Kilos de prejuicios en la política belga

Maggie De Block, médico de 52 años y 120 kilos de peso, es la nueva ministra de Salud. Hay quien opina que su obesidad no es el mejor ejemplo.

El Norte de Castilla, por Antonio Corbillón
Maggie de BlockLa vida política en Bélgica ha pasado en poco tiempo de la nadería y la intrascendencia a ser una cuestión de peso. De kilos. El país batió en 2011 el récord de flacidez institucional, después de permanecer más de un año sin que nadie quisiera hacerse cargo del gobierno. Ahora, el péndulo del debate ha saltado al otro extremo y se centra en su nueva ministra de Asuntos Sociales y Salud, Maggie Celine Louise De Block, y sus aires de modelo de Rubens.

Su fama de mujer concienzuda y trabajadora durante sus 10 años en el Parlamento y su reciente paso por el Ministerio de Justicia, donde las huelgas de hambre y los encierros de protesta no hicieron temblar su pulso para reducir a la mitad los permisos de asilo político, la han convertido en el gestor mejor valorado del país. Su perenne sonrisa y la parsimonia y desparpajo con la que pasea sus más de 120 kilos de obesidad mórbida no eran discutidos por nadie. El pasado sábado fue nombrada ministra de Salud y alguien recordó que Bélgica es un país con un 47% de personas con sobrepeso. «¿Qué pasa con la credibilidad?», soltó en Twitter desde Washington el corresponsal de la cadena pública flamenca VTR, Tom Van De Weghee, que se erigió como «altavoz de muchos».

El comentario desató la reacción de las redes sociales, aunque Maggie De Block fue la primera en relativizar el debate. Acostumbrada a «tener los pies en el suelo» y a darse a sí misma los 100 días de rigor antes de hablar, solo ha reclamado que «se me juzgue por los cinco años de trabajo que tengo por delante. «Pero no de esta forma, no de esta manera. Eso no lo acepto».

Una vez más Maggie ha hecho honor a su fama de mujer prudente y sensata y ha dejado una ‘perla’ para los que se meten con su figura en los chats de debate: «Esto dice más sobre las personas que están tuiteando cosas, que sobre mí». Lo cierto es que esta médico de 52 años del partido liberal flamenco cae bien a la mayoría de sus compatriotas. Su popularidad alcanza el 74%, 27 puntos más que la del premier Charles Michel, el hombre que la acaba de hacer ministra de Sanidad.

La pregunta sigue ahí. ¿Cómo afecta a la sanidad belga el que su máxima representante sea una enferma de obesidad? «Será la persona más comprometida y sensibilizada para inculcar una política de lucha contra la obesidad», avanza el director del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, Rubén Bravo.

En una sociedad tan esclavizada por la imagen, los expertos reclaman que se tengan en cuenta otras parcelas. «La integridad, la madurez y la sinceridad también son imagen», expone el doctor en Comunicación Política de la Universidad Pontificia de Salamanca, Óscar Sánchez. «En las discusiones sobre la idoneidad de los cargos públicos, la apariencia es algo irrelevante».

«Desde los tres años»

La obesidad de la ministra es, sobre todo, genética. «Soy obesa desde los tres años. ¿Qué puedo hacer?». A Maggie le encanta comer, cocinar y sobre todo disfrutar de los amigos alrededor de una mesa. Pero se contiene. «Si comiera tanto como quisiera, ¡sería el doble de grande!». Junto a su marido Luc Asselman, un hombre también corpulento, llevan una dieta sana y equilibrada. «Somos aficionados a las verduras, el pescado, los mariscos, cocinamos con aceite de oliva. En casa no hay dulces, ni pasteles… como mucho un helado de vez en cuando». Y admite con humor que «las minifaldas y los tops» no son para ella. Y eso que le encanta ir de compras. Su marido la acompaña. «El negro es el color que mejor le sienta, cuando se viste de negro, ¡es la más hermosa!, asevera entusiasmado Luc, que cuenta que su mujer «vive plenamente su feminidad» sin que el peso resulte un problema.

La genética del apellido De Block comparte las grasas con el talento. Su hermano es el alcalde de Merchtem. Su hija Julie, uno de los dos vástagos de su matrimonio, es la presidenta de los CPAS, los centros de acción social belgas. Y su marido, con el que lleva 33 años casada, se despacha así: «Para mí, es la mujer ideal. Me enamoré de ella inmediatamente, es muy inteligente y sutil, es alegre y luchadora. Estoy orgulloso de ella. Es una gran madre, mi mejor amiga y todavía me derrito cuando me mira».

La imagen de esta mujer ha despertado incluso el humor en un país con fama de aburrido. Hay ya recreaciones suyas en ‘topless’ o con tatuajes. El pastelero Bob Van Buggenhout ha llenado su escaparate con una versión de 120 kilos de mazapán azucarado de Maggie. Dice que ha trabajado en ella dos días completos y que no la vende por «menos de 3.000 euros… y nunca por trozos».

Hay otros argumentos de mayor calado. «Cuidado. Porque quien dice que no puede haber un ministro de Salud con curvas, también puede llegar a defender que los que fuman, beben o comen de modo poco saludable se paguen sus propia sanidad», advertía ayer un editorialista del diario ‘De Morgen’.

En una reciente entrevista, la risueña Maggie confesaba: «Me encantaría tener otra figura. ¿Quién no quiere un cuerpo perfecto?. Pero soy así y me siento a gusto…». Y al mismo tiempo recordaba que podía citar varios nombres que, sin poseer cuerpos estilizados, poseen una brillante carrera política. Entre ellos el de Angela Merkel. Y a esta sí que nadie le cuestiona su peso.

Polémica en Bélgica por la obesidad de la ministra de Salud Pública

El estado de obesidad de la ministra de Salud Pública de Bélgica, Maggie De Block, ha generado una fuerte polémica en el país por presidir esa cartera.

Que.es
Maggie de BlockLa ministra de Salud Pública de Bélgica, Maggie De Block, ha generado una fuerte polémica en el país por su estado de salud precisamente. La mujer de 52 años padece obesidad, una enfermedad por la que está siendo duramente criticada al presidir el ministerio que se dedica a la salud de la población.

Desde su país la controversia es tal que aseguran que De Block no genera confianza en el ministerio debido a su peso, aunque sus compañeros han dicho que su apariencia física no es ningún problema a la hora de hacer política.

La popularidad de la ministra belga es muy positiva entre la población, que no tiene en cuenta su estado. Más bien, el debate lo ha generado un periodista de la región que publicó en su cuenta de Twitter si era creíble que De Block presidiera el ministerio de la salud pública.

Las críticas que se han generado en torno a la ministra son tan fuertes que las redes sociales se preguntan ahora si es un buen ejemplo. Maggie De Block es médica aunque actualmente se dedique a la política. Muchos ahora se preguntan cómo puede velar por la salud de un país si ella no cuida de la suya propia, aunque no se sabe si la mujer podría tener un problema  que nada tuviera que ver con la comida en exceso.

La obesidad, a través del espejo

EXPOSICIÓN | En la Universidad de Alicante

El Mundo.es

  • La exposición aborda este fenómeno global desde diferentes perspectivas
  • Se exponen datos científicos, estudios, anuncios publicitarios o cuadros
  • La muestra está acompañada de un ciclo de cine y talleres de alimentación

La imagen de Barbie obesa para la campaña 'Superheros', de Latinworks. | Ricardo SalamancaLa obesidad se ha convertido en una de las mayores pandemias del siglo XXI y en una de las principales causas de muerte en todo el mundo, por delante incluso de la desnutrición. Sinónimo de la riqueza de los países desarrollados, son muchas las connotaciones negativas ligadas a la persona obesa, quienes aparecen muy a menudo catalogads en nuestro imaginario colectivo como personas débiles de voluntad, despreocupadas por su físico y su salud o simplemente, perezosas. Esto no ha sido siempre así, ya que en algunas épocas del pasado, ser obeso denotaba poder, buena salud y pertenencia a una clase alta. Incluso el modelo de belleza estaba dominado por cuerpos robustos y formas orondas que hoy en día serían ejemplo de caso clínico. Y es que la imagen que nuestro cuerpo proyecta es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Desde esta perspectiva histórica-sociológica, la obesidad es objeto de estudio en la exposición “A través del espejo. Lecturas de la Obesidad”, que puede visitarse en el Museo de la Universidad de Alicante (MUA) hasta el próximo 15 de junio.

Pero no únicamente se analizan en esta muestra las implicaciones socioculturales, políticas o ideológicas de la obesidad, sino su repercusión médica o sanitaria, así como la visión que de ella ofrecen las representaciones artísticas.

El espectador podrá acercarse a esta realidad a través de una selección de datos y tablas científicas e históricas, testimonios, documentos, audiovisuales y trabajos de artistas contemporáneos, a través de esas tres secciones que componen la muestra: perspectiva histórico-médica, imagen social y cultural de la obesidad y representación artística.

El recorrido de la exposición se inicia con una frase de J. George Harrar sobre el descubrimiento de la caloría como unidad de medida de la nutrición. Este análisis ayudará al espectador a entender el discurso científico en que se basan las actuales teorías y tratamientos.

La publicidad, también presente. | E.M.Los artistas Rogelio López, Rosalía Banet, Ximo Amigó y Paula Bonet (a través de la figura de MacDiego) o Adriane López-Huici presentan su particular visión de las nuevas actitudes sociopolíticas y de género frente a la obesidad.

El objetivo, según explican desde la Universidad de Alicante es generar reflexión y debate. Por ello, el Vicerrectorado de Cultura, Deportes y Política Lingüística y la Facultad de Ciencias de la Salud han diseñado un amplio programa de actividades en torno a esta exposición, como conferencias, jornadas de nutrición, talleres de cocina saludable y alimentación ecológica, denominaciones de origen o un ciclo de cine sobre la obesidad.

La psoriasis se asocia con un mayor riesgo de obesidad infantil

ABC

La psoriasis en niños está asociada a un mayor riesgo de padecer sobrepeso y obesidad, independientemente de la severidad de la enfermedad cutánea, según las conclusiones de un estudio de la Universidad de Northwestern, en Chicago (EE.UU.), realizado con niños de nueve países y publicado en Archives of Dermatology. Se trata de una enfermedad inflamatoria de la piel y, ocasionalmente, de las articulaciones, que sigue un curso crónico, con exacerbaciones y remisiones, sin ser contagiosa.

En el estudio los investigadores de la Universidad de Chicago examinaron la asociación entre el exceso de adiposidad (índice de masa corporal [IMC] percentil) y la adiposidad central (percentil de la circunferencia de la cintura y el cociente cintura-altura) con la severidad de la psoriasis pediátrica en un estudio multicéntrico, transversal, de 409 niños con psoriasis y 205 niños control de nueve países entre 2009 y 2011.

El exceso de adiposidad corporal (IMC = percentil 85) se produjo en el 37,9 por ciento de los niños con psoriasis frente a un 20,5 por ciento de los niños del grupo control pero no difieren en severidad de la psoriasis. La circunferencia de la cintura por encima del percentil 90 se produjo en el 9,3 por ciento de los niños en el grupo de control, 14 por ciento en el grupo de la psoriasis leve y el 21,2 por ciento en el grupo de psoriasis grave, internacionalmente.

Además, el índice cintura-altura fue significativamente mayor en los niños con psoriasis (0,48 por ciento) frente a aquellos en el grupo control (0,46 por ciento) pero no vario mucho en relación a la severidad de la psoriasis.

«En conclusión, los niños con psoriasis, independientemente de la gravedad, son más propensos a tener sobrepeso u obesidad y por lo tanto están en mayor riesgo de complicaciones relacionadas con el exceso de adiposidad», escriben los autores.