La mejor alimentación infantil para prevenir la obesidad

Durante mucho tiempo se ha debatido cuál es la mejor forma de introducir a los niños a los alimentos sólidos después de que dejan el período de amamantamiento.

BBC Salud
Los estudios hasta ahora se habían centrado en cuál es el mejor momento para dejar de amamantar y no cuál es la mejor forma de introducirlos a la alimentación.

Ahora una nueva investigación revela que lo mejor es ofrecer a los bebés una selección variada de porciones pequeñas de alimentos sólidos -como bocadillos- y dejar que ellos elijan sus favoritos.

Esta libertad de elección, afirman los investigadores de la Universidad de Nottingham, Inglaterra, no sólo tendrá un impacto positivo en la formación de hábitos sanos de nutrición, sino además protegerá al niño de una futura obesidad o sobrepeso.

Las recomendaciones de los expertos sanitarios afirman que la mejor alimentación en los primeros meses de vida es la leche materna y el consejo para las madres es que amamanten a sus bebés durante seis meses.

Pasado este período la forma tradicional de introducir a los infantes a la alimentación es darles purés o papillas variadas que la madre selecciona.

Pero el nuevo estudio, publicado en BMJ Open (Revista Médica Británica), encontró que es mejor dejar que sean los bebés los que elijan sus propios alimentos.

Esta forma de introducir la alimentación sólida puede ayudar a mantener un peso sano y proteger contra la obesidad más tarde en la vida, agregan.

Selecciones sanas

El estudio siguió a 155 niños de entre 20 meses y 6,5 años, cuyos padres completaron cuestionarios detallados sobre los hábitos alimenticios y preferencias de sus niños.

Entre los infantes, a 92 se les permitió alimentarse solos (con las manos) con bocadillos de alimentos variados y 63 fueron alimentados por sus padres con papillas a cucharadas.

Todos los niños recibieron durante el período de estudio alimentos de todos los grupos: carbohidratos, frutas y verduras, proteínas y productos integrales.

Los científicos sólo encontraron diferencias «significativas» en uno de los grupos alimenticios incluidos en el sondeo.

Los resultados mostraron que los niños que se alimentaron solos solían comer más carbohidratos que los niños alimentados con papillas.

Los carbohidratos eran los alimentos favoritos de estos niños.

Sin embargo, entre los niños alimentados con papillas, los alimentos favoritos eran los dulces.

«Se observó esta preferencia a pesar del hecho de que junto con los alimentos dulces, los niños alimentados con papillas recibieron más a menudo carbohidratos, frutas y vegetales, proteínas y alimentos integrales que los niños que se alimentaron con bocadillos» afirman los autores.

Al final del estudio se encontró que más niños alimentados con papillas tenían sobrepeso o eran obesos que los niños que comían bocadillos solos.

E incluso cuando se tomaron en cuenta factores como los socioeconómicos, o el peso al nacer y el peso de los padres, siguieron observándose los mismos resultados.

Tal como señala la doctora Ellen Townsend, quien dirigió el estudio, «nuestros resultados sugieren que los infantes que se destetan con un enfoque de alimentarse solos con sus propias elecciones aprenden a regular su consumo de alimentos en una forma que conduce a un menor IMC (índice de masa corporal) y a una preferencia por los alimentos sanos, como carbohidratos».

«Esto tiene implicaciones en el combate del bien documentado incremento de obesidad en las sociedades contemporáneas», agrega.

Jean-Michel Cohen: «La dieta Dukan puede causar la muerte súbita»

  • Este médico francés cuenta a RTVE.es los peligros de esta dieta
  • El también nutricionista de Sarkozy dice de él que es «goloso»LUISA SEGURA ALBERT / RTVE

    Sí. Seguir la Dieta Dukan puede ocasionarnos la muerte súbita, a pesar de que, afortunadamente, son más probables los casos de mal aliento, fatiga y pérdida de ilusiónpor la vida entre los que siguen este método para alcanzar la talla soñada.Lo dice sin ningún reparo Jean-Michel Cohen, uno de los nutricionistas franceses más conocidos y a quien Pierre Dukan demandó el año pasado por calumnias. Cohen, sin embargo, ganó el juicio.

    Hace unos meses, este enemigo de las «dietas milagro» ha publicado 1.800 Calorías para ser feliz (Planeta), una novela que habla de la estrechísima relación entre los trastornos alimenticios y los problemas psicológicos.

    – ¿Se parece usted al doctor Sorin, el protagonista de su libro? ¿Se implica tanto con sus pacientes?

    Sí, mucho. Como pasa en todas las novelas, el personaje se inspira en alguien que existe de verdad, y en este caso, se inspira en mí mismo. Lo que le ocurre al doctor Sorin es lo que me pasa a mí día a día, aunque, claro , no lo suelo contar. Porque, aparte de la técnica que yo aplico, tengo sentimientos, obviamente, y eso hace que observe como ser humano, además de como médico, a mis pacientes.

    Mi implicación, por tanto, es real, y es herencia de la difícil relación que yo tuve con mi propio peso y del amor que siento por la gente. Ten en cuenta que yo no sólo me ocupo del cuerpo de las personas, sino también de su psique y de sus emociones.

    – ¿Por qué piensa usted que la dieta Dukan no es buena? ¿De verdad es tan peligrosa para la salud?

    Como todos los nutricionistas, yo conocía ya este régimen, que tiene más de 30 años y que, al contrario de lo que se cree, no es tanto un régimen hiperproteico, sino más bien un régimen disociado a base de proteínas, de la misma manera que existen otros que se basan en un solo alimento o en verduras.

    La mayoría de las dietas son efectivamente altas en proteínas, ya que una reducción de azúcares y de grasas implica proporcionalmente un aumento de proteínas, pero tenemos que llevar cuidado para conservar las verduras y los productos a base de cereales, que son fundamentales para el equilibrio global del cuerpo y nos protegen de las enfermedades.

    La documentación que disponemos sobre este tipo de dieta mostraba, además, ya en la época que los riesgos principales son la escasa estructuración alimentaria que predispone a crisis bulímicas o incluso a la anorexia en el caso de la gente joven. Los riesgos físicos pueden ir desde la pérdida del cabello, el mal aliento, el estreñimiento, la fatiga, una bajada de tono muscular o una pérdida de ilusión por la vida hasta la muerte súbita, ocasionada por un déficit de potasio.

    Pero es más: recientemente hemos descubierto que los regímenes que contienen muchas materias grasas multiplican por dos el riesgo de cáncer de mama en las mujeres, lo que sucede en este tipo de dietas como la de Dukan, porque, por ejemplo, un trozo de carne aporta entre el 15% y el 18% de proteínas pero puede llegar a tener hasta un 25% de grasas, igual que el queso y los huevos, que son componentes importantes de estas dietas.

    «Sarkozy es encantador, humilde y goloso»

     – ¿Es Sarkozy un buen paciente ?

    El Señor Sarkozy es un hombre cortés en el ámbito privado, encantador y, sobre todo, humilde en sus relaciones con los demás, lo que en absoluto coincide con la falsa imagen que los medios de comunicación dan sobre él. Y es muy goloso también, pero cumple al pie de la letra las indicaciones que le doy, que en realidad no son una dieta, ya que él considera que representa a su país, país de la gastronomía pero también de la buena salud. Así que lo que trata no es estar delgado, sino bien proporcionado.

    Del mismo modo, él considera que este deber de representación conlleva obligaciones; entre ellas, tener buen aspecto.

    «Confundimos el hambre con las ganas de comer»

     – ¿Todas las personas que tienen problemas con la comida tienen también problemas psicológicos ?

    No, no todas, pero sí la mayoría. Muchas veces confundimos el hambre –sensación física real– con las ganas de comer, que es lo que llamamos apetito y que pueden ser también compulsiones alimenticias. Cuando uno tiene ganas de comer realmente oculta una presión psíquica que le impulsa a ingerir alimentos para anestesiar sus pensamientos o para evitar estar solo.

    La forma que tenemos de comer no es más que la traducción de nuestros estados emocionales y psicológicos.

    – ¿Hay algún secreto para llevar una dieta exitosa?

    Yo diría que lo más importante es la paciencia, la indulgencia y la motivación. Seguir una dieta muy restrictiva es muy difícil, pero adaptarse a una progresiva reducción de alimentos es mucho más secillo. Hay que admitir, además, que no somos máquinas. Que nuestra vida social, la convivencia y el placer de comer nos hacen no ser tan rígidos pero nos animan a seguir la dieta más tiempo, lo que es la verdadera clave para el éxito.

    La motivación es fundamental también. No podemos adelgazar simplemente porque lo hemos decidido. Hace falta tener una buena razón.

    Por ejemplo, cuando uno está enamorado, se alimenta del aire y no piensa mucho en la alimentación, sino más bien en agradar al otro y a sí mismo. Pero ¿cuánta gente adelgaza antes de casarse para ponerse la ropa simbólica de ese día tan importante ? Cuando hay una razón verdadera para adelgazar, el individuo lo soporta todo.

    «Mis pacientes han de tener buen carácter, porque no miento»

     – ¿Qué opina de esas personas que pierden 50 kilos en un año ? ¿Es peligroso o depende del caso ?

    Adelgazar 50 kilos en un año no tiene por qué ser peligroso, aunque es cierto que las personas que hacen esto tienen un problema con la alimentación que necesita un apoyo psicológico.

    En cuanto una persona realmente obesa adelgaza, hay que acudir al trío mágico : nutricionista, psiquiatra y masajista.

    Lo más difícil no es perder peso, sino mantenerlo.

    – ¿Qué condiciones ha de tener una persona para ser su paciente ?

    Tener una obesidad reincidente o un sobrepeso reincidente, haber intentado dos veces adelgazar y haber fracasado, tener el consentimiento de la familia y, sobre todo, tener un verdadero deseo de adelgazar. Y aceptar mi carácter –Cohen sonríe– , porque yo ni me dejo llevar ni miento a nadie…

Un menú equilibrado para los días después de los festivos

Una dieta equilibrada consiste en limitar nuestra ingesta a unas 1500 kilocalorías al día y depende mucho con qué inteligencia vayamos distribuyendo estas calorías para ir bajando de peso sin resentir la salud. En este programa de Radio Onda Madrid, Rubén Bravo, supervisor de Nutrición y Endocrinología del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos aconseja cómo gestionar nuestras comidas para neutralizar los excesos cometidos durante las Navidades. «Lo ideal sería poner los hidratos de carbono que nos proporcionan la mayoría de la energía que necesitamos en el desayuno y dejar las proteínas, la fruta y la verdura para la comida, la merienda y la cena para tener una energía sostenible y estemos llenos de vitalidad a lo largo del día», apunta el experto. Muchas veces el problema no es en las cantidades, sino que se toman muchas calorías vacías, como por ejemplo éstas que nos proporcionan los dulces y el alcohol. Toma nota de un menú aligerado que es ideal para después de los días festivos.

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Es deber de los padres prevenir que los niños se empachen en Navidades

La Navidad es una época de excesos gastronómicos, en la que también forman parte los niños. «Los pequeños, igual que los mayores, se empachan en estas fechas y es un hecho que hay que procurar a prevenir» , recuerda Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Hasta el día de Reyes los niños tienen puestos sobre la mesa durante todo el día una serie de tentaciones que forman parte de su peculiar picoteo: turrones, mazapanes, biscochos y chocolates, el rosco de Reyes, etc. Al cabo del mes, estos se traduce en algún otro michelín y más kilos difíciles de bajar desde el sofá, jugando con la videoconsola. Es deber de los padres enseñar a los hijos cómo cuidar de su salud y comer de forma equilibrada.

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Aconsejan evitar atracones en Navidad y hacer comidas ligeras entre festividades

MADRID, 23 Dic. (EUROPA PRESS)

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha ofrecido este viernes una serie de consejos para evitar aumentar de peso durante la fiestas navideñas sin pasar hambre, para lo cual recomienda principalmente hacer comidas ligeras entre los días festivos y evitar «atracones» en fechas señaladas de esta época para mantenerse en el peso.

En declaraciones a Europa Press TV, el supervisor del Departamento de Endocrinología y Nutrición de IMEO, Rubén Bravo, ha indicado que en estas fechas una mujer suele coger entre dos y tres kilos y un hombre entre tres y cuatro, aunque ha reconocido que tiene pacientes que han llegado a aumentar entre siete y nueve kilos, por lo que aconseja seguir una serie de «consejos reales», no para adelgazar, sino para no engordar.

«No podemos poner a la gente a dieta en Navidad porque no nos van a hacer caso, entonces hemos intentado coger un poco las inquietudes de los pacientes que vemos a diario y hemos buscado unas reglas que no son muy costosas (…). Uno de los trucos que damos es centrar las navidades en las comidas de empresa, de familia o fin de año, así al final son tres o cuatro (días) y el resto del tiempo nuestro objetivo es bajar kilos», ha explicado.

Por ese motivo aconseja tomarse esta época como una suma y resta de calorías donde guardamos la suma para los días señalados y la resta para los que los rodean. Una dieta un poquito más baja en calorías, equilibrada y que tenga todos los grupos alimenticios, es lo ideal para los días entre festivos, ya que este periodo comienza en el puente de la Constitución y termina el Día de Reyes.

El segundo consejo es poner en marcha lo que Bravo denomina «efecto aperitivo», que consiste en, media hora antes de comenzar una comida copiosa, comer alimentos bajos en calorías, para que el cuerpo tenga tiempo de segregar el estímulo de la saciedad, y así llegar a la comida principal con menos hambre. También ha señalado que un error frecuente es omitir comidas en el día de los eventos.

COMPRAR COMIDA JUSTA

«El problema de las comidas navideñas no es el plato principal sino los entrantes calóricos, así como los postres y las copas de alcohol», ha matizado. Al respecto aconseja reemplazar todo ello por varios menos calóricos, como por ejemplo cambiar las croquetas por gambas a la plancha o los frutos secos típicos de los entrantes, por verdura al horno.

Finalmente el nutricionista ha agregado que las personas que no quieran ver su peso alterado pasada la primera semana de enero, deben tener especial cuidado con los brindis. «Cerveza y (vino) tinto son los que menos engordan; si juntamos un refresco con calorías como un refresco de cola, lo que estamos haciendo es acelerar el proceso de convertir las calorías que estamos tomando en grasa. Esto hace que las copas nos engorden antes», ha señalado.

Además de ello, es necesario comprar la comida justa, ya que se trata de algo positivo no sólo para la salud sino también para el bolsillo; por ello es fundamental calcular los comensales y las raciones evitando así estar durante los dos o tres días posteriores a las celebraciones, recurrir a las ‘sobras’. «Podemos utilizar una economía que nos sirva para ir a alimentos un poquito más baratos, por ejemplo, sustituir un pescado por pavo relleno que se mueve en la mismas calorías pero nos cuesta un poquito menos», ha aconsejado.

«LA NAVIDAD ERA UNA CATÁSTROFE»

Miguel Fernández es un paciente de la clínica IMEO que, preocupado por su problema de obesidad y consecuentemente de salud, decidió recurrir a expertos para perder los kilos que le sobraban. Allí consiguió reducir su peso considerablemente y además cambiar sus hábitos de vida, comiendo sano y comenzando a «apreciar» actividades físicas deportivas.

«Acudí a IMEO con la esperanza de solucionar un problema que desde la infancia me venía atosigando que era mi problema de obesidad; yo pesaba casi 100 kilos, y bueno, vine aquí y me ofrecieron la solución. Me conformaba con quitarme todo ese peso de encima pero la realidad es que terminé aprendiendo a llevar un estilo de vida saludable, a comer bien y hasta a apreciar el deporte», ha confesado Miguel.

El periodo navideño era una «catástrofe» para el paciente, pues en la época previa «estaba deseando» que llegara la festividad «para comer todo lo que no debía», pero luego tenía remordimientos. «Cuando aquello terminaba era horrible porque te mirabas al espejo, la báscula no mentía y todo el mundo te decía: ‘Como te has puesto'», ha indicado.

«Llevo viniendo varios años porque solucioné mi problema pero yo soy una persona con tendencia a engordar, y necesito estar en supervisión. He cambiado todo mi modelo de vida, no sólo he adelgazado sino que he aprendido a mantenerme en un estado de salud favorable (…). Una vez alguien dijo que el deporte y la vida sana son el prozac del siglo XXI, yo apuesto por ello, te cambia la vida para bien, por supuesto que sí», ha sentenciado.

Consejos antiatracón

Para algunas personas las Navidades duran todo un mes, desde el puente de la Constitución hasta el día de Reyes y se traducen en un sinfín de comidas, cenas y brindis. Esto explica el aumento de peso de entre tres y cuetro kilos que muchos españoles experimentan en estas fechas. Rubén Bravo, especialista en nutrición y dietética del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos aconseja qué comer, qué beber, cómo organizar las comidas a lo largo del mes con el fin de no engordar.

Pulsa play para escuchar la entrevista completa en el programa Esquina Viva de Canal Extremadura.

Los días no festivos de Navidad deben realizarse «comidas ligeras» para compensar los excesos de las fiestas

Según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) –

   El supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, ha advertido de que la ingesta excesiva de alcohol y dulces durante las fiestas de Navidad puede hacer que los hombres aumenten su peso entre tres y cuatro kilos de media, mientras que las mujeres consigan entre dos y tres kilos de más. Por este motivo, ha recomendado optar por comidas ligeras los días que no son festivos para compensar la ingesta calórica de los días señalados.  

   «Planteémonos este período como un juego de ‘suma y resta calorías’, donde guardamos la suma para los días señalados y la resta para los días que los rodean», ha señalado Bravo, quien ha afirmado que este hecho compensará los excesos de las comidas y cenas navideñas, «sin privarse de nada».

   De esta manera, ha recomendado que, durante los días intermedios, las personas ingieran proteínas bajas en grasa, como pollo, pescados, fiambres, huevos, lácteos, frutas y verduras de bajo índice glucémico. «Nos dejamos una cantidad escasa de hidrato de carbono únicamente en el desayuno que pueden ser dos biscotes de pan, un puñado de cereales o una tostada», ha añadido.

   Asimismo, ha explicado que los caldos calientes son una «alternativa más que válida» para las cenas, «porque sacian y aportan escasas calorías en el momento donde la ingesta debe ser menor». «Realizando cinco comidas diarias con éstas indicaciones a los que añadimos dos litros de agua diarios, nos ayudará a sobrecompensar las ‘comilonas puntuales'», ha argumentado.

MENÚS NAVIDEÑOS

   Bravo ha reconocido que el «principal problema» de los menús navideños no se centra en el plato principal, sino en los entrantes, los postres y las copas finales. «No es complicado reemplazar los primeros por versiones menos calóricas, sustituyendo croquetas por gambas a la plancha, o los frutos secos por verdura al horno», ha señalado. «En cuanto a los postres y las copas, con evitar reducir el consumo será suficiente», ha añadido.

   «Otro error es omitir comidas en el día de los eventos, cuya única consecuencia es que lleguemos hambrientos a la comida principal. Para compensar ya tenemos los días entre festivos», ha explicado.

   Asimismo, Bravo ha apostado por carnes, pescados y mariscos, acompañados con vegetales. «Como siempre los alimentos deben elaborarse con técnicas culinarias que impliquen poca grasa, como horneado, plancha, asado o cocido, limitando fritos, empanados y rebozados», ha precisado.

   Por último, ha informado de que las bebidas con una mayor graduación alcohólica contienen más calorías. «Nuestra recomendación es sencilla, sustituye o disminuye las copas de bebidas espirituosas por el vino tinto, el cava o la cerveza», ha señalado. «Si te decides por una copa añade bastante hielo y evita mezclarla con refrescos con cafeína», ha apostillado.

Unas navidades austeras, pero ricas en calorías

El exceso de alcohol y dulces es el principal culpable del aumento de peso que experimenta la mayoría de gente en estas fechas

Estas Navidades se pronostican más austeras por consecuencia de la crisis, pero no por ello serán menos calóricas. Para muchos españoles las fiestas ya han arrancado con el puente de la Constitución y tendrán su culminación el Día de Reyes, habiendo durado todo un mes en vez de sólo unos días. El interminable festín de comidas, cenas y brindis nos pasa factura en término de calorías, pese a la crisis y los presupuestos de bolsillo austeros. Lo resiente sobretodo nuestra salud, en kilos de peso. Según estiman los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que año tras año estudian éste fenómeno, se espera que los excesos navideños afecten en mayor parte a los hombres[1], que este año subirán entre tres y cuatro kilos de media, mientras que las mujeres aumentarán entre dos y tres kilos. El exceso de alcohol y dulces es el principal culpable de este pronóstico.

Con el fin de “amortiguar” el efecto negativo de las Navidades sobre nuestro peso los especialistas de IMEO nos proponen cuatro simples reglas a seguir.

 Regla nº1: Comidas ligeras para los días entre festivos

«Planteémonos este período como un juego de «suma y resta calorías», donde guardamos la suma para los días señalados y la resta para los días que los rodean», sugiere Rubén Bravo, supervisor del Departamento de Endocrinología y Nutrición del IMEO. Si perdemos peso en los días entre festivos, compensaremos los excesos de las comidas y cenas navideñas, sin privarnos de nada. Nuestra propuesta se centra en reducir la ingesta durante estos días intermedios a proteínas bajas en grasa como pollo, pescados, fiambres, huevos, lácteos o a frutas y verduras de bajo índice glucémico. Nos dejamos una cantidad escasa de hidrato de carbono únicamente en el desayuno que pueden ser dos biscotes de pan, un puñado de cereales o una tostada. Los caldos calientes son una alternativa más que válida para las cenas, porque nos sacian y aportan escasas calorías en el momento donde la ingesta debe ser menor. Realizando cinco comidas diarias con éstas indicaciones a los que añadimos dos litros de agua diarios, nos ayudará a sobrecompensar las “comilonas puntuales”.

Un ejemplo de menú en este sentido sería:

Desayuno:   2 biscotes de pan. 2 lonchas de pavo. Un café descafeinado.

Media mañana:   2 mandarinas.

Comida:   2 puñados de verdura. Un filete de pollo o pescado de 200grs.

Media tarde:   2 yogures desnatados 0%.

Cena: 
  1 tazón de caldo de verduras con un huevo duro picadito.

Regla nº2: “Efecto aperitivo” y raciones justas para evitar el atracón

«El principal problema de los menús navideños no se centra en el plato principal, sino más bien en los entrantes, los postres y las copas finales. No es complicado reemplazar los primeros por versiones menos calóricas sustituyendo croquetas por gambas a la plancha, o los frutos secos por verdura al horno. En cuanto a los postres y las copas, con evitar reducir el consumo será suficiente”, indica el especialista de IMEO.

Otro objetivo a plantearnos estas navidades será cocinar la cantidad justa para la cena o comida festejada. Un error común que encontramos es que casi siempre quedan sobras para los días posteriores. Si calculamos los comensales y preparamos las cantidades justas, no lo notaremos en nuestro peso, sino también en nuestro bolsillo.

“Otro error es omitir comidas en el día de los eventos, cuya única consecuencia es que lleguemos hambrientos a la comida principal, para compensar ya tenemos los días entre festivos. Si queremos llegar con poco hambre a la celebración, es conveniente realizar un tentempié ligero, ya que el cuerpo tarda unos 25 minutos en sentir saciedad. Si media hora antes picamos alimentos bajos en calorías, como un par de piezas de fruta o yogures desnatado o 150grs de fiambre de pavo, conseguiremos lo que en IMEO llamamos “el efecto aperitivo” que consiste en engañar al cuerpo para llegar apenas sin apetito a la comida copiosa”, explica Rubén Bravo.

Regla nº3: Ternera, pescado y mariscos en lugar de cordero, cerdo y croquetas

A la hora de elaborar la comida de un festivo, se pueden utilizar carnes, pescados y mariscos, eligiendo las piezas más magras y acompañarlos con vegetales. Como siempre los alimentos deben elaborarse con técnicas culinarias que impliquen poca grasa, como horneado, plancha, asado o cocido, limitando fritos, empanados y rebozados.

Por cada 200 gr. de carne de cerdo ingerimos entre 450 y 1.7000Kcal, dependiendo si es una carne magra, semigrasa o tocino. Un solomillo de 200 grs. de carne magra de ternera equivale 350Kcal, mientras que una ración (200grs) de carne de cordero semigrasa alcanza 630Kcal. Los mariscos junto con el pescado son una gran fuente de minerales, oligoelementos, vitaminas y proteínas. Su aporte de calorías es muy bajo, y sus grasas, también en baja cantidad, son poli insaturadas igual que el omega 3 y son necesarias para el organismo, ya que no las produce de manera natural. El promedio de calorías que proveen 100 gr. de mariscos es de 100 calorías.

Regla nº4: Cerveza, tinto y cava son los que menos engordan

Las personas que no quieran ver su peso alterado pasadas las navidades, deben tener especial cuidado con los brindis. Existe una regla general para reconocer las bebidas: a mayor graduación alcohólica, más calorías contienen. «Se trata de las denominadas «calorías vacías» que prácticamente no aportan nutrientes, por ello decimos que el alcohol no alimenta, pero engorda«, subraya Rubén Bravo, supervisor del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Se calcula que cada gramo de alcohol tiene 7 calorías, un valor muy próximo al de las grasas, que contienen 9 calorías por gramo, a diferencia de las proteínas y los hidratos de carbono que aportan apenas la mitad.

A continuación enumeramos una serie de bebidas alcohólicas en función de su contenido calórico[2]. Los licores dulces son los que más engordan, con 383 calorías por 100 ml. Los siguen el whisky y el ron (ambos con 244), el coñac (243) y el aguardiente (222). De todas formas, si se deciden tomar, «es mejor hacerlo con hielo, ya que así aumentamos la cantidad en el vaso, pero no el contenido calórico», aconseja Bravo.

Una copa de tinto o cava contiene 65 calorías, el rosado 74 y el vino blanco 85. La cerveza, el vino seco y la sidra son las bebidas alcohólicas que menos alcohol, carbohidratos y calorías aportan, pero su consumo recomendado se limita a los dos vasos al día para los hombres y uno para las mujeres. Un zumo recién hecho tiene unas 80 calorías, la Coca-Cola, en cambio, 110. La cerveza sin alcohol es baja en calorías (20). El té y el café no tienen aporte energético, pero son abundantes en cafeína y teína, sustancias que aceleran un 32% la velocidad en convertir el hidrato de carbono en grasa, según estudios científicos.

“Nuestra recomendación es sencilla, sustituye o disminuye las copas de bebidas espirituosas por el vino tinto, el cava o la cerveza. Si te decides por una copa añade bastante hielo y evita mezclarla con refrescos con cafeína. Y si te toca conducir, evita cualquier tipo de alcohol y céntrate en el mosto tinto o las cervezas cero”, concluye sus consejos Rubén Bravo.
 


[1] Según la oficina europea de estadísticas (Eurostad) que los coloca al séptimo lugar entre los países comunitarios, por detrás de Malta, Reino Unido, Hungría, República Checa, Grecia y Polonia. Mientras, las mujeres españolas se colocan entre los que menos problemas de obesidad tienen de la Unión Europea.

[2] Cálculos efectuados sobre cantidades de 100 ml de líquido.

Entrevista con el creador de la «Dieta Flash»

Vida y Estilo, canal Terra

A continuación publicamos una entrevista con el creador de la “Dieta Flash”, doctor Manuel Jiménez Ucero que ha sido difundida por el canal Terra.

Este médico advierte claramente que este régimen, basado en ingerir una mayor cantidad de proteínas y en suprimir los azúcares y las grasas en su fase inicial,  para que el organismo queme así las grasas del propio cuerpo, se debe hacer siempre “bajo la batuta de un director de orquesta”, afirma el experto.

Una dieta para un adelgazamiento rápido

– ¿Esta dieta está prescrita solo para problemas serios de obesidad?
– Por supuesto. Con ella se logra adelgazar  entre 10 y 30 kilos en tres o cuatro meses, con resultados espectaculares, como una notable mejoría  de la salud del paciente y de sus constantes vitales.

-Y además, parece una dieta rápida…
-Si se sigue bien, permite adelgazar unos diez kilos en el hombre y entre seis y ocho kilos en la mujer durante el primer mes.

-Parece ser que ahora están de moda las “dietas proteicas”…
– Bueno, bueno, ya hace 35 años que el doctor Blackburn, de la Universidad de Harvard, determinó  la  cantidad exacta de proteínas que necesitaba el ser humano para proteger su masa muscular en una dieta de proteínas.

-¿Y en qué consiste?
En su primera fase, en reducir  la ingestión de azúcares por debajo de los 50 gramos al día, una ausencia total de grasas y un correcto aporte de proteínas para el mantenimiento de la masa muscular.

-¿Por qué hay que reducir el azúcar y los alimentos que lo contienen?
-Porque, cuando  inicias cualquier dieta de adelgazamiento, el organismo consume en primer  lugar las reservas de azúcar  depositadas en forma de glucógeno en el hígado, el bazo y los músculos: es la reserva natural de energía que tiene el cuerpo para quemar, si le hace falta.

-¿Y que pasa si no se se suministran?
– Cuando el cuerpo ha consumido todos los azúcares, que es lo que tiene más fácil,  inicia la combustión de las grasas en reserva, con lo que se empieza a adelgazar y el cuerpo produce acetona.

Ventajas e inconvenientes de la cetosis

— Pero siempre nos habían alertado que la acetona no era buena para el organismo…
Es cierto que el paciente puede notar debilidad, jaquecas o dolores musculares durante los primeros tres días, pero se le pasa rápido, y sus ventajas son enormemente superiores a sus inconvenientes.

-¿Qué suele recetar el médico en esos primeros días?
–  La subida de acetona en la sangre provoca su eliminación por la orina, con un incremento de la diuresis y un arrastre de iones minerales, por lo que el médico prescribirá la ingestión de 1,5 litros de agua al paciente y le dará un aporte de minerales necesarios para evitar estas carencias.

-¿Y eso es bueno?
– La cetosis moderada es un instrumento muy útil en el régimen de adelgazamiento, ya que la acetona produce un efecto importante en la reducción del apetito, hace desaparecer la ansiedad típica de otras dietas y produce un estado de bienestar en el organismo.

-¿Y cómo repercute en la pérdida de peso?
 -En esta etapa estricta, que pude oscilar entre una semana y un mes,  se pueden llegar a perder hasta dos terceras partes del total del peso sobrante, con lo que el estímulo y la alegría del paciente es evidente al observar los resultados obtenidos.

– ¿Qué peligro puede conllevar en el organismo el aumento de proteínas?
-Ninguno, porque los actuales regímenes nunca exceden el aporte de la cantidad de proteínas que necesita una persona para vivir sin pérdida de la masa muscular. Y ello equivale, aproximadamente, a entre 1 y 1,5 gramos por kilo de peso y día, que es la cantidad recomendada por la OMS.

La cultura del sobre

– ¿Esta dieta es partidaria de la “cultura del sobre”?
– Si, los sobres de proteínas han de tomarse durante un mes, a razón de cinco productos diarios, pero, en las siguientes fases, solo se utilizan dos productos proteicos diarios.

-Pero se resentirá el bolsillo…
– Con los sobres,  nos podemos gastar 105 euros a la semana (140 dólares),  pero tendremos que descontar la carne, huevos, pescado,  leche,  pan y chocolate, que están prohibidos (una media de 50 euros a la semana -67 dólares-); es decir, nos gastaremos 55 euros a la semana -74 dólares-, que multiplicados por cuatro semanas, sumarán un total de 220 euros -296 dólares-.

-¿Me puede poner un ejemplo de alguno de los  pacientes que mejor se ha adaptado a esta dieta?
–  Una de mis pacientes, Pilar, de 1,58 centímetros de estatura,  pesaba 92 kilos y  ha perdido 46 kilos en diez meses. Ahora pesa 46 y ha recobrado una piel con mayor suavidad y tersura y sus constantes vitales están dentro de la normalidad.

Las ventajas de la ‘Dieta Flash’

– Qué ventajas tienes su dieta sobre la Dieta Dunkan?
El inconvenientes de la Dieta Dunkan  es que todos los regímenes precisan  de un “director de orquesta” para  cumplir los objetivos y que no tengas que soportar la “vergüenza torera” de admitir que no has cumplido tus objetivos. Si te controla el doctor Dunkan, como hace con las celebrities, la dieta funcionará, peor dudo mucho que se consiga con la única ayuda de un libro.

-Además de los sobres, ¿prescribe alguna medicina a sus pacientes?
-Con esta dieta, añado el consumo de  complejos vitamínicos y minerales, ya que, al reducir el consumo de azúcar, el cuerpo empieza a quemar la grasa y se forman cuerpos cetónicos, que se eliminan por la orina con sus correspondientes sales minerales.

-¿Usted prohíbe la pasta de dientes con mentol o alcohol  y algunos antinflamatorios con lactosa, ¿no es eso muy drástico?
– Mire, hacer las cosas bien cuesta menos que hacerlas mal. La lactosa produce retención de líquidos y el alcohol activa nuestro  páncreas dormido, dispara la secreción de insulina y quema azúcar en vez de grasa.

Cenas cortas hacen vidas largas

-¿Y qué pasa cuando superamos todas las fases y nos equilibramos de peso?
–  Entonces sigue siendo necesario comer cinco veces al día,  empezando por los alimentos más energéticos por la mañana e ir reduciendo   conforme pasa la jornada en cantidades proporcionales. Yo siempre digo que “cenas cortas hacen vidas largas”.

-¿Frutas después de comer o de cenar?
Las frutas o postres hay que tomarlos a media mañana o media tarde.   El mito del zumo de naranja por la mañana es erróneo,  porque te inyectas azúcar en vena. Lo necesario son las frutas acuosas y ácidas como la naranja completa, el kiwi, la mandarina, los fresones y la piña poco verdes y la verdura, cuanto más verde,  mejor.

-¿Se puede tomar chocolate negro?
–  Yo aconsejo el chocolate negro porque contiene un aminoácido que es el triptófano,  por el que el cuerpo genera serotonina y melatonina, dos neurotransmisores que propician tranquilidad y el sueño nocturno.

-¿Y qué dieta aconseja para estar en forma, aunque no se sea un gran obeso?
–  Si una persona quiere perder tres kilos para la “operación bikini”, que haga la dieta que quiera, incluso la dieta Dunkan, que es la  es la hija ilegítima de la Atkins. No hay ninguna dieta mala.

-¿El alcohol es muy perjudicial para las dietas?
–  El alcohol tiene un  alto valor energético: si hacemos una semana de dieta sin alcohol y otra semana de dieta con alcohol, se engorda el doble de lo que se ha adelgazado la anterior semana.

Consejos para no engordar

-¿Qué consejos nos da para no engordar, doctor Jimeno?
-Yo aconsejo comer en plato grande la verdura, la ensalada, el pescado  o el marisco y, en  plato pequeño, las legumbres,  la fécula (patatas) y el arroz.

-Y por último, ¿qué garantiza su «Dieta Flash»? 
-Pues una pérdida inmediata de peso, la normalización de  la glucosa,  el colesterol y el ácido úrico y la mejoría y el rejuvenecimiento físico.