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Dieta Paleo: ¿por qué la gente que la prueba dice que funciona?

marzo 14, 2016

Pierdes peso de forma gradual, tienes más energía… Hablamos con 2 devotos de esta dieta y una experta en nutrición. ¿Es oro todo lo que reluce?

VOGUE, por Ana Morales
paleo_dieta_5096_620x“Es la dieta con la que más peso he perdido”, me contaba hace tiempo una amiga, alumna experimentada en probar muchas de las dietas de adelgazamiento que conocía en los países a los que, por trabajo o placer, viajaba con frecuencia. “Es lo mejor del mundo. Parece que me llevo comisión por hablar de la dieta Paleo, pero es que sienta tan bien”, sentencia otra conocida en su perfil de Instagram junto al hashtag #Paleoqueteveo. Hace tiempo pensaba que la dieta Paleo era una dieta más en la extensa lista de regímenes que pululan por la red para perder peso. Sin embargo, desde que el Instituto Médico Europeo de la Obesidad concluyera el pasado mes de enero que la dieta Paleo era una de las dietas de 2015 más saludables para perder peso, me he replanteado la absoluta necesidad de entender por qué muchas de las personas que la han probado afirman tan rotundamente que funciona, reconvirtiendo incluso su estilo de vida hacia esta dieta. Porque, tal y como afirman sus creadores, la dieta Paleo es una filosofía, un estilo de vida que apuesta por la vuelta a los orígenes inspirados por esta premisa: el cuerpo humano en su ADN está programado para vivir (y comer) como un cazador-recolector. Y es que, según sus incondicionales, el cuerpo humano ha evolucionado muy poco desde el Paleolítico en comparación con el desarrollo de la alimentación, que ha cambiado de forma vertiginosa. Un desequilibrio cuerpo-alimentación que, dicen, puede ser el causante de muchas de las enfermedades que padecemos hoy en día.

Por todo ello la dieta paleolítica apuesta por recuperar la comida que ayudó a nuestros antepasados a sobrevivir durante miles de años, evitando ciertos alimentos que sientan mal a la mayoría de las personas y apostando por los que nos hacen tener más energía. Todo esto se traduce en no tomar alimentos procesados, ni azúcares ni granos procesados; en reducir el consumo de cereales (permiten el arroz blanco), legumbres (los más estrictos evitan garbanzos, lentejas y soja) y lácteos (permiten los fermentados y recomiendan evitar los procesados) y potenciar el de carnes magras, pescado, mariscos, frutas y verduras. Pero como todo en esta vida, aunque hay seguidores que cumplen sus principios a rajatabla, hay una tendencia generalizada de personas que la practican de una forma más relajada, tanteando los alimentos que les sientan mal y los que no para descartarlos o incluirlos de forma progresiva en su dieta. O personas que solo la ponen en práctica en algún momento del día. ¿Un ejemplo? La práctica que lleva a cabo Julieta Benito, copropietaria de Silo Store. “Nuestra dieta no es Paleo completamente. Solemos cenar Paleo porque yo evito los carbohidratos por la noche y porque en el colegio de mi hija la comida es básicamente vegetariana. Además, en un momento dado, el pediatra nos dijo también que prescindiéramos de los lácteos por las noches ya que producen mucosidad y afectan a las vegetaciones. Así que las recetas Paleo se ajustan perfectamente”, nos cuenta desde Berlín, ciudad en la que reside con su marido y su hija de 7 años. Ella es un ejemplo de persona que solo practica algunos aspectos de esta dieta. “Creo que es demasiado extrema para un niño pero, por ejemplo, hay muchas recetas Paleo de dulces que son muy adecuadas para reducir la cantidad de azúcar y que a los niños les encantan”. ¿Algún ejemplo? Las energy balls (elaboradas con diferentes ingredientes como frutas, mantequilla de almendras, aceite de coco, mantequilla ghee…), barritas de fruta o panes y pasteles elaborados con harina de almendras o de coco.

Ya sea a jornada parcial o completa, la realidad es que son muchas las personas que, tras experimentar de alguna u otra manera con este tipo de alimentación, se han acabado convirtiendo en seguidores. Y ponemos otro ejemplo: el de Charlie Centa, modelo y pareja de Bimba Bosé, que afirma rotundo. “No creo que sea una dieta. Creo que es la dieta. Con la dieta Paleo comes lo que tu cuerpo te pide biológicamente y ya está. Y cuando comes bien tu cuerpo vuelve a su forma natural. Aprender a comer bien es lo más valioso que puedes sacar a la dieta Paleo”, nos cuenta el modelo, que fruto de esta experiencia lanzó un proyecto Paleo en toda regla, PaleoPapeo, una web de referencia para los amantes de la vida sana.

Hablamos con ellos y con la nutricionista Mª Ángeles Herráiz Sanz, del equipo de nutricionistas de centros deportivos GO fit, para desgranar las claves (y los posibles inconvenientes) de la dieta a la que todos los que la prueban le profesan admiración.

Se pierde peso de forma efectiva
Aunque los más puristas no relacionarían esta dieta con la pérdida de peso como objetivo prioritario –se trata más de una filosofía de vida que pretende alinear nuestra alimentación con nuestra genética–, la realidad es que uno de los fines por los que la practica mucha gente es precisamente la pérdida de peso que se experimenta con ella, progresiva y gradual. “Cuando probé la dieta Paleo por primera vez, mi intención era encontrar la mejor manera de controlar mi cuerpo con facilidad. Primero la hice durante 10 días sin hacer ejercicio y perdí 3 kilos de grasa. Había podido cambiar mi cuerpo muy rápido sin ningún esfuerzo. No había contado ni una sola caloría y no me sentía que estaba a dieta”, nos explica Charlie Centa. Una realidad que confirma la nutricionista de GO fit. “Se puede perder peso ya que se retiran los carbohidratos como harinas, cereales, alimentos refinados y azúcares. Además, al comer proteína magra se mejora la sensibilidad a la insulina, no se come en exceso, se está más saciado entre horas y se mejora el metabolismo”. Y a todo esto se añade otra realidad que confirman desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO): el mantenimiento de la masa muscular gracias a un completo aporte de aminoácidos esenciales. “Cubre las necesidades de macro y micronutrientes, reduce el consumo de antinutrientes, controla la producción de insulina, protege frente a enfermedades degenerativas y asegura el aporte balanceado de Omega 3 y 6″, afirman cuando hablan de esta dieta.

Superpoderes: más energía y concentración
Es otra de las bondades que tiene la dieta Paleo según sus creadores. Y es que, tal y como nos explica Charlie Centa, la dieta le afectó muchísimo en el plano mental. “En esta época tenía un blog donde escribía artículos todos los días y con la nueva dieta podía concentrarme mucho mejor. Lo más notable para mí fue que mejoró mi capacidad para dormir. Antes me costaba mucho y después de empezar con la dieta me dormía con mucha más facilidad”, afirma.

Menos colesterol
Tal y como nos recuerda la nutricionista Mº Ángeles Herráiz Sanz, los estudios realizados sobre cazadores recolectores sugieren que tenían muy bajos los niveles de colesterol en sangre y una tasa baja de enfermedades cardiacas. Y es que, según la experta, la explicación está en el hecho de tomar más grasas monoinsaturadas (presentes en frutos secos, aceite de oliva y aguacates) y moderar las saturadas y poliinsaturadas (presentes en carnes y lácteos enteros).

Sentirse saciado
Otro de los principios de esta dieta es hacer, frente a las consabidas 5 comidas al día, tan solo 3 ó 4, incluyendo en cada una de ellas proteínas magras, vegetales y grasas saludables. Tal y como nos explica la experta en nutrición de GO fit, esto no supone un inconveniente ya que en esta dieta, al tomarse más proteína magra, la sensación de saciedad es mayor.

No tomar legumbres y lácteos, dos de los puntos ¿débiles? de esta dieta
Dos de los aspectos que más llaman la atención de esta dieta es el hecho de reducir o evitar el consumo de legumbres, lácteos y cereales. Los defensores de esta corriente dicen que el objetivo es moderar la producción de insulina ya que, dicen, nuestra genética no está preparada para este tipo de alimentos. Una premisa que la experta en nutrición de GO fit (y tantos otros) ponen en duda. “No hay que dejar de comer todo los alimentos que prohíben. Nuestra alimentación no puede ser blanca o negra, es decir, no creo que haya que eliminar cereales, ni lácteos, pero sí reducir su consumo respecto al de otros alimentos a los que estamos mejor adaptados y ver cuál es tu grado de adaptación. Desde mi punto de vista, la dieta más equilibrada es una dieta varidada en la que no se prohiba ningún alimento”, explica la experta. Por su parte, sus seguidores proponen otras alternativas a esos alimentos prohibidos: ghee (mantequilla clarificada), lácteos fermentados como el yogur y el kéfir, quesos y leche cruda en lugar de lácteos pasteurizados o yogures procesados; judías verdes, guisantes y arveja en lugar de soja, lentejas y garbanzos, y chocolate al 99 % de cacao.

¿Y si decido empezar la dieta Paleo?
Pues debes tener en cuenta varias cosas. Que, tal y como explica Sanz, debes hacerlo de forma gradual y siempre que tengas un buen estado de salud ya que, tal y como aconseja la experta, ni pueden llevarla a cabo embarazadas (ya que la mayor fuente de calcio son los lácteos) ni personas con problemas renales a los que se haya recomendado reducir la ingesta de proteína animal. Y sobre todo, tal y como explica Charlie Centa, es importante no seguirla como una religión. “Es muy difícil hacerlo en el mundo moderno y todos tenemos nuestros obstáculos”, explica el modelo, que insiste en la importancia de analizar cómo los alimentos nos afectan realmente a cada uno. Eso sí, tal y como recuerdan desde el Instituto Europeo Médico de la Obesidad, el elevado aporte proteico de esta dieta “esconde el riesgo de desarrollar algunas enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación”.

Los ‘smoothies’ son recomendables para mantener una adecuada hidratación, cuando aumentan las temperaturas y la sudoración

julio 8, 2015

Terra Estilo y Vida, por Omar Segura

smoothie saludable foto istockHan sido bautizados como “smoothies” (derivado de ‘smooth drink’ o bebida suave, en inglés) y se han puesto de moda entre los amantes de la vida saludable. Para los expertos en nutrición, son una excelente opción para hidratarse y asegurar el buen funcionamiento del organismo, sin descuidar la línea, cuando arrecia el calor.

“En verano, debido a las altas temperaturas y la sudoración abundante perdemos más líquidos y sales minerales que habitualmente, y los ‘smoothies’ o combinados naturales de frutas, verduras y vegetales con un toque de hielo, son muy apetecibles y recomendables para mantener una adecuada hidratación”, según Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad .

“Su nombre se le atribuye a la nutricionista norteamericana Kimberly Snyder , que inventó un preparado para que la gente que no era muy amante de la fruta y la verdura pudiera cubrir las cantidades diarias necesarias, al que denominó ‘Glowing Green Smoothie’ y que consistía en una mezcla de verduras y frutas de color verde brillante que prometía mejorar la piel, el pelo y el tránsito intestinal”, señala Bravo.

Añade Bravo que ese término “después se generalizó y los ‘smoothies’ también han ganado fama gracias a las celebridades, estrellas de cine y supermodelos que se han dejado ver en la calle con un ‘smoothie’ en la mano, como Dakota Johnson, Irina Shayk , Alessandra Ambrosio, Anne Hathaway, Reese Witherspoon o Rosie Huntington”.

EXCLUYA LOS INGREDIENTES QUE ENGORDAN

“Existen muchas recetas de ‘smoothies’ y no son, precisamente, indicadas para todo el mundo. Si se quiere perder peso o mantener el que ya se tiene, se deberían descartar, de entrada, ingredientes como azúcar, miel, sirope, cacao en polvo, lácteos enteros como leche o yogur griego, nata o mantequilla de maní”, señala Rubén Bravo.

PONGA MÁS FRUTA QUE VERDURA Y TRITÚRELAS CON PIEL

Bravo recomienda preparar los ‘smoothies’ mixtos, con un 60 por ciento de fruta y 40 por ciento de verdura, y “puesto que el 80 por ciento de los micronutrientes se encuentran en la pulpa y en la piel, es muy importante triturarlos, siempre que sea posible, enteros y consumirlos en los siguientes 20 minutos”.

LA FRUTA CONGELADA, MÁS ECONÓMICA

“Las espinacas y las frutas del bosque se conservan muy bien en el refrigerador, y en algunos establecimientos los arándanos, que son cardioprotectores, se venden congelados a precio económico, preservando todas sus propiedades y sin contener bacterias debidas al mal estado, lo que es una ventaja”, añade Bravo.

NUNCA MÁS DE 150 KILOCALORÍAS POR VASO

“Las frutas son más calóricas que las verduras y hay que vigilar las proporciones. Unos 250 mililitros (ml) de esta bebida tendrían alrededor de 150 kilocalorías ( Kcal), algo aceptable en un desayuno, merienda o como un tentempié de media mañana”,  según Bravo, que aconseja no tomar más de 3 vasos diarios, para no incurrir en una hipervitaminosis o un exceso de calorías.

“Cada 100 gramos (grs), los lácteos desnatados 0%  contienen unas 50Kcal;  las verduras frescas contienen 30 Kcal y las frutas contienen 60 Kcal, mientras que una unidad de fruto seco crudo contiene alrededor de 30 Kcal”, explica este experto.

ADEMÁS DE HIDRATAR SON PROTECTORES

“Aunque no resolverán ningún problema por sí solos, ciertos jugos pueden beneficiar la salud si se toman con regularidad: los de color verde (espinacas, apio, pepino, puerro) tienen más fibra y calcio y pueden ayudar frente a enfermedades degenerativas, y ejercer un efecto depurativo. Los de un color rojo  (sandia, fresas, frambuesas, arándanos) son antioxidantes y favorecen la salud cardiovascular, y los de color naranja (naranjas, zanahorias, mango) ayudan a prevenir el cáncer”, señala Bravo.

NO SUSTITUYEN A LAS COMIDAS

“Los ‘smoothies’ no son un comida líquida para adelgazar  ni cumplen con los requerimientos nutricionales y proteicos de una comida principal. Al ingerir la fruta y verdura trituradas omitimos la masticación y la insalivación, una parte del proceso digestivo que puede influir en el afecto de saciedad y acentuar la sensación de hambre”, apunta este experto en nutrición.

SABORICE CON ESPECIAS

“La forma más saludable para endulzar el ‘smoothie’ es añadiéndole azúcar moreno, estevia o especias con un toque dulce, como jengibre, vainilla, té verde o canela, o también se les puede conferir un sabor  picante, con la cúrcuma, ingredientes todo ellos, cuyos fitocompuestos  aportan distintos beneficios específicos para la salud, como ayudar a regular los niveles de las grasas y azúcares en la sangre”, según Bravo.

ESPECIALES CONTRA EL CALOR

Bravo sugiere este ‘smoothie’ para favorecer el sistema inmunitario, estimular las funciones cerebrales y, durante el verano, ayuda a la buena salud de la piel frente a la exposición solar, además de mantener un buen equilibrio entre vitaminas, proteínas y grasas saludables: 5 uvas rojas, 1/4 de boniato, 3 zanahorias, 2 nueces y 150grs de queso batido 0% de grasa.

La dieta sin azúcar, la cetogénica, de la patata, de la orina y de la arcilla: ¿ayudan a perder peso?

febrero 4, 2015

El tabloide inglés The Guardian se ha sumado a las predicciones en cuanto a las dietas que probablemente acapararán la atención de los ingleses en los próximos meses, en vistas de una Operación bikini que promete ser de todo menos aburrida. La publicación hace referencia a 5 dietas que abarcan de la dieta sugar-free hasta la dieta de la patata o la dieta –¡horror!– de la orina. Veamos de qué se trata y qué opinan los expertos en nutrición de ello.
Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) insisten que antes de emprender cualquier dieta por nuestra cuenta, hay que consultarlo con el médico endocrino o con algún especialista en nutrición.

  1. La dieta sin azúcar

Dado que cada vez más científicos están alertando sobre el consumo excesivo de azúcar no es de extrañar que aparezcan dietas que coloquen su erradicación como una prioridad. La última en unirse a esta tendencia ha sido la presentadora de televisión Davina McCall, cuyo libro 5 weeks to sugar-free (Orion), que salió a la venta el pasado 8 de enero, es ya número 1 en Reino Unido.

El libro pone el énfasis en la eliminación de nuestra dieta de todos los azúcares añadidos, así como los carbohidratos refinados (como el pan blanco o la pasta), y la sustitución de alimentos con un alto índice glucémico (la capacidad de un carbohidrato para elevar los niveles de glucosa en sangre) por otros en los que sea bajo.

Opinión de los expertos

Según la Organización Mundial de la Salud el consumo saludable recomendado al día por persona no debería sobrepasar las 5 cucharillas de azúcar o 25 gramos. Se estima que en España consumimos, de media, cuatro veces más, o sea, 112 gramos al día, según el Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular en España.

Reducir el consumo de azúcar al mínimo en nuestra dieta será siempre beneficioso, por lo que, a priori, esta dieta no tiene nada de malo. Ahora bien, aunque no es el caso de la dieta propuesta por McCall, hay quien lleva esto de no comer azúcar al extremo, prohibiendo incluso el consumo de fruta. Es el caso de la perniciosa Bulletproof Diet, que estaría en esta lista si no hubiéramos hablado ya de ella largo y tendido. La fruta, como recuerda en The Guardian la nutricionista Rosalind Miller, aporta importantes nutrientes como la vitamina C o la fibra, así como polifenoles, que no se obtienen tan fácilmente en otros alimentos.

  1. La dieta de la patata

The-potato-diet, photo by The Guardian & Alamy.jpgAunque la dieta de la patata es un invento novedoso sus promotores aseguran que un régimen parecido fue el que siguió el poeta Lord Byron para perder más de 30 kilos en 5 años. En 2011 la dieta de la patata empezó a darse a conocer cuando el director ejecutivo de la Washington State Potato Commission, Chris Voigt, aseguró haber perdido 9,5 kilos en dos meses comiendo 20 patatas al día, algo que además había mejorado sus niveles de glucosa y colesterol.

Hay diversas variantes de esta dieta, pero en resumidas cuentas se trata de una dieta hipocalórica en conjunto (de en torno a 1000 calorías dirias) que, supuestamente, nos mantiene saciados gracias a las patatas, que se acompañan de proteína para comer y otros vegetales para cenar.

Opinión de los expertos

La dieta de la patata incumple varias de las máximas de toda dieta saludable. En primer lugar, es poco variada, por lo que, aunque los productos ricos en almidón sean una gran fuerte de energía, es difícil que nos ofrezca todos los nutrientes necesarios. En segundo lugar, es una dieta inflexible y aburrida que nos hartará a la primera semana. No está de más recordar que para que una dieta funcione de verdad tiene que poder mantenerse en el tiempo, de lo contrario adelgazaremos mucho en un primer momento y después sufriremos el temido efecto rebote.

  1. La dieta cetogénica

Aunque la dieta cetogénica fue definida por primera vez en 1921 y fue la base sobre la que Robert C. Atkins construyó su famosa dieta, está viviendo una nueva juventud después de que Kim Kardashian asegurara haberse puesto a tono gracias a esta.

Esta dieta se centra en la ingesta de alimentos ricos en proteínas y grasas y la restricción de glúcidos y azúcares con el objetivo de generar una situación de cetosis –exceso de cetonas en la sangre– similar al ayuno.

Opinión de los expertos

Aunque el paradigma nutricional parece estar cambiado a marchas forzadas, y puede que nos hayamos pasado en la condena de las grasas, todavía es pronto para llegar a conclusiones. Parece evidente que tomamos demasiados carbohidratos, pero que reduzcamos su ingesta no implica que debamos atiborrarnos de grasas, cuyo elevado consumo sigue estando vinculado a un aumento del colesterol y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

  1. La dieta de la orina

Beber orina es una práctica antigua que  determinados adeptos de las terapias naturales parecen dispuestos a retomar bajo el más atractivo nombre de orinoterapia. Según los defensores de esta práctica, si llevamos una dieta estricta y practicamos ejercicio beber orina nos ayudará a ralentizar el envejecimiento, previniendo incluso la aparición de arrugas y canas. El último grito entre los defensores de la orinoterapia consiste en inyectarse la orina de una mujer embarazada, que contiene una hormona presente sólo en las futuras madres que acelera el metabolismo.

Opinión de los expertos

Beber orina es una estupidez que contraviene el sentido mismo de nuestro aparato excretor. ¿Qué sentido tiene volver a ingerir lo que nuestro propio cuerpo se ha encargado de expulsar? No hay nada que justifique su ingesta, pero peor aun su administración intravenosa, que los doctores advierten puede causar numerosos problemas de salud.

  1. La dieta de la arcilla

La actriz Shailene Woodley (conocida por su papel en Divergente) parece dispuesta a quitarle el trono a Gwyneth Paltrow en el panteón de “actrices metidas a nutricionistas que no tienen ni idea de lo que están hablando”. Woodley explicó en el programa de David Letterman que ingiere arcilla como parte de una dieta depurativa.

Según palabras textuales de Woodley, “La arcilla es buena para ti porque el cuerpo no la absorbe, lo que parece provocar una carga negativa que se une a los isótopos negativos. Y, esto es una locura, también ayuda a eliminar los metales pesados de tu cuerpo”. Parece claro que Woodley no tiene ni idea de lo que es un isótopo, y mucho menos qué relación puede tener esto con la salud, pero, por desgracia, no es la única que se cree este tipo de chorradas pseudocientíficas.

Opinión de los expertos

Para empezar, no necesitamos ingerir arcilla para eliminar unas toxinas de las que ya se encarga de forma eficaz nuestro aparato excretor, que para algo está. Pero, además, tiene peligros añadidos de los que ya han alertado las autoridades sanitarias, pues los productos que se comercializan tienen altos niveles de plomo y arsénico que podrían ser especialmente peligrosos en mujeres embarazadas. Es curioso eso de ingerir metales pesados para eliminar metales pesados…