Los nutricionistas aconsejan cómo evitar los excesos en Navidad

Uno de cada seis españoles comete excesos en las comidas durante las fiestas de Navidad. Esto revela una encuesta realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) en vísperas de Navidad cuyo objetivo es indagar por qué pesamos más pasadas las fiestas.

Un 20 por ciento de este colectivo son comedores compulsivos que suben entre 3 y 7 kilos en esta época sin poder perderlos a lo largo del año. Las tapas (los quesos, el jamón ibérico, las croquetas y los panes), los dulces (turrones, mazapán, pasteles) y las bebidas alcohólicas (el whisky, el ron, la cava y el vino) son entre los principales culpables de ese aumento de peso.

Por regla general los hombres pecan más en dulces y alcohól, mientras que las mujeres intentan de evitarlas a la medida de lo posible, pero a menudo olvidan hacer ejercicio entre los días que rodean las fiestas.

Para más información, escuchar los consejos de Rubén Bravo en el programa La Alpispa de Radio Canarias.

Unas Navidades sin arrepentimiento

   El secreto para disfrutar de las navidades sin que una vez terminadas nos llevemos las manos a la cabeza al ver sus efectos sobre la báscula, es intentar llevar una vida lo mas parecida al resto del año, seguir una dieta variada y equilibrada y practicar ejercicio físico con regularidad.   

   Hoy en día las personas encargadas de preparar la comida no sólo se preocupan qué receta escoger para dar este toque de sabor a la fiesta y que la convierta en una experiencia inolvidable, sino hacer también que esta comida sea sana y que no nos exceda en calorías, grasa y colesterol. En cuanto a la composición de las cenas, un error muy común es pensar que las comidas y cenas navideñas deben ser abundantes, componerse de variedad de alimentos y en cantidades exageradas. “En este caso recomendamos calcular los comensales y presentar en la mesa lo necesario para cada persona”, sugiere Ángel Nogueira, especialista en cultura alimentaria y deportiva de IMEO. Así se evita las sobras de comida y no se alargará la tentación. 

   No se deben omitir comidas el día de los eventos. Hay que recordar que los tentempiés deben ser comidas ligeras que nos ayuden a llegar con menos hambre a las comidas principales. Deben componerse de alimentos bajos en calorías, por ejemplo una pieza de fruta o un yogur desnatado, alimentos que nos aportan pocas calorías, del orden de 70 calorías, mientras que en la digestión utilizamos de media 200 calorías, de forma que lo aportado sea menor que lo necesario para su digestión.

    Se pueden utilizar carnes, pescados y mariscos, eligiendo las piezas más magras, acompañándolos con vegetales. Por cada 100 gr. de carne de cerdo ingerimos entre 275 y 850Kcal, dependiendo si es una carne magra, semigorda o tocino. Una pechuga de 100 gr. de pollo o pavo equivale a 115Kcal, la misma cantidad de carne magra de ternera a 175Kcal, mientras que una carne de cordero semigorda alcanza 315Kcal. Como siempre los alimentos deben elaborarse con técnicas culinarias que impliquen poca grasa como el horneado, plancha, asado, cocido, papillote, limitando los fritos, empanados y rebozados.

   Respecto a las bebidas, hemos de tener en cuenta que a mayor graduación alcohólica, más calorías contienen. El whisky es el trago más calórico, una copa de 100 ml equivale a 240 calorías. Lo siguen el jerez (131 por copa), el ron (125), la cerveza (95) y el vino blanco (87). Una copa de tinto contiene 75 calorías y la cava unas 69. Las cervezas, vino secos y sidra son los que menos alcohol, carbohidratos y calorías aportan, pero no hay que pasarse de dos vasos al día. Un zumo recién hecho tiene unas 80 calorías, la Coca-Cola 110. La cerveza sin alcohol es baja en calorías (48). El té y el café no tienen aporte energético. El agua es acalórica, si se toma antes o durante la comida ayuda a saciar el apetito y comer menos. No se recomienda mezclar bebidas carbonatadas o zumos de fruta con alcohol, porque se pueden duplicar las calorías.

   En cuanto al movimiento y ejercicio, es un error disminuir el ritmo de actividad, ya que durante esta época aumenta la cantidad de comidas ricas en grasas y azúcares, por ello se debe mantener la rutina de la misma manera que a lo largo del año, incluso como arma para contrarrestar los efectos de los excesos navideños.

Por qué pesamos más después de Navidad

  • Según una encuesta realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, el 40 % de las personas que han subido más de 2 kilos durante las Navidades pasadas, no han podido perder este peso a lo largo del año.
  • El 80% de los encuestados señalan como causa de su actual estado “comer más de la cuenta platos que engordan”.
  • Los hombres reconocen “pecar” más en alcohol y dulces.
  • Las mujeres entre 45 y 65 años de edad abandonan la práctica de ejercicio entre los días festivos y se limitan en dar paseos con amigos o la familia.

   En vísperas de Navidad, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha hecho públicos los resultados de una significativa encuesta que de forma directa hace la pregunta más incomoda para los españoles cuando se trata de excesos y sobrealimentación: ¿Cuánto peso ganas durante las Navidades?.

   El cuestionario está compuesto por diez preguntas elaboradas por especialistas en nutrición del IMEO que giran alrededor del peso acumulado durante esta época y “el patrón” seguido: cuántos kilos se han ganado, si se han podido perder a lo largo del año, cuánto tiempo se ha tardado en conseguirlo y en qué más se “ha pecado” a la hora de comer. La encuesta también observa otras causas, como la ansiedad y el estrés, el estado emocional, el embarazo y el afán por los platos hipercalóricos, que hayan podido influenciar en el exceso de peso. 

    De todos los encuestados –un total de 56 personas entre 20 y 65 años de edad, 41 mujeres y 15 hombres– sólo un 18% manifiesta estar en su peso ideal. Un 21% reconoce tener un sobrepeso inferior a 15 kilos. No obstante, más de la mitad de los participantes (el 52%), presenta síntomas de obesidad, pesando hasta 25 kilos de más. Un porcentaje muy significativo, aunque minoritario que llega al 9% del colectivo, padece obesidad severa con más de 30 kilos por encima de su peso ideal.

    Los excesos navideños en la comida del año pasado han repercutido de la siguiente forma en los entrevistados: un 20% niega haber subido más de 1 kilo durante las festividades, el 60% reconoce un incremento entre 2 y 3 kilos, mientras que un 20% se queja de haber cogido más de 3 kilos. “Los resultados de la encuesta sólo confirman lo que ya sabemos en consulta, destaca Rubén Bravo, coordinador de la unidad de nutrición de IMEO: las personas con un mayor grado de obesidad acumulan con más facilidad un peso que les resulta muy difícil perder sin ayuda de los especialistas”. Los datos avalan este lema. La mayoría de las personas que tienen más de 20 kilos de sobrepeso han ganado entre 3 y 7 kilos durante las navidades pasadas, sin poder recuperar el peso inicial al cabo del año. “Estos suelen ser “comedores compulsivos”, saben que no deben pasarse con las cantidades y los platos hipercalóricos, pero sin embargo lo hacen con la excusa de las Navidades”, añade Rubén Bravo. Según la encuesta, un 80% de los participantes han señalado como causa de su actual estado, que comen más de la cuenta platos que engordan. A esta observación se suman más factores, como el estado emocional, el estrés y la ansiedad, entre otros. En tiempo y esfuerzo no es lo mismo perder dos o tres kilos que perder cinco o seis. “Uno de los motivos para el fracaso de las dietas es su duración, a más tiempo, más fácil es el abandono y por lógica a más peso, más tiempo durara el plan alimenticio”, recalca el experto de IMEO.

   Entre los alimentos más irresistibles se encuentran los dulces, turrones y pasteles. Llama la atención que un 80% de los hombres señalan esta tentación para el paladar como “un problema principal”, mientras las mujeres intentan reducir su consumo (un 60% de las féminas marca esta respuesta). Las tapas, el queso y el chorizo son otras de las comidas con poder seductor por parte igual para hombres y mujeres, pero esto sí, siempre se pican entre las comidas principales, según reconocen el 40%. El liderazgo en las copas lo tienen los representantes del sexo masculino que no han disminuido su interés hacia el alcohol y los brindis.

   Más factores que propicien el hecho que pesamos más en Navidad son la escasa actividad física que se ejerce durante estos días y el hecho que obviamos la cultura alimentaria a la hora de reducir los azucares y la grasa en la comida. A penas un 30% de los entrevistados mantiene su rutina habitual y practica algún deporte entre los días festivos. El 16% varía las comilonas con discotecas y baile social y la gran mayoría, más del 60%, en los que predominan las mujeres entre los 45 y 65 años de edad, vagamente señala que se limita en hacer breves paseos con la familia y los amigos para facilitar la digestión.

Educa tu hijo a comer bien

«Muchas veces, son los padres que necesitan recibir educación sobre los alimentos», asegura Carmen Arribas, coordinadora de obesidad infantil del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), ya que «a menudo preguntan a sus hijos qué quieren comer, en vez de elegir ellos cual va a ser su comida, o sustituyen la fruta por un zumo envasado, o se pasan en las meriendas blandas, los cereales azucarados y los lácteos». Las prácticas alimentarias que se llevan a cabo en el colegio también juegan un papel importante. Si estas fuesen impropias (menú escolar, maquinas dispensadoras de comestibles, etc), los padres deberían actuar y proponer cambios a la institución con el fin de modificarlas.
Escuchar la entrevista en La tarde en vivo de Radio 5.

Los españoles engordarán una media de 3 kilos por persona estas navidades

MADRID, 15 Dic. (EUROPA PRESS) –

   Estas navidades los españoles engordarán una media de tres kilos por persona, según afirmaron  expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), quienes recomiendan compensar los excesos de estas fechas con un aumento en la actividad física y con un seguimiento nutricional correcto.

   Al cabo de cada «comilona» de Navidad o Año Nuevo, se pueden consumir de 2.000 a 3.000 Kilocalorías, el equivalente a dos días de dieta normal y que desemboca en dos kilos de más en la balanza, explicaron desde el IMEO. «Uno de los principales errores que se cometen en las navidades es la de llegar a la comida o a la cena en ayunas», subrayaron.

   «No comer nada durante el día en previsión de un exceso durante la cena, provoca que se llegue con un hambre excesiva y que el autocontrol sobre la comida sea menor. Además, mientras menos azúcar haya en sangre, más se absorben los alimentos y más engordan. Por este motivo, es mejor hacer las comidas regulares durante el día para llegar a la noche con un apetito moderado», comentó la doctora en Biología y especialista en Nutrición y Obesidad del IMEO Alicia Gordillo.

   Asimismo, «aprovechar las sobras de la comida navideña es perjudicial para la salud», según esta experta, ya que «hace que los excesos de la cena anterior se amplifiquen en los días sucesivos». «Una solución sería regalar o congelar estas sobras», apuntó. Beber en exceso y sin justificación «es otro error» propio de estas fechas, señaló Gordillo, que hace que muchas calorías «vacías» se transformen en grasa corporal.

   En este sentido, «los días que rodean cada uno de los banquetes navideños son muy importantes», dijo esta experta. «Si los días previos y posteriores de las fiestas se sigue una dieta baja en calorías, se puede perder el peso cogido con los excesos en un par de días», aseguró.

 UN MENÚ NAVIDEÑO SALUDABLE

   Algunos de los consejos que da el IMEO a la hora de elaborar el menú navideño es intentar evitar consumir pasta, arroces o legumbres «a toda costa», porque son alimentos muy energéticos que el cuerpo no tiene tiempo para metabolizar. «También es mejor no utilizar mantequillas para cocinar y sustituirlas por aceite de oliva que nos aportará ácidos grasos esenciales frente a las grasas saturadas de la mayoría de mantequillas», comentaron.

   En el aperitivo, es aconsejable sustituir patés, salsas y hojaldres por mariscos, embutidos magros o verduras. Mientras que en la comida, el pescado es una «gran alternativa» a las carnes rojas, ya que «es una proteína magra y saludable y contiene omega 3», apuntaron. Además «si se evitan los fritos, se ahorrarán muchas calorías, ya que el producto frito absorbe una elevada cantidad de grasa.

   Se pueden sustituir las patatas fritas por asadas o hervidas, y las salsas que utilizan ingredientes con alto valor calórico (como la nata, la mantequilla y el queso) se pueden evitar «para no añadir más calorías al cuerpo», explicaron los especialistas del IMEO.

    En el postre, el IMEO recomienda que «siempre se utilice mejor el chocolate negro que los clásicos dulces navideños, elaborados a base de frutos secos, azucares, grasas y harina refinada». Y después de cada comida «es bueno finalizar con una infusión de hierbas (tisanas) que ayude a hacer la digestión», argumentaron.

Cristina celebra el Día de la Obesidad con 35 kilos menos

Cristina es una mujer joven, esbelta y alta -mide unos 171 cm. Tiene 34 años de edad y es madre de dos hijos. Confiesa que cuando acudió al Instituto Médico Europeo de la Obesidad el diciembre pasado, pesaba 115 kilos. Dice que siempre ha sido de estructura «gruesa» y a menudo experimentaba cambios pronunciados de peso. Tras la muerte de su madre, por ejemplo, se quedó en 58 kilos. Después del primer embarazo aumentó 23 kilos y tras dar a luz por segunda vez, ya pasaba los cien. Con la ayuda de los profesionales consiguió adelgazar 35 kilos, pesando ahora 79, pero no abandona el régimen y los ejercicios ya que se propone “llegar hasta el final” y quitarse los últimos diez kilos que le sobran.

Según las propias palabras de Cristina, ha engordado «por dejadez». De la experiencia vivida, ella opina que «es un milagro de la ciencia» y que «sin la ayuda de los profesionales, no lo hubiera conseguido», pero ha valido la pena comer menos cantidades y ser perseverante en el deporte, ya que se siente «más ligera y feliz».

Estadísticas de obesidad 2010: en España y en el mundo

Casi 200 millones de adultos de la UE tienen sobrepeso o estan obesos

Las últimas estadísticas señalan que esta enfermedad afecta a entre el 10 y el 27% de los hombres y al 38% de las mujeres en Europa. Se calcula que más de 200 millones de adultos de toda la Unión Europea pueden tener sobrepeso o estar obesos. Los kilos que ganan los europeos acarrean consecuencias desastrosas para la salud pública y suponen una enorme carga económica calculada entre el 2 y el 8 por ciento del gasto sanitario. Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE, segundo y tercer trimestre de 2009)

   El 17,1% de las personas de 18 y más años presentan obesidad y el 36,7% sobrepeso. Esta situación es más frecuente en el caso de los hombres (18,6% con obesidad y 44,2% con sobrepeso) que en el de las mujeres (15,6% y 29,2%), y aumenta con la edad para ambos sexos. Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE, segundo y tercer trimestre de 2009) 

   El 27,4% de la población de 16 y más años desarrolla alguna actividad ligera y el 10,3% declara no realizar ninguna actividad. La práctica de algún ejercicio físico al menos moderado es similar en ambos sexos (63,0% en los hombres y 61,6% en las mujeres). En cambio, en la franja de edad de 45 a 64 años las mujeres realizan más actividad física (67,6% frente al 58,8% de los hombres). Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE, segundo y tercer trimestre de 2009)

   Más de dos millones de personas en España padecen obesidad severa, de ellos, menos del 1 por ciento, al rededor de 4.000 personas se han sometidos a cirugía de la obesidad o bariátrica. Fuente: Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad (SECO)   En España dos de cada tres hombres tienen sobrepeso y una de cada seis personas es obesa. La probabilidad de desarrollar obesidad en las mujeres con un nivel de educación más bajo es 3,5 veces mayor que en aquellas mujeres con un nivel cultural más alto. El estudio prevé que tres de cada cuatro estadounidenses tendrán sobrepeso en los próximos diez años. La antítesis de estos países está en Japón y Corea, donde se han registrado las tasas de obesidad más bajas. Fuente: un estudio realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), titulado «Obesidad y economía de la prevención: en forma, no gordo».

   Se calcula que el gasto de atención médica para personas obesas «es por lo menos un 25 por ciento mayor que para gente de peso normal». Fuente: OCDE

   La obesidad está relacionada con seis de cada diez muertes debidas a enfermedades no contagiosas y, de media, reduce en diez años la vida de quienes la padecen. Fuente: La Organización Mundial de la Salud (OMS)

La Banda Gástrica ajustable se adapta a cualquier tipo de obesidad

Después de dormir el paciente, se le realizan unas mínimas incisiones, accediendo al estómago mediante laparoscopia. Se accede al estómago para colocar un anillo de silicona en la entrada del mismo. Se sitúa una válvula de desbloqueo en una zona subcutánea para poder manejarla en un futuro. Se cierra una válvula envolvente y también la sutura, protegiéndola con un vendaje abdominal. La banda gástrica es adaptable a cualquier tipo de obesidad y se puede ajustar según la necesidad de ingesta.

Para más información, ver el video.

Amaya venció la obesidad con ayuda de la Banda Gástrica

“Hace unos años bailaba flamenco. Dejé de bailar y empecé a engordar hasta que me volví obesa. Me cansaba mucho, se me hinchaban los pies y llegó un punto en el que pensé que algo debía de hacer”. Esta es la historia de Amaya, paciente del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Tras ponerse la Banda Gástrica, esta mujer afirma que ha recuperado su peso ideal y ha vuelto a su vida de antes, con más energía y satisfacción.

Para escuchar su testimonio, ver el video.

Un deporte para cada personalidad

Dicen que existe un deporte para cada tipo de personalidad. Los hay para personas más activas y también para los más tranquilos de la casa. Para los que se agobian entre cuatro paredes y prefieren respirar aire fresco o los que se mueven al ritmo de la música más marchosa. No hay problema porque los hay para todos los gustos.

Pero si no tienes ni idea de por dónde empezar, lo mejor es apuntarse a un gimnasio. En ellos te informarán y encontrarás una amplia variedad de actividades para que pruebes y te quedes con la que más te gusta.

CONCENTRACIÓN 100%

El yoga o el tai-chi se basan en la concentración en silencio y funcionan muy bien en personas reflexivas. Este tipo de actividades ayudan a relajarte a la vez que te proporcionan una flexibilidad digna de la mejor gimnasta rítmica.

GIMNASIA PASIVA

Para definir y flexibilizar los músculos, la mejor opción es el Pilates, las clases GAP (glúteos, abdominales y piernas) o cualquier programa personalizado de ejercicios con máquinas.

DESCARGA ADRENALINA

Deportes tipo spinning, aerobic, squash o de aventura van perfectamente con personas de emociones fuertes a las que les guste vivir la vida al límite.

BAJO EL AGUA

Para los que no pueden vivir sin la piscina, ahora, además de nadar, existen otras opciones como el aqua-gym, watsu, aqua-spinning, natación sincronizada…

AL AIRE LIBRE

Salir a correr, patinar, hacer bicicleta, senderismo o simplemente caminar por la ciudad es perfecto para aquellos a los que les gusten las sensaciones al aire libre y detesten los horarios y los gimnasios.

EN EQUIPO

Hay gente más sociable que otra a la que, normalmente, le encanta divertirse en compañía de otros y, cuando se trata de deporte, adoran la competición. Para ellos, el pádel, golf, tenis o cualquier otra actividad que estimule el trabajo en equipo.

A GOLPE DE RITMO

Y para los más marchosos, lo mejor es alimentar esa personalidad creativa y sociable con clases de bailes de salón, danza oriental o baile español.

Fuente Europa Press:
http://www.europapress.es/chance/belleza/noticia-deporte-cada-personalidad-20101017110026.html