Pequeños cambios en la dieta pueden reducir hasta un 17% el riesgo de mortandad

  • Algunos ejemplos: sustituir diariamente las carnes rojas y procesadas por frutos secos y legumbres o las bebidas azucaradas por frutas y verduras.
  • Es uno de los resultados de un estudio sobre la relación entre longevidad y dieta alimenticia.
  • Más de 100.000 personas han sido estudiadas durante más de 30 años.EFE, 20 minutos

Pequeños cambios en la dieta alimenticia, como sustituir diariamente las carnes rojas y procesadas por frutos secos y legumbres o las bebidas azucaradas por frutas y verduras, pueden reducir entre un 8 y un 17 por ciento el riesgo de mortalidad en la persona.

Esta relación entre cambios en la dieta y longevidad se demuestra por primera vez en un estudio longitudinal y de amplia envergadura realizado por Mercedes Sotos-Prieto, ya que abarca una muestra de más de 100.000 personas estudiadas durante más de 30 años y continua con el seguimiento en la actualidad.

Sotos-Prieto, doctora en Epidemiología Nutricional y Salud Pública por la Universitat de Valencia (premio extraordinario) y premio nacional en las carreras de Nutrición Humana y Dietética y Ciencia y Tecnología de Alimentos, ha asegurado que este estudio supone una «oportunidad única» porque permite «estudiar cambios dinámicos en el tiempo».

El estudio, dirigido por Sotos-Prieto en la Escuela de Salud Publica de Harvard y publicado en la revista New England Journal of Medicine, concluye que pequeños cambios en la dieta están asociados con la reducción de entre un 8 y un 17 por ciento de la mortalidad total, independientemente de otras variables como la actividad física o dejar de fumar.

Para su elaboración, Sotos-Prieto estudió la asociación entre cambios en la calidad de tres patrones de dieta durante doce años (1986-1998) y su asociación con la mortalidad total en los subsecuentes 12 años (1998-2010) en una muestra de cerca de 48.000 mujeres y unos 25.000 hombres.

El estudio ha demostrado que en las personas que tenían una mala alimentación durante los primeros años de investigación y mejoraron su dieta en los años posteriores disminuyeron significativamente su riesgo mortalidad.

«Si aumentamos un 20% la calidad de la dieta, hemos encontrado que se disminuye el riesgo de mortalidad total entre el 8 y el 17% dependiendo del índice de dieta estudiado», ha asegurado Sotos-Prieto.

En este sentido, ha explicado que un 20% de aumento de la calidad de la dieta se puede alcanzar, por ejemplo, sustituyendo el consumo de carne roja procesada por el consumo de frutos secos y legumbres a una ración diaria.

«No hace falta adherirse a una dieta mágica, sino tener un equilibrio nutricional, porque pequeños cambios mantenidos en el tiempo pueden tener un gran impacto a largo plazo, mejorando la longevidad», ha afirmado la investigadora albaceteña, que ha añadido que «nunca es tarde para mejorar la dieta».

De hecho, ha agregado, la gran mayoría de los participantes en el estudio eran de mediana edad, lo que significa que «nunca es tarde para mejorar tu dieta y conseguir un beneficio».

Según ha señalado, en España hay un alto consumo de cereales refinados, «cuyo consumo se ha asociado a mayor riesgo de diabetes o enfermedades cardiovasculares». «Hay que concienciar a la gente de la importancia de cambiar los cereales refinados por cereales integrales (pan, arroz o pasta integral)», ha apostillado.

Las dietas milagro fracasan

La nutricionista también ha abogado por abandonar las «dietas milagro», ya que cualquier dieta que no se pueda mantener en el tiempo «es un fracaso».

Según Sotos-Prieto, las últimas recomendaciones de las guías dietéticas de Estados Unidos reconocen la importancia de distintos patrones de dieta, entre ellos la Mediterránea y la dieta DASH (elaborada en EEUU para disminuir la hipertensión arterial), patrones estudiados en esta investigación.

«Queremos demostrar que aunque hay distintas dietas, no importa el nombre si comparten características saludables como el consumo de frutos secos, legumbres, ácidos grasos saludables (como el aceite de oliva virgen extra o el omega 3 del pescado), cereales integrales, frutas y verduras», ha concluido.

México, segundo en obesidad, según la OCDE

Las cifras indican que el 32.4 por ciento de los adultos mexicanos padecen obesidad, cifra únicamente superada por Estados Unidos, donde el padecimiento alcanza al 38.2 por ciento de su población de 18 o más años de edad

32.4 POR CIENTO DE LOS ADULTOS MEXICANOS SUFREN POR SOBREPESO

El Siglo de Durango

México permanece como líder global en obesidad: solo Estados Unidos lo supera, según el ranking difundido esta semana por la Organización para Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), basado en el estudio realizado a todos sus miembros.

Las cifras indican que el 32.4 por ciento de los adultos mexicanos padecen obesidad, cifra únicamente superada por Estados Unidos, donde el padecimiento alcanza al 38.2 por ciento de su población de 18 o más años de edad.

En la parte opuesta de la lista, con el menor nivel de obesidad, están Japón y Korea, con el 3.7 y 5.3 por ciento de su población.

Respecto a la tendencia histórica de la obesidad, los cifras muestran que -tanto a nivel local como mundial- esta se ha incrementado significativamente.

La OCDE precisa que en el año 2000, la obesidad era un mal que sufría el 25 por ciento de los mexicanos; es decir, se ha incrementado poco más del 7 por ciento en tres lustros. Además, se estima que en el 2030 afectará al 39 por ciento de los adultos de este país.

Respecto a la afectación por género, los datos también revelan que hay una tendencia mucho mayor a sufrir obesidad entre las mujeres que entre los hombres. Actualmente, según el gráfico principal de la OCDE, el 37 por ciento de las mujeres adultas de este país ya la padecen, en tanto que el rango entre los hombres llega al 27 por ciento.

La OCDE destaca, además, que México (junto Bélgica, Chile, Finlandia. Francia y Hungría ) es uno de los países que han establecido políticas fiscales para reducir el consumo de productos que causan obesidad, sin que eso haya cambiado la tendencia al alza del problema.

Cómo logró Japón tener uno de los índices de obesidad más bajos del mundo

BBC Mundo, por

_94956864_sushigettyLa lista de los 50 países del mundo con el índice de obesidad más bajo está poblada de naciones que luchan contra la pobreza, el hambre, la inseguridad o todo a la vez. Pero en el número 38, entre Mali y Zimbabwe, destaca un país que no encaja con el resto del cuadro: Japón.

Con sólo un 3,5% de obesidad entre la población adulta, Japón es, de lejos, la nación desarrollada con el índice más bajo.

Si se compara con otros miembros del G8, el grupo de países con las economías más industrializadas del planeta, las diferencias son enormes: Alemania, Francia e Italia tienen entre 21% y 22%, Reino Unido un 26% y casi en el otro extremo de la clasificación mundial está Estados Unidos, con un 33,6%.

El nivel de obesidad de Japón es tan bajo que el gobierno prefiere planificar sus políticas de acuerdo con el nivel de sobrepeso, para que los números sean más altos.

En BBC Mundo hablamos con Katrin Engelhardt, experta en nutrición para la región del Pacífico Occidental de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre cómo Japón ha logrado mantener un nivel bajo de obesidad y sobrepeso en todas las edades de la población.

«Salud Japón 21»

_94956865_sumoreutersDetrás del «éxito japonés», destaca Engelhardt, hay un gobierno comprometido en sus políticas a mantener a raya el sobrepeso, invirtiendo recursos sustanciales en programas de nutrición y de educación para la salud pero también en leyes específicas.

Todas estas medidas forman parte de una campaña nacional para la promoción de la salud llamada Salud Japón 21.

Entre esas medidas, la experta en nutrición destaca dos leyes que han sido exitosas en frenar la obesidad.

La ley Shuku Iku, para la educación de los niños

_94956863_japoncomidaepa«Esta ley tiene un nombre bastante profundo«, explica Engelhardt. Shuku hace referencia a la comida, a la dieta y al comer e Iku hace referencia a la educación intelectual, moral y física.

El objetivo de esta norma es incrementar la información de los estudiantes sobre la cadena alimentaria, sobre la procedencia y la producción de los alimentos, y define la educación sobre nutrición desde los primeros años pre escolares hasta secundaria.

La ley Shuku Iku, vigente desde 2005, determina procesos como:

  • Los menús saludables en las escuelas.
  • La contratación de nutricionistas profesionales que además tienen titulación de profesores y dan clases específicas sobre alimentación.
  • La promoción de una cultura social alrededor de la comida: los niños ayudan a preparar y a repartir la comida en el colegio, cada día a la hora de comer transforman la clase en una suerte de restaurante, ayudan a poner la mesa, el mantel, se sirven unos a otros y comen juntos en la clase. Mantienen la idea de que «comer es un acto social», dice Engelhardt.

Además, explica la experta en nutrición, en Japón no hay tiendas ni máquinas expendedoras de comida dentro de los colegios así que los alumnos difícilmente puedan conseguir tentempiés que no son saludables, como papas fritas o refrescos azucarados.

La ley Metabo, para controlar el peso en adultos

_94954122_cinturamedicion2Otra legislación que Engelhardt destaca para explicar el éxito japonés es la ley Metabo (de metabolismo), que anima a los adultos entre 40 y 75 años a hacerse una medición anual del contorno de la cintura.

Según la OMS una circunferencia de mas de 94 para los hombres y de más de 80 para las mujeres conlleva un mayor riesgo de complicaciones metabólicas, como enfermedades cardiovasculares.

Estas mediciones las promueve la administración pública de salud pero también las empresas.

«Los empleadores tienen un día anual claramente identificado en el que todo su personal debe medirse la circunferencia de la cintura», explica la experta de la OMS.

Si las medidas no son saludables las empresas animan a los empleados a acudir a sesiones de ayuda y a hacer más ejercicio.

El objetivo de la ley es animar a los adultos a ser más conscientes de lo que es un peso saludable y a ser físicamente activos. En el marco de la Ley Metabo:

  • Las compañías promueven los descansos de los trabajadores para hacer ejercicio. Algunas compañías tienen gimnasios o canchas de badmington para que los empleados puedan hacer ejercicio fácilmente durante la hora del almuerzo o antes o después del trabajo.
  • Se anima a los empleados a acudir al trabajo caminando o en bicicleta y el gobierno promueve la seguridad de las vías para ciclistas para facilitar el ejercicio.

Comida tradicional y porciones pequeñas

_94954123_chefpreparandosushiPero además de las medidas legislativas, existen peculiaridades culturales que ayudan a los japoneses a mantener el peso a raya.

Igual que en otras sociedades asiáticas como Corea del Sur, -que también tiene un índice de obesidad muy bajo (4,6%), en Japón se le da mucha importancia a la comida tradicional.

«El énfasis se pone en la comida fresca, de producción local«, destaca Katrin Engelhardt.

Los japoneses están muy orgullosos de los pequeños terrenos y de las huertas suburbanas donde producen sus alimentos de manera natural.

«En algunas culturas asiáticas la comida siempre se ha considerado como algo casi medicinal», dice la experta en nutrición.

Además, destaca un factor cultural que también tiene su impacto: la predilección histórica por las porciones pequeñas.

«En Japón en los eventos familiares, en la cocina tradicional, se sirven muchos platos en porciones pequeñas, con muchos vegetales y con mucha comida fresca», explica Engelhardt.

Mientras que por ejemplo en las islas del pacífico que tienen los índices de obesidad más altos del mundo, Tonga, Palau, Nauru, Niue y Cook Islands (más del 40%), las porciones son gigantescas, y eso, además, se combina con un nivel de actividad extremadamente bajo.


¿CUÁLES SON LOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA CON EL ÍNDICE DE OBESIDAD MÁS BAJO?

1. Haití:6,7%

2. Honduras: 12,3%

3. Bolivia: 12,4%

4. Nicaragua: 12,6%

5. Guatemala:13,4%

¿CUÁLES SON LOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA CON EL ÍNDICE DE OBESIDAD MÁS ALTO?

1. Argentina: 26,7%

2. Chile: 24,8%

3. México: 23,7%

4. Uruguay: 23,5%

5. Venezuela:21,9%


Pueden consultar aquí las cifras globales de obesidad de la OMS.


Más de la mitad de los latinoamericanos tiene sobrepeso

La obesidad afecta a casi el 60 por ciento de los habitantes de la región

Diario La República

020217-plaza-botero-medellin-696x388América Latina y el Caribe registraron un preocupante aumento del sobrepeso, un problema que afecta a casi el 60 por ciento de los habitantes de la región.
En el informe Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe, difundido  en Santiago, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) dice que cerca del 58% de los habitantes de la región, lo que equivale a 360 millones de personas, tiene exceso de peso.
El informe, elaborado junto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), precisa que salvo en Haití (38,5 %), Paraguay (48,5 %) y Nicaragua (49,4 %), el sobrepeso afecta a más de la mitad de la población de los países latinoamericanos y caribeños.
El crecimiento económico, el aumento de la urbanización y los ingresos medios de las personas, y la integración de la región en los mercados internacionales redujeron el consumo de preparaciones tradicionales y aumentado el consumo de productos ultraprocesados, sostiene el informe de la FAO.
El incremento de la obesidad tuvo un impacto mucho mayor en las mujeres, pues en una veintena de países latinoamericanos la tasa es 10 puntos porcentuales superiores al de los hombres, según el informe.
También aumentó en América Latina y el Caribe la obesidad infantil, un problema que azota al 7,2% de los niños menores de 5 años.
De acuerdo con el informe, uno de los factores que explican el alza de la obesidad y el sobrepeso es el cambio en los patrones alimentarios, que provocó un incremento del consumo de productos procesados.

Riesgos

El sobrepeso extremo puede poner en peligro la salud y conducir a la muerte prematura. De hecho, la obesidad mórbida está ganando sobre el tabaquismo como la segunda causa principal de muerte evitable, responsable de 400.000 muertes al año.
La obesidad –definida como el exceso de grasa corporal en relación con la talla o longitud corporal– es considerada desde 1998, por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una epidemia global.
La prevención de este trastorno, que comienza en la niñez, presenta varios factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares vinculadas con la nutrición que pueden comenzar a gestarse a muy temprana edad.
Y las estadísticas nacionales lo confirman. El examen médico del antiguo Servicio Militar Obligatorio correspondiente a las clases 1974 y 1975 (convocadas en 1992 y 1993) reveló que un 19,5% de los conscriptos presentaba sobrepeso y un 4,1% obesidad. Todo hace suponer que las cifras continuarán engordando.
Según los expertos, “la obesidad es un factor que contribuye al desarrollo de prácticamente la mitad de las enfermedades crónicas. Se la asocia con la mortalidad cardiovascular –primera causa de muerte en nuestro país–, con la hipertensión arterial, la diabetes, la hipercolesterolemia y algunas formas de cáncer”.
Pero no todas estas dolencias aparecen exclusivamente en la edad adulta, algunas pueden hacerse presentes en la niñez. Este es el caso de la diabetes tipo II (no insulinodependiente), vinculada con la obesidad en el adulto y que cada vez es más frecuente en la infancia.
Las causas de esta peligrosa epidemia están relacionadas con la disminución de la actividad física. Muchos trabajos relacionan la obesidad con horas de televisión o con horas de juego pasivo, porque juego pasivo no es sólo mirar televisión o jugar con la computadora, sino que es toda una actitud en la que el entretenimiento es incorporado de manera pasiva, que deja de lado la actividad física.

Siete de cada diez adultos en México padecen obesidad o sobrepeso

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2016 revela que la mitad de los mexicanos no se alimentan saludablemente por la falta de dinero

El País
1481911534_429982_1481915251_noticia_normal_recorte1El 72,5% de los adultos mexicanos y el 36,3% de los adolescentes tiene sobrepeso u obesidad, pese a la Estrategia Nacional para prevenir estos padecimientos implementada desde 2013 que busca generar hábitos de consumo saludables y promueve la realización de actividad física. Los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutriciòn 2016 hecha por el Gobierno federal revela que la mitad de los mexicanos no se alimentan saludablemente por la falta de dinero para comprar frutas y verduras. Además una cuarta parte de la población padece hipertensión.

México ocupa el segundo lugar en prevalencia de obesidad entre los paìses miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). La lista la ecabeza Estados Unidos. Además la OCDE ubica a México en el primer lugar en la prevalencia de diabetes mellitus en la población de entre 20 y 79 años, superando a EE UU. En 15 años los decesos por diabetes se incrementaron considerablemente. Mientras que en 1980 unas 14.500 personas murieron a causa de este padecimiento, en 2015 los fallecimientos registrados fueron 98.450, según datos de la Secretaría de Salud del Gobierno mexicano.

El sobrepeso y la obesidad es más alto en el sexo femenino. El 75,6% de las mujeres adultas tiene uno de estos dos problemas, mientras que en los hombres la prevalencia es del 69,4%. En el caso de las adolescentes cuatro de cada diez jóvenes tienen sobrepeso u obesidad, mientras que en las niñas la incidencia es de 32,8%. Por tipo de localidad, la población con obesidad es 16,8% mayor en las localidades urbanas que en las rurales. Al categorizar por regiones, la obesidad es mayor en los habitantes del norte. Pese a que los niveles de obesidad van en aumento, el 61,3% de la población adulta considera que su alimentación es saludable y el 67.3% se visualiza como físicamente activo.

La encuesta, que se realiza desde 1986, busca generar información del perfil epidemiológico del país. El documento destaca que los efectos de la obesidad en el aumento de casos de diabetes y otras enfermedades crónicas genera presión sobre los sistemas de salud. «En respuesta al crecimiento en las prevalencias del sobrepeso, la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles se han implementado una serie de estrategias para controlar y prevenir que estos padecimientos sigan en aumento. Una de ellas es el etiquetado frontal de alimentos, obligatorio y vigente a partir de 2014, que tiene como objetivo ayudar a la población en la elección de productos saludables», se señala en los resultados de la encuesta.

Datos de la OCDE detallan que una persona con sobrepeso gasta 25% más en servicios de salud, gana 18% menos que el resto de la población sana y presenta ausentismo laboral. En México, el costo directo anual en atención médica para el sistema público de salud por enfermedades vinculadas con la obesidad se estimó en 42.000 millones de pesos para 2008. El costo indirecto por pérdida de productividad se estimó para ese mismo año en 25.000 millones de pesos. En 2017 se considera que el costo directo fluctúe entre 78.000 y 101.000 millones de pesos si no se aplican intervenciones preventivas efectivas.

En 2013 se lanzó la Estrategia Nacional para la Prevención del Sobrepeso, la Obesidad y la diabetes. El plan gubernamental consistía en promover una vida más saludable, brindar atención médica oportuna, reforzar la regulación sanitaria e impulsar una nueva polìtica fiscal. Pese a la estrategia, los resultados de la Encuesta Nacional de Salud presentados este año no han mostrado que haya una disminución significativa del sobrepeso y la obesidad desde 2012.

Primera causa de obesidad en México es la ignorancia

Noticieros Televisa
obesidad en MéxicoLa ignorancia es la primera causa de la obesidad en México. La población trivializa esa enfermedad, «les preocupa más que no les quede la ropa, no caber en un sillón o cambiar su aspecto, que dañar su corazón, pulmones o articulaciones», indicó Rafael Álvarez Cordero, de la Facultad de Medicina de la UNAM.

El Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria, que publicó la Secretaría de Salud en 2010 y que contiene la Estrategia contra el Sobrepeso y la Obesidad, señala que esta última se triplicó en México en las dos décadas pasadas. Juntos, sobrepeso y obesidad pasaron de 34.5 por ciento en 1988, a 69.3 por ciento en 2006.

A propósito del Día Mundial de Lucha contra la Obesidad, que se celebra mañana, 12 de noviembre, Álvarez Cordero resaltó que la segunda causa del crecimiento de esta enfermedad en el país es que no hay suficiente educación en salud. Se carece de un programa útil y coherente; además, el enfoque de las campañas no es el correcto.

En las escuelas no se habla ampliamente de la salud, los textos son limitados y la falta de educación impera tanto en el ámbito familiar como en el escolar, acotó el doctor en ciencias médicas.

El panorama es preocupante, pues la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad se presenta en uno de cada cuatro niños (26 por ciento), mientras que uno de cada tres adolescentes la padecen (31por ciento).

Ambas han aumentado en todas las edades, regiones y grupos socioeconómicos, lo que ha llevado a nuestro país a ocupar el segundo lugar en el mundo en obesidad en adultos (detrás de Estados Unidos) y el primero en infantil, abundó el experto en cirugía de obesidad mórbida.

Problemas de autoestima

Álvarez Cordero expuso que el 90 por ciento de las personas con sobrepeso tiene problemas de autoestima. «Las limitan, se burlan de ellas, también son discriminadas en el trabajo. Por ejemplo, a las azafatas les exigen un determinado peso corporal».

Finalmente, el autor de los libros «Obesidad y autoestima» y «Me caes gordo», dijo que incluso el calificativo «gordo» es discriminador. «La palabra gordo proviene del latín gurdus, que significa pesado, pero también lento, retrasado, tonto».

El Día Mundial de Lucha contra la Obesidad busca informar y sensibilizar a la población sobre la necesidad de adoptar medidas para prevenir y tratar el sobrepeso y la obesidad.

Ambas pueden condicionar la aparición de enfermedades graves, como alteraciones cardiovasculares, hipertensión, algunos tipos de cáncer y diabetes tipo 2.

Con información de Notimex.

BLR

Un 60 % de obesos atendidos por enfermeras de atención primaria pierde peso

Fotolia_13580853_Subscription_Monthly_M_xoptimizadax--644x362Entre un 54 y un 60 % de los pacientes obesos que son atendidos por las enfermeras de la atención primaria logra disminuir de peso, según un estudio elaborado por la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña (AIFICC).

La Vanguarida, EFE
El objetivo del estudio ha sido analizar la evolución clínica de los pacientes obesos que siguen una dieta en relación al número de visitas que hacen a la enfermería de la Atención Primaria, así como la relación entre obesidad y otras patologías como diabetes, hipertensión y dislipemia.

Sobre una muestra de 1.639 pacientes obesos de edades comprendidas entre los 30 y los 60 años y visitados en un área básica de salud urbana, el estudio ha comprobado que aquellos que mantenían el régimen de visitas a las consultas de enfermería, seguían mejor la dieta y conseguían bajar de peso.

De hecho, según el estudio, el 60 % de los diabéticos perdió peso, así como el 54,2 % de los hipertensos y el 58 % de los dislipémicos.

El estudio también ha constatado la pérdida de peso en un 58 % de los fumadores activos y que, paradójicamente, aquellos que se iniciaron en el ejercicio físico presentaron una menor pérdida de peso.

El estudio concluye que «si bien es cierto, que hay que hacer ejercicio físico y éste es imprescindible para una buena salud y tiene demostrados beneficios, lo que realmente es efectivo para perder peso es hacer dieta, y mantenerla en el tiempo, lo que se consigue manteniendo las visitas regulares de seguimiento con la enfermera de primaria».

La AIFICC ha recordado que la obesidad es un factor de riesgo importante de enfermedades como la diabetes, las patologías cardiovasculares o los trastornos del aparato locomotor, entre otros, que causan un elevado gasto sanitario, social e individual.

Aunque es posible prevenir y modificar la obesidad, casi la mitad de la población catalana de 18 a 74 años padece sobrepeso u obesidad, y esto afecta significativamente a la población infantil, según datos de la Encuesta de Salud de Cataluña. EFE

Los niños españoles bajan de peso en los últimos 4 años

El exceso de peso -sobrepeso y obesidad- en niños de 6 a 9 años ha descendido 3,2 puntos porcentuales en los últimos cuatro años al reducirse del 44,5 % al 41,3 %, según se desprende del Estudio Aladino 2015 de prevalencia de la obesidad infantil presentado hoy

EFE, por Ángel Díaz
comedorLos datos del estudio, elaborado por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) del Ministerio de Sanidad, confirman la inversión de la tendencia del sobrepeso y la obesidad infantil en España lo cual representa “un paso adelante muy importante”.

Lo ha asegurado durante la presentación el responsable del estudio y secretario técnico del Observatorio de la Nutrición y de Estudio de la Obesidad de la Aecosan, Napoleón Pérez, quien, no obstante, ha insistido en que “no podemos relajarnos” ni “lanzar las campanas al vuelo” porque hay que seguir trabajando para que la tendencia continúe en descenso.

Diez mil escolares son los que han participado en este estudio, que refleja que la prevalencia del sobrepeso en este sector de la población es del 23,2 % y es similar en niños y niñas: 22,4 % en niños y 23,9 % en niñas.

En cuanto a la obesidad, la sufren el 18,1 % de la infancia estudiada y es ligeramente superior en los varones, ya que alcanza el 20,4 % en tanto que en las niñas es del 15,8 %.

Desde 2011 ha disminuido el sobrepeso del 26,2 % al 23,2 % y también ha bajado la obesidad aunque en este caso no es estadísticamente significativo.

El nivel económico y educativo influye

Pérez, quien ha recordado que este informe es la principal fuente de referencia en España sobre el exceso de peso en la infancia, ha asegurado que “son determinantes” el nivel económico y educativo de los padres ya que cuanto más pobres y menos estudios tengan, mayor es el sobrepeso y la obesidad de los niños.

De hecho, el porcentaje de niños con obesidad en familias con ingresos menores de 18.000 euros brutos anuales es del 54,8 % mientras que en familias con sueldos mayores o iguales a 30.000 euros es del 22,6 %.

Al asociar ciertos hábitos y situaciones sociales a una mayor prevalencia, el estudio, por ejemplo, señala que la de la obesidad es mayor entre los niños que declaran que no desayunan a diario -el 93 % sí lo hace- y entre los que tenían un tiempo de sueño inferior al medio (10,2 horas).

Lo mismo sucede con los que dedican dos o más horas diarias al ocio pasivo, el 29 % entre los que tienen obesidad y el 22 % los que tienen un peso normal.

deporteobesidadLos datos se han presentado durante la X Edición de la Convención de NAOS, una jornada científica organizada cada año por el Ministerio de Sanidad en la que se premian acciones que promocionan la alimentación saludable y la actividad física de diferentes agentes sociales, todos implicados en la lucha contra la obesidad.

En el acto, el secretario general de Sanidad y Consumo, Javier Castrodeza, ha insistido en que los datos constatan “que se está trabajando bien y que se está comenzando a invertir la tendencia”.

Además, el también presidente de la Aecosan ha subrayado que los objetivos del ministerio, cuando lanzó la estrategia NAOS en 2005, “parece que están dando sus frutos”.

Ha puesto el acento en que hay que llevar a cabo iniciativas para la reformulación de los productos y en dar una información más adecuada a los consumidores que facilite la adquisición de comidas más sanas.

Durante esta jornada se estrenará la nueva ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, que será la encargada de hacer entrega de los XI Premios Estrategia NAOS 2015.

El 54% de la población trabajadora en España sufre sobrepeso u obesidad

El 38% de los trabajadores tienen sobrepeso y un 16% tienen obesidad. Esto da como resultados que un 54% de la población con empleo tiene un peso por encima de los rangos que recomienda no sobrepasar la Organización Mundial de la Salud (OMS), según se desprende de un estudio elaborado por Premap Seguridad y Salud.

El Ideal Gallego

El considerado como hombre más obeso de España, Gustavo Adolfo Orozco Moreno, de 31 años, en 2010 en la clínica en Barcelona antes de someterse a una intervención de "by-pass" gástrico con el fin de reducir su peso de 260 kilos. EFE/ Andreu Dalmau.
El considerado como hombre más obeso de España, Gustavo Adolfo Orozco Moreno, de 31 años, en 2010 en la clínica en Barcelona antes de someterse a una intervención de «by-pass» gástrico con el fin de reducir su peso de 260 kilos. EFE/ Andreu Dalmau.

El 38% de los trabajadores tienen sobrepeso y un 16% tienen obesidad. Esto da como resultados que un 54% de la población con empleo tiene un peso por encima de los rangos que recomienda no sobrepasar la Organización Mundial de la Salud (OMS), según se desprende de un estudio elaborado por Premap Seguridad y Salud.
Los datos no variaron mucho desde el año 2010 cuando el porcentaje de trabajadores con sobrepeso u obesidad era del 55 %, solo un punto más que en la actualidad, por lo que en estos cinco años no se aprecia una mejora muy significativa en estos parámetros.
El estudio, que analiza los reconocimientos médicos realizados durante el año 2015 a 820.938 trabajadores de distintos sectores de la economía española, muestra que son las mujeres las que cuidan más su salud y presentan menores tasas de sobrepeso y obesidad.
Así, se puede observar que el 58% de la población laboral femenina está en lo que se considera normopeso, porcentaje que en los hombres es del 35%.
En cuanto al porcentaje de obesos, en los hombres se da en el 18,5% de la población trabajadora, por solo en el 12% de las mujeres. Y en cuanto al sobrepeso, afecta a un 44 % de los trabajadores masculinos por un 26% de las mujeres.
Antonio Moreno, enfermero del Trabajo, señala que “la salud es única y un entorno que no promueva hábitos saludables puede generar conductas inadecuadas tales como una nutrición desequilibrada o una baja actividad física y, por tanto, personas con peor salud. En definitiva, trabajadores menos sanos, poco motivados y con una baja productividad”.

Responsabilidad

A su juicio, “las empresas tienen una gran responsabilidad para influir positivamente en esta tendencia, ya que el ámbito laboral es un espacio idóneo para promover los hábitos saludables y así poder incidir sobre factores de riesgo que se pueden controlar como la obesidad, el colesterol, la hipertensión, el sedentarismo o la diabetes”.
Por comunidades autónomas, Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura son las que cuentan con los trabajadores más obesos.
Concretamente, el 19% de sus empleados presentan obesidad de grado, lo que se considera cuando el índice de Masa Corporal (IMC) es igual o superior a 30.
Por el contrario, las que la población laboral tiene un mayor porcentaje de personas con un peso considerado adecuado son Madrid (46%), Baleares (47%) y el País Vasco (48%).
Precisamente esta comunidad es la que menos porcentaje de trabajadores con sobrepeso tiene (35%) en oposición a Galicia y Extremadura, comunidades con la mayor proporción de obesos y personas con sobrepeso en el entorno laboral.

¿Por qué engordamos después de las vacaciones? Consejos para perder esos kilitos de más

¿Por qué casi siempre engordamos después de las vacaciones? Según un estudio en España, una de cada dos personas ha aumentado entre dos y cinco kilos después del periodo estival. Un experto en nutrición explica este aumento pero también da algunos consejos sencillos para regresar a nuestro peso habitual.
RFI, por Ivonne Sánchez

Se acabaron las vacaciones, regreso a clases, a la vida laboral, a la rutina. Y la báscula no perdona, mostrando los excesos que tuvimos durante este periodo. Esto que se intuía de manera general ha sido confirmado por un estudio llevado a cabo en España, cuyos resultados acaban de ser publicados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, el IMEO.

Cambios de hábitos alimenticios, menor actividad física, más actividad social, son algunas de las razones que explican este aumento de peso. Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO explica por qué se sube de peso durante las vacaciones: “En verano se come menos, menos cantidad, porque el apetito baja, pero se come peor, se reduce mucho la calidad del alimento. En muchos casos, sobre todo en países donde hace calor,  se tiende más a comer fuera, a sentarse en una terraza, a la vida social”.

El estudio fue llevado a cabo entre junio y agosto en Madrid, con 204 encuestados, 69% de mujeres y 31 % de hombres. Casi la mitad de las personas (47%) descarta de antemano la posibilidad de estar a dieta en verano.

Varias situaciones evocadas para explicar este aumento de peso

Según los encuestados, que han marcado más de una respuesta, algunas de las situaciones particulares que impiden seguir una dieta saludable durante las vacaciones son: reuniones familiares y cenas tardías (prevalencia en un 42 % de las respuestas), chiringuitos y terrazas (33%), restaurantes de comida rápida (25 %), hoteles con bufet libre (16%) y fiestas regionales (9%). La disminución de la actividad física durante las vacaciones contribuye a este aumento.
 
Consejos para regresar al peso habitual

Bueno, pero no todo está perdido, Rubén Bravo da algunos consejos sencillos para perder esos kilitos de más acumulados durante las vacaciones de verano: “La recomendación más importante es ir a un especialista que nos proponga una dieta saludable y ajustada a nuestras características personales. No tenemos que pensar sólo en bajar kilos sino en mejorar nuestra forma de comer”.

Aumentar la actividad física, objetivo: 10.000 pasos al día

Es indispensable también retomar la actividad física, estima Rubén Bravo: “Ahora hay aparatos que miden los pasos, y la recomendación a nivel europeo es de 10.000 pasos por día. No hace falta ir al gimnasio para hacer esta actividad física, pero obligarnos un poco, como bajarnos una estación de metro antes, subir las escaleras, caminar en cualquier situación, en fin, intentar sumar a lo largo del día esos 10.000 pasos”.

Los 10.000 pasos recomendados también por la OMS equivalen a una hora de marcha o 7.5 kilómetros. Se pueden hacer por partes a lo largo del día y es una manera sencilla de mantenerse en actividad.

Entrevistado: Rubén Bravo, experto de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) en España.