Vámonos de tapa, pero comiendo saludable

Fuente: Radio Aragón, programa Despierta Aragón

Es el momento perfecto para tomar algunas cañas, tapas o helado. El verano, sobretodo si la playa es destino turístico, invita a disfrutar de un buen rato que muchas veces pasamos en el chiringuito picando. Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) advierten de este  peligro de descuidar la alimentación. «No cabe duda, en verano comemos menos pero peor», afirma Rubén Bravo, especialista en nutrición en el programa Despierta Aragón del Radio de Aragón. El calor hace que tengamos menos apetito, pero la cultura de tapeo que tenemos en España nos hace olvidar de la dieta mediterránea y muchas veces consumimos más alimentos calóricos que no nos aportan muchos nutrientes, como suelen ser la mayonesa, el exceso de fritos, el pan, etc. El problema no está en los dos o tres kilos de más que podemos coger, sino en el hecho que al reducir la ingesta de alimentos más saludables, disminuye nuestra masa muscular y aumentan nuestros niveles de grasa. «Nosotros, los nutricionistas, ya sabemos que es muy difícil resistir a este hábito tan arraigado en la cultura española, por esta razón en vez de ir contra ello, es mejor intentar a dirigir este momento de la terraza, o de las tapas para hacerlo bien y en el mismo tiempo disfrutar», concreta el especialista.
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IMEO: Cómo aprovechar el buen tiempo de forma saludable

Fuente: Radio Popular de Bilbao, programa Aquí te quiero 

En esta edición del programa Aquí te quiero de Radio Popular de Bilbao, Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), ofrece una serie de consejos para aprovechar el buen tiempo de forma saludable. La oferta excesiva de comida poco sana en la zona playera y de tapas hace que muchas familias consumen más de la cuenta fritos, panes, alcohol, bebidas azucaradas y helado. «Aunque en verano comemos menos, la calidad de los platos es peor que a su vez aumenta el riesgo de colesterol y diabetes», apunta el especialista y aporta algunos consejos sencillos que nos ayudan comer bien en vacaciones sin mermar la salud.

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Ideas para un buen desayuno infantil

Recomendaciones para acertar con la primera comida del día

Charo Barroso / Desarolloinfantil.net
 
Para mejorar los hábitos alimenticios de la población infantil, desde la Asociación Corazón Vivo se insiste en que hay que mejorar el desayunos de los niños. ¿Cómo? Sus expertos nos ofrecen unas cuantas ideas:
 
Incrementar el consumo de fruta y de pan integral en el desayuno, dado el escaso consumo de alimentos ricos en fibra dietética entre la población infantil.   
   
•   Fomentar el consumo de leches fermentadas, yogures y queso fresco, ya que aproximadamente el 60 por ciento de los niños y niñas no toman derivados lácteos. Algunos de estos alimentos proporcionan beneficios adicionales a los de los nutrientes y otros introducen variabilidad al desayuno, haciéndolo más atractivo.
   
•   Reducir el consumo de bollería en el desayuno y dejarle para ocasiones especiales. Todavía presenta una cifra elevada, ya que el 40 por ciento de los niños la desayuna habitualmente.
   
•   Se debe seguir haciendo hincapié en la importancia de un desayuno completo que combine adecuadamente todos los ingredientes de un desayuno saludable, para tratar de continuar incrementando el porcentaje de escolares que desayunan correctamente. 
  
  La fórmula del desayuno 3S 

Saludable, sostenible y social. Así es el desayuno 3S. Una iniciativa avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)  y desarrollada por algunos centros comerciales con el objetivo de concienciar a los más pequeños sobre la importancia de la primera comida del día y enseñarles a preparar un desayuno completo y equilibrado. En ellos se ofrece información detallada sobre las bases fundamentales del desayuno, la pirámide de los alimentos y el aporte calórico ideal para esta primera comida del día. Todo con la intención de corregir los hábitos alimenticios de los más pequeños y concienciar a las familias sobre la importancia de esta comida.
 
Rubén Bravo, experto en nutrición de IMEO, indica que un buen desayuno no pueden faltar lácteos, los cereales, la fruta o el zumo natural y una proteína. Además, insiste en que debe ser equilibrado y personalizado en cuanto a la edad, peso y actividad física del niño.
       
  En este sentido, señala que aquellos que toman un desayuno completo tienen más energía, sacan notas más altas, son más positivos, se enferman menos y, de cara a la adolescencia, reduce ese estado de ansiedad que provoca el no desayunar y que puede tornarse en agresividad cuando van creciendo.   
     
Ideas para todos los gustos
   
– Para los energéticos: leche con cacao, pan con mantequilla, mermelada o miel, muesli, fruta fresca o zumo de fruta.
   
– Para los que necesitan fibra: leche, fresas con miel, yogur con cereales integrales y kiwi.
   
– Para los que tienen prisa. Rápido y nutritivo: Leche con cacao, galletas integrales, leche o batido de yogur, zumo de fruta y fruta fresca.
   
– Para los que necesitan proteínas: Leche con cacao o yogur, pan con jamón o fiambre y queso fresco. Fruta o zumo.
   
– Para los vitaminados. Leche, yogur con muesli y macedonia de frutas con zumo.   
   
– Para unos huesos fuertes. Leche con cacao, pan con mermelada y queso fresco, y fruta.
   
– Y si en el colegio toca deporte. Yogur natural con azúcar, miel y muesli, zumo de naranja, pan con queso fresco y jamón, y frutos secos.

¿Es saludable la tapa?

¿Son buenas las tapas? ¿Sabemos cuántos calorías aportan? En este programa los reporteros de +Gente de TVE se han propuesto averiguar qué hay detrás de esta costumbre española, llevándose de tapas por Madrid Rubén Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Cuenta la historia que durante su visita en el Cádiz, Alfonso XIII pidió un vino de Jerez. Para que no entrara arena en su copa el mesonero la tapó con una loncha de jamón. ¿Desde entonces quién no acompaña con una tapa este hábito tan castizo? No hay que tener miedo a la tapa, ya que su aporte calórico es mínimo -suelen variar entre 50 y 100 calorías por unidad-, siempre y cuando controlamos las cantidades, coinciden los especialistas. En el caso de las mujeres el consumo calórico es entre 1300 y 1400 Kilocalorías, mientras en el caso de los hombres este mismo varía entre 1500 y 1800 Kcal.

Las tapas de verduras frescas y mariscos son la mejor opción, ya que nos aportan nutrientes necesarios y son ricos en Omega 3. A diferencia, se recomienda evitar las tapas de pan y mayonesa o los fritos. Si nos tendríamos que guiar por alguna regla general, sería «utilizar los hidratos de carbono en la cerveza y el vino tinto y las proteínas en las tapas», recomienda Bravo.

Por el día es mejor acompañas la tapa con cerveza, ya que nos abre el apetito y por la noche es mejor tomar la tapa con una copa de vino tinto. La cerveza natural es preferible ante las marcas comerciales, ya que aporta más nutrientes. Si tomamos una bebida y 3,4 tapas habremos comido o llegaremos con menos hambre a la comida principal.

Fuente: + Gente, TVE

El chocolate no engorda sólo si es puro y se controlan las cantidades

Fuentes: El Mundo / Enplenitud.com

Unos investigadores de la Universidad de California  observaron que las personas que más consumen chocolate tienen IMC más bajos que los menos ‘adictos’ al cacao. Este hecho se produce independientemente de la ingesta calórica al día y la práctica de ejercicio. 

El chocolate tiene asociaciones metabólicas favorables con la presión arterial, la sensibilidad a la insulina y los niveles de colesterol. Es rico en antioxidantes fitonutrientes como las catequinas lo que podría contribuir a su acción beneficiosa tanto en la sensibilidad a la insulina como en la presión sanguínea. Dado que el chocolate se consume como dulce y tiene calorías, despierta preocupación relacionada con su ingesta y el aumento de peso.  Se deberían evitar los que incluyen grasas hidrogenada en su elaboración. Lo importante es centrarse en los que estén elaborados con las únicas materias grasas procedentes de la manteca de cacao.

Como curiosidad hay que decir que existe incluso una dieta, La del chocolate que añade al menú al menos una vez al día variados postres elaborados de chocolate (aporta unas 1400 calorías al día, siendo el objetivo perder entre 1-2 kilos a la semana).

Lo que sabemos con certeza es que no engorda el chocolate puro, porque no ha sido procesado. Es cierto que algunos procesos le agregan elementos calóricos al chocolate, pero sin esos procesos las calorías del chocolate puro se convierten en materia grasa y no en energía.

El consumo diario de pequeñas cantidades de chocolate -no más de 30 gramos- tiene un efecto beneficioso para la salud, ya que este alimento tiene una gran cantidad de antioxidantes que protegen al corazón.

El chocolate genera endorfinas, que son las hormonas de la felicidad. Entonces el comerlo nos da una sensación de placer innegable. Ya que el chocolate mezcla la grasa con el azúcar, genera no solo una sensación de placer, sino que al consumirlo hay un efecto metabólico.

Las mujeres son las que más fácilmente caen entre sus redes, lo que se explica por las variaciones hormonales que experimentan, sobre todo en los períodos cercanos a la menstruación cuando necesitan elevar sus niveles de serotonina (neurotransmisor que tiene mucho que ver con el estado de ánimo). La mujer también es más depresiva, entonces tiene una mayor predilección por estos alimentos para sentirse mejor.

Otros estudios han demostrado que las personas con exceso de peso necesitan dosis más altas de este tipo de alimentos para mantener sus niveles de serotonina similares a los de las personas que tienen un peso normal.

Un chocolate que sea beneficioso para la salud tiene que tener sobre un 70% de cacao. Hay otros, en tanto, que tienen mucha cantidad de mantecas vegetales e incluso animales además de leche entera, y finalmente aportan una cantidad de grasa que no es saludable.

El chocolate que es de baja cantidad de cacao aporta solamente grasas de mala calidad y azúcares, lo que puede contribuir a elevar los niveles de colesterol, de triglicéridos y aportar una cantidad de calorías considerable que finalmente favorece el exceso de peso.