Tartare de tomate: la receta light de Albert Adrià

Se estima que de media los españoles consumen entre 1 y 5 tapas por persona y tapeo. Esta cantidad se dispara durante el fin de semana a 10 tapas por cabeza cuando se acude con amigos o en familia. El tiempo que pasamos de tapas y cañas ronda desde los treinta minutos hasta las dos horas, coincidiendo con los horarios de comida o cena.

“No hay que tener miedo a la tapa”, apostilla el experto en nutrición Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Si seleccionamos bien, su aporte calórico puede ser relativamente bajo –entre 30 y 150 Kcal/unidad–, y puede servirnos para “matar nuestro apetito” antes de comer. Pero eso sí, debemos recordar que el consumo calórico recomendado al día para las mujeres oscila los 1500Kcal., mientras que para los hombres ronda los 2000Kcal.

A continuación, ofrecemos la receta original de Albert Adrià de una tapa light, ideal para este verano, poniendo especial hincapié en su riqueza nutricional y su beneficio para nuestro cuerpo, mente y estado de ánimo: tartare de tomate.

TARTARE DE TOMATE © TICKETS
La tapa para los que están a dieta y buscan la eterna juventud
tartar tomate de Tickets, una tapa antioxidante y diurética
Calorías: 33 Kcal
Ingredientes: Tomate y láminas de pan.
Condimentos y aliños: Albahaca, aceite de oliva virgen extra, orégano, salsa de chile habanero, mostaza de Dijon, pimienta negra, salsa Worcestershire.

Propiedades destacadas por los expertos en nutrición de IMEO:

• 33Kcal cargadas de antioxidantes y beneficios como la prevención del cáncer por su aporte en vitamina C, E y carotenos.

• Perfecta para los que están a dieta, pues aporta una gran sensación de saciedad, nos ayuda a ir mejor al baño y posee propiedades diuréticas contra la retención de líquidos y, por supuesto, de un aporte calórico muy bajo.

INGREDIENTES
4 PERSONAS
          ELABORACIÓN
Para los dados de tomate
350 g de tomate  
 

Para el tartar de tomate

200 g de tomate a dados (elaboración anterior)

25 g de Néctar de tomate (Travol)

12 g de mostaza de Dijón

8 gr de salsa Worcestershire (perrins)

3 g de salsa Hp

3 de sal fina

0´3 gr de orégano seco

3 g de albahaca picada

0´7 g de salsa de chile habanero

  1. Pelar los tomates y filetearlos.
  2. Escurrir los tomates y desechar el jugo.
  3. Picar la pulpa en dados de 2 mm, sin que sea un puré y dejarlo reposar encima de un colador para que pierda el exceso de agua.
  4. Conseguiremos 200 gr de dados de tomate escurrido.

 

 

  1. Mezclar todos los ingredientes menos el tomate.
  2. Añadir el tomate a la mezcla anterior, mover suavemente sin que se trituren los dados y dejar escurrir en un colador durante una hora.
  3. Corregir de sal si fuera necesario y reservar tapado en el frigorífico.

 

 

 

 

* es muy importante probar el tartar cada vez que se
realiza ya que el tomate es tan artesanal que no
siempre tienen la misma acidez o dulzor.

 

Para las laminas de pan
20 laminas de pan (Gutiattu)  
  1. Extender las láminas de pan entre dos rejillas de horno.
  2. Hornear a 150 º durante 6 minutos hasta que estén doradas por ambos lados.
  3. Dejarlas enfriar y guardarlas en un taper hermético.
Otros
15 g de aceite de oliva virgen extra
5 g de alcaparras
12 germinados (Sakura mix)4 hojas de albahacac/s de pimienta negra

ACABADO Y PRESENTACIÓN

  1.  Disponer 50 gr de tartar de tomate en el centro de un plato, y extenderlo de forma circular con un diámetro de 16 cm.
  2. Dar dos vueltas con el molinillo de pimienta sobre el tartar.
  3. Poner un hilo de aceite de oliva virgen extra alrededor del tartare.
  4. Disponer 3 alcaparras y sobre estas disponemos dos hojas de germinado de sakura morada y una hoja de germinado de sakura verde.
  5. Cortar una hoja de albahaca en tiras finas y disponer bien repartida por toda la parte superior del tartar

 

Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo

Así podría resumirse el consejo de los nutricionistas para la distribución de la alimentación diaria de las personas

Por María García, La Voz del Tajo

El verano se caracteriza por ser una época de excesos, de nuevos ritmos de vida, de cambios en los horarios provocados por la ruptura con la rutina, y como consecuencia de las actividades que desarrollamos. Se trata de un periodo en el que descuidamos nuestro cuerpo. Salimos más, bebemos y comemos tapas en abundancia, nos exponemos más al sol. Son unos días, semanas o meses, para quienes pueden, que se caracterizan por cometer los típicos abusos del periodo vacacional y que posteriormente pueden pasar factura a nuestra salud. Por todo ello resulta necesario seguir unas pautas básicas que nos ayuden a llevar un verano más sano.

El verano avanza y con él llegan las ansiadas vacacionreportaje-nutricion-fotoes, para muchos las siestas interminables, las citas con amigos y familiares en una terraza. En definitiva, descuidamos nuestros hábitos con actividades que poco tienen que ver con la práctica deportiva y una correcta alimentación. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ofrece algunos consejos básicos para sentirnos más ligeros durante y tras el verano, así como para proteger nuestra salud frente a las indigestiones veraniegas, manteniendo nuestra masa muscular y los niveles habituales de grasa.

En este sentido, para lograr un equilibrio perfecto entre una buena dieta y el ejercicio resulta aconsejable realizar alguna actividad física a diario que no suponga grandes esfuerzos. Basta con pasear, nadar o jugar a nuestro deporte favorito mientras nos divertimos. El objetivo es mantener nuestro cuerpo activo, evitando pasar las horas muertas tumbado. Si hemos realizado alguna pequeña actividad matutina podemos aprovechar las horas centrales del día, aquellas en las que la exposición al sol resulta más perjudicial, para echarnos una pequeña siesta y descansar.

Además, durante el periodo estival resulta especialmente necesario que aportemos a nuestro cuerpo alimentos con mucho líquido para hidratar de forma continuada las células. Un menú a base de vegetales y frutas aportará las vitaminas indicadas para sacar partido a la exposición al sol e incrementará nuestras defensas frente a los excesos cometidos.

Los zumos son algunas de las bebidas más recurrentes para los días de calor sofocante. Sobre todo los zumos de tomate o zanahorias, ambos hidratantes y antioxidantes. Pero la bebida reina durante el verano es la cerveza, aunque las versiones light o cero alcohol suelen tener entre un 30 o 40 por ciento menos de calorías, incluso podemos decantarnos por un refresco cero. Dentro de esta misma línea, otros alimentos que resultan recomendables en esta época del año por su alto contenido líquido, son los gazpachos o las sopas y cremas frías.

Por otro lado, la combinación de altas temperaturas acompañadas por sol y alcohol no resultan la mejor de la combinaciones, ya que pueden conducirnos a la deshidratación. Por este motivo resulta recomendable beber una abundante cantidad de agua, al menos dos litros al día, a pesar de no sentir sed.

Asimismo resulta indispensable una buena ensalada, el producto estrella del verano. Según el portal web de consultas ‘Tu centro médico online’, patrocinado por NATALBEN Supra, entre las propiedades de estos alimentos se encuentra la mejora de la hidratación corporal, ya que más del 90 por ciento de sus ingredientes son verduras y el componente mayoritario de éstas es el agua, por lo que se trata de un producto con bajo contenido calórico, dejando todo el papel a los nutrientes. Igualmente, el aporte de vitaminas y minerales es su fuerte. Entre sus beneficios también se encuentra la protección ante el sol, y es que el contenido de las verduras crudas impide una aceleración en el envejecimiento de las células. Además, depuran y ayudan a eliminar residuos, así como a regular la función intestinal.

Respecto a los platos principales o segundos platos, dependerán del tipo de día y las actividades que desarrollemos durante la jornada. Para aquellos días en los que realizamos bastante ejercicio será más recomendado comer pastas o arroces. En caso de optar por carnes o pescados es aconsejable tomarlo con salsas ligeras, con aderezos de hierbas como el eneldo, tomillo, perejil, o sencillamente a la plancha o al horno y mejor acompañado de una guarnición a base de vegetales.

En cuanto a las comidas entre horas, es aconsejable tomar alimentos saciantes que resten nuestro apetito para las principales comidas del día. Ingerir a media mañana y a la hora de la merienda una pieza de fruta o fiambre bajo en grasa sería lo adecuado.

Diez consejos

Hidratación, con o sin sed
Tomar alimentos más saciantes
Controlar los condimentos
La comida nocturna la más ligera
Reducir consumo de azúcar y sal
La fibra como aliada de la digestión
Incrementar consumo de antioxidantes
Sustituir los postres dulces por fruta natural
Evitar bebidas alcohólicas con las altas temperaturas
Realizar ejercicio y estiramientos ligada a una dieta equilibrada

Evita intoxicaciones

La Consejería de Sanidad aconseja extremar en verano los hábitos de higiene y de manipulación de alimentos para evitar infecciones alimentarias o intoxicaciones. El pasado año se registraron 102 brotes de origen alimentario, con un total de 2.928 personas afectadas. Los expertos recuerdan que con el clima caluroso las bacterias se multiplican rápidamente, por lo que debemos extremar los cuidados y no dejar alimentos fuera del frigorífico por un período superior a una hora. Asimismo, advierten que los alimentos más ricos en nutrientes como carnes, pescados, mariscos, lácteos o huevos son los más propensos a contaminarse, así como la necesidad de tomar precauciones con el consumo de alimentos crudos, insuficientemente cocinados o con una refrigeración inadecuada una vez cocinado.