Torrijas: ‘la barrita energética’ más deliciosa

El Mundo, por Gema García Marcos

Leche, pan duro, huevos, azúcar, canela, miel y a la sartén con aceite muy caliente. Ésta es la fórmula magistral de las torrijas, un dulce ideado originariamente por los pasteleros para proporcionar un chute bestial de energía que compensara los ayunos propios de la Semana Santa. Cada rebanada de este humilde pero delicioso manjar es una bomba hipercalórica que puede aportar entre 500 y 1.000 Kcal por ración (dependiendo de los ingredientes que utilicemos y del tamaño), las mismas que una comida completa, según estiman fuentes del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Sin embargo, lejos de dramatizar, los expertos consultados por ZEN nos invitan a disfrutar plenamente del momento y dejarnos de sentimientos de culpa. “Una torrija en Semana Santa, la tarta en el cumpleaños, los polvorones en Navidad, los pescaítos en la playa… Son licencias puntuales que nos tomamos en una época muy concreta del año y de las que no tenemos por qué privarnos”, dice Guillermo V. Rodríguez, vicedecano del Colegio de Nutricionistas de Madrid.

BUENOS INGREDIENTES

Partiendo de esa base tan reconfortante, Rodríguez nos da dos pistas para que el tema no se nos vaya de las manos. La primera: “Es fundamental evitar tomar estos dulces cuando son procesados. Deben ser naturales y hay que utilizar buenos ingredientes en su elaboración, independientemente de que tengan azúcar o grasa”.

Buscar alternativas presuntamente más ‘healthy’ no compensa. Los trucos para aligerarlas les restan más encanto que calorías. “Las torrijas son lo que son, igual que las croquetas de la abuela. Intentar disfrazarlas no lleva a ningún lado”, añade este nutriocionista.

La segunda: “Terminada la Semana Santa, hay que volver a la autopista de las buenas costumbres en la mesa lo antes posible, no sea que nos entretengamos en la autovía y terminemos perdidos en un camino de cabras. Tomar torrijas en Pascua está genial pero, por mucho que nos gusten, no podemos incorporarlas como un postre habitual en nuestra dieta durante el resto del año”, asevera.

MÁS MOVIMIENTO

Ya que tenemos las pilas bien cargadas de energía (la que nos han insuflado las torrijas), ¿qué podemos hacer con ese extra de combustible que le hemos echado al cuerpo? “Prohibido tirarse en el sofá como una boa!”, exclama la entrenadora Noe Todea. Su estrategia: movernos todo lo que podamos y un poco más en nuestra vida cotidiana. “Una caminata ligera diaria sería una opción perfecta y, para los que se vean con ganas, una más intensa en pendientes (se necesita menos tiempo y es más efectivo)”, aconseja. Subir escaleras también cotiza al alza, “tres series de cinco minutos nos valdría, por ejemplo”.

MAR O MONTAÑA

Pensando en los afortunados que han podido escapar de la ciudad durante estos días, los entrenadores de VivaGym proponen sacar el máximo provecho a las características de los escenarios de nuestras escapadas, utilizándolos como gimnasios de excepción. “En la playa, podemos aprovechar la arena para entrenar descalzos y, de esta manera, fortalecer los pies y los tobillos”.

Empezaremos con ‘walking lunges’: “Se trata de dar zancadas amplias flexionando las piernas hasta tocar con la rodilla en el suelo (cuidando siempre mucho la técnica). De esta forma, trabajaremos el tren inferior, poniendo el foco de forma muy especial en el glúteo. Empezaremos con series de entre 10 y 12 repeticiones para ir aumentando de forma progresiva hasta llegar a 20″, indican en VivaGym.

A continuación, seguiremos con un ejercicio mágico para el abdomen, las planchas. “Apoyaremos las manos en el suelo y tocaremos con ellas nuestros hombros de forma alterna. Es un ejercicio apto para casi todos los públicos con el que fortaleceremos los abdominales. Para empezar, bastará aguantar en la posición base de 30 a 45 segundos”. Combinando “cuatro repeticiones de 20 zancadas con una plancha de 45 segundos” tendríamos una sesión de 10 minutos que podríamos complementar con “otros 10 ó 15 minutos caminando o subiendo escaleras”.

En la montaña, para exprimir a tope los beneficios que aporta la actividad física en altura, nos sugieren un entrenamiento interválico de alta intensidad (hiit): “El primer paso será buscar un banco o piedra para realizar 20 subidas, alternando las piernas de apoyo. A mayor altura, más duro será el ejercicio y más lo notarán nuestras piernas y glúteos. Lo combinaremos con 15 flexiones y 15 fondos de tríceps”, aconsejan.

El equipo técnico de VivaGym aclara que “si realizamos tres series de estos tres ejercicios seguidos y añadimos una caminata de otros 20 ó 30 minutos, conseguiremos un trabajo completo del tren superior e inferior en apenas 45 minutos de entrenamiento”.

Moraleja: no dejemos que la obsesión por la delgadez nos amargue el dulzor de las torrijas.

Cuando engordan más las torrijas

Noticias La Sexta

Las torijas, uno de los postres típicos de la Semana Santa, nos engordarán menos en época de frío que si las comemos en verano, gracias a la grasa marón.
“Lo que hace es activarse principalmente con las bajas temperaturas para potegerse del frío. Consumimos así más energía y bajamos de peso”, señala Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
De todas formas, habrá que vigilar las cantidades, ya que sólo una torrija tiene cerca de 1000Kcal, la mitad del aporte calórico diario. Por esta razón, la mejor opción, sin duda, es las torijas light preparadas en casa, con leche desnatada, miel en el lugar de azúcar y al horno, en vez de fritas.

Un ayuno de Viernes Santo al estilo del Papa Francisco

Los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad han recreado un ayuno de lo más tradicional inspirado en la carismática figura del Papa en el que no faltan frutas y verduras de temporada, empanada con salmón y pisto o dulce de leche en su versión light

  • En el mundo hay cerca de mil 229 millones católicos; el 23,3 por ciento de ellos reside en Europa, lo que suma más de 286 millones de personas[1].
  • Según las directrices de la Iglesia Católica, el Viernes Santo es día de abstinencia y ayuno. “La ley de ayuno” dicta abstenerse de carne, consumir sólo líquidos o hacer una comida sólida al día, siendo permitidos pescado, lacticinios, huevos y productos de grasa animal[2].

Dejar los quehaceres del ordenador también puede ser forma de ayuno_bajaDe cara a este Viernes Santo, 3 de abril, y para que sea de ayuda a los que van a guardar la tradicional jornada de ayuno y abstinencia, el equipo de nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha ideado un plan de alimentación inspirado en la carismática figura y gustos culinarios[3] del papa Francisco, uno de los personajes mejor valorados en la actualidad.

“Al plantear la idea, hemos pensado en un menú que corresponda a las afinidades del Santo Padre y sus preferencias culinarias, pero también hemos querido darle un toque saludable y nutritivo para que cumpla con los requerimientos de la ingesta diaria recomendada, asegurando óptima vitalidad”, revela Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO. Como resultado tenemos “un menú fácil de hacer, económico, humilde, compatible con la vida social y familiar, que utiliza frutas y verduras de proximidad y temporada y se sirve de platos populares criolla, como la empanada con salmón y pisto o el dulce de leche, del que tenemos constancia son del agrado del Papa”.

De las dos opciones que da “ley de ayuno” –a base de líquidos o con una comida sólida al día–, se ha apostado   por la opción más extendida y menos “severa” que contempla un almuerzo completo pero sin exceso de cantidades que se complementa con desayuno y cena muy ligera. Esta fórmula no contempla “picoteos” entre horas, ni tentempiés de media mañana y tarde.

“Es muy importante planificar lo que vamos a tomar y distribuirlo “estratégicamente” a lo largo de la jornada para evitar carencias nutricionales, mareos o debilidad”, apunta Bravo. En día de ayuno el aporte calórico nunca debería bajar de las 800 Kcal diarias que han de provenir de alimentos cuidadosamente escogidos con un valor nutricional supremo.

Cabe recordar que durante la jornada la actividad física realizada debe ser más bien baja o limitada a sólo caminar para evitar bajadas de tensión o azúcar. Tomar un tiempo para meditar o reflexionar mejorará el optimismo en cuanto a la perspectiva de vida, ya que, más allá de limitar el consumo completo o parcial de alimentos, el ayuno como disciplina universal busca la purificación del cuerpo para alzar el espíritu.

Para facilitar el proceso de depuración del organismo, necesitamos dormir las ocho horas diarias, ingerir 2 litros de agua y dejar de fumar.

El período de ayuno recomendado en ningún caso debería superar las 48 horas y se ha de interrumpir ante síntomas de debilidad, sudoración excesiva, temblor, fatiga, taquicardia o desmayos. Esta práctica está desaconsejada en diabéticos, hipotensos, hipoglucémicos, personas con obesidad grave, embarazadas o lactantes, menores de edad y gente mayor de 65 años. También está contraindicada en casos de desnutrición, trastornos psiquiátricos, tuberculosis, cáncer, SIDA, insuficiencias cardiaca, de riñón o hepática, entre otros.

Menú de ayuno para Viernes Sano al estilo del Papa Francisco

1. DESAYUNO

macedonia de naranja, piña, manzana y kiwiMacedonia de frutas depurativas: naranja, kiwi, piña y manzana

Es todo un cóctel de “energizantes naturales” ricos en fibras, minerales, vitaminas A y C y carotenos. La naranja y el kiwi mejoran el sistema inmune. La manzana es rica en fibra que ayuda en la absorción de las toxinas. La piña genera vitalidad y optimismo, calma la ansiedad y mejora la concentración. Tiene efecto anti estreñimiento y contra la retención de líquidos.

Aceite de Krill1 cápsula de Aceite de krill

Un suplemento que protege el corazón y mejora la memoria, tomado por el propio papa Francisco debido a sus múltiples beneficios. Los Omega-3 del aceite de este crustáceo extraído en frío son muy beneficiosos para la salud cardiovascular y los procesos inflamatorios. Este producto 100% natural tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y es de gran ayuda contra las enfermedades degenerativas. Influye positivamente el estado anímico, disminuye la depresión y mejora la función cognitiva. No está indicado para embarazadas, lactantes, alérgicos a crustáceos o en casos de tratamiento con anticoagulantes.

2. ALMUERZO

zumo de naranja y zanahoriaZumo de naranja y zanahoria

Es un verdadero elixir para la salud y arma nuestras defensas con grandes cantidades de vitamina C y fitoquímicos. Éstos últimos representan componentes químicos naturales, biológicamente activos que funcionan como antioxidantes y reguladores del metabolismo y juegan un papel importante en la prevención de enfermedades crónicas.

La naranja es un potente antioxidante, beneficiosa para la vista, piel y aparato respiratorio. Su consumo es muy recomendado en casos de anemia, ya que ayuda a asimilar el hierro de otros alimentos.

La zanahoria es un alimento alcalinizante que ayuda a depurar la sangre y equilibra los niveles de azúcar, además, favorece la limpieza hepática y mejora la estructura muscular, de huesos y dientes.

Es mejor tomar el zumo media hora antes de comer, prepara los jugos gástricos para recibir los alimentos. “Recomendamos preparar el zumo en casa y tomarlo recién hecho, con la pulpa incluida”, sugiere el experto en nutrición del IMEO. Cuando entra en contacto con el aire y la luz, el oxígeno acelera su deterioro y se pierden vitaminas. Se estima que a los 20 minutos los zumos naturales pierden el 50% de sus nutrientes.

Empanada de salmón y pistoEmpanada de Salmón ahumado y pisto agridulce

No podía faltar en este menú basado en los gustos culinarios del pontífice argentino un plato típico criollo, como es la empanada gallega[4]. “Desde el departamento de nutrición del IMEO hemos realizado algunos intercambios saludables para poder incluir el plato en la jornada de ayuno, incluyendo “super alimentos”, como el salmón ahumado, aceite de oliva virgen, miel de Manuka o la harina integral, y hemos cambiado la fritura por el método al horno”, precisa Rubén Bravo.  

Dada su alta cantidad de proteínas –25,40gr de proteínas por cada 100gr–, y vitamina D, el salmón ahumado es un alimento recomendado especialmente para mantener en buenas condiciones nuestra masa muscular, piel y huesos. Su regular consumo fortalece el sistema inmunitario y ayuda a prevenir ciertos tipos de cáncer.

3. CENA

Sopa JulianaSopa Juliana de verduras

La cena en el día de ayuno debe ser sumamente ligera. La sopa juliana es una excelente opción y se sirve de verduras depurativas por excelencias, como el puerro, apio, coliflor, zanahorias, boniato y ajo. “Este caldo nos ayudará a entrar en calor, concluyendo la jornada con una detoxificación multiorgánica, y es ideal para prevenir la retención de líquidos y mejorar la salud de nuestro hígado”, puntualiza Bravo.

dulce de leche lightDulce de leche light

También conocido como manjar blanco o confiture de lait (mermelada de leche, en francés) es uno de los postres preferidos del Papa Francisco. Se elabora con leche, azúcar y esencia de vainilla. Suele agregarse una pizca de bicarbonato de sodio como colorante. Al ser un dulce muy calórico, desde el departamento de Nutrición del IMEO recomiendan apostar por la opción más light, elaborada con leche desnatada, gelatina sin color para darle más consistencia y miel, preferiblemente de Manuka por sus potentes propiedades antibacterianas.

“La miel es una alternativa saludable y natural de los edulcorantes, tiene relativamente pocas calorías y aumenta los niveles de serotonina del cerebro proporcionándonos sensación de bienestar”, subraya Bravo.

recetas saludablesRECETA: Empanada de salmón ahumado con pisto agridulce
para 8 personas

INGREDIENTES
Para el relleno: 300grs de salmón ahumado

Para la salsa agridulce de pimentón: 50cl de aceite de oliva extra virgen, 2gr de pimentón dulce, 100gr de miel de Manuka, 50gr de vinagre de Modena

Para la masa: 1kg de harina integral, 500gr de agua a temperatura ambiente, 20gr de sal, 20gr de levadura, 80gr de aceitunas sin hueso, 25gr de aceite de oliva extra virgen

Para el pisto:125gr de cebolla, pimiento rojo, verde y calabacín (125gr de cada), 2 dientes de ajo, 30gr de salsa de tomate

ELABORACIÓN

Salsa agridulce de pimentón:

Dorar el diente de ajo y retirar. Incorporar el pimentón, rehogar ligeramente y añadir el resto del aceite, mezclar y reservar.

En otro cazo, calentar la miel con el vinagre hasta que se disuelva. Montar con la batidora con el aceite de pimentón.

Salmón ahumado:

Cortar en lonchas finas, marinar en la salsa agridulce 10 minutos y dejar reposar en la nevera.

Pisto:
Dorar el diente de ajo, añadir la cebolla, cortada en pequeños dados (de 1 a 2 mm de lado) y saltear un minuto. Añadir el pimiento, también cortado en pequeños dados, saltear otro minuto y repetir la operación con el calabacín. Retirar, colar y añadir una cucharada de salsa de tomate.

Masa:
Poner la harina sobre la mesa en forma de volcán con la sal. En un bol aparte, disolver la levadura en agua. Añadir las aceitunas picadas y poner la mezcla en el centro de la harina. Amasar. Dejarla tapada con un trapo húmedo dos horas. Volver a trabajar la masa y estirar con rodillo. Dejar 15 minutos en la nevera.

Se precalienta el horno a 180 grados. Se divide la masa en dos partes, se estiran en dos círculos, uno ligeramente más grande que el otro. Se coloca una de las partes encima de una bandeja de horno con papel sulfurizado. Se reparte el salmón, la salsa y el pisto por esta base, se tapa con la otra parte y se sellan los bordes con un dobladito. Con unas tijeras de cocina abrimos un agujero en el centro que valga de chimenea y le pintamos la superficie con huevo batido y la leche. Horneamos durante cuarenta minutos o hasta que la veamos dorada.

[1] Anuario Estadístico de la Iglesia difundido por El Vaticano en mayo 2014, con datos correspondientes del 2012.

[2] Constitución Apostólica Paenitemini de 1966.

[3] El libro “Buon Appetito”, coescrito por Daniel Anrig y Erwin Niederberger, que ya ha salido en alemán, recoge recetas de David Geisser, chef de la Guardia Suiza Pontificia, que desvelan los platos preferidos del papa Francisco y sus antecesores.

[4] Receta original de David Geisser, publicada en el libro “Buon Appetito”, adaptada por los expertos del IMEO para los fines del día de ayuno de Viernes Santo.

Un día a la semana, el bioayuno ayuda a detoxificar el organismo

Onda Madrid, Aquí no hay playa

Según la tradición católica, el Viernes Santo es día de procesiones, ayuno y abstinencia. Con el fin de minimizar los casos de males gástricos, astenia y mareos y para potenciar el equilibrio emocional de las personas que guardan ayuno, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha diseñado un menú completo que cubre las necesidades bionutricionales del organismo y, además, favorece la detoxificación. Una vez pasada la Semana Santa, podemos realizarlo con fines depurativos, pero nunca más durante un día a la semana.
En este programa de Aquí no hay playa, de Radio Onda Madrid, Rubén Bravo del IMEO explica en qué consisten las comidas y por qué algunos alimentos son mejor opción que otros.
Para escuchar el audio entero, pulsa Play.

Un ayuno apto para diabéticos

  • Los expertos desaconsejan esta práctica a diabéticos, obesos, menores de edad y mayores de 65 años.
  • Los especialistas del IMEO recomiendan una dieta líquida que asegure los niveles mínimos de glucosa y aconsejan no hacer demasiado ejercicio.

Te interesa.
Desayunar-zanahoria-sesiones-semanales-prevenirEl Viernes Santo es un día para el ayuno y la abstinencia tal y como reza la tradición católica. La carne está totalmente prohibida aunque sí se pueden tomar productos derivados de animales como el huevo o la leche. Pero no por esto hay que descuidar la alimentación ya que puede causar algunos problemas en nuestro cuerpo que nos debiliten.

Mareos o hipoglucemias son algunos de los problemas típicos si no se come como se debe. Y se puede cumplir sin necesidad de comer carne.

Un grupo de especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han elaborado un menú completo perfecto para que el Viernes Santo nadie se salte la tradición pero cuidando las necesidades bionutricionales necesarias que complacen el ayuno y que además, favorecen la detoxificación y el equilibrio emocional.

La dieta puede consistir en una alimentación líquida que asegure los niveles mínimos de glucosa. Los expertos desaconsejan esta práctica a diabéticos, obesos, menores de edad y mayores de 65 años.

“Si hacemos bien el ayuno no tiene por qué tener consecuencias. Si se hace de forma saludable, el ayuno sirve para limpiar y descongestionar el aparato digestivo, pero si se lleva al extremo y sin conocimiento, puede ocasionar cuadros de males gástricos, hipoglucemia y hasta desmayos”, ha argumentado Rubén Bravo, especialista del IMEO..

Bioayuno perfecto de Viernes Santo de 1020Kcal

Desayuno: un vaso de zumo de naranja y zanahoria y Pastel de Kéfir con un chorrito de miel y dos cucharadas de levadura de cerveza.

Media Mañana: un vaso de zumo de naranja y zanahoria y dos nueces.

Comida: De primer plato, un caldo de verduras preparado con cuatro ramas de apio, un ramillete de perejil, un kilo y media de cebolla, una cucharadita de diente de león y 2,5 litros de agua. Aconsejable no añadir sal. De segundo plato, hummus griego con un chorrito de aceite de oliva y pimentón rojo. Para beber una copa de mosto tinto sin alcohol. Como postre, tomar una infusión de Azahar.

Merienda: 2 nueces, infusión de Azahar y 1 onza de chocolate negro puro.

Cena: Caldo de verduras depurativas como plato único. Para beber, una copa de mosto tinto sin alcohol. De postre, 1 onza de chocolate negro puro y una Infusión de Azahar.

Su aporte calórico es de unas 1020Kcal y, por tanto, no conviene realizar mucha actividad física, para evitar posibles bajadas de tensión o azúcar. Las raciones están distribuidas en cinco comidas diarias y se toman en pequeñas cantidades para asegurarnos suficiente energía que nos permitirá concluir la jornada sin incidentes.

Es muy importante la toma de azúcares, de modo que se incorpora al menú miel, naranja, mosto sin alcohol y chocolate negro. Los lácteos como el kéfir, con demostradas propiedades sobre el sistema inmunitario, ayuda a mejorar la flora y prevenir desequilibrios intestinales.

Los caldos de verduras depurativas, como el apio y la cebolla, contribuyen a reducir los niveles del colesterol y propician la detoxificación del hígado y del sistema linfático.

Los diabéticos también pueden cumplir con la tradición

El especialista Rubén Bravo también ha adaptado dos dietas para que las personas diabéticas puedan respetar la tradición de ayuno. Cuenta que los diabéticos de tipo 1 tienen que tener cuidado con las bajadas de azúcar, por lo que “incluimos alimentos de bajo índice glucémico pero alta carga glucémica, y de ésta manera evitar la más mínima probabilidad de sufrir una hipoglucemia”.

En el caso de los diabéticos tipo 2, “justo debemos controlar todo lo contrario, el exceso de azúcares podrían provocar una subida de azúcar, fatal para la salud y con posibles consecuencias graves”.

Adaptación BIOAyuno para Diabéticos tipo 1

Desayuno: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y Pastel de Kéfir con un dos cucharadas soperas de miel y dos cucharadas de levadura de cerveza.

Media Mañana: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y 2 nueces.

Comida: De primer plato, un puré de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, medio boniato dulce y 2,5 litros de agua. Aconsejable no añadir sal. De segundo plato, hummus griego con un chorrito de aceite de oliva y pimentón rojo. Para beber una copa de mosto tinto sin alcohol. Como postre, tomar una infusión de Azahar.

Merienda: 2 nueces, una infusión de Azahar, 2 onzas de chocolate negro puro y una copa de mosto tinto sin alcohol.

Cena: Un puré de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, medio boniato dulce y 2,5 litros de agua. Para beber, una copa de mosto tinto sin alcohol. De postre, 2 onzas de chocolate negro puro y una Infusión de Azahar.

Adaptación BIOAyuno para Diabéticos tipo 2

Desayuno: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y Pastel de Kéfir con un sobrecito de Estevia y dos cucharadas de levadura de cerveza.

Media Mañana: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y 2 nueces.

Comida: De primer plato, un tazón de caldo de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, y 2,5 litros de agua. Aconsejable no añadir sal. De segundo plato, hummus griego con un chorrito de aceite de oliva y pimentón rojo. Para beber una infusión fría de frutos rojos y Azahar. Como postre, un vaso de yogur bebido 0% sin azucares añadidos.

Merienda: 2 nueces con una infusión de Azahar y 1 onza de chocolate negro puro 70% o mayor.

Cena: un tazón de caldo de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, y 2,5 litros de agua. Para beber una infusión fría de frutos rojos y Azahar. 1 onza de chocolate negro puro 70% o mayor.

Recetas bajas en calorías para no engordar en Semana Santa

Reinventa los potajes de vigilia, las torrijas o las recetas de bacalao para comer sano en estas fechas

Mujerdeelite.com

Desde hace cientos de años, la época de la Cuaresma y la Semana Santa se caracterizan por una serie de tradiciones culinarias que aún se conservan en el recetario español, dando salida a platos populares como los Potajes de Vigilia, las recetas de Bacalao o las Torrijas.

Ya puedes elaborar las recetas de la abuela, pero sin ganar calorías, sobre todo, en estas fechas en que gran parte de la población aprovecha para el descanso y la diversión, y en la que se cometen demasiados excesos.

Para caer en la tentación sin remordimientos, te proponemos las tradiciones culinarias de esos platos de la cultura mediterránea que tanto bien hacen a la salud y los reinventamos con menos calorías para que no falten en las mesas durante estos días sin que sean ‘una comida de pecado‘.

Platos o recetas como el Potaje Vigilia, la Sopa de Ajo, recetas de Bacalao como pescado estrella o el postre más repetido por excelencia, las Torrijas, son algunas de las comidas de la cocina tradicional en las que se han variado algunos ingredientes o detalles en su técnica de cocción para que resulten menos calóricas.

Potaje Vigilia
potaje de vigiliaEsta receta se prepara de un modo rápido y por lo tanto de manera más sencilla que la tradicional la cual suele llevar varias horas. Aquí contamos con unos garbanzos ya cocidos. Las espinacas congeladas las herviremos en agua de 5 a 7 minutos. El bacalao lo introduciremos en el horno con una sola cucharada de aceite, sin aportar más grasas. Después uniremos todos los ingredientes. De esta manera evitamos los caldos más grasos que suelen unirse a esta receta y sus principales ingredientes están elaborados con técnicas de cocción que no implican ningún inconveniente para una dieta de control de peso.

También recordamos que este plato se servirá como plato único, junto a un postre como una fruta o yogur obtendremos una comida completa, ya que se incluyen verduras, proteínas de alta calidad y legumbres ricas también en hidratos, que puedes preparan gracias a diferentes y riquísimas recetas.

Ingredientes:
•    150 gramos de garbanzos cocidos de bote
•    200 gramos de bacalao desalado
•    1 hoja de laurel
•    300 gramos de espinacas congeladas
•    2 cucharadas de aceite de oliva
•    3 dientes de ajo
•    1 cucharada de perejil picado
•    2 huevos
•    Pimentón dulce (opcional)
•    Azafrán (opcional)

Elaboración:
Una vez cocidas las espinacas durante unos 5 minutos las escurrimos. En una sartén con un par de cucharadas de aceite doramos un poco los ajos y añadimos las espinacas, mezclamos dando unas vueltas. Cocemos un huevo en agua, durante 10 minutos una vez empiece a hervir el agua. Pasado el tiempo lo refrescamos o dejamos enfriar y reservamos. En la bandeja de horno con los garbanzos ponemos sobre ella las tajadas de bacalao con una cucharadita de aceite de oliva por encima y lo introducimos al horno unos 8 minutos.

Sopa de ajo con huevo
sopa de ajo con huevoEsta receta cumple una función muy saciante. Principalmente lo que hacemos es reducir la cantidad de pan a menos de la mitad de lo que en las recetas tradicionales se le viene añadiendo, con esto reduciremos mucho su aporte de calorías provenientes de los hidratos de carbono, por lo demás es una receta perfectamente compatible dentro de una dieta saludable.

Y es que el ajo es uno de los tantos remedios naturales, que existen contra la presión arterial alta. Equilibra la presión, es un tónico cardiovascular natural y también nivela el colesterol, además de ser un gran bactericida. Sin duda, la sopa de ajo es una receta sana, sencilla y deliciosa.

Ingredientes:
•    Una cabeza de ajo
•    4 rebanadas pan tostado
•    1 guindilla Cayena
•    1 cucharada de pimentón dulce
•    2 cucharadas de pulpa de Pimiento Choricero o Ñora
•    1 litro de agua
•    1 Huevo cocido o escalfado
•    2 cucharadas de aceite
•    2 cucharadas de tomate natural
•    1 pizca de sal
•    1 loncha de jamón serrano

Elaboración:
Picar los ajos en láminas y la loncha de jamón en tiras y reservamos. Hervimos un huevo 10 minutos o lo escalfamos cascado durante 3 minutos. Ponemos el aceite en una cazuela, echando los ajos laminados y la guindilla hasta dorar un poco sin que se quemen. Añadimos las rodajas de pan tostado. Rehoga, añade el pimentón, el tomate natural y cubre con el caldo. Cuece a fuego medio durante 25-30 minutos. Tritura con la batidora y sazona. En un plato hondo colocamos en el centro el huevo cocido o escalfado y cubrimos alrededor con la sopa. Sobre el huevo coloca las tiras de jamón y una ramita de perejil.

Bacalao con pimientos
bacalao con pimientosOtra receta muy sencilla para elaborar un excelente pescado bajo en calorías como lo es el bacalao. Para su cocción emplearemos el horno y para su guarnición de verdura primeramente serán salteadas con un poco de aceite de oliva terminándose junto al bacalao en el horno.

El bacalao una vez desalado o fresco es un excelente pescado para dietas de control de peso, dado que no es rico en grasas.

Ingredientes:
•    300 gramos de bacalao (para 2 personas)
•    1/4 Unidad pimiento rojo
•    1/4 Unidad pimiento verde
•    1/4 Unidad pimiento amarillo
•    Media cebolla
•    2 cucharadas de aceite de oliva virgen
•    Una pizca de pimienta negra
•    1 pizca de sal

Elaboración:
Dispondremos de unas tajadas de bacalao desaladas. Picamos los pimientos y la cebolla en tiras. Precalentamos el horno a 180 grados. En una sartén con una cucharada de aceite de oliva, salteamos unos minutos los pimientos y la cebolla en tiras añadiendo una pizca de sal. Seguidamente en una fuente o bandejita de horno colocamos el bacalao, al que podemos añadir una pizca de pimienta. Colocamos sobre las tajadas de bacalao unas montañitas de la verdura salteada, una cucharada de aceite e introducimos en el horno a 180 ºC durante unos 15 minutos.

Con ayuda de una pala puedes pasar la tajada con su guarnición de verduras recién sacada del horno, de la fuente al plato, el cual podemos acompañar con una pequeña ensalada simple de lechuga aliñada.

Torrija de pan
torrijas al hornoLa principal novedad en esta receta es que el método de cocción a utilizar es quien reduce ostensiblemente las calorías del plato, ya que las Torrijas se elaborarán en el horno en lugar de fritas en aceite. Además de no utilizar ni una gota de grasa, sustituimos el azúcar refinado que normalmente se utiliza, por unas cucharadas de miel, que nutricionalmente hablando siempre será más aconsejable.

Así podremos obtener una ‘Torrija sin pecado’. También hay que recordar que siempre son más saludables todos aquellos postres elaborados en casa de la manera tradicional que cualquier otro creado a gran escala como la bollería industrial.

Ingredientes:
•    1/4 litro leche desnatada
•    4 cucharadas de miel
•    1 corteza de limón
•    1 corteza de naranja
•    Canela en rama y canela en polvo
•    2 fresas
•    1 huevo
•    2 rodajas de pan

Elaboración:
Cortamos 2 rebanadas de pan del mismo día, con un grosor de 1,5 cm (menos de 2 dedos). Calentamos la leche con la rama de canela, las cortezas de limón y naranja, más la miel hasta que esta quede bien disuelta. Después dejamos enfriar el conjunto. Encendemos el grill del horno para que vaya cogiendo calor a unos 210ºC y ponemos sobre una placa papel de horno o una lámina de silicona especial para horno.

En un plato hondo, vertemos la leche y colocamos las rodajas de pan durante 10 minutos. Batimos un huevo en otro plato hondo y pasamos por él las rebanadas de pan que previamente habíamos puesto en la leche aromatizada. Directamente ponemos las torrijas sobre el papel de horno o silicona que hayamos colocado sobre la placa de horno. El horno tiene que estar con su grill al rojo. Después de 4 ó 5 minutos en el horno, cuando veamos que la parte superior de las torrijas se ha dorado, las damos la vuelta para dorar la otra parte.

Para presentarlas, colocamos una torrija en un plato de postre y encima de la torrija ponemos una fresa decorativa. Espolvoreamos por encima con canela en polvo al gusto.

Con esta forma de elaborar la torrija se reducen las calorías a la mitad respecto a una torrija convencional, debido tanto a la técnica de cocción como el cambio de algunos ingredientes en su elaboración.

Las personas muy delgadas podrían sufrir mareos si realizan el ayuno el Viernes Santo

  • La ingesta mínima en esta jornada de la Semana Santa debe ser de al menos 1.000 kilocalorías.
  • El ayuno puede provocar un déficit muy alto de kilocalorías.

Europa Press

Las personas muy delgadas podrían sufrir mareos y bajadas de tensión si realizan el ayuno el Viernes Santo, según ha explicado a Europa Press el experto en Nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) Rubén Bravo.

A pesar de que realizar el ayuno propio de la religión católica durante sólo un día hace “difícil” que provoque problemas en las personas, el experto sí considera que éste pueda repercutir en los devotos de bajo peso. Para él, éstas personas sí podrían padecer síntomas, como “problemas digestivos, dolores de cabeza o bajadas de azúcar”.

La gente muy delgada “son personas de riesgo que, al reducir mucho la ingesta de alimentos, andarían en un déficit muy alto de kilocalorías al no tener reservas”, continúa Bravo, que manifiesta que las personas con algo de sobrepeso si las conservan.

De cualquier forma, el experto señala que la clave es “estar muy hidratados”, ya que un ayuno mal llevado y con falta de líquidos puede acarrear “pequeños desmayos” y hacer que no se tenga la suficiente energía. Además, si éste se va alargar en más de un día, como seguimiento de la cuaresma, apuesta por “ir a un especialista”.

Actualmente, los católicos practicantes tienen tres opciones para realizar el ayuno, siendo la primera de ellas la consistente en “evitar la carne y las bebidas alcohólicas”, explica. Las otras se basan en “hacer una sola comida al día y realizar una dieta líquida”, eliminando ambas también los productos cárnicos y las bebidas espirituosas, sostiene.

Para ellas, Bravo aconseja el consumo de “frutas, verduras, pescados y lácteos”, a lo que se puede añadir en la comida “legumbres como los purés de lentejas”. Para el transcurrir de la jornada, subraya la importancia de los zumos de frutas, que regulan nos niveles de azúcares.

DEBEN ABSTENERSE DEL AYUNO CONTINUADO EMBARAZADAS E HIPERTENSOS

En cuanto a las personas que deben de abstenerse del ayuno continuado, el representante del IMEO señala a “diabéticos, mujeres embarazadas, hipertensos, mayores de 70 o 75 años y niños pequeños”. Sin embargo, especifica que si los diabéticos siguen las pautas ofrecidas no deben tener problemas si deciden ayunar el Viernes Santo, ya que “es una dieta prevista “para que los niveles de glucosa en sangre sean estables”.

Lo que sí reconoce es que ésta debe sufrir alguna medicación, pues se deben hacer “alguna pequeña ingesta más durante el día”, sobre todo en los diabéticos tipo I. Lo que descarta es el consumo único de caldos o la realización de una única comida, ya que podría provocar “una bajada de glucosa”.

Por otra parte, Bravo señala que durante el Viernes Santo se puede perder “un kilo o un kilo y un poco más”. No obstante, considera que no es una pérdida “real o efectiva” en cuanto a pérdida de grasa, y es que se recupera “cuando se vuelva a recuperar el hábito normal de alimentación”.

El experto, que manifiesta que la ingesta mínima debe ser de 1.000 kilocalorías, sostiene que el ayuno provoca “una limpieza orgánica”, especialmente en el aparato digestivo y en el urinario. Así, expone que se somete a menos trabajo a los riñones, el hígado, el intestino y el estómago, además de que se ingieren alimentos “con menos toxinas”.

Todo ello provoca una sensación de “ligereza, plenitud mental, relajación y meditación”, a lo que se une “alcanzar una introspección y un análisis interior”, afirma. Por todo ello, Bravo concluye que el ayuno ayuda “a bajar los niveles depresivos, de ansiedad y de estrés”.