El abordaje de la obesidad en mujeres precisa tratamiento psicológico

Europa Press
El tratamiento psicológico en el abordaje de la obesidad en mujeres es «fundamental» puesto que, en su aparición, influyen elementos emocionales que, en hombres, no tienen tanto peso, sostiene Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, entidad que ha presentado un estudio que mide el grado de tolerancia de ambos sexos ante la obesidad con motivo del Día Europeo de esta problemática, que tiene lugar este sábado.

   Este experto, en declaraciones a Europa Press, ha reconocido que en hombres el detonante del sobrepeso y la obesidad es «más sencillo», puesto que suele ser solamente la comida, pero en mujeres radica en ocasiones en «un problema de ansiedad, de no saber gestionar (la situación), y de buscar la felicidad».

   No obstante, la encuesta, en la que han participado 380 personas (216 mujeres y 164 hombres) de las que el 52 por ciento estaban en su peso normal, el 37 por ciento tenía sobrepeso, y el 11 por ciento obesidad, revela que las mujeres suelen ser más intolerantes con sus homólogas obesas, al no entender que su aparición atiende a una enfermedad.

   «Las mujeres que están acostumbradas a cuidarse en su día a día se muestran poco comprensibles hacia las mujeres obesas, porque ya dan por hecho que se trata de una falta de voluntad y dejadez», ha precisado Bravo. Además, el 41 por ciento de las mujeres creen que la obesidad supone un problema estético frente al 21 por ciento de los hombres.

TRABAS EN EL MUNDO LABORAL

   Por otro lado, respeto a la cuestión laboral, las mujeres son más reticentes a que una persona obesa ocupe un puesto de trabajo cara al público (el 76%) que los hombres (un 14%). En este sentido, el portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad describe las situaciones a las que tienen que enfrentarse muchas personas obesas que, aun teniendo un currículum brillante, encuentran trabas por su aspecto físico a la hora de realizar una entrevista con el directivo o gente de la empresa.

   En este sentido, todas las mujeres encuestadas que padecían problemas de obesidad denunciaron haber experimentado algún tipo de rechazo en el ámbito laboral frente al 36 por ciento de los hombres.

   En relación al plano sentimental, el sondeo revela que, a pesar de que todos entablarían amistad con una persona obesa, el 67 por ciento de las mujeres con peso normal o sobrepeso remediable no se casaría con una persona obesa. Esta opinión contrasta claramente con la de los hombres, quienes no tienen tantas reticencias a la hora de llegar al altar con una mujer con sobrepeso u obesidad (el 17%).

   «Este hecho no nos debe extrañar tanto, sabiendo que las españolas se colocan entre las mujeres que más se cuidan y menos obesidad tienen en la Unión Europea», ha declarado Bravo. Los hombres españoles, sin embargo, «tienden más a mimar la barriga de la felicidad» y son los que más problemas de obesidad presentan en toda la Unión Europea, ha señalado.

INTOLERANCIA A LOS KILOS

   Por otra parte, a medida que las mujeres aumentan de peso son más intolerantes con los kilos que sobran: el 76 por ciento de las mujeres con normopeso, el 94 por ciento con un sobrepeso remediable y un 96 con problemas de obesidad muestran su rechazo.  

   «Profundizando en los resultados, nos damos cuenta que cuanto más aumenta el exceso de peso, la intolerancia hacia los propios kilos y los kilos de los demás también aumenta, sobre todo en las mujeres, existiendo autocracias profunda y disconformidad», ha señalado este experto.

   En general, sus afectados, bien sean hombres y mujeres, «no se conforman con ser obesos, no lo asumen, se sienten mal y luchan por dejar de serlo», ha aclarado, en relación al número creciente de personas con esta problemática que decide someterse a un tratamiento. A pesar de que la media de edad de estos pacientes ronda los 35-45 años, ha advertido de que cada vez hay más adolescentes que acuden al especialista para seguir un tratamiento, a consecuencia del estilo de vida actual.

¿Hasta qué punto toleras la obesidad?

Una encuesta realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad detecta que las mujeres toleran menos los kilos de más en un contexto social, laboral o de salud 

 Las mujeres con una complexión física buena se muestran más reacias a la hora de considerar una pareja con exceso de peso. 

  • Una de cada tres mujeres con peso ideal o sobrepeso, relaciona la obesidad con la estética o como una falta de la misma.
  • A la hora de la inserción laboral, se sienten más discriminadas las mujeres por su aspecto físico que los hombres. 

De cara al Día Europeo de la Obesidad[1] que la UE celebra el próximo 19 de mayo, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha realizado un estudio de la opinión pública en Madrid con el que pretende medir el grado de tolerancia de ambos sexos hacia la enfermedad y los problemas en los que a menudo puede derivar: exclusión social, soledad, incomprensión o discriminación en el trabajo. Las ocho preguntas que forman el contenido de la encuesta se centran en el ámbito social, laboral y de salud. Las 380 personas que fueron entrevistadas, de ellas 216 mujeres y 164 hombres, pudieron dar como única posible respuesta  «Si» o «No» para reforzar así el contraste de opiniones. En función de la condición física y el Índice de Masa Corporal mostrado, los participantes formaron tres principales grupos: individuos con normopeso (presentan un 52% del número total), sobrepeso (un 37%) y obesidad (un 11% del número total estudiado).

Tras analizar los resultados, que mediante la presente el IMEO hace públicos, se ha llegado a varias conclusiones, algunas bastante sorprendentes. Todos los encuestados afirman de forma unánime que entablarían amistad con una persona obesa, pero cuando se trata de algún compromiso como el matrimonio, las cosas cambian. El 67% de las mujeres -todas en su peso ideal o con un  sobrepeso remediable-, se niegan a considerar los candidatos obesos. «Este hecho no nos debe extrañar tanto, sabiendo que las españolas se colocan entre las mujeres que más se cuidan y menos obesidad tienen en la Unión Europea», señala Rubén Bravo, portavoz de la entidad. Los hombres españoles, sin embargo, tienden más a “mimar la barriga de la felicidad” y son entre los que más problemas de obesidad presentan en la UE[2]. A lo mejor por esta razón, el 83% de los representantes del sexo masculino encuestados indica que no les importaría casarse con una mujer «rellenita», si se dan las demás circunstancias. Las que sí, lo tienen claro, son las representantes del sexo femenino con un grado de obesidad importante. Todas ellas, en el 100% de los casos, afirman que aceptarán de marido un hombre que igual que ellas tiene obesidad.

Según las respuestas que se refieren a la salud, un 84% de las mujeres encuestadas (182 de un total de 216) ha indicado que no tolera los kilos de más. Curiosamente en este colectivo femenino se da el hecho que a la medida que aumenta el peso, aumenta la intolerancia al sobrepeso. De modo que a la pregunta «¿Toleras los kilos de más?» han contestado con NO un 76% de las mujeres con normopeso, un 94% de las que tienen un índice de sobrepeso determinado y el 96% de las mujeres con problemas de obesidad.    

A diferencia, un 78% de los hombres encuestados (128 de un total de 164), contesta afirmativamente la pregunta. La gran mayoría de este colectivo está en su peso ideal o tiene un índice de sobrepeso considerado aceptable. En cuanto a los hombres con obesidad y pese a que se trata de un problema de salud ya existente y arraigado, la inmensa mayoría, un 71% de ellos indica que NO tolera los kilos de más, coincidiendo así con sus homólogas.

“Profundizando en los resultados, nos damos cuenta que cuanto más aumenta el exceso de peso, la intolerancia hacia los propios kilos y los kilos de los demás también aumenta, sobre todo en las mujeres, existiendo autocrítica profunda y disconformidad», destaca Bravo y añade que estos datos nos revelan «el alto grado de sufrimiento que padecen los enfermos de obesidad”.

Hablando de salud, la encuesta demuestra que todos los entrevistados son conscientes de los riesgos que conlleva la obesidad. El 99% de las mujeres y el 93% de los hombres indica que no esperaría tener problemas más graves de salud para tomar medidas contra los kilos de más. Sin embargo, un porcentaje diminuto pero significante, por situarse en un estado avanzado de obesidad o muy próximo, formado por el 1% de las mujeres y el 7% de los hombres encuestados, confiesan que se han visto obligados a tomar medidas después de tener un susto que ha puesto en peligro su salud.

En lo referente a la parte estética, las opiniones difieren. El 79% de los hombres no creen que la obesidad es una cuestión de estética, aunque el 41% de las mujeres lo sitúan más como un problema de estética que de salud. Una de cada tres mujeres con una complexión física que se puede considerar buena relaciona la obesidad con la estética o como una falta de la misma.

«Las mujeres que están acostumbradas a cuidarse en su día a día se muestran poco comprensibles hacia las mujeres con obesidad, porque ya dan por hecho que se trata de una falta de voluntad y dejadez», comenta sus observaciones Bravo. En muchas ocasiones se olvida que se trata de una enfermedad crónica que repercute en la salud y necesita de una atención especial médica. 

A la hora de la inserción laboral, se sienten más discriminadas las mujeres por su aspecto físico que los hombres. Según los resultados de la encuesta, el 100% de las representantes del sexo femenino que presentan problemas de obesidad indican haber experimentado este tipo de rechazo social en el ámbito del trabajo, frente tan sólo un 36% de los representantes del sexo masculino.

En este sentido, el 76% de las mujeres con normopeso o sobrepeso remediable consideran que una persona con obesidad NO es la más adecuada para ocupar puestos de trabajo que implican dar cara al público. En cambio, el 86% de los hombres no tiene inconveniente.

No obstante, el 97% de las mujeres encuestadas afirma que no dudaría en contratar a una persona obesa en igualdad de condiciones, mientras que el 62% de los hombres preferiría no hacerlo.                    


[1] El Día Europeo de Obesidad (DEO) se celebra el tercer sábado de cada mes de mayo desde el año 2010 cuando fue instaurado oficialmente en la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo.

[2] Según la oficina europea de estadísticas (Eurostad) que los coloca al séptimo lugar entre los países comunitarios, por detrás de Malta, Reino Unido, Hungría, República Checa, Grecia y Polonia. 

Dieta vegetariana de Adele

La cantante Adele ha decidido dejar de fumar y perder algunos kilos para lucir un aspecto más saludable. Haciendo una dieta vegetariana, la artista ha conseguido bajar 6 kilos en solo unas semanas. En este programa de La mañana de la 1, el especialista en nutrición Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos deja algunos consejos al respecto.

En una dieta equilibrada hay que tener hidratos de carbono, proteínas y grasas: carne, pescado, huevos, lácteos, legumbres, frutos secos, frutas, verduras y pasta. En el caso de las dietas vegetarianas hay que quitar las proteínas, es decir la carne y el pescado. Sin embargo, existen algunas variedades de dietas vegetarianas, como es la ovolactovegetariana que permite el consumo de huevos y lácteos. En este tipo de dietas, hay que tener mucho cuidado, porque la deficiencia de la vitamina B12 puede ser muy importante.

La Organización Mundial de la salud (OMS) nos marca que una mujer debe tomar al día entre 0,8 y 1 gramo de proteína por kilo de peso. A través de los vegetales es imposible conseguir estas cantidades . «Entre los problemas que podemos tener, como consecuencia de este déficit, son debilidad a nivel físico y mental y bajada de la masa muscular«, advierte Bravo.

Normalmente los vegetarianos intentan conseguir proteínas a través de la tofu –un derivado de la soja–, o también de algunos legumbres, pero aún así es difícil llegar a las cantidades recomendadas de proteína. Si estas deficiencias se prolongan o si la dieta se realiza sin un control médico, a la larga pueden aparecer fatiga crónica o fibromialgia.

Fuente: La mañana de la 1, TVE

Después de perder 50 kilos, desarrolla alcohorexia

Se llama alcohorexia y puede acarrear serios problemas de salud. Es un trastorno que consiste en sustituir la comida por el alcohol. „Es una decisión activa donde vamos comiendo muy poco, sabiendo que luego por la noche vamos a beber grandes cantidades de alcohol y a lo largo del día o la semana se obsaerva una planificación“, señala Rubén Bravo, especialsita en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Su paciente presta testimonio en el programa +Gente de TVE, pero sin mostrar su cara, ya que nadie de su ambiente sabe que ha sufrido alcohorexia. Ha adelgazado más de 50 kilos tras someterse a una operación quirúrgica para bajar peso, pero la vida la ha enfrentado a una difícil situación personal y, a consecuencia, ha desarrollado adicción al alcohol. Tiene 42 años y ha podido experimentar los problemas que puede traer este aún novedoso trastorno que, aunque no es un término medico que esté oficializado, ya es considerado por los especialistas como un grave problema sanitario que afecta la población joven.

Las consecuencias van desde desnutrición hasta la pérdida de proteínas y minerales e inclusive la obesidad abdominal, sin contar el alto riesgo de tomar alcohol sin haber ingerido ningún tipo de alimento que puede llegar a transformarse en un alcoholismo incipiente.

Los adolescentes son los más vulnerables que pueden sufrir esta enfermedad; en una hora pueden tomarse una botella de vodka y eso puede dejarlos en coma.

En los Estados Unidos, por ejemplo, se estima que el 30% de las personas que tienen entre 18 y 24 años saltean comidas para tomar alcohol por la noche, y se diferencia con la anorexia, porque en la anorexia se evita el alcohol para reducir calorías, sin embargo en esta nueva enfermedad, la persona no desea dejar el alcohol.

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Consejos nutricionales para el ayuno de Semana Santa

En estas fechas se practica el ayuno tanto por motivos religiosos como para afrontar el cambio estacional “depurando el cuerpo”, pero no se debe hacer sin conocimiento, advierten los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad

  • Según las directrices de la Iglesia Católica, el Viernes Santo, próximo 6 de abril, es día de abstinencia y ayuno. Entre las recomendaciones que recoge la «ley del ayuno» de la Constitución Apostólica[1] figuran: abstenerse de carne, consumir únicamente líquidos o hacer una comida al día, siendo permitidos lacticinios, huevos y productos de grasa animal.
  • En la actualidad un 75% de los españoles se definen como católicos, pero sólo un 38,7% acata los oficios religiosos con relativa frecuencia, según una encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas[2].

En la sociedad actual muchas personas ayunan por motivos que no siempre son religiosos: para mejorar su salud, eliminar las toxinas, perder peso, etc. «En muchas ocasiones se quebranta la salud por desconocimiento y falta de cultura nutricional», apunta Rubén Bravo, naturópata y especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). El ayuno se interpreta como «dejar de comer y beber un tiempo» o como una ingesta sólo de líquidos, pero sin criterio alguno. No hay que olvidar que se trata de una práctica de tradición milenaria que en su connotación sagrada «purifica el alma y eleva el espíritu»[3] mediante la supresión del aporte de comida. Si se hace de forma saludable, el ayuno sirve para limpiar y descongestionar nuestro aparato digestivo, pero si se lleva al extremo y sin conocimiento, puede ocasionar cuadros de males gástricos, hipoglucemia y hasta desmayos.

Para los que van a guardar ayuno durante este Viernes Santo, el equipo de nutricionistas del IMEO ha ideado un plan de alimentación basado exclusivamente a líquidos que asegura los niveles mínimos de glucosa necesarios para el correcto funcionamiento del organismo. En este caso, es importante comer abundantes verduras y frutas el día antes para que el cuerpo tenga una «reserva» de glucosa. Los días después conviene comer de forma moderada, sin excesos. En cuanto a los típicos dulces de la Semana Santa, se puede optar por recetas de elaboración propia, bajas en calorías, como por ejemplo las torrijas light. Se preparan de pan integral al vapor y se terminan de hacer en el horno, evitando así las frituras y grasa saturada. Si se sustituye la miel por almíbar y se cambia el azúcar por fructosa -tiene igual de calorías, pero endulza casi el doble, por lo que se utiliza una menor cantidad-, nos podemos ahorrar algunas calorías.

«En día de ayuno el aporte calórico nunca debería bajar de unos 1000 – 1100 Kcal diarias», indica Bravo. Por tanto, la actividad física realizada durante el día debe ser más bien baja o limitada a sólo caminar para evitar el riesgo de bajadas de tensión o azúcar.

Tomen nota del menú:

Cuando Qué tomar Por qué
Desayuno Un vaso y medio de zumo de piña recién hecho Fruta digestiva, con efecto diurético. Ejerce una función purificadora del tramo intestinal.
Media mañana Un vaso y medio de yogur bebido 0% grasas Aporta proteínas e hidratos de carbono para paliar el sustento necesario.
Almuerzo Dos tazones de caldo de verduras y pescado Rico en vitaminas, minerales y oligoelementos.
Merienda  Zumo de 3 naranjas Fruta rica en vitamina C. Además de ser un buen antioxidante, ayuda a depurar las toxinas del torrente sanguíneo.
Cena Dos tazones de caldo de verduras y pescado  

Lo que deben tener en cuenta:

– El período de ayuno recomendado no debería superar las 48 horas, ya que estamos sometiendo al  cuerpo a niveles altos de abstinencia y debilidad, poniéndolo al límite de sus capacidades de subsistencia.

– La práctica del ayuno está desaconsejada en diabéticos, hipotensos, hipoglucémicos, personas con obesidad grave, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, menores de edad o en periodo de crecimiento y gente mayor de 65 años. Son grupos con una salud más frágil y tienen mayor riesgo de deshidratación y desórdenes metabólicos.

– Tampoco estaría indicado para personas con síntomas de desnutrición, los enfermos de tuberculosis, cáncer o SIDA, los pacientes con insuficiencias cardiaca, de riñón o hepática y los que padecen trastornos psiquiátricos, entre otros.

– En los demás casos, el ayuno se debería interrumpir, si aparece alguno de los siguientes síntomas: sensación de debilidad, desmayos, sudoración profusa, temblor, taquicardia o fatiga.

Dietas depurativas, ideales para afrontar el cambio estacional

Desde el punto de vista de la Naturopatía, los procesos de detoxificación son efectivos y se recomiendan hacer durante una o dos semanas con cada cambio estacional y siempre bajo la supervisión de un especialista. Mejoran los problemas cutáneos, reducen la sensación de ansiedad, infecciones respiratorias, problemas digestivos, insomnio, dolor de cabeza, dolores musculares, etc.

 «Para realizar una dieta de detoxificación o depurativa no hay que realizar aquellas estrictas centradas en líquidos, sino que debemos evitar los fritos, las harinas refinadas, los lácteos, la sal, los hidratos fuera del desayuno (y dentro siempre integrales), los azúcares, los enlatados, congelados o envasados y los embutidos, mientras que tenemos que dejar de lado el tabaco, dormir entre 8 y 9 horas y beber únicamente agua (entre 2 y 3 litros al día)», indica el naturópata y especialista de nutrición de IMEO.

Durante la terapia de detoxificación se recomienda tomar un par de frutas al día. Las ciruelas aumentan las defensas, las cerezas favorecen el tránsito intestinal, el limón tiene propiedades diuréticas, depurativas y antisépticas, y la manzana es rica en fibra que ayuda en la absorción de las toxinas. A la hora de comer o cenar podemos tomar unos 150 gramos de proteínas bajas en grasa, como pescado, marisco, huevo, pollo, conejo o pavo. La guarnición, en ambos casos, debe ser de tres puñados de verdura en comida y dos puñados en cena.

En el tiempo que dure el régimen, es bueno movernos un poquito más (caminar una hora diaria) y que nos dé el sol al menos durante 4 o 5 horas al día. Si dentro de nuestros objetivos está el reducir grasas sin perder a penas masa muscular, el ejercicio indicado sería la musculación muy moderada con descansos entre series de 2 minutos para potenciar el consumo de grasas como fuente de energía, sustituyendo los niveles limitados de glucosa. Podemos acompañar ésta terapia de detoxificación con productos homeopáticos como la Nux Vómica (detoxificación hepática, digestión y estreñimiento) y Berberis (eliminación de líquidos, limpieza del sistema linfático y riñones).

Una persona que está en proceso de detoxificación se siente más liviana y con menos sensación de pesadez o inflamación. Mental y emocionalmente se encuentra estable. La hipertensión y la respuesta de la insulina también mejoran por utilizar alimentos de bajo índice glucémico.


[1] Según la Constitución Apostólica Paenitemini de 1966.

[2] Estudio nº 2.932 del CIS. Barómetro de febrero  2012.

[3] «El ayuno purifica el alma, eleva el espíritu, sujeta la carne al espíritu, da al corazón contrición y humildad, disipa las tinieblas de la concupiscencia, aplaca los ardores del placer y enciende la luz de la castidad». San Agustín, Sermón 73.

Las palomitas de maíz sin sal son un aperitivo saludable

Fuentes: ABC.es / ABC Radio

Según un reciente estudio, el maíz inflado es mejor antioxidante que las frutas, los frutos secos y los vegetales. Los niveles de polifenoles -sustancias que luchan contra la oxidación natural del organismo- hallados en las palomitas compiten con los que se encuentran en las nueces y superan los 300 miligramos en una ración frente a los 160 miligramos que se pueden obtener en una fruta.

El autor de este estudio, Joe Vinson de la Universidad de Scranton en Pensilvania, especifica que el poder antioxidante de las palomitas de maíz está la cascarilla marrón que concentra gran parte de polifenoles y de fibra.  

Para Vinson, no hay duda: «Las palomitas de maíz pueden ser un aperitivo perfecto. Es el único snack del que realmente se come todo el grano sin procesar, sin otros ingredientes que diluyen sus propiedades. Una porción puede proporcionar más del 70 por ciento de las necesidades diarias de cereales y además hacerlo con placer».

«El problema de las palomitas no es el cereal en sí, sino cómo lo preparamos: con mantequilla, con aceites vegetales, mucha sal o incluso azúcar», explica Rubén Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Si las cocinamos en una sartén con unas gotas de aceite de oliva y sin sal, sólo podemos ganar en salud. Ojo con las bolsas que se venden para microondas. Estas palomitas contienen casi el doble de grasa de las que se preparan en casa.

El poder antioxidante que tienen las palomitas de maíz son del sumo beneficio ya que «ayudan a prevenir el envejecimiento prematuro, la diabetes y una serie de enfermedades inflamatorias y degenerativas». concluye Bravo.    

Para escuchar el audio del programa «Queremos hablar con Javier Silvestre» de ABC Radio, pulsa PLAY.

Sustancias cancerígenas en los alimentos

Fuente: la Sexta

Investigadores españoles han creado un spray que evita las sustancias cancerígenas acrilamida e hidroximetilfurfural que se generan de manera natural a partir de la reacción de azúcares y aminoácidos durante el cocinado de los alimentos, principalmente en los horneados de productos de panadería y en los fritos. Pan, patatas fritas, bollería e incluso el café son algunos alimentos que al cocinar se puedan desarrollar estas dos sustancias potencialmente cancerígenas que pueden suponer un peligro para nuestra salud. Si se ingieren con poca frecuencia, el cuerpo los puede eliminar. Además, «generan muchos radicales libres en nuestro cuerpo con lo cual nos envejecen rápidamente y esto muchas veces si lo unimos a otras causas hace que el nuestro sistema inmunitario no pueda combatirlas», añade Rubén Bravo, especialista en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Por esto, los científicos españoles del CSIC en el Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Nutrición han desarrollado este producto de origen natural que reduce en hasta un 98% la presencia de los dos compuestos cancerígenos en los alimentos y que será, sin duda, de gran ayuda para el consumidor final.

Los más barrigudos de España

la Sexta

Murcia, Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha son las comunidades autónomas que superan la media con Un estilo de vida sedentario, la mala alimentación, el estrés, el tabaco, y grandes dosis de café y alcohol, provocan la acumulación de grasa en el abdomenlas barrigas más generosas. Y tú, ¿puedes entrar en el ranking?

Según el estudio DARIOS del Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona, (IMIM), las comunidades autónomas cuyos habitantes cuentan con el mayor perímetro abdominal de España son Murcia, Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha. En el caso de las mujeres, además, también en Canarias y Castilla y León superan la media.

Por el contrario, los hombres de Castilla y León, a diferencia de sus mujeres, son los que más se cuidan el abdomen junto con los de Madrid y Cataluña, y las mujeres con más cintura de avispa de España las encontramos en Madrid y Baleares.

¿Superas la media?

El perímetro abdominal medio de los hombres en España está situado entre los 99 y 102 centímetros, y el de las mujeres entre los 88 y 91 centímetros. Sin embargo, el 34% de los hombres y el 53% de las mujeres españoles superan estas cifras.

Si te acabas de dar cuenta de que has pasado al grupo oficial de barrigudos españoles, haz algo para remediarlo, porque según asegura Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), las personas con una elevada acumulación de grasa abdominal pueden sufrir envejecimiento prematuro junto con alteraciones del estado de ánimo.

La grasa visceral elevada, que se acumula en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales, contiene un «alto riesgo» para la salud que se expresa en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer.

Bravo explica que un estilo de vida sedentario junto con el estrés, tabaco, grandes dosis de café y alcohol, además de una alimentación inadecuada, hace, entre otras cosas, que se acumule en el interior del abdomen, alrededor de los órganos vitales, una especie de grasa que no siempre está a la vista.

Sin embargo, es posible eliminarla, consiguiendo una pérdida de medio kilo por semana, si se hace una dieta antiinflamatoria apropiada y se combina con ejercicios adecuados. «Muchos hombres se equivocan en pensar que haciendo abdominales, reducirán la grasa acumulada en la zona de la barriga, más bien sería un ejercicio contraproducente y hasta peligroso en casos extremos», asegura Bravo.

En la primera etapa hay que hacer un ejercicio mixto, aeróbico y anaeróbico moderado y, según el experto, «al subir cuestas, nadar o hacer un footing ligero al menos 30 minutos en la mayoría de los días de la semana, potenciamos la creación de masa muscular y facilitamos la quema de grasa visceral».

La contaminación también engorda

Un estudio ha alertado de que la contaminación no solo provoca enfermedades respiratorias que cada año causan 370.000 muertes en todo el mundo, 16.000 de ellas en España, sino que además propicia la obesidad.

Fuentes: EDE/ La Razón / Punto Radio (audio)

Así lo ha determinado un trabajo del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatológica de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) tras analizar los disruptores endocrinos (EDCs), unas sustancias tóxicas que hacen que nuestro cuerpo acumule grasa y no músculo, y que están presentes en los alimentos y en multitud de productos de uso cotidiano como champús, perfumes, plásticos y cosméticos que alteran nuestro sistema endocrino.

La mayoría de estos compuestos químicos, que se acumulan en las grasas con facilidad, pertenecen al grupo de contaminantes orgánicos persistentes, unos compuestos químicos (sobre todo pesticidas e insecticidas) poco biodegradables que se mantienen durante décadas en el ambiente y se introducen en la cadena alimenticia.

Buen ejemplo de ello es el DDT, un pesticida prohibido en 1975 y que todavía hoy está presente en el 88 por ciento de la población española, explica el investigador del CIBERobn y presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, Javier Salvador.

Como consecuencia de la producción agrícola y la pesca -a través de los vertidos de aguas residuales-, la exposición de los seres vivos a los disruptores endocrinos es universal y se acumulan en la grasa humana de una generación a otra, ya que la madre los pasa al bebé en la gestación y la lactancia.

Los efectos sobre la salud humana de la exposición continua a los EDCs han sido objeto de estudio desde hace décadas, pero ahora el CIBERobn ha avanzado en esta investigación y concluye que contaminación y obesidad están relacionados. En concreto, estos tóxicos aumentan el riesgo de dos trastornos muy relacionados con la diabetes: el síndrome metabólico y la resistencia a la insulina. Según el doctor Salvador, «la obesidad visceral promueve la liberación de ácidos grasos libres que llegan al hígado y contribuyen a generar resistencia a la insulina, lo que favorece la diabetes».

Bárbara perdió 67 kilos con la banda gástrica, su testimonio en Saber vivir

Bárbara Bautista perdió 67 kilos en 15 meses gracias a una banda gástrica. Después de hacerse una cirugía restrictiva de estómago esta joven madrileña, que en su momento pesaba 150 kilos, técnicamente se encuentra fuera del grado de obesidad.

La conocimos hace más de un año, cuando su caso salió a la luz en las noticias por el Día Mundial de la Obesidad. Entonces, Bárbara Bautista, que llegó a pesar 150 kilos, había declarado su peculiar guerra contra la enfermedad, operándose de Banda Gástrica para deshacerse de los 82 kilos que le sobraban. Tenía 27 años y había más que doblado su peso normal. Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) queremos dar continuidad a su historia, haciendo público su testimonio. Hoy en día esta joven madrileña tiene un Índice de Masa Corporal inferior a 30, que técnicamente la sitúa fuera del rango de «persona obesa» y está decidida a llevar el asunto hasta el final, alcanzando durante los próximos meses su peso ideal de 68Kg. En este programa de Saber Vivir de TVE, Bárbara nos cuenta su caso. Pulsa PLAY en cada uno de los cuatro links para ver el contenido completo.