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Los peligros de la falsa dieta de la NASA

enero 22, 2018

Una supuesta dieta conocida como “de la NASA” está haciendo furor por la red, marcando un peligroso patrón dietético que podría pasar factura a tu salud.

Todo el mundo sabe que los astronautas se alimentan a base de patatas fritas.

Todo el mundo sabe que los astronautas se alimentan a base de patatas fritas.

Hipertextual, por Santiago Campillo

¿En qué consiste y por qué es tan dañina?
Nuevo año, nuevas dietas milagro, podríamos decir. En realidad ésta no es propiamente nueva, sino que lleva cierto tiempo pululando por el espacio digital. Sin embargo, está cogiendo fuerza, ahora, fruto de un curioso rebranding que la tilda de una manera muy deshonesta. La dieta de trece días, más conocida como dieta de la NASA, sí que puede cumplir con lo que promete: perder más de una decena de kilos en poco más de una semana. Pero ¿a qué precio? Sin duda, los peligros que entraña no merecen la pena.

Ni NASA ni dieta
Vamos a dejarlo claro desde el principio: la dieta de la NASA tiene más bien poco que ver con la agencia estadounidense. Esta dieta, además se conocía antes con el nombre de Royal Danish Hospital diet. La supuesta dieta, sencillamente, ha cambiado su nombre para seguir persistiendo en la red de redes.

Pero su base es exactamente la misma, con los mismos peligros y su mismo origen oscuro e indefinido. Por más que hemos buscado, no hemos conseguido encontrar cuándo apareció la supuesta relación entre este menú tan dañino para la salud y la mención a la NASA.
Lo que sí sabemos con seguridad es que la agencia aeroespacial no tiene nada que ver con ella. Entre otras cosas, no se pueden ligar en ningún sentido, además de que la dieta a la que están sometidos los astronautas y profesionales de élite de esta entidad no tiene absolutamente nada que ver.
La alimentación de los astronautas es tremendamente estricta y se controla durante años para poder mitigar los efectos adversos de la microgravedad, cuyos efectos hace que los huesos no calcifican bien y los músculos sufren cierto deterioro. Por tanto, esta dieta jamás sería candidata para su administración en la agencia. Y, ¿qué tiene de malo?

Todo lo que no debe ser una dieta
Esta dieta es, probablemente, de las peores que hemos analizado en Hipertextual. Y es que cumple con muchas de las premisas negativas que se esperan de una dieta milagro. En primer lugar, es muy hipocalórica, llegando a las 500 kCal diarias.
Según las (un tanto obsoletas) tablas de metabolismo basal, un adulto de 25 años y envergadura media tiene un metabolismo basal de unas 1.700 kCal. Eso sin contar con la energía necesaria para realizar cualquier otro tipo de actividad, que nos podría llevar a las 2.500 Kcal, sin practicar deporte intenso.

Esta dieta, sin embargo, promueve un consumo hasta cinco veces inferior a lo que una dieta normal debería aportar. ¿Cómo no vas a adelgazar? Pero el estrés generado ante la restricción calórica será patente y tendrá consecuencias: desde una cetogénesis a la producción de otros radicales libres innecesarios, por no mencionar otras consecuencias metabólicas.

En segundo lugar, esta dieta es restrictiva, lo que quiere decir que prohíbe ciertos grupos de alimentos, como los cereales o ciertas frutas. Esto es una muy mala señal. La única restricción en la dieta que resulta sana es la de los ultraprocesados y los alimentos elaborados con exceso de azúcar, sal y grasas.
Además, no conviene despojar a los alimentos de todos los atributos para tener en cuenta sus calorías, ya que estos son más que la suma de sus partes. Para ir acabando, esta supuesta dieta de la grasa promete una pérdida de peso espectacular: diez kilos en solo trece días. Pero, aunque esto completamente posible debido a la tremenda restricción calórica, de lo que no habla es del efecto rebote que sufriremos.

Aunque a posteriori controlemos la dieta, por cuestiones metabólicas variadas, ganaremos parte del peso perdido, si no todo. Incluso es posible ganar más en caso de no tener cuidado con lo que comemos. Y es que el cuerpo está preparado para sobrevivir, no para mantener la línea que creemos que deberíamos tener.

Más razones para no seguirla
Además del factor fisiológico, la restricción de esta dieta también implica otras cuestiones importantes que tienen que ver con nuestra psicología. Esta dieta podría afectar nuestro estado de ánimo y nuestra motivación. Aunque trece días puedan parecer pocos, una alimentación insana puede mostrar sus efectos mucho antes.

Pero, lo más importante, es que no nos va a ayudar en nada en nuestra vida porque atenta contra todas las nociones básicas de la educación nutricional. La nutrición no es cosa sencilla y, desde luego, nunca va a funcionar bajo las premisas de una dieta milagro.
Además, si esta pone en peligro nuestra salud lo primero que debemos hacer es denunciarla. Si alguien te ha propuesto esta dieta, lo mejor es que no le hagas caso (ni ahora ni en adelante), porque demuestra que realmente no entiende sobre este aspecto.

¿Y qué hacer si queremos perder peso?
La única fórmula válida es la misma de siempre: alimentación sana, eliminar ultraprocesados de nuestra vida, reducir azúcar añadido, comer más verduras y frutas… y dejar de intentar adelgazar en una semana. Porque, si lo consigues, será a costa de tu salud. El único truco válido es aprender a comer.

Cómo adelgazar tras el desfase navideño

enero 3, 2018

El Mundo, por Gema García Marcos

Te notas pesado. Te cuesta moverte. Sientes como si tu estómago fuera una lavadora en constante fase de centrifugado. De abrocharse los vaqueros -o de simplemente intentar entrar en ellos-, mejor ni hablamos. No, no se está sugestionando. Es que, tras tres semanas de desfases navideños -cuatro si sumamos la de las celebraciones previas a las fiestas-, ha alcanzado sus máximos históricos de peso. Puede que hayas engordado “entre uno y dos kilos”, según le advirtió Rubén Bravo, experto en Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), en estas mismas páginas a principios del mes de diciembre.

Tranquilo. Respire. Y, antes de lanzarse a la desesperada a ayunos inútiles que no harán más que minarte la salud y la moral, toma nota de los consejos del comité de sabios de ZEN.

GRASAS

Croquetas, quesos, cordero, salsas elaboradas con nata y mantequilla, mayonesa… Mantenerse alejado de la grasa resulta una misión imposible durante estas fechas. “Una vez al año, no hace daño”, nos autojustificamos. Puede que sea cierto, siempre y cuando el tema no se nos vaya de las manos.

Ana Albarsanz, experta en nutrición, explica que, con tanto exceso, “hemos sobrecargado y congestionado a tope a nuestro hígado, nuestro preciado órgano détox“. La mejor manera para limpiarlo es «ingerir alimentos que ayuden a depurar y eliminar toxinas». La lista de los más aconsejables: “Alcachofas, brécol, espinacas, rúcula, ajo, espárragos, apio, calabacín, berenjena, piña o sandía”. La mejor manera de tomarlos es “en crudo -ensaladas o batidos-, y siempre acompañado de una buena proteína como carne magra, pescado blanco, clara de huevo o para los vegetarianos con legumbre, tofu, quinoa o nueces”.

Además de incluir alimentos orgánicos en nuestra dieta -legumbres, semillas, jengibre, miso, chía, setas shiitake, hojas verdes, etc-, los expertos de Sha Wellness Clinic (El Albir, Alicante), sugieren que, durante estos días, “reduzcamos un poco las raciones, mastiquemos despacio y bebamos más agua».

María Amaro, nutricionista de la Clínica Feel Good (Madrid), alaba los beneficios del té verde «como bebida digestiva y quemagrasa”.

Los truquillos de toda la vida también ayudan a sobrellevar los empachos. María Amaro recuerda que “el bicarbonato, al neutralizar el ácido transformándolo en cloruro de sodio, produce un alivio inmediato y también combate las flatulencias». Eso sí, advierte de que no conviene abusar de él ya que “puede producir alcalosis, que es un desequilibrio grave para el organismo”. Además, está contraindicado “en personas que sufren gastritis, hipertensión o problemas cardiovasculares”. Digestiva y depurativa para el hígado, “el agua con limón nos aporta energía y mejora el estado de ánimo”.

ALCOHOL

Perjudiciales para la salud y cargadas de calorías vacías, las bebidas alcohólicas son de lo peor que le puede sentar a nuestro organismo. Y, si encima, nos ha dejado como secuela una resaca, el daño se multiplica. En este caso, Ata Pouramini, director de Quiropractic (Valencia) y autor de ‘Escuela de la Espalda’ y ‘Tú eres tu medicina’ -entre otros libros-, aconseja «no tomar paracetamol o ibuprofeno”. ¿Por qué? Lo argumenta: “El hígado ha sufrido mucho en la metabolización del alcohol y, si encima lo combinamos con medicamentos, podemos provocar un daño hepático”. Por este mismo motivo, indica la necesidad de dejar descansar a este órgano: “Está trabajando en la limpieza de las impurezas y los tóxicos del alcohol. Aunque sintamos vacío en el estómago, la comida debe ser ligera. Por supuesto, nada de grasas ni azúcares refinados”.

Rehidratarse es básico. “No se trata sólo de beber agua -insiste Pouramini- sino de tomar alimentos ricos en ella, por ejemplo, peras o caldos de verduras». Para desayunar, su recomendación es “una infusión de té con jengibre”. Si se añade “un huevo cocido, mucho mejor”.

Para contrarrestar las bajadas de azúcar y de minerales que provoca el alcohol, aconseja consumir ‘snacks’ revitalizantes de plátano o nueces”. En la comida, lo mejor son “las hojas verdes: espinacas y también achicoria”. Es preferible olvidarse del café, porque al ser diurético, “nos va a deshidratar más y no ayudará ni al esófago ni al estómago”. Para la cena, lo más indicado es una buena inyección de B12 “con atún, sardinas o algo de marisco”.

Ata PouraminI recomienda huir de otros consejos populares como ‘limpiarse en la sauna’. “La combinación de alcohol, altas temperaturas y sudor nos puede conducir a un nivel alarmante de deshidratación. Es un mal consejo, muy, muy peligroso”, advierte.

DULCE

A estas alturas de las fiestas navideñas, probablemente ya nos habremos puesto las botas de turrones, polvorones y mazapanes, “todos ellos ricos en calorías y grasas no saludables”, según señala la nutricionista María Amaro. Y todavía nos queda la gran traca final, el roscón de Reyes. “Es hipercalórico pero también muy nutritivo, ya que el 48% de su composición son hidratos de carbono -a diferencia de otros dulces navideños-, el 10% proteínas y el 42% grasas”, relata la experta en nutrición.

Una porción de roscón sin relleno tiene “unas 260 kcal”. Si, además, lleva nata, trufa o crema hay que sumar “unas 100 kcal más por cada trozo”. Si lo comparamos con las 120 kcal de un polvorón o las 85 de un pequeño mazapán -a las que hay que añadir el perjuicio que supone el derroche de grasas saturadas que llevan ambos en su composición-, el roscón, mucho más artesanal en su elaboración, se perfila como la opción más saludable a hora de comer dulce en Navidad.

Si te has pasado… Rosa Ordoyo, nutricionista de Clínicas Dorsia, recomienda “tomar al día siguiente caldos a base de cebolla, apio, puerro y pescado blanco. También, yogur, piña, zumos o licuados de naranja, manzana y zanahoria”.

EJERCICIO

No queda otra. Si pretendemos devolver a nuestro cuerpo a su estado original antes de los festejos, tenemos que ponernos las pilas con el deporte. Kilian Rodríguez Ordóñez, preparador físico de la plataforma Entrenarme y director del Centro Well (Barcelona), enumera cinco consejos para combatir el rastro de los excesos en nuestra figura:

1. Optimizar al máximo el tiempo de entrenamiento con el que contamos. Si vamos justos, es recomendable reducir la carga aeróbica e incorporar el trabajo de fuerza como parte principal de la sesión que estamos realizando.

2. Salir del umbral de confort, buscando nuevas emociones en nuestras rutinas. Una opción bastante recomendable es pasarse al HIIT (entrenamiento interválico de alta intensidad) para quemar más grasa y calorías durante y después del ejercicio. Pero, ojo, que esta alternativa sólo está indicada para personas con una buena condición física previa y no debería realizarse más de tres veces a la semana.

3. Combinar ejercicios específicos en zonas de nuestro cuerpo en la que nos interese profundizar con grandes grupos musculares para aumentar el gasto calórico.

4. Trabajar de manera funcional, utilizando como carga nuestro propio peso corporal, en lugar de trabajar con máquinas. De este modo, conseguiremos quemar más calorías.

5. Huir de gurús y dietas détox milagrosas. No hay más secreto que convertir en protagonistas de nuestra dieta a frutas, verduras y proteínas magras (pollo, pavo…).

Si el deporte no forma parte de tu vida, aprovecha los buenos propósitos del nuevo año y la mala conciencia que te provoca el aumento de peso para introducir, poco a poco, el movimiento en tu día a día. Camine, monta en bici… ¡Te cambiará la vida!

 

Próximo objetivo: llegar al final del verano sin un kilo de más

junio 29, 2016

Un “semáforo nutricional” creado por los expertos del IMEO nos ayudará a gestionar los excesos en situaciones de máxima tentación, como terrazas, playa o en los días de salida a la montaña

Opciones saludables para un día de salidaParece que en verano también se toman vacaciones nuestros hábitos saludables. Lejos de la rutina y las obligaciones, realizamos más comidas fuera de casa, cenas muy tardías y entre tapas y copas soltamos las riendas de un estilo de vida que difiere bastante de lo saludable. En consecuencia, tenemos una ingesta abusiva de grasas, azúcares y alcohol que al final del verano nos puede pasar factura hasta 3 kilos de más.
Por esta razón, el equipo de nutricionistas dietistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad encabezado por Estefanía Ramo y Carmen Escalada, han configurado unas pautas que funcionan a modo de semáforo nutricional que nos ayudará a mantener los kilos de más ‘a raya’ y nos orientará qué beber y comer en terrazas, playa o cuando tenemos una salida s la montaña, por ejemplo.
“Si nos familiarizamos con la información correspondiente de cada color e imagen, podríamos elegir con más facilidad las opciones gastronómicas más favorables, y saber distinguirlas de otras, indicadas para un consumo moderado u ocasional”, apunta Rubén Bravo, portavoz del IMEO.
En este sentido, la luz verde nos marcaría las opciones más saludables que podemos tomar a diario y se refiere a bebidas y comidas que aportan menos de 100 Kcal por cada 100gr.
El color amarillo correspondería a las opciones moderadas que podemos tomar en cierta medida sin abusar, que contienen entre 100 y 200 Kcal por cada 100gr de ración.
El rojo estaría reservado para consumo ocasional y nos alerta sobre aquellas bebidas y comidas que más engordan por aportar más de 200Kcal por cada 100gr.

Qué pedir en una terraza para no engordar

Opciones ocasionales en terraza, >200kcal/100g

Semaforo nutricioinal terraza IMEOBebidas alcohólicas de alta graduación combinadas con refrescos azucarados.
Patatas fritas, alioli o bravas; chips, frutos secos fritos o garrapiñados, cortezas, croquetas, empanadillas, tortilla de patata, rabas o calamares empanadas y fritas, alitas fritas con salsas, cazón en adobo, quesos curados o en aceite, huevos fritos rotos con jamón, chistorra, tortas de pan con embutido como chorizo o salchichón.

Opciones moderadas en terraza, 100-200kcal/100g

Refrescos normales o similares, algunas cervezas negras o de graduación superior.
Tapas de sardinas asadas o en salsa de tomate, boquerones en vinagre, jamón ibérico, salpicón de marisco, mejillones en escabeche, aceitunas, gambas cocidas o a la plancha, sepia rehogada con ajo y perejil, champiñones al ajillo o setas salteadas con jamón.

Opciones diarias en terraza, <100kcal/100g

Agua, infusiones, café con leche desnatada, horchata, zumo de fruta natural, zumo de tomate con pimienta, refrescos light o zero, cerveza (light, rubia o sin alcohol), tinto sólo o con gaseosa 0%, vino blanco.
Banderillas de encurtidos (cebolleta, pepinillo o berenjena), mejillones o berberechos al natural, gambas cocidas o a la plancha, o pulpo con pimentón.

Qué comer en la playa para no engordar

Semaforo nutricional playa IMEOOpciones ocasionales en playa,
>200kcal/100g

Batidos azucarados y helados industriales.
Bocadillo de tortilla de patata o embutido tipo chorizo o salchichón, hamburguesa completa, perrito caliente, bollería, galletas de chocolate, patatas fritas, frutos secos (fritos, garrapiñados, salados), fuet.
Ensalada de pasta y salsa rosa, humus con crudités de pan tostado, ensaladilla rusa, empanadas, filetes de ternera empanados, frituras de pescado.

Opciones moderadas en playa, 100-200kcal/100g

Refrescos normales o similares, algunas cervezas negras o de graduación superior.
Bocadillo pequeño de pavo, jamón york o serrano con tomate.
Salmorejo (con pan), latas de conservas escurridas (sardinas, atún, caballa, mejillones, berberechos), boquerones en vinagre, brochetas de pollo con verduras.
Ensalada de pimientos asados con atún, tipo Cesar, campera o mediterránea.

Opciones diarias en playa, <100kcal/100g

Agua, refrescos light o zero, cerveza (light, rubia o sin alcohol), horchata, zumo de fruta natural, tinto de verano, zumo de tomate con pimienta, gazpacho, yogur desnatado.
Fruta de temporada (sandía, melón, melocotón, cerezas) en brochetas o macedonia, tortitas de arroz, barritas de cereales light, quesos light, jamón york o fiambre de pavo, banderillas de encurtidos (cebolleta, pepinillo o berenjena), mejillones o berberechos al natural.

Qué llevar en los días de salida a la montaña o al campo

Semaforo nutricional montaña IMEOOpciones ocasionales para salidas, >200kcal/100g

Bebidas alcohólicas de alta graduación combinadas con refrescos azucarados.
Helados cremosos de palo o bola; snacks como patatas fritas o cortezas; frutos secos.
Bocadillos de embutidos más grasos (salchichón, chorizo) o también morcilla, tortilla de patata, filetes empanados; frituras variadas de pescados, calamares, rabas, chopitos, cazón, patatas bravas, alioli, oreja, tortilla de patata, chorizo, morcilla.

Opciones moderadas para salidas, 100-200kcal/100g

Zumo natural recién exprimido (la vitamina C se conserva perfectamente en el zumo hasta 12 horas), refrescos con y sin burbujas azucarados, tinto de verano con limón.
Jamón ibérico, aceitunas, pulpo a la vinagreta, boquerones en vinagre, sardinas a la plancha o sepia con ajo y perejil, mejillones en escabeche.
Ensalada mixta (lechuga, tomate, atún, huevo cocido, aceite de oliva y vinagre).

Opciones diarias para salidas, <100kcal/100g

Agua con gas o mineral, refrescos light o zero, cerveza sin alcohol o rubia (sola o con gaseosa 0%), tinto de verano con gaseosa 0%, agua de sabores edulcorada, café con hielo, café con leche desnatada, infusiones sin teína.
Fruta fresca, barritas de cereales (de menos de 100 Kcal), banderillas, encurtidos (pepinillos, cebolletas), mejillones o almejas al vapor, berberechos al natural, pulpo con pimentón, gambas cocidas o a la plancha.

‘Food Trucks’, la “nueva oleada” de comida rápida que aleja de la dieta mediterránea

mayo 8, 2016

Europa Press
fotonoticia_20160504140120_1280Expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han avisado de que los ‘Food Trucks’, es decir las furgonetas donde se venden alimentos preparados en la calle, es una “nueva oleada” de comida rápida que aleja a la sociedad de los patrones de la dieta mediterránea.

Y es que, el 90 por ciento de la oferta culinaria de los ‘Food Trucks’ son en hamburguesas, sándwiches, perritos calientes con salsas, patatas fritas, chips, helados, crepes, muffins, pizza, pasta precocinadas y platos de cocina nacional, criolla y asiática a base de fritos, empanados o rebozados.

Aunque en España este movimiento “no tiene los permisos necesarios” para vender comida en la calle, pueden ejercer su actividad en eventos privados, mercados o festivales de música. Normalmente es competencia de los ayuntamientos regular los ‘Food Trucks’ en su espacio público y no hace mucho París aprobó una normativa que les permite ejercer de forma rotatoria en medio centenar de puntos en la capital francesa.

“Los ‘Food Trucks’ encajan perfectamente en el estilo de vida americano que tan bien nos ha vendido la industria cinematográfica, pero distan mucho de la realidad de una sociedad castigada por altas tasas de obesidad e índices de mortalidad en materia de cáncer, enfermedad cardiovascular y respiratoria, Alzheimer o la diabetes”, ha comentado el experto en nutrición y portavoz del IMEO, Rubén Bravo.

Una situación que, a su juicio, podría mejorar “mucho” si cambia el patrón alimentario actual hacia uno más saludable, dando prioridad al consumo de frutas, verduras y legumbres frente al de carnes procesadas, grasas saturadas, azúcares y harinas refinadas.

APORTAN “DEMASIADAS” CALORÍAS

“En temas gastronómicos no deberíamos dejarnos influenciar del país que ha creado e implantado con tanto éxito conceptos como ‘comida rápida’ y ‘comida basura’, configuradas íntegramente de alimentos que componen la lista de los 35 más adictivos. Fomentar su consumo supondría un cortapisas para la dieta mediterránea y sería un mal ejemplo para los más jóvenes y su cultura alimentaria”, ha detallado el experto.

No obstante, tal y como ha puntualizado la nutricionista Estefanía Ramo, el principal problema de estos productos es que aportan “demasiadas” calorías y favorecen el exceso de peso entre quienes los consumen con cierta frecuencia.

De hecho, la experta ha asegurado que con sólo una comida se podría ingerir la totalidad de energía diaria necesaria. Por ejemplo, si una persona de 60 kilos toma un menú común de ‘Food Trucks’ compuesto por hamburguesa completa, patatas fritas, cola y muffin, equivalente a unas 1761,24 kilocalorías (Kcal), para quemarlo necesitaría caminar durante 8 horas y 20 minutos o jugar a fútbol 3 horas y 30 minutos.

En este sentido, los nutricionistas han avisado también de que el consumo frecuente de alimentos fritos, rebozados y empanados, que tienen más cantidad de grasas saturadas, podría incrementar los niveles de colesterol “malo” aumentando el riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares.

Asimismo, según han advertido, los productos preelaborados y precocinados también llevan más sal, lo que influye negativamente en la hipertensión arterial y en la retención de líquidos. Otro inconveniente son los aditivos o condimentos fuertes que les añaden para estimular el apetito que con el tiempo pueden crear hábito.

TUPPER CONTRA ‘FAST FOOD’

Por todo ello, los expertos del IMEO han propuesto comparar una fiambrera preparada en casa con ensalada de pasta con verduras y un plato precocinado de macarrones a la boloñesa obtenido en un establecimiento de comida rápida.

“Aunque ambos platos tienen cantidades iguales (325g) y niveles de carbohidratos similares, ya que utilizan como ingrediente principal la pasta, la diferencia en calorías es significativa, teniendo casi el doble el plato de comida rápida”, ha enfatizado la experta en nutrición y gastronomía, Andrea Marqués.

En concreto, la ingesta recomendada diaria de una persona oscila entre 1800 y 2200 Kcal y puede variar según sexo, edad, peso o actividad física realizada. Si en algún momento dado uno se excede con ingestas pesadas o comida no tan saludable, convendría tomar medidas inmediatas, realizando una cena muy ligera o día siguiente depurativo para que la excepción no se convierte en regla, o realizar actividad física durante las próximas 24 horas.

Se estima que para eliminar el rastro de un helado (360Kcal) tendríamos que correr 30 minutos; de un chocolate de 100gr (522Kcal), hacer una hora de bicicleta; de una bolsa de chips (626Kcal), dos horas de remo; de una hamburguesa (633Kcal), un maratón de 10 kilómetros; y por cada ración de pizza (252Kcal), una hora de pesas.

¿Cuánto ejercicio hay que hacer para ‘quemar’ una hamburguesa?

abril 21, 2016

El Mundo/ Zen, por Gema García Marcos

Tome nota de estas 12 comidas y sus equivalencias deportivas que nos propone María García, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Y siga la máxima ZEN: ¡Coma de todo y muévase!

1.- PIZZA PEPPERONI. Pizza completa: 2.016,5 Kcal Una porción: 252 Kcal Ingredientes:200 grs de masa, 250 grs de pepperoni, 200 grs de mozzarela y 200 grs de tomate frito. María García, nutricionista de IMEO, explica que el esfuerzo que tendría que hacer para eliminar su rastro sería directamente proporcional al número de porciones que se tome. Por un trozo, una hora de pesas. ¡Agotador!

2.- HAMBURGUESA COMPLETA. 80 grs de pan, 20 grs de queso cheddar, 100 grs carne de ternera, 30 grs de aceite, 20 grs de lechuga, 20 grs de tomate, 15 grs de ketchup, 15 grs de mahonesa. Seguro que ya está empezando a salivar pero… ¿sabe que tiene 755 kilocalorías? Para quemarlas tendría que correr 10 km en 55 minutos, aproximadamente, o caminar vigorosamente durante 115 minutos. ¿Le sigue pareciendo tan apetecible?

3.- PALMERA DE CHOCOLATE. Una de las dulces tentaciones a las que resulta más complicado resistirse. Tras su inofensiva apariencia se ocultan «538 Kcal», según detalla María García, nutricionista de IMEO. Para fulminarlas, dependiendo de su peso y ritmo, tendría que subir escaleras durante una hora. Eso o jugar al ping pong durante dos horas, correr 10 kilómetros en una hora o hacer hora y media de aeróbic. ¡Uf!

4.- CERVEZA. Rubia, fresca… Entra muy fácil pero quitársela de la barriga no resulta tan sencillo. Una caña de 200 ml nos aporta 83 Kcal, traducido a ejercicio equivaldría a 40 minutos de caminata. Desde el IMEO recomiendan su eliminación en el caso de regímenes de adelgazamiento o su sustitución por otras bebidas menos calóricas: cerveza sin alcohol (200ml/16Kcal) o una copa de vino tinto (150ml/127Kcal).

5.- GIN TONIC. ¡Ojo! Porque ese cóctel cristalino que tanto le gusta es uno de los grandes enemigos de su dieta. Sorbo a sorbo, sin darse cuenta, «al tomarse 50 ml de ginebra más 200 ml tónica, se está metiendo para el cuerpo 207 kilocalorías», explica María García. Para mitigar los estragos de estas calorías vacías, aproveche para dar lo mejor de sí mismo en la pista de baile durante, al menos, una hora.

6.- PATATAS FRITAS DE BOLSA. Son una bomba. Pocos contenedores tan pequeños albergan tanta grasa en su interior. No es por estropearle el aperitivo, pero apunte esto en su memoria: 125 gramos tienen 590 Kcal. Para eliminar su rastro, deberíamos saltar a la comba durante 15 minutos.O hacer remo durante casi dos horas. Así que, cuando llegue el momento, recordar: mejor pedir unas banderillas (sin aceitunas): 200 grs=50 Kcal.

7.- HELADO DE TARTA DE QUESO. Una simple bola de 70 gramos tiene 198 Kcal. Para eliminarlas tendría que nadar unos 65 minutos, aproximadamente. También podría bajar escaleras durante una hora, si sus rodillas se lo permiten. Si no se ve con ganas de hacer tanto ejercicio, siempre le queda la opción de elegir un helado de yogur, desnatado, con fresas naturales: 39Kcal por cada bola de 70 gramos. El cambio merece la pena, ¿no?

8.- TORTILLA DE PATATAS 4 huevos, 400 grs de patata y 200 grs de aceite de oliva. O, lo que es lo mismo, 2.632 Kcal. Una porción:329Kcal. La tortilla de patatas es uno de los platos más apetecibles pero su aporte calórico es bestial… por desgracia. Si no queremos privarnos de semejante manjar, deberíamos movernos un poco más para contrarrestar sus efectos. Con una hora de patinaje sobre ruedas sería más que suficiente.

9.- CROQUETAS DE JAMÓN. Un delicioso bocado que contiene «164 Kcal por unidad». Si nos tomamos una ración de seis, 984. Para evitar que se nos vayan directamente al michelín y las cartucheras deberíamos correr 15 kilómetros en una hora. La opción B sería intentar cocinarlas en el horno, en lugar de freírlas, y sustituir la bechamel por queso ligth de untar. Así reduciríamos las calorías a 336Kcal. ¡Increíble!

10.- ENSALADA COMPLETA. 50 grs de lechuga, 100 grs de atún, 50 grs de pepino, 100 grs de tomate y 10 grs de aceite. En total 235 Kcal. Sin duda, una de las alternativas más saludables para el almuerzo y la cena. Con una hora de pádel bastaría para ‘quemarla’, siempre y cuando no la aderecemos con salsas tan contundentes como la César, que contiene unas 80 Kcal por cucharada. Ole añadamos quesos grasos.

11.- POLLO EMPANADO. Crujiente, jugoso… ¡riquísimo! Aporta unas 350 Kcal de una tacada. Mientras que a la plancha, sólo 213. Una hora de tenis o tres de golf serían suficientes para mitigar los daños colaterales del momento fritanga. Eso sí, como en el resto de supuestos recopilados por María García, de IMEO, siempre habría que tener en cuenta el peso corporal y el ritmo al que se realiza la actividad física.

12.- CHOCOLATE. Tres pequeñas onzas de chocolate con leche y frutos secos suman un total de 230 Kcal. Una barbaridad. Para que se haga una idea del ejercicio que necesitaría su cuerpo para deshacerse de ellas, tome nota de estas propuestas y elija la que más le convenga: 59 minutos de paseo a buen ritmo: 33 minutos de bicicleta;30 minutos de carrera; 35 minutos de natación u 80 minutos de yoga.

Fin de año: raciones justas y dulces con sumo ciudado

diciembre 31, 2015

La Sexta, Más Vale Tarde
Los dulces en Navidad son, sin duda, los protagonistas de la mesa. Compramos muchos dulces y no escatimamos en la cantidad. ¿Es posible tomarlos sin engordar?
El objetivo que nos tenemos que plantear estos días es de no engordar y dejar las dietas para después de las fiestas.
Los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) aconsejan hacer un día depurativo tras cada cena de excesos. Además, es importante ” comprar las raciones justas y controlar las técnicas de cocinado y cocción, porque si no elegimos bien podríamos multiplicar por tres el aporte calórico de un mismo alimento”, señala Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO.
Es contraproducente ayunar el día antes o durante el día de la comida navideña, porque induce al atracón posterior y se relentiza el metabolismo.
En el ranking de los postres más calóricos primer lugar ocupa el turrón duro (547Kcal), seguido por el mazapán (500Kcal),  turrón blando (490Kcal), polvorón (480Kcal), peladillas (461Kcal) y mantecados (460Kcal).
Desde IMEO recomiendan hacer un postre casero, de un aporte calórico moderado, como un flan casero o unas natillas con galleta, por ejemplo, brindar con  cava y cuando desaparece la sensación de hambre finalizar con uno o dos trocitos de turrón.
En cuanto a las copas, hay que saber que apostar por las bebidas menos calóricas. Porque un vaso ron con bebida de cola tiene 293Kcal y equivale a: 2,7 copas de 150ml de vino tinto o blanco; 3,2 vasos de sidra dulce; 4,1 copas de 100ml de champagne y a 4,5 botellas de 200ml de cerveza rubia.

Recetas de helados bajos en calorías y muy saludables

junio 4, 2015

Se acerca el calor y cada vez más nos apetece tomar alimentos húmedos y fresquitos que nos ayuden a sentirnos mejor con las altas temperaturas. Para ello los helados son una fórmula muy apetecible de combatir el verano, pero en muchos casos, incompatible con mantener un peso y un estilo de vida saludable si abusamos de ellos, pues suelen ser altos en grasas y azúcares.

dieta-dias-alternos-helados-saludables-1024x256Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO y creador de la Dieta de los Días Alternos ha analizado la composición de los helados, las diferentes fórmulas y recetas que hay en el mercado, y los ha reinventado, con unos oportunos retoques, con el fin de ofrecer opciones saludables, bajas en calorías, pero cremosos y con sabor.

Siguiendo estas fórmulas, podemos perfectamente tomar hasta dos helados al día sin temor a los kilos de más. Preferiblemente en la media mañana o en la merienda.

¿Por qué la mayoría de los helados industriales engordan?

Veamos éste pequeño análisis realizado sobre las etiquetas de composición nutricional de varios de los helados que se comercializan en las grandes superficies.

calorías helados

El abuso de las natas y los azúcares o endulzantes en la elaboración de un gran número de helados comercializados, son los verdaderos culpables de que este alimento tenga tan mala fama y se considere un producto que engorda, tachado de todas las dietas y planteamientos saludables o de bajada de peso, y es que sabemos que el exceso de grasas saturadas (natas) y el exceso de azúcares refinados, son dos factores que favorecen el aumento del colesterol malo (LDL), la tendencia a la diabetes y el conjunto de enfermedades incluidas en el síndrome metabólico y enfermedades del corazón.

Helados que nos permiten perder peso y en el mismo tiempo cuidar la salud

Es perfectamente factible buscar sustitutos saludables a los ingredientes que hacen más insanos los helados, obligándonos a comerlos ocasionalmente. “En la Dieta de los Días Alternos os proponemos cambiar la nata por queso batido 0% y el azúcar refinada, colorantes y endulzantes, por estevia, azúcar moreno y fruta natural”, explica Rubén Bravo. Con ello podemos incluir una o dos raciones de helado al día, no sólo sin incluir alimentos desaconsejados, sino todo lo contrario, aportando un alimento saludable, rico en proteínas de alto valor biológico, calcio y vitaminas naturales, y con aporte calórico de 60Kcal aproximadamente.

A continuación os ofrecemos algunas recetas baratas, caseras y saludables para elaborar de forma sencilla helados de chocolate, limón y fresas, aunque prácticamente podremos utilizar cualquier fruta como base para conseguir el sabor deseado.

Receta helado de limón

Ingredientes para 1 litro

Preparación

  • Primero pelaremos los limones y los partiremos en cuartos.
  • Colocamos los limones en el vaso de la batidora con los 500grs de queso batido 0%, los yogures de limón desnatados,  las 2 cucharadas pequeñas de azúcar moreno, la cucharada pequeña de stevia y la pizca de esencia de vainilla. Lo licuamos todo bien y posteriormente lo repartimos en uno o varios moldes y lo metemos en el congelador hasta que esté firme.
  • Cuando alcance este punto de firmeza pero aún no esté duro lo retiramos e incorporamos las 2 claras batidas en punto de nieve aplastándolas con un tenedor. Lo mezclamos bien con las claras y lo volvemos a congelar hasta que alcance el punto perfecto de congelación. Entonces ya estará listo para tomar.

Receta helado de chocolate

Ingredientes para 1 litro

Preparación

  • Primero cortamos las onzas de chocolate en 8 partes.
  • Añadimos el chocolate negro al vaso de la batidora con los 500grs de queso batido 0%, las natillas de chocolate sin azúcares añadidos,  las 2 cucharadas pequeñas de azúcar moreno, la cucharada pequeña de stevia y la pizca de esencia de vainilla. Lo licuamos todo bien y posteriormente lo repartimos en uno o varios moldes y lo metemos en el congelador hasta que esté firme.
  • Cuando alcance este punto de firmeza pero aún no esté duro lo retiramos e incorporamos las 2 claras batidas en punto de nieve aplastándolas con un tenedor. Lo mezclamos bien con las claras y lo volvemos a congelar hasta que alcance el punto perfecto de congelación. Entonces ya estará listo para tomar.

Receta helado de fresa

Ingredientes para 1 litro

  • 500grs de queso batido 0% (recomiendo el de Mercadona)
  • 2 yogures 0% de fresa o de frutas del bosque
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • 1 cucharada de postre de estevia
  • 10 fresas de tamaño mediano
  • 2 claras de huevo

Preparación

  • Primero cortamos las fresas en trocitos pequeños.
  • Añadimos la fruta al vaso de la batidora con los 500grs de queso batido 0%, los yogures desnatados de fresa o frutas del bosque,  las 2 cucharadas pequeñas de azúcar moreno y la cucharada pequeña de stevia. Lo licuamos todo bien y posteriormente lo repartimos en uno o varios moldes y lo metemos en el congelador hasta que esté firme.
  • Cuando alcance este punto de firmeza pero aún no esté duro lo retiramos e incorporamos las 2 claras batidas en punto de nieve aplastándolas con un tenedor. Lo mezclamos bien con las claras y lo volvemos a congelar hasta que alcance el punto perfecto de congelación. Entonces ya estará listo para tomar.

Fuente: http://dietadiasalternos.es/dieta-dias-alternos-2-helados-al-dia-para-perder-peso/

Plan de intercambios saludables para estas Navidades

diciembre 13, 2014

RNE, Marca España

Estas Navidades nos brindan 17 días no laborables, contados desde 1 de diciembre hasta concluida la semana de Reyes. A seis semanas de posibles excesos gastronómicos, evalúan el riesgo de estas Navidades los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), pudiendo ganar entre 4 y 6 kilos de más. Cada comilona de Navidad o Año Nuevo asciende a unas 3000 Kcal., es decir, al  equivalente a dos días de dieta normal. Por esta razón, el Departamento de Nutrición del Instituto ha elaborado un plan de intercambios saludables que nos permitirá reducir las calorías a menos de la mitad.
En esta edición del programa Marca España, del RNE, interviene Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO que nos brina una serie de consejos prácticos que nos permitirán disfrutar las navidades sin kilos de más.
Para escuchar el programa, pulsa play.

Seis semanas de posibles excesos gastronómicos traen las Navidades en España

diciembre 12, 2014

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad aconseja ‘dosificar las Navidades’ optando por un plan de intercambios gastronómicos saludables que nos permitirán reducir a menos de la mitad las calorías sin renunciar la festividad

Por unas naviddes saludablesA seis semanas de posibles excesos gastronómicos, evalúan el riesgo de estas Navidades los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Hasta 17 días no laborales marca el calendario oficial en España este año desde 1 de diciembre hasta concluida la semana de Reyes[1] sumando festivos y fines de semana. Si a ello se añade algún otro día libre, se formarán puentes de hasta cinco días o semanas enteras de vacaciones.

En principio, el espíritu vacacional no tiene por qué suponer un problema de salud, pero si se utiliza la época navideña como válvula de escape a los deseos adictivos de comer, buscando justificación social en la celebración, sí se convierte en un problema.

“Nuestra práctica en consulta indica que es en estas fechas cuando hay un mayor riesgo para descuidar la alimentación, pudiendo ganar 1 kilo por cada semana de excesos y hasta 6 kilos en total“, afirma Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO. El ‘legado’ que nos deja cada comilona de Navidad o Año Nuevo asciende a unas 3000 Kcal., el equivalente a dos días de dieta normal.

Con el fin de prevenir excesos sucesivos, los expertos aconsejan ‘dosificar’ las celebraciones, reservando las comidas principales para los días señalados y optando por opciones más saludables que nos permitirán reducir las calorías a menos de la mitad. Para facilitarnos la tarea, los especialistas en nutrición del Instituto han elaborado una tabla de intercambios con sugerencias concretas de aperitivos, entrantes, platos principales, bebidas y postres.
“No hay que renunciar a la Navidad, hay que saber disfrutarla con moderación”, resalta Bravo. El problema no son los días de festividad concretos, sino la tendencia a seguir comiendo igual en los días que las rodean, repitiendo el mismo patrón permisivo una y otra vez. El exceso de alcohol deshibe y reduce nuestro autocontrol y fuerza de voluntad, aumentando el riesgo de glotonería excesiva e ingestas desmesuradas, que tendrán efectos negativos no sólo en los kilos de más, sino también en nuestra salud y equilibrio emocional. Obrar con moderación nos asegurará un buen sueño y descanso y nos librará de caer en la tendencia depresiva tras el fin de las fiestas por haber engordado varios kilos.

Aunque las navidades no son la fecha más indicada para ponerse a régimen, sí son idóneas para plantearse un objetivo real, como mantenerse en el peso actual o intentar no coger más de un kilito, que luego no sería tan difícil perder. Para una persona que está en el límite, los 6 kilos cogidos a lo largo de este mes pueden significar traspasar la barrera del sobrepeso a la obesidad y esto acarrea serios problemas para la salud.

Por esta razón, el Departamento de Nutrición del IMEO ha elaborado un plan de intercambios saludables que realiza algunos retoques sobre lo que podría ser nuestro menú de Navidad. En aperitivos y entrantes se recomienda sustituir los fritos (croquetas, empanadillas, tempuras), quesos y pastas para untar (foie gras, patés, sobrasada) por fiambres magros (jamón, lacón, cecina), marisco y pescados (gambas, langostinos, mejillones, boquerones, pulpo, sepia o calamares).

En la comida, se recomienda sustituir las fuentes de proteínas grasas (cochinillo, cordero, cabrito, pato, salmón) con otras de proteínas magras (ternera, pavo, pulpo, besugo o lubina). “Las proteínas magras son el macronutriente que mayor gasto calórico provoca al digerirse y sólo aportan 4 Kcal por gramo”, puntualiza el experto del IMEO. Al aumentar el consumo de proteínas magras, contribuimos a reducir la sensación de hambre, ya que la metabolización de las proteínas genera un alto consumo calórico, ayuda a mantener niveles apropiados de azúcar en sangre y nos ayuda a mantener el apetito a ralla en estas fechas.

La presencia de frutas y verduras en el menú navideño es de primordial importancia, por su aporte en fibra. Consumidas preferentemente antes de la comida o cena, favorecerán el proceso digestivo y disminuirán la absorción de grasas, previniendo el aumento del colesterol.

En cuanto a las bebidas, los expertos en nutrición se declinan por el consumo moderado de vino tinto, rosado y cava en lugar de bebidas espirituosas de alta graduación (ginebra, ron, whisky y vodka).

En el postre, el plan de intercambios saludables sustituye o limita el consumo de los clásicos dulces navideños elaborados a base de frutos secos, azúcares, grasas y harina refinada (turrón, mazapán, polvorones, roscón relleno de trufa o nata) con postres tradicionales caseros (flan de huevo, natillas, roscón sin relleno).

[1] En la mayoría de comunidades autónomas de España tienen 5 días festivos oficiales: el día de la Constitución, la Inmaculada, Navidad, Año Nuevo y Reyes. En Cataluña y Baleares también es declarado fiesta oficial el 26 de diciembre, San Esteban.

Plan de intercambios saludables especial Navidad de IMEO

Macarrón con albahaca: la receta original del chef ALbert Adrià

agosto 18, 2014

MACARRÓN DE ALBAHACA A LA CREMA FRÍA DE PARMESANO
Creada por Albert Adrià, chef al mando de Tickets bar de Barcelona y definida por el experto de nutrición Rubén Bravo como la tapa de “planta sagrada” con beneficios para cuerpo, mente y estado de ánimo

Macarron de albahaca de Tickets, tapa que mejora la memoria y estimula el equilibrio mentalCalorías: 155 Kcal

Ingredientes: Albahaca fresca, piñón salvaje, parmesano Reggianno.
Condimentos y aliños: Agar-agar, nata culinaria, aceite de oliva virgen extra, sal fina y pimienta negra.


Propiedades destacadas
por los expertos en nutrición del Instituto Médico Eurpeo de la Obesidad (IMEO):

  • Los quesos grasos como el parmesano están censurados en muchos platos de estilo saludable, y es porque aquellos que lo determinan así, dan demasiado peso en su evaluación, a su alto contenido en grasas saturadas y sodio, no recomendable para personas con altos niveles de colesterol e hipertensos. ¿Y qué hay de su elevada composición en vitamina A, retinol, calcio y fósforo? Los quesos grasos son grandes aliados para nuestros huesos y masa muscular, pero siempre en un consumo moderado y esta tapa utiliza esa cantidad moderada a la que nos referimos.
  • La albahaca es considerada por muchas culturas como una planta sagrada por sus potentes cualidades beneficiosas, con usos para estimular la memoria, reducir la fiebre, aliviar el picor de garganta, reducir el dolor de cabeza y mejorar el equilibrio emocional tanto en periodos de depresión como de ansiedad.
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS                                      ELABORACIÓN
Para el agua de albahaca500gr de albahaca fresca1000gr de agua mineral

1 superbag o estameña

 

 

  1. En un cazo, poner el agua y llevar a ebullición.
  2. Quitar los tallos a la albahaca, escaldar durante 5 segundos en el agua hirviendo y enfriar rápidamente en agua con hielo.
  3. Escurrir bien, pesar y poner en el robot de cocina con el mismo peso de agua del enfriado.
  4. Triturar durante 3 minutos aproximadamente.
  5. Colar por estameña y reservar en nevera.
Para el baño de albahaca500gr de agua de albahaca (elaboración anterior)

15gr de agar-agar

5gr de sal fina

 

  1. Poner la mitad del agua de albahaca junto con la sal y el agar-agar y llevar ebullición.
  2. Retirar del fuego y añadir el resto del agua de albahaca y mezclar bien con la ayuda de unas varillas.
  3. Reservar.
Para hacer el macarrón de albahaca*500gr de baño de albahaca (elaboración anterior).Macarrón Kit

c/s Agua mineral

c/s Hielo

 

 

*(Cantidad mínima para obtener un buen resultado).

 

 

 

 

 

 

  1. Poner el baño de albahaca dentro de una de las bandejas y calentar encima de una inducción hasta llegar a 55ºC.
  2. Mantener esta temperatura, removiendo con una espátula con movimientos envolventes, para evitar que baje de temperatura y se creen grumos.
  3. Colocar sobre la otra bandeja el Macarrón Kit y cubrir con agua con hielo
  4. Seguidamente, retirar el Macarrón Kit del agua helada, secar con papel absorbente e introducir totalmente en el baño de albahaca durante 5 segundos, sacar rápidamente y dejar escurrir en posición vertical durante 20 segundos aproximadamente.
  5. Recortar los bordes superior e inferior con la ayuda de una puntilla y extraer el macarrón deslizando sin estirar sobre una bandeja plana.
  6. Mientras tanto, comprobar que la temperatura del baño de albahaca no baje a menos de 40ºC para evitar que el baño se gelifique.
  7. Guardar los cilindros de 20 cm de alto por 1cm de ancho en un recipiente hermético en nevera.

Para la crema de Parmesano150g Parmesano Reggianno400gr de nata 18% mg (nata culinaria).

150gr de agua mineral

5gr de sal fina

 

  1. Con la ayuda de un rallador, rayar el parmesano y reservar.
  2. Poner la nata y el agua en un cazo y llevar a ebullición.
  3. Retirar del fuego añadir el parmesano rallado y mezclar con la ayuda de unas varillas.
  4. Poner a punto de sal y reservar en nevera.
Para tostar los piñones20gr de piñón salvajeGel de sílice 

 

  1. Disponer los pistachos en una bandeja de horno sobre papel sulfurizado.
  2. Hornear durante aproximadamente 10 minutos a 180ºC hasta que estén tostados.
  3. Dejar enfriar y guardar en un recipiente hermético con gel de sílice.
Para el crujiente de parmesano50gr Parmesano ReggiannoGel de sílice

 

 

 

  1.  Poner una sartén a calentar a fuego medio.
  2. Rallar 6g de parmesano con la ayuda de un rayador por toda la superficie de la sartén.
  3. Cocinar hasta que pierde la humedad y empieza a tomar un color dorado.
  4. Retirar con la ayuda de una espátula y dejar enfriar.
  5. Romper en trozos de unos 5cm y guardar en un recipiente hermético con gel de sílice.
  6. Reservar.
Otros
24 brotes de germinado de albahacac/s pimienta negrac/s aceite de oliva virgen extra

ACABADO Y PRESENTACIÓN

  1. Para una ración necesitamos 4 cilindros de albahaca.
  2. Con la ayuda de un cuchillo hacer cortes sesgados de 4 cm de largo para obtener la forma de macarrón.
  3. Disponer en el fondo de un plato 50 gr de crema de parmesano.
  4. Sobre la crema colocar 16 macarrones con volumen y desordenadamente.
  5. Repartir alrededor del plato 6 brotes de germinado de albahaca y 6 piñones rotos.
  6. Colocar 4 trozos de crujiente de parmesano dando volumen sobre los macarrones.
  7. Terminar con pimienta negra recién molida y unas gotas de aceite de oliva virgen extra.