«Si mamá no me hubiese pagado la banda gástrica con 14 años no podría salir de casa»

Katie se convirtió en la británica más joven en someterse a una operación así

La vida de Katie Hill cambió cuando tenía catorce años y luchaba contra el asma y las burlas crueles de sus compañeros. Esta joven pensaba mas de 114 kilos y temía que si continuaba así no podría volver a salir de su casa nunca más. Su madre decidió tomar cartas en el asunto y le pagó una operación gracias a la que Katie ha perdido más de 63 kilos. La joven se convirtió en la mujer más joven del Reino Unido en someterse a una intervención de este tipo y ahora disfruta de una nueva vida.

Canal Cuatro Noticias

Después de sufrir innumerables dietas, de luchar contra el asma y los problemas físicos y de soportar las crueles burlas de sus compañeros de clase, Katie decidió pedir ayuda a su madre para dar un giro a su vida.

Según informa el diario Daily Mail, Julieta decidió someter a su hija a una operación para implantarle una banda gástrica, convirtiendo a Katie en la británica más joven en someterse a una intervención de este tipo.

A pesar de la polémica que suscitó la operación de Katie, por su corta edad, su vida ha dado un giro de 180 grados. Cuatro años después de la intervención, la joven ha perdido más de 63 kilos y se ha convertido en una atractiva joven de 18 años.

Julieta recibió muchas críticas por someter a su hija a esta operación siendo tan joven pero, según el diario británico, Katie asegura que es lo mejor que ha hecho en su vida.

«No quiero ni pensar qué habría sucedido si no me hubiese operado. Aumentaba de peso a tal ritmo que probablemente ahora pesaría más de 120 kilos y no podría ni salir de casa», afirma la joven.

Katie fue la pionera, pero el número de adolescentes que se someten a estas operaciones se ha cuadruplicado en los últimos 3 años.

«Cuando Katie se sometió a la operación me llamaron mala madre», explica Julieta, «no tomé esa decisión a la ligera y ahora la vida de mi hija ha cambiado». «Hace cuatro años, mi hija casi no podía subir las escaleras, su confianza estaba por los suelos y pensaba que no tenía futuro. Me aterrorizaba pensar que iba a morir joven, ahora tiene un futuro feliz y saludable», afirma.

Más de la mitad de los adultos españoles tiene sobrepeso y uno de cada seis sufre obesidad

MADRID, 11 Nov. 2011 (EUROPA PRESS)

Más de la mitad de los adultos españoles tiene sobrepeso y uno de cada seis sufre obesidad, según la Encuesta Europea de la Salud y datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), respectivamente. Las cifras aumentan cada año «nutridas por los nuevos casos de obesidad infantil y adolescente».

   Así ha informado, en declaraciones a Europa Press, Rubén Bravo, supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que, en el marco del Día Mundial contra la Obesidad, que se celebra este sábado, 12 de noviembre, ha lanzado la campaña ‘Soluciones contra la Obesidad’.

El 45,5 por ciento de los hombres adultos y el 29,9 por ciento de las mujeres adultas presentan sobrepeso. Por su parte, el 17, 3 por ciento de los hombres y el 14,7 por ciento de las mujeres sufren obesidad. En definitiva, una sexta parte de la población adulta es obesa y un tercio tiene obesidad abdominal, según el estudio Enrica.

   La diferencia entre las cifras de hombres y mujeres se justifica por una razón de afección social. «Las mujeres se cuidan más y están más pendientes de este tema: en IMEO, el 70-75 por ciento de los pacientes son mujeres y el 25-30 por ciento son hombres», ha indicado Bravo.

UN 8,2% DE LOS NIÑOS SON OBESOS

   Los pacientes con obesidad crecen cada año. «Hace dos años, la cifra era un 3 ó 4 por ciento menor», ha señalado Bravo. En gran medida, esta situación se debe al aumento de casos de obesidad infantil y adolescente. En España, el 21,1 por ciento de los niños de 3 a 12 años tiene sobrepreso y el 8,2 por ciento son obesos.

El sedentarismo no es la única causa de este incremento. Los niños no se alimentan correctamente, en primer lugar, por «el estrés del día a día», ha dicho el experto. «Muchas mujeres antes dedicaban más tiempo a los niños y los alimentaban mejor. Ahora, por ejemplo, los desayunos son rápidos y escasos», ha añadido.

   Según ha explicado Bravo, el 8 por ciento de los niños acuden al colegio sin haber desayunado y sólo el 7,5 por ciento lo hace correctamente. La cantidad de comida recomendada en el desayuno debe corresponder a una tercera parte de la ingesta total diaria, ya que, según la cronobiología del organismo, éste necesita más energía de 5 de la mañana a 5 de la tarde, coincidiendo con la salida y puesta de sol.

   A partir de entonces, el cuerpo no necesita tanto alimento, pues inicia una fase de reparación en la que cobra más protagonismo el sistema inmunitario.

   En este sentido, los niños y adolescentes «comen muy mal», según el experto, y si desayunan, toman alimentos muy glucosos «que provocan subidas muy fuertes de energía que vienen seguidas de bajadas que generan depresión y cansancio, lo que puede derivar a la larga en un comportamiento leve bipolar».

LA CRISIS HA DISPARADO LAS CONSULTAS

   «No existe una concienciación social de la obesidad, puesto que los casos aumentan cada año. Con estos problemas, se busca algo rápido, efectivo y barato. Estos atajos no son sanos. Son eficaces a corto plazo pero dañinos a medio y largo plazo. El efecto rebote se produce porque el organismo se pone a la defensiva y ralentiza el metabolismo», ha comentado el experto.

   Sin embargo, se han disparado las consultas causadas por la ansiedad producida por la crisis económica.

   «Los datos europeos demuestran que las consultas han crecido entre un 30 y un 40 por ciento cada año desde 2009 debido a la ansiedad y a la depresión que derivan en problemas de trastorno alimenticio», ha afirmado Bravo.

LA PREDISPOSICIÓN GENÉTICA «ESTÁ DEMOSTRADA»

   Según Rubén Bravo, la predisposición genética hacia la obesidad está demostrada en relación con el metabolismo. El organismo puede priorizar el consumo de grasa o de glucosa (azúcares). «Si prioriza los azúcares, no utiliza la grasa y, además, tiene tendencia a pedir más azúcar que convertirá en grasa si no es utilizado. En cambio, si prioriza en grasa, la consume como fuente de energía y la persona puede consumir todo el azúcar que quiera porque su cuerpo no lo retiene», ha informado.

   «La parte genética es muy importante. Hay un estudio con ratas en Estados Unidos, liderado por el doctor Barry Sears. A unas les dan grasas Omega 3, saludables, y a otras Omega 6. En la primera generación no se percibe ningún cambio; tampoco en la tercera. Es en  la cuarta generación cuando comienzan los problemas de obesidad: el hígado graso, aumento de un 50 por ciento de su tamaño, acumulación de grasa… A partir de esa cuarta generación, hay obesos y tendencia a acumular grasa y a desarrollar un metabolismo graso», ha apuntado.

LA BANDA GÁSTRICA AUMENTA EL ÍNDICE DE TASA METABÓLICA

   El Índice de Tasa Metabólica indica la efectividad del metabolismo para quemar grasa. Va del 1 al 15. Los obesos suelen presentar una tasa de 1 ó 2. A un metabolismo equilibrado le corresponde una tasa de 5 a 10.

La banda gástrica es la solución que propone IMEO para alcanzar el Índice de Tasa Metabólica normal y consiste en un anillo de silicona que se coloca en la parte superior del estómago que puede ser regulado para que el paciente coma más o menos. «Si toma demasiado alimento, siente náuseas y, así, aprende a comer despacio, porque se sacia antes», ha dicho Bravo.

   Para comprobar la efectividad de este tratamiento, IMEO realizó un estudio sobre una muestra de pacientes de edad comprendida entre los 18 y los 65 años, con más de 95 kilos de peso inicial, siendo un 70 por ciento mujeres y un 30 por ciento hombres.

   Los resultados han indicado que el Índice de Tasa Metabólica subió casi tres veces (278%) en el caso de los hombres y una vez y media (165%) en las mujeres.

   Pese a ello, existe un 4 ó 5 por ciento de pacientes, «mujeres sobre todo, que pueden desarrollar una tendencia a la anorexia», ha apuntado el experto.

   «Son pacientes perdidos a los que hay que llevar de la mano para que se vayan regulando. Es fundamental, por ello, el tratamiento multidisciplinar: psicólogo, nutricionista y endocrino deben trabajar de la mano con el paciente para mejorar su metabolismo», ha continuado.

La campaña bajo el nombre ‘Soluciones contra la Obesidad’ ha centrado sus esfuerzos en «mostrar la banda gástrica como una solución real para personas con sobrepeso y obesidad. Además, hemos puesto a disposición del que lo desee y de forma gratuita un escáner corporal para que cada paciente pueda detectar el problema de obesidad que tiene. Para curar la obesidad es muy importante detectar el problema que subyace: ansiedad, niveles altos de serotonina, genética…», ha concluido Rubén Bravo.

La mortalidad en la cirugía de la obesidad se elimina casi por completo en los últimos años

La Vanguardia.com , EUROPA PRESS

La mortalidad derivada de las intervenciones bariátricas, conocidas como cirugía de la obesidad, se ha eliminado casi por completo en los últimos años, hasta registrar el 0,3%, debido a la mejora de técnicas quirúrgicas como la laparoscopia, según ha avanzado la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo) durante un simposio celebrado este fin de semana.

Aún así, según ha advertido el especialista del Hospital de Bellvitge (Barcelona) Amador García, la cirugía de la obesidad «no está exenta de complicaciones ni efectos secundarios que puede desencadenar en un fracaso», aunque este tipo de intervención es el único tratamiento que puede mejorar las expectativas a largo plazo en pacientes con obesidad mórbida. En este sentido, el ‘bypass’ gástrico se ha mostrado como una de las técnicas más efectivas, con un éxito del 75% en pérdida de peso, según ha señalado el doctor Cándido Martínez, del Hospital de Txagorritxu de Vitoria.

La cirugía para adelgazar cura la diabetes en muchos pacientes

Por Kerry Grens
Público.es

A la mayoría de los obesos diabéticos se les curaría esa enfermedad por la que tienen problemas para regular el nivel de azúcar en sangre luego de la cirugía para adelgazar, sugiere una revisión de estudios.

Según publica la revista Archives of Surgery, un equipo asegura que ocho de 10 pacientes podrían dejar de tomar los remedios para la diabetes después de que se les realiza un bypass gástrico.

«La cirugía debería ser considerada la terapia de primera línea para la diabetes en los obesos», dijo el doctor Jon Gould, director del Programa de Cirugía Bariátrica de la University of Wisconsin, quien no participó del estudio.

Los autores analizaron los datos de nueve estudios sobre diabéticos con dos cirugías para adelgazar, el bypass gástrico y la banda gástrica.

En el 2009 se les realizó una cirugía para adelgazar a más de 220.000 estadounidenses a un costo de 20.000 dólares por paciente, según la Sociedad Estadounidense para la Cirugía Metabólica y Bariátrica.

Ocho de los nueve estudios revisados incluyeron entre 23 y 177 pacientes, mientras que un estudio controló los resultados en 82.000 pacientes. Las investigaciones incluyeron un seguimiento de por lo menos 12 meses a partir de la cirugía.

El 83 por ciento de los diabéticos operados con bypass gástrico, la cirugía de elección en Estados Unidos, terminó el estudio sin tomar medicamentos para la diabetes (algunos los suspendieron a los pocos días de la cirugía), comparado con el 62 por ciento de los diabéticos operados con banda gástrica, si mantenían un buen control del azúcar en sangre.

El doctor Rick Meijer, del Instituto para la Investigación Cardiovascular de la Universidad Vrije en Amsterdam, Holanda, y autor principal del estudio, sostuvo que los resultados superaron lo que se puede lograr con los métodos tradicionales para tratar la diabetes.

«En la práctica, apenas una minoría de los pacientes con una voluntad de hierro pueden adelgazar lo suficiente como para curar la diabetes tipo 2. El resto de los pacientes necesitan terapias de uso diario», dijo Meijer a Reuters Health.

Unos 18 millones de estadounidenses tienen diabetes diagnosticada y, según el autor, el 90 por ciento de los casos es por obesidad. Pero no todos los diabéticos obesos son candidatos para la cirugía bariátrica y se desconoce la duración del efecto de la cirugía sobre la diabetes.

Un estudio revisado había hallado que a los 10 años de la operación, un tercio de los diabéticos curados mantenía bien controlado el nivel de azúcar en sangre.

Para Gould, muchos diabéticos podrían beneficiarse con este enfoque, que está subutilizado, a menudo porque los seguros de salud no lo cubren.

Aun así, la cirugía puede causar complicaciones que no tienen los fármacos. Un estudio reciente, en el que se controlaron pacientes durante un mes después de la operación, halló complicaciones en el 7 por ciento de los casos.

La mayoría fueron infecciones menores en la herida, pero un 2 por ciento tuvo hemorragias, falla renal y otros problemas. Otros efectos adversos son las náuseas y la intolerancia alimentaria. Algunos pacientes engordan en el tiempo.

Gould comentó que el costo de la cirugía, comparado con los costos extendidos del tratamiento de la diabetes y otros efectos de la obesidad, se recupera en entre 18 meses y dos años.

«Es un costo inicial muy alto, pero si miramos en perspectiva, podemos curar la diabetes en lugar de manejar las complicaciones. Y, esto, nos permitiría ahorrar dinero en el largo plazo», indicó a Reuters Health.

FUENTE: Archives of Surgery, junio del 2011

Oferta exclusiva de IMEO en el Día Mundial de la Obesidad

¡Banda Gástrica a un precio nunca visto!
Oferta válida sólo del 12 al 15 de noviembre del 2010

Con motivo del Día Mundial de la Obesidad, que se celebra el día 12 de Noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) anuncia una oferta sin precedentes – la posibilidad de contratar un tratamiento de banda gástrica de última generación –su precio medio en el mercado ronda sobre los 11.000 euros– por el importe de 7.300 euros y la opción de pagarlo en 5 años. Las personas que tienen más de 35 kilos de sobrepeso pueden acceder a este tratamiento completo de 12 meses.

Ya es hora de que tu vida deje de girar constantemente alrededor de la comida. Es el momento de reflexionar sobre las consecuencias perjudiciales de la obesidad. ¿Por qué seguir gastando más tiempo y dinero, cuando está a tu alcance la solución definitiva?

Oferta válida sólo del 12 al 15 de noviembre del 2010

Es posible que no vuelvas a tener esta oportunidad. Llama al 91 745 17 96 o al 902 10 40 50 y reserva cuanto antes tu consulta informativa.

Características del tratamiento
Duración: 12 meses.
Incluye:

  • Implantación de la Banda Gástrica de la prestigiosa marca Allergan.
  • Las consultas de nutrición durante los 12 meses de tratamiento.
  • Consultas trimestrales con endocrino.
  • 1 Espirometría Welness para la evaluación del metabolismo basal.
  • 2 Analizador Intersticial EIS (Hormonas, Iograma y Bioquímica).
  • 24 Analizador Corporal TANITA (%Muscular, %Grasa, %Agua).
  • 1 Analítica completa Bioquímica y Tiroides.

Financiación Popular: 88,34 euros al mes durante las 12 primeras y 176,68 euros al mes durante las 48 cuotas restantes. Posibilidad de cancelación anticipada y carencia de 3 meses.

¿Qué es la Banda Gástrica? Ver videos.
Implantación de banda gástrica
La banda gástrica ajustable se adapta a cualqueir tipo de obesidad

¿Es segura? Ver testimonios de personas que ya han obtenido resultados.
– Amaya venció la obesidad con la ayuda de la banda gástrica.

La Banda Gástrica ajustable se adapta a cualquier tipo de obesidad

Después de dormir el paciente, se le realizan unas mínimas incisiones, accediendo al estómago mediante laparoscopia. Se accede al estómago para colocar un anillo de silicona en la entrada del mismo. Se sitúa una válvula de desbloqueo en una zona subcutánea para poder manejarla en un futuro. Se cierra una válvula envolvente y también la sutura, protegiéndola con un vendaje abdominal. La banda gástrica es adaptable a cualquier tipo de obesidad y se puede ajustar según la necesidad de ingesta.

Para más información, ver el video.

Amaya venció la obesidad con ayuda de la Banda Gástrica

“Hace unos años bailaba flamenco. Dejé de bailar y empecé a engordar hasta que me volví obesa. Me cansaba mucho, se me hinchaban los pies y llegó un punto en el que pensé que algo debía de hacer”. Esta es la historia de Amaya, paciente del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Tras ponerse la Banda Gástrica, esta mujer afirma que ha recuperado su peso ideal y ha vuelto a su vida de antes, con más energía y satisfacción.

Para escuchar su testimonio, ver el video.

El Balón Intragástrico funciona cuando se trata de un sobrepeso puntual

En este programa de +Vivir, Carmen Arribas, Directora de Atención al Paciente del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) enseña una muestra de Balón Intragástrico. Es un globo, en este caso a medio inflado, para que se vea su capacidad a inflar más o menos de acuerdo con la capacidad del estómago de cada paciente. El balón se introduce en el estómago mediante una endoscopia, sin cirugía. Para visualizar las imágenes, ver el video.

El balon intragastrico (BIG) está indicado fundamentalmente para personas con un sobrepeso puntual, como podrían ser una postlesión deportiva que obliga a hacer un prolongado reposo, un postembarazo complicado, también con obligación de reposo, una depresión o cualquier causa que haga que durante un período determinado de tiempo se cogiera un sobrepeso importante. La persona que no está acostumbrada a estar a dieta, se ve muy dificultada a bajar 20-25 kilos sin ayuda médica. “Cuando se trata de una obesidad crónica, el BIG nunca será un tratamiento definitivo”, subraya Carmen Arribas, Directora de Atención al Paciente del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Para más información, ver el video.

“El balon intragastrico no funciona cuando no se lleva un tratamiento nutricional de forma paralela que enseñe a la persona a comer, o cuando no esté acompañado por un apoyo psicológico que ayude al paciente a romper el vinculo entre la comida y los estados emocionales”, subraya la especialista del IMEO. El balon se retira como máximo a lo largo de 6 meses. Aunque esté hecho por una silicona muy resistente, no hay que olvidar que en el estómago existen jugos ácidos que van a dañar esta silicona. En los casos, cuando no se trata de un sobrepeso puntual, es preferible acudir a la Banda Gástrica que tiene la ventaja de no ser irreversible. Una vez colocada en el estómago del paciente, se lleva durante todo el día. Una vez logrado el objetivo –una pérdida importante de peso o alcanzado el peso ideal–, la Banda se retira. Para más información, ver el video.

Harta de su sobrepeso, Fabiana toma la decisión de acudir al Instituto Médico Europeo de la Obesidad. En los seis meses siguientes tras colocarse el balon intragastrico, afirma de haber perdido 18 kilos. Luego se ha quedado embarazada y a poco tiempo de nuevo ha cogido peso, como ella misma señala, a lo mejor porque no ha cumplido con las pautas nutricionales de seguimiento. Tras acudir una segunda vez al centro, se ha decidido a dar un paso más allá, que sería un tratamiento definitivo, y se ha colocado la Banda Gástrica, que le ha permitido mantener un peso saludable. Para escuchar el testimonio, ver el video.

La Banda Gástrica Ajustable

Carmen Arribas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad presenta la institución en el programa de Manuel Torreiglecias +Vivir. “Para vencer la obesidad no hacen falta dietas milagro, sino educación alimenticia”, subraya la especialista del I.M.E.O. donde 38 profesionales están al servicio de los obesos. El tratamiento por excelencia, conocido como banda gástrica, es una cirugía que se practica hace más de 20 años en Europa. Destaca por su seguridad, su mínimo riesgo, la corta estancia hospitalaria y los buenos resultados que ofrece.
Para más información, ver el video:

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Después de dormir el paciente, se le realizan unas mínimas incisiones, accediendo al estómago mediante laparoscopia. Se accede al estómago para colocar un anillo de silicona en la entrada del mismo. Se sitúa una válvula de desbloqueo en una zona subcutánea para poder manejarla en un futuro. Se cierra una válvula envolvente y también la sutura, protegiéndola con un vendaje abdominal. La banda gástrica es adaptable a cualquier tipo de obesidad y se puede ajustar según la necesidad de ingesta.
Para más información, ver el video.

  

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“Hace unos años bailaba flamenco. Dejé de bailar y empecé a engordar hasta que me volví obesa. Me cansaba mucho, se me hinchaban los pies y llegó un punto en el que pensé que algo debía de hacer”. Esta es la historia de Amaya, paciente del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Tras ponerse la Banda Gástrica, esta mujer afirma que ha recuperado su peso ideal y ha vuelto a su vida de antes, con más energía y satisfacción.
Para escuchar su testimonio, ver el video.