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Los peligros de la falsa dieta de la NASA

enero 22, 2018

Una supuesta dieta conocida como “de la NASA” está haciendo furor por la red, marcando un peligroso patrón dietético que podría pasar factura a tu salud.

Todo el mundo sabe que los astronautas se alimentan a base de patatas fritas.

Todo el mundo sabe que los astronautas se alimentan a base de patatas fritas.

Hipertextual, por Santiago Campillo

¿En qué consiste y por qué es tan dañina?
Nuevo año, nuevas dietas milagro, podríamos decir. En realidad ésta no es propiamente nueva, sino que lleva cierto tiempo pululando por el espacio digital. Sin embargo, está cogiendo fuerza, ahora, fruto de un curioso rebranding que la tilda de una manera muy deshonesta. La dieta de trece días, más conocida como dieta de la NASA, sí que puede cumplir con lo que promete: perder más de una decena de kilos en poco más de una semana. Pero ¿a qué precio? Sin duda, los peligros que entraña no merecen la pena.

Ni NASA ni dieta
Vamos a dejarlo claro desde el principio: la dieta de la NASA tiene más bien poco que ver con la agencia estadounidense. Esta dieta, además se conocía antes con el nombre de Royal Danish Hospital diet. La supuesta dieta, sencillamente, ha cambiado su nombre para seguir persistiendo en la red de redes.

Pero su base es exactamente la misma, con los mismos peligros y su mismo origen oscuro e indefinido. Por más que hemos buscado, no hemos conseguido encontrar cuándo apareció la supuesta relación entre este menú tan dañino para la salud y la mención a la NASA.
Lo que sí sabemos con seguridad es que la agencia aeroespacial no tiene nada que ver con ella. Entre otras cosas, no se pueden ligar en ningún sentido, además de que la dieta a la que están sometidos los astronautas y profesionales de élite de esta entidad no tiene absolutamente nada que ver.
La alimentación de los astronautas es tremendamente estricta y se controla durante años para poder mitigar los efectos adversos de la microgravedad, cuyos efectos hace que los huesos no calcifican bien y los músculos sufren cierto deterioro. Por tanto, esta dieta jamás sería candidata para su administración en la agencia. Y, ¿qué tiene de malo?

Todo lo que no debe ser una dieta
Esta dieta es, probablemente, de las peores que hemos analizado en Hipertextual. Y es que cumple con muchas de las premisas negativas que se esperan de una dieta milagro. En primer lugar, es muy hipocalórica, llegando a las 500 kCal diarias.
Según las (un tanto obsoletas) tablas de metabolismo basal, un adulto de 25 años y envergadura media tiene un metabolismo basal de unas 1.700 kCal. Eso sin contar con la energía necesaria para realizar cualquier otro tipo de actividad, que nos podría llevar a las 2.500 Kcal, sin practicar deporte intenso.

Esta dieta, sin embargo, promueve un consumo hasta cinco veces inferior a lo que una dieta normal debería aportar. ¿Cómo no vas a adelgazar? Pero el estrés generado ante la restricción calórica será patente y tendrá consecuencias: desde una cetogénesis a la producción de otros radicales libres innecesarios, por no mencionar otras consecuencias metabólicas.

En segundo lugar, esta dieta es restrictiva, lo que quiere decir que prohíbe ciertos grupos de alimentos, como los cereales o ciertas frutas. Esto es una muy mala señal. La única restricción en la dieta que resulta sana es la de los ultraprocesados y los alimentos elaborados con exceso de azúcar, sal y grasas.
Además, no conviene despojar a los alimentos de todos los atributos para tener en cuenta sus calorías, ya que estos son más que la suma de sus partes. Para ir acabando, esta supuesta dieta de la grasa promete una pérdida de peso espectacular: diez kilos en solo trece días. Pero, aunque esto completamente posible debido a la tremenda restricción calórica, de lo que no habla es del efecto rebote que sufriremos.

Aunque a posteriori controlemos la dieta, por cuestiones metabólicas variadas, ganaremos parte del peso perdido, si no todo. Incluso es posible ganar más en caso de no tener cuidado con lo que comemos. Y es que el cuerpo está preparado para sobrevivir, no para mantener la línea que creemos que deberíamos tener.

Más razones para no seguirla
Además del factor fisiológico, la restricción de esta dieta también implica otras cuestiones importantes que tienen que ver con nuestra psicología. Esta dieta podría afectar nuestro estado de ánimo y nuestra motivación. Aunque trece días puedan parecer pocos, una alimentación insana puede mostrar sus efectos mucho antes.

Pero, lo más importante, es que no nos va a ayudar en nada en nuestra vida porque atenta contra todas las nociones básicas de la educación nutricional. La nutrición no es cosa sencilla y, desde luego, nunca va a funcionar bajo las premisas de una dieta milagro.
Además, si esta pone en peligro nuestra salud lo primero que debemos hacer es denunciarla. Si alguien te ha propuesto esta dieta, lo mejor es que no le hagas caso (ni ahora ni en adelante), porque demuestra que realmente no entiende sobre este aspecto.

¿Y qué hacer si queremos perder peso?
La única fórmula válida es la misma de siempre: alimentación sana, eliminar ultraprocesados de nuestra vida, reducir azúcar añadido, comer más verduras y frutas… y dejar de intentar adelgazar en una semana. Porque, si lo consigues, será a costa de tu salud. El único truco válido es aprender a comer.

Siete comidas con bastante grasa que te ayudan a perder peso

febrero 5, 2016

¿Estás harto de eliminar de tu dieta todos los alimentos que te gustan para poder adelgazar? Basta ya: aquí tienes algunos ‘snacks’ deliciosamente grasos con los que no te meterás ni un gramo más

El Confidencial
siete-comidas-con-bastante-grasa-que-te-ayudan-a-perder-pesoPicar entre horas es el gran enemigo de nuestra dieta. Cada vez que acudimos a la nevera o la máquina de ‘vending’ –en un momento dado, todos acabamos cayendo–, nos metemos en el cuerpo unas cuantas calorías de más absolutamente innecesarias. Lo entendemos, estás haciendo dieta y tienes hambre, pero hay que tener en cuenta que la mayoría de los ‘snacks’ suelen estar entre los alimentos menos saludables de la pirámide alimenticia (aunque obvies mirar directamente la información nutricional que hay en sus bolsas y envoltorios, lo pone).

‘¿Entonces qué hago para saciar el apetito?’, dirás. Lo primero, no ponerte dramático ni obsesionarte con que estás hambriento; lo segundo, probar con alguno de estos aperitivos que te quitarán de un plumazo el hambre y evitarán que te metas una caloría de más.

Eso sí, por muy sanos y sabrosos que sean tampoco te puedes comer toneladas. Sus efectos nunca serán similares a los de zamparte varios dulces de bollería industrial, pero funcionarán mucho mejor si los consumes con cabeza: procura que tus aperitivos nunca superen las 200 calorías por ración, acompáñalos con agua en lugar de con un refresco e intenta llevártelos a la boca después de haber hecho algo de ejercicio. ¡Buen apetito!

Queso: prueba con el mozzarella
Si eres un aficionado al queso, no te vengas arriba que tampoco puedes picar trozos y trozos sin que tu cintura se resienta. Sin embargo, si comemos pequeñas porciones y las ponemos como acompañamiento en una ensalada o en una brocheta con un par de tomates ‘cherry’, estaremos picando algo entre horas sin llevar al colapso nuestro plan de adelgazamiento. Especialmente si optamos por una ración de queso mozzarela fresco que, además de ser bajo en calorías, estudios recientes han demostrado que su capacidad para saciar nuestro apetito es mucho mayor que la de otras variedades.

Nueces
Además de reducir el riesgo de infarto y otras enfermedades cardiovasculares, las nueces son un aperitivo excepcional cuando el objetivo es perder peso. Llenas de fibra y de grasas saludables, un reciente estudio publicado en ‘The American Journal of Clinical Nutrition’ demostró que las nueces, gracias a la gran cantidad de ácidos omega-3 que contienen, pueden acelerar el metabolismo ayudando al cuerpo a descomponer la grasa almacenada para usarla como energía. Ante su ausencia, otros frutos secos como las almendras, los anacardos o los cacahuetes, pueden ser una alternativa ideal.

Aceitunas
Los ácidos grasos monoinsaturados, además de ser un gran aliado para satisfacer los antojos salados, son famosos por ayudar a reducir el peso corporal. Si tiene que venirte a la cabeza algún alimento rico en los susodichos, piensa en las aceitunas. Piscolabis ideal en casa o en el bar de la esquina, contienen también un poco de grasa, lo que erradica el hambre y nos ayuda a aguantar saciados hasta la hora de comer o cenar.

Los sabores más intensos hacen trabajar más duro a nuestro paladar por lo que nos sentimos satisfechos al consumir menores cantidades de los mismos

‘¿Pero no tienen muchísimas calorías?’, preguntarás contrariado. No. Olvídate del mito porque no es para tanto. Según datos del estudio del Instituto de la Grasa del CSIC realizado en 2006, las aceitunas verdes tienen unas 154 calorías por cada 100 gramos y las negras unas pocas menos, alrededor de 140 por cada 100 gramos.

Yogur
Hace ya algún tiempo que los científicos han desmitificado que el yogur desnatado es mejor que el normal para perder peso. La grasa natural de los yogures tiene un poder saciante mucho más alta, lo que, a diferencia de lo que ocurre con los bajos en grasas y descremados, evitará que nos entre un hambre atroz a las pocas horas de habernos merendado uno. Procura no añadirles azucar y buscar la combinación de sabores añadiéndole, por ejemplo, los mencionados frutos secos o un poco de fruta fresca.

Chocolate negro
Cuando estamos bajos de ánimo un buen chute de azúcar nos anima, y qué mejor forma de disfrutarlo si encima sabemos que apenas nos estamos metiendo calorías. Entra en juego la opción del chocolate puro o negro que, como han remarcado diferentes estudios, no sólo no engorda sino que además, consumido con moderación y acompañado de un estilo de vida saludable, ayuda a reducir el índice de masa corporal.

Procura que tus aperitivos nunca superen las 200 calorías por ración, acompáñalos con agua e intenta comerlos después de haber hecho algo de ejercicio

Además, una investigación publicada en la revista ‘Flavour’ determinó que es uno de los mejores ‘snacks’ para saciar el hambre porque los alimentos con sabores más intensos hacen trabajar más duro a nuestro paladar por lo que nos sentimos satisfechos al consumir menores cantidades de los mismos.

Guacamole
No nos cansamos de elogiar este superalimento. Y no es para menos. Repleto de grasas saludables, el aguacate es capaz de mantenernos saciados hasta cinco horas. Lo mejor de todo, es alto en grasa pero apenas tiene calorías, poco más de 130 por cada 100 gramos. Sólo con un poco de limón y sal ya está delicioso, pero si queremos disfrutarlo a lo grande en su plato estrella por excelencia, el guacamole, evita comértelo a cucharadas con nachos, patatas fritas o regañás. Unas ramitas de apio o zanahoria serán la cuchara ideal para acompañar nuestro grasoso pero saludable ‘snack’.

Batidos
Si te da pereza ponerte a pelar fruta o te parece realmente aburrido comerte una manzana fresca para merendar, prueba a preparar un buen batido en el que combines varios ingredientes ricos en nutrientes y con algo de grasas saludables –como por ejemplo coco fresco o un poco de aceite de coco– para mantenerte saciado más tiempo. Te puede servir incluso como reemplazo de una comida o cena.

Fin de año: raciones justas y dulces con sumo ciudado

diciembre 31, 2015

La Sexta, Más Vale Tarde
Los dulces en Navidad son, sin duda, los protagonistas de la mesa. Compramos muchos dulces y no escatimamos en la cantidad. ¿Es posible tomarlos sin engordar?
El objetivo que nos tenemos que plantear estos días es de no engordar y dejar las dietas para después de las fiestas.
Los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) aconsejan hacer un día depurativo tras cada cena de excesos. Además, es importante ” comprar las raciones justas y controlar las técnicas de cocinado y cocción, porque si no elegimos bien podríamos multiplicar por tres el aporte calórico de un mismo alimento”, señala Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO.
Es contraproducente ayunar el día antes o durante el día de la comida navideña, porque induce al atracón posterior y se relentiza el metabolismo.
En el ranking de los postres más calóricos primer lugar ocupa el turrón duro (547Kcal), seguido por el mazapán (500Kcal),  turrón blando (490Kcal), polvorón (480Kcal), peladillas (461Kcal) y mantecados (460Kcal).
Desde IMEO recomiendan hacer un postre casero, de un aporte calórico moderado, como un flan casero o unas natillas con galleta, por ejemplo, brindar con  cava y cuando desaparece la sensación de hambre finalizar con uno o dos trocitos de turrón.
En cuanto a las copas, hay que saber que apostar por las bebidas menos calóricas. Porque un vaso ron con bebida de cola tiene 293Kcal y equivale a: 2,7 copas de 150ml de vino tinto o blanco; 3,2 vasos de sidra dulce; 4,1 copas de 100ml de champagne y a 4,5 botellas de 200ml de cerveza rubia.

Dieta de los días alternos: Descubre la dieta que utiliza grasas saludables que te ayudan a adelgazar

mayo 6, 2015

Muchas veces escuchamos la palabra dieta y se nos pone la piel de gallina, nos imaginamos comiendo únicamente lechuga y pescado hervido, pero no tiene porqué ser siempre así.

Paula Butragueño | Correr y fitness

Rubén Bravo ha creado una dieta en la que los alimentos estrella tienen un alto contenido en grasas saludables. ¿Cómo es esto posible?

a dietaEn ocasiones, es “fácil” pensar que por su elevado contenido calórico, una dieta sin grasa o con el mínimo de ella sería la solución para conseguir la pérdida de peso y una disminución de nuestra grasa acumulada. Pero no es cierto.

El tejido adiposo se encarga de almacenar la energía sobrante que nuestro cuerpo no utiliza para obtener energía, ya sea proveniente de los hidratos de carbono, de las proteínas o de la grasa, se almacena en forma de grasa, ya que es la forma más rentable de hacerlo (más kilocalorías-menos espacio).

Si no consumiéramos grasas, en pocas semanas moriríamos, ya que son imprescindibles para multitud de funciones en nuestro organismo, y, como veremos, grandes aliadas, no sólo para perder peso, sino también para mejorar nuestra salud y protegernos de multitud de enfermedades degenerativas.

Aunque redujéramos mucho la ingesta de grasas a través de la dieta, si comemos más de lo que nuestro cuerpo consume, nuestra reserva grasa continuará aumentado, independientemente de su procedencia; por lo que muchas veces la clave la encontraremos en buscar un equilibrio en el consumo de hidratos de carbono y de proteínas, maximizando su utilización a lo largo del día.

Tomar las grasas adecuadas en la cantidad recomendada en la Dieta de los Días Alternos te ayudará a:

1.- Mejorar los niveles de colesterol, protegiendo el sistema cardiovascular.

2.- Perder peso, pues las grasas adecuadas mejoran el sistema hormonal y el metabolismo.

3.- Protegerte de los estados de depresión.

4.- Protegerte del envejecimiento prematuro y las enfermedades inflamatorias degenerativas.

5.- Más años de vida y más vida a tus años. Los ácidos grasos Omega 3 tienen un efecto antiinflamatorio y protector frente a diversas patologías como el cáncer, la depresión, el infarto, el sobrepeso o la obesidad, demencia senil… mejorando parámetros tan importantes como el sistema inmunitario, la capacidad cognitiva, la memoria o el sistema endocrino.

La pregunta entonces sería  ¿qué grasas debo tomar habitualmente y cuáles debo restringir a cantidades moderadas?

1.- Grasas de ingesta habitual (todos los días): Pescado azul y blanco, frutos secos y frutas como el aguacate, jamón ibérico de bellota o cebo y el aceite de oliva virgen (primera presión en frío).

2.- Grasas de ingesta controlada o restringida (dos veces por semana): Aceites vegetales como aceite de girasol, de maíz o de soja, carnes grasas y yema de huevo.

3.- Grasas de ingesta ocasional o restringida (una vez a la semana): Margarinas, snacks salados como patatas fritas, pizzas, palomitas, la mayoría de salchichas industriales, embutidos y charcuterías grasas, tocino, panceta, beicon, mantequilla, nata, piel del pollo y productos elaborados con aceites vegetales saturados como la bollería industrial.

Se observa hasta un 60% más de riesgo de sufrir depresión tras el consumo regular de comida basura o “fast food”, con alto contenido de grasa que quienes consumen una dieta equilibrada con un aporte adecuado de frutas, verduras y pescado.

En concreto, la Dieta de los Días Alternos propone combinar tres días temáticos diferentes a lo largo de la semana, para conseguir los objetivos planteados. Estos días son:

– Días depurativos: Son días muy hipocalóricos, con comidas de planteamiento detoxificante y depurativos, que nos ayudarán a mejorar los niveles de retención de líquidos.

– Días de régimen: Diseñados sobre platos muy sabrosos, de fácil elaboración, pero equilibrados en niveles de hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables.

– Días sociales: Orientados para relajar la sensación de estar a dieta, y poder disfrutar de platos considerados “menos dietéticos” durante el fin de semana.

Obesidad, futbol y alimentación: los mundiales de todo lo demás

junio 12, 2014

WSJ

el mundial de futbol y la obesidadEn plena fiebre mundialista, los chicos de The Wall Street Journal decidieron hacer un ejercicio interesante para ilustrar algunos de los datos más sabidos y otros más bien desconocidos de este extraño lugar al que llamamos nuestro planeta. El ejercicio consistió en comparar a los países participantes del torneo en aspectos que van desde el peso medio de los equipos nacionales de futbol, pasando por cuestiones geográficas y sociales, hasta otros que respectan la salud, como la tasa de obesidad o el consumo de frutas y vegetales.
En el Mundial de Brasil, el país con equipo de futbol más pesado es Nigeria, con 79,6 kilos de media per cápita. México, a cambio, es el país con la selección más liviana con una media de 70,7 kilos por jugador. Sin embargo, la población de éste último resultaría semifinalista en un torneo de tasa de obesidad.
Estados Unidos tiene medalla de oro en esta disciplina, ya que el 33 % de la población americana adulta es considerada obesa.
EEUU también ganaría el primer lugar en Índice de masa corporal más alto, con 27,8 promedio del IMC por habitante. Los americanos, asimismo, son los mayores consumidores de azúcar en el mundo, con 569 kilocalorías per cápita por día y también tienen más establecimientos de McDonald’s per cápita, unos 4,48 locales por cada 100.000 personas.
El Mundial de Todo lo demásLa sorpresa en este peculiar mundial, organizado por el WSJ, ha sido Bélgica que resulta Bélgica el mayor consumidor de grasas animales, unos 432 kilocalorías per cápita por día.
Entre los países que se llevan “la palma de Oro” en términos de mayor consumo de alimentos saludables son Japón, como mayor consumidor de comida de mar (138 kilocalorías per cápita por día), Corea del Sur, como mayor consumidor de vegetales (179 kilocalorías per cápita por día) y… Ghana, como mayor consumidor de fruta (350 kilocalorías per cápita por día).
Aquí te dejamos algunas de estas comparaciones. Para conocerlas todas, visita el sitio de WSJ.

El ayuno extremo no tiene sentido alguno

marzo 26, 2013

El peso perdido con esta práctica se recupera rápidamente y es perjudicial para la salud. Los expertos aconsejan que, en caso de hacerlo, como método ‘depurativo’ o por creencias religiosas, debe ser más moderado (sin bajar de las 1.000 kilocalorías)

Ana Callejo Mora
Sección de Medicina del Correo Farmacéutico

Los zumos de verdura son muy importantes por su aporte vitamínico durante el ayunoEn Cuaresma y Semana Santa vuelve a sonar la expresión ayuno. Más allá de este simbólico gesto religioso, hay quien recurre al ayuno con fines depurativos o para adelgazar. ¿Es una medida saludable? No para los expertos en nutrición que han sido consultados por CF. Al menos el ayuno extremo.

Para Javier Aranceta, presidente del comité científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC),“ayunar es alterar, de alguna manera, el protocolo del organismo. El ayuno total o dieta cero, consistente en agua y caldos sin calorías, es agresivo y poco justificado”.

Marta Garaulet, catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición de la Universidad de Murcia, explica que“ si lo que se intenta es perder unos kilos, el ayuno no es eficaz porque acarrea un efecto rebote, por el cual el que ayuna un día come el doble al día siguiente. Además, provoca estrés metabólico”.

Rubén Bravo, director del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), está de acuerdo: “El ayuno extremo no tiene beneficios, puesto que lleva al organismo a desnutrición. Nunca debe hacerse con el objetivo de perder peso, porque la mayoría de lo que se pierde es agua, masa muscular y un poco de grasa. Este peso se recuperará rápidamente”.

Aranceta establece en un segundo nivel, que se sitúa por debajo del ayuno absoluto, lo que algunas clínicas especializadas -bajo supervisión de nutricionistas y médicos- denominan “ayuno terapéutico”, y explica que “los individuos que se someten a este método ingieren agua, zumos de frutas y algún tipo de complemento, llegando así a las 250 kilocalorías, como mínimo, al día. Es imprescindible que lo prescriba y controle un profesional, ya que se da un balance negativo de proteínas. Suele hacerse un fin de semana para desintoxicar”.

Bravo eleva las kilocalorías mínimas diarias necesarias en ”un ayuno en condiciones” a 1.000 ó 1.100. “Para desintoxicar es básico beber mucha agua, moderar la actividad física y nunca retirar las frutas y verduras porque el cerebro funciona con la glucosa”.

Garaulet disiente en el concepto de limpieza. “El organismo no es una casa. No es bueno privar a los órganos de energía. El propio ayuno provoca toxicidad, debido a la producción de cuerpos cetónicos”. Otra cosa es el tercer nivel: la restricción calórica (ver tabla de alimentos). Sin ser exactamente un ayuno es más eficaz en la pérdida de peso y en otros aspectos. “Hay que individualizar. Si calculamos que una persona necesita 2.500 kilocalorías al día le damos unas 1.800. Algunos estudios apuntan ya que esta pauta prolonga la vida”, dice el presidente de la SENC.

Aranceta y Garaulet coinciden en que en niños, mayores, embarazadas y mujeres en periodo de lactancia estas soluciones no tienen sentido, salvo en algún caso de obesidad.

LA IMPORTANCIA DEL CUÁNDO

La experta en nutrición recomienda hacer, de vez en cuando, un “reseteo del reloj circadiano. Las vacaciones son un buen momento para, además de hacer una dieta hipocalórica controlada, salir a caminar, tener horarios más fijos y organizados y dormir, al menos, ocho horas diarias. También deberíamos adelantar la hora de la comida a las 13:30 ó 14:00 horas y la de la cena a las 20:30 ó 21:00 horas”.

El equipo de Garaulet comprobó esta idea en un trabajo en el que observaron que comiendo lo mismo y moviéndose igual, las personas que comían tarde, después de las 15 horas, perdían menos peso que las que comían pronto. De los 420 participantes, los que comían sobre las 14:30 horas perdían unos 12 kilos y los que lo hacían pasadas las 15 horas adelgazaban 8 kilos. Según Garaulet, en general, “el número de comidas recomendadas son, como mínimo, tres. Desayuno, comida  y cena”. Su explicación es simple: cuantas más veces comes más oportunidades hay de ingerir mayor cantidad de alimentos, un riesgo para obesidad.

En la población general hay extendidas diversas formas de actuar tras una comilona. “El mensaje principal es que no hay que saltarse ninguna comida porque esto desencadenaría el mencionado efecto rebote”, concluye Garaulet.

SI NO SE COME CARNE

En cuanto a la abstinencia de carne en determinados momentos, como esta época del año según el calendario católico, Aranceta comenta que “se pueden sustituir las proteínas animales por pescado, huevos o soja”. Otra opción, planteada por la especialista de la Universidad de Murcia, es “una combinación de legumbres y cereales, como las lentejas con arroz”.

CLAVES DEL TRUEQUE ALIMENTICIO SI SE QUIERE PERDER PESO

Lista de alimentos sustituibles para llevar una dieta de restricción calórica saludable y completa.

Leche entera por descremada
Con este cambio se evita lo peor de la leche, que es la grasa láctea. Además de reducir la cantidad de esta grasa negativa y restar calorías, la leche descremada aporta proteínas e hidratos de carbono que  están más limpios de impurezas.

Carne grasa por carne magra (ya sea blanca o roja)
Se cambian las carnes más grasientas por carnes más magras. Es independiente de que la carne sea roja o blanca, pero normalmente las rojas -como ternera, cordero, etc.- suelen tener más grasa que las blancas -pollo, pavo o conejo-. Así, se mejora el colesterol y se añaden proteínas libres de grasa y hierro.

Pan blanco por pan integral
Esto conlleva tres beneficios: da al organismo más micronutrientes (oligoelementos, minerales y vitaminas). Un trozo de pan blanco tiene entre 8 y 10 micronutrientes y el integral entre 500 y 800. Su índice glucémico es más bajo y también aporta fibra.

Frutas: plátano y uvas por el resto (sobre todo manzanas)
El plátano, la uva, el melón y el mango son frutas más calóricas y con un índice glucémico muy alto, es decir, o se queman rápido mediante ejercicio físico o se convierten en grasa en el organismo. Por tanto, se aconseja tomar manzana, pera, fresa, cereza, melocotón, mandarina y naranja.

Patata y calabaza por el resto
La patata está en el top one de las verduras más calóricas. Le sigue la calabaza. La zanahoria es un caso extraño, como la cebolla: si se cocina a más de 120 grados de temperatura su índice glucémico se dispara. Pero crudas son recomendables.

Aceite de cocinar: chorro por pulverización
Para cocinar a la plancha es mejor usar un pulverizador que un chorro de aceite. Para las ensaladas, sólo una cucharada sopera. Este plato bañado en aceite no tiene sentido. Pueden añadirse hierbas aromáticas para aportar sabor.

Bollería industrial por repostería casera
Hay que evitar la bollería industrial a toda costa por su contenido en grasa y azúcar. Si la repostería se hace en casa se puede emplear harina integral, y para endulzar: azúcar moreno, miel o edulcorante natural, como el que procede de la planta Stevia.

Pasta, cereales y arroz no integral por integral
Aunque los cereales, la pasta y el arroz sean integrales nunca deben tomarse en la merienda ni en la cena, ya que a partir de las 18:00 horas y hasta las 6 de la mañana el organismo no necesita energía y lo transforma en grasa.

Salmón por pescados azules y blancos sin piel
Las grasas que aportan los pescados, los omega 3, son beneficiosas. Sin embargo, si lo que se quiere es adelgazar hay que controlar la cantidad de salmón y sustituirlo por pescados azules y blancos sin piel.