Un ayuno apto para diabéticos

  • Los expertos desaconsejan esta práctica a diabéticos, obesos, menores de edad y mayores de 65 años.
  • Los especialistas del IMEO recomiendan una dieta líquida que asegure los niveles mínimos de glucosa y aconsejan no hacer demasiado ejercicio.

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Desayunar-zanahoria-sesiones-semanales-prevenirEl Viernes Santo es un día para el ayuno y la abstinencia tal y como reza la tradición católica. La carne está totalmente prohibida aunque sí se pueden tomar productos derivados de animales como el huevo o la leche. Pero no por esto hay que descuidar la alimentación ya que puede causar algunos problemas en nuestro cuerpo que nos debiliten.

Mareos o hipoglucemias son algunos de los problemas típicos si no se come como se debe. Y se puede cumplir sin necesidad de comer carne.

Un grupo de especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han elaborado un menú completo perfecto para que el Viernes Santo nadie se salte la tradición pero cuidando las necesidades bionutricionales necesarias que complacen el ayuno y que además, favorecen la detoxificación y el equilibrio emocional.

La dieta puede consistir en una alimentación líquida que asegure los niveles mínimos de glucosa. Los expertos desaconsejan esta práctica a diabéticos, obesos, menores de edad y mayores de 65 años.

“Si hacemos bien el ayuno no tiene por qué tener consecuencias. Si se hace de forma saludable, el ayuno sirve para limpiar y descongestionar el aparato digestivo, pero si se lleva al extremo y sin conocimiento, puede ocasionar cuadros de males gástricos, hipoglucemia y hasta desmayos”, ha argumentado Rubén Bravo, especialista del IMEO..

Bioayuno perfecto de Viernes Santo de 1020Kcal

Desayuno: un vaso de zumo de naranja y zanahoria y Pastel de Kéfir con un chorrito de miel y dos cucharadas de levadura de cerveza.

Media Mañana: un vaso de zumo de naranja y zanahoria y dos nueces.

Comida: De primer plato, un caldo de verduras preparado con cuatro ramas de apio, un ramillete de perejil, un kilo y media de cebolla, una cucharadita de diente de león y 2,5 litros de agua. Aconsejable no añadir sal. De segundo plato, hummus griego con un chorrito de aceite de oliva y pimentón rojo. Para beber una copa de mosto tinto sin alcohol. Como postre, tomar una infusión de Azahar.

Merienda: 2 nueces, infusión de Azahar y 1 onza de chocolate negro puro.

Cena: Caldo de verduras depurativas como plato único. Para beber, una copa de mosto tinto sin alcohol. De postre, 1 onza de chocolate negro puro y una Infusión de Azahar.

Su aporte calórico es de unas 1020Kcal y, por tanto, no conviene realizar mucha actividad física, para evitar posibles bajadas de tensión o azúcar. Las raciones están distribuidas en cinco comidas diarias y se toman en pequeñas cantidades para asegurarnos suficiente energía que nos permitirá concluir la jornada sin incidentes.

Es muy importante la toma de azúcares, de modo que se incorpora al menú miel, naranja, mosto sin alcohol y chocolate negro. Los lácteos como el kéfir, con demostradas propiedades sobre el sistema inmunitario, ayuda a mejorar la flora y prevenir desequilibrios intestinales.

Los caldos de verduras depurativas, como el apio y la cebolla, contribuyen a reducir los niveles del colesterol y propician la detoxificación del hígado y del sistema linfático.

Los diabéticos también pueden cumplir con la tradición

El especialista Rubén Bravo también ha adaptado dos dietas para que las personas diabéticas puedan respetar la tradición de ayuno. Cuenta que los diabéticos de tipo 1 tienen que tener cuidado con las bajadas de azúcar, por lo que “incluimos alimentos de bajo índice glucémico pero alta carga glucémica, y de ésta manera evitar la más mínima probabilidad de sufrir una hipoglucemia”.

En el caso de los diabéticos tipo 2, “justo debemos controlar todo lo contrario, el exceso de azúcares podrían provocar una subida de azúcar, fatal para la salud y con posibles consecuencias graves”.

Adaptación BIOAyuno para Diabéticos tipo 1

Desayuno: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y Pastel de Kéfir con un dos cucharadas soperas de miel y dos cucharadas de levadura de cerveza.

Media Mañana: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y 2 nueces.

Comida: De primer plato, un puré de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, medio boniato dulce y 2,5 litros de agua. Aconsejable no añadir sal. De segundo plato, hummus griego con un chorrito de aceite de oliva y pimentón rojo. Para beber una copa de mosto tinto sin alcohol. Como postre, tomar una infusión de Azahar.

Merienda: 2 nueces, una infusión de Azahar, 2 onzas de chocolate negro puro y una copa de mosto tinto sin alcohol.

Cena: Un puré de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, medio boniato dulce y 2,5 litros de agua. Para beber, una copa de mosto tinto sin alcohol. De postre, 2 onzas de chocolate negro puro y una Infusión de Azahar.

Adaptación BIOAyuno para Diabéticos tipo 2

Desayuno: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y Pastel de Kéfir con un sobrecito de Estevia y dos cucharadas de levadura de cerveza.

Media Mañana: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y 2 nueces.

Comida: De primer plato, un tazón de caldo de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, y 2,5 litros de agua. Aconsejable no añadir sal. De segundo plato, hummus griego con un chorrito de aceite de oliva y pimentón rojo. Para beber una infusión fría de frutos rojos y Azahar. Como postre, un vaso de yogur bebido 0% sin azucares añadidos.

Merienda: 2 nueces con una infusión de Azahar y 1 onza de chocolate negro puro 70% o mayor.

Cena: un tazón de caldo de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, y 2,5 litros de agua. Para beber una infusión fría de frutos rojos y Azahar. 1 onza de chocolate negro puro 70% o mayor.

Las personas muy delgadas podrían sufrir mareos si realizan el ayuno el Viernes Santo

  • La ingesta mínima en esta jornada de la Semana Santa debe ser de al menos 1.000 kilocalorías.
  • El ayuno puede provocar un déficit muy alto de kilocalorías.

Europa Press

Las personas muy delgadas podrían sufrir mareos y bajadas de tensión si realizan el ayuno el Viernes Santo, según ha explicado a Europa Press el experto en Nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) Rubén Bravo.

A pesar de que realizar el ayuno propio de la religión católica durante sólo un día hace “difícil” que provoque problemas en las personas, el experto sí considera que éste pueda repercutir en los devotos de bajo peso. Para él, éstas personas sí podrían padecer síntomas, como “problemas digestivos, dolores de cabeza o bajadas de azúcar”.

La gente muy delgada “son personas de riesgo que, al reducir mucho la ingesta de alimentos, andarían en un déficit muy alto de kilocalorías al no tener reservas”, continúa Bravo, que manifiesta que las personas con algo de sobrepeso si las conservan.

De cualquier forma, el experto señala que la clave es “estar muy hidratados”, ya que un ayuno mal llevado y con falta de líquidos puede acarrear “pequeños desmayos” y hacer que no se tenga la suficiente energía. Además, si éste se va alargar en más de un día, como seguimiento de la cuaresma, apuesta por “ir a un especialista”.

Actualmente, los católicos practicantes tienen tres opciones para realizar el ayuno, siendo la primera de ellas la consistente en “evitar la carne y las bebidas alcohólicas”, explica. Las otras se basan en “hacer una sola comida al día y realizar una dieta líquida”, eliminando ambas también los productos cárnicos y las bebidas espirituosas, sostiene.

Para ellas, Bravo aconseja el consumo de “frutas, verduras, pescados y lácteos”, a lo que se puede añadir en la comida “legumbres como los purés de lentejas”. Para el transcurrir de la jornada, subraya la importancia de los zumos de frutas, que regulan nos niveles de azúcares.

DEBEN ABSTENERSE DEL AYUNO CONTINUADO EMBARAZADAS E HIPERTENSOS

En cuanto a las personas que deben de abstenerse del ayuno continuado, el representante del IMEO señala a “diabéticos, mujeres embarazadas, hipertensos, mayores de 70 o 75 años y niños pequeños”. Sin embargo, especifica que si los diabéticos siguen las pautas ofrecidas no deben tener problemas si deciden ayunar el Viernes Santo, ya que “es una dieta prevista “para que los niveles de glucosa en sangre sean estables”.

Lo que sí reconoce es que ésta debe sufrir alguna medicación, pues se deben hacer “alguna pequeña ingesta más durante el día”, sobre todo en los diabéticos tipo I. Lo que descarta es el consumo único de caldos o la realización de una única comida, ya que podría provocar “una bajada de glucosa”.

Por otra parte, Bravo señala que durante el Viernes Santo se puede perder “un kilo o un kilo y un poco más”. No obstante, considera que no es una pérdida “real o efectiva” en cuanto a pérdida de grasa, y es que se recupera “cuando se vuelva a recuperar el hábito normal de alimentación”.

El experto, que manifiesta que la ingesta mínima debe ser de 1.000 kilocalorías, sostiene que el ayuno provoca “una limpieza orgánica”, especialmente en el aparato digestivo y en el urinario. Así, expone que se somete a menos trabajo a los riñones, el hígado, el intestino y el estómago, además de que se ingieren alimentos “con menos toxinas”.

Todo ello provoca una sensación de “ligereza, plenitud mental, relajación y meditación”, a lo que se une “alcanzar una introspección y un análisis interior”, afirma. Por todo ello, Bravo concluye que el ayuno ayuda “a bajar los niveles depresivos, de ansiedad y de estrés”.

Consejos nutricionales para el ayuno de Semana Santa

En estas fechas se practica el ayuno tanto por motivos religiosos como para afrontar el cambio estacional “depurando el cuerpo”, pero no se debe hacer sin conocimiento, advierten los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad

  • Según las directrices de la Iglesia Católica, el Viernes Santo, próximo 6 de abril, es día de abstinencia y ayuno. Entre las recomendaciones que recoge la “ley del ayuno” de la Constitución Apostólica[1] figuran: abstenerse de carne, consumir únicamente líquidos o hacer una comida al día, siendo permitidos lacticinios, huevos y productos de grasa animal.
  • En la actualidad un 75% de los españoles se definen como católicos, pero sólo un 38,7% acata los oficios religiosos con relativa frecuencia, según una encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas[2].

En la sociedad actual muchas personas ayunan por motivos que no siempre son religiosos: para mejorar su salud, eliminar las toxinas, perder peso, etc. “En muchas ocasiones se quebranta la salud por desconocimiento y falta de cultura nutricional”, apunta Rubén Bravo, naturópata y especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). El ayuno se interpreta como “dejar de comer y beber un tiempo” o como una ingesta sólo de líquidos, pero sin criterio alguno. No hay que olvidar que se trata de una práctica de tradición milenaria que en su connotación sagrada “purifica el alma y eleva el espíritu”[3] mediante la supresión del aporte de comida. Si se hace de forma saludable, el ayuno sirve para limpiar y descongestionar nuestro aparato digestivo, pero si se lleva al extremo y sin conocimiento, puede ocasionar cuadros de males gástricos, hipoglucemia y hasta desmayos.

Para los que van a guardar ayuno durante este Viernes Santo, el equipo de nutricionistas del IMEO ha ideado un plan de alimentación basado exclusivamente a líquidos que asegura los niveles mínimos de glucosa necesarios para el correcto funcionamiento del organismo. En este caso, es importante comer abundantes verduras y frutas el día antes para que el cuerpo tenga una “reserva” de glucosa. Los días después conviene comer de forma moderada, sin excesos. En cuanto a los típicos dulces de la Semana Santa, se puede optar por recetas de elaboración propia, bajas en calorías, como por ejemplo las torrijas light. Se preparan de pan integral al vapor y se terminan de hacer en el horno, evitando así las frituras y grasa saturada. Si se sustituye la miel por almíbar y se cambia el azúcar por fructosa -tiene igual de calorías, pero endulza casi el doble, por lo que se utiliza una menor cantidad-, nos podemos ahorrar algunas calorías.

“En día de ayuno el aporte calórico nunca debería bajar de unos 1000 – 1100 Kcal diarias”, indica Bravo. Por tanto, la actividad física realizada durante el día debe ser más bien baja o limitada a sólo caminar para evitar el riesgo de bajadas de tensión o azúcar.

Tomen nota del menú:

Cuando Qué tomar Por qué
Desayuno Un vaso y medio de zumo de piña recién hecho Fruta digestiva, con efecto diurético. Ejerce una función purificadora del tramo intestinal.
Media mañana Un vaso y medio de yogur bebido 0% grasas Aporta proteínas e hidratos de carbono para paliar el sustento necesario.
Almuerzo Dos tazones de caldo de verduras y pescado Rico en vitaminas, minerales y oligoelementos.
Merienda  Zumo de 3 naranjas Fruta rica en vitamina C. Además de ser un buen antioxidante, ayuda a depurar las toxinas del torrente sanguíneo.
Cena Dos tazones de caldo de verduras y pescado  

Lo que deben tener en cuenta:

– El período de ayuno recomendado no debería superar las 48 horas, ya que estamos sometiendo al  cuerpo a niveles altos de abstinencia y debilidad, poniéndolo al límite de sus capacidades de subsistencia.

– La práctica del ayuno está desaconsejada en diabéticos, hipotensos, hipoglucémicos, personas con obesidad grave, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, menores de edad o en periodo de crecimiento y gente mayor de 65 años. Son grupos con una salud más frágil y tienen mayor riesgo de deshidratación y desórdenes metabólicos.

– Tampoco estaría indicado para personas con síntomas de desnutrición, los enfermos de tuberculosis, cáncer o SIDA, los pacientes con insuficiencias cardiaca, de riñón o hepática y los que padecen trastornos psiquiátricos, entre otros.

– En los demás casos, el ayuno se debería interrumpir, si aparece alguno de los siguientes síntomas: sensación de debilidad, desmayos, sudoración profusa, temblor, taquicardia o fatiga.

Dietas depurativas, ideales para afrontar el cambio estacional

Desde el punto de vista de la Naturopatía, los procesos de detoxificación son efectivos y se recomiendan hacer durante una o dos semanas con cada cambio estacional y siempre bajo la supervisión de un especialista. Mejoran los problemas cutáneos, reducen la sensación de ansiedad, infecciones respiratorias, problemas digestivos, insomnio, dolor de cabeza, dolores musculares, etc.

 “Para realizar una dieta de detoxificación o depurativa no hay que realizar aquellas estrictas centradas en líquidos, sino que debemos evitar los fritos, las harinas refinadas, los lácteos, la sal, los hidratos fuera del desayuno (y dentro siempre integrales), los azúcares, los enlatados, congelados o envasados y los embutidos, mientras que tenemos que dejar de lado el tabaco, dormir entre 8 y 9 horas y beber únicamente agua (entre 2 y 3 litros al día)”, indica el naturópata y especialista de nutrición de IMEO.

Durante la terapia de detoxificación se recomienda tomar un par de frutas al día. Las ciruelas aumentan las defensas, las cerezas favorecen el tránsito intestinal, el limón tiene propiedades diuréticas, depurativas y antisépticas, y la manzana es rica en fibra que ayuda en la absorción de las toxinas. A la hora de comer o cenar podemos tomar unos 150 gramos de proteínas bajas en grasa, como pescado, marisco, huevo, pollo, conejo o pavo. La guarnición, en ambos casos, debe ser de tres puñados de verdura en comida y dos puñados en cena.

En el tiempo que dure el régimen, es bueno movernos un poquito más (caminar una hora diaria) y que nos dé el sol al menos durante 4 o 5 horas al día. Si dentro de nuestros objetivos está el reducir grasas sin perder a penas masa muscular, el ejercicio indicado sería la musculación muy moderada con descansos entre series de 2 minutos para potenciar el consumo de grasas como fuente de energía, sustituyendo los niveles limitados de glucosa. Podemos acompañar ésta terapia de detoxificación con productos homeopáticos como la Nux Vómica (detoxificación hepática, digestión y estreñimiento) y Berberis (eliminación de líquidos, limpieza del sistema linfático y riñones).

Una persona que está en proceso de detoxificación se siente más liviana y con menos sensación de pesadez o inflamación. Mental y emocionalmente se encuentra estable. La hipertensión y la respuesta de la insulina también mejoran por utilizar alimentos de bajo índice glucémico.


[1] Según la Constitución Apostólica Paenitemini de 1966.

[2] Estudio nº 2.932 del CIS. Barómetro de febrero  2012.

[3] “El ayuno purifica el alma, eleva el espíritu, sujeta la carne al espíritu, da al corazón contrición y humildad, disipa las tinieblas de la concupiscencia, aplaca los ardores del placer y enciende la luz de la castidad”. San Agustín, Sermón 73.