurre al autoengaño, al “ahora como de todo, en enero me pongo a dieta”, para acallar así el sentimiento de culpabilidad generado por el empacho.Bravo dijo que las navidades no son una fecha indicada para ponerse a régimen, pero afirmó que sí son idóneas para plantearse objetivos reales, como mantenerse en el peso actual o intentar no coger más de un kilo, que luego, apuntó, será más difícil perder.

En este sentido, alertó que “para una persona que está en el límite, los cinco kilos cogidos a lo largo de este mes pueden significar traspasar la barrera del sobrepeso a la obesidad y esto acarrea serios problemas para la salud”.

RECOMENDACIONES PARA ENGORDAR LO MÍNIMO EN NAVIDAD

Por este motivo, los especialistas en nutrición recomiendan empezar a comprar los dulces navideños a partir del 20 de diciembre y en cantidades “justas”, ya que, según estiman, el 63% de los españoles comienzan a comprar este tipo de productos a partir de la primera semana de diciembre lo que supone que se sigan consumiendo después de las fiestas porque “sobran en grandes cantidades”.

Asimismo, los expertos aconsejan tomar un “ligero” aperitivo 20 minutos antes de las comidas y las cenas navideñas para “engañar al estómago” y esquivar los kilos de más en Navidad, ya que, según explican, “el sistema digestivo tarda unos 20 minutos en comenzar a enviar al cerebro las señales de saciedad que le indican que ya hemos comido suficiente, por lo que sí tomamos algo ligero, afrontaremos la comida posterior con menos apetito”.

Bravo también dijo que hay que tomar bebidas alcohólicas “con inteligencia” y añadió que “si sabemos elegir bien, podemos reducir su aporte calórico hasta un 60% sin tener que renunciar a ellas” y ejemplificó esto recomendando utilizar mezclas ‘light’ o sustituyendo las bebidas alcohólicas tradicionales, como el ron o el vodka, por variedades con menos aporte calórico, como el ron light o el licor soju.

En relación a los platos de comida, el nutricionista recomendó apostar por carnes y pescados blancos, como el pavo, la merluza o el bacalao, que son, a su juicio, de presupuesto razonable, alta calidad nutricional y bajo aporte calórico. Asimismo, añadió que “hay que saber calcular las cantidades y raciones según el número de comensales para no tener que afrontar, además, la tentativa de las sobras en los días posteriores a la celebración”.

El portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad sugirió que “no se trata de pasar la festividad a dos velas, sin probar bocado fuera del régimen, sino de disfrutar la comida con cierta moderación y el día siguiente compensar con una dieta restrictiva”.

Descubren elementos comunes entre anorexia y obesidad

Las alteraciones en los circuitos de la dopamina están implicadas en algunos comportamientos alimentarios y en el abuso de drogas

EFE / La Vanguardia
Investigadores españoles han demostrado que grupos en condiciones extremas de peso, como anorexia nerviosa y obesidad, pueden compartir factores de riesgo biológico y fenotipos neurocognitivos.

El estudio, llevado a cabo por científicos del Instituto de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), del Instituto de Investigación de Bellvitge y de la Universidad de Barcelona, ha sido publicado en la revista PLoS ONE.

La identificación de las características fenotípicas comunes de trastornos alimentarios y la obesidad con episodios recurrentes, como comer alimentos muy apetecibles en exceso, relacionados con emociones negativas y/o restricción dietética, ha llevado a modelar estas condiciones como consecuencia de una adicción a estos alimentos, ha informado el CIBERobn en un comunicado.

Entre los factores que anoréxicos y obesos pueden compartir estaría la disfunción ejecutiva, caracterizada fundamentalmente por alteraciones en la capacidad de tomar decisiones, inhibir respuestas no adecuadas y mostrar flexibilidad cognitiva.

Los estudios de neuroimagen indican que las alteraciones en los circuitos de la dopamina están implicadas en algunos comportamientos alimentarios y en el abuso de drogas.

Según la investigación, realizada en mujeres de entre 18 y 60 años, los sujetos en situaciones extremas de peso muestran un patrón ejecutivo similar, lo que podría estar jugando un papel en el desarrollo y mantenimiento de esos trastornos.

Las deficiencias en la toma de decisiones, la inhibición de respuesta y la flexibilidad cognitiva de anoréxicos y obesos remarca la importancia de un adecuado funcionamiento ejecutivo para el control satisfactorio de la conducta alimentaria, señala el estudio.

Los resultados mostraron un patrón similar en los dominios evaluados por las tareas neuropsicológicas y las diferencias más marcadas se hallaron en la flexibilidad cognitiva y la toma de decisiones, en las que tanto las pacientes con anorexia como las que tenían obesidad presentaron importantes dificultades.

Los resultados, según el estudio, apoyan la hipótesis de que la capacidad de toma de decisiones se ve afectada en estas personas.

El rendimiento de los sujetos obesos en estas áreas podría estar asociado a un elevado nivel de impulsividad y se ha demostrado que las personas impulsivas muestran limitaciones en el aprendizaje de las asociaciones adecuadas entre recompensa y castigo.

En consecuencia, los obesos tienen una capacidad reducida para retrasar la gratificación, mostrando una impulsividad caracterizada por comer en exceso y aumentar de peso.

Por su parte, el comportamiento de las personas con anorexia nerviosa es rígido y obsesivo, con una elevada resistencia a los cambios, con contraste con los obesos.