Rubén Bravo en RNE: ¡Cuidado con los campamentos para adelgazar!

“Cuando una persona toma la decisión de reducir su dieta hasta los mínimos permitidos o ingresa en un campo de adelgazamiento del tipo militar, sin antes acudir a un especialista, es obvio que se carece de criterio y se baraja con unas expectativas poco reales que se han de corregir”, señala Rubén Bravo, nutricionista y naturópata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) Las personas obsesionadas por bajar de peso durante el verano, deberían saber lo que realmente pueden conseguir de forma sana. Un adulto con sobrepeso no superior a 20 kilos, por ejemplo, puede adelgazar sin dietas restrictivas, comiendo de todo y de forma moderada, practicando deporte unas tres veces a la semana, entre 8 y 10 kilos.

Para escuchar el programa De ida y vuelta en la RNE, pulsa play.

Los campamentos para adelgazar llegan a España

28 de agosto, Programa Matinal SER de CADENA SER

China y EEUU, dos países con una gran tradición en el sector de la estética, pusieron de moda estos campamentos accesibles incluso para niños. Para obtener los resultados deseados, hay que seguir una correcto protocolo de actuación y evitar los riesgos de las dietas «express». Los doctores advierten de los posibles riesgos para la salud de estos centros. Un reportaje de Natalia de la Cuesta con la participación de Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Para escuchar el audio haz clic sobre el link.

http://www.cadenaser.com/actualidad/audios/campamentos-adelgazar-llegan-espana/csrcsrpor/20110828csrcsr_1/Aes/

“La dieta Dukan se inventó hace ya 30 años”

El planteamiento hiperprotéico del médico francés se usaba con enfermos psiquiátricos
 
MARCOS SUEIRO | El Xornal de Galicia
El médico francés Pierre Dukan ha conseguido situar sus libros entre los más vendidos del mundo y ser conocido en más de 20 países. No es fácil alcanzar este nivel de popularidad, sobre todo cuando de lo que se habla es de medicina. Dukan lo ha logrado gracias a su revolucionario método para perder peso. Aunque proviene del mundo de la psiquiatría, su especialidad ha derivado hacia la dietética y la nutrición. La razón fundamental es que ha patentado un expeditivo método para adelgazar rápidamente y con unos resultados visibles que satisfacen a sus pacientes. Todo se encuentra publicado en un libro que contiene las claves para, en cuatro fases distintas, perder la grasa y preparar al cuerpo para un nuevo metabolismo.

El francés Dukan tiene el aval de los resultados visibles y el respaldo de estrellas mediáticas que prestan su imagen para apoyar sus prácticas. Además ocupa portadas en los periódicos más prestigiosos y en las revistas más vendidas. Sin embargo a su revolucionario sistema empiezan a surgirle algunos detractores y sus tratamientos son cuestionados desde la propia ciencia médica que advierte de que puede haber riesgo para la salud.

El sistema para adelgazar ideado por Dukan se basa en un cambio en los hábitos alimenticios Se trata en la primera fase de consumir solo proteínas y olvidarse de los hidratos de carbono. En su libro Diccionario de dietética y nutrición esboza las claves para conseguir el milagro y las pautas alimenticias que hay que seguir. A los diez días de cumplir con la nueva norma hay que acudir al médico. Advierte de que la perdida de peso debe ser controlada.

Sus seguidores lo confirman y no dudan en considerar al doctor una auténtica autoridad en la materia. Jaime Rego, un coruñés, de 38 años es el ejemplo. Tras padecer una enfermedad debía eliminar grasas. Su médico le aconsejó, tras experimentarlo previamente, que comprase el manual y que probase. Rego aceptó el reto y adelgazó: “Eliminé el pan, las patatas y la pasta, pero comí carne, pescado y verdura, en realidad, lo que siempre se ha hecho”.

La infalibilidad de la propuesta adquiere así categoría pero el problema viene después. El paciente Rego lo niega, pero otros médicos nutricionistas y la propia Organización de Consumidores y Usuarios afirman que hay trampa.

RECELOS ENTRE LOS MÉDICOS

José María Castro trabaja con los trastornos de la alimentación. El facultativo confiesa a Xornal de Galicia que “el sistema del colega francés se inventó hace 30 años para los pacientes con algún trastorno psiquiátrico”. Años más tardes se recuperó y fue Dukan quien lo hizo popular con una campaña extraordinario de marketing, explica Castro.

Los peligros de esta dieta son muchos para el médico gallego. José María Castro explica que “aunque la medicina no es una ciencia exacta puede decirse que es una dieta agresiva, hiperproteica que sobrecarga el riñón y el hígado y que a la larga puede tener consecuencias muy perjudiciales”. “Los resultados de unos análisis clínicos practicados a un hombre o una mujer diez o veinte días después de consumir solo proteínas pueden presentar alteraciones en el ácido úrico, el colesterol, e incluso cabe la posibilidad del cáncer de mama o colón”, sostiene Castro. En realidad, el facultativo gallego dice que cuando se trata de la alimentación y del cuerpo humano “no caben los milagros y lo que hay que hacer es educar a los niños y a los jóvenes en hábitos saludables”. Su reflexión le lleva a decir que “es fácilmente comprensible por cualquiera que adelgazar 20 kilos tiene que tener consecuencias para el metabolismo”.

 LOS CONSUMIDORES

En parecidos términos se pronuncia la OCU que sostiene que las consecuencias para el hígado y los riñones son “graves al someterlos a un trabajo extremo”. También la falta de agua a la que debe enfrentarse el organismo y las alteraciones en el intestino.

Pero el paciente Jaime Rego, que conoce estos argumentos, niega la mayoría y defiende con vehemencia su opción. “Yo la verdad que después de hacer la dieta, aún no he terminado, me he hecho análisis y no he notado ningún cambio, todo ha salido bien”. Rego entiende que lo que hay que hacer es cumplir con las cuatro fases de la fórmula y no quedarse sólo en la primera “porque sino claro que habría problemas”.

Al margen de las opiniones, basadas en algún caso en la experiencia y en otros en la propia ciencia médica, el doctor Dukan está perfectamente autorizado por las autoridades para seguir vendiendo recetas y sus fórmulas mágicas. Su portal de internet se ha convertido en uno de los más visitados y sus usuarios defienden a su “salvador” con vehemencia y con argumentos revestidos de solidez. Otros profesionales como Castro y organizaciones como la OCU entienden que “en esta sociedad de la imagen está todo permitido aunque el precio a pagar sea luego muy alto”.

Entrevista de Rubén Bravo en Onda Vasca

Algunos de los métodos drásticos para bajar de peso a toda costa que se han puesto de moda este verano y que ya cuentan con múltiples seguidores –entre ellos campamentos, hoteles y estancias pensados para adelgazar– carecen  de aval médico y son insostenibles a largo plazo. Es sólo una de las advertencias que lanzan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) preocupados por esta nueva tendencia. Las personas que se proponen perder los kilos de más durante la época estival aprovechan las vacaciones para alejarse de su entorno habitual y “aligerar” su cuerpo con fuerte ejercicio diario y una dieta restrictiva. Pero en pocas ocasiones, la perdida de peso permanece tras la vuelta a la rutina. «La principal razón es que el brutal programa de adelgazamiento no toma en cuenta los términos a largo plazo y no enseña al individuo como evitar el estrés al comer, o cómo hacer frente al aspecto emocional del sobrepeso y la obesidad», sgún explica Rubén Bravo, nutricionista de IMEO.

Para más información, escucha el programa La Tarde en Euskadi en Onda Vasca.

Los expertos advierten de los peligros de los ‘campamentos’ de pérdida de peso

LUEGO SE RECUPERA EL PESO PERDIDO Y UN 50% MÁS

MADRID, 15 Ago. (EUROPA PRESS) –

   En los últimos años se han popularizado los métodos drásticos para bajar de peso a toda costa, como campamentos, hoteles y estancias  que tiene como objetivo bajar un gran número de kilos en un corto periodo de tiempo. Estos métodos carecen de aval médico y son insostenibles a largo plazo y ponen en riesgo la salud de sus participantes.

   Esta es sólo una de las advertencias que lanzan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) preocupados por esta nueva tendencia. Este tipo de dietas restrictivas  no tiene efectos a largo plazo ya que tienen el conocido efecto rebote, recuperar lo perdido y engordar más kilos.

   Como explica a Europa Press el naturopata especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, el doctor Rubén Bravo, «este tipo de campamentos tiene como resultado un efecto rebote. Porque no se cambian los hábitos a la hora de comer modificando la ansiedad y el estrés, causantes en buena medida del sobrepeso. Estos campamentos tienen el objetivo de someter al cuerpo a un estrés muy fuerte para bajar peso muy rápidamente que produce que, cuando volvemos a los hábitos cotidianos, se tiende a recuperar el peso y a aumentarlo un 50 por ciento más».

   Este tipo de terapias de pérdida de peso llevan muy poco tiempo implantados en España, pero países como Estados Unidos y China los crearon hace ya décadas.

   Como explica Bravo, «los campamentos tienen programas de entre 6 y 9 semanas. En ellos todo está planificado, desde una dieta muy restringida, hasta un duro programa de ejercicios y entrenamiento y en ocasiones, como ocurre en España, el campamento es impartido por militares».

    «Las personas que se someten a este tipo de adelgazamientos pagan una gran cantidad de dinero – entre 4.000 y 6.000 euros dependiendo del programa- para que les hagan madrugar les machaquen y les restrinjan la dieta», añade el experto.

RIESGOS PARA LA SALUD

   Por un lado existe un riesgo porque son personas que no están acostumbradas a hacer deporte, y que se ven sometidas a un ejercicio de un alto nivel atlético. Además suelen padecer enfermedades cardiovasculares o de diabetes, por ello someterlas a un ejercicio muy fuerte es peligro para su salud.

   En cambio, los expertos de instituto señalan que es necesario empezar a practicar ejercicio poco a poco para que el cuerpo se adapte. En el caso de personas obesas necesitan controlar su ritmo cardiaco, que no se produzcan subidas muy altas, por encima de 180 pulsaciones, ya que supone un riesgo para su salud.

   El cuerpo de una persona adulta necesita ingerir al día una cantidad mínima de calorías que varía entre 1.200 y 1.400 y, por el bien de su salud, no deben descender bajo estos límites. Si, por un lado, se consigue un gasto calórico alto a base de un intenso ejercicio físico que roza las 2.000 calorías y, por otro lado,  se ingere menos de 1.000 calorías al día con una dieta restrictiva, entraríamos en un déficit importante que puede ralentizar el metabolismo, añade Bravo.

   Además deben tenerse en cuenta que si la persona padece un sobrepeso superior a los 20 kilos y tiene más de 55 años se incrementan los riesgos para su salud, pudiéndose producir lesiones y enfermedades problemas cardiovasculares, hipoglucemias, bajadas de la tensión arterial, mareos, traumatismos, un trastorno de la alimentación y sobretodo un seguro efecto rebote.

   Los datos sobre estos campamentos en España son muy escasos pero si  se toman como referencia los realizados en Norteamérica, suelen estar divididos por sexos, y los hay especializados por edades y campamentos para adolescentes.

   Todos los expertos destacan las negativas consecuencias para la salud que tienen este tipo de campamentos. Bravo recuerda que «el secreto de mantener la buena forma física consiste en seguir una dieta equilibrada basada en algunas sencillas pautas, como evitar los excesos y las comidas híper calóricas y distribuir los alimentos siguiendo el biorritmo del cuerpo: tomar los hidratos de carbono en el desayuno, las frutas en la media mañana y dejar las verduras y la proteínas para la comida, la merienda y la cena».

El nutricionista Dukan pierde un juicio por difamación

Con cerca de 1.500 millones de adultos con sobrepeso en el mundo, las dietas constituyen un verdadero filón para los médicos nutricionistas. Uno de los más conocidos en Francia, Pierre Dukan, acaba de perder un juicio por difamación contra su rival en ese campo, Jean-Michel Cohen.

El Tribunal Correccional de París ha condenado a Dukan a pagar 3.000 euros por “proceso abusivo” tanto a Cohen como a la revista que se hizo eco de las críticas.

“El doctor Cohen fue uno de los primeros en señalar los peligros de la dieta Dukan, posteriormente confirmados por diferentes estudios, así que es legítimo que haya ganado este juicio. Lo principal es la seguridad de los pacientes y no la susceptibilidad de los médicos” afirma el abogado de Cohen.

Cohen afirmó en 2010 que la dieta Dukan, una de las más seguidas en todo el mundo, constituye una alteración alimenticia que conlleva graves problemas de salud en algunos pacientes.

Fuente: Euronews

Rubén Bravo en Radio Extremadura

Si tu objetivo es adelgazar y disfrutar del verano sin poner en peligro la salud, toma nota de algunos consejos que te da Rubén Bravo, nutricionista y naturópta del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Escucha la Esquina Viva de Canal Extremadura. Ten en cuenta que los efectos beneficiosos de algunos productos milagros, entre ellos los quemadores de grasa o los cosméticos con fines adelgazantes, no siempre dan el efecto deseado.

Dieta Dukan: no funciona en el 80% de los casos

La popular dieta Dukan sigue recibiendo críticas. La gota que colma el vaso es la primera encuesta seria y amplia sobre el tema. Los resultados son contundentes: un 80% de los que la hacen recuperan todo el peso perdido antes de que pasen 4 años desde el momento en que se pusieron a régimen.

Fuente: Web oficial de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)

Probablemente el nutricionista francés Pierre Dukan no pasará a la historia por hacer milagros. Su método promete espectaculares y duraderas pérdidas de peso, pero lo único que acumula son críticas y alertas emitidas por autoridades científicas y sanitarias.

Tanto la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición como la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas han considerado pertinente avisar de los efectos perniciosos de la dieta Dukan, que ha aterrizado este año en nuestro país, acompañada de una hábil estrategia de marketing y de la fuerte presencia de los libros de Pierre Dukan en las tiendas.

Dukan tampoco es profeta en su tierra. En Francia, los expertos de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria no se limitan a desaconsejar este «régimen desequilibrado», sino que lo asocian al posible desarrollo de cánceres y enfermedades cardiovasculares a largo plazo.

La primera encuesta seria sobre el método Dukan

La escasez de estudios científicos sobre el método Dukan ha motivado que el grupo francés CCM Benchmark, con gran reputación en la investigación e información sobre nutrición, haya realizado una amplia encuesta. El principal objetivo era comprobar si las personas que seguían esta dieta (en su mayoría mujeres), eran capaces de perder peso y no recuperarlo con el paso de los años. 

Casi 5.000 «dukanianos» respondieron a la encuesta, que ha sido publicada en la revista médica Obésité del mes de junio. Los resultados hablan por sí solos.  

Dejando a un lado sus peligrosos efectos secundarios y contraindicaciones, la dieta Dukan sirve para perder peso. En ocasiones, mucho peso. Pero pasado un tiempo todos esos kilos se recuperan:

  • Menos de un año después de empezar la dieta Dukan, el 35% de los encuestados ya había recuperado todo el peso perdido.
  • Pasado un año, el 48% había vuelto a ganar los kilos que se había quitado.
  • Cuando habían transcurrido 2 años, el 64% de los encuestados había recuperado el peso perdido.
  • Tres años después de Dukan, el 70% de sus fieles volvía a su peso habitual.
  • Cuatro años después de sumarse al régimen Dukan, el 80% de los encuestados pesaba igual o más que antes de empezarlo.

Estos datos concuerdan con los pocos precedentes científicos sobre Dukan que existen. En su análisis de 2009, las autoridades francesas eran aún más tajantes: el 80% recuperaba peso durante el año siguiente a la finalización del método Dukan. Y el estudio de Anderson (2001) destaca que la recuperación de peso se acelera durante los años siguientes.

Si no lo consigues… será por tu culpa

La encuesta de CCM Benchmark presenta un panorama en el que prácticamente la mitad de las personas que hacen la dieta Dukan recuperan el peso perdido en menos de un año. Y otros datos que indican que, a medio y largo plazo, este método es tan poco eficaz como el resto de dietas restrictivas. 

Una de las principales razones es que muchos de los que la hacen no consiguen llegar a la llamada fase de «estabilización», un periodo que según las teorías de Pierre Dukan sirve para consolidar y mantener la pérdida de peso. Dos terceras partes  de los «dukanianos» que fracasan durante el régimen no llegan a estabilizarse jamás, y lo que es más grave: un 60% interpreta que ha sido por su culpa

Los sentimientos de culpa son solo algunas de las consecuencias psicológicas asociadas a las dietas restrictivas y que están bien documentadas en la literatura científica. Otras son el descenso de la autoestima y los síntomas depresivos. Ajeno a toda crítica, Pierre Dukan plantea su método como un esfuerzo de superación en el que, si fallas, es tu culpa; y si consigues perder y mantener peso, es mérito del autoproclamado «nutricionista más leído de todos los tiempos en Francia».

Teoría de la conspiración y efecto yoyó

En medio de la polémica, la reacción del propio Dukan provoca desconcierto. En lugar de refutar con argumentos, habla de una conspiración en su contra, según él organizada por médicos, nutricionistas, autoridades sanitarias… En Internet y redes sociales se ha difundido la idea de que el método ha crecido gracias al boca a boca, sin ayuda de campañas promocionales. Incluso es posible encontrar comentarios que aseguran que los libros de Dukan son gratis, algo difícil de conciliar con su presencia en los estantes más visibles de las principales librerías y grandes superficies de España.  

Adentrarse en una senda de pérdida de peso que luego se recupera. ¿A cambio de qué? Los especialistas, como Javier Aranceta, presidente de la Sociedad Española de Nutrición, hablan de «sobrecarga importante en el organismo» como consecuencia de realizar la dieta Dukan. A esto hay que sumar que una tercera parte de los que fracasan con Dukan vuelve a intentarlo, según datos de la encuesta de CCM Benchmark. ¿Una dieta adictiva?

Es el llamado «efecto yoyó«: el obeso cae en un círculo vicioso en el que primero pierde mucho peso en poco tiempo, después lo recupera y se culpabiliza, finalmente vuelve a los brazos de su dietólogo de cabecera y el círculo empieza de nuevo. 

Los consejos de la OCU: menos dogmas, más realismo

La OCU desaconseja la dieta Dukan y otras dietas restrictivas debido a sus efectos indeseables, y coincide con Boris Hansel, endocrino del hospital parisino Pitié-Salpêtrière, cuando dice: «Si es necesaria una pérdida de peso importante se debe consultar a un experto en obesidad. Cuando se trata de perder unos pocos kilos, hay que evitar las dietas restrictivas y sugerir un cambio en el estilo de vida, poniendo especial énfasis en la actividad física». Actividad física moderada y progresiva, que nos ponga en forma sin perder el aliento. 

Promesas que no se cumplen: ¿una cuestión de fe?

La incredulidad de muchos «dukanianos» hace que sigan a su líder sin dar crédito a las repetidas advertencias de autoridades y eminencias. El endocrino Boris Hansel lo explica así: «Es lógico que las personas busquen un tratamiento eficaz a corto plazo. Es tentador seguir este tipo de regímenes bien escritos, populares y que dan resultados rápidamente. En cambio, poner en cuestión un estilo de vida es un proceso difícil, largo y cuyos efectos son menos espectaculares. No es culpa de la gente, es humano». 

Los nutricionistas explican que la supresión de los carbohidratos prescrita por Dukan provocará primero una gran perdida de agua, después masa muscular, y solo al final perderemos grasa. ¿Y si nos dejamos la autoestima por el camino?

Un régimen que se nos vende como una solución a nuestro estilo de vida, algo que durará «para siempre» (en palabras del doctor Dukan). Pero la realidad nos dice que un 80% de las personas que lo llevaron a cabo recuperaron todo el peso perdido en un máximo de 4 años. En el milagro del doctor Dukan hay algo que no cuadra.

Penélope Cruz no ha hecho ni piensa hacer la dieta Dukan‎

Europa Press – 8 Jun 2011

La llaman ‘la dieta de las estrellas’ pero no todas las grandes la han seguido para recuperar la línea. Pe, que recorre los Estados Unidos confesando que el secreto de su cuerpo y la base de su dieta está en la comida mediterránea, ha querido negar que haya seguido los consejos del médico francés.

   «Para evitar cualquier malentendido, queremos aclarar una vez más que nuestra representada Penélope Cruz nunca ha seguido la dieta Dukan. Pedimos por favor que se deje de utilizar el nombre e imagen de nuestra representada para promover la utilización de dicha dieta, ya que ni la ha seguido nunca, ni tiene intención de hacerlo». Su representante, Antonio Rubial, ha difundido este comunicado a los medios puntualizando que la de Alcobendas no se ha pasado a las proteínas.

   Pe ha recuperado la línea tras su embarazo de una forma casi milagrosa y no fueron pocos los que señalaron que sin duda el doctor Dukan era el que estaba detrás de la dieta de la actriz.

Este comunicado llega sólo unos días después de que la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas hayan puesto en tela de juicio la efectividad de este método y si realmente es saludable adelgazar eliminando de la dieta cotidiana componentes como los hidratos de carbono, uno de los fundamentos de la pirámide alimentaria.

Dukan: Camino hacia la desnutrición

28 Mayo 11 · Beatriz Muñoz, LA RAZÓN

Es la última moda para adelgazar, pese a que los expertos la califiquen de «ineficaz y fraudulenta». La clave de su éxito radica en abusar de las proteínas, excluir los carbohidratos y minimizar la ingesta de frutas y verduras. Saturar el hígado y los riñones, calambres y fatiga son algunos de sus «efectos secundarios»

La llegada del buen tiempo conduce, irremediablemente, a pensar en dieta. Aunque todavía el calendario nos concede una tregua para lucir el bikini, esta época resulta la más propicia para «devorar» cualquier dieta que, si además promete perder peso en tiempo récord y sin esfuerzo, mucho mejor. Este año es el turno de la dieta Dukan. Un sistema de adelgazamiento creado por el nutricionista francés Pierre Dukan que, gracias a su libro «El método Dukan», asegura que es posible, a través de cuatro fases –ataque, crucero, consolidación y estabilización– en las que el ingrediente estrella son las proteínas, perder peso a un ritmo vertiginoso y no volver a recuperarlo. Su éxito, al que un gran número de españoles se han unido, radica en una feroz campaña de márketing, una web interactiva traducida a muchos idiomas y al especulación con nombres de famosas como Penélope Cruz y Kate Middleton, entre otras. Ante tanto revuelo nutricional, la opinión de los expertos es clara y contundente: «La dieta Dukan cumple las características de una dieta fraudulenta», denuncian desde la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (AEDN). De hecho, un informe publicado en noviembre de 2010 por la Agencia Francesa para la Seguridad Alimentaria, del Medio Ambiente y Ocupacional (Anses) sostiene que este método «es arriesgado y puede comportar desequilibrios nutricionales, alteraciones somáticas, psicológicas, hormonales, de crecimiento o rendimiento». Alimentos indispensables para el consumo humano como el pan, la pasta, el arroz, las patatas, el aceite y los azúcares no tienen cabida para el doctor Dukan y contradice a la comunidad médica afirmando que «sólo las proteínas son indispensables para nuestra existencia». Así, la carne, los huevos, el pescado y la avena en cantidades desorbitadas son el pilar sobre el que se sustenta esta dieta radical.

Más allá del libro, el método Dukan ha apostado por internet como manera de expandirse todavía más. Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denuncian que «a medida que pasan los días y las semanas, un programa de «coaching» online intenta motivar al usuario. Bajo una engañosa apariencia de dieta personalizada, la aplicación olvida preguntar datos tan importantes como si se padece alguna enfermedad e ignora por completo los antecedentes personales y familiares. Además, esta asociación ve alarmante «la libertad con la que se concede la meta para fijar el  peso, ya que sólo preguntan la altura y como único límite establecen no desear pesar menos de 40 kilos. Y, por supuesto, nada de esto sale gratis: el tratamiento cuesta 150 euros y dura ocho meses». La estrategia del nutricionista francés consiste en adelgazar a base de movilizar las reservas de energía como la grasa y el glucógeno. Aunque es cierto que de esta manera se puede lograr una pérdida de peso rápida, los inconvenientes y riesgos para la salud superan con creces las ventajas. Según Jesús Román Martínez, profesor y presidente del comité científico de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca), «en general, el cuerpo se adapta muy bien a todo tipo de maniobras dietéticas si duran poco tiempo. Comer avena no parece una garantía de aporte de los carbohidratos necesarios, por lo que no sería extraño que se produjera una sensación de cansancio, falta de apetito, náuseas y problemas digestivos. Si se prolongan en el tiempo, empiezan a aparecer carencias nutricionales importantes».

Sobrecargar al organismo
El hecho de abusar de las proteínas supone, para Elena Pérez Montero, nutricionista del Hospital Universitario Quirón de Madrid, «sobrecargar al organismo con un porcentaje de proteínas mayor a sus requerimientos. Existen multitud de trabajos publicados que indican que una alimentación basada en proteínas animales puede aumentar el riesgo de enfermedades como la diabetes o la patología cardiovascular». Además, «las dietas hiperproteícas sólo están indicadas en determinados pacientes que requieren un mayor aporte de este nutriente como quemados, pacientes con cáncer o aquellos que se someten a entrenamientos de alta intensidad, aunque el incremento es levemente superior, un 20 por ciento, frente al 15 por ciento establecido. Sin embargo, la dieta Dukan sobrepasa muy por encima estos valores, por lo que no es recomendable seguirla».

Optar por los consejos del nutricionista francés supone, para el doctor Vicente Orós Espinosa, miembro del Grupo de Nutrición de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), «poner en riesgo la función hepática y renal, además del sistema musculoesquelético». Asimismo, esta dieta, según la doctora Susana Monereo, responsable del Grupo de Trabajo de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), «es desequilibrada  en macro y micronutrientes. Tiene un efecto sobre la pérdida de peso ya que induce un cuadro de cetosis  que se produce al quemar la grasa y las proteínas como sustrato energético». No hay que olvidar, continúa la experta, que los problemas que conlleva esta dieta son «cansancio, estreñimiento y alteraciones del estado de ánimo, entre otros. El problema de este tipo de dietas es que no enseñan a comer y cuando la persona lo deje volverá a las costumbres que le han llevado a la obesidad».

Sin aval científico
Pese al club de fans de Pierre Dukan, resulta llamativo que no haya publicado su método en ninguna revista científica. Según los nutricionistas, «las palabras del autor y las experiencias personales de sus testigos no tienen ninguna validez desde el punto de vista de la evidencia científica o de la salud publica». De hecho, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición ha colocado este método dentro de las «dietas yo yó» junto con la dieta del sirope de arce y la sopa «quemagrasas», entre otras. En noviembre del pasado año, el catedrático de Nutrición de la Universidad de Navarra realizó un estudio en el que afirma que el aumento moderado de proteínas y la reducción de alimentos con un alto índice glucémico ayuda a mantener una dieta saludable y no recuperar los kilos perdidos. El trabajo, publicado en la revista «New England Journal of Medicine», nada tiene que ver con la dieta Dukan porque según su autor, lo más útil para perder peso no es contar las calorías, sino saber que la calidad de éstas no es igual en función de la capacidad de los alimentos para convertirse en energía una vez que llegan al organismo. «Las lentejas, por ejemplo, tardan bastante tiempo en convertirse en glucosa una vez que las ingerimos y lo mismo sucede con las legumbres, los cereales integrales, las frutas, las verduras y las carnes magras».

Si este plan cuenta con el reconocimiento científico y supone una garantía para tener la báscula a raya, su autor no entiende que el método Dukan prescinda de alimentos tan básicos como la fruta o las legumbres. «El no tomar frutas y verduras durante un periodo de tiempo conlleva, a medio plazo, a un riesgo de deficiencia de minerales y vitaminas y coloca a la persona a un cierto riesgo de desnutrición», advierte. Asimismo, la OCU denuncia que «resulta preocupante que en programa Dukan online ingerir una pieza de fruta se califique como un desvío importante». Además, en la estricta programación de comidas a la que someten a sus seguidores, según los consumidores, «se aprecia una considerable falta de realismo a la hora de adaptar la dieta a las particularidades de cada país y cultura. Por ejemplo, como menú clásico y rutinario sugieren carpaccio de bacalao fresco con chalotas, hígado de ternera con vinagre de frambuesa y huevos con leche». Una vez alcanzado el peso deseado, Dukan sugiere para mantenerlo elegir un día de la semana para tomar sólo proteínas e ingerir a diario tres cucharadas de avena por su aporte de fibras. «Si un día haces esta dieta y el resto comes lo que quieres, engordarás», asegura Pérez.

Artículo relacionado:
Penélope Cruz no ha hecho ni piensa hacer la dieta Dukan‎ (Fuente: Europa Press)