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Cuida de la alimentación de los más pequeños

septiembre 25, 2012

Salud Facilisimo / Juan Antonio Polo

Es muy importante fomentar una cultura nutricional desde la infancia. Lo que aprendan los niños desde pequeños, es lo que verán como una actitud normal y la desarrollarán durante el resto de su vida. Cada vez están más de moda los campamentos para que los niños pierdan peso, pero estos nunca llegarán a ser 100% efectivos si no se continúa con una buena alimentación en casa.

Apuntes básicos

La mayoría de los niños en edad escolar necesitan entre 1.600 y 2.200 calorías al día para crecer, llegando en la adolescencia a las 3.000 calorías. Sabiendo que viendo la televisión se quema aproximadamente 1 caloría por minuto, conviene estar activo durante al menos una hora al día. Por ejemplo, correr por el patio o jugar al escondite, mantendría más lejos los malos hábitos y haría fácil la tarea de tener un peso saludable.

Rubén Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), recomienda que el 55% de la energía provenga de los carbohidratos, el 25% de las grasas y el 25 % de las proteínas; además de los aportes necesarios de fibra, colesterol y sal que requiere un organismo.

La mejor dieta

El consumo diario de panes muy recomendable en la dieta de los niños, por su riqueza en hidratos de carbono, necesarios para un adecuado desarrollo. Otros alimentos que aportan hidratos de carbono son las patatas, la pasta y el arroz preparados al horno o al vapor. 

Asimismo, el IMEO hace hincapié sobre la necesidad de tomar a diario lácteos como el yogur o el queso, debido a su elevado aporte de calcio y vitamina D, ya que ayudan a la formación de estructuras óseas (crecimiento).
 
En cuanto a las técnicas de cocción, hay que descartar los fritos, los rebozados y los empanados. Se da prioridad al uso de aceite de oliva virgen extra para el aliño de ensaladas y del aceite de oliva para planchas o salteados.
 
Debemos evitar los fritos y las comidas ricas en grasas, como son el cocido, las empanadillas y las croquetas. En su lugar se deben consumir carnes o pescado a la plancha, pollo asado en su jugo, platos de verdura tipo Vichyssoise, cremas frías de espárragos o champiñones. Hay que procurar evitar calorías extra innecesarias de postre, tipo buñuelos, dulces, etc. 

En verano, los menús deben de ser menos pesados, dando prioridad a un mayor consumo de verduras o legumbres en forma de ensaladas en vez de purés o potajes. Todas las semanas se deben incluir  1 o 2 raciones con alimentos proteicos de cada grupo. Además, hay que realizar un aporte de alimentos vegetales en forma de fruta como postre a diario.

10 consejos claves

El IMEO da a todos aquellos padres 10 consejos fundamentales relacionados con la nutrición de sus hijos:

 1. – Asegurarse que el niño tome 5 raciones de frutas, verduras u hortalizas al día. 

 2.- 4 raciones de hidratos de carbono al día (cereales, pan, pasta, arroz, legumbres y patatas). Preferentemente en todas las comidas, menos en la cena.

 3.- 2 raciones de proteínas al día (pescado, huevos, carnes y lácteos).

 4.- 2 raciones de grasas saludables al día (frutos secos, aceite de oliva). Preferentemente en desayuno y cena.

 5.- 5 comidas: 3 principales en desayuno, comida y cena más 2 comidas secundarias, una  en media mañana y otra de merienda.

6.- Procurar que no se tomen más de 2 productos poco saludables a la semana, tales como productos industriales ricos en azúcares y grasas, como bollería industrial, bebidas refrescantes, golosinas o dulces.

 7.- Acostumbrarle a beber como mínimo 1 litro de agua al día.

 8.- Enseñar al niño a comer las cantidades justas, ni más ni menos, en casa y fuera.

 9.- Incitar la práctica de deporte y actividades en grupo. Menos videojuegos, ordenador y televisión. Escoger la actividad deportiva más apropiada para el hijo.

 10.- Nunca emplear alimentos como premio o castigo, porque podrían asociar los dulces y bollería como alimentos buenos y las frutas o verduras como alimentos malos.

Dietas depurativas: ¿son realmente sanas?

octubre 10, 2011

Facilísimo.com / Natalia Plaza

Las dietas depurativas son conocidas por sus efectos en el organismo para eliminar toxinas y la pérdida de peso y volumen en cuestión de días, que esto conlleva. Sin embargo, ¿son verdaderamente sanos este tipo de métodos? ¿Es bueno para nuestro organismo alimentarse predominantemente de líquidos? Para dar respuesta a éstas preguntas, hemos hablado con algunos expertos en la materia y aquí tenéis los resultados.

¿En qué consisten estas dietas?

Las dietas depurativas o desintoxicantes pueden durar un sólo día o, incluso, realizarlas durante una semana completa. Su base reside en comer pocos alimentos sólidos e ingerir principalmente líquidos,la mayoría diuréticos, para ayudan a expulsar las toxinas. De esta manera, nuestro cuerpo se limpia por dentro.

El consumo de proteínas durante el periodo de duración de la misma es prácticamente inexistente, por lo que se recomienda realizarlas en días que no vayamos a realizar esfuerzos físicos. Este tipo de dietas son aconsejables después de periodos de grandes excesos, como la navidad o las vacaciones de verano. Aunque su finalidad no es adelgazar, es cierto que se pierde bastante volumen en pocos días, por lo hay personas que la usan con ese propósito.

Los expertos opinan

La nutricionista personal del Centro de adelgazamiento y nutrición Medicadiet, María López, afirma que “este tipo de tratamientos no tienen ninguna base nutricional y tampoco generan ningún beneficio probable”, sino que “es más bien todo lo contrario, ya que estaremos dejando de aportar durante días lo que nuestro organismo necesita para funcionar correctamente”. Por eso, desaconseja cualquier método que se base únicamente en el aporte de líquidos, ya que, según nos explica, “se puede generar una descompensación en el equilibrio de minerales, dando lugar a patologías relacionadas como, por ejemplo, con déficits en sodio o potasio”.

Asimismo, nos informa de que si generamos una situación de ayuno en nuestro cuerpo, ésta repercutirá en el comportamiento de su ritmo metabólico cuando volvamos a alimentarnos con normalidad, lo que puede generar situaciones de ansiedad no controlada hacia algún alimento. Por lo tanto, si nuestro objetivo es depurar el organismo, la nutricionista nos aconseja “una alimentación equilibrada basada, por ejemplo, en el aporte mayoritario de alimentos ricos en fibra y en antioxidantes y reduciendo el aporte de grasas”.

La dietista, nutricionista y especialista en nutrición, Nuria Pardillo, considera que estas dietas “son útiles para eliminar tóxinas y restablecer un equilibrio mínimo tras temporadas de un intenso desarreglo nutricional”. No obstante, afirma que “el máximo tiempo que se pueden hacer es de unas 36-48 horas y no más” ya que, “hay personas que lo hacen un día por semana para adelgazar o acelerar la pérdida de peso y, en ese caso, no sólo no es útil, sino que tampoco aconsejable”. Asimismo, añade que siempre deben realizarse bajo supervisión y nunca durante más de tres días.

El naturópata y jefe del área de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, señala que podemos llevar a cabo los régimenes depurativos siguiendo “procesos sanos y equilibrados, sin necesidad de acudir a terapias tan restrictivas y perjudiciales como las basadas en la exclusividad del Jarabe de Ágave, zumos, infusiones, etc.” El experto coincide con la dietista anterior en que deben estar en todo momento supervisados por un especialista y las aconseja porque “mejorarán nuestros problemas cutáneos, reducirán nuestra sensación de ansiedad, infecciones respiratorias, problemas digestivos, insomnio, dolor de cabeza, dolores musculares,etc.”

Eso sí, señala que para ello no hay que realizar aquellas estrictas centradas en líquidos, sino que debemos “evitar los fritos, las harinas refinadas, los lácteos, la sal, los hidratos fuera del desayuno (y dentro siempre integrales), los azúcares, los enlatados, congelados o envasados y los embutidos, mientras que tenemos que dejar de lado el tabaco, dormir entre 8 y 9 horas y beber únicamente agua”.

Igualmente, apunta que incluyamos “un par de frutas al día, preferiblemente ciruelas, cerezas, limón o manzana” y que “ comamos y cenamos verduras y unos 150 gramos de proteínas, como pescado, marisco, huevo, pollo…” y que intentemos “caminar una hora diaria y disfrutar del sol unas 4 o 5 horas al día. También menciona que la terapia de detoxificación puede acompañarse con productos homeopáticos, como la Nux Vómica o el Berberis. Por último, determina que, de esta manera, el régimen podría durar entre “una y dos semanas, coincidiendo con los cambios estacionales”.

La dieta Dukan

febrero 12, 2011

¿Es realmente sana esta dieta?

10/02/2011, Facilisimo.com, por Natalia Plaza

La novedosa dieta del doctor Dukan cada vez tiene más seguidores en  todo el mundo. Algunos afirman haber conseguido adelgazar pero, ¿es realmente sana y eficaz? Hemos hablado con algunos expertos para  que nos dieran su opinión como nutricionistas y aquí tenéis los resultados.

¿En qué consiste la dieta?

La dieta Duka n consiste en cuatro  fases. La primera, llamada de ataque, se asienta en unos días, entre 3 y  10, en los que solo puedes alimentarte de proteínas. La segunda, de crucero, se  introducen las verduras, para intentar conseguir el peso ideal. La tercera, es  la consolidación de tu peso, pero sigue habiendo restricciones como el pan, arroz, maíz, fruta, queso… Esta fase dura 10 días por cada kilo perdido. La  última fase es la de estabilización, en la que se van introduciendo el resto de  alimentos. Aún así, se debe comer un día a la semana sólo proteínas y tomar dos  cucharadas de avena al día.

Sus defensores dicen que el riesgo para la salud es mínimo, ya que la  fase de ataque no es demasiado larga. Sin embargo, ¿Qué hay de todos los  alimentos que no podemos comer hasta la última fase? ¿Una dieta equilibrada no  consiste en comer de todo?

Los expertos hablan

El especialista en dietética Ángel Nogueira, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), afirma que los beneficios de  esta dieta son “una rápida  perdida de peso, saciedad, baja perdida de masa muscular y alta perdida de masa  grasa”. Además, considera que puede ser un método atractivo para adelgazar  debido a la “posibilidad de participar en foros e intercambiar opiniones con  otras personas que estén realizandolo”.

Sin embargo, cita algunos inconvenientes como “la limitación de alimentos, la  preparación de las recetas es muy laboriosa…”. Además, avisa “este tipo de  dietas pueden no ser recomendables para patologías como hipertensión, problemas  de tiroides, cáncer…”.

La nutricionista Vanessa  Buitrago, del Centro de adelgazamiento y  nutrición Medicadiet, considera  que la dieta Dukan es “muy  desequilibrada y bastante agresiva, su práctica puede ocasionar resultados  nefastos para la salud, tanto a corto como a largo plazo”.

Según nos ha explicado, se trata  de un régimen incompleto y lo  correcto para no perjudicar la calidad de la dieta es seguir una alimentación equilibrada  que nos aporte “todos los nutrientes necesarios en la proporción adecuada y eso  sólo se consigue fomentando el consumo de todos los grupos de alimentos:  lácteos, proteínas, hidratos de carbono, frutas, verduras y grasas”.

Afirma que La dieta Dukan favorece la bajada de peso porque provoca pérdida de masa muscular y de líquidos,  no de grasas”. Además, nos explica que aunque se produzcan bajadas de peso  espectaculares a corto plazo, no puede garantizar que no se produzca el temido  efecto yo-yó, ya que si disminuimos la  masa muscular “conseguiremos que nuestro organismo cada vez gaste menos  favoreciendo así el ‘efecto rebote’ recuperando todo el peso perdido, incluso a veces más”.

Por ello, no aconseja este tipo  de dieta, sino una basada en la dieta  mediterránea y recuerda que “si el objetivo es bajar de peso se debe  controlar la cantidad de alimentos que se consumen pero no su calidad”.

La dietista, nutricionista y especialista en nutrición, Nuria Pardillo,  coincide con Medicadiet en que no se trata de una dieta saludable,  debido a que “tomar de forma casi exclusiva proteínas puede  traer consecuencias muy graves para los riñones y el hígado”. Además, añade que  “la segunda y tercera fase, sin control, puede traer más problemas digestivos  de los que se piensan”.

Asimismo, recuerda a las  personas que piensen seguir esta dieta “el gasto es considerable por el libro,  productos…” y afirma la importancia de un seguimiento personal con el paciente.  Igualmente, señala que “al no `aprender a comer’ de forma adecuada el asegurar  que se evita el efecto yo-yo no es  nada fiable”.