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¿Cuánto ejercicio hay que hacer para ‘quemar’ una hamburguesa?

abril 21, 2016

El Mundo/ Zen, por Gema García Marcos

Tome nota de estas 12 comidas y sus equivalencias deportivas que nos propone María García, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Y siga la máxima ZEN: ¡Coma de todo y muévase!

1.- PIZZA PEPPERONI. Pizza completa: 2.016,5 Kcal Una porción: 252 Kcal Ingredientes:200 grs de masa, 250 grs de pepperoni, 200 grs de mozzarela y 200 grs de tomate frito. María García, nutricionista de IMEO, explica que el esfuerzo que tendría que hacer para eliminar su rastro sería directamente proporcional al número de porciones que se tome. Por un trozo, una hora de pesas. ¡Agotador!

2.- HAMBURGUESA COMPLETA. 80 grs de pan, 20 grs de queso cheddar, 100 grs carne de ternera, 30 grs de aceite, 20 grs de lechuga, 20 grs de tomate, 15 grs de ketchup, 15 grs de mahonesa. Seguro que ya está empezando a salivar pero… ¿sabe que tiene 755 kilocalorías? Para quemarlas tendría que correr 10 km en 55 minutos, aproximadamente, o caminar vigorosamente durante 115 minutos. ¿Le sigue pareciendo tan apetecible?

3.- PALMERA DE CHOCOLATE. Una de las dulces tentaciones a las que resulta más complicado resistirse. Tras su inofensiva apariencia se ocultan «538 Kcal», según detalla María García, nutricionista de IMEO. Para fulminarlas, dependiendo de su peso y ritmo, tendría que subir escaleras durante una hora. Eso o jugar al ping pong durante dos horas, correr 10 kilómetros en una hora o hacer hora y media de aeróbic. ¡Uf!

4.- CERVEZA. Rubia, fresca… Entra muy fácil pero quitársela de la barriga no resulta tan sencillo. Una caña de 200 ml nos aporta 83 Kcal, traducido a ejercicio equivaldría a 40 minutos de caminata. Desde el IMEO recomiendan su eliminación en el caso de regímenes de adelgazamiento o su sustitución por otras bebidas menos calóricas: cerveza sin alcohol (200ml/16Kcal) o una copa de vino tinto (150ml/127Kcal).

5.- GIN TONIC. ¡Ojo! Porque ese cóctel cristalino que tanto le gusta es uno de los grandes enemigos de su dieta. Sorbo a sorbo, sin darse cuenta, «al tomarse 50 ml de ginebra más 200 ml tónica, se está metiendo para el cuerpo 207 kilocalorías», explica María García. Para mitigar los estragos de estas calorías vacías, aproveche para dar lo mejor de sí mismo en la pista de baile durante, al menos, una hora.

6.- PATATAS FRITAS DE BOLSA. Son una bomba. Pocos contenedores tan pequeños albergan tanta grasa en su interior. No es por estropearle el aperitivo, pero apunte esto en su memoria: 125 gramos tienen 590 Kcal. Para eliminar su rastro, deberíamos saltar a la comba durante 15 minutos.O hacer remo durante casi dos horas. Así que, cuando llegue el momento, recordar: mejor pedir unas banderillas (sin aceitunas): 200 grs=50 Kcal.

7.- HELADO DE TARTA DE QUESO. Una simple bola de 70 gramos tiene 198 Kcal. Para eliminarlas tendría que nadar unos 65 minutos, aproximadamente. También podría bajar escaleras durante una hora, si sus rodillas se lo permiten. Si no se ve con ganas de hacer tanto ejercicio, siempre le queda la opción de elegir un helado de yogur, desnatado, con fresas naturales: 39Kcal por cada bola de 70 gramos. El cambio merece la pena, ¿no?

8.- TORTILLA DE PATATAS 4 huevos, 400 grs de patata y 200 grs de aceite de oliva. O, lo que es lo mismo, 2.632 Kcal. Una porción:329Kcal. La tortilla de patatas es uno de los platos más apetecibles pero su aporte calórico es bestial… por desgracia. Si no queremos privarnos de semejante manjar, deberíamos movernos un poco más para contrarrestar sus efectos. Con una hora de patinaje sobre ruedas sería más que suficiente.

9.- CROQUETAS DE JAMÓN. Un delicioso bocado que contiene «164 Kcal por unidad». Si nos tomamos una ración de seis, 984. Para evitar que se nos vayan directamente al michelín y las cartucheras deberíamos correr 15 kilómetros en una hora. La opción B sería intentar cocinarlas en el horno, en lugar de freírlas, y sustituir la bechamel por queso ligth de untar. Así reduciríamos las calorías a 336Kcal. ¡Increíble!

10.- ENSALADA COMPLETA. 50 grs de lechuga, 100 grs de atún, 50 grs de pepino, 100 grs de tomate y 10 grs de aceite. En total 235 Kcal. Sin duda, una de las alternativas más saludables para el almuerzo y la cena. Con una hora de pádel bastaría para ‘quemarla’, siempre y cuando no la aderecemos con salsas tan contundentes como la César, que contiene unas 80 Kcal por cucharada. Ole añadamos quesos grasos.

11.- POLLO EMPANADO. Crujiente, jugoso… ¡riquísimo! Aporta unas 350 Kcal de una tacada. Mientras que a la plancha, sólo 213. Una hora de tenis o tres de golf serían suficientes para mitigar los daños colaterales del momento fritanga. Eso sí, como en el resto de supuestos recopilados por María García, de IMEO, siempre habría que tener en cuenta el peso corporal y el ritmo al que se realiza la actividad física.

12.- CHOCOLATE. Tres pequeñas onzas de chocolate con leche y frutos secos suman un total de 230 Kcal. Una barbaridad. Para que se haga una idea del ejercicio que necesitaría su cuerpo para deshacerse de ellas, tome nota de estas propuestas y elija la que más le convenga: 59 minutos de paseo a buen ritmo: 33 minutos de bicicleta;30 minutos de carrera; 35 minutos de natación u 80 minutos de yoga.

Comidas saludables al aire libre (con recetas incluidas)

agosto 11, 2015

Cuando hacemos alguna escapada al campo, a la playa o a la montaña en estos días de calor, hay que tener en cuenta algunas claves para preparar una comida saludable, teniendo en cuenta dónde la preparamos o el transporte más conveniente

EFE, Vanguardia
platos saludables para llevar en la fiambreraMuchas personas que viven y trabajan en las grandes ciudades, aprovechan los fines de semana veraniegos para realizar alguna escapada en familia, en pareja o con los amigos, a algún entorno natural cercano en busca de verdor, aire puro, sol y agua.

Independientemente de cuál sea su pasatiempo -senderismo, ciclismo, camping, playa, turismo rural o un paseo por las callejuelas urbanas- y el destino preferido –campo, bosque, playa, montaña o un pueblo pintoresco- muchos viajeros deben afrontar una importante labor: preparar la comida para llevar y disfrutar de ese día.

Para estas escapadas de fin de semana o días festivos, es importante optar por alternativas saludables de comidas, con un adecuado valor nutricional y calorías moderadas a la hora de preparar los alimentos y bebidas para llevar en la mochila, la nevera portátil o destinados a la barbacoa, según los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

IDEAS PARA BOCADILLOS

“Lo ideal para llevar en la mochila son los alimentos ligeros, bajos en calorías, que no fermenten ni requieran nevera, en tamaño individual, como el bocadillo (sándwich)”, sugiere Rubén Bravo, terapeuta naturista y experto en nutrición del IMEO (www.imeoobesidad.com).

Para Bravo, un bocadillo ideal sería aquel que combina los hidratos de carbono integrales, una grasa saludable y una proteína de alto valor biológico.

“Los hidratos de carbono integrales consumidos en el día se han de ajustar aproximadamente al 50% de las calorías totales ingeridas y, de estos carbohidratos, habría que elegir frutas y verduras de bajo índice glucémico (que no elevan rápidamente el azúcar en la sangre), como manzanas, naranjas, tomates y también cereales integrales”, especifica.

Este experto en nutrición recomienda utilizar el pan de centeno integral como base, “pues contiene hasta cien veces más cantidad de micronutrientes que los panes blancos elaborados con harinas refinadas”.

Si se realiza una actividad ligera es suficiente con una rebanada delgada y “si se realiza una actividad física de intensidad moderada, podemos tomar un sándwich completo de dos rebanadas, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, tomate en rodajas o triturado y lonchas de jamón serrano magro, quitándole la grasa, o bien jamón ibérico”, explica Bravo.

“Otra configuración saludable es combinar lechuga, tomate, aceite y queso fresco (0% grasa) o jamón de pavo bajo en grasas”, añade.

PLATOS SALUDABLES PARA TUPPER

“Los platos de fiambrera o topper son perfectos para llevar en la mochila y se pueden preparar en casa, utilizando productos que puedan aguantar 24 horas fuera de la nevera”, de acuerdo a Bravo.

Si se realiza una actividad física moderada-alta, el experto en nutrición sugiere combinar proteínas con hidratos de carbono integral, los cuales “sacian mucho más, debido a su mayor contenido en fibra, y aportan mucho más minerales, vitaminas y oligoelementos, además de prevenir el estreñimiento, ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y reducir el colesterol”.

“Un ejemplo es el arroz integral con pollo al curry, sustituyendo la nata montada por queso batido 0% grasa. La lasaña con carne picada, tomate y pasta integral también es una excelente opción”, según el experto.

“Si nos espera un día tranquilo con poca actividad física, mejor combinar las proteínas con verduras, por ejemplo una berenjena rellena con carne picada o pimientos asados con atún y, si queremos apostar por la ensalada, hay que llevarla sin aliñar o prepararla antes de comer y añadirle aliño diez minutos antes de comer”, aconseja.

Bravo sugiere combinar brotes verdes, zanahoria rallada, lechuga y tomate, entre otros, con marisco cocido, filete de pollo, una lata de atún o taquitos de jamón york.

Aunque advierte que no es aconsejable añadir huevo a la ensalada por el riesgo de toxiinfeciones alimentarias y salmonelosis, y también señala como una buena opción llevar la ensalada campera mediterránea (aceitunas, atún, cebolla, patatas, pimiento y tomate), sustituyendo la patata por boniato que es un tubérculo de índice glucémico más bajo.

COMIDAS REFRIGERADAS Y VIAJERAS

“Algunas opciones saludables para llevar congelados o refrigeradas en la nevera de playa o la bolsa térmica, y muy adecuadas para familias con niños, son las bebidas y preparados bajos en calorías, como limonadas caseras de frutas, infusiones frías, ‘smoothies’ y helados con queso batido desnatado, chocolate negro, azúcar moreno o estevia, así como frutas frescas de temporada”, según Bravo.

Este experto recomienda llevar refrigerada cerveza 0%, pues el alcohol también deshidrata y podría causar mareos en los días de calor.

También apuesta por el zumo de zanahoria o jugo de tomate, agua en abundantes cantidades, así como frutas de un aporte calórico bajo o moderado, como cerezas, melocotón, manzana o nectarinas. “Además se deben tomar la sandía, el melón y el plátano con moderación”, indica.

CARNES Y VERDURAS A LA PARRILLA

“La regla básica para los alimentos que preparamos en la barbacoa (asado a la brasa) o cocina al aire libre, que se suelen compartir en familia o con los amigos, es priorizar todo tipo de carnes y pescados magros, evitando los chorizos, salchichas, butifarras y pancetas, así como prepararlas a la parrilla con verdura de guarnición”, según Bravo.

Para este experto, algunos alimentos saludables ideales para la parrilla son: las brochetas de pollo y verdura, los solomillos con parrillada de verduras, las sardinas o pulpo a la plancha con salpicón de cebolla.

CÓMO EVITAR LOS RIESGOS DEL CALOR

Rubén Bravo proporciona algunos consejos para conservar, manejar y comer los alimentos y bebidas al aire libre en temporadas cálidas, para que se mantengan en buen estado.

En el caso de los bocadillos o sándwich, Bravo recomienda “tener muy en cuenta la envoltura en la que guardemos nuestro emparedado, evitando el papel de servilleta que resecará el pan absorbiendo gran parte de su humedad, y procurando envolverlos en una hoja de lechuga y, posteriormente, en alumínio”.

“Asimismo, los emparedados convendría prepararlos con antelación y mantenerlos en la nevera, ya envueltos, al menos unas cuatro horas, para que estén frescos al comienzo de la jornada”, añade.

En cuanto a los tomates, “conviene llevarlos enteros, ya lavados y bien fríos, y transportarlos al aire, evitando lugares oscuros o apretados, porque la propia piel de esta verdura suele mantener bastante bien su interior siempre y cuando no se les presione o corte”, señala.

Este naturópata y experto universitario en nutrición considera “muy importante desechar como opciones aquellas comidas que incluyan lácteos, ya sean en forma de leche, nata o queso, pues con el calor se estropea rápidamente y agria”.

Las neveras trasportables y bolsas térmicas, son grandes aliadas para afianzar la mejor conservación tanto de los alimentos y bebidas, al mantenerlos frescos y aislados de forma importante del calor exterior, “añadiéndoles su hielo correspondiente y trasladando la comida del refrigerador de casa a la nevera portátil, para no romper la cadena de frío”, destaca Bravo.

Fuente: EFE

Berenjenas rellenas de carne

Rinde: 4 porciones
Tiemo: 30 minutos

Ingredientes:
2 berenjenas grandes
350 gramos de carne picada
Dos cebollas medianas
Un par de pimientos
350 gramos de tomate triturado
Sal
Pimienta negra
Aceite de oliva virgen
Queso rallado
Bechamel (opcional)

Preparación:

Como siempre hay que hacer a la hora de preparar berenjenas rellenas, es poner las mismas a cocer, para sacarles la pulpa y dejar las pieles bien limpias para poder rellenarlas después. Quítales la parte de arriba y córtalas longitudinalmente en dos, y mételas en una olla grande con abundante agua y un buen puñado de sal. Cuécelas hasta que la pulpa se ablande, teniendo cuidado que la piel no quede muy tierna y se rompa. Déjalas escurrir bien para que pierdan toda el agua que tuvieran, y cuando se enfríen de todo saca la pulpa con cuidado, dejando las pieles con un buen grosor, el justo para que no se abran y tengan un poco de consistencia para rellenarlas.

Mientras tanto puedes ir preparando el relleno que usaremos en la receta. Picamos las cebollas y los pimientos en trozos no demasiado grandes, y los ponemos a pochar en una sartén con aceite de oliva virgen. Añade por encima un poco de sal para ayudar al proceso.

Cuando estén doraditos los trozos de cebolla, entonces es el momento de echar la pulpa troceada, y corregimos con un poco más de sal.

Mantenemos a fuego medio y removiendo de vez en cuando, y en 5 o 6 minutos tras echar la pulpa, vamos a incorporar a la mezcla la carne picada, previamente bien salpimentada. Nosotros empleamos siempre carne de cerdo o mixta, pero si prefieres puedes usar otro tipo de carne picada que te guste. Refríe todo bien durante unos minutos, sin dejar de remover, y por ultimo añade el tomate triturado, de bote o natural, como más te guste. Dejamos a fuego más bien lento unos 15-20 minutos para que se consuma poco a poco el tomate y se mezclen bien todos los sabores de los ingredientes. Receta Berenjenasrellenas.com

Frappé de arándano

Rinde: 1 porción
Tiempo: 10 minutos

Ingredientes:

50 grs de jalea de arándano
30 ml de jugo de arándano
30 ml de jarabe de canela
60 ml de leche de soja
30 ml de jarabe de canela
Hielo, al gusto

Preparación:

Poner todos los ingredientes en una coctelera, agregar hielo; tapar y agitar vigorosamente durante 15 segundos; destapar con mucho cuidado, añadir en una copa fría para martini y perfumar con una ramita de canela encendida.

Citar las calorías en las botellas alcohólicas, medida deseable

mayo 11, 2015

Las etiquetas de este tipo de bebidas resultan pobres e incomprensibles para el público, y deberían incluir información nutricional, según los expertos consultados
Correo Farmacéutico, por Ana Callejo Mora
bebidas alcoholicasEl pleno del Parlamento Europeo se mostraba a favor, a finales de abril, de que el etiquetado de las bebidas alcohólicas que se comercialicen en la Unión Europea incluya información sobre su contenido calórico. Tal y como recogió entonces correofarmaceutico.com, en una resolución aprobada a mano alzada en Estrasburgo (Francia), los eurodiputados han encargado a la Comisión Europea que explore estas opciones y presente propuestas, como muy tarde, en 2016.

Un artículo de opinión publicado en el último número del British Medical Journal ha removido las aguas de nuevo. En éste, Fiona Sim, presidenta de la Royal Society for Public Health británica (Londres), señala que las “bebidas alcohólicas contribuyen a la obesidad y deberían incluir un recuento obligatorio de calorías”.

CF ha consultado a un experto en obesidad y otro en salud pública sobre los beneficios de una medida de este calibre, llegando a la conclusión de que aportaría una información valiosa tanto para el público general como para los profesionales sanitarios.

“El etiquetado de las bebidas alcohólicas es muy pobre y sería deseable que se ampliara esta información y fuera más comprensible y explícita para la mayor parte del público. En cualquier producto alimentario hay muchos datos nutricionales en la etiqueta y no sucede lo mismo con el alcohol, que en España se vende en tiendas de alimentación”, reclama Joan Ramón Villalví, miembro de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas) y conocedor de las políticas relacionadas con bebidas alcohólicas. Además, “el volumen de alcohol debería estar más legible en la etiqueta”.
Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), considera que “esta iniciativa es completamente favorable, pues nos permitiría a los especialistas recibir un apoyo añadido sobre las recomendaciones de bebidas alcohólicas, concienciando a nuestros pacientes y a la población en general sobre su consumo moderado y responsable”.

Villalví sostiene que “el público ignora la cantidad de calorías que comportan las bebidas alcohólicas. Si es un combinado con licor, su contenido calórico todavía es más alto”. Al respecto, Bravo cree “firmemente que si el consumidor conociera estas calorías reduciría la ingesta considerablemente, al añadir el efecto negativo del sobrepeso y la obesidad al efecto nocivo del exceso de alcohol”.

Además, de llegar a aprobarse esta medida, “podremos seleccionar entre la amplia oferta de bebidas aquéllas que se pueden consumir con más frecuencia. Es el caso del vino tinto, que aporta grandes beneficios para la salud si se consume en una cantidad de entre una y dos copas diarias. En el polo opuesto se hallan las denominadas bebidas espirituosas, que triplican las kilocalorías del vino sin aportar prácticamente ningún micronutriente -lo que se conoce como calorías vacías-“.

Marcar pautas
En opinión de Bravo, “es un error prohibir el consumo de las bebidas espirituosas, pues la población seguirá disfrutando de ellas”. Por eso, el portavoz del IMEO se inclina por “marcar una pauta para que aquellas personas que deseen seguir un estilo de vida más saludable pero sin renunciar a éste hábito puedan hacerlo. En este caso, una copa semanal sería un consumo adecuado”.

La regulación de alcohol y conducción como ejemplo exitoso

A. C. M. ¿Qué iniciativas en materia de alcohol están funcionando mejor? “El cambio en la regulación de alcohol y conducción es un ejemplo de éxito. Tenemos estudios recientes que muestran que la mayor exigencia en los controles de alcoholemia ha hecho que disminuyan los accidentes de tráfico”, afirma a CF Joan Ramón Villalví, miembro de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas). El experto en políticas relacionadas con el alcohol recuerda que las industrias (la patronal del vino, la de la cerveza y la de los licores) han sido muy poderosas evitando los últimos intentos de modificaciones regulatorias. Por ello, entre los retos para la salud pública en este campo se encuentran todavía el de regular la publicidad, que es muy intensa, y los canales de difusión. “En España, el acceso y la disponibilidad del alcohol son muy grandes, lo que se refleja en el botellón.”, señala Villalví. Y es que “muchas tiendas de ultramarinos abren toda la noche. Hay comunidades autónomas que han regulado el horario de venta de alcohol y otras que no lo han hecho. Y de las comunidades que lo han regulado, algunas lo cumplen y otras no. Se trata de un tema complejo”, concluye el miembro de Sespas.

Beber cerveza de forma moderada previene cáncer, obesidad e infartos

octubre 1, 2014

Se reúnen 160 expertos de 24 países en un congreso internacional sobre salud para destacar los beneficios de su consumo, con o sin alcohol, de forma moderada. 

consumo-moderado-cervezaEFE /Milenio
Científicos europeos destacaron los efectos benéficos para la salud del consumo moderado de la cerveza, entre ellos la prevención de cáncer, enfermedades cardiovasculares (ECV), problemas respiratorios y desterraron el mito de la “barriga cervecera”.

El séptimo Congreso europeo sobre Cerveza y Salud, celebrado en Bruselas, reunió a unos 160 expertos internacionales en medicina, nutrición y dietética provenientes de 24 países. Entre ellos destacó la presencia de facultativos procedentes de centros de investigación de Alemania, Irlanda, Rumania, Italia, Reino Unido y Holanda.

Investigadores españoles del Hospital Clínic de Barcelona, de la Universidad de Barcelona y del Centro de Investigación Cardiovascular (Csic-iccc), resaltaron los beneficios de la cerveza, con y sin alcohol, en la salud cardiovascular, obesidad, nutrición y prevención del envejecimiento celular e incluso cáncer.

Rosa Lamuela, de la Universidad de Barcelona, explicó que los polifenoles, compuestos que se encuentran mayoritariamente en alimentos de origen vegetal y también en la cerveza, son los que reducen los riesgos de padecer ECV y cáncer, debido a sus propiedades antioxidantes.

“En la cerveza hemos encontrado hasta 50 tipos de polifenoles que, ingeridos en el organismo tienen efectos benéficos como en la presión arterial, los lípidos e incluso resistencia a la insulina”, abundó Lamuela.

“El consumo moderado de cerveza junto a una dieta sana ayuda a prevenir complicaciones cardiovasculares mayores como un infarto de miocardio o un accidente vascular cerebral”, aseveró el doctor Ramón Estruch, del Hospital Clínic de Barcelona.

Aseveró que estudios efectuados en España demostraron que la cerveza sin alcohol también tiene un efecto protector ante las enfermedades cardiovasculares.

La directora del Csic-iccc, Linda Badimón, destacó que la ingesta moderada de cerveza puede “favorecer la función cardiaca global”.

En cuanto a las cantidades que se consideran moderadas, Estruch explicó que en hombres son dos vasos al día y uno en mujeres.

La doctora de salud pública de Reino Unido, Kathryn O’Sullivan, desmintió la creencia de que la cerveza causa “barriga cervecera” al “no tener ninguna base científica”.

Explicó que el consumo excesivo de cualquier tipo de alcohol puede llevar al aumento de peso, pero no si se hace de forma moderada.

Ayuda en el deporte

La rehidratación que proporciona a los deportistas, tras realizar ejercicio, fue otro de los aspectos destacados durante el Congreso europeo sobre Cerveza y Salud.

Manuel Castillo Garzón, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, abundó que la cerveza, al contrario de otras bebidas alcohólicas, aporta poca cantidad de alcohol, mucha cantidad de agua (95 por ciento) y potasio, lo que la hace apta para la rehidratación de los deportistas.

Dado que el ejercicio prolongado aumenta el riesgo de enfermedades en las vías respiratorias superiores, la cerveza se plantea como una complemento alimenticio favorable al reducir su inflamación e infección, ya que contiene compuestos polifenólicos, aseguró el doctor del Hospital Técnico de Múnich Johannes Scherr.

¿Cuánto engorda una copa?

marzo 8, 2014

Huffington Post, por Margarita Lázaro

CALORIAS-COPA“El alcohol engorda”. Vale, pero ¿cuánto? Por muchas vueltas que le des a la lata de cerveza que guardas en la nevera no hay rastro de las calorías que aporta. Tampoco en la etiqueta de la botella de vino se indica nada parecido. Por no hablar de otras bebidas como el ron, el vodka o la ginebra.

Mientras en la caja de galletas sí encuentras todos esos datos, las bebidas alcohólicas están exentas de dar esta información. Ni siquiera la nueva normativa europea de etiquetado ha determinado si los nuevos envases deberán aportar datos nutricionales. Por ahora, la legislación solo obliga a indicar su graduación.

“Es verdad que la mayoría de la gente sabe que el alcohol engorda pero quizá no sabe en qué medida. Cada gramo de alcohol aporta ni más ni menos que 7 Kcal, valor muy por encima del que aportan los hidratos de carbono o las proteínas (4 Kcal/gramo) aunque inferior a las 9 Kcal/gramo en el caso de las grasas”, aclara la nutricionista Vanesa León, miembro de la Asociación de Dietistas y Nutricionistas de Madrid (Addinma).

Este elevado aporte calórico tiene una explicación. “La mayorías de las bebidas alcohólicas se obtienen de la fermentación de azúcar”, explica Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Cuantos más azúcares tenga el producto a partir del que se obtiene la bebida, más graduación tendrá y por tanto más calorías aportará. “Esto significa que engordan más 100 ml de vodka que 100 ml de cerveza porque en cada mililitro de cerveza hay menos gramos de alcohol”, continúa Bravo.

El principal problema es que las calorías del alcohol son vacías. “Este concepto se refiere a alimentos que aportan una cantidad importante de energía, pero muy pocos nutrientes o ninguno. Esto significa que la fuente de energía no es utilizable para el trabajo muscular”, explica Vanesa León quien añade que “el alcohol requiere grandes cantidades de vitaminas del grupo B para su degradación y su consumo en exceso llevaría al organismo a un estado de déficit nutricional”. Quedarían excluidos vino y cerveza “que sí aportan algunos nutrientes importantes para el organismo”.

EL PELIGRO DE LAS COPAS

Queda claro que el alcohol tiene un importante aporte calórico, especialmente en el caso de las copas. Éstas suelen además consumirse en exceso porque de noche el subconsciente pierde fuerza y tendemos a descontrolar. El cuerpo nos pide azúcar y nosotros se lo damos en forma de alcohol. Así mientras llamamos atracón de pipas a comernos una bolsa de una sentada, nos parece normal tomarnos cinco copas en una noche. Y es verdad que las pipas son ricas en grasas pero “cinco copas aportan 1000 calorías”, insiste Rubén Bravo quien matiza que además las grasas de la pipas son cardiosaludables.

Sí, has leído bien y sí, has hecho bien los cálculos. Una copa aporta aproximadamente 200 kcal. Piensa que el alcohol, ya de por sí calórico, se mezcla con refrescos altamente azucarados. Una sola lata excede en 15 gramos la cantidad de azúcar diaria recomendada por la OMS. “Si estas calorías no se queman en una hora y media o dos, la ingesta se almacena rápidamente en forma de grasa visceral, detrás de la pared abdominal”, explica Bravo. “Es la grasa de la barriga dura, no el clásico michelín blandito”. Ésta resulta poco estética y también es peligrosa ya que rodea los órganos vitales lo que implica un riesgo cardiovascular.

Más allá del aporte calórico, el exceso de alcohol produce otros daños en el organismo. Vanesa León insiste en que “lo que más preocupa no es que engorde sino su efecto tóxico y nocivo” por eso aplaude la que la cadena británica de supermercados Sainsbury haya decidido incluir los datos nutricionales en las botellas de vino como medida persuasiva para reducir el consumo de alcohol. Para ella habría que “dar información sobre qué significa un consumo responsable y la dosis diaria tolerada de ciertas bebidas”. Porque no hay que ser radical y dejar de tomar un par de copas el fin de semana o un par de cervezas cuando el miércoles quedas con tus amigos para ver el partido de Champions: el organismo de un adulto sano tolera sin problema un consumo moderado. “La capacidad del hígado de degradar el alcohol puro es de 7,5 gramos por hora, el problema sería cuando esta cantidad es mayor porque el alcohol no metabolizado circula dentro de la sangre”, explica Vanesa León.

¿Y cómo solucionamos el tema de las calorías? Rubén Bravo insiste en que no debemos seguir una dieta rigurosa al día siguiente, “lo que tenemos que hacer es ser constantes el resto de la semana”. El especialista en nutrición recomienda realizar 35 minutos de actividad física diaria y no darnos una paliza de tres horas el día después. “Para reducir la grasa generada por el consumo de alcohol, lo más efectivo es practicar un ejercicio aeróbico moderado porque es cuando el uso de la grasa como fuente de energía es más alto”, explica Bravo. Se trata de trabajar a un ritmo de 125-135 pulsaciones por minuto con actividades como la natación o el zumba. Siempre sin olvidarnos de que “lo mejor para no engordar es reducir el consumo”.

cubataUn cubata
50 ml de ron + 200 ml de refresco de cola = 200 kilocalorías

Un gintonic
50 ml de ginebra + 200 ml de tónica = 190 kilocalorías

Un tercio
330 ml de cerveza = 148,5 kilocalorías

Un whisky con hielo
50 ml de whisky = 122 kilocalorías

Una copa de blanco
150 ml de vino tinto = 87,5 kilocalorías

Una copa de tinto
165 ml de vino = 72,5 kilocalorías

Un culín de sidra
150 ml de sidra = 63 kilocalorías

Una copa de champán
150 mililitros de champán = 56 kilocaloríasUn chupito de hierbas

25 ml de licor de hierbas = 55,5 kilocalorías

Ranking de las diez bebidas más nutritivas y menos calóricas de IMEO

julio 18, 2013

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) publica un ranking de las bebidas más saludables para disfrutar del verano sin temor a los kilos de más.

te con hielo y limon1.  Te con hielo y una rajita de limón
Es una opción saludable y muy refrescante acalórica que aporta las propiedades antioxidantes y todos los compuestos beneficiosos del té verde.

200 ml/ vaso  0 Kcal.

zumo de tomate2.  Zumo de tomate comercial
Es una bebida baja en calorías en la que encontramos vitaminas con importantes funciones anticancerígenas, como los taninos y, además nos ayuda a proteger nuestra piel del sol por su contenido en carotenos.

200 ml/ vaso 28 Kcal.

clara con cerveza3.  Clara con casera
Podemos rebajar las calorías de nuestra cerveza combinándola con casera, un refresco acalórico. A la vez obtenemos todos los beneficios del consumo moderado de cerveza, bebida diurética, rica en potasio, vitaminas del grupo B y antioxidante.

175 ml/ caña  32,1 Kcal.

clara4.  Clara con limón
Nos aporta las mismas calorías por 100 gr que una cerveza, siendo su composición en azúcares simples más elevada. Con efecto refrescante, ideal para terrazas en los meses de calor. Consumirlo con moderación.

175 ml/ caña 77,1 Kcal.

Vin 0135.  Vino tinto
El vino tinto es una bebida cuyo consumo moderado tiene efectos muy beneficiosos para nuestra salud cardiovascular, además de favorecer el descanso, si se toma en la cena.

125 ml/ copa  88,37 Kcal.

tónica6.  Tónica
Aunque no es una bebida baja en calorías, es refrescante y por su composición favorece la digestión. Hay que tomarla con moderación, ya que su aporte energético es elevado.

250ml/ vaso 92 Kcal.

zumo de melocotón7.  Zumo de melocotón comercial
Rica en azúcares y no tanto en vitaminas y minerales, a pesar de la creencia de ser una de las opciones más saludables. En caso de optar por un zumo elegir el zumo natural.

200 ml/ vaso 94,2 Kcal.

cola8.  Cocacola
Bebida con alto poder refrescante e hidratante, mejora nuestra atención ante un largo viaje por su contenido de cafeína. Pero ¡ojo con las calorías!

250 ml/ vaso 108,5 Kcal.

gin tonic9.  Gin tonic
Últimamente el consumo de gin tonic ha ganado muchos adeptos. Es el combinado menos calórico, aunque hemos de dejar su consumo para ocasiones especiales ya que su graduación y calorías son elevadas.

250 ml/ vaso 184,1 Kcal.

ron con coca cola10.  Ron cocacola
Sus más de 200 calorías por consumición hacen de él uno de los combinados más calóricos. Su alto consumo puede arruinar nuestros esfuerzos de cuidar la línea, ¡cuidado!

250ml/ vaso 204 Kcal.

Las banderillas, el gazpacho, el salpicón de marisco y la sepia a la plancha con ajo son las tapas más saludables

julio 15, 2013

Ranking del Instituto Médico Europeo de la Obesidad
Europa Press

in restaurantLas banderillas de pepinillo, anchoa o boquerón, cebolleta y aceituna; el gazpacho; el salpicón de marisco y la sepia a la plancha con ajo son las tapas más saludables, según el ránking de las mejores tapas y bebidas para la salud, elaborado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

A estas tapas le siguen los mejillones a la vinagreta; el revuelto de champiñones o setas con ajo y una rebanada de pan; el pimiento relleno de bacalao; la tapa de atún con pimiento de piquillo y pan; y el jamón con tomate.

“Gracias a esta tabla cuando nos sentemos en el chiringuito de la playa o en el bar de siempre, sabremos qué tomar y en qué cantidades, sin riesgo de engordar. Y es que, en consulta a menudo observamos que cuesta más compaginar la dieta con las vacaciones y, a la hora de pedir el menú, la gente se deja llevar por lo que piden los demás, porque huele bien o apetece, sin pensar en las consecuencias que a la larga puedan ejercer sobre la salud”, ha comentado el presidente de IMEO, Rubén Bravo.

De hecho, se estima que de media los españoles consumen entre 1 y 5 tapas por persona y tapeo, aunque esta cantidad se dispara durante el fin de semana a 10 tapas por cabeza. El tiempo que pasamos de tapas y cañas ronda desde los treinta minutos hasta dos horas, coincidiendo con los horarios de la comida o cena.

“No hay que tener miedo a la tapa, ya que si seleccionamos bien, su aporte calórico puede ser bajo y hasta ‘matar nuestro apetito’ antes de comer –entre 50 y 100 kilocalorías la unidad–. Pero eso sí, debemos recordar que el consumo calórico recomendado al día para las mujeres es entre 1.300 y 1.400 kilocalorías, mientras que para los hombres éste varía entre 1.500 y 1.800 kilocalorías”, ha apostillado el experto.

Por ello, ha aconsejado consumir las tapas de verduras frescas y mariscos por elevado valor nutritivo y omega 3 y ha recordado que los montaditos con pan y mayonesa, así como los fritos, son los que más engordan. En este sentido, el experto ha informado que, como norma general, se recomienda consumir los hidratos de carbono en la cerveza y el vino tinto y las proteínas en las zapas. “La cerveza es mejor tomarla por el día, ya que nos abre el apetito y a la noche tomar la tapa con una copa de vino tinto porque favorece el descanso”, ha apostillado.

LAS 10 MEJORES BEBIDAS PARA EL VERANO

Por otra parte, IMEO ha elaborado un ránking con las diez mejores bebidas para el verano. Así, ha colocado en el primer escalón al té con hielo y limón por sus propiedades antioxidantes, seguido del zumo de tomate comercial y la cerveza con casera y con limón.

Asimismo, el vino tino, que mejora la salud cardiovascular; la tónica, que favorece la digestión; el zumo de melocotón comercial; la coca-cola, que mejora la atención ante un largo viaje; el gin tonic, es el combinado menos calórico; y el ron con coca-cola, completan la lista de las bebidas recomendadas por le instituto.

Las Navidades del corazón

diciembre 16, 2012

El consumo prioritario de alimentos cardioprotectores durante las fiestas ayuda a reducir el colesterol y la hipertensión, además de propiciar un equilibrio emocional, aseguran los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)

  • El peso excesivo puede elevar los niveles de colesterol LDL (malo) y triglicéridos, causar hipertensión y aumentar el riesgo de enfermedad arterial coronaria, según alerta el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
  • El 80% de la población sufrirá síntomas de ansiedad, estrés o melancolía a lo largo de las fiestas de Navidad, según psicólogos españoles.
  • El estrés psicosocial que aumenta en situaciones de crisis económica es responsable de la quinta parte de los infartos de miocardio en el mundo, según el estudio Interheart descrito en The Lancet.
  • Las enfermedades cardiovasculares se llevarán la vida de casi 25 millones de personas en 2030,  siendo los problemas del corazón principal causa de muerte, según la OMS.

Es durante las Navidades cuando se disparan de forma considerable los casos de hipertensión, colesterol y obesidad. Las largas semanas de copiosas comidas no tardan en pasar factura a quienes postergan el cuidado de su salud para “una vez pasadas las fiestas”. Aunque, no todo mal viene por falta de voluntad ante los suculentos platos. A nivel psicológico, con el cierre del ciclo anual tendemos a hacer autobalances y en función del grado de satisfacción que se experimenta, aumentan nuestra susceptibilidad al estrés y a la ansiedad. La crisis económica no deja de darnos disgustos –desahucios, cierre de empresas, despidos, recorte de las pagas extra, subida de impuestos, etc.–, contribuyendo así al aumento del estrés psicosocial entre la población, que a su vez es responsable de una quinta parte de los infartos de miocardio.

Por todo ello, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad incide en la necesidad de vivir estas Navidades pensando en el corazón, tanto en el sentido literal, como figurado. Con esta idea en mente y basándose en el poder cardioprotector de algunos alimentos clave, los expertos del IMEO han trazado cinco pautas principales que nos ayudarán a disfrutar de las Navidades, sin aumentar nuestro peso, buscando el calor familiar y reduciendo el riesgo cardiovascular, pautas que podremos seguir a lo largo del próximo año 2013, como firme propósito para comenzar el nuevo año.

“Durante los últimos años, después del Fin de Año, hemos notado en consulta un importante aumento de las visitas relacionadas con problemas de corazón”, comenta Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. A través de un análisis por electroimpedancia sistémica, comprobamos que las personas con grasa visceral (concentrada en la zona del abdomen) que se alimentan de forma descontrolada, que rara vez realizan algún tipo de actividad física y están sometidas a más estrés, tienen un mayor riesgo de sufrir graves episodios cardiovasculares. Vivir en una situación de estrés durante mucho tiempo desencadena una compleja cascada de hormonas –disminuyendo los niveles de serotonina (controla la ansiedad) y dopamina (sensación de felicidad y plenitud)- que provocan importantes cambios en el organismo. Se dispara la tensión arterial y la frecuencia cardiaca, se producen alteraciones metabólicas y en el comportamiento, aumentando el riesgo cardiovascular de forma alarmante. “Es difícil controlar los factores que puedan causarnos estrés psicosocial, puesto que en muchos casos no dependen de nosotros, sino de condicionantes externos”, comenta Bravo. Sin embargo, “hay que incidir en aquellos factores de riesgo cardiovascular que sí son modificables, como son los provocados por una mala alimentación, el sedentarismo, la falta de descanso, la hipertensión o la diabetes; nuestra salud está en juego, y es cuestión de tiempo que nuestro cuerpo nos comience a dar avisos de que nuestro sistema nervioso y cardiovascular se encuentran al límite”, recalca.

A continuación, ofrecemos 5 pautas que nos ayudarán a reducir el riesgo cardiovascular y controlar nuestro peso en Navidades y posteriormente como propósito para el 2013.

 5  pautas de IMEO en estas Navidades del corazón


1.- Compensar las comidas festivas en los días que rodean a éstas.

Debemos mentalizarnos que en Navidad sólo hay 4 comidas que romperán con nuestra rutina diaria, celebrando Nochevieja, Navidad, Año Nuevo y Reyes de forma especial con familiares y amigos. En estas cuatro comidas realmente debemos tener un especial cuidado con los entrantes, los postres y las copas finales, porque suelen ser una inyección de calorías y grasas que elevan nuestro colesterol. Os proponemos las siguientes recomendaciones:

–   Cocinar las cantidades justas para que no queden sobras en los días siguientes.

– Tomar un aperitivo 30 minutos antes de la comida principal, consiguiendo un efecto aperitivo que reducirá nuestro apetito. Este aperitivo bajo en calorías puede ser brochetas de jamón ibérico con bolitas de manzana o lacón magro con pimentón, acompañado de una copita de cava.

–  En los entrantes evitar los fritos, los quesos grasos, los embutidos, o mayonesas. El pulpo a la gallega, la sepia con ajito, el marisco a la plancha o el jamón ibérico son opciones navideñas muy recomendables y saludables.

–  En el plato principal basta con seleccionar la ternera, el redondo de pollo o el pescado en vez del cordero o el cerdo, y decantarnos por el horno, la plancha, el asado o cocido evitando los fritos, rebozados o empanados.

–  En cuanto a los postres, con intentar reducir su consumo a raciones moderadas será suficiente.

Para los días entre festivos, compensar con comidas ligeras trasladando el consumo de hidratos de carbono al desayuno y priorizando con las frutas, verduras, y proteínas bajas en grasa como los lácteos desnatados, el pollo, los pescados, fiambres magros o huevos.

Un ejemplo de menú para los días intermedios sería:

Desayuno:            Un puñado de cereales sin azúcar con leche desnatada.  Un descafeinado.

Media mañana: 1 buen puñado de uvas y 2 nueces.

Comida:                   Escalivada de pimientos rojos y atún.

Media tarde:         2 yogures 0% y 2 nueces.

Cena:                          1 tazón de caldo de verduras, 5 shurimis de pescado a la  plancha, 1 onza de chocolate puro, 1 vaso de tinto.

2.- Entrenar nuestro corazón para manejar el estrés y controlar las emociones. 

Caminar 45 minutos diarios a un buen ritmo acompasando una respiración profunda mientras escuchamos música relajante, mejorará notablemente nuestro estado de ánimo, disminuyendo la depresión y reduciendo el riesgo cardiovascular. El yoga, la meditación o el Pilates, también son buenos aliados para aprender a manejar el estrés.

3.- Priorizar el consumo de alimentos cardioprotectores y reducir las grasas “malas”.

“Sobretodo en Navidad, cuando pasamos más tiempo en la mesa comiendo o picando, debemos evitar el consumo de alimentos que contienen grasas trans o saturadas. Además de engordar, pueden disparar los niveles de colesterol LDL y, según recientes estudios, también nos pueden deprimir. Las grasas trans son presentes en la manteca vegetal, las margarinas y la bollería industrial. Las grasas saturadas generalmente son de origen animal, incluyendo aquí las carnes magras o la manteca de cerdo, aunque también se encuentran en el aceite de palma o de coco. Debemos consumirlas en la menor cantidad posible, porque nuestro hígado las convierte en colesterol muy fácilmente, de modo que a más cantidad de estas grasas tenemos un mayor riesgo para el corazón”, subraya el también experto de nutrición del IMEO.

Desde IMEO, recomendamos
aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio (verduras, frutas), calcio y magnesio (frutos secos, lácteos, algas marinas o brócoli), ya que favorecen la disminución de la hipertensión por estrés y suelen tener un efecto relajante muscular que también actúa sobre las arterias.

Los frutos secos (nueces, almendras, avellanas y pistachos) tienen acción antiinflamatoria y antioxidante, además reducen el colesterolen la sangre. Por esta razón “es esencial su consumo diario, recomendando distribuir la toma de entre 6 y 8 frutos secos a lo largo del día”, aconseja Bravo.

El consumo suficiente de agua o éste de frutas y verduras frescas con alto contenido de agua favorece la buena circulación de la sangre, reduce la presión arterial y asegura un buen nivel hídrico.

El aceite de oliva es otro gran aliado del corazón, ya que tiene un fuerte efecto antiinflamatorio en el cuerpo humano, lo cual ayuda a prevenir enfermedades como la aterosclerosis que dificulta el flujo sanguíneo y aumenta la presión arterial.

4.- Brindar con vino tinto favorece el corazón.

Diversos estudios relacionan el consumo moderado del vino tinto con un menor riesgo de padecer enfermedad cardiovascular. Gracias a su poder antioxidante, este elixir de larga vida influye considerablemente en nuestro grado de bienestar, disminuye los niveles de estrés y retarda el envejecimiento celular. El hecho de que el vino tinto sea más beneficioso que el blanco en gran parte se debe a las extraordinarias propiedades de la uva negra. El grano de esta fruta es rico en taninos, unas sustancias naturales, astringentes y amargas que proceden de la maceración de los hollejos y de la crianza en madera.

Durante el proceso de elaboración, el mosto se macera con la piel y las pepitas, permitiendo así que sus beneficiosas sustancias pasen al vino y se conserven durante la crianza en barricas de madera. La uva negra también abunda en ácidos fenólicos que pueden inhibir el colesterol malo que, si se oxida, se depositaría en la pared arterial formando placa. “De modo que tomar una copa de vino tinto en la cena evita que las plaquetas sanguíneas se aglutinen y causen problemas de aterosclerosis a medio y largo plazo”, resume Bravo. La cantidad recomendada para las mujeres es de 150 ml, con un aporte calórico que no alcanza las 100 calorías. En caso de los hombres la cantidad diaria recomendada se limita en dos copas, equivalentes de unas 200 calorías.

Generalmente, en días festivos tomamos más alcohol, ya sea para participar en los brindis o para acompañar cada plato con la bebida más adecuada. “Si ingerimos más cantidad de la recomendada, dificultaremos el trabajo del hígado que, mientras procede a degradar el alcohol, aplaza la quema de grasas “buenas” que el proceso del organismo precisa para su buen funcionamiento”, explica Rubén Bravo. Además, la ingesta de alcohol afecta al proceso hormonal de nuestro organismo y hace que sintamos más hambre. Para no subir de peso en las Navidades, es importante evitar las bebidas de mayor graduación alcohólica, como el ron o el whisky que aportan gran cantidad de “calorías vacías”, unas 244 por 100 ml, y priorizar las de bajo aporte calórico, siendo la mejor opción como el tinto, la cerveza y la cava.

5.- Propiciarnos un buen fondo emocional, aumentando los niveles de serotonina y dopamina, hormonas del bienestar. Estos dos neurotransmisores son los encargados de regular, entre otras cosas, nuestras emociones, apetito y estado de ánimo. Mantener la serotonina y la dopamina en unos niveles adecuados nos permite combatir problemas de ansiedad y depresión, además, nos procura un buen fondo emocional. “En invierno, por regla general, tenemos los niveles de serotonina más bajos, debido a la disminución de la luz natural”, explica Bravo. No obstante, podemos influir de forma positiva en la secreción de esta hormona de la que depende, en gran medida, nuestro bienestar, aprovechando las horas de sol para realizar todas nuestras actividades diarias, y la noche procurar la calma y propiciar el descanso reparador”. Adaptar la nutrición a nuestro biorritmo es una de las claves para obtener el equilibrio emocional.

¿Cuánto engorda el alcohol?

agosto 31, 2012
 Acabamos con la duda que os reconcome todos los fines de semana cuando tomáis una copa

Reista GQ / por David López Palomo

Seguramente algún fin de semana, mientras bebías una copa de terraceo, te has preguntado: “¿Cuánto engorda el ron-cola que me estoy bebiendo?”. De hecho, es muy probable que alguno de tus amigos listillos se haya lanzado a sentar cátedra sobre la relación entre el consumo de alcohol y la grasa que acumulamos: “Cené cerveza durante un mes y perdí siete kilos”. Cuidado.

Pues bien, para que nadie se lleve a engaño, le hemos pedido a Rubén Bravo (especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad) que nos explique cuál es la bebida que más calorías tiene, cómo afecta a nuestro cuerpo y de qué manera se puede eliminar lo acumulado durante la noche del sábado.

Empecemos pues por lo primero: lo que más engorda son los licores dulces (383 kcal), seguidos del whisky y el ron (244 kcal ambos); el coñac (243 kcal), el aguardiente (222 kcal), el vino blanco (85 kcal), el rosado (74 kcal) y por último el tinto y el cava (65 kcal ambos). Un escalón por debajo estarían la cerveza, el vino seco y la sidra, que son las que menos alcohol tienen y por tanto menos calorías aportan (todos los datos corresponden a consumos de 100 ml). Para que os hagáis una idea el cuerpo necesita entre 2.000 y 2.500 calorías al día (no confundir con Kcal).

Explicado esto, la otra gran pregunta que cabe hacerse es: ¿por qué engorda tanto? Pues bien, el alcohol, por su alto valor calórico,nos hace recibir muchísima energía de golpe. Una energía que, según explica Rubén Bravo, “si no quemamos en las horas próximas a la ingesta se almacena rápidamente en forma de grasa. A esto hay que añadirle que las espirituosas normalmente se mezclan con bebidas carbonatadas que contienen gas y azucar; y además por la noche, que, para más INRI, es cuando nuestro cuerpo necesita menos energía.”.

Por menorizando el tema de los refrescos, una Coca-Cola o una Fanta tienen unas 110 calorías por cada 100 ml. Es decir, mucho más que el vino rosado o el blanco, pero menos que el whisky o el ron. “El problema de muchas de estas bebidas, entre las que se incluyen las light y las zero, es que muchas llevan cafeína, teína o taurina, que obligan a crear insulina; y por lo tanto aceleran en un 32% la velocidad en que el hidrato se convierte en grasa”, ratifica el nutricionista del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO).

Además, este tipo de grasas son muy perjudiciales para el cuerpo humano. Rubén Bravo las denomina grasa visceral: “Son de alto riesgo para la salud porque generan un continuó bombeo de sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo, lo que se traduce en que pueden provocar enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, colesterol e incluso algunos tipos de cáncer”.

En última instancia y siempre con precaución, la única forma de eliminarlas es haciendo deporte. Para acabar con este tipo de grasas que rodean a los órganos internos del cuerpo deberíamos llevar una dieta adecuada y hacer ejercicio (subir cuestas, nadar o correr) al menos cuatro días a la semana.

Para acabar, acabemos con una cita resumen de Bravo que sirva para ser recordada a la hora de beber: “Consume alcohol con moderación, despacio, disfrutando e intentando no mezclarlo con bebidas que contengan demasiada azúcar”. Palabra de un nutricionista.

Rubén Bravo de IMEO en ABC radio: Cómo comer en verano de forma saludable

agosto 15, 2012

La pregunta que se hacen muchos veraneantes hoy es qué y cómo comer en los días de tantísima calor en verano. Por un lado están las vacaciones y los placeres –entre ellos el de comer—que no queremos renunciar, por otro lado está la conciencia que nos indica “que no todo vale”, si queremos seguir teniendo un cuerpo en su punto de peso saludable.
En este programa Queremos hablar de ABC Radio, Rubén Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos revela el secreto de disfrutar de una buena comida en un chiringuito, sin que esto nos pase factura en materia de sobrepeso.

“La cerveza es una excelente proteína, pero no hay que abusar de las cantidades, ni mucho menos acompañarla con tapas elaboradas a base de pan y mayonesa”, explica el especialista.  Una copa de tinto por la noche va bien, ya que entre otras cosas nos desestresa, son sólo algunos de los consejos nutricionales que podemos poner de inmediato en práctica para disfrutar de lo que nos queda de verano.

Para escuchar las dos partes del programa, pulsa PLAY.