Muere una chica de 20 años por hacer la dieta del vinagre para adelgazar rápido

Comía dos veces por semana

La Información / Crónica

Muere una chica de 20 años por hacer la dieta del vinagre para adelgazar rápido. Lindsey Bone, junto a su madre. / Facebook

Las dietas milagro suelen conllevar más riesgos que potenciales beneficios: la falta de nutrientes no solo adelgaza sino que daña el cuerpo de quienes practican este tipo de dietas… que pueden acabar en tragedia. Es el caso de Lindsey Bone, una chica de 20 años que ha muerto este fin de semana por hacer la ‘dieta del vinagre’ para adelgazar rápido, tal y como informa el diario argentino ‘Crónica’, que relata que la joven quería perder peso rápidamente justo antes de las vacaciones.

Bone, que era estudiante de Criminología en la Universidad de Sussex (en Inglaterra), fue encontrada muerta en su cama por algunos compañeros de piso, que señalan que la joven quería perder peso antes de irse de vacaciones y optó por hacer una dieta muy estricta y agresiva para perder peso rápidamente. Para ello, empezó a hacer la dieta del vinagre de manzana, que teóricamente ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo que producen retención de líquidos, la cual a su vez hace que se produzcan edemas que son causantes de hinchazón y aumento de peso.

Otra de las razones que esgrimen las webs que aseguran que el vinagre de manzana es efectivo es porque suprime el apetito debido a los ácidos orgánicos y enzimas que ayudan a acelerar el metabolismo para quemar las grasas sobrantes mucho más rápidamente. Sin embargo, los riesgos de esta dieta tan agresiva (como los de todas las dietas ‘milagro’ que supuestamente ayudan a adelgazar rápidamente) incluyen la deshidratación, la falta de energía en los músculos (también internos) y, finalmente, pueden llevar a la muerte.

En el caso de Bone, además de la dieta del vinagre, se tomaba las pastillas cada mañana y apenas comía dos veces a la semana… desde hace dos años. Un caso trágico que evidencia el problema de llevar a cabo una dieta tan extrema durante un tiempo tan prolongado. De hecho, la madre de Lindsey ha hecho un llamamiento a las chicas de su edad advirtiéndolas de los peligros de hacer dietas tan extremas con el objetivo de evitar que se repita una tragedia como la de su hija: «Por favor, tened mucho cuidado. Era una niña con muchos planes de futuro y quería ir a la Universidad para honrar a su padre».

Según cuenta ‘Crónica’, la joven estaba tan obsesionada con perder peso que, de hecho, en su habitación, encontraron un diario con un listado de los alimentos que podía comer «para no consumir más de 1.200 calorías al día, carbohidratos sólo una vez al día y fruta para merendar». En su diario también tenía escritas algunas frases que revelan el infierno psicológico que la joven padecía. Algunas de ellas eran: «Quédate en la biblioteca y no comas» y «tomar el maldito vinagre de manzana».

Obesógenos: ¿son el mayor enemigo de las dietas de adelgazamiento?

Perder peso puede ser una tarea complicada y frustrante para algunas personas, sobre todo si en su camino se cruzan estas sustancias químicas que impiden adelgazar sea cual sea la alimentación

El Confidencial, por Verónica Mollejo

Mujer en una báscula. (iStock)

A pesar de llevar sumo cuidado a la hora de escoger los alimentos y productos que forman parte de nuestra rutina diaria, es habitual toparnos de manera inesperada con ciertos compuestos que tienen un efecto negativo sobre el metabolismo y que interfieren en el funcionamiento de las hormonas del cuerpo, perturbando así todo el sistema. Una de estas sustancias químicas son los obesógenos, responsables de promover la obesidad tanto en humanos como en animales y presentes en la contaminación del aire, algunos pesticidas, el humo de los cigarros o la alimentación, entre otros.

Un enemigo a batir

En 2010, un grupo de científicos publicó un estudio en el que se relacionaba el aumento de peso de ciertas poblaciones de animales con la influencia de los humanos con los que convivían. Entre las razones de este incremento se barajaron el sedentarismo, una mala alimentación o un ambiente perjudicial para dichas criaturas. Sin embargo, tras meses de investigación, descubrieron que todos ellos vivían en un ambiente controlado, con una dieta constante y unos hábitos de vida inalterables. Fue entonces cuando aparecieron en escena los obesógenos.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

“La teoría de los obesógenos considera que hay ciertas sustancias en los envases alimenticios que son los responsables de la estimulación y proliferación en el organismo de las células grasas llamadas adipocitos y que como en la sociedad actual muchos alimentos están envasados, todos estamos expuestos a ellos”, explican desde el Instituto Médico Europeo de Obesidad. Bajo esta premisa, son muchos los expertos en la materia que han comprobado el vínculo entre el aumento de agentes químicos ambientales y el aumento de la obesidad. Una epidemia social que solo en España se traduce en un 53% de la población por encima de su peso, un 36% con sobrepeso y un 17% con obesidad diagnosticada.

Sin embargo, es importante aclarar que los obesógenos no provocan directamente ese aumento de peso. Su función es potenciar la sensibilidad de nuestro cuerpo ante esa tendencia, especialmente durante los primeros años de vida. Tal y como explica Sanitas, compañía aseguradora y proveedora de servicios de salud, su modus operandi se basa en tres procedimientos igual de problemáticos para el ser humano:

  • Elevar la capacidad de almacenamiento de grasa de nuestro cuerpo y multiplicar a la vez el número de células de grasa.
  • Modificar la manera en la que el organismo regula las sensaciones de hambre y saciedad, o incrementar los efectos de las dietas altas en azúcar y otras sustancias perjudiciales.
  • Transformar la cantidad de calorías consumidas, lo que altera el equilibrio energético a favor del almacenamiento de grasa.
Foto: iStock.
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“A pesar de las pruebas científicas que avalan esta influencia en tejidos y animales, todavía existen muy pocos datos de estudios en humanos que permitan establecer definitivamente su papel como obesógenos“, concluye una investigación realizada por expertos de la Universidad de Vigo. Aun así, es importante tener en cuenta su radio de actuación para evitar posibles riesgos. A día de hoy, ¿dónde habitan los temidos obesógenos?

¿Dónde están y cómo podemos evitarlos?

Foto: iStock.
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Como ya hemos visto anteriormente, los obesógenos no solo forman parte de la alimentación. Una de estas sustancias, el bisfenol A, se utiliza mucho en productos industriales y de consumo como, por ejemplo, los envases de plástico. Un objeto de uso diario que también incluye ftalatos en su composición, además de en juguetes, detergentes y productos de cosmética, higiene personal y limpieza del hogar. “Se considera que la exposición a niveles inadecuados y en momentos del desarrollo, sobre todo en la etapa fetal y la infancia, influyen en la obesidad y la diabetes”, alerta Sanitas en relación a ambos compuestos sintéticos.

Los parabenos, muy presentes en los productos de cuidado personal, también forman parte de este grupo. Se trata de una sustancia química con propiedades similares a los estrógenos, una hormona asociada al aumento de peso. Los obesógenos cierran el círculo con otras dos sustancias igual de perjudiciales: el tributilestaño, un agente contaminante que se emplea en los sistemas de conducción de agua o como fungicida de los alimentos; y los pesticidas organoclorados, que, a pesar de haber sido prohibidos, todavía se detectan en la población y encuentran su peor versión en los alimentos ricos en grasas animales.

En España, un 53% de la población está por encima de su peso y un 17% tiene obesidad diagnosticada

En base a estos hallazgos, los expertos “sugieren recomendaciones específicas para reducir la exposición a los obesógenos, como elegir alimentos frescos sobre productos procesados con listas largas de ingredientes en la etiqueta -cuanto más larga es la lista, es más probable que el producto contenga obesógenos- y comprar frutas y verduras producidas sin pesticidas, como productos certificados orgánicos o locales libres de pesticidas”, aconsejan desde la Clínica Cisem.

Asimismo, resulta fundamental reducir al máximo la ingesta de carnes, las bebidas que vengan en envases de plástico, el agua embotellada, no utilizar plásticos en el microondas o recurrir exclusivamente a sartenes de cerámica. De esta forma, la posibilidad de reducir los riesgos y la acción de los obesógenos sobre nuestro organismo será mucho mayor.

Ni laxantes ni piruletas mágicas: Instagram prohíbe la promoción de dietas milagro

Fin a la era de promoción de productos dietéticos que han popularizado algunas ‘celebrities’. El objetivo es «reducir la presión que la gente puede sentir por culpa de las redes sociales».

Smoda El País

Uno de los posts más polémicos, la promoción de las piruletas saciantes que hizo Kim Kardashian.
FOTO: INSTAGRAM

La campaña de Jameela Jamil ha surgido efecto: Instagram anunció ayer la puesta en marcha de una nueva política de gestión de contenidos que restringirá posts en los que se anime a los usuarios a comprar  tés laxantes, batidos dietéticos o piruletas saciantes. La intérprete de The Good Place, activista feminista que promueve una imagen corporal no dañina, lleva más de un año denunciando  a otras famosas como Cardi B., Khloe Kardashian o Iggy Azzalea cada vez que colocan la etiqueta #sponcon (contenido patrocinado) en sus posts de Instagram y anuncian algún producto que promete dietas milagro, batidos laxantes o las polémicas piruletas saciantes promocionadas por Kim Kardashian.

En la nueva normativa, según adelanta The Guardianlos posts que promocionen productos para perder peso o promociones de retoques estéticos se ocultarán a los usuarios menores de 18 años tanto en Facebook como Instagram. También se pondrá coto y se eliminarán de Instagram los productos «milagro» que tengan links a ofertas comerciales con códigos de descuento. La misma red también ofrecerá la posibilidad de denunciar un post visto en la aplicación si creen que está saltándose esta nueva normativa. La entrada pasará entonces a ser revisada por sus gestores de contenido.

Emma Collins, gerente de políticas públicas de Instagram, ha insistido en la voluntad de cambio en la plataforma para que «Instagram sea un espacio seguro para todo el mundo que lo usa y esta normativa forma parte de nuestro trabajo para reducir la presión que la gente puede sentir por culpa de las redes sociales«.

Durante los últimos meses, Jamil ha ejercido como portavoz de una campaña de activismo corporal contra estrellas de la red que, con millones de seguidores, han promocionado sin descanso este tipo de dietas. La mayoría de estos productos ‘laxantes’ contienen senna, una planta con un elevado efecto laxante. Las estrellas que los promocionan han sido acusadas de promocionar una imagen negativa e insana para la salud mental y física de sus seguidoras, especialmente las más jóvenes. Cuando la cantante Cardi B. promocionó en Instagram un vídeo anunciando una bebida detox, Jamil acudía a Twitter para señalar sin miramientos: «Dios, espero que todas estas celebridades se hagan caca encima en público de la misma forma que lo hacen las pobres mujeres que compran estas tonterías gracias a su recomendación. Como si en realidad lo tomaran. Es solo que necesitan más dinero», ironizaba.

La actriz, que también ha cargado contra las hermanas Kardashian en varias ocasiones, mostró su satisfacción ayer por la nueva normativa. «Esta es una gran victoria en nuestra lucha contra la industria del detox y las dietas», dijo a The Guardian. «Facebook e Instagram se han posicionado para proteger la salud física y mental de la gente, y eso lanza un mensaje muy importante al mundo».

En redes también insistió en el logro con una referencia literal: «Las influencers codiciosas que nos venden productos tóxicos tendrán que encontrar otra manera de timar a sus seguidores, porque hoy estamos cerrando este chiringuito de mierda (literalmente)».

La dieta de Joaquin Phoenix: cómo adelgazó 20 kilos para interpretar al Joker

Los actores de Hollywood a veces llevan a cabo medidas drásticas para poder interpretar sus papeles. El último ha sido el actor de 44 años

El Confidencial

Fotograma de la película ‘Joker’.

A veces, los actores tienen que someterse a tremendos cambios físicos para poder interpretar sus papeles, algunos de ellos que ponen a prueba su salud. Un ejemplo viviente es Christian Bale, que para su papel en ‘El maquinista’, de Bret Anderson (2004), perdió un total de 28 kilos y solamente comía una manzana y una lata de atún, un riesgo terrible porque perder peso de manera tan extrema en poco tiempo aumenta las posibilidades de sufrir accidentes cardiovasculares.

No es el único, Matthew McConaughey adelgazó 21 kilos para el papel que le valdría el Oscar en ‘Dallas Buyers Club’, Anne Hathaway recurrió a la ayuda de una nutricionista y solo comía avena y agua para poder perder 11 kilos e interpretar a Fantine en ‘Los Miserables’ y Adrian Brody se entregó en cuerpo y alma para interpretar a Wladyslaw Szpilman en ‘El pianista’, dejó su apartamento, vendió su coche, rompió su relación y se quitó 15 kilos desayunando dos huevos cocidos, un poco de pollo para el almuerzo y un poco de pescado o pollo con verduras al vapor para la cena.

Un método drástico

Recientemente otro artista se ha sumado al grupo. Para meterse en el papel de el Joker (el brillante criminal y enemigo de Batman en los cómics), el actor Joaquin Phoenix ha tenido que perder un total de 20 kilos. Como recientemente contaba en ‘Access Hollywood’: «Busqué orientación médica para poder perder peso de una manera segura, es algo que ya había hecho antes, trabajar con un médico de manera supervisada y segura».

No obstante, el actor también ha tenido que llevar a cabo un método drástico que es el que le ha permitido, con 44 años, perder esa cantidad de peso. «No solamente se trataba de comer una manzana al día», indicó. «También podía tomar lechuga y judías verdes al vapor«. Una reducción tan grande en su ingesta diaria de calorías significó que continuamente tenía que luchar contra la tentación. «Todd Phillips [director de la película] traía continuamente pretzels, que me encantan, y su oficina estaba llena de ellos, fue muy difícil».

El actor tomaba lechuga, judías verdes al vapor y una manzana. Muchos artistas se someten a estos duros regímenes para interpretar sus papeles

Llegar hasta los extremos para interpretar al Joker se ha convertido, según indica la revista masculina ‘Men’s Health’, en la nueva moda de Hollywood. Jared Leto ya lo hizo para su papel en ‘Suicide Squad’, tiempo en el que también aprovechó para jugar una serie de bromas siniestras y extrañas a sus compañeros de reparto. Pero probablemente la actuación más popular hasta la fecha es la de Heath Ledger en ‘El caballero oscuro’, que le valió el Oscar póstumo y posiblemente ayudó a popularizar la idea de que interpretar a este personaje es similar a interpretar a Hamlet.

No es necesario decir que no se deben emular estos comportamientos. Los problemas de una mala alimentación son muchos, desde diabetes a hipertensión, enfermedades cardiovasculares y del sistema digestivo, anemia o algunos tipos de cáncer. No solo eso, muchas dietas milagro se basan en la pérdida de líquidos o deshidratación para crear la falsa sensación de adelgazamiento, y por eso sufrimos después el temido efecto rebote. También podemos experimentar fatiga crónica y podría llevarnos, en el futuro, a desarrollar trastornos alimenticios. Los extremos nunca son buenos.

Este tipo de dietas tienen efectos secundarios: desde diabetes a hipertensión, enfermedades cardiovasculares, anemia o algunos tipos de cáncer

Por ello, si estás intentando perder peso, lo mejor es que no te fijes en las dietas de Joaquin Phoenix o similares. Lo fundamental es hacerlo con cabeza, y para ello quizá tengas que consultar a un nutricionista que establecerá un plan acorde contigo, pues cada cuerpo es diferente. Como seguro que ya sabes, lo fundamental es quemar más de lo que consumes, hacer ejercicio tanto de fuerza como de cardio y llevar una dieta equilibrada. Nada de pasar hambre.

Volver al cole en positivo

El retorno al cole y a la rutina diaria después de la desconexión y las vacaciones veraniegas es cuestión de todos: niños y padres. Puede convertirse en un aterrizaje suave o en algo tedioso. He aquí algunos consejos lanzados por expertos para volver a las clases de forma agradable

EFE Reportajes, por Javier Tovar/ María Jesús Ribas

En la vuelta al cole de los niños, los padres deben implicarse a fondo/Foto MediQuo

Al volver al cole después de la larga pausa estival, los niños pueden presentar síntomas que van desde el cansancio, falta de atención y la apatía hasta la ansiedad o la irritabilidad, según la médica de medicina general Esther Méndez, del servicio de consulta con médicos y especialistas MediQuo.

“Una de las principales alteraciones que notan los niños es el cambio de horarios, pues en verano se han acostumbrado a retrasar la hora de ir a dormir y levantarse más tarde. El reajuste a los nuevos ritmos de vigilia y a las nuevas rutinas dura un promedio de 10 días”, según esta facultativa.

Las rutinas, límites y horarios pueden ser los grandes aliados de las familias durante la “vuelta al cole”, añade esta médica que forma parte de un servicio médico 24/7 de consulta directa con médicos y especialistas de la salud.

La doctora Méndez asegura que “aplicando en familia unos sencillos consejos, y haciendo partícipes a los hijos de estas tareas y decisiones, se conseguirá mejorar su rutina en el día a día, algo necesario para los niños en la vuelta al cole”.

1.- Cambiar las rutinas diarias con antelación

“Hay que establecer las horas de acostarse y levantarse a las que se desea llegar, empezando diez días antes de las clases y realizando cambios progresivos, cada dos días, de unos quince minutos, dependiendo de la situación de partida”, recomienda Esther Méndez.

Añade que es importante cumplir estas horas incluso el fin de semana, y remarca un consejo: evitar el uso de las pantallas digitales antes de acostarse.

2.- Preparar juntos el material escolar 

La doctora recomienda ir con los niños a buscar el material escolar y marcarlo, forrar con ellos los libros y garantizar que los tengan a su alcance para que puedan empezar a hojearlos.

Además, hay que “ayudarles a buscar una buena mochila. Lo ideal es que sea ortopédica, con tirantes acolchados, sujeciones para poder repartir el peso y que no sobrepase el 10-15 % de la altura del niño. También hay que cuidar el calzado y el uniforme o chándal escolar”.

3.- Escuchar a los hijos de forma activa 

vuelta al colegio
Escuchar a los hijos activamente, con consciencia plena, contacto visual, sonrisa ligera, una postura corporal receptiva y sin distracciones es muy recomendable/Foto cedida por IMEO (Instituto Médico Europeo de la Obesidad)

Para la médica de MediQuo es vital escuchar a los hijos activamente, con consciencia plena, contacto visual, sonrisa ligera, una postura corporal receptiva y sin distracciones.

“En la conversación, es importante atender a sus inquietudes o miedos previos a la vuelta al colegio, y es recomendable emitir palabras de refuerzo o cumplidos, y hacerles preguntas para que ellos detecten nuestro interés”, apunta.

4.- Plantear lo bueno que tiene la vuelta al cole 

“También es primordial hablarles de las cosas positivas que implica el inicio del nuevo curso, como reencontrarse con sus amigos, conocer niños, aprender nuevas cosas, hacer excursiones y, después, resumir juntos las conclusiones a las que se llega entre todos”, asegura.

5.- Consensuar la actividad extraescolar 

“Al elegir las actividades extraescolares y de las tardes que realizarán los niños es importante recordar que la más idónea para ellos es aquella que les guste y en la que se desempeñen bien. Así, potenciarán sus puntos fuertes, aumentando su seguridad”, señala.

6.- Preparar los nuevos horarios en equipo 

“Una tarea recomendable para las primeras semanas es realizar en familia un horario para cada niño que incluya: la merienda, las actividades extraescolares, los deberes, el ocio, el baño, la cena y la hora de ir a dormir”, según esta doctora.

“Es importante que los padres lo hagan conjuntamente con sus hijos y que pongan cariño al prepararlo, para que los niños tomen conciencia de la actividad que toca en cada momento y lo apliquen con más ganas”, indica, y recalca que los niños necesitan ver el horario “de una manera explícita”.

7.- Acompañarlos el primer día 

Aconseja también acudir con los hijos al colegio el primer día de clase y explicarles las actividades que harán y quien les recogerá en la salida, haciendo que el momento de la separación sea lo menos traumático posible.

“A la hora de recogerles hay que ser puntuales y hacerlo de forma alegre, prestando atención a todo lo que tengan que explicar. Hay que contarles, de forma divertida, alguna anécdota para que se animen también a contar sus experiencias”, plantea.

Por su parte, desde la Clínica Mayo (Rochester, Minnesota, EEUU) sugieren soluciones para tres aspectos que pueden experimentar los niños y suelen pasar inadvertidos para sus padres:

8.- Cultivar una imagen corporal saludable

“Muchos estudiantes sienten la presión de verse de cierta manera, ya que las imágenes de los medios, así como sus compañeros y sus padres pueden tener un impacto en la forma en que se sienten acerca de sus propios cuerpos”, explica el doctor Sandeep Kumar, especialista en pediatría y adolescencia en este centro médico.

Kumar recomienda a los padres “concentrarse en los logros de sus hijos en vez de en su apariencia, y fomentar en los niños unos hábitos alimenticios saludables, la actividad física y las amistades positivas, para ayudar a que desarrollen una imagen corporal saludable”.

9.- Etiquetar el material escolar 

“Si tenemos las pertenencias de nuestros hijos marcadas con etiquetas, será mucho más fácil recuperarlas cuando las pierdan u olviden, sobre todo los uniformes”, señala la doctora Esher Méndez.

10.- Efectuar un repaso previo 

La doctora de MediQuo también sugiere revisar con los niños las tareas o cuadernillos ‘para las vacaciones’ que tengan que entregar el primer día de colegio, y repasar juntos algunos conceptos aprendidos durante el curso previo, ya que eso puede ayudarles a empezar las clases con mayor seguridad.

11.- Fomentar la autonomía 

volver cole
Hay que fomentar en los niños hábitos alimenticios saludables, actividad física y amistades positivas/Foto cedida por IMEO

“El objetivo final de la educación de los hijos es conformar adultos independientes y responsables. Para lograrlo, los niños necesitan apoyo y aliento, pero también necesitan oportunidades de tomar sus propias decisiones y cometer sus propios errores”, señala Jennifer Wickham, consejera profesional licenciada de la Clínica Mayo.

“Los padres no deben apresurarse a resolver los problemas con que se encuentren los pequeños, ya que la mejor solución para muchos contratiempos no graves, como un desacuerdo con un amigo o una tarea inacabada, puede ser la que se les ocurra a sus hijos, que ayuda a crecer y les enseña aquello de lo que son capaces”, según Wickham.

12.- Desarrollar un plan para los conflictos 

“Los años escolares permiten a los estudiantes aprender a gestionar las relaciones fuera de su familia, lo que a veces implica que tengan que afrontar conflictos o desacuerdos con un compañero o un maestro”, señala Jessie Wolf, trabajadora social clínica con licencia en la Clínica Mayo.

Esta experta sugiere a los padres que “tengan un plan para los conflictos del ámbito educativo y dialoguen con sus hijos para ayudarles a desarrollar y procesar soluciones. Pero es clave no intervenir para resolver y proteger a sus hijos del conflicto, a menos que sea un problema serio que requiera de la participación parental”, concluye.

Muere una joven por una posible intoxicación con un suplemento para adelgazar

Pasadas 24 horas de su ingreso en el centro hospitalario se produjo su muerte cerebral y murió a la mañana siguiente

El Comercio / Agencias / La Sexta Noticias

Una joven murió la pasada semana en Don Benito (Badajoz) por una posible intoxicación aguda por ingesta de ácido lipoico, un producto de fitness para quemar grasa, aunque será la autopsia la que determinará finalmente la causa de la muerte.

Esta joven fue trasladada por el 112 de Extremadura al Hospital Don Benito-Villanueva adonde llegó en coma el día 18 de julio a las 12,03 horas, hora de su ingreso. Pasadas 24 horas de su ingreso en el centro hospitalario se produjo su muerte cerebral y falleció en la mañana del 19 de julio.

Según han informado fuentes de la Consejería de Sanidad a Europa Press, en el informe médico figura como causa del ingreso una intoxicación aguda por ácido lipoico, aunque será la autopsia la que determinará la causa de este fallecimiento.

El ácido lipoico se encuentra de forma natural en diversos alimentos como las carnes rojas o el brócoli. Se utiliza como complemento alimenticio y para adelgazar.

¿Cómo evitar la salmonelosis? Estos son algunos consejos

La salmonelosis es una intoxicación muy común en verano; se produce cuando el alimento ingerido no se había conservado bien. Estos son algunos de los consejos a seguir para evitar contagiarse.

La Sexta Noticias

La conservación de un alimento es lo que va a determinar que el plato no haya sido invadido por la bacteria de la salmonella. Una intoxicación que aparece en escena poco tiempo después de haber comido el alimento afectado.

«La salmonelosis es una intoxicación invisible. Ni huele mal, ni sabe raro, ni textura diferente», explica Rubén Bravo, portavoz de Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

¿Cómo se detecta? Es simple: «Los síntomas de la salmonelosis son generales e inespecíficos:vómitos, dolor intestinal y diarrea», explica Javier Lizarraga, jefe del departamento digestivo de Manises. En conclusión, los síntomas son como los de una gastroenteritis.

En Europa se registran al año 40.000 casos y 3.300 salmonerosis. No obstante, estas cifras no son solo de intoxicaciones en restaurantes. Una de cada tres personas se intoxican en su propia casa.

Los consejos que se deben seguir para no caer enfermo son los siguientes:

– Refrigerar bien los alimentos entre uno y cinco grados.

– Evitar la exposición de los alimentos a temperaturas elevadas.

– Lavar bien los alimentos, sobre todo, frutas y verduras antes de comerlas.

Es importante seguir estos consejos con alimentos que contengan huevo, leche o pescados o carnes crudos.

Un caso reciente es el de Albert Rivera, líder de Ciudadanos, que continúa hospitalizado tras una gastroenteritis aguda provocada posiblemente por una salomonelosis.

Causas y remedios contra los ronquidos

OKI Diario

  • Si hay problemas importantes con los ronquidos entonces conviene tratarlos con profesionales o de lo contrario podemos desarrollar algunos problemas de salud general.

Los ronquidos afectan al 20% de la población y son el primer signo de alarma de la apnea del sueño, según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Este porcentaje puede elevarse al 50% en los hombres mayores de 50 años con sobrepeso. Si hay problemas importantes con los ronquidos entonces conviene tratarlos con profesionales o de lo contrario podemos desarrollar algunos problemas de salud general. Veamos algunas de las causas y remedios a aplicar contra los ronquidos.

Principales causas

Las causas son distintas y dependen de cada persona. Pero por ejemplo, hay signos comunes como son el bajo tono muscular en los músculos de la garganta o de la lengua, el desarrollo de los tejidos de la garganta, longitud del paladar blando y de la úvula o bien la obstrucción de las vías respiratorias nasales.

Remedios antironquido

El Instituto de Investigaciones del Sueño manifiesta que además factores como el sobrepeso y la obesidad agravan el problema. Y también especifican qué hacer para remediar los ronquidos, además de acudir al especialista.

Por ejemplo está la pérdida de peso, puesto que obesos tienen 5 veces más probabilidades de roncar, y tres kilos menos pueden rebajar a la mitad el número de ronquidos a la hora, y adelgazando 7,5, los ronquidos llegan a desaparecer. Expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) aseguran que tener exceso de grasa en la zona cervical supone un factor de riesgo para desarrollar apnea. Además, añaden que la falta de sueño y la obesidad son dos patologías que se retroalimentan.

También recomiendan evitar dormir boca arriba. Aunque el roncador puede hacerlo en cualquier postura, es más frecuente al dormir boca arriba, porque la lengua y otros tejidos se van hacia atrás y constriñen la vía aérea. Mientras que también se pueden utilizan productos antirronquidos, como dispositivos bucales que adelantan la mandíbula y resultan eficaces para muchos roncadores.

Hay diversas propuestas que pueden ayudar, pero tal como especifica el Instituto de Investigaciones del Sueño, si durante el sueño, el roncador detiene durante unos segundos la respiración, se despierta cansado y continúa somnoliento a lo largo del día, entonces es importante consultar al médico, porque tal vez exista una apnea obstructiva del sueño.

Máquinas de comida: ¿picoteo sano?

Revista Fundación del Corazón, por Miguel Á. Bargueño

Un tentempié saludable a mitad de la jornada es algo que recomiendan los nutricionistas. Pero ¿son los productos de ‘vending’ compatibles con esa idea? Dos expertas en nutrición nos ayudan a elegir las opciones más saludables.

Las máquinas de comida influyen mucho en la alimentación de los jóvenes,
según un estudio publicado en Journal of Adolescent Health

FORMAN PARTE DEL PAISAJE de oficinas, colegios, incluso centros de salud; las máquinas expendedoras de comida ofrecen un variado repertorio de productos destinados al picoteo, y no todos son igual de saludables. Bien por su alto contenido en azúcar, sus elevadas calorías o la presencia de grasas trans, hay alimentos que los nutricionistas desaconsejan: “Bollería industrial, snacks tipo patatas fritas, kikos, chocolatinas, galletas de chocolate, saladas o del tipo “digestive” y zumos y refrescos azucarados”, enumera Estefanía Ramo, diplomada en Nutrición y Dietética y licenciada en Tecnología de los Alimentos, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Fruta fresca, frutos secos, sándwiches de pavo con tomate y lechuga por la mañana, y opciones menos energéticas por la tarde, como lonchas de pavo, palitos de zanahoria y bricks de gazpacho son las propuestas más recomendables, según esta experta.

FUENTE DE GRASAS SATURADAS.

En 2016, un grupo de científicos españoles y portugueses, tras evaluar la calidad nutricional de los productos de 145 de estas máquinas en Gran Canaria, encontró que, en general, contienen más grasas saturadas, calorías y sodio de lo recomendable. Otro estudio, publicado en 2011 en Journal of Adolescent Health, halló que las máquinas de comida influyen más de lo que cabría pensar en la alimentación de los jóvenes: aquellos que estudian en centros en los que las máquinas despachan frutas y verduras comen más frutas y verduras que el resto, mientras que aquellos que acuden a centros en los que las máquinas ofrecen dulces, consumen más dulces que los demás.

ELEGIR LO MÁS SALUDABLE.

Especial cuidado hay que poner en los productos que llevan salsas o cremas. Como advierte Estefanía Ramo, “se tiene que revisar de manera periódica la fecha de caducidad y controlar la buena refrigeración de la máquina para que no se rompa la cadena de frío, a fin de evitar que el alimento se deteriore y puedan crecer bacterias y mohos”.
El consumidor dispone de algunas pistas para elegir los alimentos más saludables. Si una bolsa de patatas fritas pequeña (de 45 gramos) tiene unas 228 kcal, siempre será mejor optar por su versión light, que asegura un 30% menos. El rango de sal puede oscilar en las patatas de 1,5 gramos a los 2,3 gramos por cada 100 gramos; la OMS recomienda un máximo de 5
gramos de sal al día. “Se deberían descartar los productos con azúcares añadidos, grasa de palma y grasas trans”, añade Ramo.

La creciente sensibilidad por una alimentación saludable ha llevado al sector a comprometerse a mejorar la calidad de los productos de vending, adquiriendo solo aquellos reformulados, aumentando del 30% al 50% la oferta de alimentos equilibrados y reduciendo el 15% la dosis máxima de azúcar añadido en bebidas calientes.

ALIMENTOS BAJO SOSPECHA

La nutricionista Mireia Elías, de IMEO, señala los productos habituales de las máquinas de vending menos sanos.

Néctares: “Contienen más de 25 g de azúcar por envase de 200 ml. Al ser su aporte de fibra nulo, provoca que este azúcar se dispare en sangre y se absorba de forma muy rápida. La ingesta excesiva de azúcar aumenta
los triglicéridos en sangre, causantes de enfermedades cardiovasculares”.

Patatas fritas y fritos en general:
“Contienen muchas calorías derivadas de la capa de grasa que rodea
al alimento. Esta grasa utilizada para freír dichos alimentos es de calidad media-baja.
Pueden aumentar el colesterol total, del LDL o malo y de los triglicéridos, y favorece el sobrepeso. La fritura produce sustancias cancerígenas como la acrilamida”.

Bollería industrial: “Repleta de grasas pro–inflamatorias y azúcar. También contienen grasas trans o parcialmente hidrogenadas, las cuales deberían limitarse a menos del 1% de las calorías diarias de nuestra dieta”.

Barras de chocolatinas: “Con un bajo porcentaje de cacao, que sí aporta beneficios, pero con una gran cantidad de azúcar y grasas que provocan los daños anteriormente mencionados».

¿Cuánto azúcar consumimos a diario sin darnos cuenta?

CuidatePlus Marca, por María Sánchez-Monge

El azúcar es, según el diccionario de la RAE, una “sustancia cristalina perteneciente al grupo químico de los hidratos de carbono, de sabor dulce y de color blanco en estado puro, soluble en el agua, que se obtiene de la caña dulce, de la remolacha y de otros vegetales”. No se considera imprescindible en nuestra dieta porque nos aporta calorías vacías, es decir, nos da energía pero sin nutrientes.

Por supuesto, nuestro organismo necesita energía. Daniel Ursúa, dietista-nutricionista y autor del blog Nutrihabits, cree que es “muy importante entender que el cuerpo no necesita azúcar; necesita glucosa y este hidrato de carbono se puede obtener de multitud de fuentes distintas, como frutas y verduras”.

En esta línea, Ramón de Cangas, dietista-nutricionista y doctor en Biología Molecular y Funcional, explica que el exceso y abuso de ingesta de azúcares libres (sacarosa o azúcar de mesa y otros como glucosa o fructosa) se relaciona con un mayor riesgo de obesidad y enfermedad cardiovascular y metabólica.

Por eso, las recomendaciones de ingesta máxima diaria de azúcar libre son muy estrictas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que no supere el 10 por ciento de las calorías totales diarias, pero el objetivo deseable es que esté por debajo del 5 por ciento. “Esto equivale a unos 25 gramos de azúcar libre al día”, afirma Cecilia Lorca, dietista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

No es difícil sobrepasar esa ingesta diaria; “con consumir una sola lata de refresco ya estamos ingiriendo entre 35 y 45 gramos de azúcar”.

Según el estudio Anibes, realizado en 2013, la ingesta media de azúcar total en España fue de 76,3 gramos al día, de los cuales casi 33,9 gramos al día fueron de los denominados azúcares libres o añadidos, lo cual representa un 7,3 por ciento de la ingesta energética total. Este porcentaje ascendía al 10 por ciento en los niños y adolescentes, muy por encima del 5 por ciento fijado como objetivo por la OMS.

El azúcar que se oculta en los ultraprocesados

¿Cómo podemos averiguar la cantidad de azúcar añadido que estamos incluyendo en nuestra dieta cada día? Lorca considera que es una tarea sencilla “si no consumimos alimentos procesados que contengan azúcar oculto, ya que únicamente tendríamos que medir en cucharaditas de café, de forma que, si consumimos más de 6 al día, estaríamos sobrepasando el límite”.

De Cangas coincide en señalar que la mejor forma de reducir a la mínima expresión el consumo de azúcar se refleja en esta frase: “más mercado y menos supermercado”. O, lo que es lo mismo: más materia prima (frutas, verduras, legumbres, pescado…) y menos ultraprocesados, bebidas y salsas azucaradas.

Pero, puesto que en algún momento consumimos procesados y ultraprocesados, conviene, según Ursúa, que nos “paremos a leer las etiquetas y la cantidad de azúcar añadido presente en este tipo de alimentos”.

El etiquetado puede depararnos alguna que otra sorpresa. Estefanía Ramo, nutricionista del IMEO, cita algunos ejemplos de productos que albergan un exceso de azúcar:

  • Cacao soluble: 2 cucharadas aportan aproximadamente 15 g de azúcar.
  • Cereales de desayuno: algunos pueden llegar a aportar 50 g de azúcar / 100 g producto.
  • Galletas y bollería: aportan > 20 g de azúcar / 100 g producto.
  • Refrescos azucarados y bebidas energéticas: aportan aproximadamente 40 g de azúcar / 100 ml.
  • Chocolate blanco, con leche y chocolatinas: (hasta 60 g de azúcar / 100 g de producto).
  • Mermeladas: hasta 50 g de azúcar / 100 g de producto.
  • Postres lácteos: aproximadamente 23 g de azúcar / 100 g de producto.
  • Tomate frito y salsas: entre 7g y 22 g de azúcar / 100 g producto.
  • Golosinas, chucherías y caramelos: 56 g azúcar / 100 g producto.

¿Cuál de los anteriores productos no suele considerarse rico en azúcar? Responde la nutricionista: “La mayoría de la población pasa por alto el tomate frito y las salsas comerciales comerciales (kétchup, mostaza, salsa barbacoa, etc.), en las cuáles  la industria alimentaria añade azúcar para asegurar un sabor agradable y evitar cierta acidez.

Ursúa señala que, a estas alturas, la mayor parte de la población entiende que la bollería y los refrescos son ricos en azúcar libre, pero hay otros productos, como las galletas, “que también son ricas en azúcar pero, dado que culturalmente se han consumido en el desayuno y se han considerado un producto saludable, muchas personas no consideran que sean productos que deban evitarse”.

Algo parecido sucede con la miel, a la que, al ser un producto natural, se le atribuyen muchos beneficios y suele pensarse que el exceso de azúcar que contiene “es saludable o que no tendría por qué evitarse”. Pero lo cierto es que, aunque contiene muchos más nutrientes que el azúcar refinado, “la cantidad que aporta de dichos nutrientes no justifica el alto consumo de azúcar que supone”.

¿Los edulcorantes son una buena alternativa?

Los edulcorante acalóricos o bajos en kilocalorías, utilizados en sustitución de los azúcares añadidos, pueden conducir a una ingesta menor de energía y por tanto ayudar a alcanzar y a mantener un peso saludable”, recalca De Cangas, quien asegura que esta declaración la suscriben distintos organismos científicos.

Pero, dejando aparte su empleo para mejorar la adherencia a las dietas, sobre todo de pérdida de peso, hay que considerar otra cuestión que apunta Lorca: “Estas sustancias tienen un sabor mucho más dulce que el azúcar, lo cual supone la ventaja de usar poca cantidad. Sin embargo, el problema en este caso no son las calorías ni la cantidad, sino la dependencia de ese sabor dulce”. Los edulcorantes pueden contribuir a mantener muy alto el umbral de dulzor, “lo cual aumenta nuestras ganas de consumir otros alimentos dulces con mayor frecuencia, como chocolates o bollería industrial”.

En opinión de Ursúa, “la mejor opción es ir reduciendo las cantidades de azúcar que tomamos, aprender a apreciar el sabor real de los alimentos y, una vez que hemos llegado a un consumo aceptable de azúcar, no torturarnos por, de manera esporádica, consumir un refresco o un postre que nos apetezca”.

¿Podemos consumir más azúcar si es moreno?

El azúcar moreno o integral es aquel que no se refina, aportando así nutrientes como vitamina B, calcio, magnesio, sodio y potasio. Por este motivo, se suele considerar más saludable. Sin embargo, “estas diferencias no son significativas y su valor nutricional es, a efectos prácticos, el mismo que el del blanco”, argumenta De Cangas.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que algunos productos que se comercializan como azúcar moreno simplemente están formados por azúcar blanco que se trata con melaza para darle esa tonalidad marrón.

En definitiva, la cantidad máxima diaria recomendada de azúcar moreno es la misma que la que se aplica al azúcar blanco.