Por estos beneficios debes incluir la calabaza en tus recetas

Aunque está disponible todo el año, la calabaza se asocia al otoño y al invierno. Además de sus muchos beneficios nutricionales, se trata de una verdura muy versátil que podemos añadir a platos salados y dulces e incluso a una dieta hipocalórica

CuidatePlus Marca, por Isabel Gallardo Ponce

La calabaza se asocia con Halloween, pero su uso va más allá de la decoración de estas fiestas anglosajonas que han traspasado fronteras. Es el perfecto ingrediente de cremas, lasañas, de galletas y de un montón de platos no sólo por su agradable sabor, sino también por todos sus componentes, que la hacen, además de apta para una dieta de adelgazamiento, un alimento que puede ir incluido en una dieta saludable. 

Redondas, con forma de bote, típicas de los peregrinos, verdes… la variedad es casi infinita. “La calabaza es una hortaliza que pertenece a la familia de las cucurbitáceas, plantas trepadoras o rastreras, como el calabacín, el melón, la sandía o el pepino”, explica a CuídatePlus Andrea Marqués, experta en nutrición y dietética del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). En concreto, “la calabaza es el fruto de la baya de la calabacera, planta herbácea de la familia de las cucurbitáceas”. añade Alba Medina Ortiz, dietista-nutricionista del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid (Codinma), y especializada en Seguridad Alimentaria.

Calabaza: ¿de invierno o de verano? 

La calabaza es más consumida en otoño e invierno, aunque puede encontrarse durante todo el año, ya que existen variedades también de verano. Medina apunta que las especies más importante son la Cucurbita moschata (con forma de cacahuete o violin con piel clara y lisa o verde, con una base más ancha y pulpa de color naranja vivo) y la Cucurbita máxima (la de Halloween, que se utiliza para elaborar cabello de ángel). Sin embargo, hay más tipos, como la calabaza cidra -de esta también se obtiene cabello de ángel, aunque no es la única-, o la Cucurbita pepo, más conocida como calabacín, entre muchas otras. 

La dietista-nutricionista de Codinma, añade que hay gran variedad de calabazas que se cultivan en función de la época del año en la Comunidad Valenciana, en la Región de Murcia, en varias zonas de Andalucía, en las Islas Canarias, en Castilla y León, en Cataluña y en País Vasco: 

  • En verano las calabazas tienen piel clara y fina con semillas blandas. Se conservan durante un período corto de tiempo. Las más comunes son la calabaza bonetera, la calabaza espagueti y la calabaza rondín. 
     
  • En invierno las calabazas son más dulces y secas por lo que tienen menor contenido en agua y una piel gruesa. Se conservan durante más tiempo. Nos encontramos la calabaza banana y la calabaza de cidra o zapallo.

Beneficios nutricionales de la calabaza

Como una verdura que puede incluirse dentro de una dieta mediterránea equilibrada, tanto Marqués como Medina, destacan los siguientes beneficios nutricionales que presentan las calabazas: 

  • Alto contenido en agua, lo que implica que tiene un bajo aporte de calorías, unas 25-30 Kcal por cada 100 gr.
  • Su carga glucémica tampoco es elevada (aproximadamente 2 gr. de hidratos de carbono/100 gr.), siendo muy recomendada para personas con diabetes
  • Rica en proteínas, en hidratos de carbono complejos (almidón) y en fibra
  • Alto contenido en vitamina A y en vitamina C, y también contiene vitamina E y vitaminas del grupo B
  • El mineral más abundante en la calabaza es el potasio, por lo que Marqués destaca su efecto diurético natural. 
  • Medina recuerda que la calabaza también tiene un alto contenido en fósforo.
  • En menor cantidad contiene magnesio.

¿Con qué verduras se puede combinar la calabaza?

La calabaza es una verdura muy versátil con un sabor suave y dulce a la vez, lo que la hace perfecta para platos salados, para postres y casi para todo. 

Para cocinar una rica crema de calabaza, Medina sugiere combinar esta verdura naranja con cebolla, puerro y patata. También “se pueden aderezar ensaladas de calabaza con lechuga, aguacate, cebolla, nueces, semilla de sésamo, miel, limón y salsa de soja. Se pueden elaborar múltiples recetas de calabaza con pasta (Rigatoni, macarrones, espaguetis…)”, propone la dietista-nutricionista de Codinma. Por su parte Marqués añade que para comer, la calabaza suele combinar mejor con zanahorias, boniato, patata, espinacas, cebolla, ajo, puerro, berenjenas, pimiento verde o brécol.  

En cuanto a los postres, la calabaza casa muy bien en un bizcocho, junto a una mermelada de naranja, o puede ser el ingrediente de una tarta de calabaza, de un flan o también podemos hacer una fondue de calabaza con chocolate y fruta. “Como se puede observar, no solo se puede consumir con otras verduras, tiene infinidad de combinaciones saladas y dulces gracias a su sabor”, apunta Medina.  

La calabaza sí sirve para adelgazar

Puede que pensemos que el alto contenido de hidratos de carbono de la calabaza o su sabor dulce harán que si la añadimos a nuestra alimentación arruinaremos nuestros planes de perder peso. Pero no es así, buenas noticias para los amantes de la calabaza. Su alto contenido en fibra (2,4 gramos en 100 gramos de porción comestible) la hace perfecta para sumarla a una dieta de pérdida de peso. “Este nutriente es muy usado para restricciones calóricas ya que la fibra tiene un efecto saciante por lo que las personas al consumir este alimento van a tener la sensación de estar llenos y se puede evitar el constante picoteo entre comidas”, explica Medina. 

Asimismo la calabaza tiene pocas calorías, lo que también la convierte en apta para dietas hipocalóricas (bajas en calorías). Marqués recuerda que esta verdura solo tiene unos 25-30 Kcal por cada 100 gramos. Además, aporta unos 6-7 gramos de azúcares en la misma cantidad y es rica en betacarotenos. “Por su sabor dulce y suave se puede utilizar en un régimen o dieta (igual que el boniato y la canela) para endulzar los platos como sustituto natural para evitar la necesidad de añadir azúcares”, comenta la dietista-nutricionista del IMEO. 

Aunque ya tenemos claro que es una verdura apta para dietas, no hay que olvidar que cómo la cocinemos importa para no añadir calorías al tuntún. Así que lo más recomendable es prepararla a la plancha, al horno, en puré, cocida o hervida, o como base para postres, sin olvidar el cabello de ángel, tan apreciado en repostería. “Para reducir la pérdida de las propiedades antioxidantes y sensoriales, el mejor método de cocción es al vapor ya que mejora los componentes antioxidantes por lo que beneficia a la salud del consumidor”, comenta Medina. 

Se disparan las videoconsultas dietéticas

España se sitúa a la cabeza en consultas médicas a distancia, lo que permite la adaptación de programas de pérdida de peso para su uso digital, con el fin de fomentar un estilo de vida saludable en la población

●        En los países de la OCDE un 5 por ciento de las visitas al médico son virtuales, rondando unas 400 millones de consultas por videoconferencia y España está entre los integrantes que más recurren a esta práctica, según un estudio de Deloitte.

●        Cada año fallecen por enfermedades no transmisibles 15 millones de personas de entre 30 y 69 años, unas muertes prematuras que se pueden reducir considerablemente con un estilo de vida saludable y medidas de prevención de salud adecuadas, según informa la OMS

El covid-19 ha acelerado la digitalización de los servicios sanitarios donde el factor humano juega un rol esencial. Antes de la pandemia, la idea de “adelgazar y cuidarse a distancia” sonaba a quimera, pero hoy es una tendencia en alza y muy real, comentan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). El teletrabajo y las restricciones de movilidad, así como la necesidad de evitar el contacto físico, han sido decisivos para el aumento de la demanda de consultas online en la clínica donde uno de cada tres pacientes solicita ser atendido por video conferencia. Un hecho que ha impulsado la adaptación de planes personalizados de coaching nutricional y psicológico, como el ‘Método Evolution’ para su uso digital con el objetivo de fomentar un estilo de vida saludable y activo entre la población.  

“La pandemia ha puesto a prueba nuestra salud física y emocional: al favorecer el sedentarismo y la inactividad ha inclinado la balanza hacia el sobrepeso y la obesidad, la hipertensión, la diabetes y el colesterol, factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades no trasmisibles que cada año causan 15 millones de muertes prematuras que se pueden evitar con un estilo de vida saludable. Pero también está el lado positivo de la pandemia: ha revolucionado las formas de atención asistencial, abriendo la puerta a la modalidad online y con ello nos ha acercado al futuro”,señalaRubén Bravo, experto en nutrición, fundador del Método Evolution (www.metodoevolution.es) y director del Departamento de Nutrición del IMEO. De modo que hoy podemos recibir consejos y ayuda profesional en cuestión de minutos en la red, consultar al psicólogo y nutricionista por videoconferencia, realizar terapia o incluso gimnasia en grupo desde el hogar e invertir el tiempo ahorrado de desplazamientos para conciliar nuestra vida laboral, familiar y social.


Evolucionando hacia un estilo de vida saludable y activo

Las fórmulas de coaching nutricional que divulgan la cultura de comida saludable, como Realfooding o el Método Evolution, están en auge. Éste último, por ejemplo, ha amasado más de 130 mil seguidores en España, gracias a su filosofía que fomenta un estilo de vida activo. Respaldado por un comité de expertos en nutrición, psicología, medicina y fitness, el Método conecta la comunidad de usuarios con un centro de formación online, publicaciones especializadas con consejos prácticos, talleres de motivación en grupos de apoyo, cursos a distancia, video-recetas, etc. 

El plan de alimentación, que es su punto más fuerte, está orientado a favorecer el uso de grasa como fuente de energía a través de la nutrición inteligente avalada por evidencia científica. Implica tomar alimentos de bajo y medio índice glucémico para estabilizar los niveles de azúcar en sangre y propiciar vitalidad y evitar la sensación de hambre; cantidades adecuadas de proteínas de alta biodisponibilidad que alimentan al músculo; grasas saludables que favorecen el sistema hormonal; alimentos de alta densidad nutricional para descartar carencias de micronutrientes o desnutrición.

“Si seguimos una dieta descompensada y baja en proteínas, adelgazaremos, pero los kilos que se pierden serán en parte de masa muscular, activando los mecanismos de ralentización metabólica y efecto rebote a medio plazo. Cuando terminemos la dieta y volvamosa comer normal, nuestro cuerpo, que ahora se ha vuelto menos efectivo utilizando la grasa como fuente de energía al perder parte de la masa muscular, volviendo a engordar y a dificultar cada vez más la pérdida de peso eficaz”, explica Bravo.

Por ello, primero es necesario acostumbrar y adaptar nuestro metabolismo a todos los grupos de alimentos, iniciarse en la actividad física y trabajar para activar el metabolismo. Una vez aposentados los nuevos hábitos saludables, podemos centrarnos en los resultados fit. “Es la recta final para definir el tono muscular, reducir al máximo la grasa corporal, trabajar para combatir el envejecimiento prematuro, la ansiedad y los problemas de sueño, entrenar la memoria y aumentar las defensas, reforzando la motivación y el pensamiento positivo con técnicas mindfulness, y el afianzamiento en el estilo de vida saludable, activo y preventivo”, concluye el experto.

Por último, los complementos alimenticios de última generación con extracto de plantas naturales pueden ser de gran utilidad a la hora de controlar la sensación de hambre o saciedad, mejorar el metabolismo, aumentar el rendimiento de la actividad física, reducir el estrés, equilibrar los niveles de azúcar en sangre y reforzar nuestra salud articular y cardiovascular.

La búsqueda de recetas saludables ha aumentado un 11 por ciento con la pandemia

Las recetas saludables han sido otros de los grandes protagonistas en durante la pandemia. Con respecto al 2019, su búsqueda ha aumentado más del 11 por ciento, según indica Google Trends. Pero es en las redes sociales YouTube e Instagram donde se libra la verdadera batalla de los influencers para captar seguidores con videotalleres y showkookings, satisfaciendo la demanda pospandémica de una gastronomía saludable, ligera, baja en calorías y fit.

Muchas veces las personas que necesitan ayuda profesional manifiestan cierto rechazo hacia cualquier régimen dietético por asociarlo con platos insípidos y monótonos que desentonan con su vida social o familiar, cuando esto implica tener que cocinar para uno mismo aparte. “El drama se agrava en los casos de los comedores emocionantes, cuando hay una previa relación establecida entre la ingesta de alimentos y las emociones que sería la primera barrera para derivar hacia un estilo de vida saludable”, explica Bravo. Por esta razón, hemos optado por lanzar dentro del Método Evolution un libro digital de cuarenta recetas de comidas y cenas de menos de 350 kilocalorías con platos como lasaña con berenjena y atún, pisto manchego con huevo, pollo al curry, hamburguesa vegetal o tarta integral de brócoli y puerro, entre otros.

Con estas recetas se elimina el consumo de harinas refinadas, cereales enteros y alimentos procesados; en su lugar se opta por arroz y trigo integral, avena, quinoa, sésamo o piñones en cantidades pequeñas. Se ajusta el aporte proteico, proveniente de carnes blancas o magras (pollo, pavo, ternera o cerdo), marisco y pescado (bacalao, langostinos, gambas, almejas, mejillones, salmón, merluza, rape, atún fresco y de lata) y huevos. Se aumenta la ingesta de vegetales y frutas de bajo y medio índice glucémico, así como las legumbres. En la guarnición se elimina la patata y se priorizan vegetales, como brócoli, coliflor, col rizada, calabacín, berenjena, guisantes, puerro, champiñón, tomates, espinacas o lechuga romana. Se toman solo grasas saludables procedentes de pescado azul, frutos secos y aguacate, limitando la cantidad de aceite de oliva necesario para preparar el plato a dos cucharadas soperas.

Es conveniente organizar la alimentación en función de los biorritmos, respetando la etapa diurna que requiere más energía de la etapa nocturna de reparación celular y descanso. “Así lo ideal sería que el desayuno y el tentempié de media mañana incluyan hidratos de carbono integrales y fruta; la comida, más verduras y menos proteínas; la merienda, sólo proteínas; y, por último, la cena debe priorizar las proteínas y moderar las frutas”, detalla el fundador del método.

Para dar sabor a los platos, nos podemos servir de hierbas aromáticas y especias, condimentos caseros elaborados con ajo o cebolla, guindilla, pimentón, mostaza de Dijon o incluso frutas, como lima, mango, fresas y granada que darán un toque original a la carne y las salsas.

Freidora de aire: ¿es más sana que la freidora tradicional?

Este artilugio de cocina permite cocinar fritos mediante el flujo de aire caliente

Mundo Deportivo

Hay un artilugio que cada vez aparece más en las conversaciones culinarias y que amenaza con dejar atrás la freidora convencional, y esta es la freidora de aire. Esta máquina ha conseguido aumentar su popularidad gracias a la concienciación paulatina de la sociedad por comer más sano y dejar atrás la “fritanga” de toda la vida, en la medida que sea posible. Este artilugio culinario consigue esa textura crujiente y dorada que nos encanta, pero sin tener que recurrir al uso de aceite abundante, como suele ocurrir con las frituras.

¿Cómo funciona la freidora de aire?

Esta máquina tiene un sistema similar al de un horno de convección, pero con la mejora de que transfiere el calor a través de un ventilador que esparce el aire caliente y que, además, rocía la comida con pequeñas gotas de aire.

La freidora tiene un compartimento extraíble en el que se coloca la comida que queramos cocinar. La capacidad del compartimento variará dependiendo del tamaño de la freidora, pero puede ir desde el 1’5 litros hasta los 5’5 litros, aproximadamente. Una vez en marcha, la freidora genera un flujo de aire caliente que envuelve los alimentos hasta cocinarlos. Sin embargo, es recomendable aplicar una pequeña cantidad de grasa: con una o dos cucharaditas de aceite de oliva, es más que suficiente. De esta forma, conseguimos cocinar los alimentos sin la cantidad de calorías y grasas que se generarían friendo con aceite.

Aprendamos a diferenciar los dos tipos de grasa

Es importante destacar que nuestro organismo no puede desprenderse por completo de las grasas. La nutricionista Bonni London diferencia las grasas malas de las saludables, estas últimas siendo un macronutriente necesario en nuestra dieta. Podemos obtener grasas saludables mediante el aceite de oliva, el aguacate, los frutos secos o los pescados azules.

Es por ello que London pide que prestemos atención al tipo de aceite que usamos en la freidora de aire. Si cocinamos a menos de 210 ºC, el aceite indicado es el de oliva virgen extra. De forma ocasional, podemos optar por el de coco, aguacate o sésamo.

También es cierto que no sirve de nada coger una freidora de aire para comer más sano si lo único que cocinamos en ella son patatas fritas, rebozados o croquetas. En el día a día debemos incorporar verduras, frutas y otros alimentos saludables para tener una dieta equilibrada.

No olvidemos que los fritos suelen ser causantes del aumento de colesterol, de los triglicéridos, favorece el sobrepeso y el desarrollo de patologías cardiovasculares, por lo que debemos vigilar con ellos.

Con esta máquina podemos cocinar muchos alimentos, pero tampoco todos. Por ejemplo, se puede cocinar carnes a baja temperatura, ya que si se cocina a alta temperatura se pueden descomponer los compuestos grasos de los alimentos de origen animal. Por otra parte, los vegetales es más recomendable que se cocinen al vapor, asados o cocidos.

Beneficios de la freidora de aire caliente

Esta máquina consigue que se reduzcan el humo y los olores que se producen normalmente cuando freímos con aceite. Además, se puede cocinar a temperaturas más bajas, que eso de por sí ya es un aspecto a valorar. Cuando cocinamos a altas temperaturas (150-200ºC), “se produce la oxidación de los componentes del alimento con la posible acumulación de sustancias nocivas”, tal y como explica Sonia Peinado, dietista y nutricionista clínica y deportiva del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Sin embargo, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de que las freidoras de aire no eliminan por completo los tóxicos. Al aumentar el tiempo de cocción, hay más probabilidades de que aparezcan las acrilamidas: unas sustancias tóxicas que se producen de forma natural en productos que contienen almidón y que se cocinan con temperaturas elevadas y una humedad baja. 

Los platos más refrescantes para combatir la ola de calor

Alimente El Confidencial

Las olas de calor han hecho que los termómetros se disparen en más de una comunidad en España y con ello, los riesgos relacionados con la salud, entre ellos bajada de tensión, retención de líquidos, debilidad o agotamiento, calambres musculares por la pérdida de agua y electrolitos, quemaduras solares en la piel o el temido golpe de calor, avisan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Por ello, aconsejan tomar medidas preventivas en cuanto a la exposición solar, la rutina deportiva y la dieta, desaconsejando las comidas y bebidas excesivamente frías, proponiendo como mejor opción las que refrescan e hidratan.

En primer lugar, para reducir los riesgos en los días de calor, recalca Rubén Bravo, portavoz del Instituto, dietista y experto en nutrición, es importante mantenerse a la sombra y no hacer deporte al sol, ni en las horas centrales; proteger la cabeza y usar protector solar en el exterior, evitando las horas de máxima calor; no llevar demasiadas capas de ropa, ni prendas muy ajustadas que puedan afectar la circulación; tomar mucha agua y reducir el consumo de cafeína y alcohol que afecta a nuestros mecanismos reguladores de temperatura y contribuye a la deshidratación; seguir una pauta saludable abundante en frutas y verduras frescas; prescindir de alimentos y bebidas ricos en azúcares simples que en la época estival fácilmente pueden duplicar o triplicar las ingestas diarias recomendadas por la OMS, especialmente productos como helados, batidos, refrescos azucarados, bebidas energéticas o graduadas, chips muy calóricos, etc.

Asimismo, hay que destacar que con la llegada de los picos de temperatura en los meses de verano aumenta la apetencia por alimentos y bebidas muy fríos o con hielo que, además de combatir la sensación de calor, tienen efecto placebo en nosotros, sobre todo cuando los tomamos de golpe. Al principio sentimos una sensación de frescor que momentos después desaparece, debido a que nuestro cuerpo activa determinados mecanismos para contrarrestar el efecto del frío y mantener la temperatura corporal estable, en torno a los 37 grados. Por esta razón, desaconseja tomar alimentos y bebidas excesivamente fríos y de golpe, sugiriendo optar por aquellos que tengan un elevado contenido de agua, a temperatura fresca pero no helada, y poco a poco en vez de rápidamente.

A continuación, la nutricionista del IMEO, Sonia Peinado, sugiere algunas ideas saludables de platos refrescantes que nos ayudarán a combatir el calor y a lograr una óptima hidratación.

  • Aperitivos fríos de verano, como brochetas de cherrys, queso mozzarella y pera; humus de aceituna, remolacha o garbanzos con crudités; ceviche de aguacate, cebolla y salmón; rollitos de pepino o calabacín con queso fresco y sésamo; alcachofas rellenas de atún y tomate;
  • Sopas frías de hortalizas y frutas, como gazpacho; sopa de sandía y tomate; sopa de melón con taquitos de jamón; tarator búlgaro o sopa fría de yogur, pepino y eneldo; chlodnik polaco o crema fría de remolacha y kéfir con pepinos, rábanos y huevos; crema de apio o champiñones; sopa fría de cerezas a la húngara.
  • Ensaladas de entrante, como ensalada de endivias con setas y taquitos de jamón; ensalada de pepino con salsa fresca de yogur casero; ensalada de verduras y legumbres cocidos, como quinoa, pasta integral o arroz; bruschette de tomate; tabulé o ensalada de bulgur.
  • Platos principales refrescantes, como rollitos de salmón rellenos con lechuga, queso fresco, y tomate cherry; rollitos de pavo rellenos de espárragos verdes o blancos; salpicones de marisco de pulpo o langostinos con pimiento rojo, pimiento verde, tomate, pepino, cebolla.
  • A modo de postre, como sorbetes, polos, granizados, smoothies, helados de fruta o de yogur. Se hacen a base de fruta natural o congelada, agua o hielo, lácteos, bebida vegetal y se les puede añadir chocolate negro, frutos secos o semillas; es importante que no contengan azúcares añadidos.
  • Cócteles sin alcohol saludables, como la piña colada sin alcohol, elaborada a partir de zumo de piña natural, leche semidesnatada o bebida vegetal y hielo; cóctel San Francisco, preparado de granadina con zumo de naranja, limón y piña; mojito sin alcohol hecho de agua con gas, una cucharadita de azúcar moreno, zumo de limón y hierbabuena; cóctel frío de té chai con leche o bebida vegetal, hielo y jengibre, etc.

Hábitos saludables

Mantener ciertos hábitos saludables que no nos supongan un gran esfuerzo también nos ayudará a desconectar, evitar las digestiones pesadas o un malestar general, añade la experta en dietética y nutrición del IMEO Andrea Marqués. Por ello aconseja:

  • Sacar tiempo para caminar. Un paseo largo por la playa, una ruta en la montaña o visitar la ciudad a pie pueden ser un objetivo fácil de cumplir y, además, nos ayudará a mejorar la circulación y evitar la acumulación de líquidos en la zona baja de las piernas.
  • No omitir el desayuno para evitar el picoteo por hambre, sobretodo de dulces o alimentos destinados para un consumo ocasional. Procurar que éste sea saludable, a base de tostadas integrales, tortitas de avena, fruta, yogures, aguacate, pavo, queso fresco, frutos secos etc.
  • Evitar los picoteos en casa y reservarse “el derecho de disfrute” para cuando salimos fuera a comer, cenar o a tomar el aperitivo. Es preciso evitar los aperitivos muy saldados, ya que favorecen la retención de líquidos.
  • Tener cuidado con los excesos en comidas tipo “buffet” o “todo incluido”, vigilar las cantidades y priorizar las opciones más saludables. Una comida copiosa hará que se desplace más sangre hacia el aparato digestivo y puede causar una bajada de tensión, especialmente en los días de calor.
  • Una cena ligera siempre es una buena opción para combatir el calor, dormir mejor y facilitar la digestión, a base de ensaladas ligeras, conservas en lata, huevo, gazpacho, queso fresco, yogur natural etc.

Dieta antiedad: frutas recomendadas que ayudan a retrasar el envejecimiento y el alzhéimer

Las frutas ricas en antioxidantes reducen el riesgo de que las personas sufran de enfermedades degenerativas.

Semana

Comer bien para tener una vida saludable es una de las frases que se escuchan a menudo, pero no todas las personas tienen claro qué alimentos pueden consumir para ayudarles a lograr este objetivo.

Diversos estudios científicos han confirmado que una de las mejores fórmulas para alcanzar esta meta y retrasar el envejecimiento se basa en la alimentación, pues cuanto más sano sea lo que se consume, mejor será la salud y por tanto, el proceso de envejecimiento.

Una buena forma de retrasar ese envejecimiento celular es tomar productos que contengan antioxidantes naturales, como algunas frutas, las cuales también pueden ayudar a evitar el riesgo de padecer enfermedades degenerativas.

Según expertos, con los antioxidantes presentes en las frutas se eliminan los radicales libres del organismo, los cuales no son otra cosa que sustancias químicas que introducen oxígeno en las células, lo que provoca su oxidación y, por tanto, el envejecimiento del cuerpo.

Y si bien no hay productos milagros, lo cierto es que sí muchos de ellos son más nutritivos que otros, y algunos también tienen un efecto protector contra una variedad de enfermedades como el alzéhimer.

La uva es ideal contra el alzhéimer

Esta fruta es ideal para retrasar el avance de la enfermedad de Alzheimer, lo cual obedece a los polifenoles que contiene, ya que poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias para eliminar los radicales libres. Un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles, publicado en la revista Experimental Gerontology trató de probar las bondades de este fruto.Las uvas Isabella también se utilizan para producir vino, mermelada y arequipeLas uvas ayudar a frenar la enfermedad del alzhéimer. – Foto: Asoprouva

De acuerdo con los resultados, los pacientes que tomaron uva conservaron mejor su actividad metabólica en las regiones del cerebro más afectadas en las primeras etapas de esta enfermedad.

La naranja

Esta fruta es especial para hidratar la piel y sus células. Es excelente fuente de vitamina C, que ayuda a generar colágeno y que, a su vez, permite mantener la piel flexible. Junto con la toronja ayudan a mantener la piel más saludable.

El mango

Esta fruta tropical es rica en vitamina A, un antioxidante que repara las células de la piel. Adicionalmente, elimina el exceso de grasa y los puntos negros del rostro. Como también es fuente de vitamina C, esta fruta ayuda a la producción de proteína de colágeno, retrasando el proceso de envejecimiento de la piel.

Los aguacates

Los aguacates contienen un tipo de grasa muy saludable, la grasa monoinsaturada, que ayuda a mantener la piel hidratada. Esta grasa también puede ayudar a absorber algunas vitaminas y nutrientes que la piel necesita. Una buena opción de uso es consumir mayonesa de aguacate en reemplazo de otros productos.


Papaya

Es rica en antioxidantes, vitaminas y minerales que pueden ayudar a aumentar la elasticidad de la piel. La papaya es rica en vitaminas A, C, K, E, B, magnesio, calcio y muchas otras vitaminas y minerales saludables. La amplia gama de antioxidantes en la papaya también puede ayudar con el daño causado por los radicales libres. Además contiene un enzima llamada papaína, que proporciona beneficios adicionales contra el envejecimiento.

Las vitaminas del kiwi

Esta fruta, según los expertos, es muy sana y nunca está de más añadirla a la dieta. Sus beneficios están asociados a la presencia de vitamina C, ya que contiene más cantidad de esa vitamina que las frutas que están tradicionalmente asociadas a ella, como la naranja o el limón. También es una herramienta para regular la función cardíaca y la presión arterial.Kiwi. Instagram: @skinnystutorialEl kiwi es rico en vitaminas. Instagram: @skinnystutorial – Foto: Instagram: @skinnystutorial

Como si esto fuera poco, también contiene vitaminas C y E. Ayuda a equilibrar los niveles de minerales presentes en los alimentos debido a su alta cantidad de potasio y, a la vez, la baja presencia de sodio. Pero, sobre todo, a la hora de pensar en el proceso de envejecimiento, la vitamina E que contiene es ideal para ayudar al organismo humano a cuidar sus tejidos.

Moras, arándanos y frambuesas

Estas tres frutas comparten varias características: además de ser agradables, son ricas en vitaminas, sales minerales y fibra.

Las moras, los arándanos y las frambuesas son antiinflamatorias, gracias a sus propiedades diuréticas, y a su vez están llenas de polifenoles y otras sustancias que ayudan a luchar contra el envejecimiento celular. son indicadas en todas las dietas debido a que tienen un alto contenido de fibra, lo que proporciona una sensación de saciedad, y tienen muy pocas calorías.

Las aerolíneas de Estados Unidos plantean pesar a los pasajeros antes de subirse a los vuelos

20 minutos

Las compañías aéreas estadounidenses podrían empezar a pesar a los pasajeros antes de embarcar en vuelos. Así lo anunció la Administración Federal de Aviación (FAA) del país, que matizó que el objetivo de la medida sería garantizar que los aviones, especialmente los pequeños, no excedan su límite de peso permitido.

Además, la FAA anunció también que podría empezar a pedir a cada operador que le facilite información sobre el peso promedio de los pasajeros.

Con todo, cabe destacar que la FAA explica que no se violaría la privacidad de los pasajeros, ya que tendrían la opción tanto de subir a la báscula como de simplemente ser preguntados, e incluso así podrían negarse a proporcionarlos. Además, todos esos datos serán confidenciales y la báscula deberá permanecer oculta al público.

De hecho, aclaran que el método es una opción, y que cada aerolínea podría usar el método que considere oportuno.

Por otra parte, las estimaciones que hacen las aerolíneas del peso de los pasajeros ascenderán este verano, a 86 kilos para los hombres adultos (incluyendo equipaje de mano) y 81 kilos para una mujer.

La noticia llega en un momento en el que el Centro Nacional de Estadísticas de Salud de Estados Unidos estima que el 42% de los adultos mayores de 20 años son obesos, en comparación con el 30% en el año 2000.

¿En qué te puede ayudar un coach nutricional?

¿Comes más cuando estás estresada?, ¿eres incapaz de no dejar vacía una bolsa de patatas cuando la abres? La alimentación está pegada a las emociones, y el coach nutricional te acompaña para que aprendas a comer bien.

Cosmopolitan, por Amelia Larrañaga

Coach nutricional Getty Images

«Desde que somos unos bebés, la primera manera en la que nuestra madre calma nuestra ansiedad es con la leche materna o con el biberón, pero también con el chupete. La relación boca-emociones es impresionante. Ya en el embarazo, antes de nacer, a muchos fetos se les puede ver en las ecografías con el dedo en la boca», argumenta Cristina Barrous, técnico en nutrición y coach nutricional. Y algo muy parecido ocurre con el tabaco (a parte de la nicotina) o las uñas… «Por la boca calmo mi ansiedad«, dice Barrous.

Nuestro cuerpo no entiende de tipos de estrés o miedo, solo sabe que cuando lo detecta en nuestro organismo, a través de nuestros neurotransmisores, lo interpreta como un un peligro de muerte, una amenaza para nuestra supervivencia. «Cuando esto ocurre, busca lo fundamental para huir o atacar, es decir, el sustrato de la comida, con el fin de aportarte la energía suficiente para lo que venga, preparándote para el ataque. Por eso, esa parte de memoria genética se nos calma con comida. Por otro lado, la sociedad, culturalmente, come para celebrar y come para refugiarse del dolor. Todo el mundo practica de alguna manera la alimentación emocional, porque alimentación y emociones van siempre de la mano», explica Cristina Barrous.

Por todas estas razones muchas dietas no funcionan, ya que no tienen en cuenta esos arranques de gula repentinos que, no sólo nos engordan, sino que psicológicamente nos hacen abandonar con la creencia de lo estropeado todo, ya no merece la pena seguir. Por eso la figura de un coach nutricional tiene tanta importancia. Te va a dar respuestas técnicas, biológicas y universales que te van a impedir sentirte un bicho raro y permitirte seguir en tu contienda con la báscula a pesar de las tentaciones, porque biológicamente las tenemos.

«El coach nutricional puede ser nutricionista-dietista o no, pero lo mejor es que también sea nutricionista o técnico superior en dietética y nutrición, porque un coach puede ser también un psicólogo. En muchas luchas con el histórico de las dietas recurrentes se encuentra el histórico de una relación conflictiva con la comida«, dice Marta Guarro, dietista-nutricionista y especializada en coaching nutricional, y que trabaja en Think’Eat.

La comida es un refugio, de la misma manera que hemos crecido ligados al número de la báscula. «Hay personas que solo ven la balanza, no se saben relacionar con su cuerpo. La comida es un bálsamo en la que muchos se refugian porque es en lo que se han refugiado siempre. El adulto se aburre, y come. Sin embargo, los niños tienen miles de estímulos alrededor y cosas por descubrir. Y además, han aprendido a que si se comen todo van a hacer más felices a mamá y a papá«, remata Marta Guarro. Por tanto, diríamos que es tan fácil, rápido y barato como el fast-love.

Y también por eso es tan importante educar a los niños en alimentación, tal y como opina la nutricoach, además de enfermera, Fátima Salamanca, que trabaja con el Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO): «han de tener una buena relación con la comida y aprender a comer, porque es una tragedia que en España, abanderada de la dieta mediterránea, seamos el país con mayor obesidad infantil. La razón es que la comida saludable cada vez es más cara, y los sueldos cada vez más bajos, por lo que no todo el mundo puede acceder fácilmente a una alimentación más adecuada», sentencia. En muchas ocasiones, hay que luchar contra nuestro cerebro: «si te ponen en un plato unos snacks de maíz y en otro unas cerezas, aunque sean tu fruta preferida, tu cerebro se va a los snacks. El cerebro es malvado, no quiere tener problemas y se va a lo más fácil. Es una cuestión de pereza. Ees muy vago en ese sentido, y nosotros no sabemos controlar nuestras emociones», dice Fátima Salamanca.

Estevia, el edulcorante que arrasa en internet

Las búsquedas en línea han crecido más de un 200% en dos años y es una presencia habitual en las redes ligada al mundo del fitness, diabetes y obesidad. Está en boca de todos

Alimente El Confidencial, por Ángeles Gómez

El azúcar (concretamente, la sacarosa) se ha erigido en el enemigo número uno de la salud humana y los mensajes que exhortan a reducir al mínimo (mejor a 0) su consumo son cada vez más frecuentes. Los consumidores, sensibles como somos a las informaciones relacionadas con la salud y la nutrición, estamos abandonando el azúcar blanco para pasarnos al azúcar moreno, panela y otros edulcorantes, entre los que la estevia es uno de los más demandados, pero no está exenta de críticas.

Lo que es incuestionable es que existe un gran interés en torno a la estevia, como revela el rastro que deja en internet y las redes sociales. El informe ‘Análisis de conversación y tendencias de 2019’, elaborado por el Consejo Internacional de Estevia, detectó un aumento del 254% de las conversaciones online en inglés relacionadas con estevia y del 200% en español. Estados Unidos fue el impulsor del tráfico en inglés y España para las relaciones en lengua española.

Las conversaciones negativas sobre estevia se refieren al sabor, sobre todo en el café

En números absolutos, las menciones en lengua inglesa entre 2017-2018 fueron 258.669 (frente a los 101.697 del periodo 2013-2015) y en los países de lengua española pasaron de 38.965 a 77.535.

Para el análisis, el Consejo trabajó con las empresas de estudios profesionales y de consumo. Algunas de las tendencias detectadas son un aumento de la visión positiva en torno a la estevia (un incremento más fuerte en los usuarios de lengua española) y las conversaciones negativas se referían mayormente al sabor, sobre todo en relación con el café.

En las redes sociales, la estevia también es el edulcorante favorito, y se prodiga en Instagram y Tumblr, que han ‘robado’a Twitter el 37% de las conversaciones.

El informe reconoce que la mayoría de las consultas que se hacen sobre la estevia están relacionadas con diabetes, obesidad, fitness y salud.

¿Qué dice la ciencia?

Su indicación para dietas de pérdida de peso parece clara. Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), dice a Alimente que “en nuestro departamento de nutrición consideramos que es la mejor alternativa como edulcorante, porque se trata de un producto natural y no aporta calorías extras al alimento que estamos condimentando”. Existen otras opciones, como la sacarina, que no aportan kilocalorías, pero “son productos químicos sobre los que algunos estudios apuntan que un consumo excesivo podrían aumentar las probabilidades de desarrollar algunos tipos de cáncer”.

Otros endulzantes naturales, como el sirope de ágave o la fructosa sí añaden calorías extras al alimento. Por tanto, Bravo reitera que “como edulcorante, la estevia es el mejor por ser natural y porque no aporta calorías extras”.

Para personas diabéticas, “la estevia se considera un edulcorante apto y puede remplazar el azúcar”, señala Julio Sagredo, de la Fundación redGDPS. Sin embargo, “mantiene el deseo de alimentos dulces, con lo cual siempre es más recomendable acostumbrarse al mínimo sabor dulce o aprovechar alimentos, como la fruta, que son dulces de forma natural”.

Estas opiniones están refrendadas por la ciencia. Una investigación publicada en ‘Appetite’ da la razón a los dos expertos. Por una parte, este trabajo confirmó que cuando se reducían las calorías de la dieta utilizando estevia en lugar de sacarosa, las personas tenían la misma sensación de saciedad y no compensaban el déficit calórico comiendo más. Además, los niveles de glucosa e insulina postprandiales (después de una comida) eran inferiores al utilizar estevia.

La cara menos dulce la muestra una investigación en la revista ‘Nutrients’, que indica que la estevia en dosis bajas altera la microbiota, y la disbiosis (que es como se conoce ese cambio que ocurre en la composición de la población bacteriana intestinal) se asocia a diferentes enfermedades, incluida la obesidad. Pero, en contra de lo que se podría esperar, no hubo aumento ni de peso ni de la obesidad.

¿Y qué pasa con el cáncer? El riesgo de que los edulcorantes puedan favorecer la aparición de determinados tipos de tumores planea en muchas conversaciones (cada vez menos, es cierto). Una revisión sobre 372 estudios recogidos en las bases de literatura científica no ha encontrado una conexión clara entre el cáncer y el consumo habitual de edulcorantes no nutritivos (de cero calorías), incluida la estevia, y defiende que es necesario hacer más investigaciones que aclaren esa relación.

Dieta del vino y el jamón: ¿qué mejor forma de perder peso?

Vinetur

Ponerse a dieta no es precisamente fácil. Pero ¿y si te decimos que existe una dieta del vino y el jamón? La cosa cambia bastante. Esto no quiere decir que solo nos alimentemos a base de jamón y vino. La dieta del jamón y el vino incluye una gran variedad de alimentos de origen vegetal, pescados y carnes magras. Veamos cómo adelgazar fácil y sano con una dieta basada en la cocina mediterránea y en los productos autóctonos.

Qué se come en la dieta del vino y el jamón

La dieta del vino y el jamón ha sido diseñada por Rubén Bravo, dietista, naturópata y director del Departamento de Nutrición del Instituto Europeo de la Obesidad. Es además colaborador docente en diversas universidades españolas.

Rubén Bravo se ha basado tanto en sus conocimientos de nutrición como en su experiencia personal para crear una dieta para adelgazar sano y evitar el temido efecto rebote que provocan muchas dietas muy restrictivas o basadas en un número muy limitado de alimentos. En esta dieta comerás jamón serrano para adelgazar, pero también una gran variedad de verduras, legumbres, pescados y carnes. Todo acompañado de una cantidad moderada de vino.

En la dieta del vino y el jamón debes tomar cada día estos productos estrella de nuestra gastronomía. Suena bien. Dependiendo de las características de cada persona, su actividad física y su estilo de vida, se pueden perder entre 6 y 4 kilos. Bravo recomienda acudir a un nutricionista para que te aconseje sobre cómo seguir la dieta y la personalice.

Los principales alimentos de la dieta del jamón y vino son:

Jamón

Sabemos que el jamón con mejores propiedades para la salud es el jamón ibérico. Pero esta dieta es apta para todos los bolsillos y paladares y por eso permite comer jamón ibérico, serrano o jamón cocido.

El jamón ibérico es una buena fuente de proteínas, minerales y grasas cardiosaludables. El jamón serrano magro y el jamón cocido tienen menos calorías y grasas. Dependiendo de la persona, es más recomendable un tipo de jamón u otro. Aquellas personas que practican ejercicio con regularidad deben tomar jamón ibérico o curado, por su aporte mayor de proteínas de alta calidad.

Vino

La dieta se centra en los beneficios del vino tinto. El vino tinto, a pesar de ser una bebida alcohólica cuenta con flavonoides, aminoácidos esenciales, minerales esenciales como el calcio, potasio y magnesio y vitaminas del grupo B y C.

El resveratrol es un flavonoide presente en el vino tinto y es la clave de que esté incluido en esta dieta. Las variedades con una mayor concentración de resveratrol son:

  • Pinot noir
  • Merlot
  • Tempranillo de la Rioja y Penedès
  • Cabernet sauvignon
  • Garnacha

Otros alimentos

La dieta del vino y el jamón recomienda los desayunos completos y las cenas ligeras con productos de calidad y basadas en el picoteo saludable.

Los platos son sencillos, elaborados con técnicas saludables como plancha, vapor o guisos. Esta dieta da protagonismo a las legumbres, las verduras y hortalizas y la fruta de temporada. También es abundante en pescado blanco y azul y carnes blancas y magras. La dieta del jamón y el vino se adapta a distintos tipos de personas: deportistas, mujeres y hombres.

Cómo funciona la dieta del vino y el jamón

Esta dieta consiste en un plan de cuatro semanas en la que debes seguir las siguientes pautas:

Desayuno abundante que incluirá pan y jamón. Solo se puede tomar pan en el desayuno. También puedes incluir frutas y café con leche.

1 copa de vino de 150 mililitros para las mujeres y dos para los hombres, repartidas en dos comidas distintas.

Entre 60 y 90 gramos de jamón al día, repartidos en varias ingestas.

media mañana se debe tomar una pieza de fruta y un puñado de frutos secos.

La comida se basa en carne o pescado a la plancha o vapor acompañada de verdura, ensaladas o legumbres.

media tarde puedes tomar una infusión, café o yogur desnatado.

La cena será ligera e incluirá dos lonchas de jamón y algún caldo o proteína a la plancha.

Ventajas de perder peso con esta dieta

  • Reduce la ansiedad de estar a régimen, ya que es poco restrictiva y llena de alimentos sabrosos.
  • Los fines de semana son libres, por lo que puedes disfrutar de tu vida social.
  • Cuenta con alimentos cardiosaludables como el jamón ibérico y el aceite de oliva virgen extra.
  • Es una dieta de tipo mediterráneo con abundancia de vegetales y proteínas de calidad.
  • Se puede personalizar.

Contraindicaciones

Todas las dietas deben seguirse bajo supervisión de un especialista. Esta dieta incluye alcohol, por lo que no está indicada para algunas personas:

  • Embarazadas o mujeres en periodo de lactancia
  • Menores de 18 años
  • Personas con enfermedades hepáticas, insuficiencia cardíaca o hipertensión
  • Personas con ácido úrico elevado

Ya conoces la dieta del vino y el jamón y cómo ponerla en práctica. Recuerda que, ante cualquier duda, lo mejor es acudir a tu nutricionista de confianza.

Menú refrescante para bajar el calor, ¿te apetece?

Cuando suben las temperaturas podemos contrarrestar la sensación de sofoco disfrutando de una serie de saludables platos y bebidas que nos refresca ‘desde dentro’

Diario Libre/ EFE Reportajes

Cuando se produce una subida de temperatura apetece ingerir alimentos fríos y tomar bebidas con hielo con la intención de mejorar nuestra sensación de sofoco pero, según las nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), este modo de refrescarse y combatir el acaloramiento es menos efectivo de lo que aparece.

“Después de tomar platos o bebidas muy fríos al principio notamos una sensación de frescor, pero momentos después desaparece”, explican , Andrea Marqués, experta en nutrición y gastronomía, y Sonia Peinado, dietista especializada en nutrición pediátrica, ambas del instituto.

Esto ocurre porque “el cuerpo debe aumentar su temperatura para contrarrestar el efecto del frío, ya que siempre tiende a mantener estable nuestro calor corporal, a 37 ºC”, señalan. “En cambio, tomar alimentos muy calientes, como sopas, caldos o infusiones, hará que nuestro cuerpo disperse mejor el calor a través de la sudoración, consiguiendo así bajar nuestra temperatura corporal”, puntualizan.

Por eso Marqués y Peinado desaconsejan tomar alimentos y bebidas excesivamente fríos y sugieren centrarnos en aquellos que tengan un elevado contenido de agua, que ayudan a lograr una óptima hidratación corporal. Las nutricionistas proponen – explicando en algunos casos cómo prepararlos- una serie de platos tan apetecibles como saludables para mantener a raya los sofocos:


Aperitivos fríos

Para Marques y Peinado, algunas opciones son: brochetas de tomates ‘cherry’, queso mozzarella y pera, ‘hummus’ de aceituna, remolacha o garbanzos con ‘crudités’ (hortalizas crudas troceadas), ceviche, pescado o marisco crudo marinado, de aguacate, cebolla y salmón, rollitos de pepino o calabacín con queso fresco y sésamo, o alcachofas rellenas de atún y tomate.

Sopas frías de hortalizas y frutas

“El gazpacho, a base de tomate, pimiento y aceite; la sopa de sandía y tomate; la sopa de melón con taquitos de jamón; el tarator, sopa fría de yogur y pepino; la crema de apio o champiñones; o la sopa fría de cerezas a la húngara, son saludables y apetitosas”, indican.

Ensaladas refrescantes

“Como entrante podemos tomar una ensalada de endivias con setas y taquitos de jamón, una ensalada de pepino con salsa fresca de yogur, o una ensalada de verduras, cereales y legumbres cocidas, como quinoa, pasta integral o arroz”, según la nutricionista Peinado.

Platos principales que refrescan

Menú refrescante para bajar el calor, ¿te apetece?

“Los rollitos de salmón rellenos con lechuga, queso fresco y tomate ‘cherry’, los rollitos de pavo rellenos de espárragos verdes o blancos, y los salpicones de marisco, de pulpo o langostinos con pimiento rojo, pimiento verde, tomate, pepino y cebolla, nos refrescan y deleitan”, detallan.

Limonada casera

“Para cada 6-7 personas llevaría unos 100-150 gramos de azúcar, pero para que sea más saludable podemos reducir esa cantidad a la mitad o sustituirlo por edulcorantes como la stevia o la sacarina. El resto de los ingredientes pueden mantenerse: 4-5 limones, 2 limas, 400-500 mililitros de agua, ralladura de medio limón y hielo al gusto”, explica Peinado.

Té helado o ‘sweet tea’

“Para prepararlo echamos 6-7 bolsitas de té negro en 1 litro de agua hirviendo y dejamos reposar veinte minutos retirando las bolsitas cuando hayan infusionado. Añadimos el azúcar (25 gramos como máximo) y el edulcorante junto al resto del agua, lo dejamos un tiempo en el frigorífico y los servimos frío con hielos y gajos de limón”, señala esta experta.

Ensalada de col

“En esta receta sustituimos la crema agria y la mayonesa por salsa de yogur, que preparamos batiendo en un cuenco queso fresco o yogur, agregándole vinagre, un chorrito de zumo de limón, aceite de oliva y pimienta negra”, según Peinado. “Después picamos la manzana, la col y la zanahoria y lo dejamos unas dos horas en la nevera, quedando lista para servir”, concluye.

Ensalada Waldorf modificada

Para preparar esta ensalada típica de Manhattan “sustituimos la mayonesa por queso batido/quark junto con yogur griego, mostaza, vinagre, sal y pimienta, para hacer la salsa. Para darle cuerpo a este plato, utilizamos un cogollo de lechuga, un puñado de nueces y uvas pasas, una manzana mediana verde y medio apio”, apunta.

Barbacoas y postres adaptados

Muchas recetas y combinaciones pueden ser más saludables modificando algunos de sus ingredientes y/o método de preparación. Por ejemplo, si hay una gran reunión familiar podemos asar a la parrilla mazorcas de maíz, brochetas de pollo con tomate o hamburguesas vegetales, de acuerdo a Peinado y Marqués.

Postres caseros

“Además de sorbetes (refresco frutal), granizados y ‘smoothies’ (licuado cremoso), podemos preparar en casa utilizando moldes, ‘polos’ (hielo aromatizado con un palito plano para sostenerlo) o helados a base de yogur, fruta natural o congelada troceada, agua, hielo, leche, bebida vegetal, añadiéndoles chocolate negro, frutos secos o semillas”, sugieren.

Infusiones o té calientes

“Al tomar estas bebidas calientes o a temperatura ambiente se produce en nosotros un “enfriamiento por evaporación”, un fenómeno consistente en que el cuerpo empieza a sudar, contribuyendo a refrescar el organismo, evitando que se esfuerce en exceso”, concluye Peinado.

Por Ricardo Segura