Té matcha, el nuevo superalimento de las celebrities

Las razones por las que el té matcha es el nuevo kale

Telva, por Clara Sánchez de Ron
Una bebida y elixir de la eterna juventud se ha colado en las Fashion Weeks y en la despensa de celebrities y modelos que promete desbancar al kale como nuevo superalimento de compañía: el té matcha. Mucho más potente en antioxidantes que el té verde convencional y rico en polifenoles EGCG que prometen acelerar el metabolismo para ayudarte a adelgazar, proteger tu corazón y reducir el crecimiento de células cancerosas. Te contamos algunas razones poderosas de peso por las que se ha convertido en la bebida más trendy y mejor sustituto del café del año. ¡No te lo pierdas!

La bebida pre-training de Jessica Alba lleva matcha La actriz Jessica Alba reconoce que nunca ha sido de desayuno abundante y acaba de descubrir un batido sustituto del café que lleva proteínas vegetales, té matcha en polvo, plátano, agua de coco y hielo. Es uno de sus básicos antes de su rutina de entrenamiento que además le ayuda a estar menos cansada y evitar el picoteo entre horas. ¡Ficha más celebrities, recetas y shopping con té matcha!
La bebida pre-training de Jessica Alba lleva matcha
La actriz Jessica Alba reconoce que nunca ha sido de desayuno abundante y acaba de descubrir un batido sustituto del café que lleva proteínas vegetales, té matcha en polvo, plátano, agua de coco y hielo. Es uno de sus básicos antes de su rutina de entrenamiento que además le ayuda a estar menos cansada y evitar el picoteo entre horas. ¡Ficha más celebrities, recetas y shopping con té matcha!

Hace mucho tiempo que el té matcha (hojas en polvo de té verde de excelente calidad y que reúne todas sus propiedades antioxidantes) se bebe en Japón desde tiempos inmemoriales en rituales zen y de meditación. Sin embargo, en los últimos meses, esta bebida se ha convertido en el superalimento y centro de atención para modelos y actrices quienes la incluyen en su dieta de top como chupitos (en el backstage de diseñadores como Marc Jacobs en la pasarela de Nueva York de la mano de Panatea, MatchaBar o Chalait firmas que cada día cosecha más fans en la Gran Manzana expertos en hacer auténticas delicias con este tipo de té en polvo), en sus recetas healthy o en sus capuccinos tall o mini como Gwyneth Paltrow quien opta por su versión latte.

Té matcha y más beneficios que un té verde al uso

Los beneficios de beber té matcha (té verde molido que pasa por un proceso de secado y se convierten en ese polvo fino de color verde) y convertirlo en el sustituto del café son más que evidentes. Según los expertos de Sha Wellness Clinic “una taza de té matcha aporta el doble de energía que el café, por más tiempo, evitando el nerviosismo o irritabilidad que éste puede aportar, ya que la energía sostenible del té matcha es suave y consistente. Además, protege contra los efectos del cáncer, mejora el metabolismo y previene el envejecimiento prematuro ya una taza equivale a 10 de té verde regular”.

Incluso tiene muchos más antioxidantes que la infusión de té verde normal, además de catequinas, selenio, magnesio, cromo y zinc para potenciar tu sistema inmune y polifenoles EGCG que aceleran tu metabolismo y te ayudan a desintoxicarlo. Lo mejor es que también ayuda a adelgazar y a ralentizar el crecimiento de células cancerosas por lo que se convierte en uno de los mejores elixires medicinales para tu despensa y reduce el azúcar en sangre. ¿Acaso hay mejores razones para tomarte una taza de té matcha al día?

¿Por qué es el mejor sustituto del café?

Si quieres controlar tu adicción al café, el té matcha se convierte en el mejor sustituto porque aunque tiene tres veces más cafeína que un té verde normal, a la vez crea un estado de calma y bienestar con efecto antiestrés incluido gracias a una sustancia natural llamada L-Teanina que mejora tu concentración e induce a la relajación sin excitarte. No obstante, los expertos en nutrición recomiendan tomarlo al menos seis horas antes de acostarte para asegurarte un sueño reparador sin los efectos de su contenido en cafeína.

¿Cómo prepararte un té matcha?

Si quieres prepararte un té matcha, hazlo en pequeñas dosis, mezclando una cucharadita de polvo de matcha con una tercera parte de agua caliente (sin que llegue a hervir, lo ideal es tener el agua a unos 90 grados según los expertos o esperar después de que hierva un par de minutos para no alterar sus propiedades). Lo ideal es batirlo al más puro estilo japo con unas barillas de bambú pero también puedes hacerlo con una cucharilla para conseguir esa espuma característica.

Aliado para la meditación

Gwyneth Paltrow se ha convertido en una auténtica fan del té matcha con leche.
Gwyneth Paltrow se ha convertido en una auténtica fan del té matcha con leche.

La ceremonia del té matcha siempre ha estado asociada al zen y se convierte en tu mejor amigo para practicar la meditación y te ayuda a centrarte en tus prácticas de mindfulness o de atención plena y consciente, reduce el cortisol u hormona del estrés que te lleva a tener más apetito y reduce la inflamación general de tu organismo, causa del envejecimiento prematuro, el hambre compulsiva y la tensión arterial.

¿A qué sabe el té matcha? Y las 1001 formas de tomarlo

El té matcha tiene un sabor fuerte y los que lo hemos probado, podemos decir que tiene un ligero sabor a hierba fresca y espinaca pero muy agradable al paladar. A la hora de comprar unos gramos de este té, asegúrate de que no esté mezclado con azúcar o edulcorantes (éstos suelen ser más baratos) y sea lo más puro posible.

Matcha latte, bizcochos, sopas, smoothies, batidos verdes… hay un sinfín de recetas donde puedes incluir pequeñas dosis de matcha y muchos chefs ya experimentan en sus platos con un sinfín de recetas con este superalimento exclusivo y elixir de moda entre las celebrities y modelos.

Fotos: GTres Online. Instagram / Marco Severini.

Alimentos para no sufrir la menopausia

EFE / Mujer hoy, por Isabel Martínez Pita

Mujer y menopausiaLa mayoría de los ginecólogos y endocrinólogos aún no recetan a sus pacientes una terapia basada en la dieta para disminuir los “golpes de calor” “sofocos” o “calores” climatéricos y contrarrestar los posibles trastornos de la salud que puede ocasionar la menopausia. Pero hay evidencias científicas que sugieren que la alimentación puede ser tan eficaz como los suplementos hormonales para controlar estos desórdenes.

Los expertos que están a la vanguardia de las investigaciones sobre la menopausia ya admiten que las pautas de alimentación pueden explicar porqué las mujeres de algunas culturas asiáticas son menos propensas a sufrir los episodios de calor que suelen padecer las mujeres occidentales, como consecuencia de la cesación natural de la menstruación a determinada edad.

Las mujeres asiáticas tampoco parecen sufrir los efectos posmenopáusicos de largo plazo relacionados con la disminución de los niveles de estrógenos en el organismo, ya que se hayan mucho menos propensas a padecer trastornos cardíacos y fracturas de cadera, en comparación con las mujeres del mundo occidental.

Una alimentación más vegetariana, que incluya comidas de soja, tiene un alto contenido de una serie de compuestos naturales denominados fitoestrógenos, los cuales son transformados en el intestino en sustancias similares a las hormonas que el organismo femenino puede “confundir” con los estrógenos.

Las principales fuentes de fitoestrógenos son las comidas de soja, como el “tofu” (requesón de soja) y la leche de soja, así como los cereales enteros, con su salvado, y el germen de lino. Las frutas y verduras contienen estas sustancias en menores cantidades.

Según los expertos, no se trata de consumir grandes cantidades de fitoestrógenos. La dieta de las mujeres asiáticas contiene un promedio de 100 gramos de comida de soja al día, lo que les aporta de 25 a 40 miligramos de isoflavonos, uno de los principales grupos de fitoestrógenos. En cambio, las mujeres de los países desarrollados consumen mucho menos isoflavonos.

Algunos especialistas incluso advierten de que las comidas que contienen fitoestrógenos pueden llegar a ser muy potentes y a tener efectos similares a los de un medicamento.

Como el papel de los fitoestrógenos nutricionales en la salud todavía es un área de investigación relativamente nueva, los científicos están estudiando cuál es su proporción en los distintos tipos de comida de soja y cuál es la dosis diaria ideal para la salud.

Ingerir una o dos pequeñas raciones cotidianas de alimentos de soja como el “tofu” es un objetivo razonable para diseñar una dieta bien balanceada y saludable, según los nuevos nutricionistas.

Además de este rasgo característico de muchas dietas asiáticas, los investigadores han observado que cuando las mujeres de aquellas culturas, con alrededor de 50 años de edad, gozan de una salud fuerte y robusta, sus dietas contienen muy pocas proteínas animales y son extremadamente bajas en sustancias grasas, sobre todo las saturadas.

En los países donde la ingestión de proteínas, sobre todo las de origen animal, es más baja, se registra una menor incidencia de las fracturas de cadera, comparado con la población de las naciones occidentales, según un estudio del médico estadounidense Mark Messina, especialistas en dietas de soja.

Según este experto, este efecto “osteoprotector” puede deberse a que las proteínas de soja influyen en que el organismo pierda menos calcio a través de la orina.

Diversos estudios científicos demuestran que los requerimientos diarios de calcio de un organismo sano se sitúan en torno a los 1.500 miligramos. Por eso resulta aconsejable tomar algún suplemento de este mineral, como el citrato de calcio (sólo), o el carbonato cálcico (junto con las comidas).

Para lograr una mejor absorción del calcio es conveniente distribuir la ingestión diaria de esta sustancia (tanto la que proviene de los alimentos como la de los suplementos), a lo largo de la jornada, de modo que no se tomen más de 500 o 600 miligramos de una sola vez.

Después de la menopausia, la mujer no requiere las mismas cantidades de hierro. A partir de los 50 años, el aporte nutricional recomendado desciende desde los 15 miligramos hasta los 10 miligramos, con lo que desaparece una de las principales razones que tenía para comer carne, la cual aporta hierro.

Además, comparada incluso con la carne roja más magra, las comidas de soja -que de por sí representan un excelente sustituto de la carne-, tienen un contenido más bajo de grasas saturadas.

Apenas el 14 por ciento de las sustancias grasas presentes en la mayoría de los “tofu” son saturadas, y las versiones “ligth” o de “bajas calorías” de este producto tienen aún menos grasa. Algunas marcas comerciales, incluso brindan una considerable dosis de calcio adicional, debido a que su “tofu” está elaborado con granos de soja que contienen compuestos cálcicos.

No obstante, algunas comidas como las hamburguesas vegetarianas o las de soja, no son tan favorables, ya que se elaboran con “proteínas de soja concentrada”, las cuales casi no contienen los benéficos isoflavonos.

Las ventajas de que una mujer con menopausia adopte una dieta de tipo asiático todavía deben demostrarse, pero muchos de sus componentes nutricionales ya han sido identificados por los expertos como algunas de las llaves para prevenir el cáncer, por lo que no está de más intentar “matar dos pájaros” de un tiro.

Aunque todavía hay que efectuar más investigaciones para confirmar definitivamente que la comida puede influir en la menopausia femenina, algunos especialistas creen que la alimentación asiática clásica puede guardar claves importantes en este sentido y sugieren llevar una dieta que contenga menos del 20 por ciento de calorías en materia grasa, tenga un contenido reducido de carnes, y sea rica en variedad de frutas, verduras y cereales completos, los cuales son fuentes abundantes de fitoestrógenos,

Además debe incluir al menos una pequeña ración al día de “tofu” u otra comida a base de soja.

Las comidas “ardientes”, tanto las calentadas al fuego como las condimentadas con pimienta o picantes, elevan la temperatura del cuerpo y producen una oleada de calor que ruboriza la cara y el pecho. El alcohol y la cafeína también pueden causar rubores.

Por ello, los expertos recomiendan a las mujeres con menopausia evitar la ingestión, tanto de las comidas que elevan el calor corporal, como la de café, té, refrescos y chocolate.