Qué alimentos pueden ser peligrosos para tu salud si te los llevas de excursión

20 minutos, por Raquel Lemos

  • La leche y el yogur pueden estropearse debido a las altas temperaturas.
  • Llevar salsas en la cesta de picnic puede provocar una intoxicación alimentaria.
  • Los alimentos cocinados no deben dejarse a temperatura ambiente.

Ir de picnic se ha convertido en una de las actividades preferidas para muchas personas. Alejarse de las aglomeraciones para poder mantener las medidas de seguridad por el coronavirus es una de las razones. Pero ¿sabemos qué alimentos pueden ser peligrosos si nos vamos de excursión?

Cuando nos vamos de picnic debemos tener en cuenta que los alimentos que introduciremos en la cesta estarán expuestos a virus, bacterias y al calor. Por lo tanto, debemos elegirlos bien para que no afecten a nuestra salud. ¿Qué alimentos tendríamos que evitar introducir en una cesta de picnic?

Leche o yogur

En una cesta de picnic debemos evitar meter leche o yogur, como indica el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). El motivo es que estos productos en casa deben conservarse en el refrigerador. Sin embargo, en una cesta de picnic esto no es posible, a menos que llevemos una pequeña nevera.

Sin embargo, aunque la leche o el yogur se lleven en una nevera portátil, conviene tener precauciones. Abrirla muchas veces o no colocarla a la sombra puede romper la cadena de frío de estos alimentos. Por lo tanto, es mejor no llevar leche o yogur a un picnic para evitar problemas.

Salsas

Salsas emulsionadas, rosas u holandesas son alimentos que IMEO también aconseja que no se introduzcan en la cesta de picnic. Este tipo de alimentos contiene huevo crudo, por lo que los cambios de temperatura bruscos pueden convertirlos en un producto que termine provocando una intoxicación.

¿Sería posible utilizar la opción de introducirlos en una nevera? Sí, pero nos encontramos de nuevo con el dilema de que son alimentos delicados que al mínimo cambio brusco de temperatura pueden estropearse. Por lo tanto, es mejor evitar meterlos en una cesta de picnic o en una nevera portátil. 

Carne o pescado

La carne o pescado son alimentos deben cocinarse muy bien para que no exista riesgo alguno de intoxicación alimentaria. Sin embargo, como indica la Asociación Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) los alimentos cocinados nunca deben dejarse a temperatura ambiente.

¿Qué recomienda la AECOSAN? Que este tipo de alimentos se consuman nada más se hayan cocinado. Esta es una medida para evitar la proliferación de los gérmenes y que no es posible evitar si estos alimentos se introducen en una cesta de picnic. Por lo tanto, es mejor elegir otras opciones.

Pizzas, galletas o snacks

Los últimos alimentos que no aconsejamos meter en la cesta de picnic son pizzas, galletas o snacks, es decir, ultraprocesados. La cantidad de azúcares, grasas y el aporte calórico no nos harán ningún favor en el momento en el que decidamos irnos de picnic. Pues, debido a las altas temperaturas, estos alimentos nos provocarán una digestión muy pesada.

Además, recordemos que los alimentos procesados si los consumimos con frecuencia pueden favorecer el aumento de peso y la aparición de problemas como la diabetes. Por lo tanto, no deberían estar en nuestra cesta de picnic si queremos cuidar de nuestra salud mientras disfrutamos de esta actividad.

Durante el verano debemos tener especial precaución con determinados alimentos que puedan estropearse en la cesta de picnic y provocarnos una intoxicación. Por eso, las mejores opciones siempre serán el pan, frutas y verduras, latas de conservas, frutos secos, embutidos o empanadas.

Cómo quedarse con ‘lo bueno’ de la comida internacional importada

Estados Unidos y México no son un ejemplo a seguir en gastronomía, mientras que de la comida china y turca no llegan los ingredientes de mayor calidad. La comida japonesa y la italiana (sin ponerse ciegos) podrían ser la mejor opción.

Ana Callejo Mora | Correo Farmacéutico

En las dos últimas décadas, y cada vez con más fuerza, España está notando la influencia de la gastronomía de otros países, como Estados Unidos, China, Japón, México, Italia o Turquía, desbancando, poco a poco y casi sin notarlo, tanto a ingredientes como a platos nacionales equilibrados y saludables de la dieta mediterránea. Ahora que se acercan las comidas y cenas navideñas, en las que la gente suele decantarse por restaurantes de los países citados o intenta reproducir sus platos en el propio hogar, es momento de repasar las virtudes y debilidades de estas cocinas del mundo.

“Sin ninguna duda, este cambio de tendencias gastronómicas es uno de los factores determinantes que está provocando en nuestra sociedad el incremento alarmante de las cifras de obesidad y sobrepeso, no sólo en adultos sino también en niños”, comenta Rubén Bravo, especialista en Nutrición y Gastronomía y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Para Esperanza Torija, catedrática de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), la opción menos sana, sobre todo para los pacientes con riesgo cardiovascular (CV), es la comida americana, ya que está basada en “mucha carne, grasa y fritos”.

Al respecto, Bravo señala: “Nada bueno, desde el punto de vista de la gastronomía saludable, puede salir del país que inventó y propagó los conceptos de fast food (comida rápida) y super-size (súper raciones de comida). Si visitamos un restaurante americano en España resulta muy complicado realizar una comida saludable”.

La influencia de la cocina estadounidense también se observa en la comida tradicional mexicana, originaria de la sociedad azteca, lo que ha dado como fruto la mutación Tex-Mex. “Aun así, si buscamos en nuestra ciudad o en la red, es posible encontrar restaurantes de comida tradicional de México y trasladar a nuestro hogar sus ricas y saludables recetas picantes con carnes, tortitas de maíz y fajitas de pollo y verduras”, explica el portavoz del IMEO. Además, “las enchiladas pueden acompañarse de legumbres“, dice Torija.

En España se nos ofrece una comida china preparada con ingredientes de muy baja calidad, cocinada en la mayoría de los platos con grasas hidrogenadas en frituras o con salsas grasientas y muy especiadas para ocultar esta mala calidad. En ocasiones se han producido casos de intoxicación por el parásito Anisakis, por lo que desaconsejamos a mujeres embarazadas o en periodo de lactancia frecuentar estos restaurantes o su servicio a domicilio. Por desgracia, para disfrutar de una buena comida china es necesario acudir a establecimientos que no están al alcance de todos los bolsillos”.

A esto, la catedrática de la UCM añade que la salsa de soja suele llevar bastante sal, pero, al emplearse como condimento, no supondría  riesgo alguno para la salud.

ESPECIAS COMO CAMUFLAJE

Otro ejemplo del uso excesivo de especias para enmascarar alimentos de dudosa calidad es la comida turca que llega a España. “De ahí que en ocasiones lleve a digestiones pesadas”, resume Bravo. Sin embargo, “el humus es un gran plato a nivel nutritivo y una buena opción si no se toman legumbres”.

La cocina japonesa importada en España es merecedora de más tenedores que la china. “Es la opción más saludable de la gastronomía asiática, pues destacan el sushi, sashimi o maki, elaborados a partir de ingredientes de calidad media-alta donde predominan las algas ricas en yodo, el arroz blanco y pescados con elevado contenido en omega 3 y proteínas de alta calidad biológica”, repasa Bravo. “Recomendamos tomar cantidades moderadas, pues, a pesar de tratarse de comida muy saludable, son platos calóricos. Las embarazadas o lactantes deberían evitar estos platos, porque contienen alimentos crudos, y el exceso de pescados grandes, como el atún, por su contenido en mercurio”. Torija recuerda que las algas pueden resultar indigestas para algunas personas.

pizzaLa cocina italiana guarda gran parecido con la española por influencia mediterránea. “El problema es que hemos importado los platos más calóricos, como pizzas y pastas, dejando en segundo plano el resto de platos tradicionales más sanos y menos calóricos. No aconsejamos estas importaciones a personas con alto riesgo CV, hipertensión o hipercolesterolemia, al igual que aquéllas en régimen de adelgazamiento, pues estos platos están compuestos de ingredientes como queso, embutidos o natas, con una base de trigo no integral”, apunta Bravo.

Torija pone el punto positivo a la comida italiana, al explicar que la pasta tiene un mayor valor nutritivo que el pan, sugiriendo ingerirla como plato único.

Pasta y verdura ‘al dente’ para obtener más beneficios.

Valor nutricional de platos e ingredientes importados del mundo que se han hecho populares en España. 

HamburgesaAMERICANA.
Los platos típicos de la gastronomía de Estados Unidos que se pueden encontrar en España son las hamburguesas, las costillas de cerdo con salsa de barbacoa azucarada, los entrantes que son mayoritariamente frituras realizadas con grasas hidrogenadas y los postres que, en muchos casos, se acercan por ración casi a las 1.000 Kcal.

ITALIANA.
En ciertos aspectos, esta cocina guarda muchos parecidos con la española dada la influencia mediterránea, siendo rica en verduras, frutas, arroces, pastas, quesos, aceite de oliva, aceitunas, carnes y pescados de calidad. La virtud de la salsa de tomate frito es que el licopeno (un antioxidante) está más biodisponible que en el tomate crudo.

sushi ASIÁTICA (CHINA Y JAPONESA).
En España se disfruta de una versión de poca calidad de la comida tradicional china, pues allí abundan verduras, sopas, arroz, pescados, carnes y tofu, con una forma de cocinarlas muy saludable como el wok -las verduras quedan al dente, lo que preserva mejor las vitaminas-. El tipo de comida japonesa disponible en España  ofrece gran variedad de platos de calidad, como el sushi.

TURCA.
El kebab es, dentro de la comida turca, el plato que más fama ha adquirido en España. Pese a abusar de las especias, lo positivo es que, de las comidas rápidas, el kebab no es la peor opción porque incluye cordero magro o pollo, y la salsa de yogur no es demasiado grasa.

MEXICANA.
A pesar de que la comida mexicana ha recibido mucho influjo de la americana y cuenta con contundentes platos, como los nachos con queso, también ofrece alimentos como el pimiento y el tomate con poderes antioxidantes. El chile picante, además de poseer efectos antiinflamatorios, tiene poder saciante y estimula el metabolismo de los lípidos.

México ya ha llegado a la cima en cuanto a sobrepeso y obesidad

El cribado obligatorio del riesgo cardiovascular en la población mexicana debería realizarse a partir de los 18 años de edad, según ha propuesto Enrique Morales, director del Centro de Investigación Cardiometabólico, en Aguascalientes (México), al Gobierno de este país en el Congreso Mexicano de Cardiología, celebrado la semana pasada en Guanajuato. “Los mayores de 18 deberían someterse obligatoriamente a análisis que midan su glucosa, colesterol, presión arterial e índice de masa corporal. Estos exámenes deberían repetirse cada tres años. El cribado, que debería ser sencillo y barato, podría hacerse en colegios, centros comerciales y otros lugares públicos”.

La razón que alega este experto es que “la dieta mexicana es una mezcla de fritos, comida basura y refrescos, además de rica en carbohidratos y grasas”. La combinación de dieta pobre y sedentarismo es causa de la obesidad epidémica.

“México lidera la cumbre del último ranking de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico sobre los países con mayor tasa de obesidad y sobrepeso, con un 69,5 por ciento de la población que presenta estos problemas”, puntualiza Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, destacando que “Estados Unidos actualmente se encuentra en el segundo puesto de esta lista, con un 68 por ciento de población que sufre obesidad y sobrepeso”.

SOCIEDAD ‘INMÓVIL’
Para Esperanza Torija, catedrática de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, “el problema de la obesidad, tanto en España como en México, parte de que no hacemos ejercicio”.

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad alerta del riesgo de tapas y cañas

Recuerdan que en verano se produce un consumo excesivo de la denominada “comida chatarra”

EFE / Heraldo de Aragón

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha advertido este miércoles del peligro que las famosas tapas y cañas pueden tener en verano para el organismo y ofrece una serie de recomendaciones para disfrutar de esta tradición sin que el cuerpo se resienta.

Así, recuerda que en verano se produce un consumo excesivo de la denominada “comida chatarra”, caracterizada por su escaso valor nutricional, alto valor calórico y difícil digestión, por lo que propicia males como obesidad, la diabetes o el colesterol.

En una nota de prensa, el nutricionista del IMEO y portavoz de la entidad, Rubén Bravo, explica que en verano comemos menos, pero mal, debido a la ingesta de fritos, dulces, salsas que, además, generan digestiones pesadas y se interrumpen los hábitos alimenticios sanos.

Para evitar que eso ocurra, aconseja buscar un equilibrio entre la alimentación y la actividad física, y enfatiza que “no se trata ni mucho menos de estar a dieta en vacaciones”.

Para ello, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad ha elaborado una lista de consejos encaminados a proteger la salud de las personas en verano, con el fin de mantener la masa muscular y los niveles de grasa.

Así, recomienda aumentar la actividad física, ingerir dos litros y medio de agua al día y planificar la comida entre horas, combinando fruta y alimentos bajos en grasa que están entre las primeras de la lista.

El IMEO también aconseja dar prioridad a los alimentos ricos en proteínas como el marisco y el pescado, haciendo alusión al refrán “desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”.

También insta a los amantes de la cerveza a alternar su consumo con opciones light o cero y con otros refrescos, y por último, a los apasionados de los helados les invita a realizarlos de forma casera con yogures sin grasa, fruta y bebidas refrescantes bajas en calorías.