La obesidad se nutre de los rayos X para determinar la composición corporal

A este paso, los rayos X serán más numerosos que los de sol. La aplicación de la radiación en el diagnóstico se está extendiendo al estudio de cada vez más patologías.

David Rodríguez Carenas – Viernes, 26 de Noviembre de 2010
DIARIO MÉDICO

La última ha sido la obesidad, y así lo ha confirmado Pedro Priego, biotecnólogo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que ha explicado cómo el Escáner Corporal Lunar enCore, de la compañía General Electric Healthcare, está empleándose en el IMEO:»Se trata de un escáner de composición corporal que emplea tecnología de rayos X, pero con una baja frecuencia de radiación -por lo que se puede llevar a cabo la prueba en más ocasiones-, y que además es muy sencillo de utilizar».

Además del análisis de la densitometría ósea, la novedad está en la posibilidad de clasificar los tejidos según la proporción de grasa. «A partir de un 60 por ciento se considera que un tejido es graso. Gracias a la imagen se pueden acometer los grandes acúmulos para cirugía y realizar tratamientos focalizados. En liposucción, por ejemplo, el escáner delimita mucho las zonas de grasa». Al igual que se pueden ver los huesos, al atravesar el cuerpo, los rayos obtienen la composición corporal, en forma de porcentaje de grasa.

«Se trata de un gran avance. Antes contábamos con valores de porcentaje sobre el peso total y ahora tenemos la imagen real del cuerpo y la distribución de la grasa; pasamos de trabajar sólo con un número a hacerlo también con una imagen», ha dicho Priego.

«Nosotros estamos empezando a utilizarlo ahora, y creo que en el futuro su aplicación será muy importante en el estudio de la menopausia y en la evolución del paciente en la pérdida de grasa, sobre todo en el caso concreto de la grasa visceral, que es donde hay más riesgo saludable».

Por último, Priego ha confirmado que «la importancia de la obesidad en los últimos años ha llevado a la aparición de tecnologías que utilizan no sólo los rayos X sino también el aire».

Los nutricionistas aconsejan cómo evitar los excesos en Navidad

Uno de cada seis españoles comete excesos en las comidas durante las fiestas de Navidad. Esto revela una encuesta realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) en vísperas de Navidad cuyo objetivo es indagar por qué pesamos más pasadas las fiestas.

Un 20 por ciento de este colectivo son comedores compulsivos que suben entre 3 y 7 kilos en esta época sin poder perderlos a lo largo del año. Las tapas (los quesos, el jamón ibérico, las croquetas y los panes), los dulces (turrones, mazapán, pasteles) y las bebidas alcohólicas (el whisky, el ron, la cava y el vino) son entre los principales culpables de ese aumento de peso.

Por regla general los hombres pecan más en dulces y alcohól, mientras que las mujeres intentan de evitarlas a la medida de lo posible, pero a menudo olvidan hacer ejercicio entre los días que rodean las fiestas.

Para más información, escuchar los consejos de Rubén Bravo en el programa La Alpispa de Radio Canarias.

Unas Navidades sin arrepentimiento

   El secreto para disfrutar de las navidades sin que una vez terminadas nos llevemos las manos a la cabeza al ver sus efectos sobre la báscula, es intentar llevar una vida lo mas parecida al resto del año, seguir una dieta variada y equilibrada y practicar ejercicio físico con regularidad.   

   Hoy en día las personas encargadas de preparar la comida no sólo se preocupan qué receta escoger para dar este toque de sabor a la fiesta y que la convierta en una experiencia inolvidable, sino hacer también que esta comida sea sana y que no nos exceda en calorías, grasa y colesterol. En cuanto a la composición de las cenas, un error muy común es pensar que las comidas y cenas navideñas deben ser abundantes, componerse de variedad de alimentos y en cantidades exageradas. “En este caso recomendamos calcular los comensales y presentar en la mesa lo necesario para cada persona”, sugiere Ángel Nogueira, especialista en cultura alimentaria y deportiva de IMEO. Así se evita las sobras de comida y no se alargará la tentación. 

   No se deben omitir comidas el día de los eventos. Hay que recordar que los tentempiés deben ser comidas ligeras que nos ayuden a llegar con menos hambre a las comidas principales. Deben componerse de alimentos bajos en calorías, por ejemplo una pieza de fruta o un yogur desnatado, alimentos que nos aportan pocas calorías, del orden de 70 calorías, mientras que en la digestión utilizamos de media 200 calorías, de forma que lo aportado sea menor que lo necesario para su digestión.

    Se pueden utilizar carnes, pescados y mariscos, eligiendo las piezas más magras, acompañándolos con vegetales. Por cada 100 gr. de carne de cerdo ingerimos entre 275 y 850Kcal, dependiendo si es una carne magra, semigorda o tocino. Una pechuga de 100 gr. de pollo o pavo equivale a 115Kcal, la misma cantidad de carne magra de ternera a 175Kcal, mientras que una carne de cordero semigorda alcanza 315Kcal. Como siempre los alimentos deben elaborarse con técnicas culinarias que impliquen poca grasa como el horneado, plancha, asado, cocido, papillote, limitando los fritos, empanados y rebozados.

   Respecto a las bebidas, hemos de tener en cuenta que a mayor graduación alcohólica, más calorías contienen. El whisky es el trago más calórico, una copa de 100 ml equivale a 240 calorías. Lo siguen el jerez (131 por copa), el ron (125), la cerveza (95) y el vino blanco (87). Una copa de tinto contiene 75 calorías y la cava unas 69. Las cervezas, vino secos y sidra son los que menos alcohol, carbohidratos y calorías aportan, pero no hay que pasarse de dos vasos al día. Un zumo recién hecho tiene unas 80 calorías, la Coca-Cola 110. La cerveza sin alcohol es baja en calorías (48). El té y el café no tienen aporte energético. El agua es acalórica, si se toma antes o durante la comida ayuda a saciar el apetito y comer menos. No se recomienda mezclar bebidas carbonatadas o zumos de fruta con alcohol, porque se pueden duplicar las calorías.

   En cuanto al movimiento y ejercicio, es un error disminuir el ritmo de actividad, ya que durante esta época aumenta la cantidad de comidas ricas en grasas y azúcares, por ello se debe mantener la rutina de la misma manera que a lo largo del año, incluso como arma para contrarrestar los efectos de los excesos navideños.

Recetas navideñas célebres del mundo

     Tradicionalmente celebramos la Navidad en casa y en familia. En Estados Unidos celebran este día con pavo relleno en la mesa, aunque esta práctica tiene su origen en Inglaterra, donde desde hace siglos la cena consiste en pavo, ganso o pollo asado con relleno y patatas a las que añaden empanadas de carne picada. En América del Sur generalmente se decantan por el cochinillo: lechal, costillas o pata de cerdo, preparado al horno o a la barbacoa, que sin duda es el plato más calórico de Navidad. En los países mediterráneos dan preferencia al consumo de mariscos y pescado, mientras que Europa de los Veinticinco abunda de recetas tradicionales acompañadas por el espíritu nacional y un invisible copyright. En Portugal y Dinamarca, por ejemplo, celebran estas fechas con pato asado; en Italia hacen espaguetis con salsa de tomate y atún; en Polonia, carpa al horno. En Holanda triunfan los crepes con carne y “raclette”, una especie de fondue que combina queso con patatas y otros ingredientes variados. La gastronomía navideña alemana es muy variada y suele ser bastante calórica. Un plato muy popular son las salchichas con ensalada de patatas, pero también es frecuente comer el ganso con repollo. En Austria optan por la carpa asada con cerveza o el pato. Cuando se trate de un despliegue de comidas navideñas, sin duda, son los franceses que ocupan el primer lugar en recetas sofisticadas con tales platos como el foie-gras de oca o faisán y los caracoles a la francesa para tapa.

Por qué pesamos más después de Navidad

  • Según una encuesta realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, el 40 % de las personas que han subido más de 2 kilos durante las Navidades pasadas, no han podido perder este peso a lo largo del año.
  • El 80% de los encuestados señalan como causa de su actual estado “comer más de la cuenta platos que engordan”.
  • Los hombres reconocen “pecar” más en alcohol y dulces.
  • Las mujeres entre 45 y 65 años de edad abandonan la práctica de ejercicio entre los días festivos y se limitan en dar paseos con amigos o la familia.

   En vísperas de Navidad, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha hecho públicos los resultados de una significativa encuesta que de forma directa hace la pregunta más incomoda para los españoles cuando se trata de excesos y sobrealimentación: ¿Cuánto peso ganas durante las Navidades?.

   El cuestionario está compuesto por diez preguntas elaboradas por especialistas en nutrición del IMEO que giran alrededor del peso acumulado durante esta época y “el patrón” seguido: cuántos kilos se han ganado, si se han podido perder a lo largo del año, cuánto tiempo se ha tardado en conseguirlo y en qué más se “ha pecado” a la hora de comer. La encuesta también observa otras causas, como la ansiedad y el estrés, el estado emocional, el embarazo y el afán por los platos hipercalóricos, que hayan podido influenciar en el exceso de peso. 

    De todos los encuestados –un total de 56 personas entre 20 y 65 años de edad, 41 mujeres y 15 hombres– sólo un 18% manifiesta estar en su peso ideal. Un 21% reconoce tener un sobrepeso inferior a 15 kilos. No obstante, más de la mitad de los participantes (el 52%), presenta síntomas de obesidad, pesando hasta 25 kilos de más. Un porcentaje muy significativo, aunque minoritario que llega al 9% del colectivo, padece obesidad severa con más de 30 kilos por encima de su peso ideal.

    Los excesos navideños en la comida del año pasado han repercutido de la siguiente forma en los entrevistados: un 20% niega haber subido más de 1 kilo durante las festividades, el 60% reconoce un incremento entre 2 y 3 kilos, mientras que un 20% se queja de haber cogido más de 3 kilos. “Los resultados de la encuesta sólo confirman lo que ya sabemos en consulta, destaca Rubén Bravo, coordinador de la unidad de nutrición de IMEO: las personas con un mayor grado de obesidad acumulan con más facilidad un peso que les resulta muy difícil perder sin ayuda de los especialistas”. Los datos avalan este lema. La mayoría de las personas que tienen más de 20 kilos de sobrepeso han ganado entre 3 y 7 kilos durante las navidades pasadas, sin poder recuperar el peso inicial al cabo del año. “Estos suelen ser “comedores compulsivos”, saben que no deben pasarse con las cantidades y los platos hipercalóricos, pero sin embargo lo hacen con la excusa de las Navidades”, añade Rubén Bravo. Según la encuesta, un 80% de los participantes han señalado como causa de su actual estado, que comen más de la cuenta platos que engordan. A esta observación se suman más factores, como el estado emocional, el estrés y la ansiedad, entre otros. En tiempo y esfuerzo no es lo mismo perder dos o tres kilos que perder cinco o seis. “Uno de los motivos para el fracaso de las dietas es su duración, a más tiempo, más fácil es el abandono y por lógica a más peso, más tiempo durara el plan alimenticio”, recalca el experto de IMEO.

   Entre los alimentos más irresistibles se encuentran los dulces, turrones y pasteles. Llama la atención que un 80% de los hombres señalan esta tentación para el paladar como “un problema principal”, mientras las mujeres intentan reducir su consumo (un 60% de las féminas marca esta respuesta). Las tapas, el queso y el chorizo son otras de las comidas con poder seductor por parte igual para hombres y mujeres, pero esto sí, siempre se pican entre las comidas principales, según reconocen el 40%. El liderazgo en las copas lo tienen los representantes del sexo masculino que no han disminuido su interés hacia el alcohol y los brindis.

   Más factores que propicien el hecho que pesamos más en Navidad son la escasa actividad física que se ejerce durante estos días y el hecho que obviamos la cultura alimentaria a la hora de reducir los azucares y la grasa en la comida. A penas un 30% de los entrevistados mantiene su rutina habitual y practica algún deporte entre los días festivos. El 16% varía las comilonas con discotecas y baile social y la gran mayoría, más del 60%, en los que predominan las mujeres entre los 45 y 65 años de edad, vagamente señala que se limita en hacer breves paseos con la familia y los amigos para facilitar la digestión.

Descuento Especial Navidad 2010 de IMEO

En vísperas de Navidad y para animar a los que se proponen despedirse de la obesidad en el año 2011, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha lanzado una serie de ofertas en tratamientos adelgazantes que se acompañan por grandes descuentos que serán válidos sólo durante este mes de diciembre.

Las programas de IMEO de pérdida de peso, por ejemplo, llamadas Silueta Light, Menopausia Plus, Total light y Total Plus están dirigidas básicamente a personas con sobrepeso o a mujeres en menopausia a quines les sobran entre 10 y 30 kilos. La duración de estos tratamientos varia entre 2 y 6 meses, en función del peso que se pretende perder y según el paquete contratado. Sólo durante el mes de diciembre, estos programas tienen un descuento de 500 euros.   


El tratamiento de Balón Intragástrico, indicado para personas con obesidad leve y con una duración de 24 meses, cuenta con un descuento Especial Navidad de 230 euros.


Sólo durante este mes de diciembre, el IMEO ofrece a las personas con obesidad severa la posibilidad de contratar un tratamiento de Banda Gástrica o By-Pass Gástrico con un descuento especial de 1.000 euros.  

Para más información, consulta la página web del centro www.imeo.es, o llama al teléfono 902 10 40 50.

Educa tu hijo a comer bien

«Muchas veces, son los padres que necesitan recibir educación sobre los alimentos», asegura Carmen Arribas, coordinadora de obesidad infantil del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), ya que «a menudo preguntan a sus hijos qué quieren comer, en vez de elegir ellos cual va a ser su comida, o sustituyen la fruta por un zumo envasado, o se pasan en las meriendas blandas, los cereales azucarados y los lácteos». Las prácticas alimentarias que se llevan a cabo en el colegio también juegan un papel importante. Si estas fuesen impropias (menú escolar, maquinas dispensadoras de comestibles, etc), los padres deberían actuar y proponer cambios a la institución con el fin de modificarlas.
Escuchar la entrevista en La tarde en vivo de Radio 5.

Taller de nutrición en un campamento urbano infantil

«La tarde en vivo» de Radio 5 ha visitado este verano un campamento urbano infantil donde un equipo de nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha realizado un taller de nutrición infantil con fines lúdicos y educativos. “A la hora de asegurar una correcta educación alimentaria, todo el entorno debería ser favorable”, ha subrayado Rubén Bravo del IMEO. No hay que olvidar que los niños pasan más de la mitad del día en el colegio y todo lo que aprenden aquí también será determinante. Durante el verano, los menores que acuden en colonias y campamentos urbanos realizan entre 3 y 5 comidas fuera de su casa, lejos de sus padres. En este sentido, con el fin de prevenir la obesidad infantil, el IMEO ha creado un menú, acorde a la pirámide nutricional, que determina las raciones diarias de fruta, verdura, proteína, lácteos y pan, además de las técnicas de cocción saludables (al horno, a la plancha, salteado). Sandra Redondo ha pedido la opinión de los más pequeños y en continuación podréis escuchar el programa en el que ellos opinan.



Los españoles engordarán una media de 3 kilos por persona estas navidades

MADRID, 15 Dic. (EUROPA PRESS) –

   Estas navidades los españoles engordarán una media de tres kilos por persona, según afirmaron  expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), quienes recomiendan compensar los excesos de estas fechas con un aumento en la actividad física y con un seguimiento nutricional correcto.

   Al cabo de cada «comilona» de Navidad o Año Nuevo, se pueden consumir de 2.000 a 3.000 Kilocalorías, el equivalente a dos días de dieta normal y que desemboca en dos kilos de más en la balanza, explicaron desde el IMEO. «Uno de los principales errores que se cometen en las navidades es la de llegar a la comida o a la cena en ayunas», subrayaron.

   «No comer nada durante el día en previsión de un exceso durante la cena, provoca que se llegue con un hambre excesiva y que el autocontrol sobre la comida sea menor. Además, mientras menos azúcar haya en sangre, más se absorben los alimentos y más engordan. Por este motivo, es mejor hacer las comidas regulares durante el día para llegar a la noche con un apetito moderado», comentó la doctora en Biología y especialista en Nutrición y Obesidad del IMEO Alicia Gordillo.

   Asimismo, «aprovechar las sobras de la comida navideña es perjudicial para la salud», según esta experta, ya que «hace que los excesos de la cena anterior se amplifiquen en los días sucesivos». «Una solución sería regalar o congelar estas sobras», apuntó. Beber en exceso y sin justificación «es otro error» propio de estas fechas, señaló Gordillo, que hace que muchas calorías «vacías» se transformen en grasa corporal.

   En este sentido, «los días que rodean cada uno de los banquetes navideños son muy importantes», dijo esta experta. «Si los días previos y posteriores de las fiestas se sigue una dieta baja en calorías, se puede perder el peso cogido con los excesos en un par de días», aseguró.

 UN MENÚ NAVIDEÑO SALUDABLE

   Algunos de los consejos que da el IMEO a la hora de elaborar el menú navideño es intentar evitar consumir pasta, arroces o legumbres «a toda costa», porque son alimentos muy energéticos que el cuerpo no tiene tiempo para metabolizar. «También es mejor no utilizar mantequillas para cocinar y sustituirlas por aceite de oliva que nos aportará ácidos grasos esenciales frente a las grasas saturadas de la mayoría de mantequillas», comentaron.

   En el aperitivo, es aconsejable sustituir patés, salsas y hojaldres por mariscos, embutidos magros o verduras. Mientras que en la comida, el pescado es una «gran alternativa» a las carnes rojas, ya que «es una proteína magra y saludable y contiene omega 3», apuntaron. Además «si se evitan los fritos, se ahorrarán muchas calorías, ya que el producto frito absorbe una elevada cantidad de grasa.

   Se pueden sustituir las patatas fritas por asadas o hervidas, y las salsas que utilizan ingredientes con alto valor calórico (como la nata, la mantequilla y el queso) se pueden evitar «para no añadir más calorías al cuerpo», explicaron los especialistas del IMEO.

    En el postre, el IMEO recomienda que «siempre se utilice mejor el chocolate negro que los clásicos dulces navideños, elaborados a base de frutos secos, azucares, grasas y harina refinada». Y después de cada comida «es bueno finalizar con una infusión de hierbas (tisanas) que ayude a hacer la digestión», argumentaron.

Riesgo de obesidad en la menopausia y el embarazo tardío

La obesidad es una enfermedad física añadida a un trastorno de la alimentación y a menudo se encuentra unida a trastornos vinculados al estado de animo, como obsesión, ansiedad o depresión. Cuando estos factores se suman a la menopausia o a un embarazo tardío, se recomienda buscar ayuda de los especialistas, porque regulando la alimentación se pueden amortiguar los efectos negativos de éste periodo.

“En consulta diariamente nos visitan mujeres afectadas por la obesidad, que en algún momento de su vida se han sometido a un tratamiento hormonal de fecundidad, que suele ir unido a la fecundación in vitro”, comenta Rubén Bravo, especialista en nutrición y dietética de IMEO. En muchos casos ésta alteración en el sistema endocrino deja secuelas permanentes o muy duraderas, por lo tanto suele producir un aumento del tejido graso y una disminución de la masa muscular.

Durante la menopausia la mujer sufre un cambio endocrino importante y aumenta su capacidad para almacenar grasa. A partir de los cuarenta, el sistema endocrino de la mujer empieza a situarse en hipofunción en algunas de sus glándulas, generando la disminución de algunas hormonas, como la leptina, por ejemplo, que controla el gasto metabólico, o de la hormona del crecimiento, donde empieza a disminuir la masa muscular. En esta etapa, los estrógenos y la progesterona, dos principales hormonas femeninas, disminuyen, por lo tanto la tendencia de acumular grasa se empieza a notar cada vez más.

”En estos casos recomendamos una dieta que permite mantener la masa muscular que se sirva de más proteínas, reduciendo determinados hidratos de carbono y eliminando por completo los dulces a partir de las seis de la tarde”, resume Rubén Bravo. Al régimen se adhiere una actividad deportiva, no sólo para controlar el problema de sobrepeso, sino también para mejorar el estado general de la salud y prevenir algunas dolencias o enfermedades problemas de corazón, demencial senil, arteriosclerosis u osteoporosis. Los cambios en los hábitos alimenticios y deportivos es el primer paso. Dependiendo de la gravedad del caso de obesidad, se puede tratar desde con un balón gástrico hasta una banda gástrica. La liposucción o una dieta tipo Proteifine nos darían una solución puntual, pero no corrigen la raíz del problema.