Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo

Así podría resumirse el consejo de los nutricionistas para la distribución de la alimentación diaria de las personas

Por María García, La Voz del Tajo

El verano se caracteriza por ser una época de excesos, de nuevos ritmos de vida, de cambios en los horarios provocados por la ruptura con la rutina, y como consecuencia de las actividades que desarrollamos. Se trata de un periodo en el que descuidamos nuestro cuerpo. Salimos más, bebemos y comemos tapas en abundancia, nos exponemos más al sol. Son unos días, semanas o meses, para quienes pueden, que se caracterizan por cometer los típicos abusos del periodo vacacional y que posteriormente pueden pasar factura a nuestra salud. Por todo ello resulta necesario seguir unas pautas básicas que nos ayuden a llevar un verano más sano.

El verano avanza y con él llegan las ansiadas vacacionreportaje-nutricion-fotoes, para muchos las siestas interminables, las citas con amigos y familiares en una terraza. En definitiva, descuidamos nuestros hábitos con actividades que poco tienen que ver con la práctica deportiva y una correcta alimentación. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ofrece algunos consejos básicos para sentirnos más ligeros durante y tras el verano, así como para proteger nuestra salud frente a las indigestiones veraniegas, manteniendo nuestra masa muscular y los niveles habituales de grasa.

En este sentido, para lograr un equilibrio perfecto entre una buena dieta y el ejercicio resulta aconsejable realizar alguna actividad física a diario que no suponga grandes esfuerzos. Basta con pasear, nadar o jugar a nuestro deporte favorito mientras nos divertimos. El objetivo es mantener nuestro cuerpo activo, evitando pasar las horas muertas tumbado. Si hemos realizado alguna pequeña actividad matutina podemos aprovechar las horas centrales del día, aquellas en las que la exposición al sol resulta más perjudicial, para echarnos una pequeña siesta y descansar.

Además, durante el periodo estival resulta especialmente necesario que aportemos a nuestro cuerpo alimentos con mucho líquido para hidratar de forma continuada las células. Un menú a base de vegetales y frutas aportará las vitaminas indicadas para sacar partido a la exposición al sol e incrementará nuestras defensas frente a los excesos cometidos.

Los zumos son algunas de las bebidas más recurrentes para los días de calor sofocante. Sobre todo los zumos de tomate o zanahorias, ambos hidratantes y antioxidantes. Pero la bebida reina durante el verano es la cerveza, aunque las versiones light o cero alcohol suelen tener entre un 30 o 40 por ciento menos de calorías, incluso podemos decantarnos por un refresco cero. Dentro de esta misma línea, otros alimentos que resultan recomendables en esta época del año por su alto contenido líquido, son los gazpachos o las sopas y cremas frías.

Por otro lado, la combinación de altas temperaturas acompañadas por sol y alcohol no resultan la mejor de la combinaciones, ya que pueden conducirnos a la deshidratación. Por este motivo resulta recomendable beber una abundante cantidad de agua, al menos dos litros al día, a pesar de no sentir sed.

Asimismo resulta indispensable una buena ensalada, el producto estrella del verano. Según el portal web de consultas ‘Tu centro médico online’, patrocinado por NATALBEN Supra, entre las propiedades de estos alimentos se encuentra la mejora de la hidratación corporal, ya que más del 90 por ciento de sus ingredientes son verduras y el componente mayoritario de éstas es el agua, por lo que se trata de un producto con bajo contenido calórico, dejando todo el papel a los nutrientes. Igualmente, el aporte de vitaminas y minerales es su fuerte. Entre sus beneficios también se encuentra la protección ante el sol, y es que el contenido de las verduras crudas impide una aceleración en el envejecimiento de las células. Además, depuran y ayudan a eliminar residuos, así como a regular la función intestinal.

Respecto a los platos principales o segundos platos, dependerán del tipo de día y las actividades que desarrollemos durante la jornada. Para aquellos días en los que realizamos bastante ejercicio será más recomendado comer pastas o arroces. En caso de optar por carnes o pescados es aconsejable tomarlo con salsas ligeras, con aderezos de hierbas como el eneldo, tomillo, perejil, o sencillamente a la plancha o al horno y mejor acompañado de una guarnición a base de vegetales.

En cuanto a las comidas entre horas, es aconsejable tomar alimentos saciantes que resten nuestro apetito para las principales comidas del día. Ingerir a media mañana y a la hora de la merienda una pieza de fruta o fiambre bajo en grasa sería lo adecuado.

Diez consejos

Hidratación, con o sin sed
Tomar alimentos más saciantes
Controlar los condimentos
La comida nocturna la más ligera
Reducir consumo de azúcar y sal
La fibra como aliada de la digestión
Incrementar consumo de antioxidantes
Sustituir los postres dulces por fruta natural
Evitar bebidas alcohólicas con las altas temperaturas
Realizar ejercicio y estiramientos ligada a una dieta equilibrada

Evita intoxicaciones

La Consejería de Sanidad aconseja extremar en verano los hábitos de higiene y de manipulación de alimentos para evitar infecciones alimentarias o intoxicaciones. El pasado año se registraron 102 brotes de origen alimentario, con un total de 2.928 personas afectadas. Los expertos recuerdan que con el clima caluroso las bacterias se multiplican rápidamente, por lo que debemos extremar los cuidados y no dejar alimentos fuera del frigorífico por un período superior a una hora. Asimismo, advierten que los alimentos más ricos en nutrientes como carnes, pescados, mariscos, lácteos o huevos son los más propensos a contaminarse, así como la necesidad de tomar precauciones con el consumo de alimentos crudos, insuficientemente cocinados o con una refrigeración inadecuada una vez cocinado.

Es el momento de reforzar el sistema inmune con una dieta adecuada

Las fresas son antioxidantesEn los días de tiempo cambiante que preceden la llegada de la primavera solemos experimentar una bajada en las defensas. Si, además, realizamos una dieta cualquiera para bajar de peso, es más probable que nuestra salud se resienta.
En respuesta de algunas peticiones que hemos recibido, el equipo de nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha diseñado una dieta apta para el público general, ideal para estas fechas, que publicamos a continuación.
Recordad, perder peso es una cuestión de salud, por esto hay que hacerlo de mano a los profesionales.   

Ejemplos de platos que podemos utilizar para confeccionar nuestro menú semanal para reforzar el sistema inmune:

Lunes

Desayuno
Una taza de leche desnatada
Una tostada de pan integral con dos lonchas de pavo

Media mañana
Una pera
Un rooibos de vainilla

Comida
Ensalada de lechuga, tomate, pepino y cebolla
Pechuga de pollo a la plancha con finas hiervas

Merienda
Un yogur desnatado 0%

Cena
Un tazón de caldo de verduras
2 yogures desnatado 0%
2 nueces

Martes

Desayuno
Café o infusión de regaliz
2 mandarinas
Un yogur desnatado 0%

Media mañana
Una manzana

Comida
Lombarda con manzana y pasas
Un lenguado al horno

Merienda
Una tarina pequeña de queso fresco

Cena
Un tazón de zanahoria rallada
Una lata de atún
Una copa de vino tinto

Miércoles

Desayuno
Café con leche desnatada
2 lonchas de pavo
2 nueces 

Media mañana
Dos mandarinas

Comida
Calabacín a la plancha
Un muslo de pollo

Merienda
Un yogur desnatado 0%

Cena
Un tazón de caldo de verduras
Una tortilla de espárragos (2 claras y una yema)
Una copa de vino tinto

Jueves

Desayuno
Leche desnatada
Una rebanada de pan integral con aceite de oliva y tomate 

Media mañana
Una manzana

Comida
Crema de verduras (sin patata ni zanahoria cocida)
Emperador a la plancha         

Merienda

Un café descafeinado con leche desnatada

Cena
Espárragos verdes envueltos es jamón de York
Onza de chocolate negro

Viernes

Desayuno
Un café
Huevos revueltos (2 claras y una yema)

Media mañana

Dos rodajas de piña

Comida
Una ración de verduras al vapor
Merluza al horno

Merienda

2 lonchas de pavo

Cena
Un tazón de caldo de verdurasUna tarrina pequeña de queso fresco
4 lonchas de pavo
Una copa de vino tinto

Sábado

Desayuno
Una infusión
Una tostada de pan integral con tomate y jamón serrano

Media mañana
Cinco fresas

Comida
Alcachofas
Conejo al ajillo

Merienda
Una tarina pequeña de queso fresco

Cena
Brochetas de pollo y calabacín
Una copa de vino tinto

Domingo

Desayuno
Un café con leche desnatada
Una manzana y una naranja

Media mañana
Dos nueces
Una infusión de frutas del bosque

Comida

Mejillones al vapor
Ensalada de pulpo

Merienda
Un café descafeinado con leche desnatada

Cena
Parrillada de verduras
Dados de solomillo

¡Buen provecho os desean los nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad!
Para más información, vea «Consejos clave para prevenir las alergias».

La hora de la comida también influye para conseguir adelgazar

20 minutos

  • Según un nuevo estudio, quienes comen antes de las tres tienen más probabilidades de adelgazar que quienes lo hacen más tarde.
  • En la comida se ingiere el 40% de todas las calorías diarias.
  • El horario del desayuno y de la cena no parece influir en la pérdida de peso.

    No solo cuenta qué comemos, cuánto y cómo. También es importante cuándo comemos. Así lo acaba de mostrar un estudio de la Universidad de Murcia, en colaboración con las de Harvard y Tufts (EE UU).

    La investigación, que publica el último número de la revista International Journal of Obesity, ha demostrado que quienes comen antes de las tres tienen más probabilidades de adelgazar que quienes lo hacen más tarde.

    Quienes comen tarde pierden menos peso que los que comen temprano

    Marta Garaulet, catedrática de Fisiología de la Universidad de Murcia y autora principal de este estudio, explica a SINC que «aquellos individuos que comen tarde –después de las 3 de la tarde– muestran una pérdida de peso significativamente menor que los que comen temprano».

    Para llevar a cabo la investigación, los investigadores contaron con 420 participantes con sobrepeso que siguieron durante 20 semanas un tratamiento contra su obesidad, basado en la dieta mediterránea. Se les dividió en dos grupos, los que comían temprano al mediodía y los comedores tardíos –en esta comida se ingiere el 40% de todas las calorías diarias–.

    Posteriormente analizaron el horario del desayuno y de la cena, comidas más pequeñas y menos energéticas, y comprobaron que en ambos casos no influye en la pérdida de peso.

    En los comedores tardíos era más probable que se saltasen el desayuno

    Sin embargo, sí que observaron que los comedores tardíos, quienes perdieron menos peso, también consumieron menos calorías durante el desayuno y era más probable que incluso se lo saltasen.

    Además se han examinado también otros factores que desempeñan un papel en la pérdida de peso, tales como la ingesta de energía y el gasto, o las hormonas del apetito y la duración del sueño. Sorprendentemente, se ha encontrado que todos estos factores fueron similares entre ambos grupos.

    Sin embargo, los comedores tardíos resultaron ser más nocturnos y presentaron con más frecuencia una variante génica en el gen Clock, que codifica una proteína implicada en el reloj circadiano que marca los horarios de nuestro organismo.

Recomendaciones para una dieta saludable y equilibrada en el Día Mundial contra la Obesidad

Actualidad Ainia

El 12 de noviembre se celebra el Día Mundial contra la obesidad  con una iniciativa propuesta por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (Imeo): ‘ La Semana de Apoyo a la Mujer Obesa’. Desde España estamos trabajando desde hace más de 7 años en la Estrategia NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) desde el Ministerio de Sanidad y Consumo, puesta en marcha a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). El objetivo principal es sensibilizar a la población del problema que la obesidad representa para la salud, y de impulsar todas las iniciativas que contribuyan a lograr que los ciudadanos adopten hábitos de vida saludables, principalmente a través de una alimentación saludable. Desde ainia proponemos 10 recomendaciones a seguir para asegurar que la dieta de nuestros hijos sea saludable y equilibrada.

La nueva normativa que autoriza a los colegios e institutos la posibilidad de implantar servicios de fiambrera como alternativa al comedor escolar convencional ha despertado la preocupación entre los expertos en materia de nutrición infantil.  Esta medida da respuesta a la petición por parte de algunas asociaciones de madres y padres de alumnos para hacer frente a la crisis económica. Sin embargo, los expertos consideran complicado que los niños mantengan una alimentación saludable y completa si llevan comida de casa al colegio. Desde ainia, proponemos algunos útiles consejos para asegurarnos que los menús sean equilibrados y nutritivos.

Fiambreras saludables al colegio

Madres, padres, o tutores, a continuación, proponemos 10 recomendaciones a seguir para asegurar que la dieta de nuestros hijos sea saludable y equilibrada:

1-Los menús de nuestros hijos han de incluir de todo, pues cuanta mayor variedad de alimentos exista en su dieta, mayor es la posibilidad de que sea equilibrada y contenga los nutrientes que necesitan.

2-El menú de un niño en edad escolar debe contemplar alimentos ricos en proteínas de origen animal: lácteos, carnes, huevos y pescados, en equilibrio con alimentos de origen vegetal: cereales, legumbres, verduras y frutas.

3-Las formas de preparación de los alimentos han de ser diversas: hervidos, a la plancha, guisados, asados y no abusar de los fritos. Además fomentar el consumo de alimentos crudos (ensaladas, gazpacho, sopas de verduras frías…).

4-Los alimentos ricos en hidratos de carbono  (pan, pasta, arroz, legumbres) son esenciales en una buena nutrición por su aporte de energía y deben formar parte de las dietas habituales de los escolares.

5-Los alimentos deben distribuirse a lo largo del día para que el cuerpo tenga los nutrientes necesarios en cada momento.

6- Evite que su hijo pase largos períodos en ayunas. Se recomienda hacer 5 comidas al día.

7-Deben abundar las frutas y ensaladas.

8-Recordarles que han de beber agua… y ésta es la mejor forma de acompañar las comidas.

9-El consumo de dulces, refrescos y “snacks” debe ser moderado, pues, si bien no existen buenos ni malos alimentos, la moderación en la comida debe ser la norma.

10-Controlar el exceso de grasas, azúcar y sal.

¿Cómo distribuir los alimentos a lo largo del día?
  •  El desayuno: antes de ir al colegio y a media mañana

No te saltes el desayuno, se trata de una de las tomas del día más importantes y debería cubrir, al menos, el 25% de las necesidades nutritivas del escolar. Las prisas por llegar a la escuela y la somnolencia de los primeros momentos de la mañana, en ocasiones impiden realizar la primera comida del día correctamente, lo que puede provocar una disminución de la atención y del rendimiento en las primeras horas de clase.

El desayuno admite una oferta de alimentos variada, pero para que tenga las mejores cualidades nutricionales debe incluir: un lácteo (leche con o sin azúcar o cacao, yogur, queso de cualquier modalidad, evitando los muy grasos…); pan, tostadas, copos de cereales, galletas, magdalenas, bizcochos; una fruta o su zumo (cualquier variedad); mermeladas, miel; una grasa de complemento (aceite de oliva,mantequilla, margarina…); y, en ocasiones, jamón o un tipo de fiambre.

A media mañana se puede tomar, como refuerzo de los alimentos consumidos en la primera hora del día, una fruta, un yogur o un bocadillo de pan con queso, jamón o un tipo de fiambre.

Con cierta frecuencia, los niños que desayunan mal llegan hambrientos a la hora del recreo y entonces comen demasiado y no siempre lo conveniente, y en ocasiones les quitan el apetito en la hora de la comida donde se han de cubrir necesidades nutricionales importantes.

  • La comida

En los hábitos alimentarios españoles, la comida del mediodía es la más consistente. Al menos, ha de cubrir del 35 al 40% de las necesidades nutricionales diarias de la persona. En el plan de comidas debe haber una presencia de alimentos ricos en proteínas de origen animal: lácteos, carnes, huevos y pescados, en equilibrio con alimentos de origen vegetal: cereales, legumbres, verduras y frutas. 

  • La merienda

La merienda suele ser muy bien aceptada por los niños y puede complementar la dieta, porque permite incluir productos de gran interés nutricional: lácteos, frutas naturales, bocadillos diversos… La merienda no debe ser excesiva, para que los niños mantengan el apetito a la hora de la cena. La denominada “merienda cena” es una opción nutricional aceptable cuando se incluyen alimentos suficientes y variados y se practica ocasionalmente. El consumo, por ejemplo, de un bocadillo de tortilla francesa y queso con una fruta y, antes de ir a la cama, un vaso de leche, puede ser una alternativa eventual a la merienda y la cena.

  • La cena

La cena se elegirá en función de los alimentos ya tomados en las otras comidas del día. Debe ser consumida a una hora no muy tardía para evitar que la proximidad al momento del sueño impida que los niños duerman bien. Como platos propios de la cena se sugieren purés, sopa o ensaladas, y, como complemento, carnes, huevos y pescados dependiendo de lo que se haya tomado en la comida del mediodía. Como postre: fruta y lácteos.