Ni laxantes ni piruletas mágicas: Instagram prohíbe la promoción de dietas milagro

Fin a la era de promoción de productos dietéticos que han popularizado algunas ‘celebrities’. El objetivo es «reducir la presión que la gente puede sentir por culpa de las redes sociales».

Smoda El País

Uno de los posts más polémicos, la promoción de las piruletas saciantes que hizo Kim Kardashian.
FOTO: INSTAGRAM

La campaña de Jameela Jamil ha surgido efecto: Instagram anunció ayer la puesta en marcha de una nueva política de gestión de contenidos que restringirá posts en los que se anime a los usuarios a comprar  tés laxantes, batidos dietéticos o piruletas saciantes. La intérprete de The Good Place, activista feminista que promueve una imagen corporal no dañina, lleva más de un año denunciando  a otras famosas como Cardi B., Khloe Kardashian o Iggy Azzalea cada vez que colocan la etiqueta #sponcon (contenido patrocinado) en sus posts de Instagram y anuncian algún producto que promete dietas milagro, batidos laxantes o las polémicas piruletas saciantes promocionadas por Kim Kardashian.

En la nueva normativa, según adelanta The Guardianlos posts que promocionen productos para perder peso o promociones de retoques estéticos se ocultarán a los usuarios menores de 18 años tanto en Facebook como Instagram. También se pondrá coto y se eliminarán de Instagram los productos «milagro» que tengan links a ofertas comerciales con códigos de descuento. La misma red también ofrecerá la posibilidad de denunciar un post visto en la aplicación si creen que está saltándose esta nueva normativa. La entrada pasará entonces a ser revisada por sus gestores de contenido.

Emma Collins, gerente de políticas públicas de Instagram, ha insistido en la voluntad de cambio en la plataforma para que «Instagram sea un espacio seguro para todo el mundo que lo usa y esta normativa forma parte de nuestro trabajo para reducir la presión que la gente puede sentir por culpa de las redes sociales«.

Durante los últimos meses, Jamil ha ejercido como portavoz de una campaña de activismo corporal contra estrellas de la red que, con millones de seguidores, han promocionado sin descanso este tipo de dietas. La mayoría de estos productos ‘laxantes’ contienen senna, una planta con un elevado efecto laxante. Las estrellas que los promocionan han sido acusadas de promocionar una imagen negativa e insana para la salud mental y física de sus seguidoras, especialmente las más jóvenes. Cuando la cantante Cardi B. promocionó en Instagram un vídeo anunciando una bebida detox, Jamil acudía a Twitter para señalar sin miramientos: «Dios, espero que todas estas celebridades se hagan caca encima en público de la misma forma que lo hacen las pobres mujeres que compran estas tonterías gracias a su recomendación. Como si en realidad lo tomaran. Es solo que necesitan más dinero», ironizaba.

La actriz, que también ha cargado contra las hermanas Kardashian en varias ocasiones, mostró su satisfacción ayer por la nueva normativa. «Esta es una gran victoria en nuestra lucha contra la industria del detox y las dietas», dijo a The Guardian. «Facebook e Instagram se han posicionado para proteger la salud física y mental de la gente, y eso lanza un mensaje muy importante al mundo».

En redes también insistió en el logro con una referencia literal: «Las influencers codiciosas que nos venden productos tóxicos tendrán que encontrar otra manera de timar a sus seguidores, porque hoy estamos cerrando este chiringuito de mierda (literalmente)».

El sobrepeso y la obesidad reducen en un 3,3% el PIB de los países de la OCDE

El porcentaje de obesos, que era del 15,4% en 1996, subió al 19,1% en 2006 y al 23,2% en 2016, fecha del último dato disponible

ABC / EFE

La epidemia de sobrepeso y obesidad en el mundo, además de reducir la esperanza de vida y limitar el desarrollo social de las personas, tiene un impacto económico negativo, evaluado en una pérdida del 3,3% del producto interior bruto (PIB) en los países de la OCDE.

En un informe publicado este jueves sobre este fenómeno, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) constata el agravamiento del problema, que ya afecta a casi un 60% de las personas en sus países miembros.

El porcentaje de obesos, que era del 15,4% en 1996, subió al 19,1% en 2006 y al 23,2% en 2016, fecha del último dato disponible.

Las cifras son superiores a esa media en una veintena de los 52 países que cubre el estudio -además de los de la propia OCDE están todos los de la UE y varios en desarrollo-, en particular en Estados Unidos (36,2 %), Arabia Saudí (35,4 %) y Turquía (32,1 %), pero también en México (28,9 %), Argentina (28,3 %) o Chile (28 %).

Las posibilidades de encontrar un empleo son un % inferiores para una persona con sobrepeso y cuando están ocupados son menos productivos y están más de baja.

También está en cola de los 52 países del estudio México por el impacto en su economía del sobrepeso, que le resta un 5,3% del PIB, seguido de cerca por Brasil (5%). También por encima de la media hay países como Estados Unidos (4,4%), Colombia (4,3%) o Chile (3,8%).

En España, aunque se queda por debajo de la media, ese impacto económico sigue siendo del 2,9%, mucho mayor que el de los países modelos que son Japón (1,6%) y Luxemburgo (1,9%).

La OCDE estima que las enfermedades vinculadas al sobrepeso y la obesidad absorben el 8,4% del presupuesto sanitario de media entre sus miembros, con porcentajes que llegan al 14% en Estados Unidos y al 11 % en Canadá y Alemania. En el otro extremo, en Francia se limita al 5% y al 6% en Japón. España se sitúa con un 9,7% por encima de la media.

Los autores del estudio dan algunos elementos de esperanza con políticas adecuadas: si se redujera en un 20% el contenido calórico de los alimentos energéticos, eso tendría beneficios significativos para las personas y para la economía.

De acuerdo con un modelo elaborado para 42 países de todo el mundo, se podrían evitar 1,1 millones de enfermedades crónicas anuales, sobre todo del corazón. Así se ahorrarían 13.200 millones de dólares de gastos médicos y el PIB subiría en un 0,5%.

La dieta de Joaquin Phoenix: cómo adelgazó 20 kilos para interpretar al Joker

Los actores de Hollywood a veces llevan a cabo medidas drásticas para poder interpretar sus papeles. El último ha sido el actor de 44 años

El Confidencial

Fotograma de la película ‘Joker’.

A veces, los actores tienen que someterse a tremendos cambios físicos para poder interpretar sus papeles, algunos de ellos que ponen a prueba su salud. Un ejemplo viviente es Christian Bale, que para su papel en ‘El maquinista’, de Bret Anderson (2004), perdió un total de 28 kilos y solamente comía una manzana y una lata de atún, un riesgo terrible porque perder peso de manera tan extrema en poco tiempo aumenta las posibilidades de sufrir accidentes cardiovasculares.

No es el único, Matthew McConaughey adelgazó 21 kilos para el papel que le valdría el Oscar en ‘Dallas Buyers Club’, Anne Hathaway recurrió a la ayuda de una nutricionista y solo comía avena y agua para poder perder 11 kilos e interpretar a Fantine en ‘Los Miserables’ y Adrian Brody se entregó en cuerpo y alma para interpretar a Wladyslaw Szpilman en ‘El pianista’, dejó su apartamento, vendió su coche, rompió su relación y se quitó 15 kilos desayunando dos huevos cocidos, un poco de pollo para el almuerzo y un poco de pescado o pollo con verduras al vapor para la cena.

Un método drástico

Recientemente otro artista se ha sumado al grupo. Para meterse en el papel de el Joker (el brillante criminal y enemigo de Batman en los cómics), el actor Joaquin Phoenix ha tenido que perder un total de 20 kilos. Como recientemente contaba en ‘Access Hollywood’: «Busqué orientación médica para poder perder peso de una manera segura, es algo que ya había hecho antes, trabajar con un médico de manera supervisada y segura».

No obstante, el actor también ha tenido que llevar a cabo un método drástico que es el que le ha permitido, con 44 años, perder esa cantidad de peso. «No solamente se trataba de comer una manzana al día», indicó. «También podía tomar lechuga y judías verdes al vapor«. Una reducción tan grande en su ingesta diaria de calorías significó que continuamente tenía que luchar contra la tentación. «Todd Phillips [director de la película] traía continuamente pretzels, que me encantan, y su oficina estaba llena de ellos, fue muy difícil».

El actor tomaba lechuga, judías verdes al vapor y una manzana. Muchos artistas se someten a estos duros regímenes para interpretar sus papeles

Llegar hasta los extremos para interpretar al Joker se ha convertido, según indica la revista masculina ‘Men’s Health’, en la nueva moda de Hollywood. Jared Leto ya lo hizo para su papel en ‘Suicide Squad’, tiempo en el que también aprovechó para jugar una serie de bromas siniestras y extrañas a sus compañeros de reparto. Pero probablemente la actuación más popular hasta la fecha es la de Heath Ledger en ‘El caballero oscuro’, que le valió el Oscar póstumo y posiblemente ayudó a popularizar la idea de que interpretar a este personaje es similar a interpretar a Hamlet.

No es necesario decir que no se deben emular estos comportamientos. Los problemas de una mala alimentación son muchos, desde diabetes a hipertensión, enfermedades cardiovasculares y del sistema digestivo, anemia o algunos tipos de cáncer. No solo eso, muchas dietas milagro se basan en la pérdida de líquidos o deshidratación para crear la falsa sensación de adelgazamiento, y por eso sufrimos después el temido efecto rebote. También podemos experimentar fatiga crónica y podría llevarnos, en el futuro, a desarrollar trastornos alimenticios. Los extremos nunca son buenos.

Este tipo de dietas tienen efectos secundarios: desde diabetes a hipertensión, enfermedades cardiovasculares, anemia o algunos tipos de cáncer

Por ello, si estás intentando perder peso, lo mejor es que no te fijes en las dietas de Joaquin Phoenix o similares. Lo fundamental es hacerlo con cabeza, y para ello quizá tengas que consultar a un nutricionista que establecerá un plan acorde contigo, pues cada cuerpo es diferente. Como seguro que ya sabes, lo fundamental es quemar más de lo que consumes, hacer ejercicio tanto de fuerza como de cardio y llevar una dieta equilibrada. Nada de pasar hambre.

El mundo tendrá más de 250 millones de niños obesos para 2030

CNN, por Katie Hunt

Más de 250 millones de niños y adolescentes en edad escolar serán clasificados como obesos para 2030, lo que ejerce una gran presión sobre los sistemas de salud, advierte un nuevo informe sobre obesidad infantil.

Actualmente hay 158 millones de niños obesos en todo el mundo, según el primer Atlas de obesidad infantil de la Federación Mundial de Obesidad (WOF, por sus siglas en inglés), que calculó puntajes de riesgo de obesidad en la próxima década para 191 países.

El informe dijo que los niños en los países en desarrollo de África, Asia y América Latina están particularmente en riesgo, como resultado de los rápidamente cambiantes estilos de vida junto con la creciente popularidad y la agresiva comercialización de la comida chatarra.

“Hay una transición lejos de las dietas tradicionales y las formas de hacer las cosas. Las personas gastan menos energía, se vuelven más sedentarias y adoptan una dieta de estilo occidental con alto contenido de azúcar, aceite, almidón y grasa”, dijo a CNN el Dr. Tim Lobstein, director de política en la WOF y uno de los autores del informe.

El informe dice que ningún país incluido en el atlas alcanzaría un objetivo acordado en una cumbre de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2013, que exigía que los niveles de obesidad infantil no deberían ser más altos en 2025 de lo que fueron entre 2010 y 2012. Agregó que cuatro de los cinco países que evaluó tenían menos del 10% de posibilidades de hacerlo.

El Dr. Lobstein dijo que estaba sorprendido por el “aumento extraordinario” en el número de niños obesos pronosticado por el informe. Como la obesidad infantil está estrechamente asociada con la obesidad en la edad adulta, representaría una gran carga para los sistemas de salud dado el vínculo con enfermedades crónicas como la diabetes, advirtió.

“Eso es un salto gigante. Inundará los sistemas de salud, particularmente en los países en desarrollo”, dijo.

En Estados Unidos, el 26,3% de los niños de 5 a 9 años y el 24,2% de los niños de 10 a 19 años serían obesos para 2030, según el informe, lo que le da al país una probabilidad del 17% de cumplir con el objetivo de la OMS para 2025.

En términos absolutos, se espera que EE.UU. tenga 17 millones de niños obesos para 2030, el mayor número después de China e India.

Las islas del Pacífico como las Islas Cook y Palau ocuparon un lugar destacado entre los países con mayor riesgo en la próxima década. Lobstein dijo que, además de los estilos de vida menos activos, las naciones insulares dependían más de las importaciones de alimentos, que a menudo eran altamente procesadas y con grandes de azúcar y grasa.

Lobstein dijo que los gobiernos de todo el mundo eran reacios a enfrentarse a grandes empresas de alimentos que tienen peso en el status quo. Dijo que iniciativas como los impuestos al azúcar y las gaseosas tendrían solo un pequeño impacto, particularmente porque eran difíciles de implementar en países de bajos ingresos, donde los gobiernos tenían más probabilidades de ser persuadidos por intereses comerciales.

Agregó que pensaba que una generación más joven tomaría una postura más activista hacia la obesidad, como lo han hecho hacia el cambio climático.

“La mayoría de las personas no quieren tener exceso de peso, pero no debería haber un estigma contra el individuo. Es un problema social, no un problema privado”, dijo.

Alternativa a los refrescos: los beneficios y perjuicios del agua con gas

A pesar de sus muchas propiedades, no se recomienda tomar agua con gas a personas con predisposición al reflujo gastroesofágico, enfermedades intestinales o insuficiencia respiratoria

Alimente El Confidencial, por Verónica Mollejo

El agua con gas, deliciosa para unos, horrible para otros. (iStock)

Aunque siempre ha permanecido en la sombra detrás del agua convencional –en España su consumo apenas llega al 10% de la población–, el agua con gas se mantiene como una de las bebidas más saludables del mercado. Esta versión carbonatada contiene ácido carbónico que, al ser inestable, se descompone fácilmente en agua y dióxido de carbono, el cual sale a la superficie en forma de burbujas cuando el líquido se despresuriza. Históricamente, los farmacéuticos eran los encargados de prepararla añadiendo bicarbonato de sodio a la limonada. Tal fue su repercusión que pronto hoteles y restaurantes incluyeron el agua con gas en sus cartas. Un lugar que todavía ocupa en el presente, gracias en parte a los muchos beneficios que aporta al organismo.

La alternativa saludable a los refrescos

A diferencia de la creencia popular, “el agua con gas no es perjudicial para la salud. La elección de agua con gas o sin gas puede ser de cada persona en función de sus gustos personales”, señala Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Unas limitaciones a las que también se suma el estado de salud del comensal, que puede variar al entrar en contacto con las sustancias que forman parte de la composición de dicha bebida. Pero antes de enumerar sus inconvenientes, ¿cuáles son las principales propiedades del agua con gas?

  • Un estudio realizado en Japón concluye que el consumo de agua con gas ayuda a prevenir o mejorar los síntomas de la diabetes tipo 2. “Los resultados mostraron que el consumo de esta agua tiene el posible potencial de prevenir y/o mejorar la DT2 a través de las alteraciones del metabolismo de acogida y la composición de la microbiota intestinal”, añaden desde el blog Dietistas Nutricionistas.
Foto: iStock.
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  • El Consejo Superior de Investigaciones Científicas también defiende que el agua con gas ayuda a controlar el colesterol malo, así como a reducir el riesgo de padecer una enfermedad coronaria. El consumo moderado de esta bebida disminuye las concentraciones de aldosterona, una sustancia que potencia el aumento de la presión arterial.
  • El mismo organismo, esta vez en colaboración con el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición, reveló en otro estudio que “beber medio litro de agua mineral natural bicarbonatada sódica contribuye a reducir hasta en un 15% el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
  • El efecto alcalinizante del agua carbonatada reduce la acidez del estómago durante la digestión, favorece la saciedad, disminuye los niveles de glucosa en sangre y mejora el metabolismo de los lípidos. Reacciones que descienden el riesgo de padecer enfermedades como la osteoporosis, la hipertensión o la obesidad.

Al sustituir los refrescos azucarados por agua mineral natural carbónica se cuida la línea

  • Como acabamos de ver, el agua con gas nos ayuda a hacer la digestión, sobre todo después de comidas muy copiosas ya que el ácido carbónico que contiene contribuye a estimular la secreción de los jugos gástricos.
  • “El agua con gas no tiene calorías, por lo que si sustituyes el consumo de refrescos azucarados y otras bebidas carbonatadas por agua mineral natural carbónica cuidarás la línea”, aseguran desde Vichy Catalan.

Para poder aprovechar todas estas ventajas sin caer en posibles contraindicaciones, los expertos recomiendan limitar su consumo diario. “La cantidad a ingerir no debe ser excesiva, unos dos vasos medianos en comida y cena son suficientes para que se noten sus efectos beneficiosos. Más cantidad no es conveniente ya que puede provocar un aumento de los gases en el tubo digestivo. Puede alternarse la ingesta de aguas gasificadas con no gasificadas, hasta llegar a los dos litros diarios, como cantidad recomendada”, aconsejan desde el Centro Médico Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED).

Es importante recordar que el agua con gas no puede actuar como un sustitutivo del agua convencional, mucho más natural y aconsejable para el organismo. Además, puestos a elegir entre todas las marcas y variedades que habitan en el mercado, la mejor opción siempre será aquella que no contenga azúcares simples o edulcorantes añadidos.

¿Efectos secundarios?

A pesar de sus beneficios, existen algunos aspectos médicos que no encajan con el consumo de agua con gas, pues esta puede poner en riesgo la salud del paciente. Uno de los inconvenientes que más ha calado en la mente del consumidor es la relación del ácido carbónico con el desgaste del esmalte de los dientes. Una erosión que solo resulta efectiva si se bebe una gran cantidad de agua carbonatada a diario, pero que en el caso de hacerse realidad podríamos solventar utilizando una pajita.

El resto de situaciones de riesgo están vinculadas al estado de salud del consumidor. Tal y como alertan desde el CMED, las personas con hernia de hiato que tengan una predisposición al reflujo gastroesofágico deben moderar la ingesta de agua con gas. También las personas con tendencia a flatulencias y enfermedades intestinales, especialmente de colon, ya que la cantidad de gas aumenta en dicho órgano. Sin olvidar los pacientes que sufren insuficiencia respiratoria severa, y es que al generar más gas en el abdomen, el diafragma se distiende y disminuye la capacidad respiratoria.

ONU urge a México a etiquetar alimentos por obesidad

AP / Telemundo 52

Representantes de la tres agencias de la ONU urgieron el lunes a México a adoptar un etiquetado frontal y de fácil comprensión de productos alimenticios como una de las medidas necesarias para revertir “la emergencia nacional por sobrepeso y obesidad”. 

El mensaje de las tres agencias -la de la Alimentación y Agricultura (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la agencia de la Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)- tiene lugar cuando están en marcha dos debates importantes.

Por un lado, la Cámara de Diputados tiene previsto pronunciarse el martes sobre una reforma de la ley general de Salud que, de prosperar la iniciativa del gobierno, establecería de forma muy general que un producto debe dejar claro si tiene altas concentraciones de azúcar, grasas saturadas, sodio y calorías. De aprobarse por el pleno la modificación de la ley, la iniciativa iría al Senado. 

Por otro lado, el poder ejecutivo, en colaboración con la academia, está a punto de presentar las nuevas normas de etiquetado de alimentos que son directrices más detalladas que están al margen del trámite legislativo. 

Según indicaron las agencias de la ONU en un comunicado, el etiquetado claro, que oriente las compras del consumidor y que pueda ser comprendido por todos, incluidos los niños, es “una herramienta fundamental que conjuntamente con otras políticas e intervenciones complementarias han demostrado efectos positivos e importantes en la reducción del sobrepeso y obesidad”. 

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud 2012, México es uno de los países con mayor consumo de productos ultraprocesados en todo mundo. Además, según los parámetros de la OMS, entre el 58% y el 85% de los niños, niñas y adolescentes tienen un consumo excesivo de azúcares añadidos, y entre el 67% y el 92% lo tiene de grasas saturadas. 

Alejandro Calvillo, director de la ONG El Poder del Consumidor y participante en los debates con el gobierno sobre el nuevo etiquetado, confió en que las nuevas normas prosperen en línea con lo expresado por las agencias de la ONU, pero alertó de que la industria intentará bloquearlas ya que puede conllevar menos ventas para ciertos productos. 

Asimismo, indicó que de lograrse, la medida deberá ir acompañada por otras acciones para poder combatir con eficacia la obesidad, como aumentar el impuesto a las bebidas azucaradas, aplicar la regulación de alimentos y bebidas en escuelas para evitar la venta de la llamada “comida chatarra”, regular la publicidad y hacer campañas de revalorización de los alimentos mexicanos como el frijol y el amaranto.