Beneficios de las alcaparras: pocas calorías y mucha hidratación

Pequeñas y verdes, conocidas pero no muy utilizadas en nuestras fronteras. Se trata de las alcaparras, que suelen consumirse encurtidas y que, además de tener muy pocas calorías -26 por cada 100 gramos-, puede utilizarse como aperitivo, como ingrediente o como condimento. 

Las alcaparras son el capullo floral de la alcaparra (capparis spinosa), una planta muy extendida por el Mediterráneo pero cuyo origen proviene de Asia. De la misma planta se pueden obtener los “alcaparrones, que son los frutos inmaduros, de mayor tamaño que las alcaparras en cuyo interior se encuentran las pequeñas semillas”, añade Katherine García Malpartida, del área de trabajo de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

Se cultiva principalmente en los países mediterráneos, en particular el sur de Francia, Italia, España y Argelia. Además, existen plantaciones en California y otros climas similares de tipo mediterráneo, comenta Inmaculada Luengo, nutricionista clínica, experta en alimentación comunitaria y deportiva del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

La alcaparra tiene también un amplio recorrido como planta medicinal, a la que se le han atribuido propiedades diuréticas, vasoconstrictoras o para curar las aftas de la boca. “Estas propiedades están sustentadas en una creencia popular más que científica”, explica García. 

Sin embargo, sí hay varios estudios científicos centrados en analizar algunos de sus componentes y “sus efectos anticancerígenos, antidiabéticos y antiinflamatorios, circulatorios y gastrointestinales ”, comenta Cristina Porca Fernández, dietista nutricionista del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Bellvitge, y cocoordinadora del Grupo de Trabajo de Dietoterapia de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo). En cualquier caso no hay que olvidar que estas investigaciones aún no tienen resultados concluyentes y que “la alimentación hay que verla y analizarla de manera global y no centrarse en alimentos de manera aislada”. 

¿En qué gastronomías se utiliza?

Como no podía ser de otra manera debido a su presencia mediterránea, las alcaparras forman parte de cocinas como la italiana -como condimento en pizzas, pasta, ensaladas, pescados o carnes o junto a otras hortalizas-, la griega, la francesa -sobre todo en la zona de la Provenza para elaborar tapenade junto a aceitunas negras y anchoas- e incluso la española. 

Pero también, como explica Malpartida, es un ingrediente muy utilizado en la gastronomía escandinava, al “ser fundamental en la elaboración de la salsa tártara y utilizada en la conservación de pescados, como el salmón, el bacalao, la trucha, los arenques, el atún o el bonito”.  Porca añade que su uso también está muy extendido en VenezuelaColombia o Argentina

Beneficios para la salud 

Aunque su forma pueda recordar a las aceitunas u olivas su sabor es diferente y más fuerte y, según las tres expertas consultadas por CuídatePlus, también difieren mucho en su valor nutricional. De esta forma las alcaparras contienen:

Cuidado con la sal

Las alcaparras suelen consumirse “encurtidas con una solución de vinagre y sal o curadas en salEl método de encurtido es el más común, pero la curación con sal exclusivamente es más apreciada porque evita el sabor a vinagre”, detalla García. Por ello, Porca advierte de que es necesario tener en cuenta que, aunque su consumo tenga ciertos beneficios, hay que prestar atención a la cantidad de sal que contiene y no abusar de ellas. 

A este consejo, Luengo añade que su contenido en sal puede llegar a los 2.964 mg por cada 100 gramos. De ahí que afirme que “las personas con hipertensióninsuficiencia cardíaca o enfermedad renal deben tener cuidado y no abusar del consumo de este alimento. Consumir de 1 a 3 cucharadas de alcaparras es más que suficiente”.

¿Cómo añadirlo en nuestros platos? 

Las alcaparras, por tanto, pueden ser un ingrediente muy interesante para añadir en nuestras cocinas y dotar de un sabor amargo, ácido y fresco a los platos. En este sentido Luengo afirma que “la alcaparra tiene la peculiaridad de que su sabor es muy intenso y puede casar bien con platos como la paella o con salsas para condimentar algunas variedades de pescado”, como el bacalao, y hasta podría utilizarse para darle un toque especial al pepito de ternera o a muchos pinchos. 

Las posibilidades culinarias de las alcaparras son amplias y García propone algunos platos: ensalada de ahumados con vinagreta de alcaparras, mostaza y miel, guiso de salmón o coliflor al vapor en salsa de alcaparras y conejo con aceitunas negras y alcaparras.

Eso sí, su fuerte sabor hace que sea saciante y que una pequeña cantidad sea suficiente para aliñar los platos. 

García añade que los alcaparrones podrían utilizarse como aperitivo en dietas hipocalóricas en detrimento de otros con más calorías, como las aceitunas.

Recetas con alcaparras

Pollo con alcaparras

El pollo con salsa de alcaparras es un plato sencillo y muy saludable. Prepara esta receta que nos propone  Inmaculada Luengo, nutricionista clínica, experta en alimentación comunitaria y deportiva del IMEO.

12 tipos de cáncer que están relacionados con una mala alimentación

Business Insider, por Kamila Barca

  • Las causas del cáncer son múltiples. Entre ellas se incluyen algunos factores modificables como el tabaco, la contaminación o la alimentación.
  • Estos son los 12 tipos de cáncer que se han relacionado con una alimentación desequilibrada. 

El 30% de los casos de cáncer están relacionados con malos hábitos alimenticios, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por ende, estos casos se podrían prever, apunta la OMS. 

“La proporción alcanza el 70% para los cánceres del tracto gastrointestinal”, aclara el organismo. “Mantener un peso saludable durante toda la vida puede ser una de las formas más importantes de protegerse contra el cáncer“. 

En palabras del doctor Miguel Ángel Berenguer Francés, oncólogo médico y radioterapéutico, miembro de Doctoraliala causa del cáncer es multifactorial y, si se entiende como una consecuencia de una inflamación crónica de las células durante un periodo de tiempo más o menos limitado, cualquier factor que pueda promover esta inflamación crónica influye en mayor o menor medida en su desarrollo

“Estos factores pueden ser no modificables como la genética o modificables como el tabaco, la contaminación o la alimentación“, especifica.

Este último, según los datos de la OMS, es probablemente el segundo factor más importante por detrás del tabaquismo. De hecho, se estima que el 20% de las personas que consumen menos frutas tienen un 20% más de riesgo de cáncer de pulmón.

Al final, llevar una mala alimentación ya no solo provoca alteración y enfermedades a largo plazo como el cáncer, la diabetes o infartos de miocardio, sino también a medio y corto plazo, como pueden ser alteraciones de memoria, menor rendimiento escolar, astenia o incluso insomnio“, advierte el doctor Berenguer.

No obstante, mejorar estos hábitos te ayudará a reducir el riesgo de padecer cáncer pero no son del todo preventivos. Otros factores podrían influir en su aparición, como se mencionaba con anterioridad.

El experto también señala que es importante diferenciar entre estar bien alimentado y estar correctamente nutrido.

“Tenemos la falsa creencia que estar bien alimentado es estar bien nutrido y, además, uno de nuestros marcadores para saber nuestra nutrición es una analítica en la que los parámetros que se visualizan pueden estar correctos, pero puede haber carencias nutricionales de ciertos aminoácidos o electrolitos que juegan un papel importante en el sistema inmune”, ejemplifica. 

Estos son los tipos de cáncer que se han relacionado con una alimentación desequilibrada

Cáncer de endometrio

Mujer con la regla tumbada en el sofá.

Mujer con la regla tumbada en el sofá. Getty

En mujeres, la evidencia científica advierte que, a medida que el índice de masa corporal (IMC) aumenta, crece el riesgo de sufrir cáncer de endometrio un 60%, según los datos de la Investigación prospectiva europea sobre el cáncer y la nutrición (EPIC) divulgada por la OMS

“La ingesta alta de grasas saturadas y grasas monoinsaturadas se relaciona con un mayor riesgo de cáncer de endometrio, mientras que la ingesta alta de fibra dietética se asocia con una disminución del riesgo”, añaden los autores de un estudio publicado en International Journal of Cancer.

Cáncer de tiroides

Hombre con dolor de garganta.

Getty

Los compuestos en sí mismos no son cancerígenos, pero en el cuerpo se combinan con otras moléculas y pueden formar sustancias cancerígenas; al menos, son cancerígenas en algunos estudios con animales”, explica a Eat This, Not That Howard Grossman, médico internista, sobre los alimentos procesados. 

Según los datos de la investigación de EPIC anteriormente mencionados, el riesgo de sufrir cáncer de tiroides en hombres aumenta un 33% con un exceso en el IMC. 

Cáncer colorrectal

Dolor de estómago.

Getty

Las probabilidades de sufrir cáncer de colon y renal también podrían crecer en hombres un 25% por el descontrol en el IMC. En el caso de las mujeres, el riesgo aumenta a un 34% para el cáncer renal. 

Las dietas bajas en granos integrales tienden a promover la inflamación y provocar un intestino no saludable en general, razón por la cual se asocian principalmente con el cáncer colorrectal.

Cáncer de cerebro

Mujer con dolor de cabeza.

Getty

“Los niveles altos de nitritos y nitratos, que se encuentran en las carnes procesadas, pueden aumentar el riesgo de gliomas (cáncer de cerebro)”, advierte Grossman. 

The Brain Tumor Charity en EEUU reconoce que una dieta equilibrada puede ayudar a mantener energías y fuerzas, así como a reducir el riesgo de desarrollo de la enfermedad o a recuperarse. 

“Los vegetales y antioxidantes adecuados (como las vitaminas C y A) proporcionados con una dieta podrían tener un efecto protector”, reconocen los autores de un estudio publicado en Nutrients.

Cáncer de próstata

Un hombre se echa agua en un vaso

Getty

 “La carne roja se ha relacionado con el cáncer colorrectal, de próstata y de páncreas”, advierte el médico internista.

También se podría asociar al cáncer de próstata con un alto contenido de calcio. Según Popular Science, un mayor consumo de leche se ha asociado con una pequeña elevación en los niveles de un factor de crecimiento llamado IGF-1, que a su vez se asocia con un mayor riesgo de cáncer de próstata.

Cáncer de páncreas

Dolor de estómago.

Getty

De acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer, tener sobrepeso u obesidad aumenta el riesgo de varios cánceres, incluidos los de mama después de la menopausia, colon y recto, endometrio, esófago, páncreas, hígado y riñón, entre otros.

“Lograr y mantener un peso saludable es importante para reducir el riesgo de cáncer y otras enfermedades crónicas, como enfermedades cardíacas y diabetes”, señalan los expertos de la ACS, por sus siglas en inglés.

Cáncer bucal

Dolor en la boca, encías

Getty

Un estudio de investigadores de la Universidad Tufts, EEUU, encontró que una mala alimentación se relacionó con el 38% de los casos de cáncer colorrectal y con casi el 26% de los cánceres de boca, faringe y laringe informados en 2015 en el país.

“El alto consumo de alcohol se ha relacionado con el cáncer bucal“, añade el doctor Grossman, quien también incluye en la lista al cáncer de esófago, de estómago, de mama, de hígado y de colon.

Cáncer de mama

Inflamación pecho.

Getty

Un estudio publicado en European Journal of Cancer Prevention sugiere que limitar la ingesta de alimentos de alta densidad energética, el alcohol y el tabaco y reducir el consumo elevado de sal pueden ayudar a prevenir el cáncer de mama.   

“Cuanto más alcohol beba, mayor será su riesgo de cáncer. Pero para algunos tipos de cáncer, sobre todo el cáncer de mama, consumir incluso pequeñas cantidades de alcohol puede aumentar el riesgo”, advierte la ACS.

Cáncer de hígado

Dolor de estómago.

fizkes Getty Images

Limitar los alimentos procesados, las carnes rojas y los alimentos azucarados y llevar un consumo moderado de alcohol puede ayudar a prevenir muchos de los tipos de cáncer ya mencionados —el de hígado entre ellos—, en palabras del doctor Grossman.

Conforme a la relación establecida entre el estudio de la Universidad de Tufts (EEUU) y las cifras reales, la mala alimentación se vinculó a 1.000 casos de cáncer de hígado en 2015

Cáncer de esófago

mujer comiendo pizza por la noche beber

Getty Images

Tal como se ha mencionado con anterioridad, una ingesta excesiva de alcohol puede provocar cáncer de esófago

Además, la investigación de EPIC relacionó un aumento del IMC con un 50% de probabilidades de adenocarcinoma de esófago en hombres y mujeres. 

Cáncer de estómago

Un chico con dolor de estómago

Getty Images

“Uno de los problemas que tenemos en nuestro día a día es la gran cantidad de ultraprocesados que se consumen desde la edad infantil y, teniendo en cuenta que las células de nuestro organismo tienen memoria, esto es una de las causas de la inflamación crónica que puede acabar provocando cáncer”, advierte Berenguer.

La evidencia indica que reducir la sal y los alimentos en conserva puede reducir la incidencia de cáncer de estómago, según la OMS.

Cáncer de vesícula biliar

Una mujer se agarra el estómago.

Pixabay

El cáncer de vesícula biliar también se asoció a un descontrolado índice de masa corporal en mujeres, con un 60% más de riesgo, en la investigación prospectiva europea sobre el cáncer y la nutrición (EPIC).

Este es un tipo de cáncer raro, pero fatal, para el que también se considera la obesidad un factor de riesgo. 

Un estudio publicado en la European Journal of Cancer Prevention, que evalúa el posible papel de la dieta en la carcinogénesis de la vesícula biliar, halló un aumento en las probabilidades con el consumo de pimiento, carne de res, té, guindilla y cordero. Aunque los autores reconocen que la diferencia fue estadísticamente no significativa.

“En conclusión, los resultados del presente estudio muestran un efecto protector de las verduras y las frutas en la carcinogénesis de la vesícula biliar, pero la carne roja (de vacuno y de cordero) se asoció con un mayor riesgo de cáncer de vesícula biliar”, explican.

Freidora de aire: ¿es más sana que la freidora tradicional?

Este artilugio de cocina permite cocinar fritos mediante el flujo de aire caliente

Mundo Deportivo

Hay un artilugio que cada vez aparece más en las conversaciones culinarias y que amenaza con dejar atrás la freidora convencional, y esta es la freidora de aire. Esta máquina ha conseguido aumentar su popularidad gracias a la concienciación paulatina de la sociedad por comer más sano y dejar atrás la “fritanga” de toda la vida, en la medida que sea posible. Este artilugio culinario consigue esa textura crujiente y dorada que nos encanta, pero sin tener que recurrir al uso de aceite abundante, como suele ocurrir con las frituras.

¿Cómo funciona la freidora de aire?

Esta máquina tiene un sistema similar al de un horno de convección, pero con la mejora de que transfiere el calor a través de un ventilador que esparce el aire caliente y que, además, rocía la comida con pequeñas gotas de aire.

La freidora tiene un compartimento extraíble en el que se coloca la comida que queramos cocinar. La capacidad del compartimento variará dependiendo del tamaño de la freidora, pero puede ir desde el 1’5 litros hasta los 5’5 litros, aproximadamente. Una vez en marcha, la freidora genera un flujo de aire caliente que envuelve los alimentos hasta cocinarlos. Sin embargo, es recomendable aplicar una pequeña cantidad de grasa: con una o dos cucharaditas de aceite de oliva, es más que suficiente. De esta forma, conseguimos cocinar los alimentos sin la cantidad de calorías y grasas que se generarían friendo con aceite.

Aprendamos a diferenciar los dos tipos de grasa

Es importante destacar que nuestro organismo no puede desprenderse por completo de las grasas. La nutricionista Bonni London diferencia las grasas malas de las saludables, estas últimas siendo un macronutriente necesario en nuestra dieta. Podemos obtener grasas saludables mediante el aceite de oliva, el aguacate, los frutos secos o los pescados azules.

Es por ello que London pide que prestemos atención al tipo de aceite que usamos en la freidora de aire. Si cocinamos a menos de 210 ºC, el aceite indicado es el de oliva virgen extra. De forma ocasional, podemos optar por el de coco, aguacate o sésamo.

También es cierto que no sirve de nada coger una freidora de aire para comer más sano si lo único que cocinamos en ella son patatas fritas, rebozados o croquetas. En el día a día debemos incorporar verduras, frutas y otros alimentos saludables para tener una dieta equilibrada.

No olvidemos que los fritos suelen ser causantes del aumento de colesterol, de los triglicéridos, favorece el sobrepeso y el desarrollo de patologías cardiovasculares, por lo que debemos vigilar con ellos.

Con esta máquina podemos cocinar muchos alimentos, pero tampoco todos. Por ejemplo, se puede cocinar carnes a baja temperatura, ya que si se cocina a alta temperatura se pueden descomponer los compuestos grasos de los alimentos de origen animal. Por otra parte, los vegetales es más recomendable que se cocinen al vapor, asados o cocidos.

Beneficios de la freidora de aire caliente

Esta máquina consigue que se reduzcan el humo y los olores que se producen normalmente cuando freímos con aceite. Además, se puede cocinar a temperaturas más bajas, que eso de por sí ya es un aspecto a valorar. Cuando cocinamos a altas temperaturas (150-200ºC), “se produce la oxidación de los componentes del alimento con la posible acumulación de sustancias nocivas”, tal y como explica Sonia Peinado, dietista y nutricionista clínica y deportiva del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Sin embargo, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de que las freidoras de aire no eliminan por completo los tóxicos. Al aumentar el tiempo de cocción, hay más probabilidades de que aparezcan las acrilamidas: unas sustancias tóxicas que se producen de forma natural en productos que contienen almidón y que se cocinan con temperaturas elevadas y una humedad baja. 

Aguacate, un sano placer que puedes disfrutar a cualquier hora del día

Lo llaman el oro verde y cada vez más personas desean incluir en su dieta y disfrutar en la mesa esta joya gastronómica, rica en nutrientes clave y propiedades saludables

Diario Libre / EFE Reportajes

También llamado avocado o palta, lo apodan ‘el oro verde’. (IMEO)

“El aguacate ya está en boca de todos” según el dietista y experto en nutrición Rubén Bravo, una afirmación aplicable, no solo en términos gastronómicos, sino porque también está cada vez más presente en los comentarios favorables de muchos expertos y consumidores sobre las virtudes de este alimento.

Esto se debe por una parte a sus cualidades organolépticas (percepción por medio de los sentidos) consistentes en el excelente sabor y textura cremosa de esta fruta, originaria de México, y por otro lado se fundamenta en sus innumerables propiedades nutricionales y beneficiosas para la salud del organismo, de acuerdo a Bravo.

Este dietista y experto en gastronomía, que dirige el departamento de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) es coautor del libro ‘AvoLovers’ ( ‘amantes del avocado’, otro de los nombres del aguacate, también conocido como palta), cuyo subtítulo, ‘El placer por lo sano’, resume la doble vertiente del aguacate: delicioso y saludable.

“Esta comida reconfortante y placentera, rica en vitaminas, minerales y grasas saludables, es ideal para desayunos, comidas y tentempiés. ¡Cualquier hora del día es adecuada para comer un aguacate!”, señala Pelle Lundborg (pellelundborg.com) coautor del libro y cultivador ecológico del aguacate en Málaga (sur de España).

Muy completo y nutritivo

Una fruta ideal para el desayuno o un tentempié. ( IMEO)

“El aguacate es una fruta y, por consiguiente, su nutriente prioritario es el agua, pero tiene una importante diferencia con el resto de las frutas y es que también es rico en grasas, especialmente monoinsaturadas como el ácido oleico”, explica a Efe Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO.

“Debido a esto, su consumo nos aportará una importante cantidad de vitaminas liposolubles (se pueden disolver en grasas) como la E y la provitamina A, aunque también posee vitaminas hidrosolubles (se puede disolver en agua) como la B6 o la C”, puntualiza Escalada.

“En cuanto a los minerales, el aguacate destaca por su aporte en potasio, que es mayor que el del plátano y, en segundo lugar, por su contenido en magnesio, seguidos de fósforo y calcio. Asimismo, aporta una nada despreciable cantidad de fibra vegetal”, destaca esta nutricionista.

Confirma que, debido precisamente a esa composición nutricional, “el aguacate es un alimento óptimo para incluir en nuestra alimentación de manera habitual”.

“En primer lugar, es un alimento altamente saciante por lo que es útil cuando queremos reducir la cantidad de comida que ingerimos o bajar de peso”, explica.

“Además, tiene un potente efecto protector de nuestro sistema cardiovascular ya que contribuye a reducir los niveles de colesterol LDL (el llamado colesterol ‘malo’ por sus efectos perjudiciales) y aumentar los de colesterol HDL o ‘bueno’(beneficioso para la salud)”, especifica.

“El consumo regular de aguacate también resulta provechoso para los deportistas que tengan un importante desgaste o sobrecarga muscular y para el buen desarrollo de los embarazos, ayudando a prevenir enfermedades en el feto como la espina bífida”, puntualiza esta nutricionista.

“Por otro lado, esta fruta tiene unas potentes propiedades antioxidantes que ayudan al control del envejecimiento y a mantener la piel saludable y también contribuyen a mantener una buena salud visual y a evitar las cataratas”, enfatiza.

Por último, Escalada destaca que, incluir este alimento en nuestra dieta, “ayuda a evitar el estreñimiento y puede jugar un papel esencial en la reducción del estrés y la ansiedad”.Versátil y muy recomendable

Bravo considera al aguacate como “un superalimento que toda dieta debería incluir” , desmiente categóricamente una de las creencias más extendidas: que la grasa del aguacate puede ser perjudicial.

“Es todo lo contrario: su grasa incluye un 15 % de grasas saturadas (necesarias en su justa medida) y un 85 % de grasas monoinsaturaddas y poliinsaturadas (beneficiosas para la salud), con elevados niveles de Omega 3, un ácido graso muy saludable en todas las etapas de la vida: niñez, juventud, embarazo y a partir de los 45 años de edad”, destaca.

También resalta sus niveles de vitamina K (liposoluble), “vital para la coagulación de la sangre y el fortalecimiento de los huesos”, y lo considera “un alimento estrella para los deportistas, al favorecer una buena recuperación después de un duro entrenamiento y la protección de las partes blandas de las articulaciones”.

“Su consumo, no solo alimenta nuestra salud por dentro, al ayudar a mantener en buena forma el sistema inmunológico y la salud cerebral, sino que además nos embellece por fuera, al aportar luminosidad a la piel y reducir su deterioro”, según Bravo.

Respecto a su consumo, el nutricionista indica: “Solo gozaremos de su buen sabor si está madura, por lo que, si aún está verde, tendremos que almacenarla en un lugar seco y fresco, a unos 18 grados centígrados, hasta que haya madurado, y solo entonces podremos refrigerarla. Si la guardamos antes de tiempo en la nevera, perderá parte de sus propiedades”, advierte.

Para saber si el aguacate está maduro, Bravo sugiere retirar el rabillo de su parte superior. Si el color que observamos en su interior es amarillo, la fruta estará en su punto, si es verde todavía no habrá llegado a su punto óptimo, y si es de color oscuro, estará un poco pasado.

“Además de las cualidades y virtudes nutricionales de un alimento tan sano, me encantan las posibilidades que ofrece en la cocina: se puede machacar, untar en una tostada, hornear, marcar un poco en la parrilla, hacer batidos, cremas, tartas, mousses , y utilizarlo para preparar ensaladas, bocadillos, salsas, bebidas o postres. ¡Las posibilidades son infinitas!”, concluye.

Por Pablo Gutman.

Los platos más refrescantes para combatir la ola de calor

Alimente El Confidencial

Las olas de calor han hecho que los termómetros se disparen en más de una comunidad en España y con ello, los riesgos relacionados con la salud, entre ellos bajada de tensión, retención de líquidos, debilidad o agotamiento, calambres musculares por la pérdida de agua y electrolitos, quemaduras solares en la piel o el temido golpe de calor, avisan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Por ello, aconsejan tomar medidas preventivas en cuanto a la exposición solar, la rutina deportiva y la dieta, desaconsejando las comidas y bebidas excesivamente frías, proponiendo como mejor opción las que refrescan e hidratan.

En primer lugar, para reducir los riesgos en los días de calor, recalca Rubén Bravo, portavoz del Instituto, dietista y experto en nutrición, es importante mantenerse a la sombra y no hacer deporte al sol, ni en las horas centrales; proteger la cabeza y usar protector solar en el exterior, evitando las horas de máxima calor; no llevar demasiadas capas de ropa, ni prendas muy ajustadas que puedan afectar la circulación; tomar mucha agua y reducir el consumo de cafeína y alcohol que afecta a nuestros mecanismos reguladores de temperatura y contribuye a la deshidratación; seguir una pauta saludable abundante en frutas y verduras frescas; prescindir de alimentos y bebidas ricos en azúcares simples que en la época estival fácilmente pueden duplicar o triplicar las ingestas diarias recomendadas por la OMS, especialmente productos como helados, batidos, refrescos azucarados, bebidas energéticas o graduadas, chips muy calóricos, etc.

Asimismo, hay que destacar que con la llegada de los picos de temperatura en los meses de verano aumenta la apetencia por alimentos y bebidas muy fríos o con hielo que, además de combatir la sensación de calor, tienen efecto placebo en nosotros, sobre todo cuando los tomamos de golpe. Al principio sentimos una sensación de frescor que momentos después desaparece, debido a que nuestro cuerpo activa determinados mecanismos para contrarrestar el efecto del frío y mantener la temperatura corporal estable, en torno a los 37 grados. Por esta razón, desaconseja tomar alimentos y bebidas excesivamente fríos y de golpe, sugiriendo optar por aquellos que tengan un elevado contenido de agua, a temperatura fresca pero no helada, y poco a poco en vez de rápidamente.

A continuación, la nutricionista del IMEO, Sonia Peinado, sugiere algunas ideas saludables de platos refrescantes que nos ayudarán a combatir el calor y a lograr una óptima hidratación.

  • Aperitivos fríos de verano, como brochetas de cherrys, queso mozzarella y pera; humus de aceituna, remolacha o garbanzos con crudités; ceviche de aguacate, cebolla y salmón; rollitos de pepino o calabacín con queso fresco y sésamo; alcachofas rellenas de atún y tomate;
  • Sopas frías de hortalizas y frutas, como gazpacho; sopa de sandía y tomate; sopa de melón con taquitos de jamón; tarator búlgaro o sopa fría de yogur, pepino y eneldo; chlodnik polaco o crema fría de remolacha y kéfir con pepinos, rábanos y huevos; crema de apio o champiñones; sopa fría de cerezas a la húngara.
  • Ensaladas de entrante, como ensalada de endivias con setas y taquitos de jamón; ensalada de pepino con salsa fresca de yogur casero; ensalada de verduras y legumbres cocidos, como quinoa, pasta integral o arroz; bruschette de tomate; tabulé o ensalada de bulgur.
  • Platos principales refrescantes, como rollitos de salmón rellenos con lechuga, queso fresco, y tomate cherry; rollitos de pavo rellenos de espárragos verdes o blancos; salpicones de marisco de pulpo o langostinos con pimiento rojo, pimiento verde, tomate, pepino, cebolla.
  • A modo de postre, como sorbetes, polos, granizados, smoothies, helados de fruta o de yogur. Se hacen a base de fruta natural o congelada, agua o hielo, lácteos, bebida vegetal y se les puede añadir chocolate negro, frutos secos o semillas; es importante que no contengan azúcares añadidos.
  • Cócteles sin alcohol saludables, como la piña colada sin alcohol, elaborada a partir de zumo de piña natural, leche semidesnatada o bebida vegetal y hielo; cóctel San Francisco, preparado de granadina con zumo de naranja, limón y piña; mojito sin alcohol hecho de agua con gas, una cucharadita de azúcar moreno, zumo de limón y hierbabuena; cóctel frío de té chai con leche o bebida vegetal, hielo y jengibre, etc.

Hábitos saludables

Mantener ciertos hábitos saludables que no nos supongan un gran esfuerzo también nos ayudará a desconectar, evitar las digestiones pesadas o un malestar general, añade la experta en dietética y nutrición del IMEO Andrea Marqués. Por ello aconseja:

  • Sacar tiempo para caminar. Un paseo largo por la playa, una ruta en la montaña o visitar la ciudad a pie pueden ser un objetivo fácil de cumplir y, además, nos ayudará a mejorar la circulación y evitar la acumulación de líquidos en la zona baja de las piernas.
  • No omitir el desayuno para evitar el picoteo por hambre, sobretodo de dulces o alimentos destinados para un consumo ocasional. Procurar que éste sea saludable, a base de tostadas integrales, tortitas de avena, fruta, yogures, aguacate, pavo, queso fresco, frutos secos etc.
  • Evitar los picoteos en casa y reservarse “el derecho de disfrute” para cuando salimos fuera a comer, cenar o a tomar el aperitivo. Es preciso evitar los aperitivos muy saldados, ya que favorecen la retención de líquidos.
  • Tener cuidado con los excesos en comidas tipo “buffet” o “todo incluido”, vigilar las cantidades y priorizar las opciones más saludables. Una comida copiosa hará que se desplace más sangre hacia el aparato digestivo y puede causar una bajada de tensión, especialmente en los días de calor.
  • Una cena ligera siempre es una buena opción para combatir el calor, dormir mejor y facilitar la digestión, a base de ensaladas ligeras, conservas en lata, huevo, gazpacho, queso fresco, yogur natural etc.