Cómo combatir los prejuicios hacia la obesidad

El rechazo social que sufren personas con sobrepeso les hace más difícil superarlo
Por Jane E. Brody, The New York Times News Service / El Observador

Hace poco una amiga mía muy delgada me confesó que «no puede estar cerca de la gente gorda». Su reacción es casi instintiva y provoca que evite contacto social o profesional con gente realmente pasada de peso. Aunque no puede señalar con exactitud la causa de su actitud, dice que ha sido así desde que tiene memoria.
Los sentimientos de rechazo quizá no sean evidentes para quienes los sienten; sin embargo, pueden influir sobremanera en el comportamiento de la gente. Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad Duke reveló que «el prejuicio implícito contra el sobrepeso» en niños de 9 a 11 años era tan común como «el prejuicio implícito contra la raza» entre adultos.
La autora principal de la investigación, Asheley C. Skinner, dijo que los prejuicios de los que la gente no está consciente podrían predecir sus comportamientos incluso mejor que el prejuicio explícito. Trazó los orígenes de este comportamiento con respecto al peso de niños pequeños y adolescentes dentro de las familias en las que crecieron, así como en la sociedad en general, lo que potencia los ideales culturales de ultradelgadez y la culpa de la gente por su gordura.
«Es muy común entre los padres comentar sobre sus propios problemas de peso y les dicen a los niños que no deberían comer ciertos alimentos o hacen hincapié en cuánto engordaron», dijo Skinner.
Este tipo de prejuicio está bien documentado, al igual que sus efectos dañinos en las personas. Sin embargo, también puede convertirse en discriminación y un comportamiento socialmente indeseable, que afectan de forma negativa a la gente excesivamente obesa. El prejuicio contra el sobrepeso está muy extendido en la sociedad: se presenta en el trabajo, las escuelas, los medios de comunicación, los hospitales e incluso dentro de las relaciones familiares, con los padres y los maestros, según Scott Kahan, director del Centro Nacional para el Peso y el Bienestar en Washington.
«La obesidad ha sido definida como la forma más reciente de prejuicio socialmente aceptable y las personas con obesidad son consideradas como blancos aceptables», publicó Kahan en un blog de 2015. Dijo que el prejuicio contra el peso «sucede incluso en gente que es de mente abierta o sin prejuicios, incluso en especialistas en obesidad», quienes quizá no se den cuenta de que sus prejuicios «predisponen los comportamientos dañinos y el aumento de peso».

Efectos negativos

Ya sea de forma explícita o implícita, el prejuicio contra la obesidad puede ser contraproducente, al limitar la capacidad de la gente con sobrepeso para perder kilos y mantenerse en forma. Estudios realizados por Rebecca M. Puhl y sus colegas del Centro para Políticas Alimentarias y Obesidad de la Universidad de Connecticut descubrieron que la gente con sobrepeso y obesidad que sufre de prejuicios contra su peso y que logra adelgazar es menos propensa a mantenerse en su peso.
La estigmatización se asocia con atracones más frecuentes y otros «patrones alimentarios incorrectos», según reportó Puhl. «En un estudio de más de 2.400 mujeres con sobrepeso y obesas que pertenecían a una organización para apoyar la pérdida de peso», escribió, «el 79% informó que en repetidas ocasiones la manera de lidiar con el estigma por su peso era comiendo más y el 75% se negaba a seguir la dieta».
Además, sufrir el estigma por el peso puede provocar una imagen propia pobre, depresión y estrés, los cuales en algún momento pueden aumentar el riesgo de malos hábitos alimentarios así como dificultades.

Riesgo de engordar

Incluso las personas que piensan que solo están pasadas de peso, independientemente de cuánto pesan, pueden estar «en un riesgo mayor de aumento de peso y mayor ingesta como respuesta a las amenazas sociales», escribió Puhl.
Estar pasado de peso es una de tantas razones por la que los niños son víctimas de acoso escolar, un problema que requiere intervención urgente y la prevención tanto en escuelas como en organizaciones de todo tipo, dijo Puhl.
Mientras que la solución ideal para el prejuicio contra el sobrepeso depende en última instancia de la educación tanto de la gente común como de los profesionales de la salud, hoy en día la gente que lucha con problemas de peso no puede esperar a que toda la sociedad cambie para poder ayudarlos a resolver la responsabilidad personal de su peso.

El estigma que lleva al descuido

Cuando el estigma se internaliza disminuye considerablemente las oportunidades de la persona de perder peso a largo plazo, según confirmaron Puhl y sus colegas en una encuesta en línea con 2.702 adultos estadounidenses. Un estudio realizado por Robert A. Carels y sus colegas en la Universidad estatal Bowling Green con 46 adultos con sobrepeso y obesidad que se inscribieron en un programa conductista de pérdida de peso encontró que la estigmatización implícita y explícita estaba relacionada con mayor ingesta de calorías, menos ejercicio y gasto de energía, menor pérdida de peso y mucha más probabilidad de abandonar el programa. «Hay gente muy conocida en la sociedad que hace comentarios sobre la apariencia de las personas de modos muy inapropiados», señaló Puhl en una entrevista. «¿Dónde están las otras voces tachando eso como inaceptable? Ese silencio quiere decir que esto es socialmente aceptable».

«No es una dieta, es biohacking»

El éxito laboral y comer no son compatibles, dice este CEO de Silicon Valley

Playgroundmag, por Rosa Molinero

A los CEOs de Silicon Valley se les ha ocurrido algo más viejo que la rueda: ayunar. En la línea del mindfulness, los cereales con LSD para desayunar y los 15 kilómetros a las 4 de la mañana, proponen estar 18, 36 o más horas sin comer porque dicen que activa la mente y el cuerpo. En resumen, que si quieres que tu start-up lo pete, deja de comer. Lanzar ese mensaje al mundo es un peligro en potencia; a continuación, los porqués.

1. El éxito empresarial o la alimentación. Tú decides

El martes se publicaba en The Guardian un artículo que recogía la experiencia con el ayuno intermitente de Phil Libin, fundador de Evernote, y Geoffrey Woo, el CEO de HVMANS, una empresa que diseña nootrópicos (unos suplementos que prometen mejorar el rendimiento de tu cerebro). Allí contaban que fueron el inversor Daniel Gross y el cofundador de LeWeb, Loic Le Meur, los que les sedujeron con las virtudes del ayuno.

Lo practican por períodos que van de los 2 a los 8 días, bebiendo solamente café, agua y té negro. “No es dieta, es biohacking. Me importa la longevidad y el rendimiento cognitivo”, decía Woo, que tras esa entrevista parece haberse hecho con el control de lo que empezó siendo una comunidad llamada WeFast para convertirlo en un grupo privado de Facebook llamado HVMN – (WeFast) Intermittent Fasting and Metabolic Performance Community, al que no le paran de crecer los seguidores (más de 5.800 a día de hoy).

En su post de Facebook, que celebraba este crecimiento de la audiencia, decía: “+1000 nuevos miembros en las últimas 12 horas! Estamos llevando el ayuno a todo el mundo. El ayuno será el nuevo ejercicio. Obviamente en el futuro”. ¿Qué le puede sonar mejor a un país que tiene una epidemia de sobrepeso y obesidad? Y como en todo movimiento, hay que identificar rápido a sus detractores y generar dificultades que saltar o que pueden convertir la minoría en élite, de ahí que dijera que el ayuno no se haría tan popular como la meditación: “Parece demasiado extremo. Nadie ha crecido escuchando que la meditación era súper mala. Todos hemos crecido escuchando que el ayuno era peligroso y súper difícil”.

Tanto Woo como Libin (que ha perdido casi 40 kilos con estos ayunos) hacían mucho hincapié en que no se trataba de hacer dieta para perder peso, sino de volverte el mejor empresario del mundo. Más concentración, más productividad y menos cambios de humor. “Siento una euforia moderada. Tengo mejor humor, mi concentración es mejor y tengo una fuente de energía contínua. En resumen, me siento más sano. Me está ayudando a ser un mejor CEO”. decía Libin. Añadía también que había sido una entrevista “transformativa”: “ayunar es una de las dos o tres mejores cosas que he hecho en la vida”.

Pero la realidad es que esa página de Facebook, a parte de gente que quiere hacer ayunos en comunidad y va posteando sus avances, está llena de mensajes de personas que quieren ayunar porque tienen sobrepeso u obesidad y llevan mucho tiempo intentando perder kilos sin éxito.

2. » No hay suficientes estudios que revelen los efectos que pueden tener a largo plazo»

“Las cetonas son un supercombustible para el cerebro. Muchos de los beneficios subjetivos de ayunar, incluyendo la claridad mental, son gracias al aumento de las cetonas en el sistema”, decía Woo.

Las cetonas son en realidad el proceso que hay bajo esa cubierta del ayuno emprendedor, del hackeo aplicado al cuerpo. Porque otro nombre que reciben estos ayunos son cetodietas, que pretenden conseguir que el cuerpo extraiga energía de la grasa y para ello hay que reducir la ingesta de carbohidratos y aumentar la de grasas y proteína o reducir el consumo de energía en general.

Así, el hígado (y en menor medida el riñón) genera unos compuestos químicos ácidos llamados cuerpos cetónicos. Es un mecanismo de emergencia en las personas sanas cuando el cuerpo no recibe alimento y un síntoma en los enfermos de diabetes mellitus tipo 1 que todavía no se tratan con insulina. En el pasado, este tipo de dieta se consideró como herramienta potencial para combatir la epilepsia y en la actualidad se estudia cómo podría ayudar en tratamientos para pacientes autoinmunes, según explica la nutricionista Jéssica Gutiérrez del Pino, de SaludNutritiva.

Sin embargo, Gutiérrez del Pino agrega lo siguiente: “si estudiamos este patrón dietético en profundidad, vemos que no hay suficientes estudios que revelen los efectos que pueden tener a largo plazo y sus consecuencias, como se señaló en esta revisión de artículos científicos”. Y además, indica que a priori, la restricción de carbohidratos tiene efectos perjudiciales sobre la concentración: «te vuelves más lento porque el cerebro normalmente se alimenta de glucosa, no por cuerpos cetónicos. A la larga, esto puede generar cierta toxicidad que puede dañar al organismo, ya que no está preparado para alimentarse de cuerpos cetónicos».

Pero estos CEOs han querido hacer otra lectura. El mensaje que ha calado fuerte es de que si eres en realidad un guerrero espartano, como se supone que todo emprendedor debe ser, el cuerpo puede ser autónomo, alimentarse de sí mismo para funcionar con una energía ‘limpia’ incluso mejor de lo que lo hace cuando extraemos energía de los alimentos. Incluso alegan, ellos que van montados en el dólar, que al capitalismo no le interesa que dejemos de consumir alimentos.

¿No será que en realidad tenemos que comer tal vez menos, sí, pero sobre todo, mejor? Aunque si haces como Woo, que incitó a algunos de sus empleados a ayunar para monitorear sui generis  y cuantificar el impacto de no comer en la productividad, seguro que te ahorras un dinero en las dietas de la empresa.

3. ¿La coartada perfecta para dejar de comer y adelgazar?

A día de hoy, el título de CEO te da un brillito especial. Eres un referente para la sociedad y si además has tenido éxito con tu proyecto, todo el mundo quiere saber los pormenores de tu vida diaria para cotillear y para copiar, porque ahí tiene que estar parte de tu buena suerte en la vida, ¿no? Si no comer un par de días nos curara la ingenuidad, igual me lo pensaba. Pero ellos se deciden a ayunar siguiendo los consejos que se cuelgan por internet por personas sin capacitación médica, que se automonitorean de las constantes vitales que digan que llevan a cabo con tests de sangre y orina sin certificado real.

Pero ayunar es a todas luces un peligro para muchas personas entre las que se incluyen diabéticos, enfermos del corazón, hipotensos y personas susceptibles de sufrir un trastorno alimentario. Se puede dar lo que se conoce como cetoacidosis, que se da por tres razones: alcoholismo, diabetes y morirse literalmente de hambre. Es una disminución del ph de la sangre que en los peores casos puede ser mortal y en los mejores deja un reguero de síntomas: estreñimiento, peor rendimiento en ejercicios anaeróbicos, rampas, palpitaciones, pérdida de pelo, más colesterol, piedras en la vesícula biliar, indigestión, erupciones cutáneas y daños irreversibles en los riñones.

Por otro lado, ayunar tampoco es lo que se recomienda para personas que por razones médicas necesitan perder peso, ya que lo más necesario es reeducar el control frente a la comida. Y eso pasa por comer.

El mismo The Guardian citaba a un especialista en trastornos alimentarios, Shrein Bahrami, para alertar de estos peligros: “hay riesgos de fallos cardíacos si no se ingieren suplementos de minerales esenciales como el sodio, el magnesio o el potasio. El ayuno prolongado puede incrementar la susceptibilidad de las personas a la infección y empeorar problemas nefríticos”. Asimismo, Bahrami lanzaba la hipótesis de que la excusa del triunfo empresarial parece la coartada perfecta para no comer: “La gente con trastornos alimentarios normalmente siente mucha verguenza y otras emociones negativas sobre comida e imagen corporal, que no está en la línea de las experiencia de gente como Libin y Woo”.

A la nutricionista Gutiérrez del Pino, con la que hablamos anteriormente para desmentir los mitos de los ayunos de 30 días, expresaba así su opinión: “ me preocupan las intenciones que puedan llevar a realizar ésta práctica, ya que pueden tener una clara voluntad de perder peso. Y el hecho de que se atribuya el efecto del patrón dietético a estados de euforia recuerda más a la sensación de cumplir un objetivo, similar a la que experimentan las personas con anorexia, porque el hambre es real y genera ansiedad”. En resumen, afirmaba, “desde mi punto de vista, promover este modelo en el mundo laboral y publicitarlo como un patrón a seguir es claramente una recomendación inconsciente”.

Llega a España la batalla para reducir las porciones de comida y combatir las calorías

El objetivo es reducir la ingesta y mitigar los índices de obesidad

ABC, por Isabel Miranda

A todos nos han enseñado desde pequeños a no dejar nada en el plato, pero es una costumbre que puede volverse en nuestra contra. Al menos, si la porción es demasiado grande. En Estados Unidos llevan tiempo tratando de reducir el tamaño de las bebidas, mientras que en Reino Unido, aunque los productos en los supermercados han experimentado cierta reducción, las recomendaciones no han surtido aún efecto en los restaurantes de comida para llevar. Ya hay estudios que apuntan a que, de extenderse esta estrategia, la ingesta calórica diaria podría reducirse en un 12-16% entre los adultos de Reino Unido y en un 22-29% entre los de EE. UU.

En España, la disminución de las cantidades de alimentos es otra de las cuestiones que está abordando la industria y la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) de cara a la elaboración de un marco general en la lucha contra el sobrepeso.

«Puedes dejar a medias un plato, pero cuando uno paga por algo es casi instintivo querer acabarlo. Hacer porciones grandes alienta al consumo», explica el catedrático Miguel Ángel Martínez González. El experto, que asegura que hoy lo excepcional es tener un Índice de Masa Corporal normal, advierte de que la combinación de la ingesta de bebidas y porciones inmensas «es mortal». «Es una pandemia mundial y lo vamos a pagar muy caro en términos de salud».

 Un estudio publicado en 2015 concluyó que desde 1950, los tamaños de porciones, envases y hasta vajillas habían incrementado hasta en un 50%, provocando el aumento del consumo de calorías. Ahora, muchas compañías incluyen la disminución del tamaño como parte de su estrategia: ocurre con Nestlé, que lo ha introducido en sus 10 objetivos nutricionales, así como proyectos de educación, mientras en Mondelez apuestan por mejorar la información nutricional sobre las porciones recomendadas por consumidor.

Vuelta de vacaciones y consejos anti síndrome postvacacional

Noticias Telecinco

Adiós a la playa y al relax. A unos los espera la guardería y a otros la oficina. Una vuelta a la rutina que podemos somatizar. «Cansancio, dolor de cabeza, ansiedad», explica el psiquiatra Manuel Serrano. Pero se puede minimizar con algunas pautas como intentar readaptarse unos días antes a los nuevos horarios y llevar una buena alimentación. «Recomendamos una dieta rica en alimentos que estimulan la serotonina. Una onza de chocolate por la mañana y otra por la tarde. Alimentos con omegas, como el pescado azul», aconseja elexperto en nutrición Rubén Bravo del IMEO. Pero para evitar que sean efímeros hay que elegir metas realistas y concretas. La neurocoach Adelina Ruano dice que las claves son que sean muy motivadoras, que se pase a la acción con fuerza de voluntad y esfuerzo y que tengamos confianza en nosotros mismos. La actitud marca la diferencia. Confianza, optimismo y planificar actividades lúdicas son claves para un otoño feliz.

A los 40 dio un giro drástico: cambió su cuerpo sin dieta, reveló el secreto y hace furor en las redes

El Intransigente

Belinda Norton Smith decidió, a sus 40 años, darle un giro radical a su vida. Cambió sus hábitos. Transformó su cuerpo. Compartió sus secretos. Y hace furor en las redes.  transformó su cuerpo gracias a una modificación de hábitos radical.

La asutraliana, demostró, además, que nunca es tarde. A sus 40 años, decidió por empezar a nutrirse con una dieta más saludable y, lo fundamental, a hacer ejercicios. Ahora comparte sus secretos en Instagram para inspirar a otras personas.

1. Cardio en ayunas

«Podés caminar si no querés correr o si no podés salir de casa, saltá la soga o hacé bicicleta estática. Practicar ejercicio con el estómago vacío y después desayunar provoca que el metabolismo se active y ajuste tu ritmo cardíaco mientras se acelera la distribución de la sangre por todo el cuerpo», aseguró.

2. Circuitos de velocidad

«Circuitos de 40 minutos aumentan tu masa muscular. No es necesario más», remarcó. «Son muy importantes porque a medida que envejecemos tendemos a perder el tono muscular y si no los construimos bien terminamos perdiendo la fuerza y la movilidad», explicó.

3. Seis comidas por día

«Las mujeres, sobre todo, necesitan seis comidas al día para estabilizar su metabolismo, por lo que es muy importante hacerlo», sostuvo.

4. Cuidado con el alcohol

«El alcohol está bien un viernes por la noche o en una fiesta especial, pero hay que tratar de evitarlo el resto de la semana. La gente suele olvidar la gran cantidad de azúcar que tiene el vino. Reemplazá esa por agua y vas a ver los resultados», comentó. Además, durante los primeros 10 días de cambio de dieta, nada de alcohol.

5. El cuidado de los abdominales

«Si lo que querés es una verdadera tabla de planchar, tenés que mirar con lupa lo que tomás y comés de manera sana o todo ese ejercicio no tendrá resultados», advirtió. Además, remarcó la importancia de trabajar en ambos lados y con las planchas con peso en las piernas.

6. No obsesionarse con la balanza

Lo recomendable es pesarse una vez por día, siempre a la misma hora, desnudo o con poca ropa, para conocer la evolución que se tuvo una vez terminada la semana.

Modelos XXL, ¿normalización de las tallas grandes o canto a la obesidad?

La moda ha diversificado sus cánones de belleza, pero está pasando de la extrema delgadez a mostrar maniquíes con sobrepeso

El País, por Irene Crespo

“Hemos lanzado un mensaje muy positivo que deja claro que la belleza no está restringida a una única talla para todas las mujeres”, dijo la poderosa directora de los números de bañadores de la revista Sports Illustrated. MJ Day se congratulaba así por el desfile de prendas de baño organizado por esta publicación en Australia con mujeres de distintas tallas. Pero ese momento histórico para la revista acaparó menos titulares que el debate que ha suscitado.

En The Daily Telegraph, una periodista los acusó de “irresponsables” porque entre las modelos no solo había maniquíes con tallas entre la 40 y la 42 (las más usadas por las mujeres), sino también algunas entre la 48 y la 54, y estas son “representantes de un gran problema en la sociedad”: la obesidad. Si en París las modelos extremadamente delgadas están vetadas, quienes estén por encima del peso recomendado para una vida saludable también deberían serlo, decía esta periodista.

Desde la comunidad médica se han mostrado de acuerdo. La obesidad no es un problema estético, sino una enfermedad grave que aumenta los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, cerebrales o digestivas. Según explicó la OCDE (la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) en su informe Obesity Update 2017, uno de cada dos adultos y uno de cada seis niños en el mundo es obeso o sufre sobrepeso. En España lo es el 25% de la población. Y son cifras que seguirán aumentando en el futuro.

MJ Day fue también quien, después de años de chicas delgadas en las portadas del Sports Illustrated, eligió a la modelo que está revolucionando las supuestas medidas perfectas, Ashley Graham. Embajadora de la talla 46, Graham quiere desterrar el concepto de tallas grandes y borrar el estigma que marca a quienes no usan una 36. “Es la era del cuerpo”, dice la modelo. El fat-shaming o avergonzar e insultar a alguien por su peso se persigue ahora virtualmente.

¿Pero habría que poner límites por arriba y por abajo? Ahora que la moda, por fin, ha roto el tabú de la delgadez, esto podría significar dar un paso atrás. El estigma del sobrepeso sigue a flor de piel, sobre todo cuando aún se considera talla grande todo lo que esté por encima de una 40 o 42. Los médicos advierten, sin embargo, que mostrar modelos que no tienen una imagen saludable puede incitar a normalizar la obesidad o incluso celebrarla, como hizo Sports Illustrated en su desfile. Esto puede ser tan peligroso como sacar a modelos fumando en la pasarela, dijo el presidente de la asociación de médicos de Australia.

Las defensoras de la diversidad en la belleza, como ­Ashley Graham o la australiana Stefania Ferrario (imagen de la Fashion Week de Melbourne y modelo de talla 42), defienden una mayor presencia en las pasarelas de mujeres que no están en los extremos, maniquíes más reales, “en un rango de peso saludable”. Esas son las que faltan ahora mismo en pasarelas y anuncios.

Trucos de belleza poco aconsejables

Heces de pájaro para la piel, arcilla adelgazante, sanguijuelas depurativas y mascarillas de sangre, consejos de famosas que los expertos rechazan

La Opinión, por Paula Blanco

Papas japonesas para eliminar las arrugas, dietas milagrosas que consiguen hacer desaparecer los kilos y hasta ingerir arcilla son algunos de los últimos secretos de belleza de las famosas y sus gurús. Expertos españoles rechazan este tipo de polémicos métodos como los propuestos cada cierto tiempo por la actriz Gwyneth Paltrow, refutados por la mismísima NASA. Sonia Oceransky, profe-sora de cocina energética y macrobiótica, considera que esta obsesión se sustenta en que «la juventud está sobrevalorada y hay una obsesión por parecer más jóvenes».

Mascarilla ensangrentada

La celebrity Kim Kardashian se une a la moda de los tratamientos ineficaces -aunque inocuos- para conseguir un rostro sedoso. Su método se conoce como Facial Vampiro, una mascarilla que consiste en extraer sangre del propio cuerpo con una aguja e inyectarla a lo largo de la cara. El objetivo se consigue por la reincorporación de plaquetas para mantener un aspecto sonrosado y joven. «Hay componentes en la sangre de la piel, por tanto no tiene por qué ser malo», explica Oceransky.

Sanguijuelas antitoxinas

Demi Moore revolucionó el programa de David Letterman en 2008 al confesar que mantenía su piel rejuvenecida gracias a sanguijuelas que favorecían la desintoxicación de su sangre. Ante la sorpresa causada, la actriz describió su tratamiento al presentador y a la audiencia: «Desintoxican tu sangre y tienen una pequeña enzima que liberan a tu sangre». Aunque en la Edad Media se utilizaban estos pequeños animales como tratamiento universal dentro de la medicina, no mejoran la belleza de una persona ni eliminan las toxinas como quería hacer entender la protagonista de Ghost.

Barro para el verano

Otro método controvertido nacido en Hollywood se basa en la peligrosa geofagia, el hábito de comer tierra o sustancias similares no nutritivas. En este caso, las actrices Zoë Kravitz y Shailene Woodley son las que veneran la ingestión de arcilla para perder peso. Aunque es un hábito común en zonas de África y Oriente Medio para suplir las deficiencias de minerales, puede causar graves daños si no es tratada correctamente por el plomo y el arsénico que contiene. A pesar de estos problemas, tiene claros beneficios para calmar el estómago y también en forma de mascarilla para el rostro, pero comer una cucharada después de comer «no tiene mucho sentido», asegura la experta Oceransky.

Batidos ‘milagrosos’

Miles de interpretaciones sobre cómo preparar los mejores zumos de frutas y verduras dan la vuelta al mundo cada día gracias a las redes sociales de los famosos y aseguran que adelgazan, depuran y eliminan las toxinas que les sobran. Según Oceransky, los batidos verdes son mucho más sanos que el resto de complejos de proteínas que toman aquellos que pisan el gimnasio con asiduidad. «Lo que no puede ser es dejar de comer para tomar estos batidos», añade. Las dietas detox funcionan si se siguen durante varios días y después se continúa comiendo con normalidad, siempre teniendo en cuenta que cada persona es diferente, al igual que su estómago. «Lo único que producen es el conocido efecto rebote», asegura la profesora de cocina energética sobre la sustitución de la comida por una dieta de este tipo.

Los remedios de Gwyneth

Gwyneth Paltrow se somete a polémicos tratamientos. Algunos de ellos son dejarse picar por las abejas para evitar picores e inflamaciones, utilizar huevos de jade vaginales para mejorar la vida sexual y promocionar en su web de estilo pegatinas fabricadas supuestamente con el traje de los astronautas para «suplir las deficiencias, creando un efecto calmante, aliviando la tensión física y la ansiedad», el invento por el que la NASA tuvo que llamar la atención a Paltrow y desmentir que sus uniformes espaciales se confeccionasen con el mismo material que los parches.

La dieta de la gripe

Las enfermedades también pueden servir a personas como Kim Kardashian para adelgazar. Después de su polémico remedio para adelgazar tres kilos inmediatos haciendo deporte enfundada en un traje de plástico, la famosa ha levantado polvareda otra vez afirmando en Twitter que «la gripe es una dieta increíble». Finalmente, eliminó su comentario de la red social tras las numerosas quejas recibidas.

Heces de pájaro para la piel

La Geisha Facial es una mascarilla compuesta por excrementos de ruiseñor que ha ganado el corazón de famosos como Victoria Beckham. La ex Spice Girl conoció esta técnica en Japón y las lugareñas le confesaron su secreto. En Estados Unidos comenzó a dar uso de este remedio para eliminar sus problemas de acné. Tom Cruise también se ha sumado a la lista de quienes utilizan los excrementos para rejuvenecer. No están probados los supuestos beneficios de esta crema milagrosa, pero algo está claro: «Si el cuerpo lo expulsa es por algo», sostiene Oceransky.

Las dietas de las famosas para bajar de peso rápidamente

Actrices y otras famosas tuvieron que bajar de peso drásticamente para el cine

Las famosas de Hollywood suelen presumir de una figura espectacular, el bronceado perfecto, la cintura de avispa y por supuesto de un bello rostro. Muchas de ellas se someten a dietas estrictas no solo para mantenerse saludables sino porque su trabajo se los exige.

A continuación, te damos a conocer una lista de las dietas más extrañas de algunas estrellas del cine y la música.

 

Anne Hathaway

Para tener el aspecto adecuado del papel de una prostituta que moría de tuberculosis en la película de “Los Miserables”, la actriz tuvo que someterse a una dieta baja en calorías que no tenía que superar las 500 kilocalorías al día. La actriz sólo comía 2 porciones de fideos secos con avena, un poco de rábanos y humus al día.

Natalie Portman

Para su papel de bailarina en la cinta de “El Cisne Negro”, la actriz tuvo que bajar casi 40 kg. Su dieta consistió en incorporar en su alimentación más toronja, zanahorias y almendras.

Sin duda, esta rutina en su alimentación tuvo grandes logros en su papel de esta exitosa película.

Beyoncé

Antes del rodaje de “Soñadoras”, la actriz tuvo que someterse a una dieta poco convencional en la que dejó de consumir comida sólida. Durante dos semanas sólo bebió jugo de limón, pimienta roja y jarabe de maple, de vez en cuando consumía verduras.

La cantante aseguró no volvería a esa dieta nunca más.

Christina Aguilera

Según la cantante, cada día consume algo crujiente y algo suave, pero también algo caliente y frío. Su dieta así se compone, incluyendo alimentos de color blanco como pollo, frijoles blancos y requesón. Este tipo de alimentación le ha dejado buenos resultados, sólo basta con ver su excelente figura.

Fuente: Televisa / American Tv

Adelgazar mejora la calidad del sueño

Estudios demuestran que el sueño y la obesidad están muy relacionadas

El Observador

Perder peso, sobre todo reducir el abdomen, mejora en un 20% la calidad del sueño y reduce la incidencia de la apnea, reveló un estudio reciente realizado en Estados Unidos, por lo que el endocrinólogo argentino Alejandro García señaló que corregir el sobrepeso y respetar ciertos horarios a la hora de dormir son medidas fundamentales para conseguir un buen descanso.

«Parece ser que obesidad y calidad del sueño están muy relacionadas, ya que dormir mal disminuye la acción de la leptina, hormona reguladora de la saciedad, y aumenta la concentración de la grelina -hormona del hambre-, responsable del aumento de la ingesta».

En ese sentido, el estudio de la Universidad de Berkeley (California, Estados Unidos) detectó que tras una mala noche aumenta la necesidad de comer durante el día, y especialmente las ganas de ingerir «comida basura».

«Hay gran cantidad de información que describe las alteraciones del sueño asociadas a obesidad, tales como apneas, insomnio o el síndrome de las piernas inquietas, y a su vez muchas de esas patologías tienen una correlación directa con eventos cardiovasculares graves o accidentes cerebrovasculares», detalló García.

Puntualmente, el estudio demuestra que la privación de sueño lleva a elegir alimentos más calóricos, lo que sumado a la alteración hormonal antes mencionada lleva a desarrollar obesidad o tener dificultad para bajar de peso.

«Es indispensable por lo tanto cambiar hábitos de vida que ayuden a darle sustentabilidad al esfuerzo que significa perder peso, como la actividad física y el correcto descanso del individuo».

Pero si bien los estudios demuestran que en una persona con sobrepeso u obesidad perder kilos y masa grasa es importante, también lo es tener una conducta ordenada en cuanto a los horarios para ir a dormir.

«Las recomendaciones dependen de cada alteración en particular, pero a aquellas personas que les cuesta conciliar el sueño se les recomienda por lo general no ingerir bebidas estimulantes después de las 18 (como café, té, mate, bebidas colas o cacao), dormir en un lugar tranquilo o darse un baño caliente antes de acostarse», detalló.

El especialista advirtió por último que si se presentan síntomas como ronquidos excesivos, cefaleas, poca libido o apetito sexual o boca seca al levantarse se debe consultar a un especialista. «El médico de cabecera o un experto en trastornos del sueño pueden ser de gran ayuda, ya que son problemas cuyo tratamiento mejora notablemente la calidad de vida de quienes los padecen», afirmó.

Curiosidades que debes saber sobre el tinto de verano

El tinto de verano es ese clásico básico que nos acompaña día tras día para salvarnos de la canícula. Lo amamos por encima de todas las cosas. Pero hay mucho, muchísimo, que no sabemos de este brebaje.

Traveler, por David Díaz

1. Su origen no está claro. Se dice que tiene una edad aproximada de cien años y nació en la popular Venta de Vargas, en Córdoba (no la confundamos con la famosísima de Cádiz) donde vencían el calor mezclando vino con gaseosa. Se tomaban un «vargas» para mitigar el calor. También se dice que el vino empleado era un Valdepeñas, lo que dio pie al acrónimo «Val-gas», Valdepeñas con gas y que después derivó en Vargas. Todo un misterio.

2. A pesar de que siempre asociamos el tinto de verano a ciertas marcas de refresco, fue el vino con sifón el precursor de esta bebida refrescante. Era un recipiente que contenía soda a presión para darle vida a las bebidas como el vino o el vermut.

3. Los sifones antiguos pesaban casi un kilo y medio vacíos. Manejarlos en las barras de los bares de los 60 era una verdadera proeza cuando el bar estaba hasta arriba. Con la llegada de los sifones de plástico la historia cambió radicalmente aunque ahora se están recuperando.

4. Aunque la medida tradicional para la preparación de un buen tinto de verano es mitad vino y mitad gaseosa, en la actualidad se ha sofisticado tanto la elaboración del tinto de verano que ya podemos alojarlo en el Olimpo de los cócteles. Prueba de ello lo encontramos en el mojito de vino o el granizado de tinto de verano con sirope.

5. Es extremadamente fácil de preparar, pero no escatimes en hielo. A mayor cantidad de hielo, más tardará el vino en derretirlo por lo que la bebida se mantendrá fría por más tiempo. Evitarás que tu tinto de verano se convierta en un consomé castellano. No, no queremos eso.

6. El tinto de verano sin alcohol es tendencia y causa furor entre la comunidad superhealthy. Y es que el sabor no ha de estar reñido con la salud, la diversión o el volante. Este filón lo han aprovechado bien clásicos como La Casera, con su propuesta de Tinto de verano 0,0, divertida, sana y con apenas 40 calorías por vaso. Y no es el único. Un delirio.

7. Según el semáforo nutricional del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), el tinto de verano con gaseosa 0 o light estaría dentro de las opciones más saludables marcadas en color verde por dicho medidor. Esto convierte al tinto de verano en una bebida refrescante que se puede incorporar en la dieta a diario sin remordimiento alguno.

8. Ante la eterna pregunta de si el tinto de verano ha de ser con gaseosa o con limón, la respuesta es simple: al gusto de cada uno. Ahora bien, el vino ya lleva en su equipaje diferentes ácidos. De la uva proceden diferentes ácidos como el cítrico, el málico o el tartárico; y de la misma fermentación surgen otros como el ácido acético o el láctico. Las bebidas de limón suponen un extra de ácido cítrico, por lo que igual no es apto para todo tipo de estómagos.

9. El consumo de tinto de verano en España ha crecido en los últimos diez años hasta sobrepasar al de sangría. Pero por el contrario, las ventas de sangría a nivel internacional fulminan a las de tinto de verano según el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV). Paradojas de la vida.

10. Hay que usar un vino corriente, no un matarratas. Existen vinos de mesa de entre dos y tres euros que son perfectos para el tinto de verano. Piensa que cuanto más malo sea el vino, más tendrás que camuflar su sabor y su acidez, lo cual es un contrasentido. El tinto de verano se puede sofisticar un poco con vinos que hayan tenido algo de crianza o incluso bautizarlos con vermut o ron. La elección es completamente libre, pero no perdamos la cabeza.

11. El complemento ideal del tinto de verano no ha de ser una rodaja de limón por definición. Es obvio que el toque cítrico es la Gwyneth Paltrow de todos los tintos de verano, pero limitarse a la rodaja de limón es como alimentarse a diario de sándwiches de membrilloLa lima o el pomelo pueden dar un toque diferente a tu tinto de verano, aunque la tendencia es acercarse a la fruta tropical. Los más sibaritas incluso recurren a las cerezas de marrasquino.

12. Va siendo hora de que os convenzáis de que el vaso de tubo es el mal personificado y que única y exclusivamente sirve para que darle mayor provecho al lavavajillas. Si se emplea un vaso ancho o una copa de balón con mucho hielo, el tinto de verano se mantendrá más frío y además dará pie a miles de presentaciones divertidas. Aunque sin duda, ahora que la bolsa o el tarro con asa están tan de moda, ¿quién necesita vasos?

13. Redescubre el Pitilingorri. Existe vida más allá del tinto de verano. Si combinas un vino blanco con gaseosa o refresco de limón (o naranja como en algunas zonas) el resultado es lo que en el País Vasco se conoce como pitilingorri. Si lo pruebas con un rosado de la tierra en un vaso de tubo extra ancho, el resultado es cósmico. Consejo de amigo.

14. En Madrid no te puedes perder el tinto de verano en “latita” de La Tita Rivera(Pérez Galdos, 4), una de las terrazas más hípster del centro de la capital. También es un placer para los sentidos el tinto de verano de la Azotea del Círculo de Bellas Artes, ya no sólo por su exquisitez, sino por la posibilidad de poder disfrutarlo desde una de las mejores vistas de Madrid.

15. Aunque La Casera es la marca que ha universalizado el tinto de verano, anteriormente existieron otras marcas que eran récord en ventas en los años 50 y 60. La Revoltosa La Pitusa eran dos de ellas, y aún es posible encontrar alguna de ellas en el supermercado escondidas.

16. La diferencia entre el tinto de verano y la sangría no se encuentra en los alcoholes añadidos. La receta original de la sangría según el diccionario de Ángel Muro, datado en 1892 (unas cuantas décadas antes del invento del tinto de verano) establece el vino como el único componente alcohólico de la mezcla. Además, la canela brilla por su ausencia. La diferencia real con el tinto de verano se encontraría en la fruta y, obviamente, en el extra de azúcar.

17. Si al tinto de verano le añades gaseosa que ya ha perdido el gas, habrás conseguido que una maldición maya caiga sobre ti por siete años prorrogables a otros siete. ASÍ NO.

18. ¿Sabes qué hacer cuando se te derrama el tinto de verano encima? La mancha suele ser muy fastidiosa y si te pilla en mitad de una fiesta o un chiringuito molón, la situación de emergencia será nivel catástrofe. No desesperes. Las manchas de vino tinto como mejor se quitan es con vino blanco. Ve a la barra, pide vino blanco y con una servilleta aplícalo poco a poco sin restregar. De que pasen unos minutos, lava con agua y jabón y la mancha habrá desaparecido. No falla.

19. Tinto de Verano ha sido el título de un montón de cosas. En 2001 de una novela de Elvira Lindo. En 2003 fue el titulo de una canción de los Chunguitos. Y en 2011 una película llamada Tinto de Verano fue protagonizada por Elsa Pataky.

20. El tinto de verano perfecto no existe. Realmente el tinto de verano se puede comparar con las croquetas, que son diferentes en cada casa. Porque todo el mundo siempre barre para dentro y cada uno tiene un paladar distinto, el mejor tinto de verano es el que cada uno prefiera en el momento que el cuerpo se lo pida. Y punto.