Los errores más comunes que cometemos antes de empezar una dieta (y durante)

  • ¿Sabías que para adelgazar hay que comer? ¿Y que solo con una consulta es suficiente para elaborar una dieta personalizada?
  • Con la ayuda del doctor Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, hemos elaborado un decálogo de los fallos más comunes.

Mujer.es, por Piluca Santos Operacion-biquini_TINIMA20150424_0623_20Quedan menos de dos meses para que oficialmente dé comienzo el verano, pero antes llegarán los días de calor. Y en ese momento llegan los arrepentimientos: ¿por qué no me habré cuidado el resto del año? Sin embargo, aún estamos a tiempo de cambiar hábitos y estar (más) perfecta para las jornadas interminables de piscina o en la playa. Eso sí, antes de ponerte a dieta, lee con atención los consejos de Rubén Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, porque sin saberlo, puedes estar comentiendo muchos errores. 1. No acudir a un especialista.  Una sola consulta es suficiente para elaborar una dieta y  un plan de mantenimiento. “Cualquier persona que quiera perder más de dos o tres kilos debería ponerse en manos de un experto. Es la única manera de que la pérdida de peso sea efectiva, que sea de grasa y no de masa muscular y agua”, apunta el doctor. 2. Escoger una dieta milagro. Queremos resultados a corto plazo y olvidamos que todo sacrificio acaba en recompensa. “El sacrificio solo se puede hacer un tiempo limitado. La gente prefiere un sacrificio más extremo en menos tiempo que cuidarse día a día”, declara Rubén Bravo. 3. Obviar los peligros de una dieta milagro. Se pierde masa muscular y se gana grasa; nuestro organismo se vuelve menos efectivo y podemos engordar en cuanto un día nos pasemos, aunque estemos haciendo una dieta de 1000 o 1100 kilocalorías; desnutrición por la falta de minerales, vitaminas y proteínas que a largo plazo producen problemas tan graves como la alopecia androgénica, cáncer por la disminución del sistema inmunitario, enfermedades degenerativas, cerebrales, articulares, musculares y aparición de colesterol, diabetes de tipo dos e hipertensión. 4. Adelgazar y perder peso no es lo mismo. Adelgazar es perder grasa, mientras que cuando solo pierdes peso reduces la masa muscular y el agua de tu cuerpo, pero la grasa sigue estando ahí. 5. Fiarse de las dietas que prometen bajar un kilo por día. “Ningún cuerpo tiene capacidad para conseguirlo, es una fórmula matemática muy sencilla. Para perder un kilo de grasa hay que crear un déficit de 7000 kcal. Una mujer, aunque no comiera nada y que consumiera 2000 calorías, perdería un kilo en 3 días”, dice el portavoz de IMO. 6. Creer que ayuno es efectivo. Aunque suena extraño, para adelgazar hay que comer. “En cuanto nuestro cuerpo se dé cuenta de que le estamos obligando a perder peso, se preparará para la época de hambruna y almacenará energía, así que la pérdida de peso no sería efectiva”, dice. 7. No hacer el ejercicio. Sí se puede adelgazar sin deporte, pero con el ejercicio se consiguen beneficios que solo con dieta no, como alcanzar el equilibrio emocional, disminuir la sensación de hambre, además se aumenta la masa muscular, se reduce el colesterol, se mejora la presión, se fortalece el corazón y se regulan niveles de azúcar en sangre. 8. Consumir fruta y verdura por la noche. Son siempre necesarias, pero podrían aumentar demasiado los niveles de azúcar en sangre. Lo más recomendable es consumirlas de seis de la mañana a seis de la tarde, que es cuando nuestro cuerpo está más activo. “Por la noche nuestro cuerpo entra en proceso de sistema inmunitario, se regenera, y necesita nutrientes estructurales: proteínas y grasas metabólicas, pescado,  pollo, jamón ibérico (es lo mejor que puede cenar) y una cantidad muy moderada de verdura”. La clave está en desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo.  9. Eliminar el alcohol. El alcohol tiene azúcar, pero no todos los alcoholes la contienen en la misma proporción. “He elaborado una dieta para perder entre cuatro y seis kilos en un mes, la del jamón ibérico y el vino.  Sí se puede tomar vino haciendo dieta (una copa las mujeres y dos los hombres) a diario, que además en antioxidante y te ayuda a dormir”. 10. Fijarnos en las dietas de las celebrities. Las dietas más buscadas o pregonadas por las celebrities no siempre son la mejor opción. Lo confirma la última clasificación de Google España que les asigna orden en función de su popularidad, pero esto no significa que son las más adecuadas para perder peso. La dieta Perricone, por ejemplo, que últimamente se ha relacionado con el nombre de la Reina Letizia, es la segunda más revisada por los peninsulares y la única de la lista que, a nivel mundial, es señalada por los nutricionistas unánimemente como “buena para la salud”. Sin embargo, la dieta 5.2 que parece en el tercer lugar no se puede recomendar como opción saludable, por riesgo existente de hipoglucemia, problemas digestivos o estreñimiento.

La mitad de los españoles sufren síndrome postvacacional

  • 20 minutos/ Europa Press
    Cada vez afecta a más personas: en 2008 era solo el 35%.
  • Se caracteriza por debilidad generalizada y astenia, insomnio y somnolencia.
  • Con la crisis cada vez más personas tienen una vacaciones cortas, lo que aumenta la posibilidad de sufrir síndrome postvacacional. Aunque algunos insisten en que no existe, la ciencia médica parece aceptar que el síndrome postvacacional es una realidad. Se define básicamente por padecer a la vuelta de vacaciones un cuadro de debilidad generalizada y astenia. Además, la persona puede tener problemas de insomnio y somnolencia a lo largo del día.Según expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), la mitad de los españoles sufre síndrome postvacacional. Es decir, el número de españoles que regresan a su puesto de trabajo con malestar y depresión tras disfrutar de sus vacaciones va aumentando en los últimos años.Así, según datos del Instituto Superior de Estudios Psicológicos, mientras que en 2008, un 35% de los españoles por debajo de los 45 años sufría estos síntomas; en 2010, el dato se elevó hasta el 50%.

    Los síntomas de este síndrome serían:

    • Ansiedad
    • Falta de concentración
    • Nerviosismo
    • Indiferencia
    • Irritabilidad
    • Tristeza

    Consejos contra el síndrome

    Según IMEO lo primero que hay que hacer es planificar los viajes futuros, algo que ya hace el 62% de los españoles. Hacerlo “supone un aliciente psicológico”, lo que fisiológicamente hace que aumenten los niveles de dopamina, indica el especialista en nutrición y portavoz del IMEO, Rubén Bravo.

    En segundo lugar, los especialistas recomiendan beber entre 2 y 2,5 litros de agua diarios. “Mantener el cerebro en niveles de hidratación óptima, ayudará a que las entre 50 y 100.000 millones de neuronas funcionen a pleno rendimiento”, sostiene el experto.

    Es importante organizarse en el primer día de trabajo para evitar un bloqueo. Los niveles de acetilcolina disminuyen en las vacaciones provocando que en los primeros días de trabajo cueste coger el ritmo.

    Por último, es importante consumir cinco raciones de fruta y verdura diarias, más hidratos de carbono integrales. En nuestra dieta hay que priorizar los alimentos y elegir aquellos que tengan bajo índice glucémico.

    Algunas recomendaciones laborales

    Según un estudio de Regus, proveedor mundial líder de espacios de trabajo flexible, hay circunstancias derivadas de la actual crisis que pueden hacer más intenso el síndrome postvacacional. Cada vez más personas tienen unas vacaciones cada vez más cortas.

    Este estudio hace cuatro recomendaciones para combatir este síndrome:

    • Incorporarse gradualmente a la rutina laboral
      Trabajar horarios reducidos, o hacerlo desde casa durante unos días, permite al empleado introducirse de forma progresiva al clima y ritmo de trabajo normal.
    • Tratar de evitar los desplazamientos innecesarios
      Con el regreso a la rutina, vuelven también los colapsos en el tráfico, las enormes pérdidas de tiempo en los desplazamientos y con ello un gran aumento del estrés y la irritabilidad.
    • Mejorar la conciliación de la vida laboral y personal
      Es importante tratar de continuar planificando actividades con la familia y los amigos. Se trata de no reservar únicamente el fin de semana para el ocio.
    • Organizarse y coordinarse
      Una vez reincorporados al trabajo es imprescindible dedicar tiempo a organizarse y reunirse con los compañeros para ponerse al día y establecer prioridades.

Las bebidas light también engordan

Fuente: Punto Radio 

Las bebidas light también engordan, afirma Rubén Bravo en este programa de Punto Radio. El especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) añade que “el consumo habitual de este tipo de productos afecta nuestro sistema endocrino y hormonal, y a la larga nos hace engordar”. Su consejo para quienes quieren cuidarse es evitar los estimulantes, tanto la teína como la cafeína lo máximo posible. La propaganda comercial no siempre es garantía 100 % del producto, hay que desafiar la tentación de consumir las bebidas, yogures, galletas, etc. delicatesen light o con 0% de grasa o azúcares, pensando que éstos “no nos engordarán”. Porque a veces es mejor tomar el producto original en su justa medida que buscar variantes light.

Para escuchar esta parte del programa Queremos hablar con Javier Silvestre, pulsa play.

Fuente: Teinteresa.es

– Un estudio de dos universidades de EEUU demuestran que abusar de los refrescos dietéticos elevan factores de riesgo vascular, como la hipertensión, diabetes e incluso la obesidad abdominal.

– La investigación ha revelado que las personas que toman diariamente estas bebidas tienen un 43% más de probabilidad de sufrir una enfermedad vascular.

Abusar de los refrescos ‘light’ engorda y, además, eleva el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. Así lo ha demostrado un estudio desarrollado por dos universidades de Estados Unidos, que ha medido los efectos de estas bebidas en 2.564 personas, residentes en Manhattan, durante diez años.

El resultado de esta investigación, publicada en la revista ‘The Journal of General Internal Medecine, es que las personas que consumen a diario refrescos dietéticos, que son edulcorados artificialmente, tienen un 43% más de probabilidad de sufrir una enfermedad vascular, porque los factores de riesgo aumentan, por ejemplo, la diabetes, la mayor presión alterial o la obesidad abdominal.

Los investigadores señalan que el estudio acredita una relación entre el abuso de estas bebidas y el riesgo de padecer un ataque al corazón e incluso un ictus. Sin embargo, los mecanismos que expliquen por qué estos productos pueden afectar al sistema vascular no están claros. Por ello, el autor, Hannah Gardener, pide a los consumidores de estos refrescos que no se alarmen, ya que el riesgo está en su abuso.

Por ello, el investigador señala que este resultado obliga a hacer una investigación más amplia, antes de que se pueden sacar conclusiones sobre los efectos potenciales para la salud de estas bebidas, que se venden como producto para frenar el sobrepeso por el menor aporte de calorías y la ausencia de azúcar.

División entre los expertos

Antonio Gil, especialista del Grupo de Estudio de enfermedades cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología, explica que estas bebidas contienen fructosa, que es un edulcorante que si se consume en exceso puede elevar el nivel de hipertensión, la obesidad y los casos de diabetes. “Es otro tipo de azúcar que no metabolizamos igual que la glucosa. Aunque estas bebidas aporten menos calorías, si se consumen diariamente, se ha visto que eleva el riesgo vascular”.

El doctor Gil insiste en que no hay que activar alarmas, sino advertir de los resultados de esta investigación. El especialista pone el acento en que se están cambiando los hábitos saludables y el mayor consumo de estas bebidas sin azúcar es una muestra de la situación. “Es preferible una botella de agua e incluso un vaso de vino, que un refresco sin azúcar”.

En cambio, Rosa María Ortega, catedrática de nutrición de la Universidad Complutense, sostiene que no se puede establecer un causa entre el consumo diario de bebidas sin azúcar y el mayor riesgo vascular. Pero sí admite “una relación”, ya que la persona que habitualmente toma refrescos ‘light’ está preocupada por su dieta, y puede tener sobrepeso u obesidad, que son factores de riesgo en las enfermedades cardiovasculares. “No es consumo de estas bebidas el problema, sino los hábitos que pueden llevar las personas”.  A veces, el consumidor habitual de edulcorantes y productos ‘light’ utiliza como pretexto ese alimento bajo en calorías, para consumir otros que les supondrán un mayor aporte calórico. “Es como el que se pide un café con sacarina y luego se pide un dulce”, comenta Ortega.  La experta subraya que no es peligroso el consumo habitual de edulcorantes, como la sacarina, o la fructosa.